Marcelo Marchese

La vida íntima de los sujetos que detentan el poder siempre se mantuvo en secreto, por el obvio motivo de que los medios de comunicación son manejados por el poder y si alguien se atreve a exponerlo, corre el riesgo de terminar en una banquina. Sin embargo, ahora tenemos los archivos Epstein, compuestos por una masa abigarrada de expedientes judiciales, documentos incautados, testimonios y artículos periodísticos, y tuvimos los Panamá Papers en el 2016, los Paradise Papers en el 2017 y los Pandora Papers en el 2021, donde fueron lacrados magnates, políticos, reyes y sacerdotes.
Estos Papers fueron publicados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, la ICIJ, una ONG financiada, entre otras, por la Open Society de Soros y la Ford Foundation. En cuanto a la ICIJ, fue fundada por un periodista llamado Charles Lewis como un proyecto de su ONG, llamada Center for Public Integrity, financiada, entre otros, por la Open Society de Soros y la Ford Foundation.
A nosotros se nos dice que vivimos en la era de la libertad absoluta, cuando el algoritmo oculta pensamientos peligrosos mediante el shadow banning, circulan listas negras donde ciertas personas no deben ser llamados a la TV y donde, y ésta es la clave, en un mundo digital, quien maneja la red establece qué existe y qué no existe.
Los archivos Epstein dejarán lacrados a sacerdotes, reyes, artistas, políticos y magnates, ya que la expresión "Fulano es mencionado en los archivos Epstein", se convierte de inmediato en una condena a Fulano, cuando "mencionado" no significa una prueba y perfectamente puede ser resultado de un diálogo donde Mengano y Sultano, malas gentes, hablan pestes de Fulano, un buen tipo.
Otros quedarán lacrados con pruebas más firmes, o aparentemente más firmes, el asunto es que vivimos una invasión abrumadora de noticias y videos falsos creados mediante IA, por lo que todo está en tela de juicio y no se sabe qué cuernos es real, así que para algunos, Fulano será culpable y para otros, no, sea o no sea culpable Fulano.
Lo primero que pensamos al enterarnos de la isla de Epstein, donde al parecer sucedían cosas siniestras, es que el film "Ojos bien abiertos", de Kubrick, había dado en la diana mostrando rituales orgiásticos secretos por parte de la cima del poder. Kubrick murió sin poder dar el toque final a su film, y las sospechas sobre la causa de su muerte nadie ha podido despejarlas.
Sin embargo, ahora tenemos una andanada de acusaciones sobre "la élite". Cuando veas que te hablan de "la élite", seguro que estarás frente a alguien que no sabe lo que dice. La palabra "élite" es un eufemismo.
05.02.2026

La vida íntima de los sujetos que detentan el poder siempre se mantuvo en secreto, por el obvio motivo de que los medios de comunicación son manejados por el poder y si alguien se atreve a exponerlo, corre el riesgo de terminar en una banquina. Sin embargo, ahora tenemos los archivos Epstein, compuestos por una masa abigarrada de expedientes judiciales, documentos incautados, testimonios y artículos periodísticos, y tuvimos los Panamá Papers en el 2016, los Paradise Papers en el 2017 y los Pandora Papers en el 2021, donde fueron lacrados magnates, políticos, reyes y sacerdotes.
Estos Papers fueron publicados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, la ICIJ, una ONG financiada, entre otras, por la Open Society de Soros y la Ford Foundation. En cuanto a la ICIJ, fue fundada por un periodista llamado Charles Lewis como un proyecto de su ONG, llamada Center for Public Integrity, financiada, entre otros, por la Open Society de Soros y la Ford Foundation.
A nosotros se nos dice que vivimos en la era de la libertad absoluta, cuando el algoritmo oculta pensamientos peligrosos mediante el shadow banning, circulan listas negras donde ciertas personas no deben ser llamados a la TV y donde, y ésta es la clave, en un mundo digital, quien maneja la red establece qué existe y qué no existe.
Los archivos Epstein dejarán lacrados a sacerdotes, reyes, artistas, políticos y magnates, ya que la expresión "Fulano es mencionado en los archivos Epstein", se convierte de inmediato en una condena a Fulano, cuando "mencionado" no significa una prueba y perfectamente puede ser resultado de un diálogo donde Mengano y Sultano, malas gentes, hablan pestes de Fulano, un buen tipo.
Otros quedarán lacrados con pruebas más firmes, o aparentemente más firmes, el asunto es que vivimos una invasión abrumadora de noticias y videos falsos creados mediante IA, por lo que todo está en tela de juicio y no se sabe qué cuernos es real, así que para algunos, Fulano será culpable y para otros, no, sea o no sea culpable Fulano.
Lo primero que pensamos al enterarnos de la isla de Epstein, donde al parecer sucedían cosas siniestras, es que el film "Ojos bien abiertos", de Kubrick, había dado en la diana mostrando rituales orgiásticos secretos por parte de la cima del poder. Kubrick murió sin poder dar el toque final a su film, y las sospechas sobre la causa de su muerte nadie ha podido despejarlas.
Sin embargo, ahora tenemos una andanada de acusaciones sobre "la élite". Cuando veas que te hablan de "la élite", seguro que estarás frente a alguien que no sabe lo que dice. La palabra "élite" es un eufemismo.
En la cima del capitalismo se encuentra hace siglos el capital financiero, y en la cima del capital financiero se encuentran quienes lo dominan, desde hace siglos, y cada día más. Estas gentes manejan todo desde las sombras, que es la mejor forma de ejercer el poder, ya que cuando no hay un centro de poder, el poder se encuentra diseminado en "la élite".
Así que en la cima del poder están los principales propietarios del capital financiero, un capital financiero que maneja a las grandes transnacionales, a los medios de comunicación, a las Universidades y a los organismos internacionales creados, precisamente, por el capital financiero, y cada día que pasa, como si fuera un cáncer, el capital financiero ocupa más espacios en el cuerpo de la economía.
¿Por qué se publica, en la era de la censura más drástica de la Historia, información sobre gente poderosa y perversa? Porque está en ejecución un plan para transformar todo nuestro ordenamiento legal, nuestro sistema político, nuestro mundo de valores y en particular, el hombre y su biología, y para eso, hay que liquidar a los poderes que fueron útiles al capital financiero en el pasado, pero que ya cumplieron su rol histórico.
Adiós repúblicas, por lo que se ataca a los políticos corruptos; adiós religiones, por lo que misteriosamente salen a luz acusaciones a curas pedófilos; adiós a reyes zánganos que sin embargo son factores de unidad nacional; adiós a los Estados, como te lo demostró la pandemia; y adiós a los magnates de "la élite", que, como podés ver con el caso Epstein, son fusibles que hacen saltar cuando les conviene.
Para instaurar lo nuevo hay que liquidar lo viejo, y una de las formas de liquidar lo viejo es desacreditar a sus representantes.
Pero aquí hay algo más, ya que no hay una sóla vez que se nombre a Epstein donde no se señale su pedofilia ¿Por qué la insistencia en la pedofilia? Porque es aberrante ¿Por qué causas una cosa es aberrante? Porque debemos rechazarla con todas nuestras fuerzas por ser una tendencia destructiva ¿El asesinato, la violación, la mentira, son ajenas al hombre? Ya ves que no, pues hay asesinatos todos los días e incluso genocidios en curso, y lo mismo ocurre con las violaciones y las mentiras. Son tendencias que estaban en el hombre primitivo y que la cultura, sabiamente, prohibió.
Te dicen que el hombre es una escoria, una peste sobre la tierra, y sin embargo, te están estafando. Imaginate hace millones de años un animal, el más sexual de todos los animales, que creó algo que ningún otro animal había creado: el mundo de las palabras, y tras esa primera revolución, vino esta otra: limitar ciertos aspectos negativos de nuestra naturaleza, ya que las leyes son límites. La pedofilia era usual en aquel lejano pasado, como es usual hoy entre los bonobos, pero en nuestra genialidad la limitamos al limitar el incesto, y tras ese límite, y sobre ese límite, establecimos todos los demás.
Fue nuestra inaudita sexualidad la que generó el habla y la necesidad de imponer límites. Es precisamente esa sexualidad la que está bajo ataque, y como estas gentes no son idiotas, no van a atacar la sexualidad de los Romeo y Julieta de este mundo, sino la de los pedófilos.
Pero hay algo más. "La élite" practica la pedofilia y, se dice, el canibalismo y otras bestialidades. Con certeza algunos de ellos serán así, ahora ¿nosotros cómo somos? Obviamente no practicamos la pedofilia y el canibalismo, pero tampoco tenemos dinero ni contactos para acceder a la isla de la pedofilia ¿verdad? Por lo tanto, uno puede pensar que si la gente reúne poder para comprar impunidad, desatan así sus tendencias naturales, por lo que, si nosotros estuviéramos en el lugar de esos magnates, acaso haríamos lo mismo.
Toda esa inmundicia real o aparente que revelarán los archivos Epstein, no será una condena al verdadero poder, sino a ciertos súbditos del poder, pero ese es un objetivo secundario, el objetivo primario es, como siempre, el ataque al sexo y al hombre, ya que no tenemos las herramientas para enviar las aberraciones denunciadas al exacto lugar donde deben ir, pues estamos desnudos de atributos en la era de la miseria del Ser.
¿Pero hay alguna esperanza? Todo es posible, así que siempre hay esperanzas.
Lo primero que podemos hacer es separar la paja del trigo y no tragarnos todo lo que se nos dice, sobre todo, si hay una especie de unanimidad harto sospechosa, y sobre todo, si la condena social unánime deriva de que se agitó convenientemente el monstruo de la pedofilia. Con esto no estoy exculpando a nadie. Sólo digo que asistimos a una evidente maniobra en la que a simple vista, al menos está involucrado el sistema judicial norteamericano avalado por un amplio, amplísimo y casi unánime apoyo social.
Lo segundo que podemos hacer es desestimar la posibilidad de que estos archivos sean algo que afecte al poder, pues son una maniobra del poder.
Así que en la cima del poder están los principales propietarios del capital financiero, un capital financiero que maneja a las grandes transnacionales, a los medios de comunicación, a las Universidades y a los organismos internacionales creados, precisamente, por el capital financiero, y cada día que pasa, como si fuera un cáncer, el capital financiero ocupa más espacios en el cuerpo de la economía.
¿Por qué se publica, en la era de la censura más drástica de la Historia, información sobre gente poderosa y perversa? Porque está en ejecución un plan para transformar todo nuestro ordenamiento legal, nuestro sistema político, nuestro mundo de valores y en particular, el hombre y su biología, y para eso, hay que liquidar a los poderes que fueron útiles al capital financiero en el pasado, pero que ya cumplieron su rol histórico.
Adiós repúblicas, por lo que se ataca a los políticos corruptos; adiós religiones, por lo que misteriosamente salen a luz acusaciones a curas pedófilos; adiós a reyes zánganos que sin embargo son factores de unidad nacional; adiós a los Estados, como te lo demostró la pandemia; y adiós a los magnates de "la élite", que, como podés ver con el caso Epstein, son fusibles que hacen saltar cuando les conviene.
Para instaurar lo nuevo hay que liquidar lo viejo, y una de las formas de liquidar lo viejo es desacreditar a sus representantes.
Pero aquí hay algo más, ya que no hay una sóla vez que se nombre a Epstein donde no se señale su pedofilia ¿Por qué la insistencia en la pedofilia? Porque es aberrante ¿Por qué causas una cosa es aberrante? Porque debemos rechazarla con todas nuestras fuerzas por ser una tendencia destructiva ¿El asesinato, la violación, la mentira, son ajenas al hombre? Ya ves que no, pues hay asesinatos todos los días e incluso genocidios en curso, y lo mismo ocurre con las violaciones y las mentiras. Son tendencias que estaban en el hombre primitivo y que la cultura, sabiamente, prohibió.
Te dicen que el hombre es una escoria, una peste sobre la tierra, y sin embargo, te están estafando. Imaginate hace millones de años un animal, el más sexual de todos los animales, que creó algo que ningún otro animal había creado: el mundo de las palabras, y tras esa primera revolución, vino esta otra: limitar ciertos aspectos negativos de nuestra naturaleza, ya que las leyes son límites. La pedofilia era usual en aquel lejano pasado, como es usual hoy entre los bonobos, pero en nuestra genialidad la limitamos al limitar el incesto, y tras ese límite, y sobre ese límite, establecimos todos los demás.
Fue nuestra inaudita sexualidad la que generó el habla y la necesidad de imponer límites. Es precisamente esa sexualidad la que está bajo ataque, y como estas gentes no son idiotas, no van a atacar la sexualidad de los Romeo y Julieta de este mundo, sino la de los pedófilos.
Pero hay algo más. "La élite" practica la pedofilia y, se dice, el canibalismo y otras bestialidades. Con certeza algunos de ellos serán así, ahora ¿nosotros cómo somos? Obviamente no practicamos la pedofilia y el canibalismo, pero tampoco tenemos dinero ni contactos para acceder a la isla de la pedofilia ¿verdad? Por lo tanto, uno puede pensar que si la gente reúne poder para comprar impunidad, desatan así sus tendencias naturales, por lo que, si nosotros estuviéramos en el lugar de esos magnates, acaso haríamos lo mismo.
Toda esa inmundicia real o aparente que revelarán los archivos Epstein, no será una condena al verdadero poder, sino a ciertos súbditos del poder, pero ese es un objetivo secundario, el objetivo primario es, como siempre, el ataque al sexo y al hombre, ya que no tenemos las herramientas para enviar las aberraciones denunciadas al exacto lugar donde deben ir, pues estamos desnudos de atributos en la era de la miseria del Ser.
¿Pero hay alguna esperanza? Todo es posible, así que siempre hay esperanzas.
Lo primero que podemos hacer es separar la paja del trigo y no tragarnos todo lo que se nos dice, sobre todo, si hay una especie de unanimidad harto sospechosa, y sobre todo, si la condena social unánime deriva de que se agitó convenientemente el monstruo de la pedofilia. Con esto no estoy exculpando a nadie. Sólo digo que asistimos a una evidente maniobra en la que a simple vista, al menos está involucrado el sistema judicial norteamericano avalado por un amplio, amplísimo y casi unánime apoyo social.
Lo segundo que podemos hacer es desestimar la posibilidad de que estos archivos sean algo que afecte al poder, pues son una maniobra del poder.
La clave del asunto es entender que se ataca a poderes subalternos que el poder quiere eliminar, y sobre todo, que se nos enfrenta a oscuros fantasmas de nuestro pasado. Si no identificamos el real motivo del ataque, seremos, una vez más, parte del problema y no estaremos propiciando "lo posible".
Como siempre y en todos los casos, la solución anida en el lector.
Marcelo Marchese
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias
Como siempre y en todos los casos, la solución anida en el lector.
Marcelo Marchese
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias