12 mar 2018

LA IMPUNIDAD DE AYER Y DE HOY

DESAPARECIDOS:MILITARES MARCARON SITIO DEBAJO DE CONSTRUCCIÓN CONOCIDA COMO LA ENFERMERÍA

Piden a Fiscal Especializado en DDHH que indague posibles enterramientos en el 14
Por: Marcelo Falca
Mar 12, 2018 




Se presentó la semana pasada ante el Fiscal Especializado en Derechos Humanos, doctor Ricardo Perciballe, un pedido para que se indague dos posibles sitios de enterramiento de detenidos desaparecidos en el Batallón de Infantería Paracaidista Nº 14 emplazado en Toledo, departamento de Canelones.

En la demanda, se solicita una actuación arqueológica precisa, no invasiva, con Geo Radar, en las áreas de interés. Durante la audiencia, que tuvo lugar el jueves pasado, el denunciante (quien suscribe este artículo), periodista del diario LA REPÚBLICA, patrocinado por el doctor Óscar López Goldaracena, ratificó la información y aportó al Fiscal las aclaraciones y ampliaciones del caso que le fueron solicitadas.

La investigación está basada en información aportada por militares y concluye que uno de los posibles sitios de interés estaría ubicado debajo del piso, contrapiso o cimentación de una edificación identificada como la “Enfermería”, que se encuentra emplazada dentro del predio de la unidad.

Asimismo, le fue aportada a este denunciante información por parte de integrantes de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, basada en testimonios que apuntan a la existencia de otro enterramiento debajo de una construcción aledaña a la Enfermería, dentro de la misma unidad. El sitio, un galpón rectangular rodeado de vegetación, estaría destinada a sala de empaque de los paracaídas. La Fiscalía recabará próximamente declaración testimonial a representantes de esta asociación.

Sin registros fidedignos

En el curso de la investigación, a través de un pedido de acceso a la información pública (ley 18.381), se solicitaron al Ministerio de Defensa detalles de la citada Enfermería, entre ellos, la fecha de construcción así como de eventuales modificaciones que se hayan realizado.

En su respuesta (Oficio N° 447/EMP/16), el Comando General del Ejército informó que “no existen registros fidedignos” de la mencionada edificación y que la información que se proporciona está basada en “datos del personal con mayor antigüedad”.

La inexistencia de información surge, agrega el informe, firmado por el Comandante en Jefe del Ejército General Guido Manini Ríos, del relevamiento de la documentación efectuado en el propio Batallón de Infantería Paracaidista N°14 como en la Brigada de Ingenieros N °1, donde se lleva un registro de las construcciones militares.

No obstante, según información contenida en registros fotográficos “aparentemente el inicio de la construcción data del año 1983, estimándose que se finalizó la obra en el año 1987”. Por otra parte, agrega el informe, “se tiene conocimiento de que se realizaron ampliaciones a la edificación original consistiendo en un segundo piso, aproximadamente dos años después de finalizada la construcción inicial, la cual se habría realizado entre los años 1989 y 1995”.

A su vez, se encontró un registro en la Brigada de Ingenieros N° 1 del año 2006 aunque “para asesorar sobre la reparación parcial de la cubierta del depósito de armamento, ubicado en la planta alta de dicho edificio”. También se menciona la existencia de un “Plano Director fechado el 21 de agosto de 1990 con las obras proyectadas (algunas de ellas no han sido ejecutadas a la fecha) y un plano de implantación actual de las instalaciones del Batallón de Infantería Paracaidista N° 14 que no fue adjuntado al informe por razones de estricta seguridad física de las instalaciones militares”. No obstante, el plano fue puesto a disposición visual del interesado lo que permitió corroborar la ubicación exacta de la Enfermería.

“Antes de 1986”

Contactados para esta investigación los Arqueólogos Dr. José López Mazz y Magister Octavio Nadal y realizado el cotejo de las fotografías aéreas de 1981 y de 1986 obtenidas por dichos profesionales, se confirma con exactitud el lugar donde está emplazada dicha Enfermería, que la construcción “no existía en 1981”, y que se habría edificado “antes de 1986”.

Por otra parte, López Mazz, confirmó a este denunciante y al letrado patrocinante que en sus labores de investigación también le había llegado la información de que durante la construcción de la enfermería y de galpones aledaños podrían haber habido enterramientos en el marco de la llamada “Operación Zanahoria”. Esta información la habría aportado en su momento en causas judiciales, sugiriendo incluso un relevamiento con Geo Radar que nunca se llegó a concretar.

En relación con lo expuesto, se propuso y solicitó a la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos “una actuación arqueológica precisa, no invasiva, consistente en el relevamiento del piso de la enfermería y de las construcciones aledañas, realizado con Geo Radar (GPR)”.

Se agrega que dicho relevamiento estaría coordinado por el Dr. López Mazz, quien trabajó durante diez años para la Presidencia de la República dirigiendo la búsqueda de los detenidos desaparecidos y llevado a cabo, bajo su dirección, por técnicos de la Cátedra de Geofísica de la Facultad de Ingeniería. El relevamiento tiene como objetivo producir un perfil geofísico del sedimento subyacente del piso y determinar anomalías existentes.

Una vez realizada la actuación de campo y analizada críticamente la información producida se estudiará, en base al resultado que haya arrojado, la posibilidad de una etapa de excavación y/o exhumación forense. Dicha etapa será un trabajo posterior, diseñado específicamente por el Dr. López Mazz para la oportunidad.

El equipo que acompaña al denunciante está formado por el Dr. López Mazz y por los docentes del Centro Universitario Región Este, UDELAR, Rocha y de la Facultad de Ciencias, que trabajaron con él en el Grupo de Investigación en Arqueología Forense. Finalmente, se tendrá presente que esta primera etapa de relevamiento no implica tener que romper el piso ni ningún elemento constructivo.

Los restos de Castro y Blanco

En octubre de 2011, el Equipo de Antropología Forense de la Udelar que comandara el arqueólogo José López Mazz localizó en una zona situada a los fondos del Batallón Nº 14, conocida como “los campos de Vidiella”, los restos del maestro Julio Castro, educador y periodista, secuestrado el 1º de agosto de 1977 y ejecutado de un disparo en la cabeza. En marzo de 2012, y a escasos metros del enterramiento de Castro, el mismo Equipo localizó los restos de Ricardo Blanco Valiente, dirigente sindical de Aute, detenido el 15 de enero de 1978.

El estudio antropológico revela que Blanco Valiente murió en un escenario violento. En el lugar se encontraron sus restos cubiertos por cal, dos bolsas abiertas de ese material, un casquillo de bala, restos de vestimenta y varios segmentos de tanza. En el momento del hallazgo, López Mazz explicó que los dos cuerpos hallados en el Batallón Nº 14, tenían “el mismo patrón de enterramiento”, situándose a solo cincuenta metros de distancia uno de otro.

En este sentido, destacó que la fosa de Blanco, de un metro de profundidad, fue excavada en la piedra (“cuando hicieron la fosa llegaron a la piedra y siguieron con alguna herramienta unos 30 o 40 centímetros”). El enterramiento fue similar al de Castro: la excavación conformó un lecho de roca, lo cubrieron con cal, tras lo cual se arrojó el cuerpo y nuevamente cal, como forma de acelerar el proceso de descomposición del cuerpo.

López Mazz aseguró que el nuevo hallazgo demuestra que “esta zona es importante y posiblemente sea el cementerio clandestino del cual hablaban los represores”. López Mazz refiere al posible hallazgo de “Arlington”, denominación utilizada por los militares para señalar un cementerio clandestino de la dictadura.

Los trabajos en el Batallón Nº 14 comenzaron tras una disposición del juez Penal de 2º Turno, Pedro Salazar. El magistrado valoró diversas pruebas que daban cuenta de posibles enterramientos en la zona, como el hallazgo en 2009 de pequeños fragmentos óseos y la constatación de movimientos de tierra. Asimismo, los antropólogos recibieron la versión de vecinos de Toledo “que vieron las máquinas trabajando entre 1984 y 1985 en busca de cuerpos”, señaló López Mazz.


La búsqueda de restos por parte de militares fue conocida como la “Operación Zanahoria”. Según algunas versiones, se extendió incluso hasta el año 1997. “Las expectativas de encontrar otros cuerpos bajan en la medida que, según numerosas versiones, fueron retirados muchos cuerpos, pero nos interesaba encontrar restos residuales o cuerpos que se les hubieran escapado”, afirmó. Hasta ahora, los trabajos en el 14 permitieron recuperar dos cuerpos completos.

Informes oficiales

Castro, según el informe de la Comisión para la Paz del año 2003, «fue detenido en la vía pública, en la intersección de la calle Francisco Llambí casi Avenida Rivera, el día 1º de agosto de 1977, alrededor de la hora 10.30». A partir de ahí, «se le trasladó a un centro clandestino de detención sito en la Avenida Millán Nº 4269, donde fue sometido a torturas a consecuencia de las cuales falleciera, en ese lugar, el 3 de agosto de 1977, sin recibir atención médica».

Sus restos —según el informe— habrían sido primero enterrados en el Batallón 14 de Toledo y después exhumados a fines del año 1984, incinerados y tirados al Río de la Plata. En un informe realizado por las Fuerzas Armadas en agosto de 2005, se afirmaba que los restos de Ricardo Blanco Valiente habían sido enterrados en el predio del Batallón 14, “posteriormente exhumados y cremados” y “sus cenizas esparcidas en la zona”.