¿Qué es 'Pax Silica' de EE.UU. y por que podría convertirse en una jaula para la UE?
28 jun 2026

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Esta semana, el bloque comunitario firmó el pacto que aparentemente está diseñado para excluir a China y a otros países de la cadena de suministro global de IA y extraer recursos de Europa en beneficio de Washington.
La Unión Europea se ha adherido a 'Pax Silica', una iniciativa estadounidense aparentemente diseñada para excluir a China y a otros países de la cadena de suministro global de inteligencia artificial (IA) .
Cabe señalar que, apenas tres semanas antes, Bruselas había presentado su llamado paquete de soberanía tecnológica, un arsenal legislativo cuyo propósito declarado era exactamente lo contrario: reducir la dependencia europea de la tecnología extranjera. En ese contexto, Francia llegó a calificar el proyecto norteamericano de "intento de colonizar Europa", recogen medios.
La Unión Europea se ha adherido a 'Pax Silica', una iniciativa estadounidense aparentemente diseñada para excluir a China y a otros países de la cadena de suministro global de inteligencia artificial (IA) .
Cabe señalar que, apenas tres semanas antes, Bruselas había presentado su llamado paquete de soberanía tecnológica, un arsenal legislativo cuyo propósito declarado era exactamente lo contrario: reducir la dependencia europea de la tecnología extranjera. En ese contexto, Francia llegó a calificar el proyecto norteamericano de "intento de colonizar Europa", recogen medios.
¿Qué es 'Pax Silica'?
Sin embargo, la UE (como el bloque comunitario), así como Alemania y Grecia, firmaron el pacto en una cumbre que se celebró el martes en Washington, elevando a 24 el número total de signatarios.
Actualmente, son los siguientes: Estados Unidos, Argentina, Australia, Chile, Costa Rica, El Salvador, Unión Europea, Finlandia, Alemania, Grecia, India, Israel, Japón, Kazajistán, Países Bajos, Noruega, Panamá, Filipinas, Catar, Corea del Sur, Singapur, Suecia, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido.
La 'Pax Silica' evoca la Roma imperial tanto en su nombre como en su práctica. En particular, sus firmantes se comprometen a impulsar proyectos para abordar conjuntamente las oportunidades y vulnerabilidades de la cadena de suministro de IA en: minerales críticos prioritarios, diseño, fabricación y empaquetado de semiconductores, logística y transporte, computación, redes de energía y generación de energía.
Buscar nuevas empresas conjuntas y oportunidades de coinversión estratégica.
Proteger las tecnologías sensibles y la infraestructura crítica del acceso o control indebido por parte de países que suscitan preocupación.
Construir ecosistemas tecnológicos fiables, que incluyan sistemas de TIC, cables de fibra óptica, centros de datos, modelos fundamentales y aplicaciones.
El pacto es en gran medida obra del subsecretario de Asuntos Económicos de EE.UU., Jacob Helberg, un halcón antichino y antiguo asesor de Alex Karp, director ejecutivo de Palantir, una compañía de 'software' criticada por la falta de ética en el desarrollo de su IA y por su apoyo incondicional a la agresión militar israelí en la Franja de Gaza.
¿Socava la soberanía digital nacional?
'Pax Silica' se opone explícitamente a la noción de soberanía digital. El propio autor del pacto tachó ese concepto de "retrógrado y contraproducente", señalando en X que un mundo de naciones soberanas que construyeran sus propios ecosistemas de IA sería "un planeta de clones a escala reducida, cada uno reconstruyendo heroicamente el avance del año anterior mientras este mismo avanza sin ellos".
El alto cargo indicó que, en cambio, los miembros de 'Pax Silica' pueden aunar sus recursos, y cada nación aprovechará sus propias fortalezas. "La capacidad de procesamiento de un socio se combina con los minerales de otro, el talento de un tercero, el capital de un cuarto, y el resultado no es una suma, sino una multiplicación", escribió.

Cómo la inteligencia artificial se convierte en la máscara de un nuevo colonialismo
A primera vista, la propuesta de Helberg parece tener sentido: los Países Bajos son la sede de ASML, que fabrica el 100 % de las máquinas de litografía de semiconductores EUV más avanzadas del mundo; Israel es una superpotencia en diseño de chips y tecnología militar; Australia posee las cuartas mayores reservas mundiales de minerales de tierras raras. Al incorporar a estos países a un pacto formal, Washington niega a China el acceso a estos recursos y, en cambio, los comparte entre sus aliados.
Sin embargo, los expertos advierten que al unirse a la iniciativa Europa ha renunciado oficialmente a su soberanía digital. Así, Arnaud Bertrand, conocido empresario y analista geopolítico francés, subrayó que se trata de una "jaula" para mantener al continente dependiente de la tecnología estadounidense e incapaz de desarrollar la suya propia. "La puerta de la jaula estaba completamente abierta y claramente señalizada. Aun así, entraron", agregó.
Por su parte, Ding Chun, director del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Fudan (China), señaló a Global Times el ángulo de la dependencia regulatoria. Bajo el marco de la iniciativa, Europa podría enfrentarse a restricciones extraterritoriales estadounidenses en áreas clave como los chips y los equipos de IA, y verse forzada a comprar más productos y tecnología estadounidenses, socavando así su propia competitividad industrial y su capacidad de desarrollo a largo plazo. Además añadió un matiz político, explicando que Washington prioriza sistemáticamente sus propios intereses y no trata a los aliados como socios plenamente iguales.
¿A quién beneficia más?
De este modo, 'Pax Silica' sería menos una alianza y más una maniobra para apropiarse de recursos. Los socios de Washington proporcionan materias primas, logística, conocimiento y mano de obra, pero EE.UU. controla actualmente el 75 % de la capacidad de procesamiento mundial, es decir, la potencia necesaria para desarrollar, entrenar y ejecutar cargas de trabajo de IA a gran escala. En última instancia, las empresas estadounidenses que controlan esta potencia decidirán cómo se utiliza.

China tensa a Occidente con un elemento clave para la IA
Así, los tres gigantes tecnológicos estadounidenses —Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud— "controlan en torno al 70 % del mercado europeo de la nube", mientras que "la cuota combinada de los proveedores de la UE ha caído a aproximadamente el 13% en 2022", según un estudio realizado para el Parlamento Europeo a finales de 2025. Incluso el mayor actor de la UE, el proveedor de 'software' SAP, apenas captura un 2%.
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A primera vista, la propuesta de Helberg parece tener sentido: los Países Bajos son la sede de ASML, que fabrica el 100 % de las máquinas de litografía de semiconductores EUV más avanzadas del mundo; Israel es una superpotencia en diseño de chips y tecnología militar; Australia posee las cuartas mayores reservas mundiales de minerales de tierras raras. Al incorporar a estos países a un pacto formal, Washington niega a China el acceso a estos recursos y, en cambio, los comparte entre sus aliados.
Sin embargo, los expertos advierten que al unirse a la iniciativa Europa ha renunciado oficialmente a su soberanía digital. Así, Arnaud Bertrand, conocido empresario y analista geopolítico francés, subrayó que se trata de una "jaula" para mantener al continente dependiente de la tecnología estadounidense e incapaz de desarrollar la suya propia. "La puerta de la jaula estaba completamente abierta y claramente señalizada. Aun así, entraron", agregó.
Por su parte, Ding Chun, director del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Fudan (China), señaló a Global Times el ángulo de la dependencia regulatoria. Bajo el marco de la iniciativa, Europa podría enfrentarse a restricciones extraterritoriales estadounidenses en áreas clave como los chips y los equipos de IA, y verse forzada a comprar más productos y tecnología estadounidenses, socavando así su propia competitividad industrial y su capacidad de desarrollo a largo plazo. Además añadió un matiz político, explicando que Washington prioriza sistemáticamente sus propios intereses y no trata a los aliados como socios plenamente iguales.
¿A quién beneficia más?
De este modo, 'Pax Silica' sería menos una alianza y más una maniobra para apropiarse de recursos. Los socios de Washington proporcionan materias primas, logística, conocimiento y mano de obra, pero EE.UU. controla actualmente el 75 % de la capacidad de procesamiento mundial, es decir, la potencia necesaria para desarrollar, entrenar y ejecutar cargas de trabajo de IA a gran escala. En última instancia, las empresas estadounidenses que controlan esta potencia decidirán cómo se utiliza.
China tensa a Occidente con un elemento clave para la IA
Así, los tres gigantes tecnológicos estadounidenses —Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud— "controlan en torno al 70 % del mercado europeo de la nube", mientras que "la cuota combinada de los proveedores de la UE ha caído a aproximadamente el 13% en 2022", según un estudio realizado para el Parlamento Europeo a finales de 2025. Incluso el mayor actor de la UE, el proveedor de 'software' SAP, apenas captura un 2%.
Además, se afirma que alrededor del 80% del gasto corporativo de la UE en 'software' y nube fluye hacia proveedores estadounidenses y aproximadamente 264.000 millones de euros al año (en torno al 1,5% del PIB de la UE) van a parar a proveedores extranjeros de nube y 'software'.
En inteligencia artificial, la brecha es aún más cruda. Según el informe 'AI Index Report 2025' de Stanford, en 2024 las instituciones con sede en EE.UU. produjeron 40 modelos de IA destacados, superando ampliamente los 15 de China y el total combinado de Europa, que es de tres. La UE cuenta con un único laboratorio puntero de IA con credibilidad en la frontera, el francés Mistral, que sin embargo distribuye sus modelos a través de Azure, Google Cloud y AWS, la propia infraestructura estadounidense que aspira a desplazar.
En inteligencia artificial, la brecha es aún más cruda. Según el informe 'AI Index Report 2025' de Stanford, en 2024 las instituciones con sede en EE.UU. produjeron 40 modelos de IA destacados, superando ampliamente los 15 de China y el total combinado de Europa, que es de tres. La UE cuenta con un único laboratorio puntero de IA con credibilidad en la frontera, el francés Mistral, que sin embargo distribuye sus modelos a través de Azure, Google Cloud y AWS, la propia infraestructura estadounidense que aspira a desplazar.
¿Funcionará excluir a China?
Aunque la iniciativa sirve al objetivo geopolítico estadounidense de aislar al gigante asiático y estrangular su crecimiento tecnológico, Xiang Ligang, director general de la Alianza Tecnológica de la Industria de Aplicaciones para el Consumidor de Información Moderna de Zhongguancun (China), enfatizó que el requisito fundamental es el desarrollo de capacidades, no la exclusión externa de las cadenas del suministro global.
"Si la capacidad industrial es insuficiente, depender únicamente de medios políticos para excluir a China no solo aumentará los costos y reducirá la eficiencia, sino que también impedirá establecer un sistema de cadena de suministro estable", subrayó.