Las altas reservas internacionales del Uruguay, las restricciones presupuestales y el peligro de un “atraso cambiario” Destacado
Por: Eduardo Lorier
Muchas veces nos resulta difícil relacionar los asuntos de la llamada "macroeconomía" con la economía real, o sea, la economía de las cadenas productivas. O con la situación de los trabajadores, sus salarios, sus condiciones de vida y los bienes públicos a que acceden. Igualmente, no es sencillo conectar lo que pasa en aquellas esferas con los temas presupuestales. Y más difícil aún es encontrar la relación con lo que ocurre en la economía internacional.
En el análisis siguiente vamos a intentar dar nuestra visión sobre esas relaciones.
La superabundancia de dólares a escala internacional
1) A escala internacional, existe una superabundancia de dólares.La causa son los masivos (y sucesivos) estímulos monetarios que la Reserva Federal de EE.UU. (FED) ha decidido aplicar para que la economía de ese país supere las consecuencias de la crisis iniciada en 2007. Esta inundación de dólares coincide con la existencia de tasas de interés en sus mínimos históricos en ese país. Hoy, en EE.UU., dicha tasa se ubica en 0.25% anual.
2) A raíz de estas políticas de emisión de dólares (85.000 millones de dólares mensuales) y bajas tasas de interés en EE.UU., la Unión Europea, Japón y otros países, el capital financiero sale a recorrer el mundo para encontrar dónde invertirse y conseguir rentabilidades más altas que en EE.UU., Japón o la Unión Europea.
3) Nuestros países, los latinoamericanos, tienen tasas de interés bastante más altas que los EE.UU., Japón o la Unión Euopea. Entonces, cualquier "inversor" buscará tomar dinero prestado a bajas tasas de interés e invertirlo en países que le den una mayor rentabilidad. Pura lógica del capital. Incluso, puede estar ocurriendo que residentes que tienen dinero depositado en el exterior los repatríen para invertirlos en Uruguay. Por ejemplo, en los últimos seis meses del año 2012, los depósitos de uruguayos en el exterior disminuyeron en aproximadamente U$S 2.000 millones, según el Banco Internacional de Pagos (BIS por su sigla en inglés).
4) Dice un artículo(2) que "la máquina de imprimir y de subir impuestos sigue en marcha y eso significa que los bancos centrales van a seguir haciendo todo lo posible para que a los inversores les entre el pánico y, viendo que su dinero vale cada vez menos y pagan menos intereses o se los quitan en impuestos, se vean forzados a invertir, tomar riesgo, comprar propiedades, bonos, acciones."(3)
La tasa de interés en Uruguay y su atración para los capitales especulativos
5) Uruguay tiene una tasa de interés (Tasa de Política Monetaria, TPM) de 9.25% anual. ¿Qué provoca está alta tasa de interés? Que exista un flujo de capitales especulativos o "golondrina" que llega a nuestro país, proveniente de las políticas monetarias expansivas de los principales bancos centrales del mundo.
6) Un estudio señala(4) que los rendimientos de algunos activos financieros y reales durante el 2012 fueron muy elevados. Pero, por lejos, la inversión más rentable fue la de Bonos en Unidades Indexadas (UI).(5) Llegó a la cifra de 38.1% (expresados en dólares, % anual, año 2012), según dicho estudio. Otros analistas estiman demasiado elevada esa cifra, pero, lo esencial, es que cualquiera ella sea, son rendimientos sumamente altos.
7) El economista Jorge Notaro expresó que “en Uruguay se convoca a los capitales especulativos cuando el Banco Central licita deuda pública en UI al IPC, de modo que el que tiene dólares los vende, compra esos valores públicos, al cabo de un año se le devuelve lo que inviertió ajustado por el aumento del IPC, que se ubicará en torno al 8 por ciento más un 4 por ciento de interés. Si vuelve a comprar los dólares al mismo precio al que los vendió consigue una ganancia del 12 por ciento en dólares, lo que no se ofrece en ningún lugar del mundo.”(6)
8) Esta situación llevó a que un artículo de The Wall Street Journal (edición del 23/10/2012 expresará que "Uruguay, más conocido por su carne que por sus bonos, está acaparando la atención de los inversores con una de las tasas de interés más altas del mundo…para un país con una calificación crediticia de grado de inversión."
9) Si miramos las cifras globales, las inversiones financieras en la economía uruguaya aumentaron fuertemente. Al cierre de febrero, un relevamiento de Búsqueda reveló que el incremento anual alcanzó casi a U$S 9.140 millones, lo que llevó la suma total de colocaciones financieras a algo más de U$S 61.000 millones.
10) Nuestro gobierno ha intentado poner algunas trabas a ese importante ingreso de capitales golondrina. Se impusieron encajes marginales del 40%, aunque sólo a los títulos del BCU. Qué hicieron los capitales especulativos?: como era de esperar, se volcaron a la deuda del Tesoro.(7) La medida parcial resultó insuficiente y, de continuarse pagando altas tasas, se deberían subir mucho más los encajes marginales. "Y lo más importante: se debe dar a los instrumentos que emite el MEF en el mercado local, un tratamiento igual al que el BCU da a los suyos", al decir de Javier de Haedo.(8) En efecto, los encajes no cubrieron los títulos que emite el Ministerio de Economía y Finanzas.
Las ganancias de los capitales especulativos y de los otros
11) Las consecuencias de este importante aluvión de dólares son de diversa naturaleza. Por un lado, el BCU debe comprar esos dólares especulativos emitiendo pesos. Esas compras de dólares van a engrosar las reservas internacionales. El lunes 27 de mayo estaban en U$S 14.925. Esta enorme masa de reservas le sale al país entre U$S 700 a 750 millones en el 2013. Significan un 1.35% del PBI.(9) En el 2012 “el costo fiscal fue de más de 1.1% del Producto (PBI)“ debido a que el interés con el que se endeuda el gobierno en pesos es mayor al que recibe por sus reservas. A mediados de 2011 esos activos se invertían en Bonos del Tesoro de EE.UU. a un año de plazo a la tasa de 0.17% anual. Recordemos que luego hubo más bajas del tipo de interés en aquel país.
12) Otra consecuencia que debe tenerse en cuenta es que el BCU debe retirar los pesos emitidos de la circulación monetaria. Las compras de divisas generaron que la base monetaria creciera a 20% anual, un ritmo insostenible. Y eso también tiene un costo. Las letras en pesos del BCU tienen una rentabilidad anual en dólares del 13.7%, según Protasi. Hay un incremento de la posesión de Letras de Regulación Monetaria en manos de no residentes.
13) Un elemento de peso para esta "lluvia" de dólares se debe a que Uruguay recuperó el grado de inversión que le otorgaron al país las agencias calificadoras de riesgo. Y esto trae de la mano la posibilidad de que nuevos inversores extanjeros puedan invertir en títulos del gobierno uruguayo. Varios están haciendo el llamado carry trade(10), el negocio de tomar dinero a 0.025% y colocarlo a 9.25%.
¿Cuál sería el nivel óptimo de reservas? Y, ¿cuántas serían de libre disponibilidad?
14) Un estudio orientado por Umberto Della Mea(11) revela que el nivel precautorio óptimo de activos de Reserva era de U$S 3.170 millones en el año 2009. Un nivel superior a las reservas necesarias que debe mantener un Banco Central para cumplir normalmente con sus funciones “puede causar restricciones en el presupuesto y la defensa prolongada de tipos de cambio sobrevaluados.”(12) Otros estudios basados en investigaciones de economistas que integran los cuadros del BCU (Javier Illanes y José Antonio Licandro) establecían el máximo nivel óptimo de reservas en U$S 2.850 millones a marzo de 2010, momento en que el total de reservas se ubicaba en U$S 8.165 millones. En esa fecha, los activos de libre disponibilidad eran de U$S 3.827 millones. Teniendo en cuenta todos los factores, incluyendo las limitaciones legales para dar financiamiento al gobierno, el excedente de divisas rondaba los U$S 980 millones, siempre de acuerdo a esos cálculos.(13)
Hace varios años que nuestro país tiene reservas en exceso. Además, una mayoría son de libre disponibilidad, o sea, que no tienen como contraparte una cuenta de algún organismo del Estado o de un banco comercial, sino que pertenecen a la autoridad monetaria. Dicho exceso tiene como consecuencia que aparezcan restricciones presupuestarias. O sea, que no podamos satisfacer una serie de demandas legítimas, justas, de importantes sectores de nuestra sociedad. Pero no hablemos nosotros, dejemos que se exprese alguien que algunos respetan mucho en sus opiniones: “con los niveles actuales, el incremento de reservas del país son un exceso injustificado por lo oneroso.“ Esto lo opinó Carlos Steneri, cuando era uno de los responsables de la Unidad de Gestión de la Deuda Pública del MEF, en el suplemento “Economía & Mercado“ del diario “El País“, 2/11/2009
¿Cuánto nos sale mantener reservas por encima de lo necesario?
15) Otro estudio de la Unidad de Gestión de Deuda realizado para el Ministro de Economía y Finanzas rebelaba que “el costo total de mantener el nivel actual de reservas se puede estimar en U$S 558 millones, correspondientes a 1.3% del PBI.“(14) El nivel de reservas en el BCU era de U$S 9.768 millones al 30 de junio de 2011.
16) Al Uruguay entran dólares por distintas causas. Las principales son: a) las exportaciones, b) las inversiones extranjeras directas (en el año 2012, ingresaron U$S, 2.710 millones, superando en un 10% al total del año anterior) y c) las inversiones especulativas de corto plazo (una aproximación a su monto es que el flujo de capitales pasó de U$S 651 millones en el 2011 a U$S 2.328 millones en el 2012. En el caso del BCU, se debe al incremento de la posesión de Letras de Regulacion Monetaria por parte de no residentes).
Este aluvión de dólares genera una pérdida de competitividad. Dice Couriel que “tomando el tipo de cambio real efectivo...la apreciacion del tipo de cambio de marzo del 2013 con respecto a marzo del 2004 es de 46%, con respecto a EE.UU. y Alemania es de 58%, con respecto de China es de 41% y en los últimos 19 meses hemos perdido competitividad con Brasil en 21%.“(15)
17) Esta situación, que Couriel califica de “atraso cambiario“, hace perder competitividad a los rubros de exportación y a la producción interna que compite con artículos importados, abaratados por el descenso del tipo de cambio nominal. Existen varios rubros de exportacion que compensaron esta pérdida de competitividad con muy elevados aumentos de los precios internacionales de los productos de exportación.
18) Otras consecuencias de esta entrada de capitales (además de obligarnos a tener demasiadas y costosas reservas internacionales y de apreciar la moneda nacional afectando a parte importante del aparato productivo nacional), son las de financiar el consumo de bienes importados y la valorización de los bienes inmobiliarios.
19) En efecto, la realidad actual también puede vincularse al endeudamiento de las familias para comprar bienes de consumo abaratados. Gran parte del excesivo endeudamiento (U$S 3.269 millones al cierre del 2012) se debe a esa situación de abaratamiento de los productos importados por el ingreso de capitales, entre ellos los de corto plazo, “golondrinas“. La ganancia de los bancos en 2012 por tarjetas de crédito ascendió a la suma de U$S 99 millones. Este dato surge de un estudio de la consultora CPA Ferrere, que estima que el crecimiento de las ganancias por tarjetas de crédito fue de 15%, respecto a 2011.(16)
¿Se puede seguir con está política que nos cuesta tantos millones de dólares o hay que tomar medidas?
20) ¿Se puede seguir con esta política que nos ha costado tantos cientos de millones de dólares? Podría contestarse que ello depende de cuánto durará la política de estímulo monetario en EE.UU. y de las tasas de interés insignificantes. Nuestra visión responde a lo declarado por las autoridades de la FED, que han señalado que se seguirá así hasta que la tasa de desempleo no baje hasta 6.5%, lo que estiman podría ocurrir recién -y con suerte- en el 2015. Por lo tanto, nuestra respuesta es que hay que tomar medidas con rapidez.
21) El BCU informaba en un estudio del año 2010 “que en la medida en que la situación fiscal y la gestión de la deuda pública lo permitan, se espera que el BCU no tenga necesidad de seguir incrementando sus reservas internacionales, ni se vea obligado a seguir incrementando la emisión de sus propios títulos para esterilizar las compras de divisas.“ La realidad demuestra que ese pronóstico no se cumplió; por el contrario, las reservas se han incrementado de una manera extraordinaria. Esto preocupa porque “dado el desfavorable diferencial entre el rendimiento de los activos que posee y los pasivos que emite, se ha continuado deteriorando el resultado del BCU.“ (Balance Monetario del BCU, 2/08/2010)
22) A esta altura, no hay medidas sencillas. La primera deberia ser no aumentar la tasa de interés de referencia. O bajarla. Luego, tal como lo señala la CEPAL, se deben poner encajes, impuestos al endeudamiento externo, regulación directa de los flujos de capital. También pueden instrumentarse regulaciones prudenciales, normas tributarias y otras.
23) El economista chileno Ffrench Davis agrega “medidas directas que impongan restricciones a la afluencia de capitales, que pueden consistir en reservas obligatorias, sin interés, respecto de depósitos bancarios u otros créditos del exterior. Y diversos tipos de controles cuantitativos (requisitos en cuanto a períodos mínimos de vencimiento, volúmenes mínimos para las emisiones de bonos, reglas para la participación de capital extranjero en el mercado de valores y prohibiciones para el ingreso de algunos flujos de capital.”(17)
24) Concluyendo: se trata de instrumentar una política macroeconómica que no solamente atienda objetivos financieros como la estabilidad de precios y el déficit fiscal, sino también objetivos de la economía real, para que el crecimiento no se vea afectado por caídas de la demanda agregada ni de la competitividad. Igualmente, esa política no debería causar restricciones en el presupuesto ni llevar a la posible defensa prolongada de tipos de cambio sobrevaluados.
P.D.: no bien se conocieron las críticas a la entrada de capitales especulativos y a la posibilidad y necesidad de adoptar medidas, el dólar subió.Los “operadores” se volcaron a comprar divisas.
1- El nombre correcto es el de activos de reserva del Banco Central del Uruguay.
2- Juan Carlos Protasi, “Se anuncia el fin de la crisis global, pero hay que lidiar con las burbujas”, Revista Portfolio, Febrero-Marzo de 2013, pág. 6. Citamos a este analista neoliberal porque muchas veces tienen más fuerza y credibilidad sus argumentos que los originados en economistas o políticos de izquierda.
3- "El vasto océano de "dinero caliente" que se ha vertido en los [países] emergentes ha creado una burbuja económica masiva a través de casi todo el mundo en desarrollo… y burbujas inmobiliarias en todo en el mundo, desde Brasil e Indonesia, hasta Turquía…"La burbuja en los mercados emergentes, una consecuencia del dinero caliente”, Revista Portfolio, Febrero- Marzo, Jesse Colombo, pág. 24.
4- Juan Carlos Protasi, idém, pág. 6
5- ¿Por qué? "El éxito de la inversión en UI es el resultado de la abundancia de liquidez internacional que estimuló a que muchos inversores del exterior se volcaran a este tipo de activos atraídos por la expectativa de apreciación de la moneda y la elevada inflación comparada a Brasil, Chile, etc. y que hizo elevar el precio de estos bonos un 20% en promedio. Pero el otro componente corresponde a la fuerte apreciación del peso que significó un aumento de los precios al consumo en dólares de 11.2% en el año 2012." Juan Carlos Protasi, idém, pág. 6.
6- Declación en artículo de Víctor H. Abelando, “Lo que abunda no daña. Repercusiones de la crisis internacional”, Brecha, 24/05/2013
7- Una información especializada revela que los fondos especulativos del exterior se volcaron a la deuda del Tesoro. “Pero no lo hicieron a las emisiones que este realiza mes a mes, sino a la que ya está en circulación y tiene vencimientos en seis meses, un año y dos años. El interés es principalmente en títulos en Unidades Indexadas. Esa deuda estaba en manos de las AFAP’s, que la venden porque los fondos especulativos ofrecen un precio mayor al que da el inversor local. A su vez, las AFAP’s compran títulos del BCU que les dan buena rentabilidad.” El País, 28/05/2013. A esta información puede agregase otro análisis: “los títulos que emite el Ministerio de Economía (MEF) mensualmente se constituyeron en los últimos tiempos en la principal ‘ventana’ de entrada de dólares para inversiones financieras desde el extranjero.” Búsqueda, 30/05/2013, pág. 27.
8- Economía y Mercado, pág. 2, suplemento de El País, 22/04/2013.
9- Declaraciones del ministro Fernando Lorenzo en un almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM). El País, 25/04/2013.
10- Se denomina “carry trade” al comercio de dinero que consiste en tomar dinero de una moneda (el dólar o el yen, por ejemplo) a una tasa de interés del 0.25 o 0.10, y trasladarlo (“carry”) a otro país con una moneda fuerte y altas tasas de interés, obteniendo una excepcional ganancia ( tasa de retorno), tres o cuatro veces mayor a la tasa media internacional.
11- Rossina Salvia, Magdalena Teyza, orientador: Umberto Della Mea, Nivel precautorio óptimo de activos de Reserva, trabajo de investigación para la obtención del título de Licenciado en Economía, Universidad de la República, Facultad de Ciencias Económicas y Administración, mayo 2010
12- Idém
13- A modo de recuerdo, el PCU le propuso al Presidente Mujica (en el comienzo de su gestión) utilizar U$S 30 millones de esas reservas de libre disponibilidad –siempre de acuerdo a la carta órganica del Banco Central- para impulsar temprananmente el Plan Juntos, el “buque insignia” de nuestro segundo gobierno, un plan para construir viviendas y erradicar los asentamientos. La razón era no tener que esperar la aprobación del Presupuesto Quinquenal, el cual recién se comenzó a aplicar el 1 de enero de 2011. La propuesta incluía un compromiso de no utilizar ninguna otra parte de las reservas, compromiso que podía ser avalado por el conjunto de las fuerzas políticas. Nuestro Presidente, en un primer momento, aprobó públicamente la idea, pero otras opiniones contrarias le hicieron variar su posición. En ese momento, julio de 2010, una encuesta de Interconsult, rebelaba que una mayoría de la población (55%) creía que debía apelarse al uso de reservas. (Ver Ultimas Noticias, 5/07/2010).
14- Ministerio de Economía y Finanzas, Unidad de Gestión de Deuda, Asunto: Activos de Reserva en el Banco Central del Uruguay, 8/072011
15- Alberto Couriel, Atraso cambiario, Instrumentos para resolver el atraso cambiario, La República, 8/05/2013.
16- Estudio realizado por el equipo de análisis del sistema financiero de la consultora CPA Ferrere.
17- Ffrench Davies, Ricardo. “Reformas para América Latina“, Ediciones Siglo XXI, 2OO5.
24 jul 2013
23 jul 2013
EL FANTASMA DE Amodio Pérez
EL FANTASMA DE Amodio Pérez
Escrito por: Mario de Souza
La Republica viernes 19 de julio de 2013
1 . Estas parecen ser las cartas de un veterano, camino a la ancianidad que desea dar su versión de una etapa de su vida. No es ni siquiera un análisis justificativo de un momento histórico de nuestra sociedad, esto lo da por sentado pues supone que los lectores son sus contemporáneos y partícipes de su peripecia política. Solo intenta exponer su versión de los hechos que rodearon el fin del MLN, su fulminante derrota, más sorpresiva y fulminante para aquellos que en ese tiempo éramos pueblo periférico, a lo más simpatizantes, jóvenes que elaboramos la mística de la organización que encarnó las esperanzas de un tiempo.
Muchos de los jóvenes de mi entorno cayeron, padecieron las consecuencias de los errores de la organización, los suyos propios y hasta los del enemigo, porque éste también daba golpes de ciego en muchas oportunidades.
2. Hasta el momento solo hemos leído relatos de épica personal, “cuentos de degollados”, como los que se narraban en las famili as de los revolucionarios vencidos. Los milicasos estos son seguro nenes de pecho al lado de tipos como Venancio Flores, en cuyas batallas no habían prisioneros vivos, Rivera y sus múltiples Salsipuedes, Garibaldi, el Goyo Suárez, o aquel Eleuterio Mujica - vaya nombre- que se vanagloriaba de haberse hecho un pincel con la barba de Leandro Gómez.
Nuestro patronímico está lleno de nombres de los vencedores de las guerras pasadas, homenajes de facción, que nuestra desmemoria no ha revisado, siquiera en honor a sus víctimas.
Todos los relatos, reportajes y demás “testimonios” de militantes del MLN son panegíricos personales, pocos se revisan la gestión, ni se sienten responsables por la vida de sus propios compañeros, casi nada de eso hay.
Creo que el único que roza el punto es el Pepe que dice que se hace cargo de todas las muertes bajo su mando. No es un gran merito aclaratorio, porque lo mismo hizo el Goyo…pero ninguno dijo más.
Este hombre, Amodio, no tiene ya nada que perder, ni siquiera el pellejo, puesto que la mayoría de los infames, civiles y militares, andan sueltos, a nadie se le ha pedido el cuero.
Y esto me parece que es fruto de la amnistía recíproc a que se dieron los actores tras el Club Naval, de la pérdida de trascendencia que los hechos tienen para estas generaciones.
No era un partido, era un movimiento, siempre se dijo, por lo tanto carecían de una ideología totalizadora, de profundas raíces históricas y culturales, individualidades convocadas por el método de accionar, la lucha armada, pero no por los objetivos políticos.
A la convocatoria del método concurrieron nacionalistas, marxistas, revolucionarios católicos, y hasta batllistas nostálgicos que conjugaban una especie de anarco-batlismo fruto de la decantación mística de un proceso político que había impactado a sus padres y abuelos inmigrantes…
Los materiales de reflexión que a la interna y al entorno irradiaba esta conjunción de voluntades fue siempre pobre, esquemática, limitada a los famosos y reiterados “análisis de coyuntura”, con los cuales, hasta hoy en el MPP, aletargan o distraen a la militancia.
Es que carecen de raigambre histórica, de épica y por tanto de mística de futuro.
Por más ilusiones que nos hicimos muchos “hinchas”, no dejamos de ser más que “mitómanos de una gestacion; que creíamos era la continuación de aquellas que habíamos visto revisando nuestra historia y que con ansiedad deseábamos revivir en nosotros.
La derrota del 71 y el remache del 72, cuando la caída de toda la plana mayor en la calle Almería, fue un impacto terrible para la “hinchada”, este fue parcialmente revertida por la gran fuga de setiembre del 71, el “abuso”, pero del desbande del 14 de abril del 72 no se repuso nadie y la sorpresa y el terror se apoderó de las bases de sustentación, que eran más de las que muchos piensan. Y si no cuenten los votos que fueron a expresarse tras ERRO, MICHELINI Y ROBALLO.
La mitad del caudal del FA.
La gente hizo de Sendic la bandera, por más que los burócratas de la “orga” renegaban del “personalismo”, pero ese personalismo era inevitable para construir caudal humano.
Por eso se llamaron “caudillos” aquellos que convocaban multitudes, y los caudillos no se autoconstruyen, los hace la necesidad de la gente de encolumnarse tras una causa común.
Pero los revolucionarios de biblioteca no podían aceptar eso, para los burócratas es más fácil medrar en las sombras, en el anonimato que da la despersonalización, su ambiente son las logias verticalmente disciplinadas donde prestigios, y sobre todo responsabilidades, se esfuman.
Referidas como están las cartas al proceso interno de la organización, pues ésta, al parecer, era un fin en sí misma, pese a ello, las cartas alumbran una época y un país.
Para los “hinchas” el que una infame traición, o varias no importa, hubieran ultimado al MLN, nos ahorró por décadas un mejor análisis de la cuestión, se salvaron todos los prestigios personales y colectivos.
La “orga” era perfecta y los compañeros impolutos héroes traicionados por dos o tres infames, y mejor pensar, agentes de los servicios extranjeros…por eso incomoda esta aparición, este “resucitado sin permiso”.
Sólo en mérito de, si se puede, “de revisar nuestra historia”, sería bueno que los actores hablaran de su peripecia, desde su irremplazable punto de vista. Porque todos los ángulos, todas las perspectivas, han de contribuir a reconstruir nuestra historia.
Es una necesaria contribución a la memoria con la que se construyen las concienc ias colectivas.
Si no se sinceran los actores nuestros hijos y nietos solo van a tener como legados adjetivos calificativos, o descalificativos, pero nunca podrán aproximarse a los hechos vividos por esa generación.
Y cuando hablo de actores, no solo los sobrevivientes del MLN, sino también de los militares, porque también importan los móviles y las concepciones que los animaban, ya a exterminarlos o a dialogar como si se sintieran marionetas unidas por los propios hilos del drama histórico, diálogo que nunca se cortó, que concluyó en el pacto del Club Naval, que terminó con el “reciclaje “de la dirección política del MLN en diversas vertientes, principalmente en el MPP.
La imagen que da Amodio de la situación del MLN de aquellos tiempos finales no es increíble para los que estábamos en el círculo de sus partidarios más comprometidos con la causa.
El militarismo abstruso que se llevó a la tumba a muchos, aún luego de la dispersión del 72/73, las alianzas militares con el ERP por parte de los sectores más esquemáticamente marxistas, nos metieron de cabeza en el Plan Cóndor.
Pero de esto nadie se hizo cargo, los muertos no hablan y “los vivos” tampoco, en una malquerida complicidad que nos impide comprender y aprender algo de los hechos ocurridos
dani - postaporteñ@ 996 -
2013-07-22
21 jul 2013
EVO Y LA DEUDA EUROPEA
Extractos del discurso del presidente
boliviano ante la reunión de jefes de Estado de la Unión Europea
185.000 kilos de oro y 16 millones de plata,
primer préstamo de América a Europa
El que hubieran impedido a Evo Morales
volar sobre países europeos echó una cortina de humo sobre el discurso que
pronunció al asistir a la reunión de jefes de Estado, que fue el objeto de su
viaje. Para perplejidad de sus anfitriones, el documento sitúa en sus verdaderos
términos las relaciones entre Europa e Indoamérica. Exposición del
presidente boliviano ante la reunión de jefes de Estado de la Comunidad Europea
(30-VI-13). Con lenguaje simple, que era trasmitido en traducción
simultánea a más de un centenar de jefes de Estado y dignatarios, el presidente
Evo Morales logró inquietar a su audiencia cuando dijo:
“Aquí pues yo, Evo Morales, he venido a encontrar a los que celebran el
encuentro.
“Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace 40 mil
años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace sólo 500 años.
“Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante.
“Nunca tendremos otra cosa.
“El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder
descubrir a los que me descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de
una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme.
“El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con
intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles
consentimiento.
“Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo
reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo
sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660
llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de
plata provenientes de América.
“¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos
cristianos faltaron a su séptimo mandamiento. ¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin
de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su
hermano!
“¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de
las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a
ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y
la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos.
“¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser
considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América,
destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de
crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución
inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.
“Yo, Evo Morales, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis.
“Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un
plan Marshalltesuma, para garantizar la reconstrucción de la bárbara
Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes,
creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores
de la civilización.
“Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos
preguntarnos: ¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o
por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo
Indoamericano Internacional? Deploramos decir que no.
“En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas
invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro
destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá,
pero sin canal.
“En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500
años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de
las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y
provee todo el tercer mundo.
“Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la
cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles,
para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente
hemos demorado todos estos siglos en cobrar.
“Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarles a nuestros
hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento
de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del tercer mundo.
Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más
el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300
años, con 200 años de gracia.
“Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto,
informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una
masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la
potencia de 300.
“Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de
300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra.
“Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en
sangre?
“Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas
suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su
absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del
capitalismo.
“Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los
indoamericanos.
“Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que
discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a
cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de
Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda
histórica”.20 jul 2013
TESTIMONIO V : AGUERRE DESMIENTE
PATAS CORTAS
El general ( r ) Pedro Aguerre desmiente a Amodio Pérez
17.07.2013
MONTEVIDEO (Uypress) - El semanario Búsqueda en su edición de esta semana incluye un breve reportaje al general ( r) Pedro Aguerre en que desmiente de manera terminante las declaraciones del traidor Amodio Pérez, realizadas al diario El Observador y al periodista Gabriel Pereyra.
Pedro Aguerre Albano, estuvo detenido durante la dictadura militar y el gobierno democrático del doctor Tabaré Vázquez lo ascendió a general.
El semanario titula: "Aguerre contesta: es "es un mentiroso y un traidor"
"El 16 de mayo de 1972 un comando tupamaro llegó a la casa del entonces Jefe del Ejército, Florencio Gravina y mató a cuatro soldados que estaban en guardia. El hecho desató una fuerte represalia de los militares contra el grupo guerrillero. En la entrevista con El Observador y con el programa En la mira de VTV, Héctor Amodio Pérez dijo que esa acción fue sugerida por militares afines al Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros (MLN-T). Señaló como los principales involucrados a los entonces coroneles Pedro Aguerre, Pedro Montañez y al general Victor Licandro" Agrega Búsqueda.
"A mi me informan que se van a realizar una serie de acciones, no se me dice cuales pero se me dice que van a ser acciones de represalia contra el Ejército para parar la tortura, sugerida o basada en informaciones que vienen del Ejército y nosotros el único contacto que teníamos en ese momento con sectores militares era con el coronel Montañez, con Aguerre, al cual yo no conocí nunca, yo la única relación que tuve fue con Montañez y los otros que se mencionan, Licandro y algunos más. Ellos son los que sugieren las acciones de represalias contra el Ejército. Y se ejecuta esa porque es viable, no porque tenga un objetivo determinado", comentó Amodio en la reciente entrevista divulgada el jueves 11."Prosigue el semanario.
"Consultado por Búsqueda, Aguerre Albano (86 años de edad) dijo que tuvo "el disgusto" de leer y ver la declaraciones del ex tupamaro y aseguró que Amodio es "un mentiroso y un traidor". "Sale con la versión de que no me conoce y yo estuve detenido a raíz de estar (reunido) con él y Montañez", aseguró. Luego agregó que la versión sobre el asesinato de los cuatro soldados es "mentira". "No sugerí nunca eso, sino que cuando me dijeron que había esa versión, que los tupas se sentían animados, Montañez me dijo mirá hermano, los tupas piensan hacer eso". Yo le digo: "van a durar cuatro semanas. El Ejército en cuatro semanas los deshace. Porque soy realista y no puede suceder otra cosa. No había comparación. Y ahora este señor que para que le crean nos quiere involucrar, miente de entrada porque dice que a mi no me conocía", dice.
Sobre la reunión que mantuvieron, Aguerre, recuerda que fue él quién condujo un Peugeot 404 hasta las inmediaciones de la Facultad de Veterinaria (Luis Alberto de Herrera casi Rivera). Allí levantaron a Amodio quien les planteó intercambiar información. Yo le dije a Montañez que no. Nosotros no venimos a intercambiar información, venimos a buscar información", le dijo a su colega."
"El coronel retirado comentó que el encuentro no duró más de veinte minutos y que el error que cometieron fue no chequear una camioneta de Caballería que estaba cerca de donde se supone que había un equipo para escucharlos. Después de aquel episodio Aguerre fue procesado por la Justicia militar. Para él ese hecho fue una cama que les hizo Amodio para que cayeran presos."
"Creo que él (Amodio) en ese momento ya trabajaba para el Ejército y lo que buscaba era comprometernos a nosotros en un lío de estos para pasarnos ala justicia", opinó. Concluye la nota de Búsqueda.
Tanto el general Víctor Licandro como el coronel Pedro Montañés, que estuvieron presos durante la dictadura, han muerto hace algunos años y por lo tanto no pueden manifestarse sobre esta acusación de Amodio Pérez.
El categórico desmentido del coronel Aguerre a las declaraciones de Amodio Pérez confirma que la aparición en la prensa luego de 40 años de silencio es la continuidad de su traición en la actualidad.
19 jul 2013
GAVAZZO: UN CONDOR MESIANICO
Sobre un libro de mi vecino de la calle Domingo Arena
Alejandro Baroni (*)
El Teniente Coronel (r) del Ejército José Nino Gavazzo publicó su testimonio de vida personal (Artemisa Editores, setiemb re 2012), hilvanando su relato, diciendo y omitiendo, en lo que es dos maneras de decir.
Da su contribución a la verdad.
El libro ha recibido silencio, pero yo tengo mis motivaciones- más o menos conocidas por mí- para conversar sobre el texto.
El autor permanece declarando la guerra desde la cárcel de Domingo Arena y se considera un “preso político”.
En el texto aparece una suerte de estrategia - parece ser que se dio cuenta que es necesario un argumento y una estrategia más allá de la acción táctica militar – roza a la política, propone otros jueces y doctrina judicial, y espera un cambio de gobierno.
Un cambio que desea podrá inducir otras actitudes e interpretaciones en jueces, fiscales y Suprema Corte, otros equilibrios y poderes, similar pero diferente al que ocurrió a partir del 2005, con la asunción del Frente Amplio
Declara que no siente “odios ni rencores”.
No apunta a ningún arrepentimiento ni señala errores propios.
Deja caer que “la lealtad no paga”.
Menciona “derechos humanos” y derechos humanos, con ironía primero y como propios en segundo lugar.
Dedica un capít ulo a los “apremios físicos” que, dice, debió hacer, en un contexto de “guerra” y en defensa de “toda la sociedad agredida”.
Cree que “los generales no pueden equivocarse”, por ser generales
En solitario, aparentemente, arremete contra los mandos contemporáneos del Ejército, subrayando a aquellos que actuaron desde el 2005. A sus setenta y tres años, enuncia un pensamiento igual, palabras más o menos, que el que dice tenía como militar activo, cuando en 1971 persiguió tatuceras tupamaras en Minas o cuando se integró- por propia elección- al Servicio de Información y Defensa (SID), fue Segundo Jefe en el regimiento de combate Artillería Nº 1 en La Paloma, cercano al Cerro de Montevideo, o coordinó en Automotores Orletti, Buenos Aires
Hoy manifiesta que no ha cambiado. No está dentro del relato de su pensamiento que se pueda cambiar. Siente que sus camaradas militares que miran hoy las cosas desde perspectivas algo diferentes a la suya, han traicionado los valores militares y, particularmente le han traicionado a él
Insiste: para él tampoco ha cambiado la sociedad. No la observa. Desde el nacionalismo militar del “Deber, Honor, Patria&rd quo; que le inculcó su tradición familiar y la Escuela Militar, los “terroristas”, “vetustos comunistas” y “desubicados anarquistas” fueron y son sus enemigos. Para él, sólo puede esperarse mentiras del comunismo
No es el Obersturmbannführer Adolf Eichmann, de quien pudo mostrarse era un eficiente ejecutante de órdenes, organizador de puntuales trenes de exterminio nazis, quien pudo haber seguido otra carrera, y cuando joven tal vez pertenecido a alguna corriente socialista de izquierda. No es el Capitán de Navío Jorge Tróccoli, que de joven pudo haber sido bancario y que, terminada la dictadura, concurrió a la Facultad de Humanidades de la Universidad de la República para reflexionar
Su vida parece haber sido marcada desde el vamos por la tradición de su padre, seguida voluntariamente, como destino predeterminado. Fue “natural” para él ingresar al Liceo Militar en lugar de continuar en el Liceo público. El padre, Coronel del Ejército, un solitario que, retirado, mateaba con dos vecinos, uno de ellos militar, pero lejos del resto de sus camaradas, había pedido pase a retiro por “motivos de principios” que no son aclarados en el libro
Egresado como Alférez, Gavazzo fue destinado al mismo cuartel en donde había revistado su padre. Cuenta que allí, cuando se hace cargo, se deslumbra. Y recuerda su niñez y adolescencia felices dentro de esos muros.
A sus veintiún años, se juró “nunca dejar un servicio o alejarse del mismo, ni permitir que nadie lo hiciera”.
Dos de sus hijas se casaron con militares. Antes de su propio casamiento, “había solicitado autorización para contraer enlace, la que me fue concedida previo conocimiento de mi futura esposa por parte de mis superiores”, viajando luego en luna de miel hacia Río de Janeiro, en “un avión C-47 de la Fuerza Aérea Brasileña”.
Pasa por el liceo Militar, al que califica como “liceo pobre”, viaja en ómnibus de CUTCSA, usa la voiturette del padre para ir a sus destinos militares, siendo jinete siente incomodidad cuand o alterna con la “rancia” sociedad del Carrasco Polo, en su casa paterna se calefacciona con estufa a kerosene, gana magros sueldos militares luego de la baja del servicio hasta –ya retirado- carga de combustible garrafas de supergas y gerencia un frigorífico de sus amistades. No muestra, no declara bienes resaltantes
Es un ejecutor/portador de órdenes complaciente y declaradamente convencido- estuvo en casi todas las acciones de primera fila “antisubversiva”. Se presenta como un militante obediente
De sus acciones militares de 1972 no habla mucho. Sí particularmente a partir de 1973. Fue seleccionado una y otra vez
Sus jefes de turno- de orientaciones diferentes- lo convocaron al servicio para misiones especiales, y todo lo cumplió aparentemente sin objeciones. Dice que le pidieron que matara a Gregorio Álvarez- su camarada adversario que hoy ocupa el mismo predio- de lo que zafa
Cuenta sólo una actividad política personal: cuando se produce la famosa asamblea del Centro Militar en la que se discute si el Ejército debe rendir homenaje a los militares caídos en lucha contra las guerrillas de América Latina, vota apoyando el homenaje. En la otra posición estaban Seregni, Pomoli y ot ros generales, quienes entendían que el Ejército no debía entrar en cuestiones políticas. Se presenta en ese momento como “ferviente partidario” de Jorge Pacheco Areco
Se cuida de objetar al General Seregni, apenas menciona su actividad previa a la Asamblea del Centro Militar, y hace lo mismo con los militares frentistas opuestos al golpe. Dice haber sido alumno del Coronel Pedro Montañés en el Instituto Militar de Estudios Superiores, y omite que interrogó a miembros de la Corriente 1815 – grupo militar antigolpista- de la que aquél era líder
Sirvió a las órdenes del Coronel Trabal, propulsor y negociador de una salida militar “peruanista” pero no parece ni declara haber captado ni registrado el periplo político de su admirado jefe, de quien dice “predica con el ejemplo”.
Sobre los “viejos rectos tupas”, dice que han cambiado, al abandonar su antiguo poder militar por el político. Sus sucesores jóvenes, dice, se parecen a los “vetustos comunistas” y los “desubicados anarquistas”, dejándolos en “ínfima minoría”.
Al golpe de febrero 1973, con los Comunicados militares y la aparición del COSENA, lo denomina “crisis institucional”
A la dictadura, “gobierno de facto” necesario. Pese a su cercanía operativa con Trabal, el avance político de los militares parece pasarle inadvertido. Recibe la orden- otra ver ejecutor/portador elegido- de los mandos, (en particular de un General XX que no identifica) de detener al Gral. Antonio Francese, Ministro del Interior del gobierno, orden que no llega a ejecutar porque Francese renuncia
Luego de cerrado el acuerdo de Boisso Lanza entre los mandos militares y Bordaberry, su también admirado y respetado Jefe General Esteban Cristi desmantela el SID, envía a Trabal a Francia, dispersa a los negociadores militares del Batallón Florida que participaron en la tregua de 1972 y destina al autor con un puede rendir más, a ser Segundo Jefe del Grupo de Artillería Nº 1, en primera línea de lucha contra el MLN en proceso de cambios
No más inteligencia institucional. Para el ejecutor/portador de órdenes silencioso comienza 1973
Emite dos o tres opiniones que tienen interés.
Habla de “neutralización” militar en 1972 y discute con aquellos que sostienen que había sido una “derrota”
Esto es con su horizonte puramente militar y medido por la actividad moral de los combatientes-cuando observa privilegiadamente desde su servicio que los repliegues a Argentina, Chile y Europa preservan a mucha gente
Insistiendo con el plano militar, dice que las organizaciones alzadas en armas “menospreciaron” a las Fuerzas armadas en cuanto a su moral, comenzaron un reclutamiento masivo de personas con ineficiente formación política, militar y moral, que accedieron a la dirección- luego de capturados los más formados- sin “capacidad para ello”
Esa victoria militar que se transforma luego en derrota política- aparece fugazmente la palabra política- esa derrota no es de su incumbencia, ni su responsabilidad
Y una perla para los historiadores: afirma que “el golpe de Estado de 1973 fue un hecho político que para nada influyó… en las operaciones militares… contra los terroristas que se llevaban a cabo en ese momento”
Conoce de primera mano las reestructuras del MLN, OPR 33 y sus actividades en Chile y Argentina.
Se desprende del relato que interroga con tortura-omite la palabra- física y psicológica, en la búsqueda-dice- de información. Existe un límite, muy difuso, entre la búsqueda de información y el daño físico, psíquico, moral y su mensaje obvio a la ciudadanía
Puedo dar fe de que su agresión en las cámaras de tortura se detuvo en casos cuando la información buscada le fue dada, o la persona resistía el daño, no hablaba y entonces no valía la pena continuar
Pero su periplo es muy intenso, largo y en proceso de ser conocido.
Interesa reproducir sus valoraciones y distinciones entre las personas detenidas: según él las mujeres fueron “más duras de carácter” y de “comportamiento más inteligente” que los hombres, los “más viejos” lo mismo respecto a los más “recientemente integrados” a las organizaciones, los obreros “minoritarios” eran “por lejos más concientizados e inteligentes que los estudiantes”
Se le encargan operaciones “secretas”, como llevar a Héctor Amodio a una conferencia de prensa, no hay intervención contra las nuevas estructuras del MLN que no lo tenga como protagonista, ni contra los OPR 33 que permanecen en el país.
Pasa luego nuevamente al SID, bajo las órdenes de Prantl
Interviene en el seguimiento y captura de la “fracción proletaria” del MLN que decide volver al Uruguay, así como persigue a los que habían renunciado a la lucha armada y se replegaban hacia el exterior
Coordina-informa-sistematiza-planifica- activa el Cóndor, junto con las SIDES argentinas, chilenas, brasileñas
Visita, conoce, negocia con los militantes que se replegaron hacia Argentina, de toda procedencia
De sus pares argentinos recibe información acerca del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) y negocia con ellos. Una parte de esos militantes es traída al Uruguay y legalizada, otra parte desaparece en Argentina
Trabaja- no dice cómo- junto a Aníbal Gordon en Orletti
No menciona una palabra acerca de los asesinatos de Michelini, Gutiérrez Ruiz, Barredo y Whitelaw, ni la persecución a Ferreira Aldunate que pudo ser mortal
Se presenta como una figura fundamental en la lucha contra las organizaciones uruguayas con actividad en Argentina. No menciona que fue reconocido actuando junto a Gordon y al Inspector Campos Hermida en la represión e incautación de bienes del Partido Comunista en el Uruguay. Tampoco que fue señalado en Argentina por su actuación junto a otros militares uruguayos. Varias veces exhibió su rostro e identidad, en otras lo ocultaba.
Una y otra vez se desmarca de la conducta de la SIDE argentina, de las patotas paramilitares y de los represores que buscan dinero. Admite haber recibido abundantes dólares de sus camaradas argentinos y dice haber entregado el dinero al Comandante en Jefe del Ejército, el Teniente Gral. Julio César Vadora – a quien no nombra- “quien dispuso del uso del mismo”. No rebate la acusación que carga de haber participado en operaciones de “rescate” de prisioneros por dinero.
Obedeciendo al General Amauri Prantl, jefe del SID, colabora con su publicación extraoficial y ultranacionalista “El Talero”, sin redactar él una palabra.
Ingresa a la logia “Tenientes de Artigas”, inducido por el General Ballestrino, que lo decepciona y se retira a los pocos meses, acusando a la logia de inconsecuencia y baja moral. Para él, no se podía ser fiel al Ejército y a una de sus logias, sim ultáneamente.
Católico, no concibe entrar a la masonería, cuando es invitado a hacerlo. Concibe sólo una orientación y una lealtad. Acelera su proceso de aislamiento personal.
Prantl pierde la pulseada por el liderazgo en el ejército con Gregorio Álvarez y arrastra a Gavazzo a la desgracia: es obligado a firmar su retiro voluntario, a ganar menos sueldo como militar y estar cada vez más a la intemperie
Declara que su familia pasa a ser su cable a tierra, exclusivamente. Ya sin escudos militares, empieza a ser acusado judicialmente y hostigado por quienes denomina “muertos vivos”, “energúmenos”, “bandas de forajidos”, “cascarriaje”, ”siervos”, “violadores de mis derechos humanos”, “enardecidos paranoicos”, “trastornados”
Renuncia a hacer denuncias judiciales contra los hostigamientos, “escraches” y amenazas, confía sólo en sus propias armas de guerra- que conserva y exhibe- y en eventuales mandos o camaradas militares puntuales.
El devenir que termina en una Ley de Caducidad de la Pretensión punitiva del Estado, corresponde a un determinado estado de opinión, a la salida de la dictadura, de las mayor&iac ute;as y minorías en el Parlamento, de las características del Presidente de entonces, de la presión militar. Julio M. Sanguinetti gana el gobierno porque entronca con el deseo extendido de un cambio en paz. Los civiles eligieron cambiar en paz
Los redactores de la Ley dejaron una ventana abierta: el Artículo 4º. No les dio para menos, ¿qué pasó? Aparentemente no pudieron dejar de punir determinados hechos. Inconstitucional y rabiosamente político, el Artículo 4º dejaba en manos del Poder Ejecutivo la cuestión de si se juzgaba a un raptor de niños, o a un delincuente económico, por ejemplo. El Presidente de ese entonces, cerró esa ventana. El viento siguió soplando y nuevas trancas cargaba la ventana, hasta que las mayorías cambiaron. El Artículo 4º empezó a ser habilitado por el nuevo gobierno del Frente Amplio, y Sanguinetti se transformó en un atendible periodista y escritor sobre la temática
Esta nueva situación fue fatal para Gavazzo
Tanto había trillado por los campos de la represión, tanto se había prestado a las operaciones más delicadas y ejecutivas de la dictadura, portado los vaivenes de sus jefes, tanto había confundido la política con acción militar, tanto había “apretado gañotes” sistemáticamente – en terreno demasiado fértil - y participado en la detención de personas que luego nunca aparecieron, que no se dio cuenta que había caído definitivamente el apoyo civil de aquella dictadura cívico-militar. Aquella “sociedad agredida” que defendía ahora miraba las cosas de otra manera. Se le quitaba la anuencia para escribir la ley. Fue preso, entonces, en paz
Desde luego, jueces y fiscales atendieron a la nueva ley, a la nueva interpretación política y a las nuevas miradas cívicas sobre el Artículo 4º y aparecieron delitos donde antes no había.
Gavazzo omite que cuando redactaba los partes a la Justicia Militar con las declaraciones y confesiones obtenidas bajo tortura, bastaba una confesión o señalamiento de alguien- cercano, lejano o desconocido no importaba- para que el acusado fuera procesado, aunque guardara silencio, no admitiera las acusaciones y no hubiera pruebas
Tal era la ley de entonces. Los jueces y fiscales, habilitados por la nueva ley, formaron convicción con testimonios y pruebas circunstanciales, y, en su caso, abundantes. Y si algo le fue adjud icado de más, pasó desapercibido en la montaña de circunstancias, y si algo no le cargaron en el expediente, lo mismo
Los tupas viejos y algunos más hemos cambiado, sí, lentamente. Más o menos.
Varios supimos que había que cambiar.
Algunos dejaron las armas, de hablar de ellas, de fascinarse con ellas, otros se depuraron de la paranoia que veía otros golpes militares en la década de 1990. Permanece por ahí algún enamoramiento de las viejas tesis, de la coherencia teórica, de la mujer que ya no es, sin atreverse al divorcio saludable, aquel que reconoce y tal vez agradece los buenos momentos vividos.
Unos cuantos no reclamaron ni reclaman venganza o justicia procesal, sí comprenden, apoyan a quienes desean saber de sus familiares, compañeros e hijos desaparecidos, han asimilado el fin de la “guerra fría” y reconocido las condiciones diferentes, saben que no hay nada escrito, que la verdad la escribimos todos, han retomado el gusto por la política, novia de la que se habían distanciado, sin dejar de quererla.
Hemos logrado cierta paz, que permite pensar y construir futuro. Ese que no está escrito.
Mi decisión personal de no hacer denuncias judiciales co labora para esa mi paz interior. Tal vez para poder hacer mejor nuevos caminos, o espantado por la rigidez y torpeza de los sistemas judiciales, o por esquivar ser verdugo. No lo sé. Otros, tal vez logren paz de otra manera. Deseo ser leal con quienes necesitan buscar sus familiares y amigos desaparecidos, aclarar hechos delictivos, o que están dañados y no pudieron reconstruir, pero sin apoyar revancha ni búsqueda de dinero- si me doy cuenta. No creo que lo punitivo sea fundamental aunque pueda en casos paradigmáticos ser simbólico-como el caso de Gavazzo- y evito la grave confusión de considerar como víctimas a los rebeldes que acertaron y erraron, y que, capturados, fueron muertos, torturados o desaparecidos. Ante todo, fueron rebeldes. (1)
Las cosas se transformaron de la mejor manera, inesperadamente tal vez, uno de los derrotados de entonces es el Presidente de la República José Mujica, quien, sin romper con su pasado, está reescribiéndolo. Como el Pepe ha planteado, podríamos enviar a unos cuantos viejos a prisión domiciliaria, a sus casas, con sus seres queridos, demostrando que no somos iguales a ellos.
Y yo modificaría el código, y colocaría inscripciones descriptivas de sus delitos en sus ropas, como “torturé para defender la sociedad”, “hice desaparecer personas”, “robé niños a sus padres”, obligatorias de llevar mientras realizan trabajos comunitarios, de acuerdo con su estado de salud. Así de igual procedería con un golpeador de mujeres de la actualidad, con su cartel identificatorio “golpeo a mi pareja”, mientras corta el pasto de la plaza del barrio, o de la escuela. Mientras ellos hacen su trabajo comunitario, nosotros, en silencio, sin agredir física ni verbalmente, tal vez nos haremos mejores al ver que las peores conductas las realizan gente como uno, nacidas en los mismos barrios e hinchas de los mismos cuadros de fútbol.
La derrota política y moral del nacionalismo ordenador, antidemocrático, represivo, moralmente conservador, de personajes iluminados por un destino- todo eso es Gavazzo - es lo más importante logrado y a desarrollar. Argumentar y persuadir sobre estos logros nos mejora. La reescritura del pasado es la conversación decisiva y tiene mucho para hacer (2)
De cómo maduremos todo esto, superando las primeras reacciones legítimas, primitivas, punitivas, de corto alcance, demasiado apoyadas en demandas de justicia para los derrotados de entonces y en la rechazable metodología represiva de los triunfantes, dependerá el devenir.
En la sociedad, ¿está derrotada decisivamente la moral conservadora, ordenadora, controladora, represiva, inequitativa, que demanda protección para sus privilegios? ¿Está descartado que otra vez más sea reivindicada mayoritariamente como aceptable o necesaria la acción de una persona como Gavazzo?
No.
Según el autor del libro, su encarcelamiento es obra de la venganza de aquellos “neutralizados”, de la traición de camaradas suyos y del cambio del partido de gobierno. En la calle Domingo Arena, encerrado junto a camaradas, unos cercanos y otros lejanos, él hace su juego sin paz.
Enero, 2013
(*) Editor de Librevista
Notas
(1) "...yo no hablo nunca del aspecto negativo de mi vida, en primer lugar porque no quiero ser compadecido. Fui un combatiente que no ha tenido suerte en la lucha inmediata y los combatientes no pueden ni deben ser compadecidos cuando han luchado no por obligación sino por lo que han querido conscientemente" Antonio Gramsci
(2) invito a investigar la conducta- durante la dictadura cívico-militar- de medios de prensa y comunicación, de las cámaras empresariales, de asociaciones civiles, instituciones educativas civiles y militares, actividad social y política desde las instituciones armadas hacia la ciudadanía, de actitudes civiles en la vida cotidiana y más
LIBREVISTA - postaporteñ@ 993 -
2013-07-17
17 jul 2013
TESTIMONIO IV: LOS UNOS Y LOS OTROS
ANOCHE VI A UN TRAIDOR
Esteban Valenti
Periodista, escritor, coordinador de Bitácora, director de Agencia de Noticias Uypress
12.07.2013
Anoche vi durante dos horas y 20 minutos la entrevista de Gabriel Pereyra a Amodio Pérez. Antes había leído el mamotreto de 12 páginas en El Observador. No soy un masoquista, me sentía obligado, por razones políticas y profesionales, como periodista y como político. Y por curiosidad.
No le iba a dar mayor importancia, aunque ya en dos programas de radio en los que participo semanalmente tuve que opinar, pero además viendo al traidor en todo su “esplendor” me surge del alma, del estomago y de la cabeza la necesidad de opinar.
Yo no soy ni pretendo ser objetivo en este análisis. Estoy involucrado, tuve duros enfrentamientos ideológicos y políticos con el MLN en esos años y después, y el periodo al que se refiere Amodio Pérez tiene que ver con un momento muy particular, muy tenso, muy importante de mi vida. Aclaro.
Tengo una ventaja, sobre alguno de esos temas tengo información y formación. A pocas palabras...
Amodio Pérez fue un gran traidor, lo confiesa en varias oportunidades en la entrevista, y sigue siendo un traidor manipulador en la actualidad. Es un traidor contumaz y reiterado.
Reconoce que entregó a Julio Marenales y reconoce que le dieron un salvoconducto a el y su compañera, otra importante dirigente del MLN para salir del país, mientras cientos y miles de sus compañeros y otros luchadores populares eran torturados, encarcelados, desparecidos y mantenidos durante muchos años en prisión.
Toda una parte de su entrevista es para intentar sembrar dudas sobre las dimensiones de su traición, y para demostrar que él no fue el causante de la derrota del MLN.
Sobre esto no tengo la menor duda, la derrota del MLN fue el resultado de sus graves errores políticos, militares tanto en el plano táctico como estratégico.
La traición de Amodio Pérez no se mide en la cantidad de nombres y locales que entregó a los militares, ni en la entrega de la cárcel del pueblo, que algunos ya reconocieron que fue un operativo utilizado para meter a Pérez hasta el cuello en la traición y hacerlo cambiar de bando.
Y eso es lo que hizo, un jefe del MLN de primer nivel, con cargos, con una mística y una imagen en toda la organización y ante la sociedad en su conjunto se pasó de bando. Esa fue su gran traición.
Ni lo torturaron, ni le tocaron un pelo y se pasó al bando enemigo, los ayudó en todo lo que pudo, y sobre todo los ayudó a transmitir la imagen del desbande, del desastre total y lo hizo públicamente. Y los militares lo utilizaron muy bien, y él, que era y es un tipo inteligente y minucioso, como el se define, lo sabía perfectamente y a su compañera que también era una dirigente. Y convenció a otros a traicionar y lo confiesa impúdicamente.
El periodista que en ciertos aspectos abunda en detalles y preguntas pasa por algo cosas fundamentales. Es posible que sea por pertenecer a otra generación.
Pero nos quedamos con las ganas – ante las reiteradas muestras de “modestia” de parte de Amodio hubiéramos querido saber en cuales operaciones había participado, con que responsabilidades y qué cargo había ocupado en el MLN –
Ese capítulo es todo un gran y evidente entrevero. Un entrevero organizado.
Amodio fue uno de los principales jefes del MLN, y sus discrepancias, su oposición a ciertos planes, no cambian absolutamente nada, simplemente son un intento un poco tardío de darle cobertura política a su traición.
Amodio además colaboró durante un largo año, desde que se dio vuelta hasta octubre de 1973 en armar todo el organigrama del MLN en las diferentes etapas, en hacer inteligencia fina, profunda sobre características y definiciones internas de la organización. Cuando no les sirvió más para nada, le dieron dos pasaportes y lo dejaron en la frontera.
Ahora aparece 40 años después. Inocentemente.
El primer síntoma de que Amodio Pérez miente es cuando mueve la boca.
Aunque en algún momento cuente detalles que pueden ser ciertos, es el conjunto, es el relato que trata de construir el que es una gran mentira, una nueva traición.
El relato de las libras esterlinas de oro olvidadas primero en el asiento de un auto y luego guardadas bajo un murito en un gallinero, son una tomadura de pelo mayor. Nos trata a todos de estúpidos. Los militares de la dictadura se movían por dos grandes intereses: información-inteligencia y plata-botín. Amodio debe haber traficado con ambas cosas.
No tengo pruebas, tengo sentido común.
Amodio habla en la mayoría de los casos de personas muertas que no tienen posibilidad de defenderse. Los otros son parte de la contienda, pero hay un tercer grupo, que podría corroborar o negar sus palabras: los militares de la dictadura.
El primero es el mayor retirado Armando Méndez, en ese entonces un joven y muy prometedor oficial con tareas muy por encima de su cargo.
Ese no va a tener ningún interés en hablar. Los otros que saben, son muchos de los jefazos de la dictadura, los que están presos.
¿Alguien cree que Gregorio Álvarez, no sabe el nombre falso que les dieron a Amodio Pérez y a su compañera en sus documentos, en su pasaporte para viajar a España y radicarse?
Si tiene la memoria frágil, lo averigua con una llamada telefónica....y sabe o puede averiguar otros detallecitos. Así que Amodio Pérez le da a este grupo de dictadores un enorme sartén por el mango. Que desinteresado, que ingenuo...
Luego de la catarata de palabras y versos surgen muchas preguntas: ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Por qué ahora?
Voy a tratar de ser lo menos conspirativo posible, pero hay cosas inevitables. Veamos algunos detalles.
Si se observa cuidadosamente la entrevista podrá apreciarse en una parte que el periodista sabe que Amodio va a hablar de los militares que sugirieron atacar a los cuatro soldados en la puerta de la casa del general Gravina.
Pero eso no es lo grave, lo grave es que ante tamaña barbaridad casi no repregunta, no pide un mínimo de datos. ¿Quién le dio a Amodio esa información?
¿O le vino el prurito de mantener esos temas en secreto?
O ¿hace streep tease pero se deja el sombrero y el periodista lo acepta?
Es un infundio total, todos los que conocemos algo de esa época sabemos que esos militares, no eran pro tupamaros, y se los acusa nada menos de orientar al MLN a matar a sus camaradas de armas. Es una mentira colosal, la peor de todas, un mandado de un traidor que sigue traicionando, ahora en el año 2013. Tiene una vocación irrefrenable de delator y traidor.
Amodio Pérez sigue siendo un engranaje miserable de la vieja máquina de la dictadura y sus resabios. Eso es lo que se desprende de todo el reportaje y de toda la operación. Y esto recién comienza.
Algo quisieron hacer con este tránsfuga en las elecciones del 2009 ¿se acuerdan? Ahora lo están preparando mejor. Si le abrimos a este traidor una rendija, va a supurar veneno durante todo el tiempo que pueda.
Política, traición y guerrilla.
Todo el relato de Amodio es un monumento a la falta de un mínimo sentido de la política, de la historia, de la realidad uruguaya.
A veces es un miserable pretexto.
Cuando habla del “Plan Hipólito”, es decir de los atentados del 14 de abril, el los mira desde la enana perspectiva de su visión, no habla del pueblo uruguayo, de sus trabajadores luchando, del Frente Amplio surgido de las elecciones, de la correlación de fuerza, nada de nada.
El habla de su confrontación con Sendic y Fernández Huidobro y otros sobre el plan Hipólito y el Tatú”, de un mundo cerrado y separado de cualquier otra realidad. Y todo el relato es eso y nada más que eso.
El MLN fue derrotado y contribuyó de manera importante a la derrota de todo el movimiento popular por parte de las fuerzas más reaccionarias y antidemocráticas de la sociedad uruguaya por sus errores políticos y militares, pero sobre todo políticos y porque vivía en una realidad creada e inventada por ellos mismos. Así de duro.
El relato de que a la hora de los hornos, del horno grande de la dictadura, tanto si se considera que comenzó el 9 de febrero, en Boizo Lanza o el 27 de junio del 73, el MLN ya no existía ni política ni militarmente.
No hay nadie que pueda negarlo con un mínimo de decencia. No existía, ni como guerrilla, ni como organización político-social.
Yo militaba en la universidad, un lugar clave para saberlo y percibirlo.
El relato de que la dictadura fue un enfrentamiento prolongado entre el demonio de la guerrilla y el demonio de los dictadores es una falsedad del tamaño del estadio Centenario lleno.
Ese relato se dejó crecer y se alimentó por tres vertientes diferentes, por los que nunca hicieron autocrítica en serio, simplemente rodaron y dejaron que esa historia rodara; por la derecha democrática que necesitaba ese relato para justificar muchas, demasiadas cosas y lavar sus culpas y sus complicidades, que las tuvieron, y la tercera la de los dictadores para justificar sus horrores.
Y una cuarta vertiente, fue la de muchos que nos callamos o nos hicimos los distraídos y dejamos rodar la pastilla.
La catarata de libros, relatos, artículos y cuentos que hemos recibido y tragado en estos años no son responsabilidad de sus autores, sino muchas veces de nuestros silencios. Cada uno cuenta la historia como le conviene.
Y eso sucedió. Y a llorar al cuartito, pero como dice Benedetto Crocce, toda buena historia es actual. Y comienza a emerger la verdadera historia, no como pretende Amodio, otra versión, sino un relato real de lo que sucedió, con diferencias, matices, equilibrios y hechos.
La historia se basa en hechos, documentos, y lamentablemente en declaraciones de traidores. Lo que hay que saber es leer. Hay gente capaz y seria para seguir trabajando.
Tres consideraciones finales:
Primero, está muy bien que alguien haya hecho la labor periodística de entrevistar al traidor. Los uruguayos estamos grandecitos para que alguien nos censure y nos diga lo que podemos y lo que no debemos leer para no envenenar nuestras cándidas mentes.
Como es obvio, luego el autor queda sometido a la crítica y el análisis de rigor.
Segundo: Desde el fondo del alma: qué grande es la izquierda uruguaya que a todos nos ha dado una identidad nueva, renovada, verdaderamente democrática, unitaria, plural, discutidora, buscadora de la verdad, exigente en el debate.
Grande el Frente Amplio, con los que nos equivocamos, los que cometimos errores, los que tuvimos debilidades democráticas muy grandes, los que hicimos autocrítica explícita y hasta el hueso y los que eligieron otro camino.
Grande el FA por integrar nuestros pasados tan diversos, nuestra historia tan diferente y muchas veces enfrentada y darle una fuerza política unitaria y transformadora.
Grande no con la izquierda, sino con el país, porque eso ayudó a toda la sociedad uruguaya en su conjunto a los cambios y a la democracia.
Y grande por tratar y seguir tratando a los traidores como tales.
Tercero. Honor a los miles de uruguayas y uruguayos que sufrieron la tortura, la muerte, la cárcel y para todos aquellos que siguieron siendo luchadores dignos y altivos a pesar de afrontar las formas más crueles del dolor. Para los que no traicionaron.
uy-press - postaporteñ@ 992 - 2013-07-16
Comentarios al artículo de Esteban Valenti
14 de julio de 2013-
elmuertoquehabla.blogspot
Aunque también sufrió las consecuencias de la traición del lamentable Jorge “Charleta” Guldenzoph, Esteban Valenti no fue una de las víctimas directas de Héctor Amodio Pérez, Por eso mismo, los dichos de Esteban Valenti sobre el traidor cobran mayor valor, superan distancias, entienden que fuera quien fuere la organización traicionada, el agraviado es el movimiento popular.
Los tupamaros comenzamos con los análisis autocríticos en 1973, unos en el Penal de Libertad (la “Carta de los Presos”) y otros en Chile, Simposio de Viña del Mar.
De los compañeros en el exilio, recuerdo el trabajo del grupo “Rumbos”, el de Modernell (“Sacuza”). El de Jorge Torres se titula sugestivamente “Con la derrota” y “La Revolución Necesaria” el de Andrés Cultelli. Apenas salido de las cárceles. Fernández Huidobro también escribió un relato de las principales anécdotas de los primeros años del MLN (T).
A la III Convención Nacional, realizada en 1985, la primera en la legalidad, se presentaron cerca de 80 análisis críticos sobre la derrota del movimiento guerrillero en el contexto de la historia protagonizada por el pueblo uruguayos desde 1950 en adelante.
A estos numerosos análisis se les deben agregar cientos de entrevistas a diferentes integrantes del MLN(T), una buena parte de ellas compiladas en los libros de Clara Aldrighi, Leonardo Haberkorn y en el recientemente presentado “Rehenas”. Existen obras de literatura de Butazzoni y de Liscano que entrañan profundas críticas al pasado guerrillero.
Una lectura muy superficial todos estos trabajos sirve para comprobar tres cosas:
1) Nadie, absolutamente nadie, responsabiliza a la traición la derrota del Movimiento; todos tendemos a bucear en las concepciones y errores políticos antes de acordarnos del episodio Amodio Pérez
2) todos, absolutamente todos, echan una mirada crítica a las relaciones del movimiento guerrillero con el movimiento popular y a las formas organizativas que contribuyeron a la derrota (aparatismo, sancionismo, militarismo, etc.).
Demuestran claramente que los integrantes del movimiento guerrillero no “vivía en una realidad creada e inventada por ellos mismos”.
3) Casi todas estas autoras y estos autores que pertenecieron a la guerrilla, mantienen su visión crítica sobre la democracia liberal, más preocupada por los aspectos formales que por la participación popular, especialmente en lo medular de una vida democrática: la distribución de la riqueza y del ingreso nacional.
Si los ricos son cada vez más ricos y los pobres un poco menos pobres, la brecha social se ahonda por muy progresistas que sean los gobiernos.
Digo “casi todas y casi todos” intencionadamente, muchos tupamaros han hecho como Esteban, dejaron de pretender revolucionar la democracia burguesa y están del otro lado del mostrador... estoy convencido que hay una masa de comunistas y tupamaros que no estamos dispuestos a hacer esa autocrítica.
Un abrazo respetuoso
Jorge Zabalza
posta - postaporteñ@ 992 - 2013-07-16
Contrapunto Entre Un Roto Y Un Descosido
El Sr. Esteban Valenti, es un “renegado” (“los renegados son los peores” acostumbraba a decir su antiguo protector y mentor, Rodney Arismendi, pero era una de sus tiradas anti-trotskistas, que eran obligatorias para todo Secretario General de aquellos tiempos).
Valenti en cambio, protagonizó un gambito original, que solo fue posible después de la implosión de la URSS, renegó para la derecha, se pasó al campo burgués, como tantos antiguos miembros de la “nomenklatura” soviética.
No cazó en el ramo del gas, ni del petróleo, ni de los bosques u otros productos primarios de exportación como hicieron sus antiguos congéneres del “partido guía”.
Valenti agarró para el empresariado nacional, en el ramo de la publicidad que había aprendió entre los camaradas italianos durante las campañas electorales de la península itálica.
Y acá hizo carrera de director de campañas electorales frentistas al lado del Sr. Astori. Actualmente es uno de sus “operadores mediáticos”.
Del período “comunista” le quedó la vieja fobia sectaria (típicamente estalinista) contra el viejo MLN-Tupamaros (y toda otra izquierda rival, particularmente si tenían prédica en los círculos obreros sindicalizados).
Nos llamaba “los iluminados” para que la militancia tenga memoria de las barbaridades ideológicas que se comenten en un país subdesarrollado y dependiente como Uruguay, en nombre de la denominada “lucha ideológica”, buscando la primacía de la formación propia aún a riesgo de sacrificar todo (1).
O, dicho de otra manera, la actitud “comunista” que reivindicaba Marx en su célebre Manifiesto, no tiene puntos de contacto alguno, con la práctica “comunista” que introdujo el difunto Stalin, cuando agarró la manija en la Unión Soviética y terminó metiendo ante el paredón (después de obligarlos a envilecerse mediante torturas infames) a todo el viejo Comité Central Bolchevique, los compañeros de Lenin, que hicieron la Primera Revolución Obrera Victoriosa, después de la Comuna de Paris.
En la cama, de todos ellos, murieron Lenin y Stalin, los otros fueron todos ajusticiados vilmente.
Después y a lo largo de muchos años, los comunistas en América Latina, eran defensores rabiosos, violentos y patoteriles de toda invasión soviética, de toda condena a honestos comunistas críticos, que defendían a rabiar, y por tanto de todos los crímenes que se realizaron en “los campos” del Círculo Polar Ártico, en la lejana Siberia.
La crítica al “socialismo real”, la realizada por obreros e intelectuales comunistas, y que es muy superior a las críticas de los intelectuales burgueses a sueldo del Imperialismo, los encontró siempre al lado de la burocracia soviética contra esos heroicos camaradas comunistas, y se festejaban sus muertes y deportaciones.
Todos ellos eran “perros” y “traidores” y estaba bien torturarlos, detenerlos, enviarlos a trabajos forzados y asesinarlos.
Sus obras estaban prohibidas leerlas en los partidos comunistas occidentales y muchos pagaron con la expulsión lo que se entendían eran “desviaciones”.
Valenti fue educado en todo esto: el marxismo adulterado de los manuales soviéticos, las prácticas sectarias y el oportunismo de adaptarse “a los virajes”.
Para el movimiento popular es un irrecuperable, un lastre, un elemento que aporta solo negativamente.
Su último “aporte” con pretensiones teóricas, fue una crítica al folleto de Lenin, “El Estado y la Revolución” donde creyó encontrar los gérmenes de las desviaciones estalinistas.
Es decir nuestro novel pensador no se elevó más allá de la crítica mal intencionada de los Conquest, los Thompson, y tantos otros panegiristas burgueses y a sueldo, desfachatadamente, de los peores círculos imperialistas (2)
Ahora tomó la pluma para comunicarnos “Que ayer vi a un traidor”. Se refería al Sr. Amodio Pérez, cuestión que este acepta plenamente (sin haber pasado por la Lubianka) y por eso habría que señalarle: “Chocolate por la noticia!!!”.
El tema Don Valenti, no es el “traidor” Amodio, SINO LOS OTROS TRAIDORES QUE ESTÁN EN SILENCIO PROLONGADO Y SE ESCUDAN DETRÁS DE AMODIO.
Por si no se desayunó.
Que Amodio traicionó lo conoce el movimiento popular uruguayo y particularmente los tupamaros hace sus buenos, casi 40 años. Fíjese Ud.!!!!
Lo que está “tapadito”, pero empieza a salir a luz, cada vez con más fuerza, es que Amodio no fue el único traidor (ni él ni la troika que tradicionalmente se asocia con su nombre o sea: la “flaca” Mercedes y el “Tino” Piriz Bude).
Y ahí Don Valenti, justamente ahí, es que comienzan los problemas para muchos.
Digamos también –antes de pasar a lo otro, lo central- que no ignoramos porqué “el operador Valenti” sale ahora, comedidamente, a la palestra. Lo hace porque en el Frente, hay quienes especulan con “los trasiegos electorales” y se apresuran a que los factibles disidentes se vayan de sus tiendas actuales, desencantados y vayan a engrosar otros caudales electorales, que los posibles receptores necesitan urgentemente para afirmarse al seno de la “interna” frenteamplista.
O sea un vasto juego especulativo, altamente especulativo, que no es nuestro tema.
Son derivaciones de los conciliábulos entre cuatro paredes, donde todos se anotan para parecer “originales” y sacar conclusiones, actitudes, posiciones que ayuden a la causa propia.
Al Roto de Valenti, le sale en contrapunto El Descosido de Jorge Zabalza. Empecemos por sus elogios a Valenti: ..”los dichos de Esteban Valenti sobre el traidor cobran mayor valor, superan distancias, entienden que fuera quien fuese la Organización traicionada, el agravio ( ¿? meramente agravio ¿y los muertos?) es al movimiento popular”.
Nos alegramos que Zabalza se sienta hermanado con Esteban Valenti, “que superen distancias” y hasta “entiendan” cualesquiera que sean las acepciones que el término “entiendan” tenga.
Pero Zabalza nos quiere señalar que solo la traición de Amodio es un “agravio al movimiento popular”, que lo es, sin duda alguna.
Solo que deja de lado otros “agravios” hechos tanto al movimiento popular como específicamente a la militancia tupamara, que para nosotros, es lo que cuenta.
Al fin y cabo, con las traiciones, los que dejaron el cuero en la estacada fueron los militantes y compañeros tupamaros.
Con las traiciones del “aparato” de la Orga, de los jefes, a ver si nos entendemos, porque los otros aparatos de otros partidos también dejaron el tendal de sus propios militantes muertos, pero eso es harina de otro costal.
Y conviene no entreverar las cosas.
Cada cual, dentro de filas, debe hacer sus propias investigaciones y velar por los sacrificados inútilmente.
Evaluar los errores propios, los de los jefes, los de los que sacrificaron militantes, la responsabilidad de las diferentes traiciones y sus niveles.
Lo tendrá que hacer el antiguo Partido Comunista, lo tendrá que hacer el GAU, lo tendrá que hacer el PVP, para mencionar solo algunos de los partidos y organizaciones reprimidas, pero vamos a no generalizar demasiado la cosa con “los agravios al movimiento popular” porque es una forma de salirse por peteneras, sacar la pelota al óbol, y restarles fuerzas a la seriedad y rigurosidad del análisis propio.
Después de esa desafortunada introducción, Zabalza entra en materia, citando libros de crítica de la militancia propia: desde el malogrado recientemente “Urraca” Modernell y su opúsculo crítico, a los también compañeros Cultelli, y el “gordo” Jorge Torres, que produjeron obritas un poco mayores.
Se pasea incluso, brevemente, por el Simposio de Viña del Mar.
Todo “filo”, vamos a decir las cosas como son, porque a eso antes no se le dio la más mínima bolilla.
Todo aporte crítico se vio siempre con recelo. Y el mismo se extendía de “la obra” al autor.
La militancia tiene que guardar “la subalternidad debida” a la egolatría de los jefes, deben ser entes, no militantes consientes.
No tenemos mayores antecedentes sobre lo que pasó con Modernell y con Torres, pero en cambio tenemos información de primera fuente con lo que pasó con la “autocritica” de Cultelli.
Cultelli hizo varias copias de su manuscrito original, la repartió entre compañeros que creyó sus albaceas testamentarios y capaces de publicar su obra. Uno de ellos fue Julio Marenales. Ni Marenales desde “su” MLN, ni el “fondo Raúl Sendic” estaban dispuestos a tomar cartas en el asunto y publicar la obra.
Así ha tratado siempre “el aparato” y “los jefes” a sus militantes!!!!
Si no andaban de “negritos” o “fogoneros” “FLIT” con ellos.
Al final, un grupo de compañeros, sin apoyo material oficial, tomó en sus manos el asunto, recogió el manuscrito, lo armó finalmente (constataron que un reportaje final que Cultelli había incluido y pensaba publicar, fue secuestrado) y, dos de los compañeros viajaron a Bs. As. dónde la solidaridad militante argentina se encargó de publicarlo sin cobrar un peso.
Como uno de esos compañeros se llama S.A., Zabalza sabe bien a quién nos referimos y sabrá también que el testimonio es veraz.
Luego de su introducción Zabalza entra en materia para afirmar lo siguiente que culminará en tres numerales:
“A la III Convención Nacional, realizada en 1985, la primera en la legalidad, se presentaron cerca de 80 análisis críticos sobre la derrota”.
No tenemos motivos válidos para suponer que la afirmación de Zabalza no sea cierta, pero digamos también que esos “80 análisis críticos sobre la derrota” no los conoce ni la militancia ni el movimiento popular, si siquiera el público en general.
Y el tema no es ninguna casualidad, que ni a mimeógrafo se han publicado, que no están registrados en archivo web alguno, y no tenemos noticia de que esté depositado en fondo documental ídem, como sucede con otras organizaciones latinoamericanas (el MIR chileno, el PRT argentino).
El “aparato” y los jefes, los “históricos” se han encargado de que no tengan publicidad, que no los conozca nadie, que no sirvan de antecedente.
Saben todos ellos muy bien porqué y Zabalza también lo sabe (3)
Venimos sosteniendo desde hace varios años –esta no es ocurrencia de último momento, ni cosa que se le parezca- que además de los “80 análisis críticos sobre la derrota” los jefes tuvieron tantos o más (me animaría a decir cientos de testimonios directos, en conversación personal y privada, buscada por ellos) también de información crítica sobre los motivos de la derrota y sobre ciertas traiciones que no se circunscriben a Amodio y al resto de la “troika”, PERO DECIDIERON “TAPAR TODO”.
Y todo sigue tapado, desde 1985 hasta el 2013 presente.
Pero además todas las críticas jamás se reflejaron en la política que se practicó, lo cual quiere decir solamente una cosa: los “jefes”, el “aparato” se pasaron todo por el quinto forro (como decíamos antes).
El “aparato” y “los jefes” funcionaron siempre como un gran recolector de información de las bases que ellos decidían utilizar a discreción.
La base aportaba, la cúpula digería a lo Pantagruel sin que la información volviera a la base.
Así fueron cimentando la pre-eminencia, su(s) ventaja(s). Del trabajo de los demás. Unos trabajaban “de trueno” y otros embolsaban “la llovida”.
La usura intelectual, una variable de la política del rentista pequeño burgués, muy típica del Uruguay del “medio pelo”.
El “aparato” y “los jefes” sancionaban o cancelaba sanciones que habían establecido las bases también a discreción.
Es el caso de las “sanciones” que tenía la “tronca” Topolansky, que no le impedían militar, pero tenía prohibido tener responsabilidades y cargos en la estructura, hasta que un “jefe”, su marido, tomó cartas en el asunto: le levantó las sanciones sin dar cuenta a nadie y hasta la incluyó en las listas parlamentarias.
Así está, esta señora, ahora, en el Senado.
Lo mismo sucedió con la mujer ( Susanita) de un actual ministro que ahora es diputada parlamentaria y anda con la “barra brava” de Peñarol a cuestas sin tener méritos de militancia alguna
El “aparato” y “los jefes” decidieron que había que sostener diálogos con las logias de la inteligencia militar y mantuvieron diálogos (y ¿quién sabe qué más?) con los mismos.
A uno de esos diálogos concurrió el Sr. Zabalza (y pudrió todo) como lo confiesa en el libro “Cero a la Izquierda”.
¿Sabían las bases que hacían Marenales, EFH, Mujica, el Tambero allí o, fueron a esas reuniones sin permiso y sin anuencia, con “agenda libre” para negociar cualquier cosa?(4)
Y como cada libertad del “aparato” y “los jefes” lleva posteriormente a que “cada jefe” hace lo que “se le canta” después siguió el “referente” Mujica haciendo sus “contactos particulares” desde el Ministerio de Ganadería, con los círculos del capital agrario, estableciendo sus contactos con la Asociación y la Federación Rural, sin permiso y sin anuencia, hasta lograr los firmes apoyos que le permitieran levantarse como un candidato presidencial a la “interna”
. De esos cabildeos en los que participó también Agazzi (fue cómplice), surgieron situaciones bien bizarras, como el reproducir Agazzi, el verso que le vendían los grupos de presión agrario, de que sus campos “de basalto” no les producían ni 1.000 dólares de renta anual, episodio que ha narrado también otro “compañero” bastante especializado en los temas y que responde a las iniciales de W.Y., cuestión, como la anterior, que Zabalza puede identificar y que, por lo tanto, es garantía de veracidad.
En Uruguay, como siempre, somos pocos y nos conocemos todos.
Zabalza, que después del 85, llegó al vértice de la pirámide (hasta que lo bajaron del cielo a escobazos), convirtiéndolo en un paria y en un leproso político, sabe perfectamente todas estas cuestiones y las que no sabe directamente se las barrunta.
No es tonto, en cambio, es avieso y cuando cuadra, maniobrero.
Pero Zabalza fue formado (y deformado) en la mentalidad del “aparato”.
Es “aparatista” en todo, o sea quiere hacer lo mismo que el “aparato” viene practicando desde siempre: el poder discrecional, el reino del subjetivismo propio, que es también la arbitrariedad elevada a la quinta potencia.
Que nadie los controle, que todos se sometan a sus caprichos, que no haya organismos a los que se deban, informes que se deban dar, cortapisas, limitaciones: en suma la libertad particular para mí y la esclavitud formal para el resto.
La Organización soy YO, como aquel que decía (en francés monárquico) L'ÉTAT, C'EST MOI.
¿ Ha reflexionado Zabalza que todo eso es una quimera, una aspiración casi demencial, impos ible en una sociedad civil como la nuestra, un retroceso a las formas caudillescas, cuando la Banda Oriental era una pampa, escasamente poblada, con la inmensa mayoría de la gente analfabeta, sin sociedad civil digna de su nombre, sin organismos representativos de la voluntad popular, sin opinión pública electora, sin prensa, sin burocracia elemental capaz de registrar acuerdos, levantar un acta, archivar los hechos de gobierno realizados, con la discriminación generalizada de la mitad (o sea las mujeres)?
¿O el ideal es, la sociedad del “socialismo real” (el otro era el “utópico”) donde el líder gobierna hasta que se muere, todos le juran “lealtad”, él es el “gran timonel”, el que dice la última palabra, y al final consumen a la sociedad toda, arruinan la producción, hacen crecer una burocracia que fagocita la vida social.
Lo que fue el socialismo modelo estalinista que la gente celebró que reventara y se fueran todos, de una buena vez, al diablo?
¿Comprende ahora Zabalza, las implicaciones que tienen los combates contra “el aparato” y la dictadura discrecional “de los jefes”?
Vayamos ahora, al resumen en tres puntos, de los que tomaremos meramente dos y, reducidos a sus aspectos fundamentales.
Dice Zabalza en el primero: “Nadie, absolutamente nadie, responsabilizó a la traición la derrota del Movimiento, todos tendimos a bucear en las concepciones y errores políticos antes de acordarnos del episodio Amodio Pérez”.
Habrán tendido mucho a bucear, quizás, pero como la derrota se produjo después que había ascendido en marzo (el 16 de marzo de 1972) una nueva dirección que componían Marenales, EFH y Rosencof, habría que haber comenzado por separar a esos “compañeros” de cualquier posibilidad de ocupar una dirección, manipular los archivos de los “80 análisis críticos sobre la derrota”, y someterl os a un tribunal de evaluación de respons abilidades.
Si eso se hubiera hechos nos habríamos ahorrado muchos años de majaderías continuadas del Sr. EFH y del Sr. Marenales.
De todas sus mentiras grandes y chiquitas, de todas sus chicanas y de todo el mal que hicieron los tres. Pero no se hizo.
Así que bucearon, demasiado y al final terminaron como siempre tomando resoluciones equivocadas basadas en criterios erróneos, para “reproducir” todos los males que antes nos habían llevado a la derrota.
En el parágrafo dos, de sus tres conclusiones, Zabalza estampa: …”Demuestran claramente que los integrantes del movimiento guerrillero no vivían en una realidad creada e inventada por ellos mismos”.
Señalemos a Zabalza que no se trata, para nada, de “los integrantes del movimiento guerrillero” o sea la mayoría, que eran las bases.
Se trata del “aparato” y se trata de “los jefes”.
Esos sí vivían totalmente disociados de la realidad, en una burbuja de “mariscaleo” donde seguían con los viejos mitos del “aparato mínimo”, y hab&i acute;an llegado a la brillante conclusión de “la indestructibilidad del aparato” que se dijo (hasta por Sendic) antes del 14 de Abril, y que fue el fundamento para que Candan Grajales pensara que la Operación Hipólito “se asimilaba”
Los que salían recién de la prisión estaban atiborrados de “informes” que daban una visión parcial de la realidad, y los que estaban en la dirección como Rosencof, callaban lo que no les convenía porque estaban en el jueguito de mantenerse en el poder, lo cual consiguieron, pero implicaba callarse la boca y jugarla “de seguidor y por fiel”, ya que apoyo de las bases no tuvo nunca.
La realidad fue que “no se asimiló nada”, y nos pasaron a dar un surtido completo, “pa' tabaco, hojilla y fósforos” como decíamos antes.
Nos bailaron un malambo arriba del lomo, o como decía Marenales hace unos años (en Suecia) y haciéndose el inocente: “Fuimos a meter la cabeza en la cueva del tigre, y el tigre nos comió la cabeza”.
”La cabeza”, o sea a todos ellos, que eran & ldquo;los jefes”, ”los dueños del aparato”
A las “bases” y a los muertos no los mencionaba
Hasta aquí, la “primera pata” de la cueca, vayamos ahora a “la segunda”.
El Plan Tatú,es la segunda “pata” de la cueca.
Se planifico mal, sin evaluaciones críticas, justamente lo que no hace un oficial de estado mayor, que presenta a su superior (que era Sendic), las variables en juego para que éste las analice y tome las resoluciones o disposiciones más racionales posibles.
A su vez, después, esas posibles variaciones se transmiten a los otros mandos involucrados de acuerdo a sus escalas de rango y necesidad de conocimiento.
Un oficial de estado mayor y sus colaboradores más inmediatos, tiene que conocer cabalmente el terreno (aspecto geográfico), saber los elementos militares (potencia de fuego y munición que dispone) conocer el grado del entrenamiento del personal subalterno, prever los problemas de adaptación de hombres urbanos a un medio rural como el nacional y sus humedades y lluvias que arruinan la salud, conocer que disponibilidad se tiene de comunicación eficiente y efectiva, también de vías al ternativas en el caso de que éstas fallen, conocer el grado de entrenamiento de los oficiales subalternos y su capacidad para tomar iniciativa y resolver sobre el terreno los diferentes problemas que se puedan plantear, inclusive el equipamiento con que se cuenta, la logística médica, un sinfín de problemas que todos deben analizarse antes de entrar en acción.
Si se constata que no hay condiciones, se modifica el plan original y su buscan soluciones alternativas.
Zabalza que tiene pretensiones de teórico militar, que fue entrenado en Cuba, que era uno de los oficiales del Estado Mayor del Interior, debería conocer el ABC que no puede ignorar un oficial de estado mayor.
Pero en la ORGA, hablábamos de Columnas, Jefaturas, Estados Mayores al bardo.
Se usaba terminología de la cual, en realidad, se ignoraba todo, particularmente el fundamento.
Todo era “jarabe de pico”, y el reino de los atrevidos y los audaces.
En lo del Plan Tatú, estuvo además, la pretensión, el intento, de abrirse un lugarcito abajo del sol, encontrar el caminito “para arriba”.
Bien caro que le costó a la milit ancia toda esa falta de profesionalidad y a Zabalza casi le cuesta la vida.
Esperemos, que estas notas, le sirvan para una reflexión que hace tiempo viene eludiendo.
Que abandone el “vedetismo” del cual es prisionero.
Que se deje de falsos orgullos y tome la necesaria dosis de modestia, que antes era el emblema de todo verdadero tupamaro. Por respeto a todos los compañeros que cayeron.
Y, aunque no lo crea, con mucha fraternidad
notas
(1) Además de eso, que al fin y al cabo es venial, meramente sectario, utilizaba los “grupos de choque” para atacar los que en las asambleas identificaban en posiciones tupamaras, lo cual es mucho más grave y hubo con enfrentar con hechos defensivos de similar violencia e intensidad.
(2) Que casi todos los teóricos “comunistas estalinistas” formados en el aparato de Arismendi son una verdadera calamidad teórica, lo demuestran constantemente cada vez que toman la pluma: es un marxismo ramplón, con pretensiones, repetitivo y adocenado. Desde Lorier a Caetano, no tienen un solo marxista digno de las mejores tradiciones leninistas
(3) El motivo es bien sencillo, si las bases se comunicaban horizontalmente, si los discrepantes y críticos hacían frente común, los “aparatistas” y “jefes” tenían corta vida política.
(4) Esta es la base de los “chalaneos” con la cúpula militar. De la política de “perdonar a los pobres viejos presos” y de los olvidos de los familiares de los presos, inclusive de las políticas estatales de reclamar “sanciones” de la juez Motta. Todo eso se preparo y aceitó antes y, con Mujica se puso activamente en funcionamiento, bastó mandarle un casette, para que le temblara la chiquizuela y se arrugara en el chicote, este fanfarrón que padece “el síndrome de Estocolmo”, al igual que el Sr. EFH
c.e.r.
- postaporteñ@ 992 - 2013-07-16
Mire, déjese de joder
Zabalza sobre Amodio:
“Lo cazaría del cogote”
Los ex guerrileros prefieren callarse frente
a la versión histórica de Amodio Pérez
Gonzalo Charquero y Leonardo Pereyra- 12.07.2013-El Observador
Risas sardónicas, cortes abruptos de teléfono, simple silencio. Los dirigentes del Movimiento de Liberación Nacional (MLN-Tupamaros) no quieren ni oír hablar de Héctor Amodio Pérez, el ex guerrillero que rompió el silencio después de cuarenta años para dar su versión de los hechos que conmovieron al país en las décadas de los 60 y 70.
“Déjese de joder”, terminó diciéndole Jorge Zabalza al periodista que lo llamó para preguntarle su opinión sobre los dichos de Amodio. Y le cort ó sin más. Antes, admitió que si se encontrara cara a cara con su ex compañero lo agarraría “del cogote”.
Mauricio Rosencof prefirió burlarse.
“Estoy todavía prendido al partido de Uruguay y disfrutándolo (se ríe).
Hay historias sobre las que cae el telón y hay otras que se las lleva el agua de la cisterna”, dijo el ex guerrillero.
Por su lado,Marcelo Estefanell manifestó que Amodio Pérez sigue teniendo todos los tics de un hombre que actúa en la ilegalidad
En la entrevista que publicó r El Observador, Amodio dijo, entre otras cosas, que el fracaso de la revolución tupamara NO FUE CULPA DE SU DELACIÓN, SINO DE LOS ERRORES ESTRATÉGICOS DE LA CÚPULA DEL MLN.
“Los líderes indiscutidos nos llevaron al matadero”, declaró en Madrid, donde se encuentra residiendo desde hace años.
Desde que Amodio comenzó a dar su versión de los hechos, sus ex compañeros lo trataron como a un apestado o, aún peor, como a un muerto en vida.
“Para mí es hombre muerto”, dijo la hoy senadora Luc&iac ute;a Topolansky.
Entre risas, el también senador Ernesto Agazzi dijo que detrás de la reaparición de Amodio hay un “operativo político” y cuestionó al diario: “El Observador lo podría nombrar a Amodio como integrante del consejo editor.
Parece que son hinchas de Amodio Pérez.
Parece que están interesados en poner ese tema en la agenda pública.
¿Cómo se van a dedicar números enteros, suplementos, a una persona que es un cadáver político y que no es un actor?”, comentó.
Por su lado, Rosencof fue especialmente sarcástico.
A continuación se transcribe el breve diálogo telefónico con un periodista de El Observador:
¿Cómo vive las apariciones de Amodio Pérez?
Estoy todavía prendido al partido de Uruguay y disfrutándolo (ríe) Te voy a decir una única cosa, ¿si? Mirá, hay historias sobre las que cae el telón y hay otras que se las lleva el agua de la cisterna.
Es todo lo que tengo para decir.
¿Le haría alguna pregunta a Amodio Pérez?
Ninguna. Eso es lo que tengo para decir y no le des más vueltas. Te agradezco y me emociona tu atención pero vos registrá lo que digo, que lo que digo es lo que dije.
¿No quiere hacer ninguna apreciación sobre el Plan Hipólito, por ejemplo?
No, no, no tengo nada que precisar. Hice un comentario sobre los telones y el tirar de las cadenas.
¿Hay una concepción generalizada entre los compañeros de la época de no hablar más del tema? Topolansky ha dicho que Amodio es un hombre muerto.
(Se ríe) Qué lo parió, bo. Qué entrenamiento estás agarrando! Bueno, muchas gracias por llamar y por la gentileza.
Lo que te dije es eso. Me parece bárbaro las vueltas que le das al perro antes de echarse. Lo que te dije es eso y qué voy a hacer.
SIN GANAS
Zabalza en cambio NO OCULTÓ S U ENOJO.
Este es el texto de la conversación telefónica:
¿Cómo toma las apariciones públicas de Amodio Pérez?
Ahora estoy tomando mate, tranquilo.
¿Le genera algo particular?
No, no, no. NO TENGO NADA QUE PREGUNTARLE. Lo cazaría del cogote, ¿sabe? Es lo único que haría.
¿Por qué?
De puro malhumorado que soy.
Durante la entrevista, Amodio Pérez realizó alusiones a usted. Lo mencionó como uno de los responsables del interior y cuestionó que se haya desmantelado el movimiento en Montevideo
¿Ah, sí? Bueno, está bien. Eso dice Amodio. Usted toma la palabra de Amodio como si fuera la verdad revelada, ¿no?
Y bueno, los tupamaros éramos… los que estuvimos presos fuimos alrededor de tres mil, entre mujeres y hombres. ¿Por qué no consulta a otras personas? A otros que andan por ahí. Más fácil si ha y más testigos y más gente. Yo por mi parte no voy a contestar ninguna entrevista. No tengo ganas.
¿Le molesta hablar del pasado?
No, hablar del pasado no.
Hablar con un traidor que durante toda una página, yo la vi en Internet, se dedica a decir de que él ordenó los papeles de la OCOA pero que eran papele s sin importancia y que el no traicionó a nadie, pero lo soltaron porque eran muy humanitarios los militares. Dice algo así; que preservaban la vida.
¿Se da cuenta usted que contradicción, no? Los militares preservaron la vida de Amodio Pérez y de Alicia Rey Morales y desaparecieron a más de 200 compañeros.
¿Le parece que eso es creíble? Si usted quiere creerlo, créalo. Eso va por su cuenta.
¿Usted dice que no fue así?
Mire, déjese de joder. (cortó)
El Observador intentó comunicarse cinco veces con el actual ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, señalado por Amodio Pérez como uno de los responsables del MLN en el momento de la caída del grupo.
En una de esas oportunidades, su secretario personal atendió el celular y señaló que el ministro estaría “todo el día de reunión en reunión”, por lo que sería difícil ubicarlo.
De cualquier manera, Fernández Huidobro ya había dicho que no le daría “ni la más mí ;nima pelota” a “chusmeríos baratos”
n.de.r : las negritas y subrayados son de posta , de este matutino al que algunos llaman El Ortivador
observa- - postaporteñ@ 992 - 2013-07-16
Esteban Valenti
Periodista, escritor, coordinador de Bitácora, director de Agencia de Noticias Uypress
12.07.2013
Anoche vi durante dos horas y 20 minutos la entrevista de Gabriel Pereyra a Amodio Pérez. Antes había leído el mamotreto de 12 páginas en El Observador. No soy un masoquista, me sentía obligado, por razones políticas y profesionales, como periodista y como político. Y por curiosidad.
No le iba a dar mayor importancia, aunque ya en dos programas de radio en los que participo semanalmente tuve que opinar, pero además viendo al traidor en todo su “esplendor” me surge del alma, del estomago y de la cabeza la necesidad de opinar.
Yo no soy ni pretendo ser objetivo en este análisis. Estoy involucrado, tuve duros enfrentamientos ideológicos y políticos con el MLN en esos años y después, y el periodo al que se refiere Amodio Pérez tiene que ver con un momento muy particular, muy tenso, muy importante de mi vida. Aclaro.
Tengo una ventaja, sobre alguno de esos temas tengo información y formación. A pocas palabras...
Amodio Pérez fue un gran traidor, lo confiesa en varias oportunidades en la entrevista, y sigue siendo un traidor manipulador en la actualidad. Es un traidor contumaz y reiterado.
Reconoce que entregó a Julio Marenales y reconoce que le dieron un salvoconducto a el y su compañera, otra importante dirigente del MLN para salir del país, mientras cientos y miles de sus compañeros y otros luchadores populares eran torturados, encarcelados, desparecidos y mantenidos durante muchos años en prisión.
Toda una parte de su entrevista es para intentar sembrar dudas sobre las dimensiones de su traición, y para demostrar que él no fue el causante de la derrota del MLN.
Sobre esto no tengo la menor duda, la derrota del MLN fue el resultado de sus graves errores políticos, militares tanto en el plano táctico como estratégico.
La traición de Amodio Pérez no se mide en la cantidad de nombres y locales que entregó a los militares, ni en la entrega de la cárcel del pueblo, que algunos ya reconocieron que fue un operativo utilizado para meter a Pérez hasta el cuello en la traición y hacerlo cambiar de bando.
Y eso es lo que hizo, un jefe del MLN de primer nivel, con cargos, con una mística y una imagen en toda la organización y ante la sociedad en su conjunto se pasó de bando. Esa fue su gran traición.
Ni lo torturaron, ni le tocaron un pelo y se pasó al bando enemigo, los ayudó en todo lo que pudo, y sobre todo los ayudó a transmitir la imagen del desbande, del desastre total y lo hizo públicamente. Y los militares lo utilizaron muy bien, y él, que era y es un tipo inteligente y minucioso, como el se define, lo sabía perfectamente y a su compañera que también era una dirigente. Y convenció a otros a traicionar y lo confiesa impúdicamente.
El periodista que en ciertos aspectos abunda en detalles y preguntas pasa por algo cosas fundamentales. Es posible que sea por pertenecer a otra generación.
Pero nos quedamos con las ganas – ante las reiteradas muestras de “modestia” de parte de Amodio hubiéramos querido saber en cuales operaciones había participado, con que responsabilidades y qué cargo había ocupado en el MLN –
Ese capítulo es todo un gran y evidente entrevero. Un entrevero organizado.
Amodio fue uno de los principales jefes del MLN, y sus discrepancias, su oposición a ciertos planes, no cambian absolutamente nada, simplemente son un intento un poco tardío de darle cobertura política a su traición.
Amodio además colaboró durante un largo año, desde que se dio vuelta hasta octubre de 1973 en armar todo el organigrama del MLN en las diferentes etapas, en hacer inteligencia fina, profunda sobre características y definiciones internas de la organización. Cuando no les sirvió más para nada, le dieron dos pasaportes y lo dejaron en la frontera.
Ahora aparece 40 años después. Inocentemente.
El primer síntoma de que Amodio Pérez miente es cuando mueve la boca.
Aunque en algún momento cuente detalles que pueden ser ciertos, es el conjunto, es el relato que trata de construir el que es una gran mentira, una nueva traición.
El relato de las libras esterlinas de oro olvidadas primero en el asiento de un auto y luego guardadas bajo un murito en un gallinero, son una tomadura de pelo mayor. Nos trata a todos de estúpidos. Los militares de la dictadura se movían por dos grandes intereses: información-inteligencia y plata-botín. Amodio debe haber traficado con ambas cosas.
No tengo pruebas, tengo sentido común.
Amodio habla en la mayoría de los casos de personas muertas que no tienen posibilidad de defenderse. Los otros son parte de la contienda, pero hay un tercer grupo, que podría corroborar o negar sus palabras: los militares de la dictadura.
El primero es el mayor retirado Armando Méndez, en ese entonces un joven y muy prometedor oficial con tareas muy por encima de su cargo.
Ese no va a tener ningún interés en hablar. Los otros que saben, son muchos de los jefazos de la dictadura, los que están presos.
¿Alguien cree que Gregorio Álvarez, no sabe el nombre falso que les dieron a Amodio Pérez y a su compañera en sus documentos, en su pasaporte para viajar a España y radicarse?
Si tiene la memoria frágil, lo averigua con una llamada telefónica....y sabe o puede averiguar otros detallecitos. Así que Amodio Pérez le da a este grupo de dictadores un enorme sartén por el mango. Que desinteresado, que ingenuo...
Luego de la catarata de palabras y versos surgen muchas preguntas: ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Por qué ahora?
Voy a tratar de ser lo menos conspirativo posible, pero hay cosas inevitables. Veamos algunos detalles.
Si se observa cuidadosamente la entrevista podrá apreciarse en una parte que el periodista sabe que Amodio va a hablar de los militares que sugirieron atacar a los cuatro soldados en la puerta de la casa del general Gravina.
Pero eso no es lo grave, lo grave es que ante tamaña barbaridad casi no repregunta, no pide un mínimo de datos. ¿Quién le dio a Amodio esa información?
¿O le vino el prurito de mantener esos temas en secreto?
O ¿hace streep tease pero se deja el sombrero y el periodista lo acepta?
Es un infundio total, todos los que conocemos algo de esa época sabemos que esos militares, no eran pro tupamaros, y se los acusa nada menos de orientar al MLN a matar a sus camaradas de armas. Es una mentira colosal, la peor de todas, un mandado de un traidor que sigue traicionando, ahora en el año 2013. Tiene una vocación irrefrenable de delator y traidor.
Amodio Pérez sigue siendo un engranaje miserable de la vieja máquina de la dictadura y sus resabios. Eso es lo que se desprende de todo el reportaje y de toda la operación. Y esto recién comienza.
Algo quisieron hacer con este tránsfuga en las elecciones del 2009 ¿se acuerdan? Ahora lo están preparando mejor. Si le abrimos a este traidor una rendija, va a supurar veneno durante todo el tiempo que pueda.
Política, traición y guerrilla.
Todo el relato de Amodio es un monumento a la falta de un mínimo sentido de la política, de la historia, de la realidad uruguaya.
A veces es un miserable pretexto.
Cuando habla del “Plan Hipólito”, es decir de los atentados del 14 de abril, el los mira desde la enana perspectiva de su visión, no habla del pueblo uruguayo, de sus trabajadores luchando, del Frente Amplio surgido de las elecciones, de la correlación de fuerza, nada de nada.
El habla de su confrontación con Sendic y Fernández Huidobro y otros sobre el plan Hipólito y el Tatú”, de un mundo cerrado y separado de cualquier otra realidad. Y todo el relato es eso y nada más que eso.
El MLN fue derrotado y contribuyó de manera importante a la derrota de todo el movimiento popular por parte de las fuerzas más reaccionarias y antidemocráticas de la sociedad uruguaya por sus errores políticos y militares, pero sobre todo políticos y porque vivía en una realidad creada e inventada por ellos mismos. Así de duro.
El relato de que a la hora de los hornos, del horno grande de la dictadura, tanto si se considera que comenzó el 9 de febrero, en Boizo Lanza o el 27 de junio del 73, el MLN ya no existía ni política ni militarmente.
No hay nadie que pueda negarlo con un mínimo de decencia. No existía, ni como guerrilla, ni como organización político-social.
Yo militaba en la universidad, un lugar clave para saberlo y percibirlo.
El relato de que la dictadura fue un enfrentamiento prolongado entre el demonio de la guerrilla y el demonio de los dictadores es una falsedad del tamaño del estadio Centenario lleno.
Ese relato se dejó crecer y se alimentó por tres vertientes diferentes, por los que nunca hicieron autocrítica en serio, simplemente rodaron y dejaron que esa historia rodara; por la derecha democrática que necesitaba ese relato para justificar muchas, demasiadas cosas y lavar sus culpas y sus complicidades, que las tuvieron, y la tercera la de los dictadores para justificar sus horrores.
Y una cuarta vertiente, fue la de muchos que nos callamos o nos hicimos los distraídos y dejamos rodar la pastilla.
La catarata de libros, relatos, artículos y cuentos que hemos recibido y tragado en estos años no son responsabilidad de sus autores, sino muchas veces de nuestros silencios. Cada uno cuenta la historia como le conviene.
Y eso sucedió. Y a llorar al cuartito, pero como dice Benedetto Crocce, toda buena historia es actual. Y comienza a emerger la verdadera historia, no como pretende Amodio, otra versión, sino un relato real de lo que sucedió, con diferencias, matices, equilibrios y hechos.
La historia se basa en hechos, documentos, y lamentablemente en declaraciones de traidores. Lo que hay que saber es leer. Hay gente capaz y seria para seguir trabajando.
Tres consideraciones finales:
Primero, está muy bien que alguien haya hecho la labor periodística de entrevistar al traidor. Los uruguayos estamos grandecitos para que alguien nos censure y nos diga lo que podemos y lo que no debemos leer para no envenenar nuestras cándidas mentes.
Como es obvio, luego el autor queda sometido a la crítica y el análisis de rigor.
Segundo: Desde el fondo del alma: qué grande es la izquierda uruguaya que a todos nos ha dado una identidad nueva, renovada, verdaderamente democrática, unitaria, plural, discutidora, buscadora de la verdad, exigente en el debate.
Grande el Frente Amplio, con los que nos equivocamos, los que cometimos errores, los que tuvimos debilidades democráticas muy grandes, los que hicimos autocrítica explícita y hasta el hueso y los que eligieron otro camino.
Grande el FA por integrar nuestros pasados tan diversos, nuestra historia tan diferente y muchas veces enfrentada y darle una fuerza política unitaria y transformadora.
Grande no con la izquierda, sino con el país, porque eso ayudó a toda la sociedad uruguaya en su conjunto a los cambios y a la democracia.
Y grande por tratar y seguir tratando a los traidores como tales.
Tercero. Honor a los miles de uruguayas y uruguayos que sufrieron la tortura, la muerte, la cárcel y para todos aquellos que siguieron siendo luchadores dignos y altivos a pesar de afrontar las formas más crueles del dolor. Para los que no traicionaron.
uy-press - postaporteñ@ 992 - 2013-07-16
Comentarios al artículo de Esteban Valenti
14 de julio de 2013-
elmuertoquehabla.blogspot
Aunque también sufrió las consecuencias de la traición del lamentable Jorge “Charleta” Guldenzoph, Esteban Valenti no fue una de las víctimas directas de Héctor Amodio Pérez, Por eso mismo, los dichos de Esteban Valenti sobre el traidor cobran mayor valor, superan distancias, entienden que fuera quien fuere la organización traicionada, el agraviado es el movimiento popular.
Los tupamaros comenzamos con los análisis autocríticos en 1973, unos en el Penal de Libertad (la “Carta de los Presos”) y otros en Chile, Simposio de Viña del Mar.
De los compañeros en el exilio, recuerdo el trabajo del grupo “Rumbos”, el de Modernell (“Sacuza”). El de Jorge Torres se titula sugestivamente “Con la derrota” y “La Revolución Necesaria” el de Andrés Cultelli. Apenas salido de las cárceles. Fernández Huidobro también escribió un relato de las principales anécdotas de los primeros años del MLN (T).
A la III Convención Nacional, realizada en 1985, la primera en la legalidad, se presentaron cerca de 80 análisis críticos sobre la derrota del movimiento guerrillero en el contexto de la historia protagonizada por el pueblo uruguayos desde 1950 en adelante.
A estos numerosos análisis se les deben agregar cientos de entrevistas a diferentes integrantes del MLN(T), una buena parte de ellas compiladas en los libros de Clara Aldrighi, Leonardo Haberkorn y en el recientemente presentado “Rehenas”. Existen obras de literatura de Butazzoni y de Liscano que entrañan profundas críticas al pasado guerrillero.
Una lectura muy superficial todos estos trabajos sirve para comprobar tres cosas:
1) Nadie, absolutamente nadie, responsabiliza a la traición la derrota del Movimiento; todos tendemos a bucear en las concepciones y errores políticos antes de acordarnos del episodio Amodio Pérez
2) todos, absolutamente todos, echan una mirada crítica a las relaciones del movimiento guerrillero con el movimiento popular y a las formas organizativas que contribuyeron a la derrota (aparatismo, sancionismo, militarismo, etc.).
Demuestran claramente que los integrantes del movimiento guerrillero no “vivía en una realidad creada e inventada por ellos mismos”.
3) Casi todas estas autoras y estos autores que pertenecieron a la guerrilla, mantienen su visión crítica sobre la democracia liberal, más preocupada por los aspectos formales que por la participación popular, especialmente en lo medular de una vida democrática: la distribución de la riqueza y del ingreso nacional.
Si los ricos son cada vez más ricos y los pobres un poco menos pobres, la brecha social se ahonda por muy progresistas que sean los gobiernos.
Digo “casi todas y casi todos” intencionadamente, muchos tupamaros han hecho como Esteban, dejaron de pretender revolucionar la democracia burguesa y están del otro lado del mostrador... estoy convencido que hay una masa de comunistas y tupamaros que no estamos dispuestos a hacer esa autocrítica.
Un abrazo respetuoso
Jorge Zabalza
posta - postaporteñ@ 992 - 2013-07-16
Contrapunto Entre Un Roto Y Un Descosido
El Sr. Esteban Valenti, es un “renegado” (“los renegados son los peores” acostumbraba a decir su antiguo protector y mentor, Rodney Arismendi, pero era una de sus tiradas anti-trotskistas, que eran obligatorias para todo Secretario General de aquellos tiempos).
Valenti en cambio, protagonizó un gambito original, que solo fue posible después de la implosión de la URSS, renegó para la derecha, se pasó al campo burgués, como tantos antiguos miembros de la “nomenklatura” soviética.
No cazó en el ramo del gas, ni del petróleo, ni de los bosques u otros productos primarios de exportación como hicieron sus antiguos congéneres del “partido guía”.
Valenti agarró para el empresariado nacional, en el ramo de la publicidad que había aprendió entre los camaradas italianos durante las campañas electorales de la península itálica.
Y acá hizo carrera de director de campañas electorales frentistas al lado del Sr. Astori. Actualmente es uno de sus “operadores mediáticos”.
Del período “comunista” le quedó la vieja fobia sectaria (típicamente estalinista) contra el viejo MLN-Tupamaros (y toda otra izquierda rival, particularmente si tenían prédica en los círculos obreros sindicalizados).
Nos llamaba “los iluminados” para que la militancia tenga memoria de las barbaridades ideológicas que se comenten en un país subdesarrollado y dependiente como Uruguay, en nombre de la denominada “lucha ideológica”, buscando la primacía de la formación propia aún a riesgo de sacrificar todo (1).
O, dicho de otra manera, la actitud “comunista” que reivindicaba Marx en su célebre Manifiesto, no tiene puntos de contacto alguno, con la práctica “comunista” que introdujo el difunto Stalin, cuando agarró la manija en la Unión Soviética y terminó metiendo ante el paredón (después de obligarlos a envilecerse mediante torturas infames) a todo el viejo Comité Central Bolchevique, los compañeros de Lenin, que hicieron la Primera Revolución Obrera Victoriosa, después de la Comuna de Paris.
En la cama, de todos ellos, murieron Lenin y Stalin, los otros fueron todos ajusticiados vilmente.
Después y a lo largo de muchos años, los comunistas en América Latina, eran defensores rabiosos, violentos y patoteriles de toda invasión soviética, de toda condena a honestos comunistas críticos, que defendían a rabiar, y por tanto de todos los crímenes que se realizaron en “los campos” del Círculo Polar Ártico, en la lejana Siberia.
La crítica al “socialismo real”, la realizada por obreros e intelectuales comunistas, y que es muy superior a las críticas de los intelectuales burgueses a sueldo del Imperialismo, los encontró siempre al lado de la burocracia soviética contra esos heroicos camaradas comunistas, y se festejaban sus muertes y deportaciones.
Todos ellos eran “perros” y “traidores” y estaba bien torturarlos, detenerlos, enviarlos a trabajos forzados y asesinarlos.
Sus obras estaban prohibidas leerlas en los partidos comunistas occidentales y muchos pagaron con la expulsión lo que se entendían eran “desviaciones”.
Valenti fue educado en todo esto: el marxismo adulterado de los manuales soviéticos, las prácticas sectarias y el oportunismo de adaptarse “a los virajes”.
Para el movimiento popular es un irrecuperable, un lastre, un elemento que aporta solo negativamente.
Su último “aporte” con pretensiones teóricas, fue una crítica al folleto de Lenin, “El Estado y la Revolución” donde creyó encontrar los gérmenes de las desviaciones estalinistas.
Es decir nuestro novel pensador no se elevó más allá de la crítica mal intencionada de los Conquest, los Thompson, y tantos otros panegiristas burgueses y a sueldo, desfachatadamente, de los peores círculos imperialistas (2)
Ahora tomó la pluma para comunicarnos “Que ayer vi a un traidor”. Se refería al Sr. Amodio Pérez, cuestión que este acepta plenamente (sin haber pasado por la Lubianka) y por eso habría que señalarle: “Chocolate por la noticia!!!”.
El tema Don Valenti, no es el “traidor” Amodio, SINO LOS OTROS TRAIDORES QUE ESTÁN EN SILENCIO PROLONGADO Y SE ESCUDAN DETRÁS DE AMODIO.
Por si no se desayunó.
Que Amodio traicionó lo conoce el movimiento popular uruguayo y particularmente los tupamaros hace sus buenos, casi 40 años. Fíjese Ud.!!!!
Lo que está “tapadito”, pero empieza a salir a luz, cada vez con más fuerza, es que Amodio no fue el único traidor (ni él ni la troika que tradicionalmente se asocia con su nombre o sea: la “flaca” Mercedes y el “Tino” Piriz Bude).
Y ahí Don Valenti, justamente ahí, es que comienzan los problemas para muchos.
Digamos también –antes de pasar a lo otro, lo central- que no ignoramos porqué “el operador Valenti” sale ahora, comedidamente, a la palestra. Lo hace porque en el Frente, hay quienes especulan con “los trasiegos electorales” y se apresuran a que los factibles disidentes se vayan de sus tiendas actuales, desencantados y vayan a engrosar otros caudales electorales, que los posibles receptores necesitan urgentemente para afirmarse al seno de la “interna” frenteamplista.
O sea un vasto juego especulativo, altamente especulativo, que no es nuestro tema.
Son derivaciones de los conciliábulos entre cuatro paredes, donde todos se anotan para parecer “originales” y sacar conclusiones, actitudes, posiciones que ayuden a la causa propia.
Al Roto de Valenti, le sale en contrapunto El Descosido de Jorge Zabalza. Empecemos por sus elogios a Valenti: ..”los dichos de Esteban Valenti sobre el traidor cobran mayor valor, superan distancias, entienden que fuera quien fuese la Organización traicionada, el agravio ( ¿? meramente agravio ¿y los muertos?) es al movimiento popular”.
Nos alegramos que Zabalza se sienta hermanado con Esteban Valenti, “que superen distancias” y hasta “entiendan” cualesquiera que sean las acepciones que el término “entiendan” tenga.
Pero Zabalza nos quiere señalar que solo la traición de Amodio es un “agravio al movimiento popular”, que lo es, sin duda alguna.
Solo que deja de lado otros “agravios” hechos tanto al movimiento popular como específicamente a la militancia tupamara, que para nosotros, es lo que cuenta.
Al fin y cabo, con las traiciones, los que dejaron el cuero en la estacada fueron los militantes y compañeros tupamaros.
Con las traiciones del “aparato” de la Orga, de los jefes, a ver si nos entendemos, porque los otros aparatos de otros partidos también dejaron el tendal de sus propios militantes muertos, pero eso es harina de otro costal.
Y conviene no entreverar las cosas.
Cada cual, dentro de filas, debe hacer sus propias investigaciones y velar por los sacrificados inútilmente.
Evaluar los errores propios, los de los jefes, los de los que sacrificaron militantes, la responsabilidad de las diferentes traiciones y sus niveles.
Lo tendrá que hacer el antiguo Partido Comunista, lo tendrá que hacer el GAU, lo tendrá que hacer el PVP, para mencionar solo algunos de los partidos y organizaciones reprimidas, pero vamos a no generalizar demasiado la cosa con “los agravios al movimiento popular” porque es una forma de salirse por peteneras, sacar la pelota al óbol, y restarles fuerzas a la seriedad y rigurosidad del análisis propio.
Después de esa desafortunada introducción, Zabalza entra en materia, citando libros de crítica de la militancia propia: desde el malogrado recientemente “Urraca” Modernell y su opúsculo crítico, a los también compañeros Cultelli, y el “gordo” Jorge Torres, que produjeron obritas un poco mayores.
Se pasea incluso, brevemente, por el Simposio de Viña del Mar.
Todo “filo”, vamos a decir las cosas como son, porque a eso antes no se le dio la más mínima bolilla.
Todo aporte crítico se vio siempre con recelo. Y el mismo se extendía de “la obra” al autor.
La militancia tiene que guardar “la subalternidad debida” a la egolatría de los jefes, deben ser entes, no militantes consientes.
No tenemos mayores antecedentes sobre lo que pasó con Modernell y con Torres, pero en cambio tenemos información de primera fuente con lo que pasó con la “autocritica” de Cultelli.
Cultelli hizo varias copias de su manuscrito original, la repartió entre compañeros que creyó sus albaceas testamentarios y capaces de publicar su obra. Uno de ellos fue Julio Marenales. Ni Marenales desde “su” MLN, ni el “fondo Raúl Sendic” estaban dispuestos a tomar cartas en el asunto y publicar la obra.
Así ha tratado siempre “el aparato” y “los jefes” a sus militantes!!!!
Si no andaban de “negritos” o “fogoneros” “FLIT” con ellos.
Al final, un grupo de compañeros, sin apoyo material oficial, tomó en sus manos el asunto, recogió el manuscrito, lo armó finalmente (constataron que un reportaje final que Cultelli había incluido y pensaba publicar, fue secuestrado) y, dos de los compañeros viajaron a Bs. As. dónde la solidaridad militante argentina se encargó de publicarlo sin cobrar un peso.
Como uno de esos compañeros se llama S.A., Zabalza sabe bien a quién nos referimos y sabrá también que el testimonio es veraz.
Luego de su introducción Zabalza entra en materia para afirmar lo siguiente que culminará en tres numerales:
“A la III Convención Nacional, realizada en 1985, la primera en la legalidad, se presentaron cerca de 80 análisis críticos sobre la derrota”.
No tenemos motivos válidos para suponer que la afirmación de Zabalza no sea cierta, pero digamos también que esos “80 análisis críticos sobre la derrota” no los conoce ni la militancia ni el movimiento popular, si siquiera el público en general.
Y el tema no es ninguna casualidad, que ni a mimeógrafo se han publicado, que no están registrados en archivo web alguno, y no tenemos noticia de que esté depositado en fondo documental ídem, como sucede con otras organizaciones latinoamericanas (el MIR chileno, el PRT argentino).
El “aparato” y los jefes, los “históricos” se han encargado de que no tengan publicidad, que no los conozca nadie, que no sirvan de antecedente.
Saben todos ellos muy bien porqué y Zabalza también lo sabe (3)
Venimos sosteniendo desde hace varios años –esta no es ocurrencia de último momento, ni cosa que se le parezca- que además de los “80 análisis críticos sobre la derrota” los jefes tuvieron tantos o más (me animaría a decir cientos de testimonios directos, en conversación personal y privada, buscada por ellos) también de información crítica sobre los motivos de la derrota y sobre ciertas traiciones que no se circunscriben a Amodio y al resto de la “troika”, PERO DECIDIERON “TAPAR TODO”.
Y todo sigue tapado, desde 1985 hasta el 2013 presente.
Pero además todas las críticas jamás se reflejaron en la política que se practicó, lo cual quiere decir solamente una cosa: los “jefes”, el “aparato” se pasaron todo por el quinto forro (como decíamos antes).
El “aparato” y “los jefes” funcionaron siempre como un gran recolector de información de las bases que ellos decidían utilizar a discreción.
La base aportaba, la cúpula digería a lo Pantagruel sin que la información volviera a la base.
Así fueron cimentando la pre-eminencia, su(s) ventaja(s). Del trabajo de los demás. Unos trabajaban “de trueno” y otros embolsaban “la llovida”.
La usura intelectual, una variable de la política del rentista pequeño burgués, muy típica del Uruguay del “medio pelo”.
El “aparato” y “los jefes” sancionaban o cancelaba sanciones que habían establecido las bases también a discreción.
Es el caso de las “sanciones” que tenía la “tronca” Topolansky, que no le impedían militar, pero tenía prohibido tener responsabilidades y cargos en la estructura, hasta que un “jefe”, su marido, tomó cartas en el asunto: le levantó las sanciones sin dar cuenta a nadie y hasta la incluyó en las listas parlamentarias.
Así está, esta señora, ahora, en el Senado.
Lo mismo sucedió con la mujer ( Susanita) de un actual ministro que ahora es diputada parlamentaria y anda con la “barra brava” de Peñarol a cuestas sin tener méritos de militancia alguna
El “aparato” y “los jefes” decidieron que había que sostener diálogos con las logias de la inteligencia militar y mantuvieron diálogos (y ¿quién sabe qué más?) con los mismos.
A uno de esos diálogos concurrió el Sr. Zabalza (y pudrió todo) como lo confiesa en el libro “Cero a la Izquierda”.
¿Sabían las bases que hacían Marenales, EFH, Mujica, el Tambero allí o, fueron a esas reuniones sin permiso y sin anuencia, con “agenda libre” para negociar cualquier cosa?(4)
Y como cada libertad del “aparato” y “los jefes” lleva posteriormente a que “cada jefe” hace lo que “se le canta” después siguió el “referente” Mujica haciendo sus “contactos particulares” desde el Ministerio de Ganadería, con los círculos del capital agrario, estableciendo sus contactos con la Asociación y la Federación Rural, sin permiso y sin anuencia, hasta lograr los firmes apoyos que le permitieran levantarse como un candidato presidencial a la “interna”
. De esos cabildeos en los que participó también Agazzi (fue cómplice), surgieron situaciones bien bizarras, como el reproducir Agazzi, el verso que le vendían los grupos de presión agrario, de que sus campos “de basalto” no les producían ni 1.000 dólares de renta anual, episodio que ha narrado también otro “compañero” bastante especializado en los temas y que responde a las iniciales de W.Y., cuestión, como la anterior, que Zabalza puede identificar y que, por lo tanto, es garantía de veracidad.
En Uruguay, como siempre, somos pocos y nos conocemos todos.
Zabalza, que después del 85, llegó al vértice de la pirámide (hasta que lo bajaron del cielo a escobazos), convirtiéndolo en un paria y en un leproso político, sabe perfectamente todas estas cuestiones y las que no sabe directamente se las barrunta.
No es tonto, en cambio, es avieso y cuando cuadra, maniobrero.
Pero Zabalza fue formado (y deformado) en la mentalidad del “aparato”.
Es “aparatista” en todo, o sea quiere hacer lo mismo que el “aparato” viene practicando desde siempre: el poder discrecional, el reino del subjetivismo propio, que es también la arbitrariedad elevada a la quinta potencia.
Que nadie los controle, que todos se sometan a sus caprichos, que no haya organismos a los que se deban, informes que se deban dar, cortapisas, limitaciones: en suma la libertad particular para mí y la esclavitud formal para el resto.
La Organización soy YO, como aquel que decía (en francés monárquico) L'ÉTAT, C'EST MOI.
¿ Ha reflexionado Zabalza que todo eso es una quimera, una aspiración casi demencial, impos ible en una sociedad civil como la nuestra, un retroceso a las formas caudillescas, cuando la Banda Oriental era una pampa, escasamente poblada, con la inmensa mayoría de la gente analfabeta, sin sociedad civil digna de su nombre, sin organismos representativos de la voluntad popular, sin opinión pública electora, sin prensa, sin burocracia elemental capaz de registrar acuerdos, levantar un acta, archivar los hechos de gobierno realizados, con la discriminación generalizada de la mitad (o sea las mujeres)?
¿O el ideal es, la sociedad del “socialismo real” (el otro era el “utópico”) donde el líder gobierna hasta que se muere, todos le juran “lealtad”, él es el “gran timonel”, el que dice la última palabra, y al final consumen a la sociedad toda, arruinan la producción, hacen crecer una burocracia que fagocita la vida social.
Lo que fue el socialismo modelo estalinista que la gente celebró que reventara y se fueran todos, de una buena vez, al diablo?
¿Comprende ahora Zabalza, las implicaciones que tienen los combates contra “el aparato” y la dictadura discrecional “de los jefes”?
Vayamos ahora, al resumen en tres puntos, de los que tomaremos meramente dos y, reducidos a sus aspectos fundamentales.
Dice Zabalza en el primero: “Nadie, absolutamente nadie, responsabilizó a la traición la derrota del Movimiento, todos tendimos a bucear en las concepciones y errores políticos antes de acordarnos del episodio Amodio Pérez”.
Habrán tendido mucho a bucear, quizás, pero como la derrota se produjo después que había ascendido en marzo (el 16 de marzo de 1972) una nueva dirección que componían Marenales, EFH y Rosencof, habría que haber comenzado por separar a esos “compañeros” de cualquier posibilidad de ocupar una dirección, manipular los archivos de los “80 análisis críticos sobre la derrota”, y someterl os a un tribunal de evaluación de respons abilidades.
Si eso se hubiera hechos nos habríamos ahorrado muchos años de majaderías continuadas del Sr. EFH y del Sr. Marenales.
De todas sus mentiras grandes y chiquitas, de todas sus chicanas y de todo el mal que hicieron los tres. Pero no se hizo.
Así que bucearon, demasiado y al final terminaron como siempre tomando resoluciones equivocadas basadas en criterios erróneos, para “reproducir” todos los males que antes nos habían llevado a la derrota.
En el parágrafo dos, de sus tres conclusiones, Zabalza estampa: …”Demuestran claramente que los integrantes del movimiento guerrillero no vivían en una realidad creada e inventada por ellos mismos”.
Señalemos a Zabalza que no se trata, para nada, de “los integrantes del movimiento guerrillero” o sea la mayoría, que eran las bases.
Se trata del “aparato” y se trata de “los jefes”.
Esos sí vivían totalmente disociados de la realidad, en una burbuja de “mariscaleo” donde seguían con los viejos mitos del “aparato mínimo”, y hab&i acute;an llegado a la brillante conclusión de “la indestructibilidad del aparato” que se dijo (hasta por Sendic) antes del 14 de Abril, y que fue el fundamento para que Candan Grajales pensara que la Operación Hipólito “se asimilaba”
Los que salían recién de la prisión estaban atiborrados de “informes” que daban una visión parcial de la realidad, y los que estaban en la dirección como Rosencof, callaban lo que no les convenía porque estaban en el jueguito de mantenerse en el poder, lo cual consiguieron, pero implicaba callarse la boca y jugarla “de seguidor y por fiel”, ya que apoyo de las bases no tuvo nunca.
La realidad fue que “no se asimiló nada”, y nos pasaron a dar un surtido completo, “pa' tabaco, hojilla y fósforos” como decíamos antes.
Nos bailaron un malambo arriba del lomo, o como decía Marenales hace unos años (en Suecia) y haciéndose el inocente: “Fuimos a meter la cabeza en la cueva del tigre, y el tigre nos comió la cabeza”.
”La cabeza”, o sea a todos ellos, que eran & ldquo;los jefes”, ”los dueños del aparato”
A las “bases” y a los muertos no los mencionaba
Hasta aquí, la “primera pata” de la cueca, vayamos ahora a “la segunda”.
El Plan Tatú,es la segunda “pata” de la cueca.
Se planifico mal, sin evaluaciones críticas, justamente lo que no hace un oficial de estado mayor, que presenta a su superior (que era Sendic), las variables en juego para que éste las analice y tome las resoluciones o disposiciones más racionales posibles.
A su vez, después, esas posibles variaciones se transmiten a los otros mandos involucrados de acuerdo a sus escalas de rango y necesidad de conocimiento.
Un oficial de estado mayor y sus colaboradores más inmediatos, tiene que conocer cabalmente el terreno (aspecto geográfico), saber los elementos militares (potencia de fuego y munición que dispone) conocer el grado del entrenamiento del personal subalterno, prever los problemas de adaptación de hombres urbanos a un medio rural como el nacional y sus humedades y lluvias que arruinan la salud, conocer que disponibilidad se tiene de comunicación eficiente y efectiva, también de vías al ternativas en el caso de que éstas fallen, conocer el grado de entrenamiento de los oficiales subalternos y su capacidad para tomar iniciativa y resolver sobre el terreno los diferentes problemas que se puedan plantear, inclusive el equipamiento con que se cuenta, la logística médica, un sinfín de problemas que todos deben analizarse antes de entrar en acción.
Si se constata que no hay condiciones, se modifica el plan original y su buscan soluciones alternativas.
Zabalza que tiene pretensiones de teórico militar, que fue entrenado en Cuba, que era uno de los oficiales del Estado Mayor del Interior, debería conocer el ABC que no puede ignorar un oficial de estado mayor.
Pero en la ORGA, hablábamos de Columnas, Jefaturas, Estados Mayores al bardo.
Se usaba terminología de la cual, en realidad, se ignoraba todo, particularmente el fundamento.
Todo era “jarabe de pico”, y el reino de los atrevidos y los audaces.
En lo del Plan Tatú, estuvo además, la pretensión, el intento, de abrirse un lugarcito abajo del sol, encontrar el caminito “para arriba”.
Bien caro que le costó a la milit ancia toda esa falta de profesionalidad y a Zabalza casi le cuesta la vida.
Esperemos, que estas notas, le sirvan para una reflexión que hace tiempo viene eludiendo.
Que abandone el “vedetismo” del cual es prisionero.
Que se deje de falsos orgullos y tome la necesaria dosis de modestia, que antes era el emblema de todo verdadero tupamaro. Por respeto a todos los compañeros que cayeron.
Y, aunque no lo crea, con mucha fraternidad
notas
(1) Además de eso, que al fin y al cabo es venial, meramente sectario, utilizaba los “grupos de choque” para atacar los que en las asambleas identificaban en posiciones tupamaras, lo cual es mucho más grave y hubo con enfrentar con hechos defensivos de similar violencia e intensidad.
(2) Que casi todos los teóricos “comunistas estalinistas” formados en el aparato de Arismendi son una verdadera calamidad teórica, lo demuestran constantemente cada vez que toman la pluma: es un marxismo ramplón, con pretensiones, repetitivo y adocenado. Desde Lorier a Caetano, no tienen un solo marxista digno de las mejores tradiciones leninistas
(3) El motivo es bien sencillo, si las bases se comunicaban horizontalmente, si los discrepantes y críticos hacían frente común, los “aparatistas” y “jefes” tenían corta vida política.
(4) Esta es la base de los “chalaneos” con la cúpula militar. De la política de “perdonar a los pobres viejos presos” y de los olvidos de los familiares de los presos, inclusive de las políticas estatales de reclamar “sanciones” de la juez Motta. Todo eso se preparo y aceitó antes y, con Mujica se puso activamente en funcionamiento, bastó mandarle un casette, para que le temblara la chiquizuela y se arrugara en el chicote, este fanfarrón que padece “el síndrome de Estocolmo”, al igual que el Sr. EFH
c.e.r.
- postaporteñ@ 992 - 2013-07-16
Mire, déjese de joder
Zabalza sobre Amodio:
“Lo cazaría del cogote”
Los ex guerrileros prefieren callarse frente
a la versión histórica de Amodio Pérez
Gonzalo Charquero y Leonardo Pereyra- 12.07.2013-El Observador
Risas sardónicas, cortes abruptos de teléfono, simple silencio. Los dirigentes del Movimiento de Liberación Nacional (MLN-Tupamaros) no quieren ni oír hablar de Héctor Amodio Pérez, el ex guerrillero que rompió el silencio después de cuarenta años para dar su versión de los hechos que conmovieron al país en las décadas de los 60 y 70.
“Déjese de joder”, terminó diciéndole Jorge Zabalza al periodista que lo llamó para preguntarle su opinión sobre los dichos de Amodio. Y le cort ó sin más. Antes, admitió que si se encontrara cara a cara con su ex compañero lo agarraría “del cogote”.
Mauricio Rosencof prefirió burlarse.
“Estoy todavía prendido al partido de Uruguay y disfrutándolo (se ríe).
Hay historias sobre las que cae el telón y hay otras que se las lleva el agua de la cisterna”, dijo el ex guerrillero.
Por su lado,Marcelo Estefanell manifestó que Amodio Pérez sigue teniendo todos los tics de un hombre que actúa en la ilegalidad
En la entrevista que publicó r El Observador, Amodio dijo, entre otras cosas, que el fracaso de la revolución tupamara NO FUE CULPA DE SU DELACIÓN, SINO DE LOS ERRORES ESTRATÉGICOS DE LA CÚPULA DEL MLN.
“Los líderes indiscutidos nos llevaron al matadero”, declaró en Madrid, donde se encuentra residiendo desde hace años.
Desde que Amodio comenzó a dar su versión de los hechos, sus ex compañeros lo trataron como a un apestado o, aún peor, como a un muerto en vida.
“Para mí es hombre muerto”, dijo la hoy senadora Luc&iac ute;a Topolansky.
Entre risas, el también senador Ernesto Agazzi dijo que detrás de la reaparición de Amodio hay un “operativo político” y cuestionó al diario: “El Observador lo podría nombrar a Amodio como integrante del consejo editor.
Parece que son hinchas de Amodio Pérez.
Parece que están interesados en poner ese tema en la agenda pública.
¿Cómo se van a dedicar números enteros, suplementos, a una persona que es un cadáver político y que no es un actor?”, comentó.
Por su lado, Rosencof fue especialmente sarcástico.
A continuación se transcribe el breve diálogo telefónico con un periodista de El Observador:
¿Cómo vive las apariciones de Amodio Pérez?
Estoy todavía prendido al partido de Uruguay y disfrutándolo (ríe) Te voy a decir una única cosa, ¿si? Mirá, hay historias sobre las que cae el telón y hay otras que se las lleva el agua de la cisterna.
Es todo lo que tengo para decir.
¿Le haría alguna pregunta a Amodio Pérez?
Ninguna. Eso es lo que tengo para decir y no le des más vueltas. Te agradezco y me emociona tu atención pero vos registrá lo que digo, que lo que digo es lo que dije.
¿No quiere hacer ninguna apreciación sobre el Plan Hipólito, por ejemplo?
No, no, no tengo nada que precisar. Hice un comentario sobre los telones y el tirar de las cadenas.
¿Hay una concepción generalizada entre los compañeros de la época de no hablar más del tema? Topolansky ha dicho que Amodio es un hombre muerto.
(Se ríe) Qué lo parió, bo. Qué entrenamiento estás agarrando! Bueno, muchas gracias por llamar y por la gentileza.
Lo que te dije es eso. Me parece bárbaro las vueltas que le das al perro antes de echarse. Lo que te dije es eso y qué voy a hacer.
SIN GANAS
Zabalza en cambio NO OCULTÓ S U ENOJO.
Este es el texto de la conversación telefónica:
¿Cómo toma las apariciones públicas de Amodio Pérez?
Ahora estoy tomando mate, tranquilo.
¿Le genera algo particular?
No, no, no. NO TENGO NADA QUE PREGUNTARLE. Lo cazaría del cogote, ¿sabe? Es lo único que haría.
¿Por qué?
De puro malhumorado que soy.
Durante la entrevista, Amodio Pérez realizó alusiones a usted. Lo mencionó como uno de los responsables del interior y cuestionó que se haya desmantelado el movimiento en Montevideo
¿Ah, sí? Bueno, está bien. Eso dice Amodio. Usted toma la palabra de Amodio como si fuera la verdad revelada, ¿no?
Y bueno, los tupamaros éramos… los que estuvimos presos fuimos alrededor de tres mil, entre mujeres y hombres. ¿Por qué no consulta a otras personas? A otros que andan por ahí. Más fácil si ha y más testigos y más gente. Yo por mi parte no voy a contestar ninguna entrevista. No tengo ganas.
¿Le molesta hablar del pasado?
No, hablar del pasado no.
Hablar con un traidor que durante toda una página, yo la vi en Internet, se dedica a decir de que él ordenó los papeles de la OCOA pero que eran papele s sin importancia y que el no traicionó a nadie, pero lo soltaron porque eran muy humanitarios los militares. Dice algo así; que preservaban la vida.
¿Se da cuenta usted que contradicción, no? Los militares preservaron la vida de Amodio Pérez y de Alicia Rey Morales y desaparecieron a más de 200 compañeros.
¿Le parece que eso es creíble? Si usted quiere creerlo, créalo. Eso va por su cuenta.
¿Usted dice que no fue así?
Mire, déjese de joder. (cortó)
El Observador intentó comunicarse cinco veces con el actual ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, señalado por Amodio Pérez como uno de los responsables del MLN en el momento de la caída del grupo.
En una de esas oportunidades, su secretario personal atendió el celular y señaló que el ministro estaría “todo el día de reunión en reunión”, por lo que sería difícil ubicarlo.
De cualquier manera, Fernández Huidobro ya había dicho que no le daría “ni la más mí ;nima pelota” a “chusmeríos baratos”
n.de.r : las negritas y subrayados son de posta , de este matutino al que algunos llaman El Ortivador
observa- - postaporteñ@ 992 - 2013-07-16
Suscribirse a:
Entradas (Atom)