Por Dario Pignotti
16 de marzo de 2018

Cientos de miles de brasileños se concentraron a la entrada a la Cámara Municipal de Río, donde fue velada Franco. Imagen: EFE
La ejecución de la joven dirigente del Partido Socialismo y Libertad estremeció al Palacio del Planalto y a la aventura militarista de Temer, quien convocó de urgencia a sus ministros. Manifestaciones multitudinarias denunciaron la violencia y exigieron justicia.










