NIKO SCHVARZ / Los drones, los muertos y los dólares
Publicado el 2/09/14
NIKO SCHVARZ – En el caso de los ataques con drones, las autoridades estadounidenses negaron inicialmente la existencia de víctimas civiles en este tipo de operativos. Luego, este año la CIA reconoció que se produjeron algunas bajas, pero que su número era mínimo.
En un informe elevado por el relator especial de la Organización de Naciones Unidas sobre lucha antiterrorista y derechos humanos, Ben Emmerson, se establece que unas 600 personas murieron en Pakistán (entre ellos por lo menos 400 civiles) y otros 58 en Yemen como resultado de los ataques de aviones no tripulados, conocidos como drones, de origen estadounidense. El informe preliminar fue conocido el pasado 18 de octubre y será considerado el viernes 25 en la Asamblea General de la ONU.
Estas cifras de víctimas son muy superiores a las reconocidas hasta ahora por el gobierno de los Estados Unidos. El informante acusó al gobierno de Washington de crear obstáculos prácticamente insuperables para alcanzar plena transparencia en esta materia. “El relator especial no acepta que consideraciones de seguridad nacional justifiquen el retener estadísticas y datos metodológicos básicos de este tipo”, puede leerse en el informe que será sometido a debate en el organismo internacional.
Desde ya puede preverse que, aunque la Asamblea General ratifique el contenido del informe, Estados Unidos hará caso omiso del mismo y no variará sus procederes. Así ha procedido invariablemente la potencia imperial. Tal es el caso, por ejemplo, del bloqueo a Cuba, que también será considerado en los próximos días por 22ª vez consecutiva por el organismo internacional, el cual sin duda ratificará su condena a EEUU por cifras apabullantes y reclamará ponerle término, sin que el gobierno concernido varíe un ápice su actitud provocadora y beligerante, violatoria de la ley internacional. Es previsible, en este caso, que entre todos los países integrantes de la ONU los Estados Unidos cuenten solamente con el apoyo de Israel, que también es maestro en el arte de desconocer el pronunciamiento ampliamente mayoritario del organismo mundial, ya se trate del bloqueo a Gaza y de las construcciones ilegales en territorios palestinos como en la construcción del muro de separación y en los ataques en aguas internacionales a flotillas portadoras de ayuda solidaria.
En el caso de los ataques con drones, las autoridades estadounidenses negaron inicialmente la existencia de víctimas civiles en este tipo de operativos. Luego, este año la CIA reconoció que se produjeron algunas bajas, pero que su número era mínimo. El propio presidente Barack Obama admitió la existencia de víctimas civiles y expresó su pesar. (Son los llamados “daños colaterales”). El informante señala que el gobierno paquistaní le suministró datos de las víctimas de los ataques en las denominadas “Áreas Tribales Federalmente Administradas”, ubicadas al noroeste del país, donde se concentran desde 2004 los ataques de los aviones no tripulados estadounidenses contra Al-Qaeda y otros grupos islamistas, en la proclamada “guerra contra el terrorismo”. No puede dejar de señalarse al respecto que grupos de la propia Al-Qaeda son armados y financiados por EEUU en la lucha contra el gobierno de Siria. El gobierno paquistaní expresa que el número real de víctimas es sin duda mayor al señalado en las cifras precedentes, y Emmerson explica que las mismas conclusiones surgen de los estudios efectuados por varias ONGs y medios independientes que actúan en la zona.
El presidente Obama defiende la legitimidad de los bombardeos con aviones no tripulados y dice que se realizan con el mayor nivel de atención y cuidado. Es lo que dicen siempre. El relator destacó que consideraciones de seguridad nacional no pueden justificar que se escondan datos. Mientras se procesa esta discusión, el pasado miércoles 16 otras dos personas por lo menos murieron en Afganistán a consecuencia de ataques por drones. En una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la protección a los derechos civiles efectuada en agosto pasado, la Alta Comisionada para DDHH, Navy Pillay, condenó los ataques con drones, que provocan la muerte de civiles inocentes y conllevan otras consecuencias humanitarias.
Nada de esto impide que el gran negocio de fabricación de los drones marche viento en popa con las velas desplegadas. Ha pasado a ser uno de los negocios más lucrativos y con mayores proyecciones de expansión futura para el complejo militar-industrial. Como se sabe, esta expresión pertenece al general Dwight Eisenhower, que en esta materia sabía de lo que hablaba. Se ha creado en Estados Unidos una Asociación Internacional para Sistemas de Vehículos No Tripulados (AUVSI por su sigla en inglés). Ésta publicó un informe sobre el impacto económico creciente de la fabricación de los aparatos no tripulados para ser utilizados también en el espacio aéreo de Estados Unidos, el cual será objeto de una regulación en plazos breves. El informe indica que en los primeros tres años el impacto será de 13 mil millones de dólares, generándose unos 70 mil nuevos empleos. Entre 2015 y 2025 se prevé que el impacto llegue a 82.100 millones de dólares, con la creación de más de 100 mil puestos de trabajo. Esto da idea de la magnitud de los intereses en juego en esta industria de la muerte, impulsada bajo el manto de la sedicente “lucha contra el terrorismo”.
nikomar@adinet.com.uy
12 feb 2014
11 feb 2014
EEUU: Big-Pharma presionan para prohibir genéricos
EEUU: Big-Pharma presionan para prohibir genéricos
Publicado el 2/10/14
PABLO HERAKLIO / KAOSENLARED –
¿Libre mercado? Vuelven los Aranceles. El Lobby PhARM, representante de los mayores Big-Pharma globales, presiona a su Gobierno para evitar la comercialización de productos, como los de la India, gran receptor de empresas relocalizadas.
El invento de un mercado libre choca de bruces con las leyes internacionales de Propiedad Intelectual en una suerte de locura. Una pastilla solo vale si lleva marca. Las Grandes Empresas Farmacéuticas conocidas como Big-Pharma, deslocalizan sus manufacturas a los países con salarios más bajos obteniendo una producción a precio irrisorio. A su vez impiden que estos países comercialicen sus producciones. Esto no ocurría ni en las guerras de Aranceles del Mercantilismo del Antiguo Régimen.
El ejemplo más claro lo tenemos con las últimas maniobras del lobby farmacéutico americano PhARM, representante de algunos de los Big-Pharma globales, para evitar la comercialización de productos con la India, uno de los países receptores de empresas deslocalizadas, presionando a su gobierno. La excusa la patente, el efecto el veto de productos indios y la importación de genéricos baratos.
Las Grandes Farmacéuticas presionan al Gobierno de EE.UU. para acabar con la producción de medicamentos baratos en la India.
Las poderosas empresas farmacéuticas globales, los Pig-pharma, están presionando al gobierno de Estados Unidos para disuadir a la India de producir y vender de medicamentos genéricos asequibles que mantengan la patente.
Donde haya “mercados emergentes”, -junto con la disminución de las ventas de medicamentos patentados en los mercados occidentales- hay conglomerados multinacionales que buscan el máximo lucro.
Según los informes [presentados por PhARM al gobierno], las compañías farmacéuticas occidentales como Pfizer Inc., Novartis AG y otros, se sientenfrustrados por los esfuerzos de la India de aumentar el acceso a estos tratamientos con medicamentos vitales en un país donde sólo el 15 por ciento de los 1200 millones de habitantes del país dispone de un seguro médico.
Así, liderado por el grupo de presión, lobby, de la industria Investigación Manufactura Farmacéutica Americana (PhRMA), estas empresas están forzando una reacción contundente por parte del gobierno de EE.UU., con el que ya tiene influencia considerable.
PhRMA considera que los EE.UU. debe amenazar a la India con rebajar su estatus de País Extranjero con Prioridad, e incluirla entre las “Peores ” naciones que atentan contra la Propiedad Intelectual. Actualmente, sólo Ucrania se considera un miembro de esta categoría exclusiva.
“PhRMA emite una comunicado anual al gobierno de los EE.UU. sobre problemas comerciales, pero este año realmente quiere echar el cepo mediante la presión sobre el Gobierno para que incida en el de la India hasta frenarlo“.
AstraZeneca, por ejemplo, cerró sus operaciones de investigación y desarrollo en Bangalore el mes pasado, excusando la mudanza como parte de su estrategia global.
http://rt.com/news/pharma-generic-drugs-india-945/
Víctimas de su éxito: la deslocalización
Los Pig-Pharma han deslocalizado sus industrias, convirtiéndose en gran parte casas comerciales que gestionan una marca. Ni pagan impuestos ni tratan con trabajadores. Los productores son empresas que trabajan bajo encargo. A no ser que mantengan contratos de exclusividad, que no se suelen cumplir, la industria comercializa sus productos en forma de genéricos, haciendo la competencia a la propia Corporación que le proporcionó las especificaciones sobre el producto. En la India los genéricos se incluyen en algunas políticas privadas sanitarias ante la imposibilidad de acceso de la población general.
Otro problema derivado de la producción de genéricos en terceros países es su importación y comercialización en los propios Estados Unidos. No es que pierdan mercado solo en la India, sino que la importación de dichas drogas amenaza los beneficios de la Todopoderosa industria americana en su propio país.
La industria se defiende de sí misma
Para ello utiliza la Patente. Por medio de ésta es capaz de clasificar a un país como indeseable, impidiendo que se comercialicen no solo medicamentos, sino muchos otros productos bajo sospecha de violación de la propiedad. Sus productos solo valen si llevan la marca, ya no de un país, sino de una corporación. Los Aranceles y prohibiciones.
Algunas corporaciones optan por redeslocalizarse, como AstraZeneca, que contemplando la imposibilidad de frenar la fuga de información prefiere probar suerte en otros lugares.
Por otra parte la lucha contra los genéricos en Estados Unidos es antigua. La mejor defensa que han encontrado se llama Sanidad Industrial, conocida como Sanidad Privada. Ésta es subsidiaria de los Big-Pharma, parte de su cadena de montaje. Las Instituciones subencionadas por protocolo solo incluye en sus prescripciones fármacos de la marca que les patrocina, aludiendo a la calidad. El efecto es doble:
- Sobreconsumo y cronificación- Estados unidos consume el 70% de fármacos mundiales.
- Sobrecoste- el precio del fármaco aumenta entre un 500 y un 1000%, lo que afecta a la factura.
¿Quiénes son los Pig-Pharma?
54 corporaciones componen PhARM y se localizan por todo el Globo.
Resaltados algunos productos estrella.
Peces realmente gordos :
AstraZeneca Pharmaceuticals LP (Omeprazol, Pulmicort, Seroquel, Propofol), Bayer HealthCare LLC (Aspirina, Yasmin), GlaxoSmithKline (Ventolin, Augmentine, Zoovirax, Seretide), Grifols USA, LLC (Solución Salina 0’9%, Dextrosa 5%, Sistema de administración de fluidos), Johnson & Johnson (Risperdal),Merck & Co., Inc. (Gardasil, Cozaar), Novartis Pharmaceuticals Corporation (Sintrom), Pfizer Inc (Lyrica, Viagra), Sanofi (Lantus, Plavix).
El resto de la corte:
AbbVie, Alkermes plc., Amgen Inc., Arena Pharmaceuticals, Inc., Astellas Pharma US, Inc., Auxilium Pharmaceuticals, Inc.,Biogen Idec Inc., BioMarin Pharmaceuticals, Inc., Boehringer Ingelheim Pharmaceuticals, Inc., Bristol-Myers Squibb Company, Celgene Corporation, CSL Behring, L.L.C., Cubist Pharmaceuticals, Inc., Daiichi Sankyo, Inc., Dendreon Corporation, Eisai Inc., Eli Lilly and Company, EMD Serono, Ferring Pharmaceuticals, Inc., Horizon Pharma, Inc., Ikaria, Inc., Ipsen Biopharmaceuticals, Inc., Lundbeck Inc., Merck Human Health Division – U.S. Human Health, Merck Research Laboratories, Merck Vaccine Division, Novo Nordisk, Inc., ONYX Pharmaceuticals, Inc., Orexigen Therapeutics, Inc., Otsuka America Pharmaceutical, Inc. (OAPI), Otsuka America Pharmaceuticals (OAP), Otsuka Maryland Medicinal Laboratories (OMML), Otsuka Pharmaceuticals Development & Colmmercialization, Inc. (OPDC), Purdue Pharma L.P., Sanofi Pasteur, Shionogi Inc., Sigma-Tau Pharmaceuticals, Inc., Sucampo Pharmaceuticals, Inc., Sunovion Pharmaceuticals Inc., Takeda Pharmaceuticals U.S.A., Inc., Theravance, Inc., Vifor Pharma, Vivus, Inc., Xoma Ltd.
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Fuente- LA TARCOTECA Contrainfo: Los Big-Pharma presionan en EE.UU. para prohibir genéricos. Operación India,
Publicado el 2/10/14
PABLO HERAKLIO / KAOSENLARED –
¿Libre mercado? Vuelven los Aranceles. El Lobby PhARM, representante de los mayores Big-Pharma globales, presiona a su Gobierno para evitar la comercialización de productos, como los de la India, gran receptor de empresas relocalizadas.
El invento de un mercado libre choca de bruces con las leyes internacionales de Propiedad Intelectual en una suerte de locura. Una pastilla solo vale si lleva marca. Las Grandes Empresas Farmacéuticas conocidas como Big-Pharma, deslocalizan sus manufacturas a los países con salarios más bajos obteniendo una producción a precio irrisorio. A su vez impiden que estos países comercialicen sus producciones. Esto no ocurría ni en las guerras de Aranceles del Mercantilismo del Antiguo Régimen.
El ejemplo más claro lo tenemos con las últimas maniobras del lobby farmacéutico americano PhARM, representante de algunos de los Big-Pharma globales, para evitar la comercialización de productos con la India, uno de los países receptores de empresas deslocalizadas, presionando a su gobierno. La excusa la patente, el efecto el veto de productos indios y la importación de genéricos baratos.
Las Grandes Farmacéuticas presionan al Gobierno de EE.UU. para acabar con la producción de medicamentos baratos en la India.
Las poderosas empresas farmacéuticas globales, los Pig-pharma, están presionando al gobierno de Estados Unidos para disuadir a la India de producir y vender de medicamentos genéricos asequibles que mantengan la patente.
Donde haya “mercados emergentes”, -junto con la disminución de las ventas de medicamentos patentados en los mercados occidentales- hay conglomerados multinacionales que buscan el máximo lucro.
Según los informes [presentados por PhARM al gobierno], las compañías farmacéuticas occidentales como Pfizer Inc., Novartis AG y otros, se sientenfrustrados por los esfuerzos de la India de aumentar el acceso a estos tratamientos con medicamentos vitales en un país donde sólo el 15 por ciento de los 1200 millones de habitantes del país dispone de un seguro médico.
Así, liderado por el grupo de presión, lobby, de la industria Investigación Manufactura Farmacéutica Americana (PhRMA), estas empresas están forzando una reacción contundente por parte del gobierno de EE.UU., con el que ya tiene influencia considerable.
PhRMA considera que los EE.UU. debe amenazar a la India con rebajar su estatus de País Extranjero con Prioridad, e incluirla entre las “Peores ” naciones que atentan contra la Propiedad Intelectual. Actualmente, sólo Ucrania se considera un miembro de esta categoría exclusiva.
“PhRMA emite una comunicado anual al gobierno de los EE.UU. sobre problemas comerciales, pero este año realmente quiere echar el cepo mediante la presión sobre el Gobierno para que incida en el de la India hasta frenarlo“.
AstraZeneca, por ejemplo, cerró sus operaciones de investigación y desarrollo en Bangalore el mes pasado, excusando la mudanza como parte de su estrategia global.
http://rt.com/news/pharma-generic-drugs-india-945/
Víctimas de su éxito: la deslocalización
Los Pig-Pharma han deslocalizado sus industrias, convirtiéndose en gran parte casas comerciales que gestionan una marca. Ni pagan impuestos ni tratan con trabajadores. Los productores son empresas que trabajan bajo encargo. A no ser que mantengan contratos de exclusividad, que no se suelen cumplir, la industria comercializa sus productos en forma de genéricos, haciendo la competencia a la propia Corporación que le proporcionó las especificaciones sobre el producto. En la India los genéricos se incluyen en algunas políticas privadas sanitarias ante la imposibilidad de acceso de la población general.
Otro problema derivado de la producción de genéricos en terceros países es su importación y comercialización en los propios Estados Unidos. No es que pierdan mercado solo en la India, sino que la importación de dichas drogas amenaza los beneficios de la Todopoderosa industria americana en su propio país.
La industria se defiende de sí misma
Para ello utiliza la Patente. Por medio de ésta es capaz de clasificar a un país como indeseable, impidiendo que se comercialicen no solo medicamentos, sino muchos otros productos bajo sospecha de violación de la propiedad. Sus productos solo valen si llevan la marca, ya no de un país, sino de una corporación. Los Aranceles y prohibiciones.
Algunas corporaciones optan por redeslocalizarse, como AstraZeneca, que contemplando la imposibilidad de frenar la fuga de información prefiere probar suerte en otros lugares.
Por otra parte la lucha contra los genéricos en Estados Unidos es antigua. La mejor defensa que han encontrado se llama Sanidad Industrial, conocida como Sanidad Privada. Ésta es subsidiaria de los Big-Pharma, parte de su cadena de montaje. Las Instituciones subencionadas por protocolo solo incluye en sus prescripciones fármacos de la marca que les patrocina, aludiendo a la calidad. El efecto es doble:
- Sobreconsumo y cronificación- Estados unidos consume el 70% de fármacos mundiales.
- Sobrecoste- el precio del fármaco aumenta entre un 500 y un 1000%, lo que afecta a la factura.
¿Quiénes son los Pig-Pharma?
54 corporaciones componen PhARM y se localizan por todo el Globo.
Resaltados algunos productos estrella.
Peces realmente gordos :
AstraZeneca Pharmaceuticals LP (Omeprazol, Pulmicort, Seroquel, Propofol), Bayer HealthCare LLC (Aspirina, Yasmin), GlaxoSmithKline (Ventolin, Augmentine, Zoovirax, Seretide), Grifols USA, LLC (Solución Salina 0’9%, Dextrosa 5%, Sistema de administración de fluidos), Johnson & Johnson (Risperdal),Merck & Co., Inc. (Gardasil, Cozaar), Novartis Pharmaceuticals Corporation (Sintrom), Pfizer Inc (Lyrica, Viagra), Sanofi (Lantus, Plavix).
El resto de la corte:
AbbVie, Alkermes plc., Amgen Inc., Arena Pharmaceuticals, Inc., Astellas Pharma US, Inc., Auxilium Pharmaceuticals, Inc.,Biogen Idec Inc., BioMarin Pharmaceuticals, Inc., Boehringer Ingelheim Pharmaceuticals, Inc., Bristol-Myers Squibb Company, Celgene Corporation, CSL Behring, L.L.C., Cubist Pharmaceuticals, Inc., Daiichi Sankyo, Inc., Dendreon Corporation, Eisai Inc., Eli Lilly and Company, EMD Serono, Ferring Pharmaceuticals, Inc., Horizon Pharma, Inc., Ikaria, Inc., Ipsen Biopharmaceuticals, Inc., Lundbeck Inc., Merck Human Health Division – U.S. Human Health, Merck Research Laboratories, Merck Vaccine Division, Novo Nordisk, Inc., ONYX Pharmaceuticals, Inc., Orexigen Therapeutics, Inc., Otsuka America Pharmaceutical, Inc. (OAPI), Otsuka America Pharmaceuticals (OAP), Otsuka Maryland Medicinal Laboratories (OMML), Otsuka Pharmaceuticals Development & Colmmercialization, Inc. (OPDC), Purdue Pharma L.P., Sanofi Pasteur, Shionogi Inc., Sigma-Tau Pharmaceuticals, Inc., Sucampo Pharmaceuticals, Inc., Sunovion Pharmaceuticals Inc., Takeda Pharmaceuticals U.S.A., Inc., Theravance, Inc., Vifor Pharma, Vivus, Inc., Xoma Ltd.
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Fuente- LA TARCOTECA Contrainfo: Los Big-Pharma presionan en EE.UU. para prohibir genéricos. Operación India,
¿Cuál es la estrategia de EEUU en Medio Oriente?
MEYSSAN / ¿Cuál es la estrategia de EEUU en Medio Oriente?
Publicado el 2/10/14
El brusco giro de la posición estadounidense en vísperas de la conferencia Ginebra 2 ha causado estupefacción. Washington ya no reclamaba una transición entre guerra y paz sino entre la Siria de Bachar al-Assad y otra diferente, bajo la dominación de Arabia Saudita. Thierry Meyssan estima que este cambio de posición tenía como objetivo desviar la atención de los medios hacia Siria mientras se negocia en secreto el tema de más interés para Estados Unidos: Palestina.
THIERRY MEYSSAN / VOLTAIRENET.ORG – Todos se preguntaron qué ha impedido a Estados Unidos iniciar, desde 2012, la aplicación del acuerdo concluido con Rusia en Ginebra aquel mismo año. Todos han sido testigos de las constantes dilaciones de Washington y de las incesantes contradicciones del secretario de Estado John Kerry en sus declaraciones. Todos recuerdan la evolución conciliadora de su discurso después de la crisis de las armas químicas y la convocación de Ginebra 2, seguida –para sorpresa general– de la declaración de los «Amigos de Siria» [1] y de su discurso inaugural en Montreux [2], donde planteó como único objetivo un cambio de régimen en Damasco, violando así los compromisos contraídos y provocando el fracaso de la conferencia. Eso, sin entrar a mencionar la composición monocromática de la delegación de la «oposición siria» y la anulación in extremis de la invitación que ya se había enviado a Irán.
Desde hace 3 años, Washington acusa diariamente a Bachar al-Assad de los peores crímenes sin lograr explicar el por qué del creciente respaldo de los sirios a sus instituciones (apoyo que actualmente se sitúa entre el 60 y el 88%, según los estimados). Y ahora, desde hace una semana, Washington denuncia a una facción de la «oposición siria», acusándola de estar preparando atentados contra Estados Unidos.
Como todos los años, el miércoles 29 de enero de 2014, el director nacional de la comunidad de inteligencia estadounidense, James Clapper, presentó a la Comisión senatorial a cargo de esos servicios, una síntesis sobre las amenazas que se ciernen sobre «América» [3]. Al referirse a Siria, Clapper dio cifras totalmente irreales sobre la composición de las fuerzas «rebeldes» afirmando que el 80% de sus miembros son moderados y, por lo tanto, aptos para recibir la ayuda militar que el Congreso estadounidense aprobó en su sesión secreta [4]. El señor Clapper subrayó principalmente que Siria se ha convertido en un imán para los terroristas de todo el planeta, y sorprendió a todos al declarar que algunos de ellos están preparándose para atacar Estados Unidos.
Varios senadores estadounidenses se reunieron, a puertas cerradas, con el secretario de Estado John Kerry al margen de la Conferencia de Munich sobre la seguridad. Dos de ellos, los republicanos John McCain y Lindsey Graham, revelaron a la prensa el contenido de la entrevista.
El domingo 2 de febrero de 2014, unos 15 senadores estadounidenses se reunieron con el secretario de Estado John Kerry al margen de la Conferencia sobre la Seguridad que se realizó en Munich. Dos de los participantes, John McCain y Lindsay Graham, hablaron del encuentro a los periodistas Fred Hiatt, del Washington Post [5]; Jeffrey Goldberg, de Bloomberg [6], y Josh Rogin, del The Daily Beast [7]. Según estos periodistas, el secretario de Estado reconoció ante los senadores que Washington ha fracasado en Siria y habló de entregas de armas letales a algunos «rebeldes».
Los voceros del Departamento de Estado y de la Casa Blanca, respectivamente Jen Psaki y Jay Carney, se apresuraron a contradecir a los dos senadores. Pero no hay que dejarse engañar: el secretario de Estado, los dos senadores republicanos y los tres periodistas están preparando a la opinión pública para un viraje político.
El 4 de febrero, el Washington Post publicaba un editorial –sin firmar– llamando a reconsiderar la política estadounidense que ha fracasado en Siria [8]. El editorial concluye: «Con acción de la ONU o sin ella, ya es hora de que la administración Obama reconsidere cómo comprobar los crímenes [que se imputan al] régimen y la creciente amenaza [para Estados Unidos que se imputa a] al-Qaeda. Como al parecer reconoció el señor Kerry, por el momento no hay respuestas.»
¿Qué quiere decir esto?
Hace más de un año publiqué en el semanario ruso Odnako un largo artículo sobre las grandes líneas del acuerdo secreto sobre el Medio Oriente al que habían llegado Washington y Moscú [9]. Subrayaba yo en ese artículo que, para la Casa Blanca, lo importante en la región no era el petróleo, ni tampoco Siria, sino Israel. Barack Obama estaba dispuesto a renunciar a una parte de la influencia occidental en el Medio Oriente a cambio de la garantía rusa de protección para «el Estado judío».
Escribí entonces:
«Después de la estabilización de Siria, una conferencia internacional por una paz global entre Israel y sus vecinos debería desarrollarse en Moscú. Estados Unidos estima que no es posible negociar una paz separada entre Israel y Siria porque los sirios exigen, en nombre del arabismo, que se resuelva primero la cuestión de Palestina. Pero tampoco es posible una negociación de paz con los palestinos, debido a la extrema división que reina entre estos últimos, a menos que Siria se encargue de obligarlos a respetar un acuerdo aceptado por la mayoría. Por lo tanto, toda negociación debe tener un carácter global, según el modelo de la Conferencia de Madrid (realizada en 1991). Según esa hipótesis, Israel se retiraría lo más posible hacia sus fronteras de 1967 y los territorios palestinos se fusionarían con Jordania para conformar el Estado palestino definitivo, cuyo gobierno estaría en manos de la Hermandad Musulmana, lo cual haría esa solución aceptable para los actuales gobiernos árabes. Posteriormente, se devolvería a los sirios la meseta del Golán a cambio de que renunciaran al lago Tiberíades, conforme al esquema ya estudiado en 1999 durante las negociaciones de Shepherdstown. Y Siria se convertiría en garante del respeto de los tratados por la parte jordano-palestina.»
Todo parece indicar que la demora de Estados Unidos en la aplicación de sus compromisos, al igual que sus actuales contradicciones y el anuncio de un próximo cambio de su política, se debe a lo difícil que le está resultando avanzar simultáneamente en el tema palestino.
En la Conferencia sobre la Seguridad realizada en Munich, el secretario de Estado John Kerry insistió ante su auditorio, el 1º de febrero, en que lo más importante no es la paz en Siria sino en Palestina.
Esa fue, por demás, la prioridad que subrayó John Kerry durante la sesión de preguntas y respuestas que realizó públicamente junto con el embajador Wolfgang Ischinger en la conferencia de Munich, el 1º de febrero. Kerry declaró: «Todos tenemos un poderoso, poderoso interés en resolver ese conflicto. Donde quiera que voy en el mundo –y lo digo sin exagerar, en el Lejano Oriente, África o Latinoamérica– una de las primeras preguntas que me hace el ministro de Relaciones Exteriores, el primer ministro o el presidente es “¿Qué pueden hacer ustedes para ayudar a poner fin al conflicto israelo-palestino?”» [10].
En julio de 2013, John Kerry impuso a palestinos e israelíes un plazo de 9 meses para negociar la paz –o sea, antes de finales de abril de 2014. Una exigencia sorprendente. ¿Por qué fijar una fecha tope para un proceso de paz al que nunca se habían puesto límites de tiempo y que además se ha prolongado por 65 años? A menos que se considere que la paz en Palestina está vinculada a la paz en Siria.
El primer ministro de Jordania, Abdullah Ensur, explica al parlamento el estado de las negociaciones israelo-palestinas, el 2 de febrero de 2014.
El 2 de febrero de 2014, el primer ministro de Jordania, Abdullah Ensur, presentó al parlamento el estado de las negociaciones [11] insistiendo en el hecho que, por vez primera, las discusiones se desarrollan a puertas cerradas y que no se ha filtrado a la prensa prácticamente nada [12]. El primer ministro precisó además la posición del reino hachemita [13].
Abdullah Ensur, ex cuadro del Banco Mundial y del FMI, pretendía garantizar los intereses de su propio país, inicialmente creado por los británicos precisamente para resolver el problema palestino. Jordania está dispuesta a absorber la población palestina de Cisjordania y Gaza, pero no a cualquier precio. El rey Abdallah II parece haber aceptado otorgar la ciudadanía jordana, sin condición alguna para quien la solicite, a los 3 millones de palestinos que residen en Jordania y a los 4 millones de palestinos de los territorios. Se volvería así a la situación existente antes de la Guerra de los Seis Días, en 1967, cuando Jordania –no la OLP– representaba a los palestinos y su jurisdicción abarcaba Cisjordania y el este de Jerusalén.
A cambio de la concesión jordana anteriormente mencionada, el rey parece haber solicitado una ayuda internacional para financiar los derechos sociales de los 7 millones de posibles nuevos súbditos del reino hachemita. El primer ministro Abdullah Ensur habría situado el monto de esa ayuda entre 16 000 y 20 000 millones de dólares.
Se sabe, por otro lado, que –basándose en un documento escrito del puño y letra del presidente estadounidense Harry Truman– los negociadores árabes han rechazado la idea de reconocer Israel como «Estado judío» y Palestina como «Estado musulmán». Y decidieron que, en caso de reconocimiento mutuo entre ambos Estados, los 1,6 millones de palestinos que viven en territorio israelí y los 500 000 israelíes que viven en el Estado palestino puedan permanecer en esos lugares con la posibilidad de adoptar (o de conservar) la nacionalidad del territorio donde residen [14]. Mahmud Abbbas propuso que se desmilitarice Palestina y que la seguridad de esta última esté garantizada por una fuerza «neutral»… la OTAN. A pesar de lo anterior, el ejército israelí estaría autorizado a mantenerse en el valle del Jordán durante los primeros 5 años [15].
No sólo los gobiernos están implicados en esas negociaciones. Desde hace 2 años, y por iniciativa del Foro Económico Mundial de Davos, capitalistas palestinos e israelíes –bajo la presidencia de Munib R. Masri y de Yossi Vardi– hacen proyectos sobre cómo desarrollar la región con el dinero de la comunidad internacional. Más que a la defensa de los intereses de los pueblos implicados, esa iniciativa –llamada Breaking the Impasse– parece orientada sobre todo a favorecer los intereses personales de este grupo de capitalistas, contando con aleatorias promesas de donaciones internacionales.
Pero esos proyectos encuentran la oposición de los palestinos del exilio –quienes perderían todo esperanza de regreso– y de los Estados que los han acogido y respaldado, a pesar de que ninguno de esos países tiene actualmente reales posibilidades de oponerse a tales proyectos: Libia y Sudán están inmersos en sus propias guerras tribales, Egipto está enfrascado en su propia lucha contra la Hermandad Musulmana, el Líbano carece de gobierno y el Hezbollah ha tenido que entablar combate contra al-Qaeda, Siria enfrenta una invasión extranjera, Irak se halla en plena guerra civil e Irán está negociando. Convendría entonces que los palestinos adquiriesen la nacionalidad de los Estados donde residen, lo cual traería de inmediato nuevos problemas (por ejemplo, con el equilibrio comunitario en Líbano). En todo caso, si al-Fatah, el Hamas y Jordania llegasen a aceptar esa mala solución, ¿quién podría oponerse?
Por el momento, parece que el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohammad Javad Zarif, se comprometió en Munich a que su país reconociera el Estado de Israel en el marco de ese arreglo, afirmación desmentida de inmediato por su propio ministerio [16].
Después de haber garantizado el principio mismo del restablecimiento de la paz en Palestina, Washington aceptaría –¡por fin!– dejar tranquila a Siria, a condición de que esta apruebe y garantice la solución adoptada. Hasta entonces, prosigue la guerra. A pesar de que la delegación de la oposición presente en Ginebra ya reconoce que sólo controla unas cuantas «zonas liberadas», cuya población no debe pasar de 250 000 personas, el Congreso de Estados Unidos reunido en sesión secreta le ha concedido financiamiento y armamento ofensivo hasta el 30 de septiembre de 2014.
Thierry Meyssan
Fuente
Однако
Publicado el 2/10/14
El brusco giro de la posición estadounidense en vísperas de la conferencia Ginebra 2 ha causado estupefacción. Washington ya no reclamaba una transición entre guerra y paz sino entre la Siria de Bachar al-Assad y otra diferente, bajo la dominación de Arabia Saudita. Thierry Meyssan estima que este cambio de posición tenía como objetivo desviar la atención de los medios hacia Siria mientras se negocia en secreto el tema de más interés para Estados Unidos: Palestina.
THIERRY MEYSSAN / VOLTAIRENET.ORG – Todos se preguntaron qué ha impedido a Estados Unidos iniciar, desde 2012, la aplicación del acuerdo concluido con Rusia en Ginebra aquel mismo año. Todos han sido testigos de las constantes dilaciones de Washington y de las incesantes contradicciones del secretario de Estado John Kerry en sus declaraciones. Todos recuerdan la evolución conciliadora de su discurso después de la crisis de las armas químicas y la convocación de Ginebra 2, seguida –para sorpresa general– de la declaración de los «Amigos de Siria» [1] y de su discurso inaugural en Montreux [2], donde planteó como único objetivo un cambio de régimen en Damasco, violando así los compromisos contraídos y provocando el fracaso de la conferencia. Eso, sin entrar a mencionar la composición monocromática de la delegación de la «oposición siria» y la anulación in extremis de la invitación que ya se había enviado a Irán.
Desde hace 3 años, Washington acusa diariamente a Bachar al-Assad de los peores crímenes sin lograr explicar el por qué del creciente respaldo de los sirios a sus instituciones (apoyo que actualmente se sitúa entre el 60 y el 88%, según los estimados). Y ahora, desde hace una semana, Washington denuncia a una facción de la «oposición siria», acusándola de estar preparando atentados contra Estados Unidos.
Como todos los años, el miércoles 29 de enero de 2014, el director nacional de la comunidad de inteligencia estadounidense, James Clapper, presentó a la Comisión senatorial a cargo de esos servicios, una síntesis sobre las amenazas que se ciernen sobre «América» [3]. Al referirse a Siria, Clapper dio cifras totalmente irreales sobre la composición de las fuerzas «rebeldes» afirmando que el 80% de sus miembros son moderados y, por lo tanto, aptos para recibir la ayuda militar que el Congreso estadounidense aprobó en su sesión secreta [4]. El señor Clapper subrayó principalmente que Siria se ha convertido en un imán para los terroristas de todo el planeta, y sorprendió a todos al declarar que algunos de ellos están preparándose para atacar Estados Unidos.
Varios senadores estadounidenses se reunieron, a puertas cerradas, con el secretario de Estado John Kerry al margen de la Conferencia de Munich sobre la seguridad. Dos de ellos, los republicanos John McCain y Lindsey Graham, revelaron a la prensa el contenido de la entrevista.
El domingo 2 de febrero de 2014, unos 15 senadores estadounidenses se reunieron con el secretario de Estado John Kerry al margen de la Conferencia sobre la Seguridad que se realizó en Munich. Dos de los participantes, John McCain y Lindsay Graham, hablaron del encuentro a los periodistas Fred Hiatt, del Washington Post [5]; Jeffrey Goldberg, de Bloomberg [6], y Josh Rogin, del The Daily Beast [7]. Según estos periodistas, el secretario de Estado reconoció ante los senadores que Washington ha fracasado en Siria y habló de entregas de armas letales a algunos «rebeldes».
Los voceros del Departamento de Estado y de la Casa Blanca, respectivamente Jen Psaki y Jay Carney, se apresuraron a contradecir a los dos senadores. Pero no hay que dejarse engañar: el secretario de Estado, los dos senadores republicanos y los tres periodistas están preparando a la opinión pública para un viraje político.
El 4 de febrero, el Washington Post publicaba un editorial –sin firmar– llamando a reconsiderar la política estadounidense que ha fracasado en Siria [8]. El editorial concluye: «Con acción de la ONU o sin ella, ya es hora de que la administración Obama reconsidere cómo comprobar los crímenes [que se imputan al] régimen y la creciente amenaza [para Estados Unidos que se imputa a] al-Qaeda. Como al parecer reconoció el señor Kerry, por el momento no hay respuestas.»
¿Qué quiere decir esto?
Hace más de un año publiqué en el semanario ruso Odnako un largo artículo sobre las grandes líneas del acuerdo secreto sobre el Medio Oriente al que habían llegado Washington y Moscú [9]. Subrayaba yo en ese artículo que, para la Casa Blanca, lo importante en la región no era el petróleo, ni tampoco Siria, sino Israel. Barack Obama estaba dispuesto a renunciar a una parte de la influencia occidental en el Medio Oriente a cambio de la garantía rusa de protección para «el Estado judío».
Escribí entonces:
«Después de la estabilización de Siria, una conferencia internacional por una paz global entre Israel y sus vecinos debería desarrollarse en Moscú. Estados Unidos estima que no es posible negociar una paz separada entre Israel y Siria porque los sirios exigen, en nombre del arabismo, que se resuelva primero la cuestión de Palestina. Pero tampoco es posible una negociación de paz con los palestinos, debido a la extrema división que reina entre estos últimos, a menos que Siria se encargue de obligarlos a respetar un acuerdo aceptado por la mayoría. Por lo tanto, toda negociación debe tener un carácter global, según el modelo de la Conferencia de Madrid (realizada en 1991). Según esa hipótesis, Israel se retiraría lo más posible hacia sus fronteras de 1967 y los territorios palestinos se fusionarían con Jordania para conformar el Estado palestino definitivo, cuyo gobierno estaría en manos de la Hermandad Musulmana, lo cual haría esa solución aceptable para los actuales gobiernos árabes. Posteriormente, se devolvería a los sirios la meseta del Golán a cambio de que renunciaran al lago Tiberíades, conforme al esquema ya estudiado en 1999 durante las negociaciones de Shepherdstown. Y Siria se convertiría en garante del respeto de los tratados por la parte jordano-palestina.»
Todo parece indicar que la demora de Estados Unidos en la aplicación de sus compromisos, al igual que sus actuales contradicciones y el anuncio de un próximo cambio de su política, se debe a lo difícil que le está resultando avanzar simultáneamente en el tema palestino.
En la Conferencia sobre la Seguridad realizada en Munich, el secretario de Estado John Kerry insistió ante su auditorio, el 1º de febrero, en que lo más importante no es la paz en Siria sino en Palestina.
Esa fue, por demás, la prioridad que subrayó John Kerry durante la sesión de preguntas y respuestas que realizó públicamente junto con el embajador Wolfgang Ischinger en la conferencia de Munich, el 1º de febrero. Kerry declaró: «Todos tenemos un poderoso, poderoso interés en resolver ese conflicto. Donde quiera que voy en el mundo –y lo digo sin exagerar, en el Lejano Oriente, África o Latinoamérica– una de las primeras preguntas que me hace el ministro de Relaciones Exteriores, el primer ministro o el presidente es “¿Qué pueden hacer ustedes para ayudar a poner fin al conflicto israelo-palestino?”» [10].
En julio de 2013, John Kerry impuso a palestinos e israelíes un plazo de 9 meses para negociar la paz –o sea, antes de finales de abril de 2014. Una exigencia sorprendente. ¿Por qué fijar una fecha tope para un proceso de paz al que nunca se habían puesto límites de tiempo y que además se ha prolongado por 65 años? A menos que se considere que la paz en Palestina está vinculada a la paz en Siria.
El primer ministro de Jordania, Abdullah Ensur, explica al parlamento el estado de las negociaciones israelo-palestinas, el 2 de febrero de 2014.
El 2 de febrero de 2014, el primer ministro de Jordania, Abdullah Ensur, presentó al parlamento el estado de las negociaciones [11] insistiendo en el hecho que, por vez primera, las discusiones se desarrollan a puertas cerradas y que no se ha filtrado a la prensa prácticamente nada [12]. El primer ministro precisó además la posición del reino hachemita [13].
Abdullah Ensur, ex cuadro del Banco Mundial y del FMI, pretendía garantizar los intereses de su propio país, inicialmente creado por los británicos precisamente para resolver el problema palestino. Jordania está dispuesta a absorber la población palestina de Cisjordania y Gaza, pero no a cualquier precio. El rey Abdallah II parece haber aceptado otorgar la ciudadanía jordana, sin condición alguna para quien la solicite, a los 3 millones de palestinos que residen en Jordania y a los 4 millones de palestinos de los territorios. Se volvería así a la situación existente antes de la Guerra de los Seis Días, en 1967, cuando Jordania –no la OLP– representaba a los palestinos y su jurisdicción abarcaba Cisjordania y el este de Jerusalén.
A cambio de la concesión jordana anteriormente mencionada, el rey parece haber solicitado una ayuda internacional para financiar los derechos sociales de los 7 millones de posibles nuevos súbditos del reino hachemita. El primer ministro Abdullah Ensur habría situado el monto de esa ayuda entre 16 000 y 20 000 millones de dólares.
Se sabe, por otro lado, que –basándose en un documento escrito del puño y letra del presidente estadounidense Harry Truman– los negociadores árabes han rechazado la idea de reconocer Israel como «Estado judío» y Palestina como «Estado musulmán». Y decidieron que, en caso de reconocimiento mutuo entre ambos Estados, los 1,6 millones de palestinos que viven en territorio israelí y los 500 000 israelíes que viven en el Estado palestino puedan permanecer en esos lugares con la posibilidad de adoptar (o de conservar) la nacionalidad del territorio donde residen [14]. Mahmud Abbbas propuso que se desmilitarice Palestina y que la seguridad de esta última esté garantizada por una fuerza «neutral»… la OTAN. A pesar de lo anterior, el ejército israelí estaría autorizado a mantenerse en el valle del Jordán durante los primeros 5 años [15].
No sólo los gobiernos están implicados en esas negociaciones. Desde hace 2 años, y por iniciativa del Foro Económico Mundial de Davos, capitalistas palestinos e israelíes –bajo la presidencia de Munib R. Masri y de Yossi Vardi– hacen proyectos sobre cómo desarrollar la región con el dinero de la comunidad internacional. Más que a la defensa de los intereses de los pueblos implicados, esa iniciativa –llamada Breaking the Impasse– parece orientada sobre todo a favorecer los intereses personales de este grupo de capitalistas, contando con aleatorias promesas de donaciones internacionales.
Pero esos proyectos encuentran la oposición de los palestinos del exilio –quienes perderían todo esperanza de regreso– y de los Estados que los han acogido y respaldado, a pesar de que ninguno de esos países tiene actualmente reales posibilidades de oponerse a tales proyectos: Libia y Sudán están inmersos en sus propias guerras tribales, Egipto está enfrascado en su propia lucha contra la Hermandad Musulmana, el Líbano carece de gobierno y el Hezbollah ha tenido que entablar combate contra al-Qaeda, Siria enfrenta una invasión extranjera, Irak se halla en plena guerra civil e Irán está negociando. Convendría entonces que los palestinos adquiriesen la nacionalidad de los Estados donde residen, lo cual traería de inmediato nuevos problemas (por ejemplo, con el equilibrio comunitario en Líbano). En todo caso, si al-Fatah, el Hamas y Jordania llegasen a aceptar esa mala solución, ¿quién podría oponerse?
Por el momento, parece que el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohammad Javad Zarif, se comprometió en Munich a que su país reconociera el Estado de Israel en el marco de ese arreglo, afirmación desmentida de inmediato por su propio ministerio [16].
Después de haber garantizado el principio mismo del restablecimiento de la paz en Palestina, Washington aceptaría –¡por fin!– dejar tranquila a Siria, a condición de que esta apruebe y garantice la solución adoptada. Hasta entonces, prosigue la guerra. A pesar de que la delegación de la oposición presente en Ginebra ya reconoce que sólo controla unas cuantas «zonas liberadas», cuya población no debe pasar de 250 000 personas, el Congreso de Estados Unidos reunido en sesión secreta le ha concedido financiamiento y armamento ofensivo hasta el 30 de septiembre de 2014.
Thierry Meyssan
Fuente
Однако
10 feb 2014
Cuba y Estados Unidos, ¿callejón sin salida?
Cuba y Estados Unidos, ¿callejón sin salida?
06.02.2014
BOGOTÁ (IPS/Clara Nieto) - Estados Unidos despliega saña y frustración contra Cuba con motivo de la celebración de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en La Habana.
Estados Unidos y Canadá están excluidos en forma expresa de la Celac y demás organismos de integración suramericanos.
Cuando arrancó el 28 de enero la cumbre de dos días, un vocero anónimo del Departamento de Estado acusó a los participantes de "traición" a los principios democráticos, al "respaldar el sistema unipartidista del régimen cubano".
Añadió que lo encontraba "particularmente inexplicable para una organización cuyo supuesto apoyo a la democracia y a los derechos humanos quedó expresado en la Primera Cumbre", en Santiago, en enero de 2013.
Un motivo más de su frustración es la participación en la cumbre de La Habana de los secretarios generales de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos.
Nicolás Maduro, el presidente venezolano, respondió: "!Qué se traguen sus declaraciones!". Vio "amargura" en sus palabras. "Están derrotados por el poderoso espíritu unitario de América Latina y el Caribe", aseguró.
En efecto, el sostenido ascenso de Cuba en el ámbito continental es un trago amargo para Washington. América Latina ya no se pliega a sus mandatos. La inmensa mayoría de sus países mantiene relaciones diplomáticas y comerciales con la isla, y las ahonda.
¿Puede Estados Unidos acusar al continente de "traición a la democracia y a los derechos humanos" mientras que apoyó a los golpistas de Honduras (2009) y de Paraguay (2012) contra sus presidentes constitucionales?
El presidente de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama respaldó al gobierno espurio de Porfirio Lobo, violento, antidemocrático y corrupto.
Igualmente apoya a su sucesor desde el 27 de enero, Juan Orlando Hernandez, partidario del golpe y hábil en propiciar ilegalidades contra su Corte Suprema de Justicia, en la que reemplazó en 2012 a cuatro de sus 15 magistrados, cuando era presidente del Congreso legislativo.
En ese país "democrático" la policía, los militares y el poder judicial son corruptos, comprometidos con el narcotráfico y el crimen organizado.
No obstante, Estados Unidos continúa dando multimillonario apoyo a esas fuerzas del orden represoras y corruptas. Bajo el mandato de Lobo (2010-2014), Honduras se convierte en el país más violento del mundo, con un índice de asesinatos, en 2011, de 91,6 homicidios por 100.000 personas.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito afirma que en tres años ese índice ha aumentado 59 por ciento, según datos de noviembre.
El desinterés de Obama hacia sus aliados del Sur continental es evidente. Así lo expresó con dolor Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente de Brasil (2003-2010), al hablar sobre el primer mandato del gobernante estadounidense (2009-2013).
El 28 de enero, en su discurso anual del Estado de la Unión, calificado como "disminuido" en un editorial por el New York Times, Obama dedicó solo un corto párrafo a "las Américas": "Hemos construido nuevos lazos comerciales y expandido las relaciones y educativas con intercambio de jóvenes". ¿Y las políticas?
No cumple con lo dicho en su primer encuentro con los mandatarios continentales en Trinidad y Tobago, en abril del 2009, en la V Cumbre de las Américas. Entonces, promete un diálogo con el continente y con Cuba, "de igual a igual".
Y a pesar de la insistencia de líderes latinoamericanos y de personajes estadounidenses, entre ellos el expresidente Jimmy Carter y el representante Jim McGovern, ambos demócratas, a favor de levantar el embargo a Cuba, lo mantiene. Tampoco retira a ese país de la lista de "estados terroristas", como todos le piden.
Cuba sigue siendo víctima de la persecución comercial y financiera que le impone el bloqueo económico por más de medio siglo.
Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, escoge a Cuba para negociar un acuerdo de paz con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y dar fin al sangriento conflicto interno que este año cumple medio siglo, tema prioritario de su gobierno.
Las negociaciones están en proceso. Santos agradece la ayuda que prestan Fidel y Raúl Castro, y la que prestó Hugo Chávez, presidente de Venezuela entre 1999 y su muerte en marzo de 2013. Las califica de "cruciales".
Hay "optimismo cauto", dice Santos, mientras medios de comunicación reportan acuerdos importantes.
Respecto a las relaciones con Cuba y al embargo, hay que aclarar que levantarlo no depende solo del presidente estadounidense.
El Congreso legislativo, a través de los años, adopta un enjambre de duras leyes difíciles de deshacer. Además, los republicanos, con mayoría en la Cámara de Representantes desde el 2012, se oponen a cualquier concesión.
En su segundo cuatrienio, iniciado en enero de 2013, Obama está más libre frente a los republicanos. Dice que actuará por decreto cuando se opongan, aunque mejorar las relaciones con Cuba no está en su horizonte. Una de las condiciones de esas leyes, para levantar el embargo, es el cambio de régimen en La Habana.
Clara Nieto es escritora y diplomática, exembajadora de Colombia ante la ONU y autora del libro "Obama y la nueva izquierda latinoamericana".
06.02.2014
BOGOTÁ (IPS/Clara Nieto) - Estados Unidos despliega saña y frustración contra Cuba con motivo de la celebración de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en La Habana.
Estados Unidos y Canadá están excluidos en forma expresa de la Celac y demás organismos de integración suramericanos.
Cuando arrancó el 28 de enero la cumbre de dos días, un vocero anónimo del Departamento de Estado acusó a los participantes de "traición" a los principios democráticos, al "respaldar el sistema unipartidista del régimen cubano".
Añadió que lo encontraba "particularmente inexplicable para una organización cuyo supuesto apoyo a la democracia y a los derechos humanos quedó expresado en la Primera Cumbre", en Santiago, en enero de 2013.
Un motivo más de su frustración es la participación en la cumbre de La Habana de los secretarios generales de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos.
Nicolás Maduro, el presidente venezolano, respondió: "!Qué se traguen sus declaraciones!". Vio "amargura" en sus palabras. "Están derrotados por el poderoso espíritu unitario de América Latina y el Caribe", aseguró.
En efecto, el sostenido ascenso de Cuba en el ámbito continental es un trago amargo para Washington. América Latina ya no se pliega a sus mandatos. La inmensa mayoría de sus países mantiene relaciones diplomáticas y comerciales con la isla, y las ahonda.
¿Puede Estados Unidos acusar al continente de "traición a la democracia y a los derechos humanos" mientras que apoyó a los golpistas de Honduras (2009) y de Paraguay (2012) contra sus presidentes constitucionales?
El presidente de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama respaldó al gobierno espurio de Porfirio Lobo, violento, antidemocrático y corrupto.
Igualmente apoya a su sucesor desde el 27 de enero, Juan Orlando Hernandez, partidario del golpe y hábil en propiciar ilegalidades contra su Corte Suprema de Justicia, en la que reemplazó en 2012 a cuatro de sus 15 magistrados, cuando era presidente del Congreso legislativo.
En ese país "democrático" la policía, los militares y el poder judicial son corruptos, comprometidos con el narcotráfico y el crimen organizado.
No obstante, Estados Unidos continúa dando multimillonario apoyo a esas fuerzas del orden represoras y corruptas. Bajo el mandato de Lobo (2010-2014), Honduras se convierte en el país más violento del mundo, con un índice de asesinatos, en 2011, de 91,6 homicidios por 100.000 personas.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito afirma que en tres años ese índice ha aumentado 59 por ciento, según datos de noviembre.
El desinterés de Obama hacia sus aliados del Sur continental es evidente. Así lo expresó con dolor Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente de Brasil (2003-2010), al hablar sobre el primer mandato del gobernante estadounidense (2009-2013).
El 28 de enero, en su discurso anual del Estado de la Unión, calificado como "disminuido" en un editorial por el New York Times, Obama dedicó solo un corto párrafo a "las Américas": "Hemos construido nuevos lazos comerciales y expandido las relaciones y educativas con intercambio de jóvenes". ¿Y las políticas?
No cumple con lo dicho en su primer encuentro con los mandatarios continentales en Trinidad y Tobago, en abril del 2009, en la V Cumbre de las Américas. Entonces, promete un diálogo con el continente y con Cuba, "de igual a igual".
Y a pesar de la insistencia de líderes latinoamericanos y de personajes estadounidenses, entre ellos el expresidente Jimmy Carter y el representante Jim McGovern, ambos demócratas, a favor de levantar el embargo a Cuba, lo mantiene. Tampoco retira a ese país de la lista de "estados terroristas", como todos le piden.
Cuba sigue siendo víctima de la persecución comercial y financiera que le impone el bloqueo económico por más de medio siglo.
Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, escoge a Cuba para negociar un acuerdo de paz con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y dar fin al sangriento conflicto interno que este año cumple medio siglo, tema prioritario de su gobierno.
Las negociaciones están en proceso. Santos agradece la ayuda que prestan Fidel y Raúl Castro, y la que prestó Hugo Chávez, presidente de Venezuela entre 1999 y su muerte en marzo de 2013. Las califica de "cruciales".
Hay "optimismo cauto", dice Santos, mientras medios de comunicación reportan acuerdos importantes.
Respecto a las relaciones con Cuba y al embargo, hay que aclarar que levantarlo no depende solo del presidente estadounidense.
El Congreso legislativo, a través de los años, adopta un enjambre de duras leyes difíciles de deshacer. Además, los republicanos, con mayoría en la Cámara de Representantes desde el 2012, se oponen a cualquier concesión.
En su segundo cuatrienio, iniciado en enero de 2013, Obama está más libre frente a los republicanos. Dice que actuará por decreto cuando se opongan, aunque mejorar las relaciones con Cuba no está en su horizonte. Una de las condiciones de esas leyes, para levantar el embargo, es el cambio de régimen en La Habana.
Clara Nieto es escritora y diplomática, exembajadora de Colombia ante la ONU y autora del libro "Obama y la nueva izquierda latinoamericana".
Intentos de recuperar privilegios del pasado
Intentos de recuperar privilegios del pasado
Artículo publicado por: Carlos Heller
Tiempo Argentino | Panorama Económico
La especulación frente al mercado cambiario
Cómo buscan trasladar a los precios la devaluación.
Las tensiones del mercado cambiario forman parte de un entramado complejo en el que se vislumbran con claridad las pretensiones de un sector minoritario de la sociedad que, por todos los medios, intenta recuperar los privilegios del pasado y los resortes fundamentales de las políticas públicas, hoy gestionadas por un gobierno que en los últimos diez años ha logrado avances importantes en el plano no sólo económico sino también político, social y cultural.
En este contexto, algunos sectores identificaron a la devaluación como una oportunidad inigualable para incrementar su participación en el reparto de la renta, en detrimento de quienes perciben ingresos fijos en pesos, como es el caso de los trabajadores. Esta postura se vio cristalizada a partir de la intención de algunos empresarios, que buscaron aprovecharse incrementando sus precios en una proporción semejante a la variación del dólar; un comportamiento que se refuerza en aquellos segmentos que son liderados por unas pocas empresas. El sesgo es aún mayor en los sectores con predominio del capital transnacional, ya que en un contexto de crisis de las economías centrales, las empresas buscan maximizar la remisión de divisas al exterior, en línea con los objetivos de las casas matrices.
Respecto de esto último, resulta ilustrativo un informe de la CEPAL donde se señala que “los beneficios que las empresas transnacionales obtienen de sus operaciones en América Latina y el Caribe se incrementaron 5,5 veces en nueve años, pasando de 20.425 millones de dólares en 2002 a 113.067 millones en 2011″. La CEPAL pone en duda algunos de los mentados beneficios que otorgaría el capital foráneo, al sostener que “el crecimiento tan marcado de estas utilidades –también denominadas renta de IED–, tiende a neutralizar el efecto positivo que produce el ingreso de la inversión extranjera directa sobre la balanza de pagos”. De hecho, presenta un dato categórico respecto del saldo que las transnacionales le dejan a la región, al sostener que “durante los últimos años los egresos registrados como renta de IED alcanzaron casi el mismo nivel (92%) que los ingresos como flujos de IED”, lo cual significa que las utilidades prácticamente financiaron la totalidad de la inversión.
Con atención a la existencia de comportamientos oportunistas en materia de precios, el pasado miércoles el gobierno nacional recurrió al uso de algunos de los instrumentos legales que están a su alcance, como son las leyes de Lealtad Comercial y de Defensa de la Competencia, labrando 31 actas de infracción a empresas. Sobresale el caso de algunas del segmento electrónico, donde se constataron incrementos de entre el 15 y 20%, luego de la devaluación. La medida también alcanzó a supermercados en los que se comprobó falta de abastecimiento, o fallas en la exhibición de los precios, violando las condiciones del acuerdo de Precios Cuidados.
Este accionar enérgico de las autoridades fue la antesala del acuerdo al que se arribó con las empresas alimenticias y de insumos de uso difundido para que retrotrajeran los valores a los del 21 de enero, mientras que se autorizó un tope de suba del 7,5% en artículos de electrónica y electrodomésticos, respecto de los de finales de 2013.
De esta forma se busca contener el traslado automático e injustificado a precios de la devaluación, mientras se sigue analizando el funcionamiento de la cadena de valor de los distintos bienes, para monitorear el verdadero impacto en los costos de las empresas, tarea que sólo puede ser realizada por un Estado presente que vele por la defensa del interés general.
En sintonía con lo anterior, la férrea decisión del gobierno apunta, además, a evitar que se vea erosionada la política de tipo de cambio administrado, ya que el actual valor de convergencia, en torno a los 8 pesos, debería servir para incrementar la competitividad de las exportaciones y, en particular, para que las ventas retenidas comiencen a fluir, así como también para que los importadores disminuyan su propensión a adelantar los pagos. Todo esto ayudaría a reducir las presiones sobre las reservas del Banco Central.
A sabiendas de ello, no resulta casual que se trate de instalar la idea de que se precisarán devaluaciones adicionales. Por caso, un miembro de la Mesa de Enlace señaló que el dólar a $ 8 no es un “incentivo” para que los productores de granos liquiden sus cosechas y que “por ahora” los pequeños productores no venderán sus bienes al exterior. Por su parte, la agencia Moody´s señaló que el peso se devaluará en el año otro 50%, hasta los 12 pesos. Una simple cuenta nos permite ver que este número toma en consideración los valores del dólar ilegal, segmento que esta semana prácticamente no registró operaciones, pero que igual registró aumentos en su cotización; una situación que revela el profundo sentido desestabilizador que está en la base de su comportamiento y de quienes lo informan.
En este contexto, es preciso seguir profundizando las políticas públicas que minimicen los impactos en la puja distributiva y permitan resistir los avances de los que buscan sacar tajada de los episodios de incertidumbre. Si bien la existencia de un Estado presente es sin dudas una diferencia importante con relación a devaluaciones que se dieron en el pasado, también será necesario contar con la activa participación de la población, defendiendo las políticas que se llevan adelante, como señaló esta semana la presidenta Cristina Fernández.
LA PUJA EN CLAVE GLOBAL. Con las características de cada caso, las tensiones en torno a la distribución del ingreso también se observan a lo largo del amplio espectro de funcionamiento del capitalismo global. Los sucesos que se han venido registrando en los países desarrollados desde la crisis de las hipotecas constituyen un interesante laboratorio para visualizar que, en ausencia de Estados consustanciados con los intereses de las mayorías, los episodios de inestabilidad y crisis tienden en algún momento a redundar en una mayor inequidad en la distribución de los ingresos. Por caso, según un informe reciente de la organización Oxfam, en Estados Unidos se verificó que durante el período 2010-2012, posterior a la crisis financiera, el 1% más rico de la población acumuló el 95% del crecimiento, una cifra que supera con creces el ya escandaloso valor que promedió en el amplio período que va de 1993 a 2012 (68%).
Según Oxfam, la concentración de los recursos en pocas manos determina, a su vez, “la apropiación de los procesos políticos y democráticos por parte de las élites económicas”, con efectos notables que afectan por igual a países ricos y pobres. A nivel prospectivo, las conclusiones del informe son importantes ya que allí se señala que “a menos que se adopten soluciones políticas valientes que pongan freno a la influencia de la riqueza en la política, los gobiernos trabajarán a favor de los intereses de los ricos, y las desigualdades políticas y económicas seguirán aumentando”.
En este contexto, cabe resaltar lo ocurrido en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) realizada en la Habana, donde Cuba culminó su presidencia pro témpore. La CELAC nuclea a 33 países de la región, y a diferencia de la OEA incorpora en su seno a Cuba, mientras que excluye a Estados Unidos y Canadá. El encuentro permitió reafirmar el convencimiento acerca de la necesidad de avanzar hacia la unidad y la integración, respetando la diversidad y el derecho soberano, promoviendo, tal como se plasma en la Declaración Final, “una visión de desarrollo integral e inclusivo, que garantice el desarrollo sostenible y productivo, en armonía con la naturaleza”. También se hizo alusión a la necesidad de implementar políticas concretas para la erradicación del hambre y la pobreza. En materia de soberanía también se pueden extraer pasajes interesantes de ese documento, ya que se rechaza la inclusión de Cuba como Estado que promueve el terrorismo internacional, una clara señal de no alineamiento con Estados Unidos, a la vez que también se tomó partido explícito a favor de la postura argentina en torno a la cuestión de Malvinas.
En uno de los tramos se sostiene que, en atención a los litigios internacionales “se debe evaluar la posibilidad de que nuestra región se dote de mecanismos apropiados para la solución de controversias con inversores extranjeros”, una postura valiosa que deberá trabajarse para comenzar a desatar los lazos que imponen tribunales como el CIADI, una institución que está en clara sintonía con los intereses de las empresas multinacionales. También se incluyó la propuesta argentina acerca de la necesidad de establecer políticas para “una regulación más estricta y efectiva de las grandes entidades financieras” y para “reducir la dependencia excesiva de las evaluaciones de las agencias calificadoras de riesgo”.
En síntesis, un encuentro que nos remite a la necesidad de que los pueblos de Nuestra América sigan profundizando los lazos de hermandad e integración, poniendo en el centro de la escena el rol crucial que le cabe a las políticas públicas por sobre los mecanismos de mercado, como forma de conducir a la región hacia un sendero de desarrollo con igualdad social.
Artículo publicado en el diario Tiempo Argentino el domingo 2 de Febrero de 2014.
Artículo publicado por: Carlos Heller
Tiempo Argentino | Panorama Económico
La especulación frente al mercado cambiario
Cómo buscan trasladar a los precios la devaluación.
Las tensiones del mercado cambiario forman parte de un entramado complejo en el que se vislumbran con claridad las pretensiones de un sector minoritario de la sociedad que, por todos los medios, intenta recuperar los privilegios del pasado y los resortes fundamentales de las políticas públicas, hoy gestionadas por un gobierno que en los últimos diez años ha logrado avances importantes en el plano no sólo económico sino también político, social y cultural.
En este contexto, algunos sectores identificaron a la devaluación como una oportunidad inigualable para incrementar su participación en el reparto de la renta, en detrimento de quienes perciben ingresos fijos en pesos, como es el caso de los trabajadores. Esta postura se vio cristalizada a partir de la intención de algunos empresarios, que buscaron aprovecharse incrementando sus precios en una proporción semejante a la variación del dólar; un comportamiento que se refuerza en aquellos segmentos que son liderados por unas pocas empresas. El sesgo es aún mayor en los sectores con predominio del capital transnacional, ya que en un contexto de crisis de las economías centrales, las empresas buscan maximizar la remisión de divisas al exterior, en línea con los objetivos de las casas matrices.
Respecto de esto último, resulta ilustrativo un informe de la CEPAL donde se señala que “los beneficios que las empresas transnacionales obtienen de sus operaciones en América Latina y el Caribe se incrementaron 5,5 veces en nueve años, pasando de 20.425 millones de dólares en 2002 a 113.067 millones en 2011″. La CEPAL pone en duda algunos de los mentados beneficios que otorgaría el capital foráneo, al sostener que “el crecimiento tan marcado de estas utilidades –también denominadas renta de IED–, tiende a neutralizar el efecto positivo que produce el ingreso de la inversión extranjera directa sobre la balanza de pagos”. De hecho, presenta un dato categórico respecto del saldo que las transnacionales le dejan a la región, al sostener que “durante los últimos años los egresos registrados como renta de IED alcanzaron casi el mismo nivel (92%) que los ingresos como flujos de IED”, lo cual significa que las utilidades prácticamente financiaron la totalidad de la inversión.
Con atención a la existencia de comportamientos oportunistas en materia de precios, el pasado miércoles el gobierno nacional recurrió al uso de algunos de los instrumentos legales que están a su alcance, como son las leyes de Lealtad Comercial y de Defensa de la Competencia, labrando 31 actas de infracción a empresas. Sobresale el caso de algunas del segmento electrónico, donde se constataron incrementos de entre el 15 y 20%, luego de la devaluación. La medida también alcanzó a supermercados en los que se comprobó falta de abastecimiento, o fallas en la exhibición de los precios, violando las condiciones del acuerdo de Precios Cuidados.
Este accionar enérgico de las autoridades fue la antesala del acuerdo al que se arribó con las empresas alimenticias y de insumos de uso difundido para que retrotrajeran los valores a los del 21 de enero, mientras que se autorizó un tope de suba del 7,5% en artículos de electrónica y electrodomésticos, respecto de los de finales de 2013.
De esta forma se busca contener el traslado automático e injustificado a precios de la devaluación, mientras se sigue analizando el funcionamiento de la cadena de valor de los distintos bienes, para monitorear el verdadero impacto en los costos de las empresas, tarea que sólo puede ser realizada por un Estado presente que vele por la defensa del interés general.
En sintonía con lo anterior, la férrea decisión del gobierno apunta, además, a evitar que se vea erosionada la política de tipo de cambio administrado, ya que el actual valor de convergencia, en torno a los 8 pesos, debería servir para incrementar la competitividad de las exportaciones y, en particular, para que las ventas retenidas comiencen a fluir, así como también para que los importadores disminuyan su propensión a adelantar los pagos. Todo esto ayudaría a reducir las presiones sobre las reservas del Banco Central.
A sabiendas de ello, no resulta casual que se trate de instalar la idea de que se precisarán devaluaciones adicionales. Por caso, un miembro de la Mesa de Enlace señaló que el dólar a $ 8 no es un “incentivo” para que los productores de granos liquiden sus cosechas y que “por ahora” los pequeños productores no venderán sus bienes al exterior. Por su parte, la agencia Moody´s señaló que el peso se devaluará en el año otro 50%, hasta los 12 pesos. Una simple cuenta nos permite ver que este número toma en consideración los valores del dólar ilegal, segmento que esta semana prácticamente no registró operaciones, pero que igual registró aumentos en su cotización; una situación que revela el profundo sentido desestabilizador que está en la base de su comportamiento y de quienes lo informan.
En este contexto, es preciso seguir profundizando las políticas públicas que minimicen los impactos en la puja distributiva y permitan resistir los avances de los que buscan sacar tajada de los episodios de incertidumbre. Si bien la existencia de un Estado presente es sin dudas una diferencia importante con relación a devaluaciones que se dieron en el pasado, también será necesario contar con la activa participación de la población, defendiendo las políticas que se llevan adelante, como señaló esta semana la presidenta Cristina Fernández.
LA PUJA EN CLAVE GLOBAL. Con las características de cada caso, las tensiones en torno a la distribución del ingreso también se observan a lo largo del amplio espectro de funcionamiento del capitalismo global. Los sucesos que se han venido registrando en los países desarrollados desde la crisis de las hipotecas constituyen un interesante laboratorio para visualizar que, en ausencia de Estados consustanciados con los intereses de las mayorías, los episodios de inestabilidad y crisis tienden en algún momento a redundar en una mayor inequidad en la distribución de los ingresos. Por caso, según un informe reciente de la organización Oxfam, en Estados Unidos se verificó que durante el período 2010-2012, posterior a la crisis financiera, el 1% más rico de la población acumuló el 95% del crecimiento, una cifra que supera con creces el ya escandaloso valor que promedió en el amplio período que va de 1993 a 2012 (68%).
Según Oxfam, la concentración de los recursos en pocas manos determina, a su vez, “la apropiación de los procesos políticos y democráticos por parte de las élites económicas”, con efectos notables que afectan por igual a países ricos y pobres. A nivel prospectivo, las conclusiones del informe son importantes ya que allí se señala que “a menos que se adopten soluciones políticas valientes que pongan freno a la influencia de la riqueza en la política, los gobiernos trabajarán a favor de los intereses de los ricos, y las desigualdades políticas y económicas seguirán aumentando”.
En este contexto, cabe resaltar lo ocurrido en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) realizada en la Habana, donde Cuba culminó su presidencia pro témpore. La CELAC nuclea a 33 países de la región, y a diferencia de la OEA incorpora en su seno a Cuba, mientras que excluye a Estados Unidos y Canadá. El encuentro permitió reafirmar el convencimiento acerca de la necesidad de avanzar hacia la unidad y la integración, respetando la diversidad y el derecho soberano, promoviendo, tal como se plasma en la Declaración Final, “una visión de desarrollo integral e inclusivo, que garantice el desarrollo sostenible y productivo, en armonía con la naturaleza”. También se hizo alusión a la necesidad de implementar políticas concretas para la erradicación del hambre y la pobreza. En materia de soberanía también se pueden extraer pasajes interesantes de ese documento, ya que se rechaza la inclusión de Cuba como Estado que promueve el terrorismo internacional, una clara señal de no alineamiento con Estados Unidos, a la vez que también se tomó partido explícito a favor de la postura argentina en torno a la cuestión de Malvinas.
En uno de los tramos se sostiene que, en atención a los litigios internacionales “se debe evaluar la posibilidad de que nuestra región se dote de mecanismos apropiados para la solución de controversias con inversores extranjeros”, una postura valiosa que deberá trabajarse para comenzar a desatar los lazos que imponen tribunales como el CIADI, una institución que está en clara sintonía con los intereses de las empresas multinacionales. También se incluyó la propuesta argentina acerca de la necesidad de establecer políticas para “una regulación más estricta y efectiva de las grandes entidades financieras” y para “reducir la dependencia excesiva de las evaluaciones de las agencias calificadoras de riesgo”.
En síntesis, un encuentro que nos remite a la necesidad de que los pueblos de Nuestra América sigan profundizando los lazos de hermandad e integración, poniendo en el centro de la escena el rol crucial que le cabe a las políticas públicas por sobre los mecanismos de mercado, como forma de conducir a la región hacia un sendero de desarrollo con igualdad social.
Artículo publicado en el diario Tiempo Argentino el domingo 2 de Febrero de 2014.
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