Question
On Jun 15, 2026

A menos de una semana para saber quién será el próximo presidente y la encuesta CELAG Colombia dibuja un escenario de máxima paridad entre Iván Cepeda (40,8%) y Abelardo de la Espriella (39,7%), con solo un punto de diferencia que se traduce en empate técnico. El estudio, presencial y con una muestra amplia en todo el país, confirma que ninguna de las dos campañas ha logrado romper el equilibrio que ya reflejaban otras mediciones recientes.
Según el estudio, tanto el techo electoral como la imagen positiva y negativa de ambos candidatos muestran cifras muy similares, lo que refuerza la idea de una contienda en “tablas” en casi todas las variables clásicas de encuesta. También los atributos personales (confianza, liderazgo, cercanía o capacidad de gestión) aparecen muy parejos, sin un favorito claro, lo que limita la posibilidad de un vuelco por cambios en la percepción de los perfiles y desplaza la atención hacia la movilización del voto.
La clave, siempre según este estudio, estará en quienes aún no han decidido su voto, con especial foco en el llamado “nuevo votante”: quienes se abstuvieron en primera vuelta pero sí podrían participar en segunda, un grupo que en 2022 fue decisivo para el triunfo de Gustavo Petro. Esta franja se inclina hoy más a favor de Iván Cepeda que de Abelardo de la Espriella, de modo que si se moviliza en niveles similares a los de la segunda vuelta de 2022 podría inclinar la balanza hacia el candidato del Pacto Histórico.
El centro y la derecha
Entre los votantes de Sergio Fajardo y Claudia López, el sondeo detecta un escenario fragmentado: una parte significativa optaría por quedarse en casa, mientras el resto se decanta con una leve ventaja por Cepeda, en línea con otras encuestas que muestran una mayor afinidad de ese electorado con opciones progresistas.

En cambio, los votantes de Paloma Valencia se muestran abrumadoramente alineados con De la Espriella y, a diferencia de lo ocurrido con una porción del electorado de Fico Gutiérrez en 2022, es poco probable que se desmovilicen en un porcentaje relevante, consolidando así un “voto útil” de derecha contra el petrismo.
El otro factor crucial señalado por Celag son los jóvenes, un segmento mayoritariamente progresista que ya fue determinante en la victoria de Petro hace cuatro años y que vuelve a aparecer como potencial “peso extra” a favor de Iván Cepeda si supera las barreras del abstencionismo.
Estudios académicos y datos recientes muestran que, aunque la juventud está más inclinada a la izquierda, su participación electoral sigue siendo irregular, por lo que una campaña eficaz para llevarlos a las urnas puede definir una elección donde la diferencia entre ganar o perder se mide en décimas.
El otro factor crucial señalado por Celag son los jóvenes, un segmento mayoritariamente progresista que ya fue determinante en la victoria de Petro hace cuatro años y que vuelve a aparecer como potencial “peso extra” a favor de Iván Cepeda si supera las barreras del abstencionismo.
Estudios académicos y datos recientes muestran que, aunque la juventud está más inclinada a la izquierda, su participación electoral sigue siendo irregular, por lo que una campaña eficaz para llevarlos a las urnas puede definir una elección donde la diferencia entre ganar o perder se mide en décimas.