Por Tomás Lukin
05 de julio de 2017
Las filtraciones como los Panamá Papers y los Swissleaks no solo expusieron los abusos de empresarios, políticos y celebridades sino que ofrecieron evidencia contundente sobre cómo funciona un eslabón fundamental en la red global de servicios financieros offshore: los intermediarios encargados de montar las plataformas para la evasión y fuga. Los especialistas panameños de Mossack Fonseca y el HSBC Private Bank de Ginebra quedaron en el ojo de la tormenta pero no están solos.