10 dic 2014

LOS REPRESORES DE LA ESMA HICIERON RECLAMOS POR PROBLEMAS MEDICOS Y EMOCIONALES DERIVADOS DE SUS CRIMENES

EL PAIS › 

Confesiones

Expedientes administrativos de la Armada muestran que los marinos de la ESMA se quejaban por las “secuelas” que dejaban en ellos los delitos que cometieron. El médico Carlos Capdevila reconoció que no cumplió con su juramento hipocrático.
 Por Alejandra Dandan

El 23 de octubre de 1989, la Armada tramitó un expediente administrativo vinculado al entonces capitán de corbeta Ricardo Miguel Cavallo. Necesitaban establecer si los problemas médicos y emocionales que padecía guardaban relación con “los actos de servicio”. Allí, el represor de la ESMA alegó: “En diciembre de 1976 con el grado de TC (teniente de corbeta) fui destinado a la ESMA. Cumplí tareas relacionadas con todas las acciones que se libraron en el grupo de tareas 3.3.2 hasta enero de 1981. Esto me trajo aparejado estar sometido durante períodos de tiempo prolongado a tensiones que considero importantes. Aparte de las secuelas que todo esto me ocasionó por sí mismo, me he visto particular y profundamente afectado por todo lo ocurrido a partir de 1983. Baste como ejemplo mencionar que conocí a mi esposa en 1985, ignorando ella todas mis actividades en la Armada, lo que generó una serie de conflictos importantes al ser yo mencionado en diferentes medios de prensa de circulación pública. Considero que lo antedicho ha sido la principal causa de la situación en que me encuentro hoy”.
El médico Carlos Octavio Capdevila, que ofició como partero en la ESMA, también hizo reclamos por su propia salud ante sus superiores. Dijo que se encontró “permanentemente en la disyuntiva de cumplir” con su juramento hipocrático como profesional médico y que en cambio optó “por cumplir con las exigencias del servicio militar” en “medio de una gran presión psíquica”. “Los sentimientos o conceptos de moral y legal se habían borrado en mí por así decirlo”, afirmó. Así, en expedientes internos de las Fuerzas Armadas los marinos de la ESMA relataron sin tapujos y en primera persona que cometieron actos criminales y vergonzosos y confirmaron los destinos que tuvieron durante el terrorismo de Estado.
Los Asuntos de Justicia son expedientes internos a través de los cuales las Fuerzas Armadas resuelven asuntos disciplinarios o de salud. En la Armada, se llaman Actuaciones de Justicia. Tratan de robos, deserciones o indisciplinas pero también accidentes, enfermedades o fallecimientos. Varias decenas de represores del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA iniciaron, ya en democracia, un expediente de salud o fueron tema de uno de esos expedientes. En ellos piden a la Armada que reconozca las supuestas afecciones nerviosas como efectos de “actos de servicio” porque de esa manera pueden obtener distinto tipo de beneficios: desde extender licencias de salud a costo de la Armada, evitar bajas por “no aptos” o pedir, como hace alguna viuda, mejores pensiones.
En esos expedientes los marinos van señalando sus “tareas” y los destinos que tuvieron durante la dictadura. Uno de los datos que salta a la vista es cómo cada uno de ellos confiesa su participación en el GT 3.3.2 o tareas “contra la subversión”, pero cómo la Armada de la democracia encuadró durante años todos estos crímenes como actos de justicia. Entre los marinos, hay cuadros depresivos, casos de personalidades paranoides, intentos de suicido, hasta violencia doméstica y también quien realiza once mudanzas para escaparse de las denuncias. Esta información fue hecha pública por los propios involucrados en esos expedientes administrativos que tenían como objetivo obtener reconocimiento por parte del Estado.
Cavallo es de los marinos más conocidos de la ESMA, hoy con asistencia casi perfecta en Comodoro Py, de traje, lentes y computadora. Era Marcelo o Sérpico en la ESMA. Lo describieron de voz metálica. Torturó a Thelma Jara de Cabezas, madre secuestrada mientras buscaba a su hijo. Y más tarde le armó la falsa entrevista en la revista Para Ti. Una de sus muchas actuaciones en el terrorismo de Estado fue encabezar la patota de secuestro de Carlos Chiappollini: entró en la casa de su compañera, Cristina Muro, cuando amantaba a su hijo de cinco días. “Como yo gritaba mucho, lo agarraron a Carlitos de un tobillo y teniéndolo cabeza abajo lo apuntaron con una pistola y me pidieron a los gritos que me callara”, dijo ella en el juicio.
Pero los expedientes internos de la Armada cuentan otra cosa: allí los victimarios se presentan como víctimas.

Salomón

El 21 de noviembre de 1989, declaró un compañero de armas de Cavallo, Miguel Angel Benazzi, alias Salomón, Manuel o Turco, quien integró el Grupo de Tareas 3.3.2 de fines de 1976 a fines de 1978. En febrero de 1979 fue agregado naval en Bolivia, retornando en 1980 a la ESMA. En el expediente de Cavallo dijo “que estuvo destinado con el causante en el Grupo de Tareas 3.3 de ESMA”. “Si bien no fue subordinado directo, tenía frecuente relación y su desempeño era excepcional, por tratarse de un hombre sumamente dispuesto al trabajo, altamente subordinado y responsable. Entiendo que sus cualidades fueron las que motivaron su traslado a un puesto de alta responsabilidad como ayudante del agregado naval argentino en Francia”.
El 19 de diciembre de ese 1989 el destino fue confirmado por la Armada, que estableció que, “entre sus antecedentes personales, se destaca su participación en un G.T. durante la lucha antisubversiva, durante 3 años en nuestro país y durante aproximadamente 2 años, en el exterior, Francia”. Un dato extra en este punto es que del texto se desprende que la Armada está considerando a Francia –es decir el Centro Piloto de París– como un destino relacionado con la “lucha antisubversiva”. El 23 de mayo de 1990, la Armada finalmente resuelve el caso Cavallo: afirma que “la afección” de Cavallo “guarda relación con actos de servicio”. A esa misma conclusión llegaron los marinos ante los reclamos de otras caras conocidas de la ESMA.

Capdevila

Carlos Octavio Capdevila era uno de los parteros de la maternidad clandestina montada en la ESMA. Médico, estuvo en el parto de María del Carmen Poblete. “Fue la primera que me pidió que la acompañara a parir –dijo Sara Osatinsky durante el juicio–: entonces, nos bajaron al sótano, allí estaban el doctor (Jorge) Magnacco y Capdevila”.
Capdevila también estuvo cuando dio a luz Susana Pegoraro, secuestrada el 8 de julio de 1977 con cinco meses de embarazo y cuando lo hizo Silvia Dameri, secuestrada el 4 de julio de 1980 con cinco meses de embarazo. Las tres mujeres están desaparecidas. Lo mismo que la hija de María del Carmen Poblete. En 2008 recuperaron su identidad Evelyn Bauer Pegoraro y Laura Ruiz Dameri.
En enero de 1993, la Armada inició un expediente con su caso. Buscaba “determinar la relación de los actos de servicio” y algo que llaman “neurosis de guerra”. Capdevila explicó: “Fui asignado por orden del señor director de dicha Escuela, a una Unidad de Tarea cuya misión era desarrollar operaciones contra la subversión. El marco en que se desarrolló mi actividad y el tipo de tareas que debí cumplir hicieron que permanentemente me encontrase en la disyuntiva de cumplir con mi juramento hipocrático como profesional médico y mi carácter de militar; opté por cumplir con las exigencias que el servicio militar me imponía y en medio de una gran presión psíquica; fueron muchas las noches de insomnio tanto en mi destino como en los pocos momentos que pasaba en mi hogar; mi psiquis vivía en conflicto permanente”.
En la ESMA, se “me encargó atender las necesidades de subversivos que se hallaban en libertad”. “Recuerdo que uno de ellos me denunció después en Conadep (...). También participé en diversos operativos para detener subversivos y en actividades de inteligencia antisubversiva. En los años 1980 y 1981, además de las misiones que he relatado, pasé a hacerme cargo de las comunicaciones de la Unidad, lo que incluía escuchas telefónicas (...) Los sentimientos o conceptos de moral y legal se habían borrado en mí por así decirlo.”

González

Alberto Eduardo González era Gato González, Luis, Oscar Paz Alara. Capitán de corbeta, oficial de inteligencia del GT 3.3. Pasó a Cancillería en 1978. González viajó a Suiza como custodia de Pablo González Langarica, secuestrado, al que extorsionaron para obligarlo a sacar de una caja de seguridad dinero de Montoneros.
En 1990, la Armada inició un expediente con su caso. González llevaba varias licencias médicas. El 4 de junio de ese mismo año, explicó a través de un exhorto que sus males se originaron en la ESMA. “Este es un largo proceso cuyos primeros síntomas los identifico claramente después de irme de pase de la ESMA a raíz de diversos inconvenientes que sufrí junto a mi grupo familiar”, indicó. “Luego de mi pase a la ESMA tuve una actitud de recluirme, perdí prácticamente a todos mis amigos y mantuve una relación muy restringida con otros miembros de la Armada, incluidos mis propios compañeros, de quienes me distancié.”
Dijo que se sentía “responsable por la vida que debió llevar mi familia como consecuencia de mi actividad antiterrorista”. Y que “cuando me fui de pase a la ESMA comencé con alergias de tipo psicosomáticas (...) y una alteración profunda en los valores y en mi personalidad (...) cuestiones relacionadas con la contrainteligencia motivaron que mi persona se haga pública y a partir de allí comenzaron los medios masivos de comunicación, tanto nacionales como extranjeros, a bloquear cualquier acción que yo hubiese emprendido para recuperar mi grupo familiar. Así mi familia leía y veía por TV lo que yo negaba siguiendo las directivas de mis superiores”. Y agregó: “Para 1985 vuelve a surgir este problema una vez más y en esa oportunidad consulté a la Armada y la respuesta que recibí fue otro de los contribuyentes a mi actual estado. Paralelamente mi grupo familiar se vio sometido a continuas mudanzas llegando a registrar once en los años que van de 1979 a 1982”.

Marca de los tiempos

Las Actuaciones de Justicia comienzan de distintas maneras. Si hay una herida de bala, se labran inmediatamente porque el herido debe salir del servicio y la fuerza debe saber si debe pagar la licencia. En los casos de afecciones psíquicas, como la mayor parte de estos casos, los marinos van obteniendo distintas licencias médicas. Al cabo del tiempo, las licencias se agotan y deben pedir el retiro o abrir una evaluación paralela con el objetivo de hacerla pasar como lesiones provocadas a raíz de actos de servicio. De esa manera, no sólo pueden seguir dentro de la fuerza sino que además pueden cobrar.
María Laura Guembe coordina la investigación sobre los archivos de Policía, Prefectura y Gendarmería en el Ministerio de Seguridad. Ella dio testimonio ante el Tribunal Oral Federal Nº 5.
“Las Actuaciones de Justicia muestran los tiempos políticos –dice–: aumentan en el ’85 y ’86 y cuando los militares empiezan a sentirse amenazados por los juicios dejan de hacerlo. En esos momentos invocan otros temas, como Malvinas, y cuando aparecen las leyes de impunidad otra vez vuelven a las Actuaciones y a decir ‘Yo participé’. Esto es muy claro, sobre todo, en la década del ’90. Hay que aclarar que se trata de Actuaciones de Justicia por cuestiones psiquiátricas. Porque estas actuaciones en sí no varían particularmente en cantidad sino esas en particular.”
Estos expedientes, sostiene Guembe, son además un reclamo político hacia la cúpula de la Armada. Como sucedió con el marino Adolfo Scilingo, muchos piden un aval que reconozca los padecimientos como efectos del servicio.
Para Guembe, “estos documentos tienen un altísimo valor testimonial. Por un lado, permiten ver algo de lo cotidiano que ningún otro documento oficial muestra. Nos permiten acercarnos más y comprender mejor. Por otro lado, tienen el valor singular de traer las voces en primera persona de miembros de la fuerza de todas las jerarquías. Se trata de voces complejas, que hay que tomar en su enclave original: sujetos integrando una fuerza armada, relacionados jerárquicamente, pronunciándose en un marco de investigación oficial”.

Desde la ESMA hasta Abuelas

LA HISTORIA DEL HIJO DE HUGO ALBERTO CASTRO Y ANA RUBEL


El último nieto recuperado nació durante el cautiverio de su madre. Su parto fue asistido por otras detenidas. Una de ellas volvió a verlo el mismo día en que supo la verdad sobre su origen y le buscó un lunar que recordaba haberle visto al nacer.
 Por Adriana Meyer

En el campo de exterminio que funcionó en la Escuela de Mecánica de la Armada había un lugar al que llamaban La pequeña Sardá, pero también estaban “las piezas de las embarazadas”, y el sótano debajo del Casino de Oficiales. Allí, en una de las cuatro maternidades clandestinas, nació el nieto 116 que recupera su identidad, cuando su mamá Ana Rubel lo tuvo por cesárea a los siete meses de embarazo. Nada más se supo de ella, que junto a su pareja, Hugo Castro, permanecen desaparecidos. Eran cuatro camas en una habitación, sábanas verdes, una incubadora y algunas detenidas que asistían al médico Jorge Magnacco. “Ana de Castro llegó a la ESMA embarazada de dos meses, fue torturada y a los siete meses le practicaron una cesárea. El bebé fue puesto en una incubadora, ella me pedía que le dijera cómo era el bebé, si estaba bien”, declaró la sobreviviente Sara Osatinsky en todas las audiencias a las que fue convocada para dar su testimonio.
“Dos días después Pichona (por María del Carmen Moyano de Poblete) y Ana fueron trasladadas de la ESMA y nunca más supimos de ellas, a medida que las embarazadas tenían a sus hijos las separaban de ellos, y muchos de esos niños fueron apropiados por los militares”, completó la viuda de Marcos Osatinsky, dirigente de las FAR y uno de los prófugos de Trelew que murió asesinado. Esta mujer, exiliada en Europa, asistió quince partos de sus compañeras de cautiverio en la ESMA.
El día que nació el hijo de Ana Rubel y Hugo Castro, en junio de 1977, también estaba en la pieza de las embarazadas la detenida Alicia Milia de Pirles. Como Osatinsky, declaró en varias de las causas por estos delitos de lesa humanidad. Junto a otras y otros sobrevivientes participó en septiembre de 2011 de un reconocimiento en la ex Escuela de Mecánica, en el cual guiaron por las salas donde las embarazadas daban a luz a los jueces que en ese momento estaban a cargo del juicio por el plan sistemático de apropiación de menores durante la dictadura. Tras bajar del Casino de Oficiales, había un sótano y en uno de esos cuartos, que funcionaba como una enfermería, estaba la “maternidad” pero, según estos testigos, no era la única. Además de Pirles acudieron a la recorrida Miriam Lewin, Lila Pastoriza y Carlos Muñoz.
Tanto Pirles como Pastoriza recordaron el caso de Ana de Castro, quien parió de manera prematura en una cama de esa enfermería. “Ana estaba acostada en una de las camas, una de las cosas que recuerdo son las cortinas de plástico para separar las camas y un mueble de hierro con puertas de vidrio para guardar medicamentos”, dijo Pirles. Pastoriza agregó que ya había visto a una chica que se llamaba Ana en la enfermería, que se abrió la blusa y le dijo: “Mirá lo que me hicieron esos hijos de puta”, y le mostró sus pechos destrozados por la tortura. Cuando le preguntó al jefe del grupo que la había secuestrado cómo podía ser que sucediera eso, le respondió que había subversivas embarazadas y que la decisión era que sus hijos fueran criados por familias que no tuvieran los valores de la subversión.
Milia de Pirles, que trabaja en la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, confirmó que el jueves se encontró con el nieto 116 cuando éste acudió a la convocatoria del secretario Martín Fresneda para darle la noticia sobre el resultado del examen genético. Sin preguntarle su nombre, la mujer recordó que aquel bebé a cuyo nacimiento asistió tenía un lunar, y el joven se lo mostró.
En el tercer piso de la ESMA, donde estaban los lugares de detención y tortura conocidos como Pecera y Capuchita, también funcionaron tres salas de embarazadas, la más conocida era la que llamaban Sardá por izquierda o
La pequeña Sardá.
Hugo Alberto Castro y Ana Rubel de Castro fueron secuestrados al salir del domicilio de la madre de él, en Rawson 3575, La Lucila. Ambos fueron vistos en la ESMA y es posible que Hugo también fuera visto en el Pozo de Quilmes. Ana había nacido el 27 de julio de 1949 en Resistencia, Chaco. Su familia le decía Ani. En tanto, Hugo nació en San Isidro, el 1º de septiembre de 1951. Ambos militaban en el FAL (Frente Argentino de Liberación). Ana era estudiante de Ciencias Económicas y trabajaba en el Laboratorio Bagó, mientras que Hugo era maestro mayor de obras y estudiante de Arquitectura.
La familia Castro buscó a Hugo, a su mujer y al niño desde el primer momento. Sabían que estaba esperando un hijo con su nueva pareja, a quien aún no conocían. En 1984 hicieron su primera denuncia. Por su parte, los Rubel sólo buscaban a Ana, porque desconocían que ella estaba embarazada y que había formado pareja con Hugo Castro. El 18 de enero de 1977 la familia Rubel recibió un telegrama donde les informaban que debían viajar a Buenos Aires porque su hija se encontraba muy enferma y ese mismo día partieron desde Resistencia. Al llegar no la encontraron, pero sí constataron que su departamento había sido violentado y estaba todo revuelto. La familia ya había padecido la violencia de aquellos años: el hermano de Ana, Oscar Rubel, había sido asesinado en 1974.
El vínculo entre Ana y Hugo pudo ser corroborado 30 años después por la investigación de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) y las declaraciones de los sobrevivientes de la ESMA. Recién entonces quedó confirmado que la mujer mencionada en las denuncias como “Ana de Castro” era Ana Rubel de Castro.
Así, Perla Rubel, hermana de Ana, se comunicó con su prima Delia Susana Horowitz, quien había sido la última persona en estar con ella antes de que la secuestraran. Delia ratificó que ese día, el 17 de enero de 1977, Ana le había contado que estaba embarazada. Como los padres de Ana ya habían fallecido, a pedido de Abuelas se realizó la exhumación de sus cuerpos para obtener el material genético e incorporarlo al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG). De esa manera, en 2008 pudo completarse el perfil genético del grupo familiar Castro Rubel.
El hijo de Ana Rubel y Hugo Castro se enteró en agosto de este año que no era hijo de quienes decían ser sus padres. Al principio le negaron información pero finalmente el hombre que lo crió, un médico, le confesó que durante una de sus guardias en el Hospital Pedro Elizalde, dos hombres entraron con un bebé prematuro en brazos y que como nadie lo reclamaba se lo quedó. El niño fue inscripto como hijo propio y es por eso que hasta hace tres meses no dudaba de su identidad. El joven se acercó a Abuelas de Plaza de Mayo el 16 de octubre para comenzar la búsqueda de su origen, y fue recibido por el equipo de Presentación Espontánea de la institución, que de inmediato solicitó a la Conadi la realización “urgente” del examen de ADN.
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Maduro denuncia bloqueo financiero contra Venezuela en el mercado mundial

El presidente de la República, Nicolás Maduro, denunció este lunes la existencia de un bloqueo financiero en el mercado mundial contra Venezuela por parte de factores de la derecha para tratar de impedir que el país acceda a financiamientos que permitan superar la disminución del ingreso petrolero.

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“Tenemos un bloqueo financiero contra Venezuela para impedirnos acceder a financiamientos que necesitamos para superar parte de la merma del ingreso petrolero. Estamos planificando y optimizando el presupuesto de divisas 2015 al máximo”, manifestó el mandatario durante el acto de clausura del I Congreso Nacional de Movimientos Sociales del Gran Polo Patriótico, realizado en el Cuartel de la Montaña, Caracas.
Explicó que el mecanismo del bloqueo consiste en el incremento del indicador Riesgo País de Venezuela por parte de las agencias de calificación del mercado mundial, con el objetivo de obstaculizar al país el acceso a financiamientos en divisas.
El indicador Riesgo País permite calificar a los países en el mercado mundial de acuerdo con las posibilidades que tienen de no cumplir con las operaciones transnacionales y financiaciones convenidas entre naciones, incurriendo en moras de pago o default.
El presidente Maduro precisó que dichas empresas encargadas de calificar el riesgo País han posicionado a Venezuela entre los más altos niveles, “incluso por encima de países que están en guerra o que sufren los embates del ébola”, acción que atribuyó a razones políticas.
A modo de ejemplo, apuntó que bajo estas circunstancias si Venezuela solicita un crédito de 1.000 millones de dólares para ser invertidos en obras sociales, “nos quieren cobrar 35% de interés, mientras que a otros (países) 6%”. Igualmente, el jefe de Estado denunció que “hay venezolanos metidos en esta jugada contra la patria y el ataque a la moneda”.
Señaló que uno de los mecanismos que utiliza la derecha como parte de la guerra económica es el intento de imponer el dólar paralelo en del mercado nacional. En este sentido, explicó que el 98% de las inspecciones realizadas en el país a empresas y comercializadoras demuestran que el dólar utilizado para las importaciones es el otorgado por el Estado a través del Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex).
“El dólar paralelo en la realidad económica venezolana no existe, nos lo quieren imponer como instrumento de guerra financiera, monetaria, psicológica y política”, ratificó.
Asimismo, mencionó la sobreproducción de petróleo, a través de técnicas contaminantes como el fracking por parte de Estados Unidos, lo que ha ocasionado la caída del precio del barril de petróleo, como otro de los mecanismos activados para tratar de debilitar las economías de grandes potencias productoras de crudo como Rusia, Irán y Venezuela.

“En Honduras hay escuadrones de la muerte”

Rafael Alegría, dirigente campesino y diputado del Partido LIBRE


Por Danilo Albin
Haciendo honor a su apellido, Rafael Alegría intercala sonrisas en medio de un escalofriante testimonio. Este histórico campesino hondureño, ahora diputado del partido de izquierdas Libertad y Refundación (LIBRE), ha tenido que aprender a vivir con la muerte a su alrededor. Durante los últimos días ha visitado Madrid, Barcelona y Euskadi, donde ha advertido sobre las graves vulneraciones a los derechos humanos que se producen en su país. De hecho, Alegría también está en la mira de los escuadrones de la muerte. El anterior presidente, Porfirio Lobo, le recomendó que no lo denunciase a la Policía, ya que el remedio podía ser peor que la enfermedad.
¿Cuál es el motivo de su visita a España?
Hemos venido a llamar la atención del pueblo y de las autoridades sobre la complicada situación que atraviesa Honduras. Debo decir que estoy contento, porque he palpado mucha preocupación por lo que pasa en Honduras, principalmente por los casos de violencia y persecución, así como por las pretensiones del gobierno actual de imponer una dictadura.
¿En Honduras se violan los derechos humanos?
Ese es uno de los grandes problemas que tenemos. En nuestro país, un 70% de la población vive en la pobreza. Según Unicef, el 59% de los niños sufren desnutrición crónica. Es una situación muy grave, y el gobierno, en vez de buscar diálogo y soluciones pacíficas, lo que hace es reprimir y asesinar. Nuestro partido ya ha denunciado que en Honduras hay escuadrones de la muerte que, según su propio lenguaje, se dedican a hacer limpieza social, asesinando especialmente a jóvenes. También hay que destacar que de estas violaciones a los derechos humanos no se salva prácticamente nadie. Por ejemplo, en menos de cuatro años han asesinado a 140 líderes campesinos. Se calcula que el feminicidio en Honduras acumula 2.020 mujeres asesinadas en ese mismo periodo. También fueron asesinados 85 abogados y 44 periodistas. El último asesinato fue el de una dirigente campesina, Margarita Murillo, fundadora de la Vía Campesina.
¿Qué grado de responsabilidad tiene el gobierno de Honduras sobre estas violaciones a los derechos humanos? Absoluto. En toda sociedad civilizada, el estado debería brindarles seguridad a las personas. En Honduras no sólo no la ofrece, sino que el propio Estado es factor de violencia. Hay una policía civil que se ha comprobado que está ligada al crimen organizado. El actual gobierno ha organizado de forma paralela una policía militar política, para reprimir las luchas de nuestro pueblo. Hay que recordar que después del golpe de estado de 2009, el pueblo se organizó en resistencia, y aún permanece movilizado. Pues resulta que el régimen que usurpó el poder es el que ha puesto en marcha esa Policía Militar.
¿Qué podría hacer la comunidad internacional para frenar esta situación?
Nosotros creemos que es el momento de que la comunidad internacional vuelva sus ojos a Honduras. Hay que recordar que cuando se produjo el golpe de estado, hubo sendas declaraciones de la ONU, OEA o Unasur, entre otros organismos, a favor del orden constitucional. Sin embargo, esa misma comunidad internacional fue influenciada por Estados Unidos para que no hubiese salida democrática en el país. Entonces reconocieron unas elecciones amañadas, tal como promovió Estados Unidos. A raíz de ello, ahora mismo en Honduras no hay democracia, sino un gobierno duro, de corte dictatorial.
De hecho, usted ha sido amenazado en reiteradas ocasiones…
Así es. Incluso fui informado por el anterior presidente, Porfirio Lobo Sosa, de que había un plan para eliminarme. Me dijo que había que cuidarse, pero también me indicó que él no podía garantizarme la vida, ni siquiera la protección, porque era consciente de que la Policía no era confiable.
¿Y usted qué hizo?
Pues los compañeros de Vía Campesina me acompañan todo el tiempo. He tomado medidas; no ando solo. Además, he denunciado esta situación a nivel nacional e internacional, aunque todos somos consciente de que estamos en la ley del sálvese quien pueda. Fíjese que el presidente del Congreso hondureño llegó a afirmar que la seguridad tenía que proporcionársela uno mismo, no saliendo a fiestas, no andando por la noche y no yendo a las manifestaciones. Repito: eso lo dijo el presidente del Congreso de Honduras.
¿Quiénes están detrás de estas amenazas de muerte?
Es gente de la oligarquía, vinculada a la Policía. Hay una denuncia ante la Fiscalía, pero no ha habido ningún avance. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha ordenado que se tomasen medidas cautelares para protegerme, lo cual es importante, aunque no siempre alcanza: hubo pronunciamientos similares en otros casos, pero los compañeros fueron igualmente asesinados.
¿Ha valorado la posibilidad de marcharse del país?
Esa era una alternativa, pero decidí quedarme. No puedo concebir la vida fuera de mi país. Llevo 40 años luchando en el movimiento campesino, y estoy convencido de que tenemos una gran tarea por delante: la refundación del país. Así que nos encomendamos a Dios.
¿Al presidente no se puede encomendar?
Definitivamente no. Ni siquiera pedirle ayuda o protección. Le voy a poner un ejemplo: todos los dirigentes del partido del gobierno tienen coches blindados, equipos armados… A nosotros, por el contrario, nos reprimen dentro del propio Congreso nacional, como ya ocurrió hace algunas semanas. Así que nuestra protección pasa, principalmente, por la presión que realizan los organismos de derechos humanos.
Antes mencionaba el caso de la reconocida dirigente campesina Margarita Murillo, asesinada a finales de agosto pasado. ¿El gobierno de su país ha dado algún paso para aclarar este caso?
Absolutamente nada. También asesinaron a 100 campesinos que luchaban por la tierra en la zona del Bajo Aguán, y no hay ni tan siquiera un requerimiento fiscal o una investigación seria y responsable para dar con el paradero de los asesinos, aunque todo el mundo sabe quiénes fueron: paramilitares y escuadrones de la muerte.
Durante su visita a Euskadi, ha sido recibido por la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco. ¿Está satisfecho con los resultados?
Los miembros de la comisión fueron muy receptivos. Entre otras cosas, les planteamos la posibilidad de que una delegación de parlamentarios vascos se desplace a Honduras para conocer la situación que estamos viviendo. También les pedimos que impulsen una declaración en la que expresen su preocupación por las violaciones a los derechos humanos en nuestro país y que estén atentos a los acontecimientos en Honduras.
“En Europa hay aires de cambio”
¿Qué otros contactos ha mantenido en el Estado español?
También estuve en Madrid, donde participé en un foro organizado por Podemos sobre el Tratado de Libre Comercio entre Europa y Estados Unidos. Luego fui a Barcelona para estar con organizaciones fraternas, como VSF-Justicia Alimentaria Global, junto a la que impulsaremos una campaña contra el monopolio del azúcar.
¿Ha encontrado coincidencias políticas con Podemos?
El compañero Manuel Zelaya Rosales (ex presidente de Honduras, depuesto por un golpe de estado en 2009), actual coordinador de LIBRE, ha tenido oportunidad de encontrarse al más alto nivel con los dirigentes de Podemos. Yo también pude dialogar con miembros de la comisión política, y he visto que en este movimiento hay mucho interés por América Latina. Estoy sorprendido porque en poco tiempo se ha constituido un movimiento democrático y dinámico como Podemos, con mucho respaldo de la población. Creo que en Europa hay aires de cambio, y eso me emociona.

Negociadores del Gobierno vuelven a La Habana y Santos pide acelerar el proceso


dialogos

A su llegada a la XXIV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno en la ciudad de Veracruz (México), el presidente Juan Manuel Santos aseguró que los 19 países presentes en el encuentro se enterarán de los avances que ha tenido el proceso de paz entre con las Farc y pidió “avanzar más rápidamente”.
“Vamos a contarles a todos los países los avances que hemos tenido en materia de paz. Mañana (hoy) los negociadores vuelven a La Habana a reanudar las conversaciones en un ambiente que espero sea muy positivo”, afirmó.
Santos agregó que, a su juicio, “tenemos que avanzar más rápidamente de lo que hemos venido avanzando”.
El primer mandatario también agradeció a México, a través de su canciller José Antonio Meade; y del embajador de Colombia en este país, José Gabriel Ortiz, tras recibir la Presidencia pro témpore de Colombia, en la próxima Cumbre Iberoamericana.
“Es una oportunidad para fortalecer nuestras relaciones con los países de Iberoamérica y por eso me complace estar nuevamente en México”, añadió Santos.
“El que hace terrorismo es terrorista”. Luego de que el expresidente y senador Álvaro Uribe divulgara los supuestos acuerdos entre el Gobierno y las Farc para reanudar la mesa de negociación de La Habana, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón afirmó que “el que hace terrorismo es terrorista”.
Las declaraciones de Pinzón responden a una de las supuestas “reglas de juego” para continuar el proceso de paz expuestas por Uribe y según la cual “el Gobierno debe comprometerse a quitarles el título de terroristas a las Farc”.
En el lanzamiento de la campaña ‘Regálese una nueva vida, en Navidad todo es posible’ Pinzón también se refirió a la solicitud de acabar con los bombardeos y transitar a un cese el fuego bilateral y dejó el tema en manos del presidente Santos y de los negociadores.
“La desmovilización ha aumentado porque el guerrillero raso se ha dado cuenta de que es una guerra que no tiene sentido y mientras exponen su vida, unos pocos jefes salen huyendo del país y otros jefecitos se quedan acá enriqueciéndose personalmente”, dijo.
De acuerdo con Uribe, entre las supuestas condiciones está que el Gobierno se debe comprometer a reparar económicamente a los familiares de los comandantes que hayan muerto a manos de las Fuerzas Militares.
Además, habla de archivar y cerrar las investigaciones contra cualquier miembro de las Farc, liberar sin condiciones a los guerrilleros presos, borrar todos los registros penales en las páginas de internet del Gobierno e Interpol, además de mantener a los guerrilleros rasos por cinco años con un auxilio de $1.800.000.
Apoyo de cancilleres
Los cancilleres iberoamericanos expresaron su apoyo a las conversaciones de paz, mediante la aprobación de una resolución en la Cumbre de Veracruz. Fuentes diplomáticas informaron a Efe que este tema dio lugar a “un vivo debate” con varias intervenciones resumidas en el apoyo de los países. Además, fuentes diplomáticas subrayaron que España está respaldando la creación de un fondo que financie el posconflicto.