4 mar 2014

Yo me quedo con el chavismo

BERNARDO CORONEL / Yo me quedo con el chavismo

Critican la revolución los que se sientan en la mesa de evasores y persiguen a vendedores ambulantes. Los que imputan a mendigos y expían narcotraficantes

No obstante el caos (des) informativo y la manipulación mediática de la prensa sobre los acontecimientos en Venezuela, hay un hecho muy claro; los que hoy se indignan por lo que pasa en el país caribeño son los mismos que se callaron cuando en Honduras hubo un golpe de Estado y festejaron el golpe contra Lugo.

Son los mismos que le hacen el juego al fascismo. Los que se indignan porque en Cuba hay una “tiranía” y no se indignan por el medio siglo de bloqueo. Los que ocultan datos cuando la UNESCO reconoce a Venezuela como el quinto país con mayor matrícula universitaria del mundo. Son los mismos, los que se rasgan las vestiduras por los “crímenes” en Venezuela y no se acuerdan que en Curuguaty [Paraguay] hubo una matanza.

Los que defienden las semillas transgénicas. Los que compungidos oran a Dios por Venezuela y veneran el mercado. Son los mismos, para quienes los campesinos compatriotas son invasores y ni mencionan que Favero tiene más de un millón de hectáreas de tierras de origen sospechoso, ni publican que los apóstoles del libre mercado esconden toneladas de alimentos para crear el caos.

Son los mismos. Los que saben de las pistas clandestinas y de las ganancias clandestinas. Los que se sientan en la mesa de evasores y persiguen a venderos ambulantes. Los que imputan a mendigos y expían narcotraficantes. Los que saben de los negociados y los negociadores.

Los mismos que ignoran que Venezuela es uno de los cuatro países con menos hambre de América Latina según la FAO y la OMS. Los que hablan de dictadura y desconocen que Venezuela tiene la democracia más diáfana según la Fundación Carter y la Unión Europea.

Los afligidos por los detenidos, pero que no publican sobre los presos de conciencia en huelga de hambre hace dos semanas [ ver http://www.lahaine.org/index.php?p=44670 ].

Son los mismos, para quienes las víctimas son victimarios. Los que reverencian al poderoso y son implacables con los débiles. Los que se mortifican por el desabastecimiento en Caracas y no les mortifica el 25% de la población paraguaya que pasa hambre todos los días.

Los que reclaman libertad de prensa y persiguen modestas radios comunitarias. Los que hablan de libre expresión y desinforman manipulando fotos. Los que saben que todo es por el petróleo.

Son los mismos, y porque desconfío de ellos, y porque son dignos de sospecha, por eso, justamente por eso me quedo con el chavismo

La Haine / Insurgente.org

3 mar 2014

Moscú invierte los papeles en Kiev

THIERRY MEYSSAN / Moscú invierte los papeles en Kiev
Publicado el 3/03/14

THIERRY MEYSSAN / VOLTAIRENET.ORG – Mientras los dirigentes de la OTAN se regocijan por el golpe de Estado en Kiev, presentado a la opinión pública de Occidente como una nueva revolución, en el terreno se invierte la situación. Después de desplazar a un gobierno de delincuentes que buscaban el mejor postor entre Washington y Moscú, ahora son los agentes de Estados Unidos quienes se ven obligados –ya en el ejercicio del poder– a enfrentar los disturbios que anteriormente organizaron. El problema es que el país está arruinado y nadie, sea quien sea, podrá sacarlo rápidamente de la bancarrota. Y ahora Rusia puede defender sus intereses sin tener por ello que asumir las consecuencias de los 20 años de corrupción que antecedieron la nueva situación.

Durante los Juegos de Sochi, Rusia no reaccionó ante los acontecimientos ucranianos [1]. Mientras se producían los graves desórdenes registrados en Kiev y en otras capitales de provincias ucranianas, la prensa rusa siguió dedicando sus titulares a las hazañas de sus deportistas. El Kremlin consideraba, en efecto, que en cualquier momento los enemigos de Rusia podían tratar aún de convertir la fiesta deportiva en un baño de sangre.

Tal y como estaba previsto, para el momento de la clausura de los Juegos, el poder ya había cambiado de manos en Kiev. Ampliamente desinformada, la opinión pública occidental tuvo la impresión de que se había producido una revolución proeuropea.

Sin embargo, la divulgación de una conversación telefónica entre la secretaria de Estado adjunta, Victoria Nuland, y el embajador de Estados Unidos en Kiev, Geoffrey R. Pyatt, no deja lugar a dudas sobre la existencia del complot estadounidense [2]. A golpe de imágenes falsas, un gobierno de corruptos [3] fue presentado a la opinión como una banda de torturadores rusófilos [4]. Como en todas las demás «revoluciones de colores», misteriosos francotiradores posicionados en los techos dispararon contra la multitud y también contra la policía, y se responsabilizó al gobierno con esos hechos.

En medio de la confusión, la opinión pública occidental tuvo la impresión de que «el pueblo» se había apoderado de los palacios nacionales. La realidad es que, mientras los activistas –en su mayoría nazis– se batían en la plaza Maidan bajo los lentes de las cámaras de televisión, en otros lugares de la ciudad eran los politiqueros quienes penetraban discretamente en los palacios nacionales. Por ese lado, los europeos pueden dormir tranquilos: no fueron los nazis quienes se instalaron en el poder.

Los nazis ucranianos nada tienen que ver con la extrema derecha que se conoce en Europa occidental, por lo general abiertamente sionista (con excepción del Frente Nacional francés). Durante la guerra fría, los nazis ucranianos fueron incorporados a las redes stay-behind de la OTAN para sabotear la economía soviética. Posteriormente, Polonia [5] y Lituania se encargaron de arroparlos. Durante los pasados 3 meses de manifestaciones se les unieron islamistas tártaros especialmente traídos de regreso desde Siria, donde estaban en plena yihad [6]. Habitantes históricos de Crimea, a los que Stalin decidió dispersar por haberse unido a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, los tártaros viven hoy principalmente en Ucrania y Turquía. En la plaza Maidan demostraron la pericia adquirida en Siria: mutilando policías y sacándoles los ojos [7].

La revolución de la plaza Maidan sirve para enmascarar un golpe de Estado extremadamente clásico [8]. En presencia de «diplomáticos» estadounidenses, la Rada [parlamento ucraniano] violó la Constitución abrogándola sin referéndum. Destituyó, sin debate ni proceso, al presidente en ejercicio y puso los poderes legislativos y ejecutivos en manos del ex jefe de los servicios secretos, Alexander Turchinov.

Este nuevo dictador designó como primer ministro a Arseni Yatseniuk, lo cual coincide –¡Oh casualidad!– con los cálculos expresados desde mucho antes –en la conversación telefónica anteriormente mencionada– por la secretaria de Estado adjunta Victoria Nuland. El nuevo primer ministro conformó un gabinete que fue presentado a los manifestantes en la plaza Maidan. Estos últimos, ahora mucho más numerosos y en una proporción en la que los nazis ya vienen siendo sólo una tercera parte, abuchearon a varios de miembros del nuevo gabinete porque son judíos.

En Crimea, donde está basada la flota rusa del Mar Negro y la mayoría de la población es rusa, el parlamento regional, también presa de una «inspiración revolucionaria», derrocó el gobierno local (fiel a Kiev) y nombró uno nuevo (pro-ruso). Simultáneamente, hombres uniformados, pero sin bandera ni insignias, tomaron el control de los edificios oficiales y del aeropuerto, impidiendo así la posible llegada de fuerzas enviadas por el nuevo gobierno de Kiev.

En Kiev, la Rada denunciaba un acto de injerencia rusa y llamaba a que se respete el Memorándum de Budapest. En 1994, Estados Unidos, el Reino Unido y Rusia firmaron un acuerdo sobre el congelamiento de las fronteras de Ucrania a cambio de su renuncia al arma nuclear [9]. Para Moscú, sin embargo, ese acuerdo perdió toda vigencia desde que fue violado por Washington y Londres en el momento de la «revolución naranja» de 2004 [10] y, con más razón aún, con el golpe de Estado de la semana pasada.

¿Qué va a pasar ahora? El 25 de mayo tendrá lugar la elección del Parlamento Europeo y Kiev organiza una elección presidencial mientras que Crimea realizará un referéndum de autodeterminación. Cuando Crimea sea independiente podrá optar por reintegrarse a la Federación Rusa, de la que formó parte hasta 1954.

Por su parte, la Unión Europea tendrá que ver cómo se las arregla para responder a las esperanzas que tanto se esforzó por suscitar en Ucrania, y tendrá por lo tanto que pagar –no se sabe con qué fondos– al menos una parte de los 35 000 millones de deuda ucraniana. Por su parte, los nazis de la plaza Maidan no regresarán a la clandestinidad sino que van a exigir formar parte del gobierno.

Pero la historia no parará ahí porque todavía quedarán por resolver, para el Kremlin, los problemas de la parte oriental de Ucrania –con una numerosa población rusa y una importante industria de defensa– y también de Transnitria (la antigua Besarabia, que sirvió en el pasado de centro de investigación para la cohetería soviética). Este pequeño país, de población rusa, que no aparece en los mapas porque no es miembro de la ONU–, proclamó su independencia en el momento de la disolución de la URSS pero aún está considerado como parte de Moldavia. Resistió valientemente a la guerra que contra él desataron en 1992 Moldavia, la fuerza aérea rumana y los consejeros de la OTAN [11]. Logró conservar el modelo social soviético, adoptando a la vez instituciones democráticas, y hoy en día una «fuerza de paz» rusa garantiza su seguridad [12]. Como mínimo, una veintena de kilómetros cuadrados de territorio ucraniano podrían sublevarse y unirse a Transnitria, ofreciéndole así una salida al Mar Negro, pero Ucrania se vería entonces separada de su apéndice occidental. En el mejor de los casos, para unir territorialmente la península de Crimea con el territorio de Transnitria habría que tomar varios cientos de kilómetros de costa, incluyendo la ciudad de Odesa.

Por lo tanto, continuarán los desórdenes en Ucrania. Con la diferencia de que Estados Unidos y la Unión Europea se verán ahora en la situación del «cazador cazado» y será su turno de enfrentar el caos. Además de la pesada carga financiera, ¿cómo van a arreglárselas para controlar a sus victoriosos aliados nazis y yihadistas? La demostración de fuerza orquestada por Washington se halla ahora a punto de convertirse en un fiasco [13].

[1] «Después de Yugoslavia, ¿le ha llegado el turno a Ucrania?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de febrero de 2014.

[2] «Conversación entre la secretaria de Estado adjunta y el embajador de Estados Unidos en Ucrania», Oriental Review/Red Voltaire, 8 de febrero de 2014.

[3] «L’Ukraine brade son secteur énergétique aux Occidentaux», por Ivan Lizan, Однако, Red Voltaire, 2 de marzo de 2013.

[4] «Imágenes falsas en Ucrania», Red Voltaire, 6 de febrero de 2014.

[5] «Polonia, nueva cabeza de playa en el plan desestabilizador de la OTAN», por Andrew Korybko, Oriental Review, Red Voltaire, 28 de febrero de 2014.

[6] «Yihadistas dan servicio de seguridad a los manifestantes de Kiev», Red Voltaire, 4 de diciembre de 2013.

[7] «Евротвари выкололи глаз и отрубили руку пленному бойцу», YouTube, 21 de febrero de 2014.

[8] «Golpe de Estado proestadounidense en Ucrania», Red Voltaire, 24 de febrero de 2014.

[9] “Memorandum on Security Assurances in connection with Ukraine’s accession to the Treaty on the Non-Proliferation of Nuclear Weapons”, Voltaire Network, 5 de diciembre de 1994.

[10] «Moscú y Washington se enfrentan en Ucrania», por Emilia Nazarenko; «Ucrania: la calle contra el pueblo», Red Voltaire, 24 y 29 de noviembre de 2004.

[11] «En 1992, Estados Unidos trató de aplastar militarmente la Transnistria», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 17 de abril de 2010.

[12] «Tiraspol, base avancée de l’armée russe?», por Arthur Lepic, Réseau Voltaire, 15 de agosto de 2007.

[13] «¿Puede Washington derrocar tres gobiernos a la vez?», por Thierry Meyssan, Al-Watan (Siria), Red Voltaire, 23 de febrero de 2014.

http://www.contrainjerencia.com/?p=83785

GRECIA : Mas ortodoxia,mas pobreza...

El FMI chantajea a Grecia para imponer más despidos masivos


El Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha vuelto a enviar a Grecia a sus representantes para continuar con las negociaciones, presiona al Gobierno heleno para que adopte nuevos recortes sociales y amenaza con congelar la ayuda económica internacional si no lo hace.

Los expertos del FMI amenazan a Grecia con congelar la ayuda económica si no pone en práctica nuevas medidas neoliberales, con lo que no se recibiría el próximo tramo de la ayuda por un valor de 10.000 millones de euros que había de concederse en marzo.

Según ciertas informaciones publicadas en la prensa griega, el FMI pide que el Gobierno despida a más de los 11.000 funcionarios que habían acordado, que aumenten los impuestos y que se despenalicen los despidos masivos en el sector privado.

La imposición de estas políticas capitalistas están dinamitando los derechos de la clase trabajadora griega, que expresa su malestar con protestas y manifestaciones casi diarias. Debido a las altas tasas de desempleo y pobreza, el Gobierno del conservador Antonis Samaras podría perder las elecciones municipales y europeas que tendrán lugar en mayo.

Las Mafias que manejan Colombia

¿Narconovelas o realidad? Esta es la mafia que el Estado y los intereses comerciales nos quieren mostrar como la mafia visible en Colombia.

DOMINICO NADAL

CAMBIO TOTAL – En Colombia hay mafias de todos los calibres y sabores. Hay la mafia delincuencial normal que esta metida en todos los negocios sucios del modelo capitalista, es decir, la mafia que controla la prostitución, los juegos de azar, los robos, o sea, los delitos comunes.

Hay la mafia del narcotráfico, la cual nació por allá en los años 70 y ha sumido a Colombia en una corrupción pavorosa, de la mano de la mafia política, de la cual nos ocuparemos más adelante. Los narcotraficantes fueron cooptados de la mafia del contrabando en la Costa Caribe -los guajiros y todo ese cuento conque macartizan a los habitantes de esa región- y los envíos de marihuana -Santa Marta Golden-, traían de vuelto los dólares que corrían a manos llenas, al punto que pesaban los dólares ya que era casi imposible contarlos.

Esa mafia de la marihuana -con todo y su historial terrorífico- fue reemplazada por la mafia de la cocaína, cooptados del bajo mundo delincuencial común de Medellín y Bogotá, principalmente. La historia nos ha demostrado que los marimberos quedaron en pañales ante los hechos delincuenciales cometidos por la mafia del narcotráfico de la cocaína. El poder de esos individuos fue -y es- descomunal. Empezaron comprando algunos políticos tradicionales, después algunos de los capos narcotraficantes se involucraron directamente ellos en la “política”, aplicando la máxima de que tan pícaros eran los políticos como los narcotraficantes.

Lo sucedido es de ingrata recordación. Los horrores también. No hay mafia buena. Todas son criminales. Recordemos no más la cantidad de muertos, la voladura del avión de Avianca, el atentado al DAS, etc. A esa violencia “natural” del narcotráfico vino a sumarsele la violencia de los militares. A las bandas delincuenciales se dio por parte de los militares la estructura militar para que respondieran a sus orientaciones y cumplieran sus órdenes sin chistar. Se produjo ahí el contubernio impúdico entre las fuerzas militares estatales -con su fachada decente, legal-, con los nárco-paramilitares -con su ilegalidad-, unión que le permitiría “lavar la cara de las fuerzas militares estatales” en la comisión de miles de miles de delitos y violaciones de los derechos humanos.

Mas los militares no pasaron esa unión incólumes. Si ya eran corrompidos, con esa alianza se volvieron súper corrompidos. Para la oligarquía y las clases en el poder era de lo más normal la forma delincuencial como los militares y la policía adelantaban su labor. Todo estaba bien mientras fuera para acabar con el enemigo del sistema capitalista, los comunistas. Pero el monstruo se les creció. La bestia cuando prueba sangre necesita beberla a toda hora. No importa de donde venga, ni de que clase social. Su sed es insaciable toda vez que la sangre es salada y le produce a su vez más sed.

Por ello, no es extraño que el general Barrero, ex comandante de las fuerzas militares a quien “renunciaron” por lo de los “falsos positivos” y las “chuzadas” a los propios delegados gubernamentales a la Mesa de La Habana y hasta el mismo presidente, haya dicho a un practicante de la orientación institucional de las ejecuciones extrajudiciales -el coronel González- que había que hacer “una mafia” contra los jueces que estaban investigando esos “falsos positivos” o ejecuciones extrajudiciales.

Tampoco es extraño que el crear esa mafia implicaba naturalmente que el juez que no accedía a las peticiones de esa mafia iba a “recibir su merecido”, es decir, le iban a dar bala, como le daban -y le dan- a los líderes populares que persisten en su terquedad de querer contrario otra Colombia mejor, un Nuevo País.

Ahí esta claro el por que en Cambio Total y Anncol hemos sostenido que el Terrorismo de Estado arrasa con los derechos humanos de hasta sus creadores. Para hacerlo si tienen que hacer una “mafia”, pues la hacen y san se acabó. De todas maneras queda también supremamente claro que el estado lo manejan las mafias. Mafia de la clase política (los Uribhitler, Benedetti, Gerlein, etC). Mafia del narcotráfico (los 300 minicarteles que manejan hoy ese negocio). Mafia de los sectores económicos (los Sarmiento Angulo, Santodomingos y demás). Mafia de los militares (Mindefensa Pinzón, generales que patearon, generales que aún están en las fuerzas militares haciendo su trabajo al interior).

Sin consenso para dictaduras militares abiertas, la derecha ensaya su aventura destituyente en Venezuela.

Sin consenso para dictaduras militares abiertas, la derecha ensaya su aventura destituyente en Venezuela.

Por Juan Carlos Junio

El reciente "golpe suave" operado contra el pueblo venezolano y su gobierno legítimamente electo puede leerse desde diversas perspectivas. El accionar violento de la derecha, apoyado abiertamente por EE UU, convoca a revisar estos hechos tanto a la luz de la historia reciente como de la génesis misma de América.

Hay dos acontecimientos clave del primer cuarto del siglo XIX, que se vuelven a presentar en esta nueva etapa, luego de transcurridos dos siglos. El primero es la culminación, con el triunfo de Ayacucho, del proceso independentista de los ejércitos americanos coaligados en 1824.

Francisco Miranda fue el precursor de la unidad latinoamericana y caribeña, pero fue Bolívar quien asumió la mayor y más eficaz tarea política y armada en esta dirección. En 1815 afirmaba, en su Carta de Jamaica: "Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Mundo Nuevo una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene su origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse (...) Esta especie de corporación podrá tener lugar en alguna época dichosa de nuestra regeneración." Un mismo horizonte libertario y americanista inspiró las resistencias de Túpac Amaru y Túpac Katari, Toussaint Louverture, San Martín, O'Higgins, Sucre, Artigas, Juana Azurduy, Belgrano, Güemes. Una pléyade de hombres, mujeres y pueblos que lucharon por la libertad, la independencia y la construcción de sociedades más justas. Sin embargo, ese proyecto de Patria Grande fue derrotado en 1825 por la imposición del espíritu y los intereses de las oligarquías locales de las repúblicas emergentes del proceso independentista. Se impuso la división, impulsada por la gran potencia mundial de entonces, la Gran Bretaña, por aquello de "divide y reinarás".

La segunda clave la impuso en 1823 el gobierno de James Monroe, quinto presidente de Estados Unidos, que con un sentido claramente imperial pontificó para los tiempos futuros su apotegma de hierro: "América para los americanos." La historia ha demostrado que la verdadera traducción a nuestra lengua fue: "América para Estados Unidos." Nuestro continente pasaba a ser, de facto, el patio trasero subordinado a los intereses del imperio emergente en ese turbulento siglo XIX. Claro que el mensaje estaba dirigido también a las potencias europeas.

De esta brevísima reflexión histórica, resulta necesario afirmar que, en tiempos de conmemoraciones bicentenarias, surgen renovados interrogantes sobre el notable proceso de integración que están recorriendo hoy nuestros Pueblos y Gobiernos.

El triunfo de Hugo Chávez Frías en 1998 fue el punto de partida de un nuevo escenario. El presidente venezolano tuvo desde sus inicios claridad estratégica. Percibió que la principal tarea de la época –único modo además para asegurar el proceso de transformación de su país– era profundizar la unidad latinoamericana y caribeña, recuperando lo mejor de la historia del continente. Los sucesivos gobiernos que se implantaron en Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, El Salvador, Paraguay, Honduras, Panamá y la vigencia de la Revolución Cubana, fueron marcando una nueva tendencia a favor de opciones que intentaron superar las trágicas herencias neoliberales, continuadoras de perimidos colonialismos y dependencias "modernas" del siglo XX.

Así, unidad latinoamericana y superación del neoliberalismo aparecieron como el ideario y el programa más audaz compartidos por pueblos y gobiernos desde aquellos tiempos de nuestros libertadores.

Ahora, ante la falta de consensos para las dictaduras militares abiertas, intentan desplegar la estrategia de “golpes suaves”. Azuzar el conflicto social con mecanismos de desabastecimiento de alimentos y disparadas de precios, ataques especulativos contra las monedas de cada país, activación de la protesta callejera impulsada por los medios de comunicación, o colonizar ámbitos institucionales (parlamentos o el poder judicial) son el prólogo de procesos destituyentes. Así ocurrió en Honduras en 2009, y en Paraguay pocos años después. No pudieron en Venezuela (2002, 2013), ni en Bolivia (2008), Argentina (2008) ni Ecuador (2010). En las recientes elecciones chilenas, la derecha cerril del presidente Piñera fue derrotada ampliamente.

En los últimos dos años se produjeron trascendentes novedades que se expresaron en distintos planos. Una es la profundización del proceso de unidad nuestroamericana que tiene definiciones institucionales como Unasur, Mercosur, CELAC y ALBA. Tal es el avance en la voluntad colectiva que, en una de las últimas reuniones de la CELAC, la presidenta argentina advirtió acerca de la necesidad de crear y avanzar hacia un bloque económico capaz de velar por un proyecto de desarrollo autónomo, que afirme la soberanía común y siente las bases de sociedades más justas, igualitarias y democráticas.

En contraposición, en el plano supranacional, la creación de la Alianza del Pacífico constituye la nueva herramienta para socavar el proceso de unidad continental y propiciar fórmulas de subordinación a EE UU, de creación de áreas de libre mercado tras la derrota histórica del ALCA en Mar del Plata, en 2005. En suma, continúa expresándose aquel axioma del secretario de Estado del gobierno de Monroe, John Quincy Adams: "Estados Unidos no tiene amistades permanentes, tiene objetivos e intereses permanentes."

Por otro lado, Latinoamérica emerge como alternativa del buen vivir, avanzando contra viento y marea en la construcción de presentes y futuros de justicia, dignidad y auténticas democracias. Hoy Venezuela es el epicentro de la disputa continental y del ataque del Imperio, aliado a los violentos locales, expertos en fallidos golpes de Estado. El chavismo lleva 18 victorias sobre 19 compulsas electorales. Esa es la única verdad. Sin embargo, persisten los que la desconocen, siembran la violencia, destilan odio y se autoproclaman la representación misma de la democracia. Resta preguntarse entonces: ¿qué democracia será posible si el fascismo latinoamericano se hace de las instituciones y de los gobiernos de nuestras patrias? Luego de tres lustros de grandiosos avances, nos encontramos frente a tiempos de nuevas disputas para continuar por la senda del progreso. Confiamos en que, hacia el bicentenario de Ayacucho, consolidaremos la Segunda y definitiva Independencia.