Petróleo, la nueva invasión inglesa
Por Gustavo Campana
10 de agosto de 2026 - 00:01

Archivo -
A mediados de junio de 1974, un proyecto británico llegó a la Casa Rosada. El objetivo era “poner fin a la disputa de soberanía” sobre Malvinas y “crear una atmósfera favorable para que los isleños pueden desarrollarse, de acuerdo a sus intereses”. El texto fue entregado por el embajador en Buenos Aires, James Hutton, al ministro de Relaciones Exteriores argentino, Alberto Vignes. Londres buscaba una transición de dos banderas, doble nacionalidad para los kelpers, convivencia en inglés y castellano y un gobernador que, de manera alternada, fuera nombrado por la Reina y Argentina.
A mediados de junio de 1974, un proyecto británico llegó a la Casa Rosada. El objetivo era “poner fin a la disputa de soberanía” sobre Malvinas y “crear una atmósfera favorable para que los isleños pueden desarrollarse, de acuerdo a sus intereses”. El texto fue entregado por el embajador en Buenos Aires, James Hutton, al ministro de Relaciones Exteriores argentino, Alberto Vignes. Londres buscaba una transición de dos banderas, doble nacionalidad para los kelpers, convivencia en inglés y castellano y un gobernador que, de manera alternada, fuera nombrado por la Reina y Argentina.

