9 feb 2026

LA COLONIA PAGA EN ESPECIES

ARGENTINA
El pacto de Milei con Trump entrega las tierras raras. Una máquina de minar el país

Por Bernarda Tinetti

09 de febrero de 2026 


El acuerdo tiene un plazo de seis meses para identificar proyectos.


El acuerdo selló la exclusividad con EE.UU para la explotación de los minerales críticos. La opinión de los especialistas.“La subordinación de Milei a las directrices de Trump para encadenar nuestros recursos a las necesidades estratégicas de EE.UU, en relación al control de materias primas críticas como son las tierras raras, significa una pérdida absoluta de la soberanía porque se genera en el marco del esquema jurídico político de la minería que ininterrumpidamente viene entregando los minerales al norte global”, advirtió Bruno Fornillo, doctor en Ciencias Sociales y en Geopolítica, e investigador del Conicet.
Especialistas consultados por Página/12 opinan que el acuerdo reciente firmado entre Argentina y Estados Unidos para la explotación de minerales raros profundiza la entrega de materias primas y busca consolidar un modelo agroexportador, en alianza con sectores de poder locales. Un pacto marcado por la alienación geopolítica, donde los recursos nacionales quedan como moneda de cambio costosísima en materia económica ambiental y social para el país, mientras el Gobierno mendiga el apoyo financiero y simbólico de Trump.

“Hay que leer el convenio bilateral dentro de un contexto mundial cambiante y complejo donde las grandes potencias como China y EE.UU están en disputa y otras como la Unión Europea y Rusia están buscando su lugar”, analizó Pía Marchegiani, a cargo del área de Política Ambiental de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (Farn).

Más del 90 por ciento de la capacidad mundial de refinación de estos elementos se encuentra en China. Un informe de 2024 publicado en la web del Servicio Geológico de Estados Unidos (o USGS en inglés), detalló que la República Popular China tenía 44 millones de toneladas de reservas declaradas, y le seguían Vietnam, con 22 millones de toneladas, Brasil con 21 millones, y Rusia con 10. Más abajo -siempre en millones de toneladas- se ubican India, Australia, Estados Unidos y Groenlandia.


“La subordinación de Milei a las directrices de Trump para encadenar nuestros recursos a las necesidades estratégicas de EE.UU, en relación al control de materias primas críticas como son las tierras raras, significa una pérdida absoluta de la soberanía porque se genera en el marco del esquema jurídico político de la minería que ininterrumpidamente viene entregando los minerales al norte global”, advirtió Bruno Fornillo, doctor en Ciencias Sociales y en Geopolítica, e investigador del Conicet.

Los minerales que se explotan sin un control exhaustivo en nuestro país no son utilizados en grandes cantidades por la industria, pero resultan indispensables para la fabricación de elementos específicos en los rubros armamentos, láseres, fibra óptica y variedad de objetos que utilizamos en la vida cotidiana: teléfonos inteligentes, tablets y otras pantallas, luces led, heladeras, cafeteras, lavarropas, auriculares y equipos médicos habituales como resonancias magnéticas o láseres quirúrgicos.

“El acuerdo, en un mundo donde están en jaque las ideas de multilateralismo y solución pacífica de las controversias, abre un interrogante sobre qué conveniente puede ser para Argentina, teniendo en cuenta el uso de los minerales. En la actualidad, antes que para la transición energética y la paz se destinan a la seguridad, las hipótesis de guerra y la intervención militar”, explicó Marchegiani.

Los proyectos que empezarán a activarse como prioritarios en las provincias con capacidad para la explotación de los minerales críticos reabren el debate: los riesgos ambientales y de derechos humanos en los territorios elegidos para el extractivismo minero. “Para avanzar rápido, una vez aprobada la inversión, se agilizan los permisos de exploración y explotación y la medición de impactos no es suficiente”, agregó la especialista.

Argentina se comprometió, según la letra del documento, a “priorizar a Estados Unidos como socio comercial y de inversión” en este y otros segmentos sobre “economías o empresas que manipulan el mercado”. En la actualidad, China explota litio, cobre y oro en Salta, Jujuy, Catamarca y San Juan, a través de las firmas Ganfeng Lithium, Zijin Mining y Tsingshan.

Si bien EE.UU teje alianzas en la región para quitarle peso a la influencia del gigante asiático, la gestión libertaria conserva la relación fluida con Taiwán que va desde viajes de integrantes de su grupo político hacia ese continente, hasta la venta de carne (85%) y granos (70%) casi en la totalidad de lo que se produce, la explotación de minerales y el mantenimiento del swap, aunque el Tesoro norteamericano haya reclamado lo contrario como condición para seguir enviando “apoyo” financiero al Ejecutivo.

Cancha inclinada

“Garantizar la equidad en el manejo de minerales críticos: Argentina cuenta con importantes recursos minerales críticos. Los compromisos del Marco garantizarán que las normas en este sector sean justas para las empresas estadounidenses”, detalló el comunicado emitido por EE.UU, una vez concretada la rúbrica.

Mientras desde la Casa Blanca afirmaron que activarán inversiones a través del EXIM Bank y la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC), junto con los privados, la Casa Rosada se comprometió a acelerar los trámites para la concreción de las iniciativas que serán canalizadas por el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).

“Las ventajas de la inversión es claramente muy discutible porque las materias primas no tienen un gran impacto en el empleo, no existe capital local, no hay encadenamiento serio. Entonces, termina siendo un negocio espurio para la élite provincial y eso es todo. Solo conviene explotarlas si la inversión se enmarca en un esquema de transición ecosocial para el beneficio del país y la población”, opinó Fornillo.

Para un economista como Juan Carlos de Pablo, cercano al Milei, en el acuerdo general con EE.UU “urge revisar la cancha inclinada con más razón que antes”.

En el libro Todo sobre el litio, Fornillo y Melisa Argento, sostienen que la depredación económica actual es peor que en los tiempos de la colonia porque “dado el arcaísmo de la corona peninsular, las dificultades técnicas y la conjunción de intereses locales tanto en Potosí como en nueva España sólo permitían que se llevaran la mitad de la plata. Hoy, en cambio, se llevan todo con una fluidez extraordinaria y un pago de rentas ridículo basado en la declaración de las propias empresas que extraen”.

Argentina y EE.UU se pusieron un plazo de seis meses para identificar proyectos y conseguir financiamiento para minería de litio, cobre y otros minerales raros. “Lo que existe hoy es un reforzamiento colonial absoluto”, sentenció el autor de la investigación y miembro del Conicet.
Otra forma de tratar el recurso

Una alternativa al servicio del bienestar de la población debería orientarse hacia el control público social, sostiene Fornillo.

“Hay otros casos mas virtuosos, distintos a la entrega de la soberanía. Por ejemplo, la estrategia nacional de minerales críticos que sacó Brasil: permite la inversión privada, a la vez que garantiza cierto crecimiento en la cadena de valor, cierto control tecnológico, cierta explotación de los minerales y cierta regulación del Estado central en esa materia”, detalló.