ZunZuneo: La USAID movía los hilos
ISTVAN OJEDA BELLO
Casi dos años después de su “inexplicable” fallecimiento nos enteramos que Zunzuneo una pretendida plataforma alternativa de mensajería de texto para los cubanos, en realidad era el enésimo intento del gobierno de los Estados Unidos de América de provocar una explosión social en el Archipiélago. Mientras sobresale la interrogante si ahora mismo no estaría haciendo algo similar en Venezuela.
A una distancia que les permita a los responsables directos eludir las culpas, la agencia AP dio a conocer los datos de esta operación de guerra psicológica o de cuarta generación, si lo vemos desde los estándares actuales. Mientras medios de comunicación en Miami claramente opuestos a la Revolución Cubana apenas si hicieron notar el hecho.
Las revelaciones son una pésima noticia para los defensores de Allan Gross, quienes todavía hablan de las supuestas intensiones filantrópicas del contratista de la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID por su siglas en inglés) cuando fue detenido por las autoridades cubanas en septiembre de 2009 mientras instalaba un red clandestina de conexión a Internet.
¿Por qué? Porque precisamente Zunzuneo vio la luz tras el arresto de Gross bajo la fachada de ser una plataforma “independiente” que proveería a los jóvenes cubanos de información fiable, prometiéndoles el acceso a twitter a través de los teléfonos móviles. En ese entonces el acceso de la población del archipiélago caribeño a los celulares comenzaba a crecer exponencialmente luego que el Estado eliminara las restricciones que circunscribían a los extranjeros la posibilidad de comprar una línea.
Sospechosamente fue octubre de 2010 cuando Twitter suspendió su servicio de los envíos de mensajes vía móvil desde Cuba y lo restableció solo tras las protestas de los usuarios cubanos,.
Joe McSpedon, empleado de la USAID y establecido en Barcelona, España, tuvo a su cargo la red de subcontratistas en Nicaragua Washington y Denver que echó a andar la tarea dice AP; y asegura que “los 1.6 millones de dólares que se calcula que invirtieron en ZunZuneo estaban asignados públicamente a un proyecto no especificado en Pakistán, según la información pública del gobierno, pero esos documentos no revelan dónde realmente se gastó el dinero”.
La Casa Blanca alegó que ese intento por crear, desde fuera un twitter cubano era un “programa en desarrollo”. Sin embargo hay pruebas de que fueron notables los esfuerzos de la USAID para ocultar sus vínculos con esa operación, para lo cual se valieron de empresas de fachadas. Lleida.net, establecida en España era la encarga de gestionar el flujo de la mensajería; la cuenta bancaria de otra nombrada Movilchat en las Islas Caimán habría sido la empleada para encubrir las transacciones financieras. Adicionalmente se mencionan por lo menos otra dos involucradas como Mobile Accord y Creative Associates.
“Suzanne Hall, funcionaria del Departamento de Estado que trabajaba en el programa de redes sociales impulsado por [Hillary] Clinton, [en esa época Secretaria de ese Departamento] participó en reuniones sobre ZunZuneo y encabezó un intento de conseguir que el fundador de Twitter, Jack Dorsey, se hiciera cargo del proyecto”, señala AP
Uno de los documentos internos que cita alude a que se valieron de publicidad ficticia para aparentar actividades comerciales. Pero “tras bambalinas, las computadoras de ZunZuneo también almacenaban y analizaban los mensajes de los suscriptores y otra información demográfica, incluyendo su género, años, “receptividad” y “tendencias políticas””, sostiene el mencionado medio de prensa
“Al final, según documentos y entrevistas, la red reuniría una masa crítica suficiente como para que los disidentes convocaran en la red a encuentros masivos convocados con poca antelación, conocidos en inglés como “smart mobs”, y que pudieran provocar manifestaciones políticas o “una renegociación del equilibrio de poder entre el estado y la sociedad”, agrega.
Associated Press avala sus datos con “más de mil páginas de documentos acerca del desarrollo del proyecto”. Asegurando que “verificó de manera independiente el alcance y los detalles del mismo con esos documentos, mediante bases de datos de acceso público, fuentes del gobierno y entrevistas con quienes participaron en ZunZuneo”.
Todo parece indicar que este enésimo intento subversivo dejó de funcionar en septiembre de 2012, aunque su página en Facebook sigue activa con un mensaje fechado el 8 de mayo de ese año diciendo: “Amigos, estamos consciente de que varias personas no pueden acceder nuestro sitio. Favor de usar unas de las herramientas de la red para accederla mientras que buscamos una solución”.
Las noticias sobre esta fallida, más no la última, operación de ciberguerra contra Cuba llegan en un momento particularmente interesante para Venezuela pues allí quizás ahora mismo esté ocurriendo algo parecido de lo que nos enteremos en el futuro
8 abr 2014
Multinacionales evaden masivamente impuestos en EEUU
RT.
Multinacionales evaden masivamente impuestos en EEUU
Publicado el 4/03/14
Gran parte del dinero acumulado en distintos paraísos fiscales y otras zonas con un régimen tributario especial es fruto de la evasión fiscal, sostiene una reciente publicación del periódico ‘The Atlantic’. En especial destacan los gigantes tecnológicos y las compañías de salud, que gozan de unos sistemas sofisticados de filiales y dependencias enramadas para canalizar las ganancias de las zonas con impuestos altos a otras, que gozan de impuestos relativamente bajos.
Así, recuerda el periodista Matthew O’Brien, Apple inventó un método formalmente legal de cómo evadir por completo el impuesto corporativo sobre la renta. La multinacional fundó en Irlanda una compañía caparazón, Schrödinger, que de conformidad con las leyes locales no debía pagar impuestos por ser administrada y operada desde EE.UU. y en el propio país norteamericano estaba exonerada del tributo por ser una filial incorporada en el extranjero.
Las autoridades estadounidenses gravan la diferencia entre lo que las empresas pagan en el extranjero a título de impuesto sobre la renta y lo que habrían pagado en territorio nacional. De esta manera, razona el analista, no debería haber ninguna ventaja en evadir impuestos transfiriendo parte del negocio o registrándolo íntegramente en un país extranjero.
Acumular recursos tributables en el extranjero solo tiene sentido en caso de que los más ricos estén esperando otras “vacaciones fiscales” que les permitirían repatriar sus capitales sin penalizaciones, tal y como ya ocurrió entre los años 2004 y 2005. La lógica de esa medida, declarada por el presidente George W. Bush, era la siguiente: en vez de pagar la diferencia entre lo que se cobraría en territorio de EE.UU. y en el respectivo paraíso fiscal, las compañías volverían a casa las ganancias acumuladas en el extranjero y sólo pagarían una tasa nominal.
En teoría todo el capital de entrada se convertiría en inversión y empleos, pero en realidad esto no funcionó, dice el periodista. El intento de 2004 fue fallido, según lo revela la estadística del recaudo y los gastos. Entonces, se pregunta ‘The Atlantic’, ¿qué es lo que esperan los más ricos que están detrás de la lista S&P 500, si no una nueva edición de aquellas “vacaciones”, que los expertos tachan como “la peor solución de la política económica”?
Otro importante índice numérico que destaca el periódico: el 70% de aquel montante de 1,9 billones de ingresos retirados de EE.UU. está siendo controlado por 45 compañías de la lista S&P 500.
RT
Multinacionales evaden masivamente impuestos en EEUU
Publicado el 4/03/14
Gran parte del dinero acumulado en distintos paraísos fiscales y otras zonas con un régimen tributario especial es fruto de la evasión fiscal, sostiene una reciente publicación del periódico ‘The Atlantic’. En especial destacan los gigantes tecnológicos y las compañías de salud, que gozan de unos sistemas sofisticados de filiales y dependencias enramadas para canalizar las ganancias de las zonas con impuestos altos a otras, que gozan de impuestos relativamente bajos.
Así, recuerda el periodista Matthew O’Brien, Apple inventó un método formalmente legal de cómo evadir por completo el impuesto corporativo sobre la renta. La multinacional fundó en Irlanda una compañía caparazón, Schrödinger, que de conformidad con las leyes locales no debía pagar impuestos por ser administrada y operada desde EE.UU. y en el propio país norteamericano estaba exonerada del tributo por ser una filial incorporada en el extranjero.
Las autoridades estadounidenses gravan la diferencia entre lo que las empresas pagan en el extranjero a título de impuesto sobre la renta y lo que habrían pagado en territorio nacional. De esta manera, razona el analista, no debería haber ninguna ventaja en evadir impuestos transfiriendo parte del negocio o registrándolo íntegramente en un país extranjero.
Acumular recursos tributables en el extranjero solo tiene sentido en caso de que los más ricos estén esperando otras “vacaciones fiscales” que les permitirían repatriar sus capitales sin penalizaciones, tal y como ya ocurrió entre los años 2004 y 2005. La lógica de esa medida, declarada por el presidente George W. Bush, era la siguiente: en vez de pagar la diferencia entre lo que se cobraría en territorio de EE.UU. y en el respectivo paraíso fiscal, las compañías volverían a casa las ganancias acumuladas en el extranjero y sólo pagarían una tasa nominal.
En teoría todo el capital de entrada se convertiría en inversión y empleos, pero en realidad esto no funcionó, dice el periodista. El intento de 2004 fue fallido, según lo revela la estadística del recaudo y los gastos. Entonces, se pregunta ‘The Atlantic’, ¿qué es lo que esperan los más ricos que están detrás de la lista S&P 500, si no una nueva edición de aquellas “vacaciones”, que los expertos tachan como “la peor solución de la política económica”?
Otro importante índice numérico que destaca el periódico: el 70% de aquel montante de 1,9 billones de ingresos retirados de EE.UU. está siendo controlado por 45 compañías de la lista S&P 500.
RT
Riesgo de hambruna en Sudán del Sur
Por guerra civil
Riesgo de hambruna en Sudán del Sur
03.04.2014
GINEBRA (Uypress) —
La guerra civil en Sudán del Sur está llevando hacia la hambruna a más de tres millones de personas, producto de la guerra civil que tiene lugar desde 2013, advirtió la ONU este jueves.
"Tenemos a 3,7 millones de personas que ya están en grave riesgo de inanición", dijo en Ginebra Toby Lanzer, responsable de las operaciones humanitarias de la ONU en el país.
La guerra civil está poniendo en riesgo la siembra de abril y mayo que llevan adelante los agricultores sursudaneses, esencial para la cosecha de noviembre y diciembre.
"Si nos perdemos la temporada de siembra, habrá un declive catastrófico en la seguridad alimentaria", dijo Lanzer, y advirtió que si la situación empeora podría afectar a hasta siete millones de personas en todo el país y convertirse en la hambruna más grave en el continente desde la de Etiopía en los años 1980.
La violencia en el país ha impedido además a las agencias de la ONU instalar depósitos de provisiones antes de la temporada de lluvias, cuando el acceso por carretera será mucho más difícil, explicaron desde el organismo internacional.
Hasta ahora más de 800 mil personas tuvieron que desplazarse dentro de Sudán y otras 255 mil se fueron a países vecinos como Etiopía, Kenia, Uganda y Sudán, según datos de la ONU.
Riesgo de hambruna en Sudán del Sur
03.04.2014
GINEBRA (Uypress) —
La guerra civil en Sudán del Sur está llevando hacia la hambruna a más de tres millones de personas, producto de la guerra civil que tiene lugar desde 2013, advirtió la ONU este jueves.
"Tenemos a 3,7 millones de personas que ya están en grave riesgo de inanición", dijo en Ginebra Toby Lanzer, responsable de las operaciones humanitarias de la ONU en el país.
La guerra civil está poniendo en riesgo la siembra de abril y mayo que llevan adelante los agricultores sursudaneses, esencial para la cosecha de noviembre y diciembre.
"Si nos perdemos la temporada de siembra, habrá un declive catastrófico en la seguridad alimentaria", dijo Lanzer, y advirtió que si la situación empeora podría afectar a hasta siete millones de personas en todo el país y convertirse en la hambruna más grave en el continente desde la de Etiopía en los años 1980.
La violencia en el país ha impedido además a las agencias de la ONU instalar depósitos de provisiones antes de la temporada de lluvias, cuando el acceso por carretera será mucho más difícil, explicaron desde el organismo internacional.
Hasta ahora más de 800 mil personas tuvieron que desplazarse dentro de Sudán y otras 255 mil se fueron a países vecinos como Etiopía, Kenia, Uganda y Sudán, según datos de la ONU.
Rusia no llora por el portazo del G-8
IPS
Rusia no llora por el portazo del G-8
03.04.2014
NACIONES UNIDAS (IPS/Thalif Deen) - Cuando las potencias occidentales, lideradas por Estados Unidos, decidieron expulsar a Rusia del Grupo de los Ocho (G-8) países más industrializados, se propusieron “aislar” al presidente Vladimir Putin por haberse “anexado” a Crimea.
"¿Qué es lo que sigue? Expulsar a Rusia de las Naciones Unidas (y del Grupo de los 20 (G-20)?", preguntó en tono de broma un diplomático asiático en los corredores de la sede del foro mundial, insinuando que solo podría ser una fantasía política de Occidente.
La expulsión de Rusia del G-8 no tuvo mayores trámites, pues fue una decisión de los demás miembros del selecto club: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón, con el apoyo de la Unión Europea (UE) como bloque.
Pero el G-20 es una coalición integrada tanto por naciones del Norte industrializado como del Sur en desarrollo, y en la que tienen gran peso las potencias económicas emergentes del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).
Australia habría advertido a Rusia que podría ser excluida de la próxima cumbre del G-20 prevista para noviembre en Brisbane, en ese país. Pero eso es más fácil de decir que de hacerse.
Reunidos en forma paralela a la Cumbre de Seguridad Nuclear realizada en La Haya el 24 y el 25 de marzo, los cancilleres del BRICS respondieron a la amenaza australiana.
En una declaración divulgada durante la cumbre, los ministros dijeron que "la custodia del G-20 pertenece a todos los estados miembro por igual, y ningún estado puede determinar unilateralmente su naturaleza y su carácter".
El G-20 agrupa a Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la UE. Cuenta además con algunos invitados fijos.
Cuando se votó el 28 de marzo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas una resolución implícitamente crítica a la actitud de Rusia frente a la crisis en Ucrania, los cuatro socios de Moscú en el BRICS se abstuvieron, junto a otros 54.
La resolución finalmente obtuvo 100 votos a favor, 11 en contra y 58 abstenciones.
Chakravarthi Raghavan, editor emérito del South-North Development Monitor, con sede en Ginebra, relativizó el impacto del G-8 y del G-20.
"En el mejor de los casos, son agrupaciones informales autoconformadas sin ninguna legitimidad, con meros ejercicios anuales costosos donde se ocasionalmente se producen reuniones paralelas de alguna utilidad", dijo a IPS.
Explicó además que el G-8 nació (en realidad como G-7, sin Rusia) para atender problemas económicos comunes y afrontar la crisis del petróleo de 1973, cuando los países árabes se negaron a exportar el crudo a las naciones que habían apoyado a Israel en la guerra de Yom Kippur.
Pero pronto quedó claro que el proceso dentro de la agrupación no era efectivo, y el objetivo inicial de estimular un franco y espontáneo intercambio de ideas entre sus líderes había fracasado.
"La propia burocracia y los ministerios de los gobiernos no querían que el proceso avanzara", dijo Raghavan, veterano periodista, ex editor en jefe de Press Trust of India y quien ha cubierto temas de la ONU durante varias décadas para IPS, en Nueva York y en Ginebra.
Pero en vez suspender sus encuentros anuales, los líderes del grupo continuaron reuniéndose, aun cuando perdieron su enfoque original en la economía y cuando los resultados de esas cumbres siempre estaban decididos de antemano.
El entonces G-7 poco a poco comenzó a pronunciarse sobre todo tipo de temas, pero ninguno de sus líderes aseguraba que las decisiones fueran cumplidas en sus propios países.
Vijay Prashad, autor del libro "The Poorer Nations: A Possible History of the Global South" (Las naciones más pobres: una posible historia del Sur global), dijo a IPS que el proceso que ha regido a la agrupación desde 1998, cuando se sumó Rusia, ha sido tan opaco como el que llevó a la virtual expulsión de Moscú.
El G-7 nació en 1974, en palabras del expresidente estadounidense Gerald Ford, "para asegurar que la crisis económica mundial no sea vista como una crisis del sistema democrático o capitalista", recordó Prashad.
La crisis "debía ser vista como un shock momentáneo, no con un desafío sistemático", añadió.
La nueva dispensación neoliberal, tras el colapso de la Unión Soviética, permitió el ingreso de Rusia, a quien se le prometió que la Organización del Tratado del Atlántico Norte no avanzaría más allá de la frontera alemana, explicó Prashad, de la American University de Beirut.
En tanto, Raghavan dijo que el G-20 se pronuncia sobre una amplia gama de temas políticos, económicos y de otras arenas, pero cada vez con menos efecto, como cuando ha llamado sin éxito a concluir la ronda de negociaciones de la Organización Mundial del Comercio.
Algunas de sus posturas sobre la situación financiera mundial se diluyeron y no se tradujeron en decisiones o normas debido a la fuerte presión de los grandes grupos financieros de Nueva York y Londres, explicó el analista, autor del libro "Third World in the Third Millennium" (El Tercer Mundo en el tercer milenio).
Los expertos consideraron poco probable una expulsión de Rusia del G-20. Y en caso de que se produzca, tendrá limitadas consecuencias.
Rusia no llora por el portazo del G-8
03.04.2014
NACIONES UNIDAS (IPS/Thalif Deen) - Cuando las potencias occidentales, lideradas por Estados Unidos, decidieron expulsar a Rusia del Grupo de los Ocho (G-8) países más industrializados, se propusieron “aislar” al presidente Vladimir Putin por haberse “anexado” a Crimea.
"¿Qué es lo que sigue? Expulsar a Rusia de las Naciones Unidas (y del Grupo de los 20 (G-20)?", preguntó en tono de broma un diplomático asiático en los corredores de la sede del foro mundial, insinuando que solo podría ser una fantasía política de Occidente.
La expulsión de Rusia del G-8 no tuvo mayores trámites, pues fue una decisión de los demás miembros del selecto club: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón, con el apoyo de la Unión Europea (UE) como bloque.
Pero el G-20 es una coalición integrada tanto por naciones del Norte industrializado como del Sur en desarrollo, y en la que tienen gran peso las potencias económicas emergentes del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).
Australia habría advertido a Rusia que podría ser excluida de la próxima cumbre del G-20 prevista para noviembre en Brisbane, en ese país. Pero eso es más fácil de decir que de hacerse.
Reunidos en forma paralela a la Cumbre de Seguridad Nuclear realizada en La Haya el 24 y el 25 de marzo, los cancilleres del BRICS respondieron a la amenaza australiana.
En una declaración divulgada durante la cumbre, los ministros dijeron que "la custodia del G-20 pertenece a todos los estados miembro por igual, y ningún estado puede determinar unilateralmente su naturaleza y su carácter".
El G-20 agrupa a Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la UE. Cuenta además con algunos invitados fijos.
Cuando se votó el 28 de marzo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas una resolución implícitamente crítica a la actitud de Rusia frente a la crisis en Ucrania, los cuatro socios de Moscú en el BRICS se abstuvieron, junto a otros 54.
La resolución finalmente obtuvo 100 votos a favor, 11 en contra y 58 abstenciones.
Chakravarthi Raghavan, editor emérito del South-North Development Monitor, con sede en Ginebra, relativizó el impacto del G-8 y del G-20.
"En el mejor de los casos, son agrupaciones informales autoconformadas sin ninguna legitimidad, con meros ejercicios anuales costosos donde se ocasionalmente se producen reuniones paralelas de alguna utilidad", dijo a IPS.
Explicó además que el G-8 nació (en realidad como G-7, sin Rusia) para atender problemas económicos comunes y afrontar la crisis del petróleo de 1973, cuando los países árabes se negaron a exportar el crudo a las naciones que habían apoyado a Israel en la guerra de Yom Kippur.
Pero pronto quedó claro que el proceso dentro de la agrupación no era efectivo, y el objetivo inicial de estimular un franco y espontáneo intercambio de ideas entre sus líderes había fracasado.
"La propia burocracia y los ministerios de los gobiernos no querían que el proceso avanzara", dijo Raghavan, veterano periodista, ex editor en jefe de Press Trust of India y quien ha cubierto temas de la ONU durante varias décadas para IPS, en Nueva York y en Ginebra.
Pero en vez suspender sus encuentros anuales, los líderes del grupo continuaron reuniéndose, aun cuando perdieron su enfoque original en la economía y cuando los resultados de esas cumbres siempre estaban decididos de antemano.
El entonces G-7 poco a poco comenzó a pronunciarse sobre todo tipo de temas, pero ninguno de sus líderes aseguraba que las decisiones fueran cumplidas en sus propios países.
Vijay Prashad, autor del libro "The Poorer Nations: A Possible History of the Global South" (Las naciones más pobres: una posible historia del Sur global), dijo a IPS que el proceso que ha regido a la agrupación desde 1998, cuando se sumó Rusia, ha sido tan opaco como el que llevó a la virtual expulsión de Moscú.
El G-7 nació en 1974, en palabras del expresidente estadounidense Gerald Ford, "para asegurar que la crisis económica mundial no sea vista como una crisis del sistema democrático o capitalista", recordó Prashad.
La crisis "debía ser vista como un shock momentáneo, no con un desafío sistemático", añadió.
La nueva dispensación neoliberal, tras el colapso de la Unión Soviética, permitió el ingreso de Rusia, a quien se le prometió que la Organización del Tratado del Atlántico Norte no avanzaría más allá de la frontera alemana, explicó Prashad, de la American University de Beirut.
En tanto, Raghavan dijo que el G-20 se pronuncia sobre una amplia gama de temas políticos, económicos y de otras arenas, pero cada vez con menos efecto, como cuando ha llamado sin éxito a concluir la ronda de negociaciones de la Organización Mundial del Comercio.
Algunas de sus posturas sobre la situación financiera mundial se diluyeron y no se tradujeron en decisiones o normas debido a la fuerte presión de los grandes grupos financieros de Nueva York y Londres, explicó el analista, autor del libro "Third World in the Third Millennium" (El Tercer Mundo en el tercer milenio).
Los expertos consideraron poco probable una expulsión de Rusia del G-20. Y en caso de que se produzca, tendrá limitadas consecuencias.
7 abr 2014
Francia: ¿el giro a la izquierda?
Nuevo gabinete
Francia: ¿el giro a la izquierda?
PARÍS (Uypress)
Se dio a conocer este miércoles la integración del nuevo Gabinete ministerial francés, donde destaca la presencia de la ex esposa del presidente Hollande, Ségolène Royal.
El secretario general del Palacio del Elíseo, Pierre-Rene Lemas, dio a conocer al nuevo gobierno del presidente de Francia, François Hollande, un día después de que asumiera su cargo como primer ministro el hispano-francés Manuel Valls.
El nuevo Gabinete está compuesto por 16 ministros, siete de los cuales mujeres. Entre las nuevas figuras aparece Ségolène Royal, la ex pareja del presidente François Hollande. El otrora primer ministro Laurent Fabius permanecerá como ministro de Relaciones Exteriores.
Royal, que es graduada de la escuela de élite ENA, donde estudian muchos de los líderes franceses, fue designada Ministra de Ecología, Desarrollo Sostenible y Energía. Royal fue ministra de Medio Ambiente en 1992 y desempeñó otras carteras ministeriales antes de competir por la presidencia en las elecciones de 2007.
Francois Rebsamen, uno de los aliados más fieles de Hollande, fue nombrado ministro de Trabajo, Empleo y Diálogo Social, luego de que el número de franceses en busca de un empleo subió en febrero a una cifra récord y representó un aumento de 4,7 % anual.
Este gobierno fue definido como "de combate" por el presidente francés. En el estratégico puesto de Ministro de Economía, Industria y Tecnología Digital fue designado el representante del ala izquierda del Partido Socialista, militante antiglobalización y crítico de las políticas de asuteridad de Bruselas, Arnaud Montebourg. Sin embargo, Montebourg, un furibundo germanófobo y eurohostil, no será la voz de Francia en Bruselas, ya que esa función recaerá en Michel Sapin, compañero de Hollande en el servicio militar y hasta ahora ministro de Trabajo, que pasa a ocuparse de Finanzas y Presupuesto.
Todas las corrientes del socialismo están presentes en el nuevo Ejecutivo
Miembro del Partido Socialista desde 1985, Montebourg ha jugado a menudo el papel de un Pepito Grillo autocrítico y provocador en el PS. Buen comunicador y polemista, es un negociador tenaz aunque efectista. Impulsor de las primeras primarias abiertas del PS y defensor de la VI República, fue portavoz de Ségolène Royal en la campaña presidencial de 2007, y luego superó largamente a su antigua jefa al obtener el 17% en las primarias de 2011, llegando tercero solo por detrás de Hollande y de Martine Aubry.
Según informa El País de Madrid, en economía, Montebourg es partidario del capitalismo cooperativo y la cogestión. Fue uno de los primeros políticos europeos en defender la liberalización de los datos públicos, después de que lo hiciera Barack Obama en 2009. En 2011, publicó el panfleto proteccionista Votez pour la démondialisation!, que le colocó en la extrema izquierda del partido, cerca de las tesis de Emmanuel Todd y del dirigente del Frente de Izquierda Jean-Luc Mélenchon.
En ese libro, Montebourg sigue las enseñanzas del sociólogo filipino Walden Bello y presenta 17 propuestas para la conversión ecológica y social del sistema productivo y para llegar a una revolución industrial verde. Y propone el desmantelamiento de las agencias de calificación privadas.
En los últimos meses, Arnaud Montebourg ha mantenido duros enfrentamientos verbales y escritos con Ángela Merkel, a la que acusó de hacer una política a la Bismarck, y con el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, al que reprochó que pone excesivas trabas a las ayudas públicas en nombre del respeto a la competencia.
Montebourg será además el encargado de sacar adelante el pacto de Responsabilidad que anunciara el presidente Hollande en enero, que consiste en recortar el gasto público 50.000 millones de euros en tres años y bajar las cotizaciones sociales a las empresas para mejorar su competitividad. El lunes, el presidente agregó el compromiso de reducir las cargas sociales de los trabajadores.
De acuerdo a los analistas de la realidad política francesa, el pragmático Valls ha compensado su propia imagen de derechista y neoliberal haciendo hueco con habilidad a todas las corrientes del Partido Socialista. Sus guiños al ala izquierdista se plasman en los ascensos de sus dos recientes aliados y ex enemigos, Montebourg y el más joven Benoît Hamon, bretón de 44 años y fundador de la corriente Nueva Izquierda, que pasa de ser ministro de Consumo a liderar un mega ministerio (Educación, Investigación y Universidades).
Francia: ¿el giro a la izquierda?
PARÍS (Uypress)
Se dio a conocer este miércoles la integración del nuevo Gabinete ministerial francés, donde destaca la presencia de la ex esposa del presidente Hollande, Ségolène Royal.
El secretario general del Palacio del Elíseo, Pierre-Rene Lemas, dio a conocer al nuevo gobierno del presidente de Francia, François Hollande, un día después de que asumiera su cargo como primer ministro el hispano-francés Manuel Valls.
El nuevo Gabinete está compuesto por 16 ministros, siete de los cuales mujeres. Entre las nuevas figuras aparece Ségolène Royal, la ex pareja del presidente François Hollande. El otrora primer ministro Laurent Fabius permanecerá como ministro de Relaciones Exteriores.
Royal, que es graduada de la escuela de élite ENA, donde estudian muchos de los líderes franceses, fue designada Ministra de Ecología, Desarrollo Sostenible y Energía. Royal fue ministra de Medio Ambiente en 1992 y desempeñó otras carteras ministeriales antes de competir por la presidencia en las elecciones de 2007.
Francois Rebsamen, uno de los aliados más fieles de Hollande, fue nombrado ministro de Trabajo, Empleo y Diálogo Social, luego de que el número de franceses en busca de un empleo subió en febrero a una cifra récord y representó un aumento de 4,7 % anual.
Este gobierno fue definido como "de combate" por el presidente francés. En el estratégico puesto de Ministro de Economía, Industria y Tecnología Digital fue designado el representante del ala izquierda del Partido Socialista, militante antiglobalización y crítico de las políticas de asuteridad de Bruselas, Arnaud Montebourg. Sin embargo, Montebourg, un furibundo germanófobo y eurohostil, no será la voz de Francia en Bruselas, ya que esa función recaerá en Michel Sapin, compañero de Hollande en el servicio militar y hasta ahora ministro de Trabajo, que pasa a ocuparse de Finanzas y Presupuesto.
Todas las corrientes del socialismo están presentes en el nuevo Ejecutivo
Miembro del Partido Socialista desde 1985, Montebourg ha jugado a menudo el papel de un Pepito Grillo autocrítico y provocador en el PS. Buen comunicador y polemista, es un negociador tenaz aunque efectista. Impulsor de las primeras primarias abiertas del PS y defensor de la VI República, fue portavoz de Ségolène Royal en la campaña presidencial de 2007, y luego superó largamente a su antigua jefa al obtener el 17% en las primarias de 2011, llegando tercero solo por detrás de Hollande y de Martine Aubry.
Según informa El País de Madrid, en economía, Montebourg es partidario del capitalismo cooperativo y la cogestión. Fue uno de los primeros políticos europeos en defender la liberalización de los datos públicos, después de que lo hiciera Barack Obama en 2009. En 2011, publicó el panfleto proteccionista Votez pour la démondialisation!, que le colocó en la extrema izquierda del partido, cerca de las tesis de Emmanuel Todd y del dirigente del Frente de Izquierda Jean-Luc Mélenchon.
En ese libro, Montebourg sigue las enseñanzas del sociólogo filipino Walden Bello y presenta 17 propuestas para la conversión ecológica y social del sistema productivo y para llegar a una revolución industrial verde. Y propone el desmantelamiento de las agencias de calificación privadas.
En los últimos meses, Arnaud Montebourg ha mantenido duros enfrentamientos verbales y escritos con Ángela Merkel, a la que acusó de hacer una política a la Bismarck, y con el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, al que reprochó que pone excesivas trabas a las ayudas públicas en nombre del respeto a la competencia.
Montebourg será además el encargado de sacar adelante el pacto de Responsabilidad que anunciara el presidente Hollande en enero, que consiste en recortar el gasto público 50.000 millones de euros en tres años y bajar las cotizaciones sociales a las empresas para mejorar su competitividad. El lunes, el presidente agregó el compromiso de reducir las cargas sociales de los trabajadores.
De acuerdo a los analistas de la realidad política francesa, el pragmático Valls ha compensado su propia imagen de derechista y neoliberal haciendo hueco con habilidad a todas las corrientes del Partido Socialista. Sus guiños al ala izquierdista se plasman en los ascensos de sus dos recientes aliados y ex enemigos, Montebourg y el más joven Benoît Hamon, bretón de 44 años y fundador de la corriente Nueva Izquierda, que pasa de ser ministro de Consumo a liderar un mega ministerio (Educación, Investigación y Universidades).
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