13 ago 2026

VIENTOS DE CAMBIO

NUEVOS AIRES PARA UN IMPERIO EN DECADENCIA

EE.UU.: la progresista Peggy Flanagan ganó las primarias demócratas para el Senado por Minesota. Obtuvo cerca del 59 por ciento de los votos frente a la candidata moderada

13 de agosto de 2026


Peggy Flanagan, vicegobernadora de Minesota. AFP. Getty Images via AFP


Las elecciones primarias que se celebran en varios estados de Estados Unidos ofrecieron el miércoles un resultado dividido en la batalla interna del Partido Demócrata, con una victoria en Minesota para la izquierda, que sin embargo sufrió una inesperada derrota en Wisconsin ante el candidato centrista.

La victoria del progresismo

Por un lado, la progresista y mujer indígena Peggy Flanagan, actual vicegobernadora de Minesota, ganó este martes las primarias demócratas para el Senado de Estados Unidos por ese mismo estado y se impuso a la congresista Angie Craig, en una victoria del ala progresista del Partido Demócrata de cara a las elecciones de noviembre.

Flanagan, una mujer indígena de la nación Ojibwe, obtuvo cerca del 59 por ciento de los votos frente a Craig, representante de un sector más moderado del partido.

La actual senadora demócrata por Minesota, Tina Smith, no opta a la reelección, por lo que el escaño estará en juego en los comicios generales.

Durante la campaña, Flanagan defendió posiciones progresistas en asuntos como la inmigración, los derechos reproductivos y el acceso a la sanidad, y convirtió su oposición a las políticas del presidente estadounidense, Donald Trump, en uno de los ejes de su candidatura.

Su campaña recibió además el respaldo de figuras del ala progresista como los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, mientras que Craig fue apoyada por demócratas que sostenían que su historial de victorias en elecciones reñidas la convertía en la opción más segura para las legislativas.

“Me siento verdaderamente honrada y conmovida de ser la nominada demócrata de Minesota para el Senado de Estados Unidos. Gracias, Minesota, por todo”, escribió Flanagan en X.

La candidata izquierdista recibió en seguida el respaldo de Craig, quien en un mensaje en redes le ofreció su “apoyo incondicional”.

El padre de Flanagan, Marvin Manypenny, fue un activista indígena de Minnesota dedicado a la defensa de los derechos territoriales y la soberanía de los pueblos nativos.

Flanagan, de ascendencia ojibwe e irlandesa y ciudadana de la nación White Earth, estudió psicología infantil y estudios indígenas estadounidenses en la Universidad de Minesota.

Comenzó su trayectoria política como organizadora de la comunidad indígena urbana y en 2004 fue elegida para el consejo escolar de Mineápolis.

Llegó a la Cámara de Representantes de Minesota en 2015 y en 2018 fue elegida vicegobernadora junto a Tim Walz, cargo para el que fue reelegida en 2022.

Flanagan se enfrentará en noviembre a la republicana Michele Tafoya, excomentarista deportiva de televisión, que ganó las primarias de su partido.

Si gana en las elecciones generales, Flanagan podría convertirse en la primera mujer indígena estadounidense en ocupar un escaño en el Senado.

Escaso margen


Mientras tanto, en la contienda por la nominación demócrata a la gobernación de Wisconsin, el centrista David Crowley derrotó por escaso margen a su rival de izquierda, Francesca Hong, quien era la favorita de los sondeos.

Con el 95 por ciento escrutado, Crowley acaparaba el 39,78 por ciento de los votos, mientras Hong reunía el 39,37 por ciento, una diferencia de apenas 0,41 puntos porcentuales que fue suficiente, sin embargo, para que los expertos de los principales medios consideraran que la balanza se decantará a favor del primero.

Crowley, que lidera el Ejecutivo del condado de Milwaukee, representa al sector más moderado del partido y se presenta como una opción con experiencia ejecutiva y capacidad para competir en un estado políticamente dividido y lucha por ser el primer gobernador afroamericano del estado.

Su candidatura recibió el respaldo del gobernador saliente, el demócrata Tony Evers, después de que éste anunciara que no buscará un tercer mandato.

Su rival, Hong, se presentó como una alternativa progresista y defendió propuestas como la educación pública y el cuidado infantil universal, además de rechazar las donaciones de comités de acción política empresariales.

Crowley se enfrentará al congresista republicano Tom Tiffany, partidario de Trump, que se presenta sin oposición en las primarias republicanas y que se opuso a ratificar los resultados de las elecciones de 2020, que el mandatario perdió.

En sus primeras declaraciones el miércoles tras su victoria, Crowley vinculó a Tiffany con Trump, y lo calificó de “extremista MAGA”, en referencia al movimiento “Make America Great Again”.

A su vez, llamó a construir una amplia coalición para derrotar a Tiffany, al que acusó de estar en “sintonía total” con el presidente republicano.

Wisconsin es considerado un estado bisagra, en el que republicanos o demócratas se alternan la victoria por un estrecho margen, por lo que la elección de los candidatos tendrá mucha repercusión en las urnas en noviembre.

La disputa despertó atención nacional por la importancia de ese estado y por el pulso que libran los moderados con el creciente movimiento progresista, representado por figuras como Sanders o Alexandria Ocasio Cortez, dentro del Partido Demócrata, después de avances recientes de candidatos de izquierda en otras primarias.

El avance de la izquierda

Una nueva generación de candidatos de izquierda aspira a remodelar el Partido Demócrata, que está dividido sobre hasta qué punto debe girar hacia la izquierda mientras intenta aprovechar los bajos índices de aprobación de Trump.

El ala progresista consiguió una victoria histórica durante la semana pasada, cuando el médico Abdul El-Sayed ganó en las primarias demócratas al Senado por Míchigan, frente a la moderada Haley Stevens.

El epidemiólogo de origen egipcio y musulmán enfrenta ahora la dura tarea de ampliar la coalición que le apoyó para derrotar en noviembre a Mike Rogers, del Partido Republicano, lo que también será una prueba de fuego para el ala progresista.

Uno de los ele­men­tos que defi­nie­ron su cam­paña, y que le valieron críticas, fue su pos­tura sobre la polí­tica exte­rior esta­dou­ni­dense, espe­cial­mente sobre la gue­rra en Gaza.

El-Sayed cri­ticó el apoyo mili­tar de Was­hing­ton a Israel y defen­dió una revi­sión de la rela­ción entre ambos paí­ses, una posi­ción que le per­mi­tió conec­tar con sec­to­res pro­gre­sis­tas y con parte de la comu­ni­dad árabe-esta­dou­ni­dense de Michi­gan.