4 may 2015

¿Qué hubiese hecho occidente si Baltimore no estuviese en Estados Unidos?

La ciudad de Baltimore (Maryland, EE.UU.) sufre una ola de disturbios tras la muerte el 19 de abril bajo custodia policial del joven afroamericano Freddie Gray, asunto que ha dominado los noticieros alrededor del globo.


3 mayo 2015 
|Protestas por muerte del joven afroamericano.
Protestas por muerte del joven afroamericano.

El diario estadounidense ‘The Washington Post‘ decidió analizar cómo los medios occidentales cubren la situación o, más precisamente, cómo la habrían cubierto si Baltimore estuviera en otra parte del mundo y cómo habrían reaccionado Gobiernos y organismos.
Desde el punto de vista del diario estadounidense, si lo que está pasando en Baltimore, hubiera ocurrido fuera de EEUU., la reacción internacional habría sido la siguiente:

- Habría numerosas entrevistas con analistas internacionales que predecirían una ‘primavera’, elogiando la movilización de los jóvenes para la protesta a través de las redes sociales.
- Los Gobiernos del mundo habrían expresado su preocupación sobre el auge del racismo en el país y la violencia estatal. Habrían condenado el trato a minorías étnicas y corrupción de las fuerzas de seguridad a la hora de administrar los casos de brutalidad policial.
Londres habría emitido un comunicado: “Llamamos al régimen a frenar a los agentes de seguridad del Estado que han tratado brutalmente a miembros de minorías étnicas. La aplicación igual de la ley, así como el respeto a los derechos humanos de todos los ciudadanos, sean negros o blancos, es esencial para una democracia sana”.
- La ONU, por su parte, también habría emitido un comunicado: “Condenamos la militarización y la brutalidad policial que hemos observado a lo largo de los últimos meses. Instamos firmemente a las fuerzas de seguridad a lanzar una investigación rigurosa sobre la muerte de Freddie Gray en Baltimore. No hay excusa para la violencia policial excesiva”. Además, habría exhortado al Gobierno a hacer públicas las bases de datos sobre la violencia policial para mejorar la transparencia y reducir la corrupción en el sistema judicial.
- Los grupos internacionales de defensa de derechos humanos se habrían dirigido a la comunidad internacional, pidiendo facilitar asilo a las minorías étnicas negras procedentes del país.
(Con información de Últimas Noticias)

YERBA MALA

 PAGINA/12 RECORRIO DOS YERBATALES DONDE LA EXPLOTACION LABORAL ES PARTE DEL PAISAJE

Viaje a la profundidad de la selva misionera

El Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (Renatea) denunció penalmente el año pasado 746 casos de trata de personas con fines de explotación laboral en el sector rural. Cómo viven las víctimas de ese infierno.
 Por Sebastián Premici

El Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (Renatea) denunció penalmente el año pasado 746 casos de trata de personas con fines de explotación laboral en el sector rural. A su vez, los menores de edad rescatados en situación de vulnerabilidad fueron 50. Es la historia repetida de trabajadores golondrina, peones de la Pampa Húmeda, u obreros de la yerba misionera. Página/12 viajó la semana pasada a Misiones para recorrer dos yerbatales de empresarios de esa provincia y ofrecer los testimonios de las víctimas de la trata y la precariedad laboral.
Los caminos pedregosos, empinados o en bajada, de tierra roja y densa por la lluvia de los días previos dan paso a los distintos yerbatales de Misiones. Algunos ofrecen tranqueras, otros solamente pueden ser hallados por quien conozca bien los vericuetos entre las malezas y los montes. Los campamentos en un yerbatal de 130 hectáreas pueden multiplicarse por cuatro. Los empresarios tienen la costumbre de mover a los tareferos según sus necesidades o urgencias frente a una inminente inspección. Pero hay algo que resulta invariable: la precariedad en la que viven, en carpas improvisadas de lona, colchones al ras del suelo, sin agua potable para beber, sin un lugar higiénico para guardar la comida. Conviven con sus hijos, hijas o bebés. Los pañales desperdigados por cada uno de los campamentos son un testimonio de esa vulnerabilidad. Aunque de a poco, algunos tareferos comenzaron a romper, de la mano del Estado, ese cerco de silencio que los dominó por generaciones.

Trata por tres

“Para dormir teníamos camas de tacuara cortada y el colchón arriba, dormíamos a diez centímetros sobre la tierra. Teníamos que tener cuidado de las arañas, víboras. Nunca tuvimos una casa, un galpón grande. A mí me sorprendió una señora con una nenita descalza yendo a tarefear en pleno mediodía. Yo tengo mi hija que a veces la reto porque no querés que le agarre un asoleo. La criatura esa estaba en el yerbatal pasando hambre. La que paga es la criatura.” El testimonio corresponde a David, un tarefero que conversó con Página/12, cuya real identidad será preservada.
El denunció ante el Renatea al secadero Establecimiento Alto Verde, de Gamarra Hermanos SRL, cuyo titular es Francisco Antonio Gamarra. El organismo formuló la denuncia penal por trata laboral ante el Juzgado Federal de Primera Instancia de El Dorado, Misiones.
Para acceder a este yerbatal hay que tomar el Camino Vecinal, a tres kilómetros de la Avenida República Argentina y la ruta provincial 19, en la localidad de Wanda. Gamarra es un reincidente. Ya acumula tres denuncias penales, una por trabajo infantil y dos por trata laboral.
“Teníamos que laburar forzado, unas diez u once horas. Desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde. ¿Has visto cómo se saca la yerba sobre la espalda? Tenés que sacar 100 kilos y caminás doscientos o trescientos metros hasta el camión, no tenemos carrito, hacemos todo con la mano. No hay un respeto al trabajador. Lo único que quieren es llenarse los bolsillos. Ahora nadie me quiere dar laburo porque saben que voy a denunciar”, narró a este diario David.
La otra modalidad que se repite es la manera que tienen los tareferos de acceder a la comida, o las provisiones necesarias para vivir. Deben comprar exclusivamente en la despensa que es manejada por el mismo dueño del secadero. Es el modelo inspirado en La Forestal, empresa que les pagaba a sus trabajadores con papelitos que sólo servían en las despensas de la propia empresa.
“Gamarra tiene un establecimientos en Esperanza, tiene su secadero, depósitos, tiene inclusive la cantina, que es como su propio mercado.
¿Les pagaban poco? –preguntó este diario a David.
–Un litro de leche nos salía 70 pesos, un kilo de carne, 65 pesos. Pero no te mandaban un kilo de carne, te daban un pedazo de hueso de 800 gramos y 200 gramos de carne. Es la realidad, chupar hueso. Para que te salga redondeado tenés que acampar entre 7 u 8 personas. Pero hay familias enteras trabajando, con dos o tres chiquitos. Laburan sólo para comer. Encima Gamarra quiere ser intendente en Puerto Esperanza, pueden verse todos los carteles en los camiones”, agregó David.
Los secaderos les proveen la yerba a los molinos, que pertenecen a las grandes marcas, y de ahí sale fraccionada hacia los comercios, almacenes, supermercados. En la provincia existen aproximadamente 15.000 tareferos y 500 contratistas. Algunos trabajadores saben de la existencia de una nueva Ley del Peón Rural, pero pocos se atreven a hacerla valer. Aunque los más jóvenes van perdiendo el miedo a costa de saber que en su próxima tarefa terminen de la misma manera. Gamarra fue denunciado una vez en 2014 y en dos oportunidades en lo que va de este año. El trato inhumano no varió.

Nómades

En la localidad de San Vicente, sobre la ruta provincial 219, está el secadero del empresario Ignacio Kleñuk. Son aproximadamente 130 hectáreas, que según sus trabajadores produce un millón de kilos de yerba. La facturación anual del yerbatal ronda los 4 millones de pesos. Kleñuk tiene varios campos, además de su “despensa”. Página/12 recorrió parte del establecimiento. Algunos campamentos estaban a la vista desde la ruta, en otros había que caminar entre las líneas de las plantaciones. Los distintos campamentos abandonados dan cuenta de que los tareferos son nómades dentro de su vulnerabilidad. Los capataces los mueven según la zona donde estén tarefeando o son relocalizados luego de haber escapado del campamento anterior.
Nelson trabaja de lunes a viernes, lo que le dé el cuerpo, según relata. Trajo del pueblo Las Quintas su colchón y herramientas. Antes de llegar al yerbatal tuvo que pasar por el supermercado San José, propiedad de Kleñuk. Está con su hermano, José. Una sola vez en su vida trabajó en blanco. Página/12 se los cruzó mientras estaban yendo a una de las carpas, antes ocupada por otra cuadrilla. Los pañales y biberones desperdigados sobre la tierra húmeda atestiguaban la presencia de bebés con sus madres.

–¿Dónde toman agua? –les preguntó este diario.

–Ahí, a cien metros, en la vertiente –respondió Batista.
Los cien metros fueron trescientos, había que descender por un camino algo rocoso, algunas mangueras tiradas en el suelo presuponían que al menos tendrían una bomba para extraer el agua. La vertiente era nada más que un reducido espacio, algo más grande que una zanja. Ahí saciaban su sed, se bañaban y tomaban el agua para cocinar.
Llegaron ahí con la promesa de recibir 450 pesos por tonelada, cuando el precio acordado oficialmente, en mano y en blanco, ronda los 600 pesos. No todos llegan a levantar en sus espaldas 1000 kilos por día. Mientras que Página/12 conversaba con los dos hermanos, sobre la ruta circulaba un camión con más tareferos yendo hacia otro campamento.

–¿Alguna vez escucharon hablar de la Uatre y el Momo Venegas? –quiso saber este diario.

–Síiiii –José alargó su respuesta como si estuviese recordando algo. “Los de Uatre venían y arreglaban con los patrones. Por ahí alguien hacia la denuncia, y le decían al patrón “ése te denunció”. Y se iban y nosotros nos quedábamos igual.
José y Batista siguieron su camino. Página/12 buscó dónde se había detenido ese camión con tareferos. Luego de caminar 600 metros, allí estaba. Había mercadería descargada, en bolsas del mercado San José, el Buen Ojo y Regalería Ojitos. Todo de Kleñuk. Era el principio de un nuevo campamento. Pero los tareferos se habían escondido.

Compras para la SIDE: Stiuso salía de shopping por Miami

Un informe señala que la mayoría de las compras que contrataba el ex agente se realizaban en esa ciudad de EE.UU.
Nicolás Pizzi

Todos los caminos de Antonio "Jaime" Stiuso conducen a Miami, donde residiría por estos días. En esa ciudad, muy lejos de las casualidades, están afincadas la mayoría de las empresas donde iban a comprar los espías argentinos, al menos entre 2012 y 2013.

Según un informe al que accedió Clarín y que ya fue incorporado a la causa judicial por contrabando contra Stiuso y otras personas, la mayoría de las importaciones que realizaba la Secretaría de Inteligencia durante esos años provenían de Miami. La firma Nekor Electronics fue una de las más requeridas. Desde 2005, se dedica a la venta de cámaras digitales, Smart Phone, Tablet, notebooks, Smart TV, entre otros productos. En su página web, también ofrece drones de última generación, una herramienta también utilizada para espiar desde las alturas.

Otras firmas de Miami elegidas durante la era Stiuso fueron DCS International Investment Corp. (aparece en registros comerciales como inactiva), Hecny Transportation y Camlen Electronics.

En Miami también tienen su sede varias de las 52 firmas mencionadas por el legislador Gustavo Vera en la causa por enriquecimiento ilícito contra el ex jefe de Operaciones. Se destaca American Tape USA, supuestamente a nombre de Jordi Ferrando Verite. En principio, no hay vínculos entre las empresas, pero las dos investigaciones recién comenzaron.

Para la defensa de Stiuso, todas las acusaciones son "infamias". Su abogado recorre a diario los pasillos de Tribunales, aunque todavía no se presentó en ninguno de los expedientes. El argumento legal es que su cliente está fuera del país.

La SIDE cuadriplicó sus importaciones entre 2012 y 2013 (pasó de 25.329 a 92.421 kilos). En la mayoría de esas operaciones aparece Nicolás Mercado, otro agente denunciado por Oscar Parrilli como parte de la maniobra de contrabando (en otras guías el que firma es el ex jefe de Operaciones, pero su nombre está mal escrito: Jaime Stiusso).

Mercado era la persona que retiraba la mercadería en Ezeiza. Además de estampar su firma, en la documentación aduanera dejaba asentada una dirección, Araoz 1198, donde hoy funciona una empresa que comercializa instrumental médico y odontológico. Fuentes judiciales consultadas por Clarín confirmaron que ya se presentó ante el juez Rafael Caputo, aunque no dijo ni una sola palabra.

Su caso es llamativo porque ya había sido denunciado por el propio Stiuso, lo que pareció una jugada para desmarcarse del escándalo que se venía en puerta.

En la causa judicial por contrabando también se presentó la firma House to House, dueña de la camioneta en el que Stiuso salió del país junto a Damián Sierra, un funcionario aduanero desplazado por la actual conducción del organismo. Esa firma habría asegurado que sólo participó en dos importaciones para la SIDE, pero que fueron por barco.

Entre las empresas que le vendían a la Secretaría de Inteligencia hay casos llamativos como el de la firma china Chongqing Kanghua Ruiming, dedicada a la venta de instrumental oftalmológico. Sin embargo, en la documentación oficial aparece con la leyenda "eletronic instruments".

Cuando hizo la denuncia por contrabando, Parrilli aseguró que en la SIDE no se encontraron muchos de los productos importados. Los cargamentos ingresaban al país sin control. La complejidad de la maniobra desorienta a los investigadores

OCCIDENTE Y LAS CONSECUENCIAS DE LA PRIMAVERA ARABE

El Mediterráneo

 Por Sandra Russo

Ya es casi una frase hecha decir que el Mediterráneo se ha convertido en una fosa común. Aquel Mediterráneo al que le cantaba Serrat se fue volviendo en los últimos años una fosa en cuyo fondo yacen miles de hombres, mujeres y niños que no tienen nombres. No se saben los nombres de los ahogados. Son inmigrantes ilegales, gente que es castigada hasta después de muerta con el NN del anonimato, de la cosificación. No se sabe qué historias han recorrido ni qué caminos han tomado ni de qué pestes huyen, porque no todos vienen del mismo lugar ni escapan de las mismas cosas. Los que empezaron siendo marroquíes, y cruzaban el mar que estaba al lado para llegar a Europa, ahora vienen de miles de kilómetros más al sur, desde los confines subsaharianos de ese continente del que no tenemos la menor idea. Los de más al sur huyen del hambre. El año pasado esos lugares eran Sudán, Tánger, Eritrea.
Otros, por ejemplo los más de 800 que se ahogaron en un solo día del último abril en el canal de Sicilia, huyen también de la pobreza extrema, pero sobre todo de la guerra. Ahora llegan desde Libia, donde desde que la OTAN intervino y tomó como botín endiablado a Muammar Khadafi, el pueblo libio no fue liberado del tirano sino empujado a una guerra civil inacabada, sometido a la violencia de los grupos extremistas que habían sido financiados por Estados Unidos para usarlos como fuerza de choque contra Khadafi. De uno de esos grupos, el más feroz, nació el ISIS.
Desde que terminó la Guerra Fría, y el fanatismo neoliberal causó en Occidente todos los estragos y los infinitos núcleos de dolor humano que conocemos perfectamente, algo estuvo también pasando en Africa, que quedó, como América latina, a merced del mundo unipolar tutelado por Estados Unidos con la participación activa de Europa. Eso que pasó en Africa no lo sabemos, no forma parte de nuestras agendas, también para nosotros Africa es un continente indefinido y borroneado sobre el que, en general, no podríamos opinar seriamente más allá de unas líneas. Pero hoy la frontera sur europea es la más mortal del mundo, y los que mueren son africanos. Son cada vez más, y más. En 2014, 3224 personas murieron al intentar cruzar el Mediterráneo en pateras maltrechas. Muchos de ellos lo hicieron a la vista de los buques guardacostas que no los rescataron. Y no se saben los nombres de los muertos. No se sabe nada, nadie se hace responsable, ni siquiera hay luto o duelo o conmiseración.
Ese número cerrado de 2014 fue, sin embargo, más bajo que el del año anterior y con toda seguridad que el que arrojará 2015, que está batiendo records. Tuvo que ver con la disminución de víctimas la primera acción de Estado del papa Francisco, cuyo primer viaje ya ungido Papa puso proa a Lampedusa. Esa visita inesperada del nuevo Papa puso a Europa en aprietos, y surgió la operación Mare Nostrum, que dotó de recursos a los equipos de rescate. Mare Nostrum concluyó en noviembre de 2014, pese a que su curso estaba bien y debía ser reforzado. Hubo recorte de gasto público. Hoy está vigente la Operación Tritón, que obedece a otra lógica: en lugar de desplegar equipos de rescate, Europa abandona el mar y lo que refuerza son sus propias fronteras. Los ministros de la UE reunidos la semana pasada decidieron eso, además de aportar otro tipo de ideas, como la de perseguir a los traficantes de personas, los dueños de las pateras, o hundirlas directamente en Africa, antes de su salida.
Europa, la vieja y desvencijada Europa –desvencijada sobre todo en su parte más cruel, su parte sur–, se ha convertido en una inmensa fortaleza que como un castillo medieval levanta sus puentes y se atrinchera para repeler a quienes debería refugiar, no sólo por piedad sino más bien por responsabilidad. Los africanos escapan de las pesadillas que no engendraron ellos, sino el colonialismo y la geopolítica a la que fueron condenados después de la Segunda Guerra.
Esos que mueren todos los días son NN, una sigla que se multiplica en otros territorios arrasados por la violencia. Aquí la conocimos. Enrico Calamai fue cónsul italiano en la Argentina entre 1972 y 1977. En ese último año, trabajó frenéticamente para sacar a más de trescientas personas de la Argentina y permitirles la entrada a Italia. Mientras se tramitaban los documentos esas personas eran protegidas. A muchos el propio Calamai les encontró dónde alojarse en los días en los que sus vidas corrían peligro. En 2004, Enrico Calamai recibió la Cruz de la Orden del Libertador San Martín en grado de Comendador. Ahora, Calamai ha fundado el Comité por la Verdad y la Justicia para los Nuevos Desaparecidos. Los nuevos desaparecidos son los africanos que mueren ahogados.
¿Por qué los llama así, por qué equipara lo que sucede ahora en el Mediterráneo con lo que él vivió en la Argentina durante la etapa más salvaje de la dictadura?, le pregunté por teléfono hace una semana. “La razón es que así como sucedió en la Argentina hace cuarenta años, y como cuarenta años antes había sucedido en Alemania, con la Solución Final, se vuelve a dar un genocidio. En la Europa todavía rica y abundante del 2000, ya aparece la estrategia de hacer desaparecer a los inmigrantes. En un sistema neoliberal en el que se recorta el gasto público y hay menos sanidad, menos educación, menos transporte público, menos pensiones, el hecho de que llegue gente nueva crea una lucha de pobres contra pobres. Es desestabilizante, y es considerado un peligro por la OTAN. Entonces para resolver el problema lo que se ha decidido es que esta gente no llegue. Que esta gente desaparezca en el viaje. La estrategia es que se eliminen solos, en el mar, para que nadie los vea morir, y que esas desapariciones no sean percibidas.”
Lo que dice Calamai parece demasiado monstruoso, pero a la luz de las experiencias históricas que él mismo refiere, la humanidad ha demostrado ser capaz de monstruosidades inimaginables. Una prueba de ello es cómo funcionan el alma y la cabeza de la columnista del diario británico The Sun, Katie Hopkins. En una columna que el Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos criticó formalmente, Katie Hopkins se refirió a los africanos como “cucarachas” y “plaga de humanos salvajes” y “un nuevo tipo de virus”. Sugirió que era “una buena idea” perforarles los barcos para se ahoguen más. Y concluyó: “Muéstrame fotos de ataúdes, muéstrame cuerpos flotando en el agua, música de violines y personas delgadas con cara de tristeza. No me importa”.
Lo que dice Katie Hopkins brutalmente lo dice Europa desde hace años y todos los días con sus políticas: no me importa, no me importa.

El pabellón celeste se abre en Milán


EN UNA EXPOSICIÓN UNIVERSAL URUGUAY CUENTA CON UNA VIDRIERA EXCLUSIVA

La Expo Milán, donde Uruguay participa con un llamativo pabellón propio, quedó inaugurada ayer en medio de protestas anticapitalistas, incendios de autos y batallas campales con la policía italiana.




En Milan, el llamativo pabellón presidido por la obra del escultor Pablo Atchugarry. 
Foto:EFE.

may 2 2015


Uruguay es uno de los 143 países presentes en la exposición universal, cuyo motivo central es exponer distintas soluciones a la problemática "Alimentar al planeta. Energía para la Vida".

Antonio Carámbula, director ejecutivo de Uruguay XXI, presente ayer en la inauguración oficial, contó a El País que las protestas "no fueron en los alrededores de la Expo, sino en el centro de Milán, a unos 30 kilómetros de donde se encuentran los pabellones", y confirmó que hoy se inaugurará el pabellón uruguayo cuyo diseño arquitectónico fue resaltado en varias publicaciones europeas.

Carámbula, junto al embajador Gastón Lasarte, han asumido funciones como Comisario y Subcomisario de Uruguay en la exposición ante las autoridades italianas.

Bajo el lema "La vida crece en Uruguay", el pabellón uruguayo presenta las cualidades que hacen de nuestro país un lugar "en donde se cuida la vida, la energía y el origen de los alimentos", expresó Carámbula.

La implementación del proyecto es fruto de un largo trabajo de meses, elaborado por un equipo multidisciplinario bajo la coordinación de Uruguay XXI. El pabellón uruguayo, que tiene tres pisos y 785 metros cuadrados, cuenta con una estructura completamente desmontable. Está emplazado sobre una de las avenidas principales de la expo.

El diseño pertenece a un grupo de arquitectos vinculados al Instituto Nacional de Carnes (INAC), que también brinda asesoramiento para la parrilla que funcionará desde hoy en la planta baja. Pero en el proyecto global se recurrió a un equipo multidisciplinario compuesto por museógrafos, artistas plásticos e ingenieros multimedia, ya que hay un espacio dedicado al audiovisual y la robótica aplicada en las energías renovables y la producción agrointeligente.

En la planta baja, además de la parrilla, gourmet, hay un giftshop que ofrece productos típicos. En el segundo piso, un área expositiva y de espectáculo, y en el tercero, un centro de negocios disponible para uruguayos interesados en mantener reuniones en el lugar.

La concesión del restaurante ha sido otorgada mediante licitación internacional a un consorcio conformado por los reconocidos chefs uruguayos Tomás Bartesaghi, Eduardo Iturralde, Rodrigo Fernández y Agustín Urrusty, y está bajo el asesoramiento de INAC.
Vidriera mundial.

Italia espera recibir en total a unos 20 millones de visitantes con motivo de este evento. Carámbula expresó ayer desde Milán que es una "vidriera mundial" para mostrar la realidad uruguaya de hoy, no solo en los aspectos de producción alimentaria, energías renovables y recursos hídricos, sino también en las áreas de cultura, turismo y tecnología.

Los visitantes podrán vivir una experiencia sonora donde se registran los sonidos característicos del país, desde el ruido del mar hasta las tribunas de un estadio de fútbol, pasando por el sonido del campo o de una feria callejera.

Un cortometraje de 9 minutos, proyectado en tres pantallas desde unos brazos robóticos, exhiben las bellezas de los lugares turísticos y escenas del Carnaval, el tango y el fútbol uruguayo. También, la historia de los inmigrantes europeos que forjaron las primeras industrias de alimentos en el país.
Espacio gastrónomico.

En la planta baja del pabellón, el restaurante-parrilla también se distingue por el servicio de trazabilidad de la carne que se ofrece a los comensales, mediante un sistema digital (QR) que permite conocer en qué campo se crió el vacuno y quién es el productor. Para ese servicio, los mozos cuentan con smartphones y tablets a disposición de los clientes.

El público uruguayo puede seguir de cerca lo que acontece en la Expo Milán 2015 a través de las redes sociales. A tres meses de su creación, la página de Facebook "Uruguay Expo Milán" alcanzó cerca de 16.000 seguidores, Uruguay es uno de los 10 países del mundo que más seguidores en Facebook tiene hasta el momento y con un alto nivel de participación.
Condenan vandalismo.

El presidente de Italia, Sergio Mattarella, condenó enérgicamente "la violencia vandálica" que estalló en la manifestaciones de Milán contra la Exposición Universal, y que dejó un saldo de 11 policías heridos. El mandatario recordó que "el objetivo del evento es la nutrición en el planeta, la lucha contra el hambre y la desnutrición y un orden mundial fundado en una mayor equidad entre los países ricos y las naciones en desarrollo".

http://www.elpais.com.uy/informacion/pabellon-celeste-se-abre-milan.html