9 dic 2014

Mucho más que el clima

Por Federico Larsen

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Movimientos sociales, campesinos e indígenas se dan cita en Lima en la Cumbre de los Pueblos paralela a la conferencia sobre Cambio Climático de la ONU. Concentración de la tierra, hostigamiento a los pobladores y soberanía alimentaria en la agenda para un desarrollo sustentable.
Arrancó en Lima la XX Conferencia de las Partes (COP20) sobre cambio climático promocionada por las Naciones Unidas para poder acordar nuevos patrones globales para la reducción de los efectos de la actividad humana sobre el clima. Más de 10.000 delegados de 195 países están discutiendo los cambios que deberán hacerse a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, adoptada en 1994 (y legalmente vinculante desde 1997, con la incorporación del Protocolo de Kyoto), pero jamás respetada por las grandes potencias industriales. Se espera que sea la COP21, que se realizará en París en 2015 la que marque una nueva etapa mundial con respecto al tema.
Sin embargo, y en paralelo a la cumbre oficial, organizaciones sociales, movimientos populares de todo el planeta darán vida a partir del 9 de diciembre a la Cumbre de los Pueblos, espacio de discusión y acción que pretende hacer valer sus reivindicaciones en la discusión de delegados a la COP20 en Lima, para la cual se esperan unos 8.000 participantes y más de 200 organizaciones de todo el mundo. Y efectivamente, los intereses de estados y empresas, y aquellos de campesinos, indígenas y movimientos populares, parecen correr por rieles separados hace varios años. Salvo algunas excepciones, como la de Venezuela, sede de la PreCop Social donde los movimientos acordaron un documento que será llevado por los delegados venezolanos a la cumbre, los modelos de desarrollo en disputa parecen ser irremediablemente distantes.
Mientras las delegaciones oficiales parecen querer profundizar los enfoques de “capitalismo verde”, o la “agricultura climáticamente inteligente”, reediciones modernizadas de la Revolución Verde desarrollista de la segunda mitad del siglo XX, los movimientos sociales apuntan al fortalecimiento de la agricultura familiar y la protección de los derechos de los campesinos para plasmar un nuevo modelo de desarrollo humano.
El enfoque está puesto en la producción alimentaria. Según datos de la FAO, la industria agrícola es responsable de entre el 70 y el 90% de la deforestación mundial, lo cual la convierte en la fuente de entre 15 y 18% de las emisiones de gas de efecto invernadero. Si a eso se le suma el uso de agrotóxicos, los procesos de manifactura, transporte y conservación, resulta que entre 44% y 57% de todas las emisiones de gases de efecto de invernadero provienen del sistema alimentario global. Éste está a su vez basado en un sistema social, económica y políticamente injusto. Las mismas Naciones Unidas, aseguran que más del 60% de los alimentos a nivel mundial son producidos por campesinos en pequeñas propiedades. El 90% de todas las fincas del mundo tienen en promedio 2,2 hectáreas, y sin embargo ocupan menos de un cuarto de la tierra cultivable a nivel global. El fenómeno de la concentración de la tierra se hace aún más visible en América Latina y en la zona del Asia-Pacífico. En nuestro continente, la agricultura familiar, campesina o indígena representa más del 80% de las fincas existentes, pero detiene sólo el 17% de la tierra agrícola. Uno de los casos más graves es el de Paraguay, donde el 2,6% de la población detiene más del 80% de la tierra cultivable, o Colombia, donde los pequeños agricultores han perdido alrededor de la mitad de sus tierras en los últimos 30 años. Un proceso que avanza en todo el continente y que tiene repercusiones directas en la forma de producción de alimentos. El avance de la extranjerización y el monocultivo, que en nuestro continente se ha duplicado en los últimos 20 años, el modelo de producción extensivo y biotecnológico, van generando cada vez más repercusiones en la relación entre el hombre y la naturaleza, relegando los sectores sociales más humildes. Según un estudio del The Munden Project, el 93% de los emprendimientos agrícolas, mineros y madereros involucran terrenos habitados por pueblos indígenas y comunidades locales. Esto ha generado, especialmente en la última década, una gran cantidad de conflictos sociales, resueltos en muchos casos con la desaparición, amenaza o asesinato de los líderes campesinos y indígenas. Si bien los relevamientos oficiales al respecto escasean, se puede afirmar, sobre la base de datos de organizaciones sociales a nivel mundial, que más de 900 activistas han sido asesinados entre 2002 y 2013 por conflictos relacionados con la propiedad de la tierra o proyectos mineros. La mitad de ellos en Brasil. Perú, Paraguay, México, Colombia y Honduras siguen en la macabra lista dominada por países latinoamericanos.
Concentración de la tierra y hostigamiento a las comunidades campesinas son entonces dos de los ejes fundamentales que los movimientos sociales de América Latina pondrán arriba de la mesa en Lima durante la Cumbre de los Pueblos. Ambos fenómenos han crecido exponencialmente en los últimos 10 años en nuestro continente, y la razón, según indican, es la imposición en la mayoría de nuestros países de un modelo agro-minero-exportador, basado en la obtención de commodities con el menor nivel de inversión posible y preferentemente de capitales extranjeros. Así, las legislaciones locales deben adecuarse. En todo el continente se han aprobado -o están a punto de aprobarse, como sucede en Argentina en estas semanas- nuevas “leyes de semillas”. Sus repercusiones sobre la pequeña producción ha sido, según denuncian diferentes organizaciones sociales, nefasta. En nuestro continente el 87% de las semillas del mercado están patentadas. El 77% corresponde a diez empresas, y la mitad de ellas a tres: Monsanto, Dupont y Syngenta, que a su vez monopolizan el mercado de pesticidas, agrotóxicos e inoculantes. Es por ello que en Lima los movimientos populares también llevarán la bandera de la soberanía alimentaria, como contraparte del modelo agroexportador que se ha instalado en el continente.
Queda claro entonces, que la discusión acerca del cambio climático que se desarrolla en la COP20 debe ahondar sus raíces en las formas de producción inicuas que han establecido los diferentes modelos de desarrollo en el mundo, y en especial en nuestro continente. Como reza uno de los lemas de la Cumbre de los Pueblos, debemos cambiar el sistema, no el clima.
*Periodista y docente, conductor de L’Ombelico del Mondo, en Radionauta FM de La Plata y periodista internacional de Miradas al Sur y Notas, y medios internacionales.

8 dic 2014

NAZISMO Y PRIMER MUNDO

Francia: Obligan a los sintecho a llevar triángulos amarillos como los judíos

Publicado: 4 dic 2014 
Las autoridades de Marsella ha sido duramente criticadas por usar métodos nazis para identificar a su población sin hogar: ahora deberán mostrar tarjetas de identificación adornadas con un triángulo amarillo que se asemeja a la estrella de David.
En estas tarjetas, que son iniciativa del Ayuntamiento de Marsella y sus servicios sociales, figuran los datos personales e información sobre las enfermedades que padecen de las personas sin hogar, informa 'The Local'.  

Los activistas de derechos humanos ya han criticado las "tarjetas del triángulo amarillo", comparándolas con las estrellas de David que los nazis obligaban a llevar a los judíos durante el Holocausto

"Esto es escandaloso, es estigmatizador", aseguró al citado medio Christophe Louis, presidente de la organización benéfica Collectif Morts de la Rue ('Colectivo muertos de la calle'). "Llevar algo que muestre a todo el mundo qué enfermedades tienes no solo es discriminatorio sino que también viola toda la confidencialidad médica", afirmó Louis. Para el presidente de Collectif Morts de la Rue el simbolismo en el diseño de la tarjeta es indignante. 

El Gobierno francés también se ha expresado en contra de la iniciativa. "La confidencialidad médica es un derecho fundamental. Quiero que esta iniciativa local sea detenida", manifestó la ministra de Asuntos Sociales francesa, Marisol Touraine. 

En su defensa las autoridades de Marsella aseveran que el objetivo de la iniciativa es ayudar a los trabajadores de la salud a acudir con celeridad en auxilio de personas sin hogar que hayan enfermado o necesiten ayuda.  


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/149529-francia-sintecho-triangulos-amarillos-nazi

Obama confirma muerte de dos rehenes en intento de rescate en Yemen

WASHINGTON. — El presidente Barack Obama confirmó el domingo que dos rehenes, incluyendo un periodista estadounidense, que estaban en manos de la organización extremista Al Qaeda en Yemen, murieron durante un intento fallido de rescate por efectivos militares norteamericanos.
El mandatario señaló que uno de ellos, el reportero Luke Somers, de 33 años, resultó gravemente herido inicialmente cuando los comandos llegaron donde él estaba, fue llevado en un helicóptero hasta un buque de la armada estadounidense para ser atendido, pero falleció antes de llegar. El otro cautivo fue identificado como Pierre Korkie, un ciudadano sudafricano.
En el incidente, que tuvo lugar en la provincia yemení de Shabwa, murieron al menos dos miembros de Al Qaeda y ocho civiles, durante las acciones de búsqueda que realizaron los efectivos de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE) estadounidenses que protagonizaron la acción.
Obama señaló que "es mi más alta responsabilidad hacer todo lo posible por proteger a los ciudadanos estadounidenses" y prometió que ordenará operaciones similares en el futuro a las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia.
Este es el segundo intento fallido por rescatar a Somers, fotógrafo que fue secuestrado en las calles de la capital yemení en septiembre del año 2013.
En noviembre pasado, miembros de las FOE norteamericanas y fuerzas antiterroristas de ese país árabe realizaron un asalto en un lugar cercano a la frontera con Arabia Saudita, rescataron a otros ocho rehenes pero no pudieron recuperar a Somers.
La organización Al Qaeda, el grupo extremista que mantenía preso a Somers, había amenazado con asesinarlo durante este fin de semana y advirtió a Washington que no intentara una acción de fuerza para rescatarlo. 

Abuelas de Plaza de Mayo ofrecen detalles de identidad del nieto 116

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, anunció el hallazgo del nieto 116 esta semana
.Foto: TÉLAM
BUENOS AIRES.—La presidenta de la Asociación argentina Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, dio a conocer detalles de la identidad del nieto número 116, hijo de Hugo Al­berto Castro y Ana Rubel, desaparecidos durante la dictadura militar.
Carlotto dijo que se trata de un nieto que se crió con un médico de Casa Cuna, nacido en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en Buenos Aires.
Castro y Rubel militaban en el Frente Argentino de Liberación cuando fueron secuestrados en 1977 y llevados a un centro clandestino de detención que funcionó en la ESMA.
“Ana Rubel, su madre, era maestra y estudiante de Ciencias Eco­nó­mi­cas. Cursaba el tercer año de esa ca­rrera cuando fue secuestrada con un embarazo de tres meses”, señala De Car­lotto en un comunicado emitido con el respaldo de la Secretaría de De­rechos Humanos de la Nación.
La misiva precisa, además, que “Hu­go Castro, su padre, era maestro mayor de obra y cuando se mudó a Buenos Aires, comenzó a estudiar Ar­quitectura en la Universidad”.
El hijo de Ana Rubel y Hugo Castro se enteró en agosto de este año que no era hijo de quienes decían ser sus padres. Al principio le negaron in­formación pero finalmente el hombre que lo crió, médico de profesión, le confesó que, durante una de sus guardias en el Hospital Pedro Eli­zalde, dos hombres entraron con un bebé prematuro en brazos y que, como nadie lo reclamaba, se lo que­dó, señala Télam.
El niño fue inscrito por este médico como hijo propio y es por eso que hasta hace tres meses no dudaba de su identidad. Se acercó a Abuelas de Plaza de Mayo el 16 de octubre último para comenzar la búsqueda so­bre su origen y fue recibido por miem­bros del equipo de Pre­sen­ta­ción Es­pontánea de la institución, quienes de inmediato solicitaron a la Conadi la realización “urgente” del examen de ADN.
El jueves último, el Banco Nacional de Datos Genéticos informó el resultado y el joven recibió la noticia con alegría y tranquilidad, habló con sus tíos por teléfono y conoció personalmente a Alicia Milia, una compañera de cautiverio de su madre que lo vio nacer.

Cierta porfiada realidad

Uruguay cambió y eso hace difícil el posicionamiento de los partidos tradicionales. El discurso new age del contendor de la fórmula frenteamplista no tomó cuenta de la nueva realidad. La derecha no pudo con “el bolsillo” y de nada valió un discurso opositor que varió entre “la positiva” y el conservadurismo más ancestral.

ELECCIONES 2014
Elecciones. Foto: Artigas Pessio
El tercer triunfo consecutivo del FA no sólo permitió que Tabaré Vázquez ingrese al núcleo selecto de los reelectos, sino que es demostrativo de cambios significativos en el comportamiento del electorado uruguayo, además de indicar el surgimiento de una nueva realidad política y social. En principio puede señalarse que la oposición, en especial la candidatura de Luis Lacalle Pou, tuvo una estrategia electoral que algunos de los propios blancos señalaron como errónea en el lapso siguiente a las internas del 1 de junio (las declaraciones públicas de la diputada Ana Lía Piñeyrúa fueron ilustrativas). Sin embargo, tanto los resultados del 26 de octubre como los del pasado domingo son indicativos de nuevas realidades nacionales, especialmente la consolidación del Frente en el Interior (en departamentos con fuerte arraigo nacionalista por más de un siglo), incluso en ciudades pequeñas y en el Uruguay profundo. Realidades que hicieron vana la campaña “por la positiva”, y también el esfuerzo destinado a que la inseguridad y la educación fuesen los asuntos a considerar cuando el elector debía decidir. El senador Enrique Rubio (Frente Unido) dijo a Brecha que el FA se implantó fuertemente en los sectores populares, cuando tradicionalmente su electorado eran básicamente las capas medias, los trabajadores organizados y los intelectuales. En la actualidad, agregó, “se perdió un poco en los sectores medios –aunque menos de lo que pensábamos– y se ganó abiertamente en los sectores populares. Entonces esto da una implantación del FA desde el punto de vista social que es nueva y que lo transforma en una fuerza tremendamente poderosa. En realidad es a los sectores más populares a quienes más le cuesta modificar sus adhesiones políticas, pero luego que adhirieron se mantienen en ellas por larga duración. Es una adhesión fuerte y nueva, eso se ve en el voto por circuito. Se logró penetrar en el Uruguay rural y en sus trabajadores”. La explicación de esta ampliación del electorado del Frente reside en fenómenos económicos, sociales y culturales. Uruguay tuvo su período de viento de cola en los inicios de la década del 90 del pasado siglo. Durante el gobierno blanco hubo un fuerte crecimiento de la economía, aunque eso no se reflejó en mayor bienestar para los sectores populares. El ministro Daniel Olesker llamó a ese período el de crecimiento con exclusión. Y más allá de los señalamientos críticos dentro de filas a cómo el FA ha conducido el país, en especial algunos cuestionan el ritmo de las reformas y la lentitud en una mejor distribución de la riqueza (el Pit-Cnt señala que 800 mil trabajadores ganan menos de 14 mil pesos nominales por mes), lo cierto es que en el país hay cambios reales, señaló a Brecha el senador comunista Eduardo Lorier. Es un ejemplo la revolución agrícola y su derrame en el Interior, abonado por los buenos precios internacionales de los productos del agro (también hubo incentivos fiscales a las inversiones en ese sector de la producción). Otros, consecuencia de leyes laborales (por ejemplo las ocho horas para los trabajadores rurales, al igual que la mejora en las condiciones de las trabajadoras domésticas) y la extensión de servicios públicos como la electrificación de poblaciones olvidadas y de las escuelas rurales conforman un combo de transformaciones positivas que la población incorporó, concluyó Lorier. Estos elementos han llevado a que la derecha diga que los uruguayos “votaron con el bolsillo”, como si eso fuera un pecado, cuando suele ser lo primero que mira el votante a la hora de decidir. Pues la economía hogareña es la primera de todas las preocupaciones. “ES LA ECONOMÍA, ESTÚPIDO.” Esta realidad dejó poco margen para el discurso conservador de la derecha. La estrategia, en especial la de Lacalle Pou, fue no negar los aspectos buenos de los gobiernos frenteamplistas, y descafeinar sus mensajes en una suerte de actitud new age. Ese discurso sin pasado, con la idea de que la política partía de cero y que se trataba de combatir la falta de diálogo del FA, para concluir en un país donde el acuerdo debía ser la base del futuro, poco a poco se fue deshilachando a medida que debía pronunciarse sobre cuestiones reales. Y desnudó sus concepciones cuando debió hablar sobre la ley de ocho horas para el campo o la que implantó la responsabilidad penal empresarial. Las dudas del presidenciable blanco sobre esas leyes provocaron una fuerte respuesta del Pit-Cnt, que el 18 de setiembre realizó un paro parcial con un acto de más de 40 mil personas en Montevideo. Eso, en opinión de Lorier, fue decisivo para que se comenzara a desmontar el discurso del candidato blanco. Por otro lado, el compañero de ruta del Partido Nacional, el Colorado, con la candidatura de Pedro Bordaberry, quedó apresado en un discurso conservador con eje en la inseguridad, y el apoyo a la baja de la edad de imputabilidad penal. Por lo cual no pudo complementar la meramente eficiente campaña publicitaria de Lacalle Pou, quien se movió en una burbuja autocomplaciente y poco efectiva en términos reales y políticos. El dirigente del Fls Esteban Valenti escribió en su columna de Uypress que triunfó “la combinación de dos elementos claves la realidad y la política, sobre el relato deformado y el marketing político exacerbado. La política triunfó ampliamente sobre la publicidad y el llamado marketing político y ese es un valor complementario. Ese triunfo de la política, del discurso y la acción política de la fórmula y de Tabaré Vázquez y los partidos y grupos del FA sobre la publicidad política, es otro caso que merece ser estudiado en profundidad. Sobre todo la publicidad. Me incluyo”. La construcción que hizo parte de la derecha, a partir del ocultamiento de su identidad conservadora, no rindió debido a un análisis de la realidad erróneo, dejando además dudas sobre la actitud de su sustantiva base social: la mayoría del empresariado uruguayo y la postura de los ejecutivos de las trasnacionales. El contrapeso que tuvieron los partidos tradicionales fue el resultado de la política económica de los gobiernos frenteamplistas, y como afirmaba el viejo Marx, la economía es la base de la estructura política, cultural y social, por la cual los ciudadanos deciden en primera instancia. EL SÍNDROME “PACHO”. En uno de los videos que una de las listas de Constanza Moreira difundió por Internet, el esposo de Nany (Pacho) se muestra proclive a votar el FA. Y eso no parece ser sólo un producto de la ficción. Existen dos explicaciones para ello. Una es que el Frente se ha transformado en un catch all party, por lo cual su electorado es policlasista, y otra es que los empresarios que se han arrimado al Frente no sólo parecen demostrar la inercia de una burguesía clientelística respecto al Estado. Durante los gobiernos progresistas ha mejorado la situación de trabajadores y sectores populares, y también el empresariado uruguayo ha obtenido pingües ganancias, fruto de una política de incentivos a la inversión y los hasta ahora altos precios de los productos primarios. En el decenio, el capital ha obtenido una rentabilidad superior a cualquier período anterior. Y lo ha hecho a pesar de la negociación colectiva, el fortalecimiento del movimiento sindical y el aumento del salario real. Se puede afirmar que el proyecto aplicado por el FA no ha cuestionado su tasa de ganancia. Los 8.500 millones de dólares de nacionales depositados en el exterior así lo afirman. Empresarios consultados por Brecha manifestaron su conformidad con la política económica implementada en estos dos períodos. Incluso señalaron la actitud de colegas del ramo de la construcción, que dijeron que en primera vuelta votarían a Lacalle Pou por afinidad ideológica, pero que en el balotaje lo harían por Vázquez. Esta postura seguramente sea difícil de extender a todos los empresarios, pero lo que sí parece un denominador común es que los capitales no perciben un peligro en un nuevo gobierno frenteamplista. Las circunstancias económicas han permitido un aumento de la tasa de ganancia de los empresarios, aun a costa del aumento de los costos de la mano de obra. Pero además, el empresariado, consejos de salarios mediante, ha logrado paz sindical, cosa que no estaba asegurada con un triunfo de Lacalle Pou y la inmediata reacción del Pit, Cnt a sus cuestionamientos a algunas leyes laborales. Eso ha permitido al FA transcurrir sin grandes conflictos. La interrogante es si eso se podrá mantener en un escenario de menor crecimiento.
http://brecha.com.uy/