29 ago 2026

LA MULTIPOLARIDAD EN ACCION

LOS QUE AVANZAN NO ESPERAN
La enésima cumbre de Putin y Xi despierta a la Organizacion de Cooperacion de Shangai de su largo letargo

Alfredo Jalife-Rahme

29 ago 2026 


Los presidentes de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, 20 de mayo de 2026.Alexánder Kazakov / Gobierno de Rusia / Alamy


No existe un recuento oficial de los numerosos encuentros en persona o por llamadas y videoconferencias entre los presidentes Putin y Xi: dos de los máximos dirigentes del planeta —de los tres que habló el académico Stephen Walt de la Universidad de Harvard en su entrevista con Tucker Carlson sobre su postulación del nuevo "orden tripolar" de EE.UU., Rusia y China.

Desde que Xi Jinping asumió el poder en China en 2013, ambos han tenido más de 40 encuentros presenciales, 15 de los cuales, según Reuters, fueron en terceros países como resultado de cumbres multilaterales como los BRICS, el G2, la OCS, etc.

La misma agencia británica Reuters, que padece de rusofobiacrónica, ha contabilizado 5 videoconferencias y 18 llamadas.

Ahora Yuri Ushakov, asesor de Putin, ha anunciado la segunda reunión presencial en lo que va del año —la primera fue en mayo en Pekín— el 31 de agosto en Bishkek, al margen de la cumbre del resucitado grupo de Shanghái, oficialmente conocido como Organización de Cooperación de Shanghái (OCS).


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Se contemplan por lo menos otras tres reuniones bilaterales entre Putin y Xi: la primera al margen de la cumbre de los BRICS (12 y 13 de septiembre) en Nueva Delhi; la segunda en la cumbre de la APEC en Shenzhen (18 y 19 de noviembre); y la tercera —dependiendo de la deteriorada situación internacional— en la Cumbre del G20 en Miami (14 y 15 de diciembre).

Por alguna razón no se valora la trascendencia de la OCS, que constituye la máxima organización regional del mundo, definida por población (alrededor del 40 % de la población mundial) y territorio —donde brillan intensamente las superficies de Rusia (17,1 millones km²: primero en el ranking mundial), China (9,7 millones km²: tercer lugar global) e India (3,3 millones km²: séptimo lugar).

SEPA MÁS: ¿Qué es la OCS, que abarca un territorio de 36 millones de kilómetros cuadrados?

De acuerdo a las proyecciones del FMI para 2026, el PIB por poder adquisitivo ('Purchasing Power Parity') del bloque decapartito representa la cuarta parte del PIB mundial, donde cobran peso específico tres gigantes que, además, pertenecen a los BRICS: China, primer puesto mundial, con 44,3 billones de dólares; la India, 20 billones (tercer lugar); y Rusia, 7,53 billones (el cuarto lugar que ya desplazó a Japón). ¡Se dice fácil: tres miembros tanto de la OCS como de los BRICS se encuentran entre los cuatro primeros lugares del PIB por poder adquisitivo del mundo (el segundo lugar es EE.UU.)!

Ahora, a nivel del PODERÍO NUCLEAR —que han puesto de moda Trump, al ensalzar la dotación de Pionyang de 57 bombas, y el subsecretario de Política del Pentágono, Elbridge Colby, quien acaba de lanzar su ominosa doctrina de uso de armas nucleares tácticas— resulta que el inventario nuclear total de Rusia es de 5.400, China 620, India 190 y Pakistán 170. Esto arroja un total de 6.400 ojivas de las cuatro potencias atómicas en el seno del bloque decapartito. Y Rusia concentra más del 80 % de las ojivas de la OCS.



El Grupo de Shanghái (de cinco miembros) nació en 1996, como consecuencia defensiva de la disolución de la URSS como un mecanismo de seguridad transfronteriza y antiterrorista en Asia Central, que luego se fundó oficialmente cinco años más tarde en Shanghái, ya con la integración de seis países: China, Rusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán.

No se puede soslayar que en el interludio de 1996 a 2001 (oficialización de la OCS), el excanciller ruso Yevgueni Primakov lanzó en Nueva Delhi el notable concepto geoestratégico del "triángulo RIC", conformado por Rusia/India/China, con orientación euroasiática y multipolar: matriz operativa de la OCS, que serviría de contrapeso al mundo unipolar de EE.UU.

Cuando se fundó la OCS, su objetivo era contrarrestar las "tres fuerzas del mal": terrorismo, separatismo y extremismo —que siguen más vigentes que nunca.




Llama la atención el largo letargo del Grupo de Shanghái, que se puede medir de dos maneras: desde 1996 hasta 2017, cuando ingresaron la India y Pakistán (¡21 años!); y desde 2001 hasta 2017 (¡16 años!).

¿A qué se debió tan largo letargo de la OCS, que pareció haber entrado en hibernación o en un estado comatoso?



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Mi muy humilde opinión es que, desde su arranque, el Grupo de Shanghái se manejó como una agrupación meramente defensiva en la fase de la balcanización de la URSS y la expansión de la OTAN en Europa, no se diga después de los eventos 'terroristas' del 11 de septiembre que impulsaron las dos guerras de EE.UU. y la OTAN en Afganistán (en la periferia inmediata de la OCS) y en Irak (Medio Oriente: frontera exquisita del Grupo de Shanghái).

A mi juicio, a partir de 2017, la OCS pasa a una notoria contraofensiva con la incorporación de India y Pakistán y, en solo seis años, de Irán, y de Bielorrusia en 7 años.

Los próximos 31 de agosto y 1 de septiembre se escenificará la Cumbre de la OCS en Bishkek, capital de Kirguistán, que ostenta 858 km de frontera con China: en su totalidad con la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, que ha buscado desestabilizar el eje israelí-anglosajón.

De ahí que el enésimo encuentro entre los mandatarios Putin y Xi bajo el 'espíritu de Shanghái' cobre un significado altamente simbólico y operativo en medio de la escalada nuclear, retórica de la doctrina Colby.

¿Qué es la OCS, que abarca un territorio de 36 millones de kilómetros cuadrados?

Si bien la organización se fundó oficialmente el 15 de junio de 2001, su historia se remonta a finales del siglo XX.


Una reunión ampliada del Consejo de jefes de Estados miembros de la Organización de Cooperación de Shanghái en Samarcanda, el 16 de septiembre de 2022.Sergey Bobylev / Sputnik


La ciudad china de Tianjin se prepara para la 25.ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que se celebrará del 31 de agosto al 1 de septiembre y acogerá a 20 países y 10 organizaciones internacionales. Entre los participantes figuran el presidente ruso, Vladímir Putin, y el primer ministro indio, Narendra Modi, que visitará China por primera vez en siete años; además, estarán presentes el secretario general de la ONU, António Guterres, y el secretario general de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN), Kao Kim Hourn.

Según los datos oficiales, la OCS abarca un territorio de unos 36 millones de kilómetros cuadrados y cuenta con una población de más de 3.400 millones de personas; su participación en el PIB mundial es de aproximadamente una cuarta parte y, en el comercio internacional, este índice supera el 15 %.


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Hoy en día, la OCS cuenta con la participación de diez miembros: Bielorrusia, India, Irán, Kazajistán, China, Kirguistán, Pakistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán.

Además, dos países gozan del estatus observadores en la organización, que son Afganistán y Mongolia. Mientras, otros 14 países son socios de diálogo de la OCS; entre ellos se encuentran Azerbaiyán, Armenia, Baréin, Egipto, Camboya, Catar, Myanmar, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Turquía.

Los idiomas oficiales de la OCS son el ruso y el chino.

Aquí repasaremos la historia de dicha organización y sus objetivos que promueve en la escena internacional para hacer frente a los diferentes desafíos geopolíticos que surgen en la región.

Los Cinco de Shanghái

La organización se creó oficialmente el 15 de junio de 2001 en Shanghái, pero su historia se remonta a finales del siglo XX, cuando China, Rusia, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán firmaron en 1996 y 1997 dos acuerdos para el fortalecimiento de la confianza en el ámbito militar y la reducción mutua de las fuerzas armadas en sus zonas fronterizas. Dada la naturaleza sin precedentes de dichos tratos en el espacio asiático, los llamados Cinco de Shanghái decidieron supervisar su implementación al más alto nivel mediante reuniones periódicas de sus líderes.


Los jefes del Grupo de los Cinco de Shanghái en la cumbre de Dusanbé, el 5 de julio de 2000.Kremlin.ru

En julio de 2000, los líderes de esos cinco Estados firmaron una declaración en la cumbre de Dusambé (Tayikistán), en la que reafirmaron su interés en que Asia central fuera "una zona de paz, buena vecindad, estabilidad y cooperación internacional equitativa" y expresaron el deseo de profundizar la cooperación política, diplomática, comercial, económica y militar para "fortalecer la seguridad y la estabilidad regionales". Ese mismo año, Uzbekistán se unió a los Cinco de Shanghái.
"Tendencia histórica": fundación de la OCS

Un año más tarde, el 15 de junio de 2001, los líderes de los seis países decidieron fundar la Organización de Cooperación de Shanghái, considerando que la creación del Grupo de los Cinco de Shanghái respondió a "las necesidades de la humanidad y a la tendencia histórica hacia la paz y el desarrollo" en las condiciones que se crearon tras el fin de la Guerra Fría. Además, el texto fundacional subraya que ese paso mostró "el enorme potencial de la buena vecindad, la unidad y la cooperación a través del respeto y la confianza mutuos".

Uno de los puntos más importantes es que la OCS no es una alianza militar dirigida contra otros Estados o regiones; de igual forma, se destaca que está abierta y dispuesta a desarrollar el diálogo, los contactos y la cooperación tanto con otros países como con las organizaciones internacionales y regionales.

Espíritu de Shanghái: objetivos y principios

El 7 de junio de 2002, en la cumbre celebrada en San Petersburgo (Rusia), los Estados miembros firmaron la Carta de la OCS, el documento estatutario básico del organismo, que estableció los objetivos, principios, ámbitos de cooperación, órganos internos (que son 29 entes estatutarios), vías de financiación, adhesión de otros miembros y las líneas adoptadas para entablar relaciones con otros Estados y organizaciones internacionales, entre otras cuestiones.


Los jefes de la OCS durante la primera cumbre ampliada celebrada en la ciudad china de Shanghái.Sergey Velichkin / Sputnik

Entre los principales objetivos y metas de la OCS figuran:fortalecer la confianza mutua, la amistad y la buena vecindad entre los Estados miembros;
desarrollar la cooperación multifacética para mantener y fortalecer la paz, la seguridad y la estabilidad en la región, y promover la construcción de un nuevo orden político y económico internacional democrático, justo y racional;
luchar conjuntamente contra el terrorismo, el separatismo y el extremismo en todas sus manifestaciones, así como contra el tráfico ilícito de drogas y armas;
fomentar una cooperación regional eficaz en las áreas política, comercial y económica, de defensa (aunque no tiene los atributos de una alianza de defensa), medioambiental, cultural, científica y técnica, educativa, energética, de transporte y financiera.

La organización se funda en los principios de igualdad, respeto y confianza mutuos, un conjunto de tesis que ha entrado en el vocabulario político internacional bajo el nombre de "espíritu de Shanghái":Respeto mutuo de la soberanía, la independencia, la integridad territorial de los Estados y la inviolabilidad de las fronteras estatales, no agresión, no injerencia en los asuntos internos, no uso de la fuerza o amenaza de uso de la fuerza en las relaciones internacionales, renuncia a la superioridad militar unilateral en las zonas limítrofes;
Igualdad de derechos de todos los Estados miembros, búsqueda de puntos de vista en común y el respeto hacia las opiniones de cada uno;
No orientación de la OCS contra otros Estados y organizaciones internacionales.

Ampliación de la OCS y su futuro

El 16 de agosto de 2007, los miembros de la organización firmaron el Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación a largo plazo de sus integrantes, al que se sumaron la India, Pakistán, Irán y Bielorrusia. En 2017, India y Pakistán fueron admitidos en la OCS como miembros de pleno derecho; en 2023, a la alianza se adhirió Irán y en 2024 Bielorrusia también llegó a ser uno de sus miembros.



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Según el exsecretario general de la OCS Rashid Alímov, después de la adhesión de la India y Pakistán, el perfil regional de la organización se ha vuelto global. "La OCS de 2024 difiere significativamente de la organización creada [...] a principios del siglo XXI. Hoy, la OCS reúne a países con un territorio que representa más del 65 % del continente euroasiático y una población de más de 3.500 millones de personas, que generan más de una cuarta parte del PIB mundial", destacó Alíev en un artículo el año pasado.

"Al mantener y desarrollar con éxito asociaciones con la ONU y otras organizaciones internacionales interesadas, la OCS se ha convertido, en un período de tiempo breve en comparación con los estándares históricos, en uno de los pilares de apoyo de las nuevas relaciones internacionales", manifestó.

Teniendo en cuenta su envergadura, la OCS constituye una plataforma con un enorme potencial para impulsar el desarrollo económico regional a través de la integración comercial y la cooperación energética gracias a sus vastos recursos naturales, así como su creciente mercado y la estrecha colaboración entre sus miembros, que la convierte en un impulsor del crecimiento económico en Eurasia basado en el respeto mutuo. Cabe destacar que tres países del bloque se encuentran entre los siete líderes mundiales en términos de participación del PIB en la economía global: Rusia, India y China.

De ahí, señalan los medios, que la cumbre de Tianjin podría ser un punto de inflexión para la OCS, ya que pronto podría ofrecer a las naciones del Sur Global una alternativa a las reglas y los sistemas comerciales internacionales.