Todas las veces que el PSOE dijo en Twitter que jamás permitiría un gobierno del PP
Pedro Sánchez es consciente de ello: en política, Twitter es un arma de doble filo. Puede ser eficaz para transmitir mensajes rápidos y efectivos a una audiencia multitudinaria, pero también puede hacer que todas tus palabras edifiquen una cárcel involuntaria. Le sucedió al antiguo secretario general cuando sus tuits del pasado, en sus años a la sombra, se convirtieron en la sensación de Twitter España. Y le ha pasado a los barones del PSOE cuando ayer, de repente, miles de retuits descubrieron que el rey estaba desnudo.