1 jul 2025

TANTO DESASTRE PARA NADA

ARGENTINA: LA DESTRUCCION AVANZA
Nubarrones en el cielo bursátil
Caída de las acciones frente a informes financieros y fallos negativos

1 de julio de 2025


La city vivió una jornada cargada de tensiones. Mal cierre para junio. Imagen: Guadalupe Lombardo

El golpe judicial contra los activos de YPF y el alarmante informe de JP Morgan desalentando el carry trade, tuvieron impacto en los papeles argentinos La calma que intentaba sostener el Gobierno en el frente financiero se sugió deteriorando este lunes tras un combo explosivo de noticias que pusieron a los mercados en estado de alerta. En una jornada teñida de rojo, las acciones argentinas se derrumbaron en Wall Street y en Buenos Aires, los bonos bajaron con fuerza, el riesgo país volvió a rozar los 700 puntos y el dólar blue retomó la senda alcista.

Dos elementos clave detonaron el escenario: un fallo judicial sobre la expropiación de YPF y un durísimo informe de JP Morgan, que encendió todas las alarmas entre inversores. El dólar blue subió a 1215 pesos y el mayorista a 1205 pesos.


La bomba judicial con YPF estalló directamente desde Nueva York. La jueza Loretta Preska ordenó a la Argentina transferir el 51 por ciento de las acciones de YPF a los demandantes del juicio por la expropiación de 2012, un giro sorpresivo que disparó el nerviosismo en el mercado. La acción de la petrolera se desplomó 5,6 por ciento en Wall Street, tras llegar a caer más de 8 por ciento durante la rueda, mientras que en la bolsa porteña perdió un 5 por ciento. La decisión borró en minutos el incipiente optimismo que había en la apertura de la jornada.



El contagio fue inmediato: otros papeles argentinos también se tiñeron de rojo. El S&P Merval, que arrancó en terreno positivo, se desplomó 2,3 por ciento en pesos y 2,8 por ciento en dólares, arrastrado por YPF, Metrogas (-5,3 por ciento) y Comercial del Plata (-4,8 por ciento). En contraste, se salvaron Aluar (+1,7 por ciento), Telecom (+0,9) y Cresud (+0,4). Con estos números, el índice líder terminó junio con una baja mensual del 12,9 por ciento en dólares, borrando por completo el avance de mayo.

En Wall Street, los ADRs de empresas argentinas también sufrieron: Edenor cayó 3,7 por ciento, Supervielle 3,6 por ciento y Banco Macro 2,8. A lo largo del mes, las pérdidas llegaron hasta casi 20 por ciento, con Edenor a la cabeza (-19,8 por ciento).

Pero el golpe sobre los activos bursátiles no sólo fue por YPF sino que hubo otro impacto que llegó directo desde el corazón del sistema financiero global. El banco estadounidense JP Morgan emitió un informe demoledor titulado "Tomándose un respiro", en el que recomendó desarmar posiciones en pesos y refugiarse en activos dolarizados, marcando un giro de 180 grados respecto a su visión de abril.

En esa oportunidad, el banco veía atractivo el carry trade con Lecaps, gracias a la estabilidad cambiaria y tasas elevadas. Ahora, sin embargo, advirtió por el “ruido electoral” de cara a las legislativas de octubre, la presión sobre reservas y el final de la estacionalidad favorable del agro.


"Los pilares que sostenían el carry trade se están debilitando", alertaron los analistas. Con el pico de liquidación del campo ya superado y la demanda de dólares por turismo (3500 millones de dólares sólo en el primer trimestre) en alza, sumado a la incertidumbre política, el banco recomienda reducir exposición en Lecaps y otros instrumentos en pesos.

Aunque rescata algunos logros del Gobierno –como la inflación por debajo del 2 por ciento en mayo y el superávit fiscal del 0,8 por ciento del PBI acumulado hasta mayo– el banco advierte que las reservas del Banco Central no crecen lo suficiente pese al último desembolso del FMI por 13.500 millones de dólares. Eso limita la capacidad de reacción ante shocks externos.

La pymes industirales en terapia intensiva

La advertencia de un empresario: "Si esto sigue así, la amenaza de problemas sociales será realidad"
El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, detalló delicada situación que atraviesa el sector productivo. Aseguró que hay empresas que no pueden aguantar mucho más tiempo ante la falta de competitividad.



El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, explicó por la 750 la delicada situación que vive el sector productivo, aseguró que hay muchas empresas que no pueden aguantar mucho más tiempo la falta de competitividad y advirtió que si no hay un cambio rápido, “la amenaza de problemas sociales va a ser una realidad”.

Rosato precisó que en el último año —de enero del 2024 a enero del 2025— se cerraron 12 mil empresas. “Es un número alarmante, porque muestra un camino. Muestra qué está pasando y adónde vamos si no tenemos un plan estratégico para darle sustentabilidad”, advirtió.

El documento reservado del JP Morgan contra el Gobierno

Esto, dijo, se debe a que el país está fuera de competencia en el mercado global. “Argentina no es competitiva. Somos caros en dólares. Tenemos un mercado interno deprimido”, sostuvo. Y agregó que las condiciones externas también se habían endurecido para la industria.

“Estados Unidos y Europa toman medidas, suben aranceles para proteger la mano de obra en un momento donde estamos en una guerra comercial. Esto hay que asumirlo”, aseguró sobre lo que dijo que es una guerra comercial que vive el mundo entero.

Según Rosato, la situación afecta a todas las ramas del sector industrial local. “Nosotros estamos en ese contexto y con el problema de que no podemos competir. No podemos vender”, expresó. “Y los riesgos, la amenaza de problemas sociales, si esto sigue así, va a ser una realidad”, alertó.

Rosato detalló que apenas unos pocos sectores lograban mantenerse a flote. “Los rubros menos afectados son el software, la agroindustria y el sector energético. Las empresas que dan servicio al petróleo, a la minería”, explicó. Pero remarcó que “en su mayoría, todo el resto está mal”.

“No solo son las pymes. Estamos hablando también de grandes empresas que no se puede decir que no son competitivas”, advirtió. Según señaló, muchas firmas multinacionales también están abandonando el país. “Cierran en Argentina para comprar en Brasil”, contó.