Consideraciones sobre un cuerpo fragmentado
Escrito por: Esther Pineda G
Viernes 07 de febrero de 2014
De las 150 mujeres encuestadas, solo 17 afirmaron estar satisfechas con su cuerpo
La belleza del siglo XXI puede definirse como una belleza mercantilizada, seriada, reproducible, uniforme, estandarizada, masificable y descartable, en consonancia con el proceso de racionalización, mercantilización, industrialización y tecnificación de la sociedad.
No obstante, en el proceso de establecimiento de estas nuevas dinámicas y relaciones, a las mujeres, principalmente, se les convirtió en consumidoras de belleza, creadoras, hacedoras, representantes de belleza; y donde a los hombres por el contrario, se les convirtió en receptores de belleza, espectadores, pese a que en las últimas décadas, a través de la industria de la belleza también han sido promovidos estereotipos de belleza masculinos.
En la actualidad, el proceso de definición y valoración de la belleza ya no es subjetivo, individual y particularizado como en el pasado, por el contrario, es intersubjetivo, es decir, debe responder a un criterio y valoración compartido por todos, e instaurado desde el exterior, fundamentalmente a través de los agentes socializadores, siendo de acuerdo a ello, que se han institucionalizado mecanismos de medición e instrumentalización de la belleza, fundamentalmente femenina, entre los cuales es posible considerar los concursos o certámenes de belleza, en los cuales fundamentalmente las mujeres son expuestas para la valoración, calificación y cuantificación de su cuerpo.
Evidenciamos un proceso de popularización de la belleza a través de medios audiovisuales, como el cine, la televisión, la radio, mediante medios impresos como revistas y la publicidad transmitida a través de ellos, así como, la difusión y transmisión de nociones sobre lo estético y lo no estético a través del ciberespacio.
Pero también presenciamos la representación del cuerpo femenino en figuras y juguetes dirigidos a las niñas y adolescentes, lo que contribuye a la representación de modelos de belleza ficticios e inalcanzables, creando las condiciones para la sobrevaloración y distorsión de la belleza, así como, un significativo impacto en la estructura socio-psicológica de las mujeres, lo cual se hace manifiesto en la consecuente búsqueda de la perfección corporal.
“Una mujer que no se gusta a sí misma, no puede ser libre, y el sistema se ha encargado de que las mujeres, no lleguen a gustarse nunca” (Beatriz Gimeno)
A razón de ello, es posible afirmar que, la nueva belleza se caracteriza por:
1.La subvaloración del cuerpo biológico, en correspondencia a la lógica de la modernidad, de control de la naturaleza. Desde esta perspectiva el cuerpo es concebido como partes, modificables, intercambiables e intervenibles, estableciendo así el culto al cuerpo como fenómeno social.
2. La belleza se concentra en la ausencia de defectos, las características neonatales y la eterna juventud son aspectos considerados altamente atractivos. El mercado de la belleza está dirigido a las jóvenes, y a promover la ilusión de la juventud en quienes ya no lo son, razón por la cual las mujeres adultas son desplazadas, obviadas en la publicidad y en la industria de la belleza.
3. La exacerbación y profundización del rechazo a la “fealdad”, la cual históricamente se ha definido como aquella propiedad de una persona o cosa que no es agradable a la vista, capaz de producir displacer, considerado poco estético, repulsivo, disonante, y que en la actualidad se constituyen como elementos para la construcción de estigmas.
4. La exclusión de toda belleza alternativa a la europea, lo diferente no es bello, lo cual se hace manifiesto mediante la exclusión o limitada presencia de diversidad racial, étnica y fenotípica en la industria de la moda y publicitaria.
5. La definición de un canon de belleza para las mujeres fundamentado en una figura escultural, esbelta, de alta estatura, delgadez extrema, piel tersa y bronceada, nariz pequeña, boca grande y labios gruesos, medidas publicitarias (90-60-90), senos grandes, firmes, vientre liso, cabello largo y de apariencia juvenil. En el caso de los hombres, el ideal de belleza masculino se establece una imagen atlética, estatura alta, mandíbula marcada, espalda ancha y piernas largas.
Este hecho fue posible constatarlo a través de la realización de una encuesta electrónica, a través del blog estherpinedag.wordpress.com, en la que pudieron participar de forma anónima 150 mujeres, de distintos países, ciudades, edades, características e intereses; y que nos permitió trascender la reflexión en términos teórico, así como, aproximarnos y dar cuenta de un fenómeno social de gran importancia en la actualidad.
Allí pudimos evidenciar que, de las 150 mujeres encuestadas, solo 17 afirmaron estar satisfechas con su cuerpo, 5 de ellas afirmó no gustarle nada de su cuerpo, y las 128 restantes perciben su cuerpo de forma desfragmentada, indicando solo algunos elementos o “partes” con las cuales se sienten cómodas.
De igual forma, de las 150 mujeres encuestadas, 30 de ellas afirmaron que no les gustaría cambiar nada de su cuerpo, las 120 mujeres restantes, mencionaron les gustaría cambiar de su cuerpo: Nariz, orejas, piernas, abdomen, piel, brazos, glúteos, senos, estatura, cabello, espalda, hombros, caderas, pies, rostro, cintura, vientre, labios, labios vaginales.
Además de ello, 12 de las mujeres participantes en el cuestionario reconocieron haberse realizado alguna modificación estética, entre ellas: mamoplastia, inyección de acido hialurónico en el rostro, rinoplastia, implantes de pantorrillas, lipoescultura; aduciendo como motivación para su realización, bullying, presión familiar, miedo al rechazo, complejo, necesidad de sentirse más cómoda con el cuerpo, así como, imitación de la publicidad.
De las doce mujeres encuestadas que se realizaron alguna modificación estética, solo 4 de ellas tuvieron consecuencias o reacciones adversas posteriores a su intervención, principalmente deformaciones, asimetrías, cicatrices, entre otras.
Por su parte, 138 de las mujeres encuestadas que no se han realizado procedimientos estéticos, 56 de ellas si estarían dispuestas a realizárselos, no obstante, pese a no conocer los riesgos asociados de las modificaciones estéticas, 27 de las mujeres encuestadas se someterían a una intervención quirúrgica de tipo cosmética estética sin información.
Estos hechos en su conjunto ponen de manifiesto la definición arbitraria de normas estéticas para la transformación del cuerpo, las mutilaciones y reemplazo del mismo, pero también evidencia la ausencia de cuestionamiento y resistencia de las personas al despotismo ideológico de la belleza instaurada.
Escrito por: Esther Pineda G.
Escritora, Socióloga, Magister en Estudios de la mujer http://estherpinedag.wordpress.com/
15 feb 2014
¿Quién mierda es este Onetti?
¿Quién mierda es este Onetti?
14 FEBRERO 2014
ESCRITO POR: ROSALBA OXANDABARAT
MARCHA.
40 años de aquel cierre de Marcha
“El paso por la tierra se justifica cuando uno se vence a sí mismo. Cuando, cara a la calumnia, a la traición, a la injusticia, sigue creyendo en su verdad y luchando por ella. Quisieron y quieren borrarnos de la faz de Uruguay; pero no nos han derrotado ni nos derrotarán. Algo, poco –una pisada en la arena– quedará de nosotros, de los cuarenta años de esperanza y empeño de nuestra Marcha.” (Fragmento de una de las últimas cartas de Carlos Quijano a Hugo Alfaro.)
A fines de marzo de 1974 fuimos, con mi compañero, a visitar a Hugo Alfaro y Carlos Quijano al Cilindro. Eran tiempos turbios y temerosos, y sin embargo los presos, envueltos en una estruendosa marea humana, nos recibieron alegres y solícitos. Quijano, tan distante y temible por lo general, se mostraba cálido y cercano. El soberbio periodista, el insobornable intelectual, había sido ganado por la cercanía y la fraternidad de otros presos, la mayoría de ellos obreros y militantes de base que compartían la prisión bajo el paraguas de las medidas prontas de seguridad. Alfaro, que pese a sus 56 años había sido sometido a la capucha y a palizas, contó con su divertida prosa los afanes cocineriles de Julio Castro, y cómo, el 21 de marzo, todo el improvisado penal había festejado el 74 cumpleaños de Quijano cantando una canción de ¡Palito Ortega! (“Yo tengo fe/ que todo cambiará”), con algunas pequeñas modificaciones en la letra, claro está. Y cómo los celadores, impotentes para acallar al ferviente coro, se habían al final adherido a la celebración. No tomamos cuenta en ese momento de que también por allí andaba la larga figura de Juan Carlos Onetti, ni ellos –Alfarito, Julio, don Carlos– nos lo recordaron. (De haber sido así, hubiera sido la única vez en mi vida en que hubiera podido ver en presencia a Onetti. Bueno, no se dio.) Mucho tiempo después, gracias al libro Construcción de la noche, de Carlos María Domínguez y María Esther Gilio,1 se pudo amplificar la manera, en aquel entonces sólo susurrada en incompletos chismes, de cómo le había pegado el encierro a Onetti, la furia creciente y la grave depresión que lo aquejaron y que incluso hicieron temer por su vida. Deambularía por ahí, el autor de La vida breve, como una sombra ajena al fervor y las consignas que nunca sintió realmente suyas. Onetti preso político es uno de los cuadros chirriantes de ese adelanto –que prueba cuán democrática fue nuestra dictadura, que no se detenía en minucias como prestigios intelectuales o internacionales, entre otras cosas, porque no los conocía–. Y es algo muy conocido, pero la tentación de incluirlo es inevitable: “¿Pero quién mierda es este Onetti que todo el mundo pide por él?”, frase de un jerarca policial ante la acumulación de protestas internacionales por la prisión del escritor que llegaban a su despacho. No mucho después, tras 81 días de reclusión, todos fueron liberados, menos el escritor Nelson Marra, que además de ser duramente torturado fue procesado por la justicia militar y estuvo cuatro años en prisión.
Fue la conclusión, provisoria, de un incidente que anunciaba, aunque no todos podían preverlo, cosas peores. Una historia que hasta tiene algo de farsa, al poner a sus protagonistas en un papel que no habían ensayado.
El viernes 8 de febrero de 1974 se publicó en Marcha el cuento “El guardaespaldas”, escrito por Nelson Marra, que había resultado ganador en el concurso de cuentos convocado por el semanario, fallado en diciembre de 1973 y que, por esos avatares de las redacciones, esperaba desde entonces la oportunidad de su publicación. Todos los que leímos el cuento en la mañana de ese viernes tuvimos un sobresalto mayúsculo: ¿cómo se habían atrevido a publicar esa historia, en un ambiente como el que vivíamos entonces? Marcha continuaba con su prédica de oposición a la dictadura, pero no era cuestión de facilitarle el paño, y había que hacer fintas con el lenguaje para que las cosas que debían ser dichas fueran dichas –escritas–, sin que catapultaran automáticamente el presto mecanismo de la censura. Pero eso se dirimía en las páginas de política, no en las literarias. Y nadie sabía, porque ni Alfaro, ni Julio Castro, ni Quijano, ni siquiera Gerardo Fernández habían leído el cuento, que éste –que guardaba una evidente similitud con algunos pasajes de Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Llosa–, para cualquier lector uruguayo medianamente informado, evocaba sin disimulos al inspector de policía Héctor Morán Charquero, hombre clave en la lucha antisubversiva del gobierno de Pacheco Areco y acusado de practicar la tortura, que fue ejecutado por un comando tupamaro en abril de 1970. Para más inri, el cuento contenía “pasajes de violencia sexual desagradables e inútiles desde el punto de vista literario” –observación del mismo Onetti, que hizo constar en el fallo del jurado que integró junto a Mercedes Rein y Jorge Ruffinelli–. Servido en bandeja; la acusación de pornografía añadida a la de apología de la subversión eran un pretexto más que suficiente para una dictadura que ajustaba los detalles de la doctrina de la seguridad nacional. Así fue que la plana mayor de Marcha, el escritor Marra y el jurado que había premiado su cuento fueron a dar a la cárcel, con el irónico detalle de que los “marchistas” no habían leído el cuento que publicaron, que Onetti había advertido –a Jorge Ruffinelli, que se había ido a México antes de la publicación– que el cuento no debía ser publicado sin que lo leyera Quijano, que Mercedes Rein ni siquiera lo había anotado entre los siete que eligió como finalistas, y sólo se había plegado al juicio de sus compañeros por cansancio, y que el mismo Marra intentó hacer modificaciones antes de la publicación y por urgencias de último momento no pudo concretarlas.
La dictadura tenía pocos meses, y, desde un hoy que comprende todos sus capítulos, quizá cueste entender que entonces no estaba para nada claro cuánto duraría ni hasta dónde llegaría, y aún había forcejeos, fintas y escarceos de las voces que se oponían a ella. Ese cierre de Marcha fue un adelanto, entre trágico y jocoso, de lo que vendría después, y ya sin necesidad de pretextos.
En octubre de ese 1974 Marcha fue definitivamente clausurada. A comienzos de julio de ese año tocó a retirada también en mi caso. Fui a la calle Piedras a despedirme de Quijano. La puerta estaba cerrada. A mis timbrazos se abrió, y apareció el semblante miope y afectuoso de Guillermo González. Sólo él y don Carlos estaban en el local silencioso. Del hombre exultante del Cilindro no quedaba nada. Sólo un hombre viejo y apesadumbrado, del que, en esa ocasión, recuerdo una sola frase, cuando le dije que me iba: “¡Cómo! ¿Vos también?”. Sí, y poco después se tuvo que ir él. Sólo que, para Quijano, no habría retorno. Su “pisada en la arena”, sin embargo, aun en estos tiempos tan distintos, sigue siendo necesaria.
1. Reeditado en 2013, con algunos datos nuevos y sin las entrevistas de Gilio, que se publicaron aparte.
http://brecha.com.uy/index.php/contratapa/3227-quien-mierda-es-este-onetti
14 FEBRERO 2014
ESCRITO POR: ROSALBA OXANDABARAT
MARCHA.
40 años de aquel cierre de Marcha
“El paso por la tierra se justifica cuando uno se vence a sí mismo. Cuando, cara a la calumnia, a la traición, a la injusticia, sigue creyendo en su verdad y luchando por ella. Quisieron y quieren borrarnos de la faz de Uruguay; pero no nos han derrotado ni nos derrotarán. Algo, poco –una pisada en la arena– quedará de nosotros, de los cuarenta años de esperanza y empeño de nuestra Marcha.” (Fragmento de una de las últimas cartas de Carlos Quijano a Hugo Alfaro.)
A fines de marzo de 1974 fuimos, con mi compañero, a visitar a Hugo Alfaro y Carlos Quijano al Cilindro. Eran tiempos turbios y temerosos, y sin embargo los presos, envueltos en una estruendosa marea humana, nos recibieron alegres y solícitos. Quijano, tan distante y temible por lo general, se mostraba cálido y cercano. El soberbio periodista, el insobornable intelectual, había sido ganado por la cercanía y la fraternidad de otros presos, la mayoría de ellos obreros y militantes de base que compartían la prisión bajo el paraguas de las medidas prontas de seguridad. Alfaro, que pese a sus 56 años había sido sometido a la capucha y a palizas, contó con su divertida prosa los afanes cocineriles de Julio Castro, y cómo, el 21 de marzo, todo el improvisado penal había festejado el 74 cumpleaños de Quijano cantando una canción de ¡Palito Ortega! (“Yo tengo fe/ que todo cambiará”), con algunas pequeñas modificaciones en la letra, claro está. Y cómo los celadores, impotentes para acallar al ferviente coro, se habían al final adherido a la celebración. No tomamos cuenta en ese momento de que también por allí andaba la larga figura de Juan Carlos Onetti, ni ellos –Alfarito, Julio, don Carlos– nos lo recordaron. (De haber sido así, hubiera sido la única vez en mi vida en que hubiera podido ver en presencia a Onetti. Bueno, no se dio.) Mucho tiempo después, gracias al libro Construcción de la noche, de Carlos María Domínguez y María Esther Gilio,1 se pudo amplificar la manera, en aquel entonces sólo susurrada en incompletos chismes, de cómo le había pegado el encierro a Onetti, la furia creciente y la grave depresión que lo aquejaron y que incluso hicieron temer por su vida. Deambularía por ahí, el autor de La vida breve, como una sombra ajena al fervor y las consignas que nunca sintió realmente suyas. Onetti preso político es uno de los cuadros chirriantes de ese adelanto –que prueba cuán democrática fue nuestra dictadura, que no se detenía en minucias como prestigios intelectuales o internacionales, entre otras cosas, porque no los conocía–. Y es algo muy conocido, pero la tentación de incluirlo es inevitable: “¿Pero quién mierda es este Onetti que todo el mundo pide por él?”, frase de un jerarca policial ante la acumulación de protestas internacionales por la prisión del escritor que llegaban a su despacho. No mucho después, tras 81 días de reclusión, todos fueron liberados, menos el escritor Nelson Marra, que además de ser duramente torturado fue procesado por la justicia militar y estuvo cuatro años en prisión.
Fue la conclusión, provisoria, de un incidente que anunciaba, aunque no todos podían preverlo, cosas peores. Una historia que hasta tiene algo de farsa, al poner a sus protagonistas en un papel que no habían ensayado.
El viernes 8 de febrero de 1974 se publicó en Marcha el cuento “El guardaespaldas”, escrito por Nelson Marra, que había resultado ganador en el concurso de cuentos convocado por el semanario, fallado en diciembre de 1973 y que, por esos avatares de las redacciones, esperaba desde entonces la oportunidad de su publicación. Todos los que leímos el cuento en la mañana de ese viernes tuvimos un sobresalto mayúsculo: ¿cómo se habían atrevido a publicar esa historia, en un ambiente como el que vivíamos entonces? Marcha continuaba con su prédica de oposición a la dictadura, pero no era cuestión de facilitarle el paño, y había que hacer fintas con el lenguaje para que las cosas que debían ser dichas fueran dichas –escritas–, sin que catapultaran automáticamente el presto mecanismo de la censura. Pero eso se dirimía en las páginas de política, no en las literarias. Y nadie sabía, porque ni Alfaro, ni Julio Castro, ni Quijano, ni siquiera Gerardo Fernández habían leído el cuento, que éste –que guardaba una evidente similitud con algunos pasajes de Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Llosa–, para cualquier lector uruguayo medianamente informado, evocaba sin disimulos al inspector de policía Héctor Morán Charquero, hombre clave en la lucha antisubversiva del gobierno de Pacheco Areco y acusado de practicar la tortura, que fue ejecutado por un comando tupamaro en abril de 1970. Para más inri, el cuento contenía “pasajes de violencia sexual desagradables e inútiles desde el punto de vista literario” –observación del mismo Onetti, que hizo constar en el fallo del jurado que integró junto a Mercedes Rein y Jorge Ruffinelli–. Servido en bandeja; la acusación de pornografía añadida a la de apología de la subversión eran un pretexto más que suficiente para una dictadura que ajustaba los detalles de la doctrina de la seguridad nacional. Así fue que la plana mayor de Marcha, el escritor Marra y el jurado que había premiado su cuento fueron a dar a la cárcel, con el irónico detalle de que los “marchistas” no habían leído el cuento que publicaron, que Onetti había advertido –a Jorge Ruffinelli, que se había ido a México antes de la publicación– que el cuento no debía ser publicado sin que lo leyera Quijano, que Mercedes Rein ni siquiera lo había anotado entre los siete que eligió como finalistas, y sólo se había plegado al juicio de sus compañeros por cansancio, y que el mismo Marra intentó hacer modificaciones antes de la publicación y por urgencias de último momento no pudo concretarlas.
La dictadura tenía pocos meses, y, desde un hoy que comprende todos sus capítulos, quizá cueste entender que entonces no estaba para nada claro cuánto duraría ni hasta dónde llegaría, y aún había forcejeos, fintas y escarceos de las voces que se oponían a ella. Ese cierre de Marcha fue un adelanto, entre trágico y jocoso, de lo que vendría después, y ya sin necesidad de pretextos.
En octubre de ese 1974 Marcha fue definitivamente clausurada. A comienzos de julio de ese año tocó a retirada también en mi caso. Fui a la calle Piedras a despedirme de Quijano. La puerta estaba cerrada. A mis timbrazos se abrió, y apareció el semblante miope y afectuoso de Guillermo González. Sólo él y don Carlos estaban en el local silencioso. Del hombre exultante del Cilindro no quedaba nada. Sólo un hombre viejo y apesadumbrado, del que, en esa ocasión, recuerdo una sola frase, cuando le dije que me iba: “¡Cómo! ¿Vos también?”. Sí, y poco después se tuvo que ir él. Sólo que, para Quijano, no habría retorno. Su “pisada en la arena”, sin embargo, aun en estos tiempos tan distintos, sigue siendo necesaria.
1. Reeditado en 2013, con algunos datos nuevos y sin las entrevistas de Gilio, que se publicaron aparte.
http://brecha.com.uy/index.php/contratapa/3227-quien-mierda-es-este-onetti
La pedagogía de los médicos cubanos
La pedagogía de los médicos cubanos
Por Emir Sader
“Las médicas cubanas se parecen a empleadas domésticas.” La afirmación, la más expresiva de una ola de expres iones de intolerancia y discriminación racista, hecha por una periodista brasileña de derecha, representa, sin darse cuenta, el más significativo elogio a Cuba.
Frente a las necesidades de atención médica de su población, el gobierno brasileño, después de convocar a médicos de ese país a ocupar los puestos en las regiones del país con más necesidades y menor atención, hizo un convenio con el gobierno de Cuba para traer a Brasil a miles de médicos –ya han llegado más de seis mil– del país que incuestionablemente tiene una de las mejores medicinas sociales del mundo. Los extraordinarios –más todavía por el nivel de desarrollo económico del país– índices de salud de la población cubana –de la mortalidad infantil a la expectativa de vida al nacer, pasando por todo y cualquier criterio que se analice– lo confirman.
Ese convenio, que podría pasar simplemente por uno más entre Brasil y Cuba, generó una ola de reacciones que ha promovido un diagnóstico social de una y de otra sociedad, inédito y de una profundidad inesperada. Empezando por los mismos médicos brasileños, en su gran mayoría formados en un iversidades públicas brasileñas –las mejores del país—, pero que no tienen que entregar ninguna contraparte a la sociedad que los ha formado, de forma gratuita. A menudo concluyen sus cursos y abren consultorios en los barrios mejor situados de las grandes ciudades brasileñas, para atender a una clientela de gran poder adquisitivo.
Como resultado, el mapa de las enfermedades del país y el de la ubicación de los médicos suele ser brutalmente desencontrado, prácticamente lo opuesto: donde están las enfermedades no están los médicos; donde están los médicos, no están las enfermedades.
Aun así, después de negarse a ir atender a la población más pobre –la gran mayoría, en el país todavía el más desi-gual, a pesar de los inmensos avances de la última década, del continente más desigual del mundo—, han intentado impedir que el gobierno brasileño trajera médicos de afuera del país –de otros países también, además de Cuba—, para atender a su población. Han hecho manifestaciones callejeras, han intentado crear situaciones de malestar con los médicos cubanos, han intentado desarrollar campaC3�as en contra de la reelección de Dilma Rousseff, creyendo disponer de autoridad política sobre sus pacientes.
La declaración con que empieza este artículo se inscribe en ese escenario de elitismo y falta de sensibilidad social de médicos brasileños. La frase, que pretende descalificar a médicas cubanas, porque en lugar de la imagen del médico hombre, blanco, con fisonomía de los doctores de las películas de Hollywood, son personas nacidas del pueblo cubano, se revela como un inmenso elogio de la sociedad cubana y en una dura crítica de la brasileña. Mujeres de origen popular, que en Brasil serían empleadas domésticas en Cuba es normal que puedan formarse como médicas y salir a expresar su solidaridad con otros pueblos, necesitados de profesionales que Cuba logra formar en exceso para las necesidades de su país.
Esa reversión del sentido de la frase se dio también en el plan más general de la sociedad brasileña que, confundida al inicio, muy rápidamente reaccionó de forma muy positiva y más del 80 por ciento apoya activamente la venida de los médicos cubanos a Brasil. Por las necesidades que pasaron a ser atendidas por los médicos cubanos, así como por la at ención que inmediatamente empezaron a recibir sectores populares muy amplios de Brasil, hasta allí sin ninguna atención o con atención absolutamente precaria. Ciudades que nunca habían tenido la presencia de médicos, cuya población tenía que desplazarse kilómetros de distancia para tener una consulta esporádica, empiezan a conocer un derecho esencial a la atención médica directa y permanente, gracias a los médicos cubanos.
Es un programa de salud pública, pero que encierra consigo una lección, una pedagogía política de gran evidencia –que es lo que incomoda más a la derecha brasileña—. Personal formado en universidades públicas –en Cuba todas lo son– tiene que atender las necesidades fundamentales de su pueblo, que además son los que pagan los impuestos que financian las universidades públicas, a las que, sin embargo, sus hijos no acceden.
Brasil ha avanzado como nunca en su historia con los gobiernos de Lula y Dilma Rousseff en el combate a la desigualdad, a la pobreza y a la miseria, pero no encuentra todavía correspondencia en las estructuras educacionales que forman al personal médico. De ahí el apoyo de Cuba –que la presid enta de Brasil agradeció a Fidel Castro, en ocasión de la reciente reunión de la Celac en La Habana, cuando se inauguró la primera parte del puerto de Mariel, que Brasil construye en la isla, colaborando con la ruptura del bloqueo impuesto por Estados Unidos.
Los médicos cubanos son mejores que gran parte de los médicos que Brasil tiene hoy porque –además de su excelente formación profesional– son mejores ciudadanos, formados por una sociedad orientada no por la medicina mercantil, sino por las necesidades reales de la población. La venida de los médicos cubanos permite, como ningún manual de educación política, aclarar los principios de las sociedades capitalistas –volcadas hacia los valores de cambio– y las sociedades socialistas –volcadas hacia los valores de uso—. Una, atendiendo demandas del mercado, la otra, a las demandas de las personas.
© 2000-2014 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados
Por Emir Sader
“Las médicas cubanas se parecen a empleadas domésticas.” La afirmación, la más expresiva de una ola de expres iones de intolerancia y discriminación racista, hecha por una periodista brasileña de derecha, representa, sin darse cuenta, el más significativo elogio a Cuba.
Frente a las necesidades de atención médica de su población, el gobierno brasileño, después de convocar a médicos de ese país a ocupar los puestos en las regiones del país con más necesidades y menor atención, hizo un convenio con el gobierno de Cuba para traer a Brasil a miles de médicos –ya han llegado más de seis mil– del país que incuestionablemente tiene una de las mejores medicinas sociales del mundo. Los extraordinarios –más todavía por el nivel de desarrollo económico del país– índices de salud de la población cubana –de la mortalidad infantil a la expectativa de vida al nacer, pasando por todo y cualquier criterio que se analice– lo confirman.
Ese convenio, que podría pasar simplemente por uno más entre Brasil y Cuba, generó una ola de reacciones que ha promovido un diagnóstico social de una y de otra sociedad, inédito y de una profundidad inesperada. Empezando por los mismos médicos brasileños, en su gran mayoría formados en un iversidades públicas brasileñas –las mejores del país—, pero que no tienen que entregar ninguna contraparte a la sociedad que los ha formado, de forma gratuita. A menudo concluyen sus cursos y abren consultorios en los barrios mejor situados de las grandes ciudades brasileñas, para atender a una clientela de gran poder adquisitivo.
Como resultado, el mapa de las enfermedades del país y el de la ubicación de los médicos suele ser brutalmente desencontrado, prácticamente lo opuesto: donde están las enfermedades no están los médicos; donde están los médicos, no están las enfermedades.
Aun así, después de negarse a ir atender a la población más pobre –la gran mayoría, en el país todavía el más desi-gual, a pesar de los inmensos avances de la última década, del continente más desigual del mundo—, han intentado impedir que el gobierno brasileño trajera médicos de afuera del país –de otros países también, además de Cuba—, para atender a su población. Han hecho manifestaciones callejeras, han intentado crear situaciones de malestar con los médicos cubanos, han intentado desarrollar campaC3�as en contra de la reelección de Dilma Rousseff, creyendo disponer de autoridad política sobre sus pacientes.
La declaración con que empieza este artículo se inscribe en ese escenario de elitismo y falta de sensibilidad social de médicos brasileños. La frase, que pretende descalificar a médicas cubanas, porque en lugar de la imagen del médico hombre, blanco, con fisonomía de los doctores de las películas de Hollywood, son personas nacidas del pueblo cubano, se revela como un inmenso elogio de la sociedad cubana y en una dura crítica de la brasileña. Mujeres de origen popular, que en Brasil serían empleadas domésticas en Cuba es normal que puedan formarse como médicas y salir a expresar su solidaridad con otros pueblos, necesitados de profesionales que Cuba logra formar en exceso para las necesidades de su país.
Esa reversión del sentido de la frase se dio también en el plan más general de la sociedad brasileña que, confundida al inicio, muy rápidamente reaccionó de forma muy positiva y más del 80 por ciento apoya activamente la venida de los médicos cubanos a Brasil. Por las necesidades que pasaron a ser atendidas por los médicos cubanos, así como por la at ención que inmediatamente empezaron a recibir sectores populares muy amplios de Brasil, hasta allí sin ninguna atención o con atención absolutamente precaria. Ciudades que nunca habían tenido la presencia de médicos, cuya población tenía que desplazarse kilómetros de distancia para tener una consulta esporádica, empiezan a conocer un derecho esencial a la atención médica directa y permanente, gracias a los médicos cubanos.
Es un programa de salud pública, pero que encierra consigo una lección, una pedagogía política de gran evidencia –que es lo que incomoda más a la derecha brasileña—. Personal formado en universidades públicas –en Cuba todas lo son– tiene que atender las necesidades fundamentales de su pueblo, que además son los que pagan los impuestos que financian las universidades públicas, a las que, sin embargo, sus hijos no acceden.
Brasil ha avanzado como nunca en su historia con los gobiernos de Lula y Dilma Rousseff en el combate a la desigualdad, a la pobreza y a la miseria, pero no encuentra todavía correspondencia en las estructuras educacionales que forman al personal médico. De ahí el apoyo de Cuba –que la presid enta de Brasil agradeció a Fidel Castro, en ocasión de la reciente reunión de la Celac en La Habana, cuando se inauguró la primera parte del puerto de Mariel, que Brasil construye en la isla, colaborando con la ruptura del bloqueo impuesto por Estados Unidos.
Los médicos cubanos son mejores que gran parte de los médicos que Brasil tiene hoy porque –además de su excelente formación profesional– son mejores ciudadanos, formados por una sociedad orientada no por la medicina mercantil, sino por las necesidades reales de la población. La venida de los médicos cubanos permite, como ningún manual de educación política, aclarar los principios de las sociedades capitalistas –volcadas hacia los valores de cambio– y las sociedades socialistas –volcadas hacia los valores de uso—. Una, atendiendo demandas del mercado, la otra, a las demandas de las personas.
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EEUU: asesinatos de alta tecnología
LA JORNADA /
Publicado el 2/13/14
Drones y celulares.
LA JORNADA – De acuerdo con un artículo divulgado ayer por el nuevo sitio internético The Intercept, el gobierno de Estados Unidos utiliza los sistemas de geolocalización de los teléfonos celulares para ubicar y atacar con aviones no tripulados (drones) a personas que considera terroristas.
«En lugar de confirmar la identidad de un objetivo con operadores e informantes en el terreno, la CIA o los militares estadunidenses ordenan un ataque basados en la actividad y localización del celular que creen que usa la persona en cuestión», señala el texto, firmado por Glenn Greenwald, periodista que ha divulgado las filtraciones de Edward Snowden sobre el espionaje global realizado por las autoridades de Washington contra gobiernos, empresas y personas de una multitud de países.
La información fue proporcionada a Greenwald con la condición del anonimato por un ex operador de drones adscrito al Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC, por sus siglas en inglés), el cual está a cargo de identificar, capturar o asesinar a sospechosos de terrorismo en Yemen, Somalia, Afganistán y otros países. A decir de ese informante, con el procedimiento tecnológico referido el gobierno estadunidense ha matado a terroristas, pero también a personas inocentes que se encontraban en posesión de los teléfonos celulares espiados.
En rigor, este empleo criminal de la tecnología de telecomunicaciones no es nuevo. La noticia obliga a recordar el homicidio del dirigente independentista checheno Dzhojar Dudayev, perpetrado en abril de 1996. De acuerdo con diversas fuentes, el líder rebelde fue localizado desde el aire mediante la señal de su teléfono satelital y fue asesinado con misiles lanzados desde aviones. En ese entonces, varios medios señalaron que para realizar la operación las autoridades de Moscú habían contado con apoyo tecnológico de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadunidense. En marzo de 2012 el periodista Robert Young Pelton, quien cubrió algunas de las «operaciones especiales» de Washington en Asia Central y Medio Oriente, describió el método de rastrear comunicaciones de teléfonos celulares para guiar drones armados con misiles a un objetivo determinado.
Los datos difundidos ayer por The Intercept confirman, simplemente, que el gobierno de Estados Unidos recurre de manera regular y estructural al homicidio de sospechosos –con la agravante de que en muchas ocasiones sus ataques con drones producen «bajas colaterales»–, lo cual constituye una flagrante violación de las leyes, tanto las estadunidenses como las de los países en los que tienen lugar las «operaciones especiales». La noticia comentada obliga a preguntarse cuál es la función real del costoso aparato judicial del país vecino, si para las agencias de espionaje y las dependencias militares resulta más fácil y expedito asesinar a una persona bajo sospecha que presentarla ante un tribunal y esclarecer, en un juicio regular, su culpabilidad o su inocencia.
Publicado el 2/13/14
Drones y celulares.
LA JORNADA – De acuerdo con un artículo divulgado ayer por el nuevo sitio internético The Intercept, el gobierno de Estados Unidos utiliza los sistemas de geolocalización de los teléfonos celulares para ubicar y atacar con aviones no tripulados (drones) a personas que considera terroristas.
«En lugar de confirmar la identidad de un objetivo con operadores e informantes en el terreno, la CIA o los militares estadunidenses ordenan un ataque basados en la actividad y localización del celular que creen que usa la persona en cuestión», señala el texto, firmado por Glenn Greenwald, periodista que ha divulgado las filtraciones de Edward Snowden sobre el espionaje global realizado por las autoridades de Washington contra gobiernos, empresas y personas de una multitud de países.
La información fue proporcionada a Greenwald con la condición del anonimato por un ex operador de drones adscrito al Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC, por sus siglas en inglés), el cual está a cargo de identificar, capturar o asesinar a sospechosos de terrorismo en Yemen, Somalia, Afganistán y otros países. A decir de ese informante, con el procedimiento tecnológico referido el gobierno estadunidense ha matado a terroristas, pero también a personas inocentes que se encontraban en posesión de los teléfonos celulares espiados.
En rigor, este empleo criminal de la tecnología de telecomunicaciones no es nuevo. La noticia obliga a recordar el homicidio del dirigente independentista checheno Dzhojar Dudayev, perpetrado en abril de 1996. De acuerdo con diversas fuentes, el líder rebelde fue localizado desde el aire mediante la señal de su teléfono satelital y fue asesinado con misiles lanzados desde aviones. En ese entonces, varios medios señalaron que para realizar la operación las autoridades de Moscú habían contado con apoyo tecnológico de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadunidense. En marzo de 2012 el periodista Robert Young Pelton, quien cubrió algunas de las «operaciones especiales» de Washington en Asia Central y Medio Oriente, describió el método de rastrear comunicaciones de teléfonos celulares para guiar drones armados con misiles a un objetivo determinado.
Los datos difundidos ayer por The Intercept confirman, simplemente, que el gobierno de Estados Unidos recurre de manera regular y estructural al homicidio de sospechosos –con la agravante de que en muchas ocasiones sus ataques con drones producen «bajas colaterales»–, lo cual constituye una flagrante violación de las leyes, tanto las estadunidenses como las de los países en los que tienen lugar las «operaciones especiales». La noticia comentada obliga a preguntarse cuál es la función real del costoso aparato judicial del país vecino, si para las agencias de espionaje y las dependencias militares resulta más fácil y expedito asesinar a una persona bajo sospecha que presentarla ante un tribunal y esclarecer, en un juicio regular, su culpabilidad o su inocencia.
14 feb 2014
Violencia opositora en Venezuela: Maduro dice que dos de las víctimas fueron asesinadas con la misma arma
14 febrero, 2014 Venezuela
El presidente de la República Nicolás Maduro, se dirigió al país en cadena nacional e indicó que los dos fallecidos en el centro de Caracas durante los hechos del miércoles, fueron asesinados con la misma pistola, por lo que están adelantando las investigaciones para dar con el autor material de los hechos.
“Fueron asesinados con la misma pistola, quien asesino primero a Juancho, … después disparó contra Bassil DaCosta”.
El mandatario dejó claro que no permitirán que la violencia se apodere del país “vamos a derrotar hoy y para siempre al facismo de este país, lo vamos a desterrar”.
Indicó que los responsables intelectuales de los hechos de violencia ya están siendo requeridos por la justicia, por lo que les pidió que se entreguen. “Entréguense en manos de la justicia, ustedes son los responsables de este baño de sangre”.
Maduro puntualizó que no se detendrá hasta lograr que se haga justicia por estos hechos. “Para que haya paz tiene que haber justicia, no hay paz con impunidad, no va a haber impunidad, va a haber justicia contra los autores materiales de este asesinato, como capturamos a los autores materiales del ataque a la residencia del gobernador del Táchira, como están detenidos los autores materiales del ataque al Hotel Venetur en Margarita, que son parte de estos pequeños grupos radicales”.
“FOTO, FIRMA y HUELLA”
Maduro sugirió a sus opositores que esperen hasta el 2016 para solicitar un referendo revocatorio y adelantó que existirá un nuevo método que incluye la huella dactilar, la foto del que firma y la firma.
“En el 2006, quien quisiera sacar al Presidente de la República pudiera recoger firma, ahora va a haber un método que lleva huella dactilar, la foto y la firma, para que la lista quede clara quién realmente fue”, dijo.
Agregó que “si ustedes quisieran convocar en el 2016 bienvenidos lo esperaríamos. Si ustedes comenten ese error le daríamos una derrota”.
RODRIGUEZ TORRES SE REUNIRÁ CON ESTUDIANTES
Maduro anunció que el ministro de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres se reunirá en las próximas horas con los movimientos estudiantiles.
Dijo que el ministro recibirá en su despacho a la dirigencia estudiantil ”mayoritariamente revolucionaria” para escuchar propuestas. Se refirió a que aún continúan las protestas en el municipio Chacao y pidió al alcalde Ramón Muchacho actuar: “Alcalde de Chacao tome acciones. Usted se reunió con Rodríguez Torres y pidió más refuerzo policial”.
http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/politica/maduro-juancho-montoya-y-bassil-dacosta-fueron-ase.aspx
Capriles exigió a Maduro dedicarse a acabar con grupos armados del Gobierno
El gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, expresó sus palabras de condolencias a los familiares de las tres personas asesinadas el día de ayer, luego de las manifestaciones estudiantiles en Caracas. “Sentimos profundo dolor por aquellos que fueron asesinados”, dijo.
“Una palabra de condolencia, de dolor, de profundo dolor a quienes ayer perdieron la vida, lo que fueron asesinados el día de ayer. Nadie puede alegrarse por la muerte, ni la muerte ni la sangre jamás será el camino y ustedes lo saben”, dijo el gobernador.
Capriles Radonski condenó la violencia y exigió al Gobierno nacional no comportarse como “caperucita roja porque hay videos y fotos donde hay grupos armados por el Gobierno que dispararon contra jóvenes que lo único que tenían, probablemente, era una piedra (…) Usted (Gobierno) no recibe una manifestación a plomo. Así no se controla a un pueblo”, enfatizó.
Leer nota: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140213/capriles-exigio-a-maduro-dedicarse-a-acabar-con-grupos-armados-del-gob
Gobierno anuncia movilización para este sábado “por la paz y contra el fascismo”
El pueblo venezolano se movilizará en una gran marcha en la mañana del próximo sábado para repudiar el fascismo y la violencia suscitada el pasado miércoles en la convocatoria de la derecha.
Así lo anunció el presidente Nicolás Maduro, “este sábado todo el pueblo de Caracas se movilizará contra el fascismo, la violencia y el golpismo para demostrar en la calle que lo que queremos es paz, convivencia, democracia y socialismo”.
Leer nota: http://www.telesurtv.net/articulos/2014/02/14/venezuela-se-moviliza-por-la-paz-y-contra-el-fascismo-este-sabado-794.html
Maduro denunció a la agencia de noticia AFP por “estar a la cabeza de la manipulación”
Desde el Palacio de Miraflores, el presidente de la República, Nicolás Maduro, denunció este jueves a la agencia de noticia francesa AFP por manipular información sobre los actos de violencia suscitados este miércoles en la capital venezolana, que causaron destrozos y caos y dejaron un saldo de tres personas muertas y más de 25 heridas.
“He pedido a la ministra de Comunicación e Información Delcy Rodríguez, que tome medidas y le hable muy claro a los corresponsales aquí en Venezuela y a los jefes y dueños de esta agencia de noticia en el mundo”, expresó en cadena nacional de radio y televisión.
Indicó que la salida del aire del canal NTN24 de las cable operadoras del país, fue una “decisión de Estado, porque no vamos a permitir que generen zozobra en Venezuela”.
http://www.correodelorinoco.gob.ve/caracas/presidente-maduro-denuncio-a-agencia-noticia-afp-por-%E2%80%9Cestar-a-cabeza-manipulacion%E2%80%9D/
Salida del aire de NTN24 fue una decisión del Estado
http://www.ciudadccs.info/?p=533079
Hay 125 detenidos por protestas en todo el país
http://www.el-nacional.com/sociedad/hijo-pasaba-marcha-casualidad-arrestaron_0_355164746.html
El presidente de la República Nicolás Maduro, se dirigió al país en cadena nacional e indicó que los dos fallecidos en el centro de Caracas durante los hechos del miércoles, fueron asesinados con la misma pistola, por lo que están adelantando las investigaciones para dar con el autor material de los hechos.
“Fueron asesinados con la misma pistola, quien asesino primero a Juancho, … después disparó contra Bassil DaCosta”.
El mandatario dejó claro que no permitirán que la violencia se apodere del país “vamos a derrotar hoy y para siempre al facismo de este país, lo vamos a desterrar”.
Indicó que los responsables intelectuales de los hechos de violencia ya están siendo requeridos por la justicia, por lo que les pidió que se entreguen. “Entréguense en manos de la justicia, ustedes son los responsables de este baño de sangre”.
Maduro puntualizó que no se detendrá hasta lograr que se haga justicia por estos hechos. “Para que haya paz tiene que haber justicia, no hay paz con impunidad, no va a haber impunidad, va a haber justicia contra los autores materiales de este asesinato, como capturamos a los autores materiales del ataque a la residencia del gobernador del Táchira, como están detenidos los autores materiales del ataque al Hotel Venetur en Margarita, que son parte de estos pequeños grupos radicales”.
“FOTO, FIRMA y HUELLA”
Maduro sugirió a sus opositores que esperen hasta el 2016 para solicitar un referendo revocatorio y adelantó que existirá un nuevo método que incluye la huella dactilar, la foto del que firma y la firma.
“En el 2006, quien quisiera sacar al Presidente de la República pudiera recoger firma, ahora va a haber un método que lleva huella dactilar, la foto y la firma, para que la lista quede clara quién realmente fue”, dijo.
Agregó que “si ustedes quisieran convocar en el 2016 bienvenidos lo esperaríamos. Si ustedes comenten ese error le daríamos una derrota”.
RODRIGUEZ TORRES SE REUNIRÁ CON ESTUDIANTES
Maduro anunció que el ministro de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres se reunirá en las próximas horas con los movimientos estudiantiles.
Dijo que el ministro recibirá en su despacho a la dirigencia estudiantil ”mayoritariamente revolucionaria” para escuchar propuestas. Se refirió a que aún continúan las protestas en el municipio Chacao y pidió al alcalde Ramón Muchacho actuar: “Alcalde de Chacao tome acciones. Usted se reunió con Rodríguez Torres y pidió más refuerzo policial”.
http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/politica/maduro-juancho-montoya-y-bassil-dacosta-fueron-ase.aspx
Capriles exigió a Maduro dedicarse a acabar con grupos armados del Gobierno
El gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, expresó sus palabras de condolencias a los familiares de las tres personas asesinadas el día de ayer, luego de las manifestaciones estudiantiles en Caracas. “Sentimos profundo dolor por aquellos que fueron asesinados”, dijo.
“Una palabra de condolencia, de dolor, de profundo dolor a quienes ayer perdieron la vida, lo que fueron asesinados el día de ayer. Nadie puede alegrarse por la muerte, ni la muerte ni la sangre jamás será el camino y ustedes lo saben”, dijo el gobernador.
Capriles Radonski condenó la violencia y exigió al Gobierno nacional no comportarse como “caperucita roja porque hay videos y fotos donde hay grupos armados por el Gobierno que dispararon contra jóvenes que lo único que tenían, probablemente, era una piedra (…) Usted (Gobierno) no recibe una manifestación a plomo. Así no se controla a un pueblo”, enfatizó.
Leer nota: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140213/capriles-exigio-a-maduro-dedicarse-a-acabar-con-grupos-armados-del-gob
Gobierno anuncia movilización para este sábado “por la paz y contra el fascismo”
El pueblo venezolano se movilizará en una gran marcha en la mañana del próximo sábado para repudiar el fascismo y la violencia suscitada el pasado miércoles en la convocatoria de la derecha.
Así lo anunció el presidente Nicolás Maduro, “este sábado todo el pueblo de Caracas se movilizará contra el fascismo, la violencia y el golpismo para demostrar en la calle que lo que queremos es paz, convivencia, democracia y socialismo”.
Leer nota: http://www.telesurtv.net/articulos/2014/02/14/venezuela-se-moviliza-por-la-paz-y-contra-el-fascismo-este-sabado-794.html
Maduro denunció a la agencia de noticia AFP por “estar a la cabeza de la manipulación”
Desde el Palacio de Miraflores, el presidente de la República, Nicolás Maduro, denunció este jueves a la agencia de noticia francesa AFP por manipular información sobre los actos de violencia suscitados este miércoles en la capital venezolana, que causaron destrozos y caos y dejaron un saldo de tres personas muertas y más de 25 heridas.
“He pedido a la ministra de Comunicación e Información Delcy Rodríguez, que tome medidas y le hable muy claro a los corresponsales aquí en Venezuela y a los jefes y dueños de esta agencia de noticia en el mundo”, expresó en cadena nacional de radio y televisión.
Indicó que la salida del aire del canal NTN24 de las cable operadoras del país, fue una “decisión de Estado, porque no vamos a permitir que generen zozobra en Venezuela”.
http://www.correodelorinoco.gob.ve/caracas/presidente-maduro-denuncio-a-agencia-noticia-afp-por-%E2%80%9Cestar-a-cabeza-manipulacion%E2%80%9D/
Salida del aire de NTN24 fue una decisión del Estado
http://www.ciudadccs.info/?p=533079
Hay 125 detenidos por protestas en todo el país
http://www.el-nacional.com/sociedad/hijo-pasaba-marcha-casualidad-arrestaron_0_355164746.html
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