16 jul 2026

BLOQUEO GENOCIDA CONTRA CUBA

IMPERIO PREVALECIDO
Nuevas sanciones frente a la contundente derrota de la ONU

Tatiana Coll*
16 de julio de 2026 


El logotipo de la Organización de las Naciones Unidas se observa en un acceso de su sede en NY. Foto Afp


En los años 90, cuando Cuba enfrentaba el “desmerengamiento” de la URSS y las extraterritoriales leyes (la Torricelli y la Helms-Burton) que los EU impusieron para precipitar lo que llamaron “la caída” de la revolución, Fidel marcó claramente el rumbo, dijo que no se renunciaba a los principios, a las aspiraciones y a los objetivos de la revolución en las circunstancias que enfrentaban.

“Lo importante es que el pueblo tenga el poder, no importan las transformaciones que tenemos que hacer para defender la patria y nuestras conquistas, aunque nos castiguen por ello y eso será una razón para luchar, una razón para resistir, una razón para vencer”. Eso fue hace más de 30 años y el pueblo de Cuba no ha dejado de resistir mientras que el gobierno norteamericano (NA) no deja de buscar a toda costa y por encima de cualquier principio humanitario la caída de la revolución.

La lista de las atrocidades intervencionistas y bloqueadoras es ya inabarcable, pero en estos últimos años bajo las aspiraciones expansionistas de Trump ha adquirido una ruta asesina frontal, no encuentro otra palabra más precisa. Las transformaciones que inició Fidel han sido profundizadas y precisadas con mayor alcance en estos días pasados. En la Asamblea del Poder Popular se aprobaron 176 reformas agrupadas en 23 ejes para enfrentar la crisis provocada por el bloqueo total impuesto.

Entre ellas, la ampliación del sector privado a través de la eliminación de ciertos límites; la posibilidad para los cubanos residentes fuera de invertir directamente; las mipymes pueden importar y exportar directamente; mayor autonomía a las empresas estatales, reforzar la producción agrícola mediante la entrega de tierras en usufructo; se amplían las posibilidades de manejo de cuentas bancarias y se abre la inversión extranjera en energía renovable, solar y otras.

En gran medida implica una descentralización mayor, se subrayan el fortalecimiento de las capacidades municipales y privadas, así como afinar y perfeccionar las funciones del sector estatal. Una de las contradicciones permanentes en el sistema socialista es el de la centralización que imponen ciertas circunstancias, con el proyecto de socialización de los medios de producción. En situación de crisis desde los 90’s se ha impulsado cada vez más la necesaria descentralización.

Estas reformas tomaron sin duda por sorpresa al gobierno NA que no cree en la capacidad de los cubanos y, sobre todo, el segundo gran movimiento de Cuba en la Asamblea General de la ONU marcaron una derrota para Trump y Rubio, principales cabezas empecinadas en esta ruta que bien podríamos de nuevo calificar como lo hizo Fidel en 1995 en la misma sede de la ONU, “son como bombas atómicas silenciosas que matan mujeres, hombres y niños”.

Cuba triunfó con 136 votos a pesar de las amenazas y obsequios que desplegaron en su contra. Cuba triunfó en ambos aspectos: retomar la iniciativa de las transformaciones y demostrar su verdad en el máximo foro internacional. Estas derrotas han recibido una respuesta desesperada en estos días, lo único que saben hacer: amenazas y sanciones. Primero sancionaron a la empresa Cupet, empresa estatal de energía, la de turismo y entre otros a Raúl Castro y Díaz-Canel.

Ahora la lista se incrementó y se sanciona a las Milicias de Tropas Territoriales “por ser un instrumento del Gobierno”. Yo me pregunto ¿qué sanción real pueden imponer a las MTT? También sancionan a la Asociación de Combatientes de la Revolución y a las Brigadas de Respuesta Rápida a las que definen como “grupos parapoliciales de civiles armados y entrenados por el gobierno”, ¿y por qué no sancionan al ICE, que si ha asesinado a migrantes e incluso a ciudadanos NA?

En realidad, creo que para estos organismos ¡será un honor encontrarse en esta lista de sancionados! Las empresas castigadas son: Antex (corporación Antillana Exportadora), que en realidad ha establecido colaboración médica en varios países; y Gaesa, (Grupo de Administración empresarial) cuyos bienes quedan “bloqueados”, porque “gestiona la exportación de mano de obra forzada a Angola”.

Otro tipo de empresas sancionadas son Coreydam S.A, que opera en el sector energético; Gecomex, una empresa estatal de comercio exterior; el Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (Gemar) y nada más ni nada menos que el Ministerio de Turismo. 

El profesor cubano José Ernesto Novaéz, señala que: Estas sanciones de hoy son una prueba de que pueden seguir castigando a un país pequeño y su pueblo sin que haya ningún tipo de reacción internacional, más allá de la formal.

Son también una burla a la posición mayoritaria en la ONU el día 7 de julio y son una evidencia de la frustración y el anhelo del secretario (Marcos Rubio) y sus financistas por un escenario de colapso que no acaba de llegar. “El diálogo es solo un simulacro (…) Sin exculpar ninguna de las responsabilidades que pueda tener el Estado cubano, hacerse cómplice de este asedio y su costo humano es un descenso pronunciado en el camino de la inmoralidad”.

*Investigadora de la UPN y autora de El INE y su dilema: Evaluar para cuantificar y clasificar o para valorar y formar