¿La próxima guerra en Oriente Medio? Cómo Israel eleva su pulso con un miembro de la OTAN
29 jun 2026
Mostafa Alkharouf / Anadolu / Gettyimages.ru
Las relaciones entre Israel y Turquía continúan deteriorándose rápidamente, y arrastran a las dos grandes potencias de Oriente Medio hacia una nueva espiral de escalada.Estas naciones intensifican su enfrentamiento político y estratégico, en medio de una rivalidad que cada vez se parece menos a un simple intercambio de declaraciones.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó el domingo que considera la retórica del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, como una amenaza directa para la existencia del Estado hebreo.
"No pasa casi ningún día sin que Erdogan pida la destrucción del Estado de Israel. Nos tomamos esas palabras muy en serio, porque si hay algo que hemos aprendido de la historia de nuestro pueblo es que, cuando alguien dice que tiene la intención de destruirte, debes tomarlo en serio", declaró.
Por ahora, la confrontación se desarrolla principalmente en el terreno verbal. Sin embargo, los expertos advierten que el nuevo equilibrio de poder en Oriente Medio hace que su rivalidad sea prácticamente inevitable. La cuestión ya no es si habrá confrontación, sino qué forma adoptará.
Intercambio de acusaciones
Las tensiones entre Tel Aviv y Ankara no han dejado de crecer desde 2023, cuando Israel lanzó su ofensiva en la Franja de Gaza. Erdogan se convirtió en uno de los líderes más críticos con la campaña israelí, y afirmó que Netanyahu "ha superado con creces al tirano Hitler en crímenes de genocidio".
🗣️"Netanyahu ha superado con creces a Hitler en el crimen de genocidio"
Recep Tayyip Erdogan condenó los ataques de Israel en Oriente Medio y aseguró que el primer ministro del país hebreo, Benjamín Netanyahu, ha superado "con creces" las atrocidades de Adolf Hitler.… pic.twitter.com/HTxk2VAtmE— Sepa Más (@Sepa_mass) June 18, 2025
A comienzos de junio, el ministro del Interior de Turquía, Mustafa Ciftci, instó a Israel a "liberar" Jerusalén. A finales de mayo, Erdogan declaró que "el tirano, conocido como Netanyahu" pronto "aprenderá una lección" de parte de los musulmanes de todo el mundo.
Israel también ha mantenido su rumbo de escalada. En 2025, un comité gubernamental israelí de seguridad y estrategia publicó un informe que presenta a Turquía como una amenaza, y recomendó prepararse para una posible guerra contra Ankara y aumentar el presupuesto de defensa en 15.000 millones de shekels (4.500 millones de dólares).
El propio Netanyahu calificó a principios de junio al presidente turco de "dictador antisemita", y aseguró que "está cometiendo un genocidio contra los kurdos, apoya a la organización terrorista Hamás, oprime a su propio pueblo y encarcela a sus rivales políticos".

Netanyahu promete llamar la atención de sus "amigos estadounidenses" sobre las amenazas de Erdogan
A este episodio le siguió un gesto de enorme carga simbólica: Tel Aviv reconoció este domingo el genocidio armenio y subrayó en un comunicado oficial que este "sigue siendo hasta el día de hoy objeto de una campaña institucionalizada de negación y minimización, que incluye una reescritura manipuladora de la historia, principalmente por parte del Gobierno turco".
Las relaciones entre Israel y Turquía continúan deteriorándose rápidamente, y arrastran a las dos grandes potencias de Oriente Medio hacia una nueva espiral de escalada.Estas naciones intensifican su enfrentamiento político y estratégico, en medio de una rivalidad que cada vez se parece menos a un simple intercambio de declaraciones.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó el domingo que considera la retórica del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, como una amenaza directa para la existencia del Estado hebreo.
"No pasa casi ningún día sin que Erdogan pida la destrucción del Estado de Israel. Nos tomamos esas palabras muy en serio, porque si hay algo que hemos aprendido de la historia de nuestro pueblo es que, cuando alguien dice que tiene la intención de destruirte, debes tomarlo en serio", declaró.
Por ahora, la confrontación se desarrolla principalmente en el terreno verbal. Sin embargo, los expertos advierten que el nuevo equilibrio de poder en Oriente Medio hace que su rivalidad sea prácticamente inevitable. La cuestión ya no es si habrá confrontación, sino qué forma adoptará.
Intercambio de acusaciones
Las tensiones entre Tel Aviv y Ankara no han dejado de crecer desde 2023, cuando Israel lanzó su ofensiva en la Franja de Gaza. Erdogan se convirtió en uno de los líderes más críticos con la campaña israelí, y afirmó que Netanyahu "ha superado con creces al tirano Hitler en crímenes de genocidio".
🗣️"Netanyahu ha superado con creces a Hitler en el crimen de genocidio"
Recep Tayyip Erdogan condenó los ataques de Israel en Oriente Medio y aseguró que el primer ministro del país hebreo, Benjamín Netanyahu, ha superado "con creces" las atrocidades de Adolf Hitler.… pic.twitter.com/HTxk2VAtmE— Sepa Más (@Sepa_mass) June 18, 2025
A comienzos de junio, el ministro del Interior de Turquía, Mustafa Ciftci, instó a Israel a "liberar" Jerusalén. A finales de mayo, Erdogan declaró que "el tirano, conocido como Netanyahu" pronto "aprenderá una lección" de parte de los musulmanes de todo el mundo.
Israel también ha mantenido su rumbo de escalada. En 2025, un comité gubernamental israelí de seguridad y estrategia publicó un informe que presenta a Turquía como una amenaza, y recomendó prepararse para una posible guerra contra Ankara y aumentar el presupuesto de defensa en 15.000 millones de shekels (4.500 millones de dólares).
El propio Netanyahu calificó a principios de junio al presidente turco de "dictador antisemita", y aseguró que "está cometiendo un genocidio contra los kurdos, apoya a la organización terrorista Hamás, oprime a su propio pueblo y encarcela a sus rivales políticos".
Netanyahu promete llamar la atención de sus "amigos estadounidenses" sobre las amenazas de Erdogan
A este episodio le siguió un gesto de enorme carga simbólica: Tel Aviv reconoció este domingo el genocidio armenio y subrayó en un comunicado oficial que este "sigue siendo hasta el día de hoy objeto de una campaña institucionalizada de negación y minimización, que incluye una reescritura manipuladora de la historia, principalmente por parte del Gobierno turco".
La pregunta ya no es si habrá choque, sino cómo será
Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Instituto Quincy para la Gobernanza Responsable (EE.UU.), señala que la cuestión no es si Israel y Turquía optan por la rivalidad, sino cómo la manejarán: mediante la confrontación o una gestión pacífica. La doctrina israelí implica un enfoque de confrontación, porque supone que la seguridad se logra no con el equilibrio, sino con el dominio sobre sus rivales, opina.
El acercamiento turco al nuevo Gobierno de Siria ha aumentado las preocupaciones israelíes. Sin embargo, la membresía de Turquía en la OTAN y el G20, junto con su resiliencia económica, complican cualquier confrontación abierta, señala el experto.
Netanyahu lanza duras críticas contra el presidente de Turquía
"Pero mientras Israel crea que su seguridad solo puede lograrse dominando militarmente a todos sus vecinos que puedan representar una amenaza —es decir, aquellos que tienen la capacidad de hacerlo, independientemente de si tienen la intención o no—, entonces el surgimiento de Turquía como una gran potencia en la región la pondrá en la mira de Israel, le guste o no", concluyó.
La lógica de una escalada inevitable
Por su parte, Farhad Ibragimov, profesor de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos, sostiene que ni Israel ni Turquía desean hoy una guerra abierta, pero ambos empiezan a actuar como si ese escenario fuera cada vez más probable. "El principal peligro en este momento no es que las partes lleguen mañana a un enfrentamiento directo, sino que empiecen a comportarse como si eso fuera inevitable en algún momento", señala.
"Así es como suelen comenzar los nuevos conflictos. Primero, las partes cambian su retórica; luego, empiezan a verse mutuamente como una amenaza. Después surgen las 'líneas rojas' y los canales de comunicación militares. Pero si ya se está discutiendo el riesgo de un enfrentamiento, significa que se ha vuelto real. Y entonces, cualquier error en Siria podría desencadenar una nueva escalada", agrega el experto.
"Tigre de papel" y "Hitler de nuestra era": Israel y Turquía intercambian acusaciones
Según Ibragimov, la gran paradoja es que tanto Israel como Turquía estarán convencidos de actuar en defensa propia. Tel Aviv sostendrá que no puede permitir la aparición de una nueva infraestructura hostil en sus fronteras. Ankara afirmará que protege sus intereses nacionales, la estabilidad de Siria y al mundo musulmán frente a la expansión israelí. Cada uno interpretará sus acciones como defensivas y las del adversario como agresivas.
"Así es como, ante nuestros ojos, nace una nueva realidad en el Medio Oriente. Irán aún no ha desaparecido como problema, pero ya dejó de ser la única explicación de lo que está sucediendo. En su lugar, Turquía ocupa cada vez con más firmeza un lugar en el imaginario político israelí. Y si antes Ankara y Tel Aviv se mantenían en equilibrio entre el comercio, la diplomacia y las crisis periódicas, ahora ese equilibrio se está desplazando hacia lo que por ahora es una 'guerra fría', que tiene todas las posibilidades de convertirse en una 'guerra caliente'", concluye.