29 DIC, 2015

La paradoja política no resuelta es hasta dónde las clases medias y altas de Ecuador sintieron en 2015 el impacto de los beneficios de ser aún un país petrolero y de contar con gobernabilidad, estabilidad y cierta bonanza consumista y al mismo tiempo reafirmar el deseo de crecer, expandir su riqueza, estirar su gasto suntuario y dispendioso sin el Gobierno que les garantizó esta etapa económica sin sobresaltos.
Desde distintas visiones se evalúa el año que termina y en las izquierdas y derechas hay entusiasmo, pero recatado, como si se hubiese cometido alguna osadía a un alto costo sin beneficio de inventario. O sea, salieron a las calles en la perspectiva de construir una fuerza popular opositora y terminan el año en desconcierto, división, pujas y pugnas. Si de algo sirvió tanto bochinche no fue precisamente para minar las estructuras o matrices esenciales de la Revolución Ciudadana.
La paradoja política no resuelta es hasta dónde las clases medias y altas de Ecuador sintieron en 2015 el impacto de los beneficios de ser aún un país petrolero y de contar con gobernabilidad, estabilidad y cierta bonanza consumista y al mismo tiempo reafirmar el deseo de crecer, expandir su riqueza, estirar su gasto suntuario y dispendioso sin el Gobierno que les garantizó esta etapa económica sin sobresaltos.
Desde distintas visiones se evalúa el año que termina y en las izquierdas y derechas hay entusiasmo, pero recatado, como si se hubiese cometido alguna osadía a un alto costo sin beneficio de inventario. O sea, salieron a las calles en la perspectiva de construir una fuerza popular opositora y terminan el año en desconcierto, división, pujas y pugnas. Si de algo sirvió tanto bochinche no fue precisamente para minar las estructuras o matrices esenciales de la Revolución Ciudadana.