Por Gustavo Dessal
1 de septiembre de 2025

. Imagen: AFP
Ahora que Elon Musk ha roto su amistad con Donald Trump y regresado a su función de simple archimillonario, su imaginación no cesa de trabajar noche y día. Ha reconocido que en los últimos años, su consumo de drogas fue excesivo y está intentando seguir un programa de desintoxicación. Algunos opinan que esa confesión es una estrategia para limpiar su imagen, porque a sus inversores no les ha hecho gracia verlo en la campaña de Trump danto saltos como un saltimbanqui y saludando al público con el brazo extendido al estilo Tercer Reich. Ahora parece haber redirigido su energía a recargar las baterías de su Imperio de consumo, haciendo creer que ha perdido interés en la política.
Ahora que Elon Musk ha roto su amistad con Donald Trump y regresado a su función de simple archimillonario, su imaginación no cesa de trabajar noche y día. Ha reconocido que en los últimos años, su consumo de drogas fue excesivo y está intentando seguir un programa de desintoxicación. Algunos opinan que esa confesión es una estrategia para limpiar su imagen, porque a sus inversores no les ha hecho gracia verlo en la campaña de Trump danto saltos como un saltimbanqui y saludando al público con el brazo extendido al estilo Tercer Reich. Ahora parece haber redirigido su energía a recargar las baterías de su Imperio de consumo, haciendo creer que ha perdido interés en la política.



