4 sept 2013
La prioridad de Obama: ¿Siria, Egipto o Irán?
La prioridad de Obama: ¿Siria, Egipto o Irán?
29.08.2013
BARCELONA (Uypress/Nazanín Armanian*) - En una reunión celebrada el 31 de julio en Moscú entre Vladimir Putin y el ex embajador de Arabia Saudí en Washington, el príncipe Bandar Bin Sultan (apodado Bandar Bush, por siniestro), éste le ofrece comprar hasta 15 millones de dólares en armas rusas y una cooperación en materia de hidrocarburo, debilitando al rival qatarí, si el Kremlin retira su apoyo a Bashar Al Assad.
Ante la rotunda negativa del líder ruso [que, de paso envía el mensaje de que Moscú no traiciona a sus aliados, como lo hizo Washington con Saddam, los talibán, o Gadafi], Bandar afirma que entonces la opción militar es la única que queda para Siria….Y de repente vuelven las armas de destrucción masiva usadas por Damasco. Algo inverosímil justo cuando un equipo de 20 inspectores de la ONU se encontraba allí buscándolas. Moscú afirma tener pruebas de que dos misiles empapados de sustancias químicas fueron lanzados por los rebeldes a la periferia de la capital siria. Aun así, no se debe descartar la implicación del sector duro del gobierno de Assad, cuyo fin no sería otro que sabotear las negociaciones en curso con los rebeldes.
La coalición compuesta por los republicanos estadounidenses, Israel, Turquía y Arabia Saudí, fuerza a Barak Obama a dar un salto cualitativo -de pasar de la intervención vía apoyo logístico a los rebeldes – a una agresión militar directa. Mientras, el presidente de EEUU evalúa, en voz alta, los costos y los beneficios que aporta tal agresión, sin la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, y los “intereses nacionales a largo plazo”. Obama cuelga el disfraz idealista para emplear el Realpolitik sincero, puro y duro. Esos intereses mandan que Washington se limite a exhibir sus buques y misiles, mantenido a Assad en el poder, ya que la situación actual, en la que los rivales y enemigos de Israel se entretienen en una larga guerra de desgaste, es la mejor opción (Siria es una trampa). Tras la conquista de Libia por la OTAN, EEUU ya controla todo el levante mediterráneo, donde Siria no representa ninguna amenaza.
Irán advierte de las consecuencias de una guerra contra su aliado, y recomienda la vía diplomática para salir de la crisis de este país, y el propio Assad, que ha prometido convocar elecciones libres en 2014, amenaza convertir Oriente Próximo en más infierno. EEUU se enfrentaría a la artillería de Assad, a la de Rusia, Irán, Hizbolá y aquellos yihadistas que se enfadan cuando se ataca a un país musulmán.
Obama no es Shivá, la deidad india de cuatro manos que le permitan atender al mismo tiempo a varias exigencias, y debe administrar los recursos de que dispone además de cuidar su imagen. En una jerarquía de prioridades, Siria está al final, sobre todo cuando las negociaciones de Ginebra estaban avanzando. Otra cosa es llevar ante los tribunales internacionales al criminal que ha utilizado estas y otras armas contra los civiles.
¿Para qué atacar a Siria?
Obama está siendo arrastrado por los wahabitas de Arabia, que tras poner fin a la hermanomusulmanización de Egipto y simbólicamente en toda la región, van a por Irán, reduciendo su influencia regional, vía derrocamiento del Gobierno de Assad. Temen, como Israel, que con el presidente Hasan Rohani, defensor de la transparencia en el programa nuclear iraní y con firme voluntad de alcanzar un acuerdo diplomático con Occidente al respecto, se relaje la enemistad entre Washington y Teherán. Obama necesita la cooperación de Irán para mantenerse en Irak y Afganistán. Lo de Siria huele a un gran sabotaje, al igual que ha sido la resolución del Congreso de EEUU en junio, de endurecer las sanciones contra Irán, justo cuando Rohani y su bandera del “cambio” en el programa nuclear triunfaban en la república islámica.
Lo cierto es que, hoy por hoy, nadie puede ganar en Siria, ni siquiera EEUU. El pulso entre media docena de países que operan directa o indirectamente en aquel escenario neutraliza cualquier plan no consensuado.
Un ataque a Siria hoy tiene menos costes políticos (sin contar con una reacción de Irán) para Obama que hace dos años. El presidente puede recurrir a una operación “quirúrgica” utilizando el asesinato selectivo de Assad, un golpe de Estado contra él, o un bombardeo copiando el modelo de Kosovo de 1999 …. Si no ha recurrido a estos métodos hasta ahora es por temor a que el día después los islamistas -financiados por Arabia y Qatar- llenen el vacío del poder. Las billonarias ayudas que han inyectado a la oposición derechista siria no han conseguido inclinar la balanza a su favor. Y la Administración Obama, tras las experiencias de Irak, Afganistán, Libia y Egipto ha escarmentado: los islamistas, además de desagradecidos, llevan adelante su propia agenda. ¡EEUU confiesa no saber “quién es bueno y quién malo” en el terreno sirio, y aun así quiere lanzar una guerra!
Egipto, controlado
Mohammed Mursi no fue un Evo Morales egipcio, comprometido con firmeza con la causa de los desheredados; y la Casa Blanca ya cree que la situación del país africano tras el golpe militar ha vuelto a la normalidad, e incluso puede restaurar el viejo orden mubarakiano. ¡Cualquier parecido de esta operación con la de «TP-AJAX» de la CIA en el Irán de 1953, es pura coincidencia! TP hacía referencia al Tudeh Party (partido comunista) y AJAX era el nombre del famoso detergente. Una limpieza de toda la oposición al neocolonialismo.
Antes del golpe, la asesora de la Seguridad Nacional de EEUU, Susan Rice, había aconsejado a Mursi renunciar a su cargo. Él lo rechazó. Pregunta: ¿tuvo algo que ver el cierre de 22 embajadas de EEUU en la zona con el golpe de Estado pinochetiano que se estaba gestando en Egipto, semanas antes? Quedará para la historia el derrocamiento del primer presidente elegido del mundo árabe, por una nueva generación de golpes “democráticos” de Estado, y que más de un gobernante –desde Túnez hasta Turquía, Irak y Afganistán-debe poner su barba a remojar.
No habrá el peligro de una guerra civil. Los Hermanos Musulmanes son conscientes de que la única forma de tomar el poder es llevarse bien con los generales y con EEUU. En caso de que un sector de la Hermandad se radicalice, la guerra sería librada en el desierto de Sinaí, donde el Ejército –¡perdón! el consorcio armado de empresarios mafiosos y corruptos- podrá mostrar sus dotes de la lucha “anti espantapájaros terrorista”. Así aplastará al movimiento progresista egipcio y de paso conseguirá un trato especial con Washington, el mismo que gozan los generales israelíes. EEUU no ha podido contar con la lealtad de las castas militares ni pagando millones de dólares. En Israel, Obama ha sido incapaz de influir sobre las políticas de Tel Aviv, ni siquiera en el avance de los asentamientos. O en Pakistán, donde su gobierno cierra los ojos ante la quema de los convoyes de la OTAN que transportan agua y bocadillos a Afganistán.
En caso de que la actual junta militar no sea capaz de establecer el orden, no se descarta un “golpe” de los oficiales moderados que cierre la era sangrienta de los generales veteranos, y así alargue la esperanza del pueblo de que algún día llegue pan y libertad.
El principal interés de Obama en Egipto es el tratado de paz con Israel y mantenerlo en la órbita de la economía de mercado. Lo cierto es que a ninguna fuerza egipcia le interesa estar en tensión con el país vecino, ya que el país es rehén del FMI y otras instituciones financieras.
Sin embargo, la tierra egipcia volverá a temblar por la vitalidad de su sociedad civil y por la marcha de millones de hambrientos en un país que se está quedando sin alimentos.
Irán, la prioridad
Obama debería saber que un ataque a Siria acabaría con las posibilidades de llegar a un acuerdo nuclear con Irán, su principal desafío. Fortalecería el núcleo duro de los Guardianes Islámicos que tachan de ingenuo a Rohani, como lo fueron Saddam y Gadafi, derrocados siendo aliados de EEUU y sin armas de destrucción masiva. Además pondría en peligro la vida de miles de soldados de la OTAN en Afganistán e Irak, sólo para empezar.
Irán, tras romper con Hamas, ha dejado de ser el principal defensor de los palestinos. Y hoy el petróleo iraní tiene menos importancia para Washington que su rol en el equilibrio de poderes en la región como contrapeso a Arabia e Israel, de los que Obama se ha distanciado. Que la CIA, 60 años después, reconociera (sin disculparse) su participación en el golpe de Estado de 1953 contra el gobierno de Mossadeq ha sido interpretado por Irán como un gesto para mejorar las relaciones bilaterales.
Obama prometía ser un líder creativo, dinámico y con una visión realista del lugar de su país en el mundo. Sus bandazos, una política exterior desordenada y caótica, impiden que otros actores regionales solucionen sus propios problemas. Lo único que ha hecho es armar a los grupos terroristas fundamentalistas en Libia, Yemen, Irak o Siria. Sin una estrategia definida y sin conocer la realidad de esta región, Obama es arrastrado por mandatarios de otros países que le sacan de una guerra para meterle en otra, por sus propios intereses.
Aquí, el péndulo del Caos no para de recibir impulsos.
*Nazanín Armanian es iraní, residente en Barcelona desde 1983, fecha en la que se exilió de su país. Licenciada en Ciencias Políticas. Imparte clases en los cursos on-line de la Universidad de Barcelona. Columnista del diario on-line publico.es
3 sept 2013
Civiles del "Proceso": APARICIO MENDEZ
CANDIDATO AL GOBIERNO CON LUIS ALBERTO DE HERRERA (1954), MINISTRO DE SALUD PÚBLICA
(1961-1964), SECRETARIO DEL DIRECTORIO DEL PARTIDO NACIONAL (1971-1972)
Méndez: un blanco notable que fue durante cinco años dictador
Publicado el 1/9/2013 - 16:22
Aparicio Mendez
Un 1 de setiembre como hoy pero de hace 37 años asumía como dictador, el abogado Aparicio Méndez (1903-1987), que fue en su momento uno de los “notables” del Partido Nacional. Estuvo cinco años en el poder (1976-1981), en los que ocurrieron hechos gravísimos. Hace pocas semanas, el Parlamento recordó los 40 años del golpe de 1973, y lo que pasó en esa época. Nadie hizo alusión a este personaje. Ideario reconstruye su vida, que siempre giró en torno a la colectividad oribista.
Nació en Rivera (13/3/1903), en una época de grandes turbulencias entre los blancos acaudillados por Aparicio Saravia y el gobierno colorado de Montevideo, que en 1904, conquistó la victoria, tras la muerte de Saravia, en aquella sangrienta guerra civil. Su familia, que cultivaba los valores del nacionalismo, le puso el nombre de Aparicio, y recién lo inscribió en el Registro Civil el 26 de agosto de 1904, lo que ha dado lugar a más de una confusión. Aparicio Méndez Manfredini era de inteligencia aguda, estudioso, y al finalizar el ciclo secundario, se afincó en Montevideo.
En la entonces Facultad de Derecho y Ciencias Sociales cursó los seis años de la carrera de abogacía, alcanzó el doctorado, e inició una muy extensa y prestigiosa actuación en la cátedra de Derecho Administrativo, en la que llegó a ser profesor titular. Publicó, incluso, obras (La Teoría del Órgano, por ejemplo), que le dieron proyección a nivel internacional. El Centro de Estudiantes de Derecho (CED), lo enfrentó muchas veces por sus “arbitrariedades en los exámenes”, y tuvo choques con otros eminentes profesores, como Enrique Sayagués Laso. El curso llegó incluso a dividirse, para que ambos profesores no compartieran una mesa examinadora.
Méndez se sintió siempre identificado con el Partido Nacional, y muy cercano a la corriente que acaudillaba Luis Alberto de Herrera. Hacia mediados de la década de 1950, dejó la docencia, y se dedicó por entero a su profesión de abogado (fue asesor letrado de la sociedad médica Impasa), y a la militancia partidaria, pero en carácter de “notable”. En 1954, ocupó el quinto lugar en la lista de candidatos al Consejo Nacional de Gobierno por el Herrerismo. La nómina estaba encabezada por el propio Herrera, y en sus principales lugares, figuraban Ramón Viña, Francisco Gilmet y Angel María Cusano.
En 1958 se produje la victoria electoral de los blancos, después de 93 años consecutivos de administraciones coloradas. El Partido Nacional volvió a votar unido (desapareció el Partido Nacional Independiente), y se impuso, dentro del lema, el bloque que unía a herreristas y ruralistas; en segundo lugar, se ubicó la alianza Unión Blanca Democrática (UBD). En esta elección, Méndez, junto a varios herreristas opuestos al ruralismo, fundó una nueva fracción: el Nacionalismo Intransigente, que sacó 26.522 votos y apenas 2 diputados. Los intransigentes postularon al gobierno una lista que encabezaba Cusano e incluía, en quinto lugar, a Aparicio Méndez.
El 13 de abril de 1961, Méndez asumió como ministro de Salud Pública, durante el primer colegiado blanco, que estaba presidio por Eduardo Víctor Haedo. Su gestión parece haber sido bien aceptada por sus correligionarios, porque en 1962 hubo elecciones, en las que ganó la alianza UBD- herrerismo ortodoxo (Haedo). El nuevo gobierno asumió el 1 de marzo de 1963, siendo su primer titular Daniel Fernández Crespo. Méndez se mantuvo en la cartera hasta junio de 1964. Fueron algo más de tres años, en dos gobiernos blancos sucesivos.
En los inicios de 1971 se produjo un acontecimiento fundamental en la historia de los blancos. Después de 40 años de enfrentamientos internos muy intensos, con varios centros de poder (el honorable directorio; el directorio de la UBD), esta formación política pudo integrar un directorio reconocido por todos, con un programa de principios y bases de acción común. “Ahora, hay un Partido Nacional!”, proclamaba con entusiasmo el diario “El País” de Montevideo, en su edición del 20 de marzo de 1971. El 21 de marzo, quedó integrado ese elenco de dirección de 15 miembros, presidio por Justo M Alonso, y con Aparicio Méndez, como uno de los secretarios. Este directorio actuó hasta el 11 de marzo de 1972.
Los blancos impugnaron el resultado de las elecciones de 1971, en la que perdieron frente a los colorados por algo menos de 13 mil votos, en medio de denuncias de irregularidades, con más votos que votantes en muchos circuitos. Fue Méndez uno de los autores del documento presentado ante la Corte Electoral, la que finalmente no dió por válidos sus argumentos.
El golpe de estado fue en junio de 1973. El Consejo de Estado integrado por la dictadura en diciembre de ese año, con “funciones legislativas y constituyentes”, fue presidido inicialmente por el líder herrerista Martin R Echegoyen. Una de las bancas de consejero, fue ocupada por Méndez, que respaldó con entusiasmo la fractura instituicional.
Cuando cayó el dictador Juan María Bordaberry, en junio de 1976, los militares nombraron interinamente a Alberto Demicheli, un colorado cercano a cumplir los 80 años, que estaba al frente del Consejo de Estado, desde la muerte de Echegoyen, en 1974. Entre el 12 de junio y el 1 de setiembre de aquel año, Demicheli ocupó la presidencia. Firmó en ese período el acto institucional Nº 1, que suspendió las elecciones previstas para noviembre de 1976, y el Nº 2, que creó una nueva institucionalidad: surgió entonces el Consejo de la Nación, integrado por los Consejeros de Estado (25) y los generales en actividad de las tres ramas militares (24). Entre otros cometidos, el nuevo organismo debía designar a los futuros presidentes del país.
El 26 de agosto el Consejo de la Nación nombró a Aparicio Méndez como primer mandatario por un período de cinco años (1976-1981). Un 1 de setiembre, Méndez asumió el cargo, firmando el acto institucional Nº 4 (que Demicheli no había querido suscribir), que proscribió por 15 años a los elencos dirigentes de los partidos políticos (blancos, colorados). Bordaberry procuró establecer otro régimen político, sin partidos, y fue depuesto; el régimen cívico-militar, buscó “depurarlos” y ponerlos en sintonía con sus objetivos.
Llegó a aprobar una ley de partidos, y a convocar a internas (1982), en las que la oposición derrotó a las corrientes afines a la dictadura En su primer discurso como presidente, Méndez dijo que “la base moral del gobierno que se inició el 27 de junio de 1973, concreta sus primeros ajustes fundamentales en ese momento”. Y se lanzó contra el Poder Judicial, cuya independencia desaparecería durante su gobierno, y el “falso concepto” de la separación de poderes.
El ciclo encabezado por Méndez, se caracterizó por una exacerbación de la represión estatal contra toda oposición política, y un fuerte aislamiento del país (Plan Condor en el cono sur americano; muchos detenidos desaparecidos; condena de la ONU y de la OEA por violaciones a los derechos humanos, enmienda Koch, que implicó la suspensión de la ayuda militar de los EE.UU.). El intento de reforma la Constitución en 1980, terminó en una gigantesca derrota para Méndez y la conducción militar. En esa etapa del denominado “proceso”, se inauguró el Mausoleo de Artigas, en Plaza Independencia, y la Plaza de la Nacionalidad, con una enorme bandera uruguaya, en Tres Cruces.
En setiembre de 1981, al vencer su mandato, Méndez dejó el sillón presidencial a su sucesor, el general de Ejército retirado, Gregorio C Alvarez, nombrado por el Consejo de la Nación. Jubilado, vivió muy austeramente junto a su esposa, Blanca Alonso, hasta su muerte ocurrida el 27 de junio de 1987, -aniversario del golpe-, a causa de una larga enfermedad, según lo relata Juan Carlos Pedemonte (Los Presidentes del Uruguay, 1992). Según Pedemonte, fue el “presidente Nº 33”, en la historia uruguaya.
Un acto institucional proscribió a la conducción de los partidos
Mendez
“(Aparicio Méndez) asumió funciones el 1º de setiembre (de 1976), manifestando su deseo de que “dentro de un término razonable”, se pudiera devolver a loa partidos políticos el destino del país. En manifestaciones periodísticas, Méndez afirmó, en esa ocasión, que los partidos tradicionales sólo podían “ser eliminados por la historia y no por ningún gobierno ni por ningún decreto” (como lo había planteado el depuesto dictador Juan María Bordaberry), pero que debían “ser depurados, regulados y reorganizados”. En consecuencia, en la misma fecha, se suscribió el Acto Institucional Nº 4, que instituyó un régimen de prohibición del ejercicio de actividades políticas estructuradas sobre la base de dos situaciones diferentes:
1) los candidatos a cargos electivos que hubieran integrado las listas de los partidos o grupos políticos declarados ilegales por resoluciones del Poder Ejecutivo de fecha 12 de diciembre de 1967 y 28 de noviembre de 1973, y las personas que hubieran sido procesadas por delitos de lesa nación, tendrán prohibido por 15 años todas las actividades de carácter político, incluido el voto.
2) similar prohibición, pero con exclusión del voto, alcanzaría: a todos los candidatos a cargos electivos que hubieran integrado las listas para las elecciones de 1966 y 1971 de las organizaciones políticas que hubieran estado asociadas electoralmente con las declaradas ilegales, bajo un lema o sublema accidental o común; a la totalidad de los candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de la República que hubieran integrado las listas (sin excepción) para las elecciones de 1966 y 1971; a los titulares y suplentes que hubieran ocupado efectivamente el cargo en las Cámaras (legislativas) electas en 1966 y 1971 (salvo los que estuvieran ocupando cargos políticos a la fecha de promulgación del Acto Institucional); a los miembros que en ese momento integraran los Directorios de los Partidos Políticos; y a las personas que hubieran sido procesadas por delitos contra la administración públicas cometidas durante el ejercicio de sus cargos políticos.
El Acto disponía, asimismo, que una Comisión Interpretativa, integrada por representantes del Poder Ejecutivo (ministro del Interior, general Hugo Linares Brum), el Consejo de Estado (Enrique Viana Reyes), y la Junta de Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas (contralmirante Francisco Sangurgo), se pronunciará sobre los casos que se plantearan de oficio o a petición de parte. Este riguroso régimen de proscripciones tendió a marginar del proceso de reestructuración partidaria tradicional, que el gobierno concebía como necesaria, a los cuadros dirigentes anteriores a la crisis de 1973”.
(El Uruguay de Nuestro Tiempo 1958-1983. Los partidos políticos. Carlos Zubillaga, Romeo Pérez, CLACSO-CLAEH, 1983).
PN
El segundo Consejo de Estado(1976-1981)
Presidente:
Hamlet Reyes
Miembros:
Aurora Alvarez de Silva Ledesma
Blanca Amorós
Mario Arcos Pérez
José Carlos Brum Cardoso
Marcial Bugallo
Mario Jorge Copetti
Eduardo Crispo Ayala
Julio César Espínola
Jose Etcheverry Stirling
José Francisco Franca
Mario Gaggero
Bertrand Gruss
Jorge Laborde Bercianos
Martín C Martinez
Willy Patocchi
Eduardo Praderi
Rafael Ravera
Pedro Rivero
Daniel Rodríguez Larreta
Alberto Rodríguez
Jorge Seré del Campo
Osvaldo Soriano
Alejandro Végh Villegas
Enrique Viana Reyes
Suplentes:
José L. Vadora Rozier
Edgardo Héctor Abellá
Buenaventura Caviglia Cámpora
Federico García Capurro
Gustavo Nicolich.
El gabinete ministerial (en setiembre de 1976)
Interior
Hugo Linares Brum
Defensa Nacional
Walter Ravenna
Relaciones Exteriores
Juan Carlos Blanco
Economía y Finanzas
Valentin Arismendi
Educación y Cultura
Daniel Darracq
Salud Pública
Antonio Cañelas
Trabajo y Seguridad Social
Jorge Etcheverry Stirling
Transporte y Obras Públicas
Eduardo Sampson
Industria y Energía
Luis Meyer
Agricultura y Pesca
Julio Aznarez
Vivienda y Promoción Social (1)
Ernesto Llovet
Justicia (2)
Fernando Bayardo Bengoa
Planeamiento
José D Cardozo
Nota: 1) el ministerio fue suprimido en mayo de 1977; 2) la cartera surgió a raíz del Acto Institucional Nº 3, de setiembre de 1976.
2 sept 2013
Una vez más, EEUU con los pantalones caídos
ADRIAN SALBUCHI / Una vez más, EEUU con los pantalones caídos
Publicado el 9/01/13
ADRIAN SALBUCHI – El mundo contiene el aliento preguntándose cuándo EEUU y sus nerviosos aliados atacarán a Siria, cómo lo harán, cuánto tiempo durará ese “ataque preventivo”, cómo reaccionará el mundo… cómo reaccionará Rusia…
Y, sin embargo, tanto los gobiernos occidentales como sus bien disciplinados multimedios de prensa pareciera que ignoran a uno de los jugadores más poderosos e influyentes en este drama, que viene manteniendo un extraño silencio: Israel
El deteriorado poder estadounidense
Actualmente, la fuerza estadounidense se apoya fundamentalmente sobre su aterrador poderío militar, su Complejo Industrial-Financiero, y las fuerza de sus multimedios globales. Ese poder, sin embargo, se viene erosionando rápidamente, pues en la era de Internet el verdadero Poder tiene cada vez más que ver con el Prestigio, la Credibilidad y la Confianza, áreas en las que EE.UU. parece estar desarmándose en mil pedazos.
El intervencionismo norteamericano se ha puesto demasiado de manifiesto en los últimos veinte años. La Guerra de los Balcanes a finales de los noventa, cuando se llegó a bombardear Belgrado, disparó señales de alarma, especialmente entre país no aliados, a lo que debemos agregar la primera Guerra del Golfo de 1991. Así fue quedando claro que la superpotencia hegemónica global norteamericana apostaba a quedarse con todo el mundo, especialmente tras la desaparición de la Unión Soviética.
Pero lo que hizo sonar con redoblada fuerza las alarmas fue el caso de Irak en 2003. Las acusaciones falsas de George W. Bush sobre las supuestas “armas de destrucción masiva” como excusa para destruir ese país a fin de sacar a un molesto exasociado Saddam Hussein, resultó una obscenidad que mostró al mundo que la superpotencia hegemónica global en realidad estaba quedando fuera de control.
En aquellos años, EE.UU. aun contaba con la excusa de los horrendos ataques del 11 de septiembre sobre Nueva York y Washington que le permitieron justificar su estrategia de potencia buscapleitos.
Pero la credibilidad estadounidense sufrió un brusco traspié cuando George W. terminó por admitir que (a) no existía conexión alguna entre el malo de Saddam y el malo de Osama, supuesto mentor y ejecutor del 11 de septiembre (en verdad jamás sabremos cuán responsable fue, pues luego Obama arrojaría el cadáver de Osama al mar…), y (b) definitivamente, con toda seguridad y sin duda alguna, JAMÁS hubo armas de destrucción masivas en Irak… Agreguemos a esto el peso de las crecientes pruebas de que el 11 de septiembre probablemente fue un ataque de falsa bandera…
De manera que urgía a EE.UU. diseñar un nuevo sistema de guerra o, mejor dicho, un nuevo sistema que le permitiera desatar guerras contra aquellos “países transgresores” a los que transforma en blancos militares. Ya no basta con aparecer por la cadena de TV nacional y mundial para acusar a tal o cual país de ser “un peligro para la paz mundial”, o acusarlo de “no tener el tipo de democracia que nosotros queremos ver”, según las palabras de Hillary Clinton cuando visitaba Egipto hace poco más de un año…
No. Había que inventar algo realmente nuevo: ‘Primavera Árabe’ lo llamaron, que es una frase codificada para describir la instigación, generación e ingenierización de grandes convulsiones sociales dentro de países que son blancos de EE.UU. y sus aliados. Esas convulsiones luego pueden intensificarse, tornándolas en verdaderas guerras sociales. Y si sus líderes no entienden el mensaje e insisten en mantenerse en el poder, entonces las agencias de seguridad e inteligencia (y otras inconfesables) de EE.UU., Reino Unido, Israel y otros aliados podrán intensificar aún más el caos ingenierizado, arrastrando al país víctima a una guerra civil fratricida y genocida: Libia, Siria, Egipto, Afganistán, Irak…
Para ingenierizar este tipo de guerras en todo el Oriente Medio se requieren tres cosas:
(a) identificar quienes serán los ‘luchadores por la libertad’ –mayormente hampones, terroristas, guerrilleros, soldados de fortuna y una amplia gama de violentos mercenarios;
(b) luego, armarlos con muy letal armamento de alta (pero no máxima) tecnología, financiándolos para asegurar que puedan hacer lo que les plazca dentro del país víctima; para luego
(c) lanzarlos contra las ciudades de Egipto, Libia, Siria y otros países, tal como vienen haciendo desde hace ya más de una década en Irak.
Si aun así sus líderes no se entregan, entonces siempre queda la opción de ordenar a un par de escuadrones de cazas y bombarderos de la OTAN que arrasen y aplasten todo, devolviendo al país víctima a la edad de piedra, o brindar apoyo satelital a los ‘luchadores de la libertad’ para que puedan llevar a cabo operaciones hollywoodenses como el asesinato televisado en vivo de Muhammar Ghaddafi y su familia al acompañamiento de las groseras carcajadas de Hillary Clinton por la cadena CBS TV.
Pero el caso de Siria es diferente.
El mundo se está cansando rápidamente de las mentiras e hipocresías norteamericanas. Crecientes sectores de la comunidad internacional van comprendiendo que esas pandillas de asesinos, violadores y criminales violentos – también conocidos como ‘luchadores por la libertad siria’ – son armados, entrenados, financiados y reciben enorme apoyo mediático, precisamente de los EE.UU. y aliados.
Las trampas sucias colocadas por EE.UU. hoy operan ‘a full’ tratando de culpar por los recientes ataques con armas químicas ocurridos en Siria, al gobierno de Bashar al-Assad, pero la credibilidad de estas acusaciones es notablemente baja.
Pues el sentido común indica que sería un suicidio para al-Assad asesinar a su propia población civil –niños incluidos– de un barrio de Damasco cuando sus verdaderos enemigos son los terroristas y delincuentes dirigidos por Occidente que están tratando de quedarse con toda Siria.
¿Por qué le daría Assad a sus enemigos la ‘excusa perfecta’ para llevar a cabo su tan anhelado ‘ataque preventivo’ contra Siria?
El sentido común nos dicta que Assad dice la verdad cuando acusa a esos mismos terroristas de ser responsables de esos ‘ataques de falsa bandera’, pues conforman una manera de hacer que vengan las escuadrillas de la OTAN a sacarles las papas calientes como hicieron en 2011 en Libia con sus aviones de combate, sus bombas racimo y su napalm.
Cada vez que nos enteramos de espantosos ataques de esta tipo, debemos procurar desentrañar dos factores fundamentales: (1) quiénes se benefician con tales ataques, y (2) seguir el camino del dinero…
Hoy la credibilidad, confianza y prestigio de los EE.UU. ha caído tan bajo que hasta el parlamento británico finalmente desautorizó cualquier intervención armada británica en Siria, al menos hasta tanto la ONU o alguna entidad independiente y confiable produzca pruebas convincentes respecto de quiénes realmente perpetraron esas atrocidades con armas químicas la semana pasada.
De forma que, por ahora, el primer ministro David Cameron no va a poder entrar en ‘modo-perrito-faldero’ detrás de Obama, como hizo su antecesor Tony Blair detrás de George W. hace una década en Irak.
Observemos tres factores clave que están faltando en los análisis actuales sobre las crisis en Irak:
1) Israel
Desde los tiempos de las dos guerras del golfo, EE.UU. viene peleando las guerras que convienen a Israel. En el caso de la invasión y destrucción de Irak en 2003 esto es fácil de comprobar ya que los mismos neo-conservadores que en 1996/7 planificaron la destrucción de Irak desde el think-tank Proyecto por un Nuevo Siglo Estadounidense (Project for a New American Century – PNAC) –Paul Wolfowitz, Richard Perle, Dick Cheney, Condoleezza Rice, Bush, Douglas Feith, David Wormser y otros– luego en 2003 ejecutarían esa guerra desde sus elevados cargos en el gobierno de George W Bush. La razón real entonces era que Saddam Hussein representaba la mayor amenaza para Israel.
En verdad, varios de aquellos neoconservadores – Douglas Feith, David Wormser, Richard Perle y otros Bushistas– ya en 1996 habían preparado un informe estratégico para el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu titulado “Un corte Limpio con el pasado: una nueva estrategia para asegurar el Reino” que, una vez más, apuntaba a Irak como principal enemigo de Israel en aquél entonces.
De manera que la Guerra contra Irak fue, en gran medida, una guerra cuyo único beneficiario fue Israel y que le ha traído grandes y traumáticos dolores de cabeza a EEUU, decenas de miles de cuyos hijos dejaron sus vidas en Irak. Como alguna vez lo señalara el exprimer ministro de Malasia, Mahathir Bin Mohammed, “los judíos gobiernan el mundo a través de operadores. Logran que otros peleen y mueran por ellos.”
2) Israel
El rol excesivo y determinante que el sionismo ejerce sobre la política estadounidense, las finanzas estadounidenses, las universidades estadounidenses, los multimedios estadounidenses, incluyendo a ‘la industria del entretenimiento’ de Hollywood, y sobre la política exterior estadounidense ha quedado sólidamente demostrada. Este tema hoy tan vital se debate con creciente profundidad entre la Intelligenzia norteamericana aunque, por supuesto, esto ha quedado previsiblemente silenciando por los multimedios.
Uno de sus hitos tuvo a dos prestigiosos profesores del Establishment como principales voceros: Stephen Walt, exrector de la Facultad de Ciencias de Gobierno John F Kennedy de la Universidad de Harvard, y su colega John Mearsheimer, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Chicago. Ambos publicaron en 2007 una obra fundamental: ‘El lobby Israelí y la política exterior de los EE.UU.’.
En el mismo describen de manera sólida y bien documentada cómo opera el brazo largo y poderoso puño del lobby ‘Israel Primero’, que ejerce gigantesco poder sobre los medios, bancos, el Departamento de Estado y el Pentágono en los EE.UU., logrando que todos operen al unísono en favor de Israel, sea cual sea el costo; tenga o no tenga razón.
Y ese costo ha sido el desvío destructivo de la defensa del Interés Nacional de los EEUU. Aquí yace una de las raíces de por qué el mundo le va perdiendo el respeto y la confianza a EE.UU., que en amplios sectores de la opinión publica global se ha transformado en odio y rechazo.
3) Israel
Hoy, el problema del presidente Barack Obama es que el Establishment militar norteamericano es muy consciente de los riesgos que un ‘ataque preventivo’ contra Siria conlleva y –mucho más importante– un eventual ataque de este tipo contra el verdadero blanco en toda esta crisis: Irán.
Un ataque militar unilateral contra uno o ambos países conducirá innegablemente a una guerra masiva y generalizada en todo Oriente Medio.
Si observamos el mapa de la región veremos que Siria e Irán se encuentran claramente dentro de la esfera geopolítica vital de Rusia, que ya se encuentra demasiado rodeada por fuerzas de Occidente. Leamos entre líneas lo que nos dice la política exterior rusa: “¡No avanzarán ni un paso más en Siria!”.
EE.UU. haría muy bien en sopesar esto muy cuidadosamente antes de lanzarse a cualquier locura…
Pero esto es precisamente lo que ayuda a entender la inflexibilidad norteamericana. Desde que Israel fuera derrotada en el sur del Líbano a mediados de 2006 por las fuerzas bien armadas y entrenadas de Hezbolá comandadas por Nasrallah, Israel viene lamiéndose sus heridas. Hoy un oscuro y vengativo furor bulle en el corazón del sionismo..
Desde que Bibi Netanyahu volvió al poder en 2011, Israel ha pasado a estar en ‘Modo Guerra Preventiva’, aprovechándose del inexistente programa nuclear militar de Irán como pretexto.
En los últimos cuatro o cinco años, día por medio Israel viene amenazando a Irán con un ataque militar ‘preventivo’ y unilateral, lo que también es un chantaje contra Washington, Londres y Paris.
Ciertos sectores militares estadounidenses, sin embargo, van comprendiendo que el primer ministro Mahatir tenía algo de razón, y no quieren volver a verse arrastrados a pelear otra guerra para Israel, esta vez en Irán.
Es así que los militares vienen operando como una suerte de freno, lo cual se refleja en la mayor cautela mostrada por Obama en torno a lanzar una guerra contra Irán, llegando a enviar a oficiales de máximo rango a Israel para calmar a Bibi Netanyahu para que Israel no lance un temido ataque unilateral ‘preventivo’ contra Irán que, por supuesto, arrastraría a EE.UU. a un conflicto masivo en Oriente Medio cuyos resultados no están para nada claros.
En verdad, una locura de esa naturaleza bien podría conducir a una derrota de EE.UU., lo que marcaría el principio del fin de su status como superpotencia global. Por eso Rusia (y China) observan Oriente Medio con mirada muy fija. No están pestañando…
Los militares parecen recomendarle a la Casa Blanca que si debiera enfrentarse finalmente con Irán, el camino para hacerlo antes pasa necesariamente por la destrucción de Siria. Al menos esa parece ser la suerte de promesa que le habrían hecho a Netanyahu, para que mantenga atados a sus perros de la guerra.
Mas las semanas se transformaron en meses, los meses en años, y los sionistas de Israel, EE.UU., Reino Unido, Francia y otros países se impacientan cada vez más.
¡Quieren tener su ‘Día-D’ ya mismo! Y si el camino a Teherán pasa por Damasco, entonces que EE.UU. ataque a Siria ya!
En verdad, hace tres años que EE.UU. viene ingenierizando una guerra civil ‘a la primavera árabe’ en Siria pero, sin embargo, Bashar al Assad sigue sólidamente en el poder. ¡Rusia le cuida las espaldas!
Un voto unánime del Consejo de Seguridad de la ONU condenando a Siria ya no es una opción. El parlamento británico le dijo “no” a David Cameron, y aunque el presidente francés Hollande salió a apoyar a EE.UU., Francia carece de fuerza creíble pues, tristemente, hace décadas que Francia no decide el resultado de ningún conflicto en ninguna parte.
Para colmo de males se escuchan muchos murmullos de insatisfacción en el Congreso norteamericano…
De manera que: Sr. Gerente General de los Estados Unidos de Norte América, Barack Obama, ¡ahora le toca a usted hacer la próxima movida!
Puede atacar a Siria ahora –hoy mismo si desea– y recibirá el aplauso unánime de los sionistas en Israel, en el Congreso de EE.UU., en los megabancos globales y en la prensa mundial adicta, o podrá dar un paso atrás. Mas entonces su prestigio, Sr Presidente, quedará muy maltrecho: sus hipocresías y doble discursos van quedando desenmascarados.
Y un presidente norteamericano desenmascarado no es un presidente en absoluto. Vladimir Putin conoce su predicamento muy bien. Por eso mantiene su poderosa flota recorriendo el Mediterráneo frente a las costas de Siria.
Una vez más, EE.UU. se ve sorprendida con los pantalones caídos. ¡Otro lindo lío en el que el Caballo de Troya Sionista los ha metido…!
Actualidad RT
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Publicado el 9/01/13
ADRIAN SALBUCHI – El mundo contiene el aliento preguntándose cuándo EEUU y sus nerviosos aliados atacarán a Siria, cómo lo harán, cuánto tiempo durará ese “ataque preventivo”, cómo reaccionará el mundo… cómo reaccionará Rusia…
Y, sin embargo, tanto los gobiernos occidentales como sus bien disciplinados multimedios de prensa pareciera que ignoran a uno de los jugadores más poderosos e influyentes en este drama, que viene manteniendo un extraño silencio: Israel
El deteriorado poder estadounidense
Actualmente, la fuerza estadounidense se apoya fundamentalmente sobre su aterrador poderío militar, su Complejo Industrial-Financiero, y las fuerza de sus multimedios globales. Ese poder, sin embargo, se viene erosionando rápidamente, pues en la era de Internet el verdadero Poder tiene cada vez más que ver con el Prestigio, la Credibilidad y la Confianza, áreas en las que EE.UU. parece estar desarmándose en mil pedazos.
El intervencionismo norteamericano se ha puesto demasiado de manifiesto en los últimos veinte años. La Guerra de los Balcanes a finales de los noventa, cuando se llegó a bombardear Belgrado, disparó señales de alarma, especialmente entre país no aliados, a lo que debemos agregar la primera Guerra del Golfo de 1991. Así fue quedando claro que la superpotencia hegemónica global norteamericana apostaba a quedarse con todo el mundo, especialmente tras la desaparición de la Unión Soviética.
Pero lo que hizo sonar con redoblada fuerza las alarmas fue el caso de Irak en 2003. Las acusaciones falsas de George W. Bush sobre las supuestas “armas de destrucción masiva” como excusa para destruir ese país a fin de sacar a un molesto exasociado Saddam Hussein, resultó una obscenidad que mostró al mundo que la superpotencia hegemónica global en realidad estaba quedando fuera de control.
En aquellos años, EE.UU. aun contaba con la excusa de los horrendos ataques del 11 de septiembre sobre Nueva York y Washington que le permitieron justificar su estrategia de potencia buscapleitos.
Pero la credibilidad estadounidense sufrió un brusco traspié cuando George W. terminó por admitir que (a) no existía conexión alguna entre el malo de Saddam y el malo de Osama, supuesto mentor y ejecutor del 11 de septiembre (en verdad jamás sabremos cuán responsable fue, pues luego Obama arrojaría el cadáver de Osama al mar…), y (b) definitivamente, con toda seguridad y sin duda alguna, JAMÁS hubo armas de destrucción masivas en Irak… Agreguemos a esto el peso de las crecientes pruebas de que el 11 de septiembre probablemente fue un ataque de falsa bandera…
De manera que urgía a EE.UU. diseñar un nuevo sistema de guerra o, mejor dicho, un nuevo sistema que le permitiera desatar guerras contra aquellos “países transgresores” a los que transforma en blancos militares. Ya no basta con aparecer por la cadena de TV nacional y mundial para acusar a tal o cual país de ser “un peligro para la paz mundial”, o acusarlo de “no tener el tipo de democracia que nosotros queremos ver”, según las palabras de Hillary Clinton cuando visitaba Egipto hace poco más de un año…
No. Había que inventar algo realmente nuevo: ‘Primavera Árabe’ lo llamaron, que es una frase codificada para describir la instigación, generación e ingenierización de grandes convulsiones sociales dentro de países que son blancos de EE.UU. y sus aliados. Esas convulsiones luego pueden intensificarse, tornándolas en verdaderas guerras sociales. Y si sus líderes no entienden el mensaje e insisten en mantenerse en el poder, entonces las agencias de seguridad e inteligencia (y otras inconfesables) de EE.UU., Reino Unido, Israel y otros aliados podrán intensificar aún más el caos ingenierizado, arrastrando al país víctima a una guerra civil fratricida y genocida: Libia, Siria, Egipto, Afganistán, Irak…
Para ingenierizar este tipo de guerras en todo el Oriente Medio se requieren tres cosas:
(a) identificar quienes serán los ‘luchadores por la libertad’ –mayormente hampones, terroristas, guerrilleros, soldados de fortuna y una amplia gama de violentos mercenarios;
(b) luego, armarlos con muy letal armamento de alta (pero no máxima) tecnología, financiándolos para asegurar que puedan hacer lo que les plazca dentro del país víctima; para luego
(c) lanzarlos contra las ciudades de Egipto, Libia, Siria y otros países, tal como vienen haciendo desde hace ya más de una década en Irak.
Si aun así sus líderes no se entregan, entonces siempre queda la opción de ordenar a un par de escuadrones de cazas y bombarderos de la OTAN que arrasen y aplasten todo, devolviendo al país víctima a la edad de piedra, o brindar apoyo satelital a los ‘luchadores de la libertad’ para que puedan llevar a cabo operaciones hollywoodenses como el asesinato televisado en vivo de Muhammar Ghaddafi y su familia al acompañamiento de las groseras carcajadas de Hillary Clinton por la cadena CBS TV.
Pero el caso de Siria es diferente.
El mundo se está cansando rápidamente de las mentiras e hipocresías norteamericanas. Crecientes sectores de la comunidad internacional van comprendiendo que esas pandillas de asesinos, violadores y criminales violentos – también conocidos como ‘luchadores por la libertad siria’ – son armados, entrenados, financiados y reciben enorme apoyo mediático, precisamente de los EE.UU. y aliados.
Las trampas sucias colocadas por EE.UU. hoy operan ‘a full’ tratando de culpar por los recientes ataques con armas químicas ocurridos en Siria, al gobierno de Bashar al-Assad, pero la credibilidad de estas acusaciones es notablemente baja.
Pues el sentido común indica que sería un suicidio para al-Assad asesinar a su propia población civil –niños incluidos– de un barrio de Damasco cuando sus verdaderos enemigos son los terroristas y delincuentes dirigidos por Occidente que están tratando de quedarse con toda Siria.
¿Por qué le daría Assad a sus enemigos la ‘excusa perfecta’ para llevar a cabo su tan anhelado ‘ataque preventivo’ contra Siria?
El sentido común nos dicta que Assad dice la verdad cuando acusa a esos mismos terroristas de ser responsables de esos ‘ataques de falsa bandera’, pues conforman una manera de hacer que vengan las escuadrillas de la OTAN a sacarles las papas calientes como hicieron en 2011 en Libia con sus aviones de combate, sus bombas racimo y su napalm.
Cada vez que nos enteramos de espantosos ataques de esta tipo, debemos procurar desentrañar dos factores fundamentales: (1) quiénes se benefician con tales ataques, y (2) seguir el camino del dinero…
Hoy la credibilidad, confianza y prestigio de los EE.UU. ha caído tan bajo que hasta el parlamento británico finalmente desautorizó cualquier intervención armada británica en Siria, al menos hasta tanto la ONU o alguna entidad independiente y confiable produzca pruebas convincentes respecto de quiénes realmente perpetraron esas atrocidades con armas químicas la semana pasada.
De forma que, por ahora, el primer ministro David Cameron no va a poder entrar en ‘modo-perrito-faldero’ detrás de Obama, como hizo su antecesor Tony Blair detrás de George W. hace una década en Irak.
Observemos tres factores clave que están faltando en los análisis actuales sobre las crisis en Irak:
1) Israel
Desde los tiempos de las dos guerras del golfo, EE.UU. viene peleando las guerras que convienen a Israel. En el caso de la invasión y destrucción de Irak en 2003 esto es fácil de comprobar ya que los mismos neo-conservadores que en 1996/7 planificaron la destrucción de Irak desde el think-tank Proyecto por un Nuevo Siglo Estadounidense (Project for a New American Century – PNAC) –Paul Wolfowitz, Richard Perle, Dick Cheney, Condoleezza Rice, Bush, Douglas Feith, David Wormser y otros– luego en 2003 ejecutarían esa guerra desde sus elevados cargos en el gobierno de George W Bush. La razón real entonces era que Saddam Hussein representaba la mayor amenaza para Israel.
En verdad, varios de aquellos neoconservadores – Douglas Feith, David Wormser, Richard Perle y otros Bushistas– ya en 1996 habían preparado un informe estratégico para el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu titulado “Un corte Limpio con el pasado: una nueva estrategia para asegurar el Reino” que, una vez más, apuntaba a Irak como principal enemigo de Israel en aquél entonces.
De manera que la Guerra contra Irak fue, en gran medida, una guerra cuyo único beneficiario fue Israel y que le ha traído grandes y traumáticos dolores de cabeza a EEUU, decenas de miles de cuyos hijos dejaron sus vidas en Irak. Como alguna vez lo señalara el exprimer ministro de Malasia, Mahathir Bin Mohammed, “los judíos gobiernan el mundo a través de operadores. Logran que otros peleen y mueran por ellos.”
2) Israel
El rol excesivo y determinante que el sionismo ejerce sobre la política estadounidense, las finanzas estadounidenses, las universidades estadounidenses, los multimedios estadounidenses, incluyendo a ‘la industria del entretenimiento’ de Hollywood, y sobre la política exterior estadounidense ha quedado sólidamente demostrada. Este tema hoy tan vital se debate con creciente profundidad entre la Intelligenzia norteamericana aunque, por supuesto, esto ha quedado previsiblemente silenciando por los multimedios.
Uno de sus hitos tuvo a dos prestigiosos profesores del Establishment como principales voceros: Stephen Walt, exrector de la Facultad de Ciencias de Gobierno John F Kennedy de la Universidad de Harvard, y su colega John Mearsheimer, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Chicago. Ambos publicaron en 2007 una obra fundamental: ‘El lobby Israelí y la política exterior de los EE.UU.’.
En el mismo describen de manera sólida y bien documentada cómo opera el brazo largo y poderoso puño del lobby ‘Israel Primero’, que ejerce gigantesco poder sobre los medios, bancos, el Departamento de Estado y el Pentágono en los EE.UU., logrando que todos operen al unísono en favor de Israel, sea cual sea el costo; tenga o no tenga razón.
Y ese costo ha sido el desvío destructivo de la defensa del Interés Nacional de los EEUU. Aquí yace una de las raíces de por qué el mundo le va perdiendo el respeto y la confianza a EE.UU., que en amplios sectores de la opinión publica global se ha transformado en odio y rechazo.
3) Israel
Hoy, el problema del presidente Barack Obama es que el Establishment militar norteamericano es muy consciente de los riesgos que un ‘ataque preventivo’ contra Siria conlleva y –mucho más importante– un eventual ataque de este tipo contra el verdadero blanco en toda esta crisis: Irán.
Un ataque militar unilateral contra uno o ambos países conducirá innegablemente a una guerra masiva y generalizada en todo Oriente Medio.
Si observamos el mapa de la región veremos que Siria e Irán se encuentran claramente dentro de la esfera geopolítica vital de Rusia, que ya se encuentra demasiado rodeada por fuerzas de Occidente. Leamos entre líneas lo que nos dice la política exterior rusa: “¡No avanzarán ni un paso más en Siria!”.
EE.UU. haría muy bien en sopesar esto muy cuidadosamente antes de lanzarse a cualquier locura…
Pero esto es precisamente lo que ayuda a entender la inflexibilidad norteamericana. Desde que Israel fuera derrotada en el sur del Líbano a mediados de 2006 por las fuerzas bien armadas y entrenadas de Hezbolá comandadas por Nasrallah, Israel viene lamiéndose sus heridas. Hoy un oscuro y vengativo furor bulle en el corazón del sionismo..
Desde que Bibi Netanyahu volvió al poder en 2011, Israel ha pasado a estar en ‘Modo Guerra Preventiva’, aprovechándose del inexistente programa nuclear militar de Irán como pretexto.
En los últimos cuatro o cinco años, día por medio Israel viene amenazando a Irán con un ataque militar ‘preventivo’ y unilateral, lo que también es un chantaje contra Washington, Londres y Paris.
Ciertos sectores militares estadounidenses, sin embargo, van comprendiendo que el primer ministro Mahatir tenía algo de razón, y no quieren volver a verse arrastrados a pelear otra guerra para Israel, esta vez en Irán.
Es así que los militares vienen operando como una suerte de freno, lo cual se refleja en la mayor cautela mostrada por Obama en torno a lanzar una guerra contra Irán, llegando a enviar a oficiales de máximo rango a Israel para calmar a Bibi Netanyahu para que Israel no lance un temido ataque unilateral ‘preventivo’ contra Irán que, por supuesto, arrastraría a EE.UU. a un conflicto masivo en Oriente Medio cuyos resultados no están para nada claros.
En verdad, una locura de esa naturaleza bien podría conducir a una derrota de EE.UU., lo que marcaría el principio del fin de su status como superpotencia global. Por eso Rusia (y China) observan Oriente Medio con mirada muy fija. No están pestañando…
Los militares parecen recomendarle a la Casa Blanca que si debiera enfrentarse finalmente con Irán, el camino para hacerlo antes pasa necesariamente por la destrucción de Siria. Al menos esa parece ser la suerte de promesa que le habrían hecho a Netanyahu, para que mantenga atados a sus perros de la guerra.
Mas las semanas se transformaron en meses, los meses en años, y los sionistas de Israel, EE.UU., Reino Unido, Francia y otros países se impacientan cada vez más.
¡Quieren tener su ‘Día-D’ ya mismo! Y si el camino a Teherán pasa por Damasco, entonces que EE.UU. ataque a Siria ya!
En verdad, hace tres años que EE.UU. viene ingenierizando una guerra civil ‘a la primavera árabe’ en Siria pero, sin embargo, Bashar al Assad sigue sólidamente en el poder. ¡Rusia le cuida las espaldas!
Un voto unánime del Consejo de Seguridad de la ONU condenando a Siria ya no es una opción. El parlamento británico le dijo “no” a David Cameron, y aunque el presidente francés Hollande salió a apoyar a EE.UU., Francia carece de fuerza creíble pues, tristemente, hace décadas que Francia no decide el resultado de ningún conflicto en ninguna parte.
Para colmo de males se escuchan muchos murmullos de insatisfacción en el Congreso norteamericano…
De manera que: Sr. Gerente General de los Estados Unidos de Norte América, Barack Obama, ¡ahora le toca a usted hacer la próxima movida!
Puede atacar a Siria ahora –hoy mismo si desea– y recibirá el aplauso unánime de los sionistas en Israel, en el Congreso de EE.UU., en los megabancos globales y en la prensa mundial adicta, o podrá dar un paso atrás. Mas entonces su prestigio, Sr Presidente, quedará muy maltrecho: sus hipocresías y doble discursos van quedando desenmascarados.
Y un presidente norteamericano desenmascarado no es un presidente en absoluto. Vladimir Putin conoce su predicamento muy bien. Por eso mantiene su poderosa flota recorriendo el Mediterráneo frente a las costas de Siria.
Una vez más, EE.UU. se ve sorprendida con los pantalones caídos. ¡Otro lindo lío en el que el Caballo de Troya Sionista los ha metido…!
Actualidad RT
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1 sept 2013
Medios de incomunicación de masas y las lógicas del discurso O su falta
Medios de incomunicación de masas y las lógicas del discurso O su falta
Luis E Sabini Fernández
Saber que los medios de incomunicación de masas (m i m) mienten, tergiversan, configuran incluso la realidad es cada vez, afortunadamente, más sabido y experimentado y gracias a ello, vemos brotar, intersticialmente, una contracultura, una contrainformación que procura, con altibajos, con tropezones, acercarnos briznas de verdad, de entendimiento racional, de comprensión.
Los m i m, empero, persisten en su nefanda acción como si nada los perturbase, como si sus proclamas fueran lo necesario, lo justo, lo verdadero.
Lo vemos en todos los órdenes de la vida. Predican salud vendiendo venenos en los alimentos, predican la paz expandiendo el terror por todo el planeta y en particular por algunos de los territorios, como el África o el universo árabe.
Nada de esto es nuevo. Y somos cada vez más los que lo sabemos. Pero me sigue asombrando cómo se atreven a saltearse los elementos básicos del juicio, del sentido común.
Distintas fuentes noticiosas nos han informado de la infame y atroz muerte de más de mil seres humanos en Siria, muchos niños, sin fuego, sin balas, presumiblemente envenenados por aire. Ha sido en las afueras de Damasco, en un sitio llamado Ghuta. Ha tenido lugar, justo en vísperas de la visita-inspección de la ONU para verificar el uso de gases tóxicos como arma de destrucción masiva sobre la población siria.
Un ejemplo que tomamos de Página 12, Buenos Aires, 22/8/2013 [sin firma]: “Niños asesinados con armas químicas”. El epígrafe introductorio reza: “La oposición siria acusó al régimen de utilizar armas químicas […] provocando una ‘matanza’ con más de 1300 víctimas. Asad lo niega, pero hay fotos”.
¿Qué mostrarían las fotos para demostrar lo que se enuncia?: ¿A Asad o a sus tropas arrojando el gas?, ¿a vehículos directa o indirectamente identificados? No; se trata de niños muertos, matados, amortajados.
Los cadáveres, empero, no portan carteles indicadores, pistas sobre sus asesinos.
La info prosigue: “El ataque se produjo en momentos en que expertos de la ONU se encuentran desde el domingo [18 de agosto]precisamente para investigar las acusaciones de ataques con armas químicas que se lanzan los dos bandos.”
Veamos otro subtítulo con “la noticia” que ya ha tomado calor, que prácticamente se ha incendiado: “Si bien la ONG francesa [Médicos sin Fronteras]no acusó a una u otra parte al comprobar su uso de armas químicas en hospitales sirios donde trabajan, el ministro de RR. EE. Laurent Fabius incriminó directamente al régimen de Assad.” [Página 12,“Primera prueba independiente del gas, E. Febbro, 25/8/2013].
Y en el artículo se cita al mencionado ministro: “Todas las informaciones de que disponemos convergen para decir que hubo una matanza química cerca de Damasco y que es el régimen de Bashar Al Assad el que la inició.”
El salto “mortal” para pasar de la descripción (envenenamiento colectivo) a la inferencia (de quién lo hizo) se hace sin red. Que por lo visto, no importa. El lector es un ente suficientemente pasivizado, para que absorba estas versiones sin más.
La secuencia habitual en los m i m ha sido, en el caso de los habitantes sirios envenenados masivamente a mediados de agosto:
1) miles de muertos, incluidos niños
2) sin balas a la vista, ergo envenenamiento.
El eslabonamiento 1) a 2) parece “elemental”, como diría Holmes.
3) salteándose todos los eslabones necesarios, imprescindibles, los m i m agregan el tercer eslabón: Assad, el gobierno, lo hizo.
¿De dónde proviene esta conclusión sencilla, directa, simple? Tal vez sigue apenas aquella Ley de Murphy según la cual “Los problemas complejos tienen soluciones erróneas que son fáciles de comprender”.
Tal vez, es tanta la impudicia, es tanta “la autoridad autoritativa” con que nos machacan cada día, que uno podría pensar en algo más. En algo más interesado y menos casual.
Porque el eslabón elemental luego de 1) y 2) debería ser: busquemos pruebas e indicios que nos den pistas para llegar a los responsables de tan atroces actos. Pero eso, parece innecesario.
Pese a que el gobierno sirio niega radicalmente su autoría y que acusa, en cambio, a “los rebeldes”. Los “rebeldes”, por su parte, han acusado categóricamente, al gobierno de Assad.
Lo que tendría que hacer quien quiera resolver este intríngulis sería buscar pruebas, concatenaciones, la lógica de los acontecimientos.
Por ejemplo, es altamente improbable que un gobierno que opte por gasear exterminando a su población lo haga precisamente días antes de la visita de inspectores de la ONU sobre el mismo tema.
Siempre que tomara –un gobierno– semejante partido (… cuesta ponerse en semejante tesitura) lo haría optativamente a distancia temporal, antes de dicha inspección o luego de realizada. No justo cuando vienen a… controlar eso.
A mi modo de ver, y con un átimo de picaresca, tiendo a ver la secuencia como calcada de lo que en ajedrez se llama una celada.
Lo que se suele atribuir al pez diablo “haciendo” el trabajo preparatorio para las pirañas; apenas herir a un bañista, humano, vacuno, tapir o ciervo, y que el atacado no atine a ponerse a resguardo con lo que en pocos minutos será rodeado, atacado y mordido por cientos o miles de palometas asesinas que mondan un esqueleto de cien kilos en pocos minutos…
Aquí alguien hace una atrocidad. Dirige la búsqueda y zás, ya tenemos al culpable.
Algo, empero, difícil de desentrañar. Porque el régimen baasista sirio no ha sido particularmente benigno con los discrepantes, disidentes, opositores. El autoritarismo ha resultado bastante congénito a este tipo de regímenes. Y ha incluido gaseos mortales a opositores.
Pero a su vez, los “rebeldes”, es decir la cruzada antiislámica de la OTAN, del eje EE.UU.-R.U.-Israel, nos resulta el poder más terrorista y menos democrático que vivimos hoy en día (aunque justamente se presente como que lucha contra el terrorismo y que es campeón de la democracia).
Con sus cárceles clandestinas −una suerte de Plan Cóndor planetario−, con sus drones y sus “daños colaterales”, su desprecio por las vidas ajenas (ajenas al corpus propio, a la “rubíes” anglosajona, al pueblo elegido judío), sus falsificaciones permanentes (la explosión del Maine, 1898; Pearl Harbour, 1941; Bahía de Tomkin, 1965; el desmantelamiento de World Trade Center, 2001; las armas de destrucción masiva de Irak, 2003 y un larguísimo etcétera, como el comunismo guatemalteco vencido por Castillo Armas en 1954) no nos resultan en absoluto confiables y nos lleva a ser muy cautos antes la acusación “rebelde”, tan “occidental”, por los asesinados en Siria.
Conocer para juzgar sigue siendo mejor que juzgar para conocer
CODA. El canciller J. Kerry acaba de fundamentar un ataque de EE.UU. a Siria en “el sentido común”. Habrá que ubicar la calidad intelectual de ese argumento al lado de las “casualidades permanentes” que quien fuera presidente argentino, Carlos Menen, invocara para explicar la retahíla de escándalos de corrupción que le estallaban sin solución de continuidad.
L.SABINI - postaporteñ@ 1018 - 2013-08-31
Luis E Sabini Fernández
Saber que los medios de incomunicación de masas (m i m) mienten, tergiversan, configuran incluso la realidad es cada vez, afortunadamente, más sabido y experimentado y gracias a ello, vemos brotar, intersticialmente, una contracultura, una contrainformación que procura, con altibajos, con tropezones, acercarnos briznas de verdad, de entendimiento racional, de comprensión.
Los m i m, empero, persisten en su nefanda acción como si nada los perturbase, como si sus proclamas fueran lo necesario, lo justo, lo verdadero.
Lo vemos en todos los órdenes de la vida. Predican salud vendiendo venenos en los alimentos, predican la paz expandiendo el terror por todo el planeta y en particular por algunos de los territorios, como el África o el universo árabe.
Nada de esto es nuevo. Y somos cada vez más los que lo sabemos. Pero me sigue asombrando cómo se atreven a saltearse los elementos básicos del juicio, del sentido común.
Distintas fuentes noticiosas nos han informado de la infame y atroz muerte de más de mil seres humanos en Siria, muchos niños, sin fuego, sin balas, presumiblemente envenenados por aire. Ha sido en las afueras de Damasco, en un sitio llamado Ghuta. Ha tenido lugar, justo en vísperas de la visita-inspección de la ONU para verificar el uso de gases tóxicos como arma de destrucción masiva sobre la población siria.
Un ejemplo que tomamos de Página 12, Buenos Aires, 22/8/2013 [sin firma]: “Niños asesinados con armas químicas”. El epígrafe introductorio reza: “La oposición siria acusó al régimen de utilizar armas químicas […] provocando una ‘matanza’ con más de 1300 víctimas. Asad lo niega, pero hay fotos”.
¿Qué mostrarían las fotos para demostrar lo que se enuncia?: ¿A Asad o a sus tropas arrojando el gas?, ¿a vehículos directa o indirectamente identificados? No; se trata de niños muertos, matados, amortajados.
Los cadáveres, empero, no portan carteles indicadores, pistas sobre sus asesinos.
La info prosigue: “El ataque se produjo en momentos en que expertos de la ONU se encuentran desde el domingo [18 de agosto]precisamente para investigar las acusaciones de ataques con armas químicas que se lanzan los dos bandos.”
Veamos otro subtítulo con “la noticia” que ya ha tomado calor, que prácticamente se ha incendiado: “Si bien la ONG francesa [Médicos sin Fronteras]no acusó a una u otra parte al comprobar su uso de armas químicas en hospitales sirios donde trabajan, el ministro de RR. EE. Laurent Fabius incriminó directamente al régimen de Assad.” [Página 12,“Primera prueba independiente del gas, E. Febbro, 25/8/2013].
Y en el artículo se cita al mencionado ministro: “Todas las informaciones de que disponemos convergen para decir que hubo una matanza química cerca de Damasco y que es el régimen de Bashar Al Assad el que la inició.”
El salto “mortal” para pasar de la descripción (envenenamiento colectivo) a la inferencia (de quién lo hizo) se hace sin red. Que por lo visto, no importa. El lector es un ente suficientemente pasivizado, para que absorba estas versiones sin más.
La secuencia habitual en los m i m ha sido, en el caso de los habitantes sirios envenenados masivamente a mediados de agosto:
1) miles de muertos, incluidos niños
2) sin balas a la vista, ergo envenenamiento.
El eslabonamiento 1) a 2) parece “elemental”, como diría Holmes.
3) salteándose todos los eslabones necesarios, imprescindibles, los m i m agregan el tercer eslabón: Assad, el gobierno, lo hizo.
¿De dónde proviene esta conclusión sencilla, directa, simple? Tal vez sigue apenas aquella Ley de Murphy según la cual “Los problemas complejos tienen soluciones erróneas que son fáciles de comprender”.
Tal vez, es tanta la impudicia, es tanta “la autoridad autoritativa” con que nos machacan cada día, que uno podría pensar en algo más. En algo más interesado y menos casual.
Porque el eslabón elemental luego de 1) y 2) debería ser: busquemos pruebas e indicios que nos den pistas para llegar a los responsables de tan atroces actos. Pero eso, parece innecesario.
Pese a que el gobierno sirio niega radicalmente su autoría y que acusa, en cambio, a “los rebeldes”. Los “rebeldes”, por su parte, han acusado categóricamente, al gobierno de Assad.
Lo que tendría que hacer quien quiera resolver este intríngulis sería buscar pruebas, concatenaciones, la lógica de los acontecimientos.
Por ejemplo, es altamente improbable que un gobierno que opte por gasear exterminando a su población lo haga precisamente días antes de la visita de inspectores de la ONU sobre el mismo tema.
Siempre que tomara –un gobierno– semejante partido (… cuesta ponerse en semejante tesitura) lo haría optativamente a distancia temporal, antes de dicha inspección o luego de realizada. No justo cuando vienen a… controlar eso.
A mi modo de ver, y con un átimo de picaresca, tiendo a ver la secuencia como calcada de lo que en ajedrez se llama una celada.
Lo que se suele atribuir al pez diablo “haciendo” el trabajo preparatorio para las pirañas; apenas herir a un bañista, humano, vacuno, tapir o ciervo, y que el atacado no atine a ponerse a resguardo con lo que en pocos minutos será rodeado, atacado y mordido por cientos o miles de palometas asesinas que mondan un esqueleto de cien kilos en pocos minutos…
Aquí alguien hace una atrocidad. Dirige la búsqueda y zás, ya tenemos al culpable.
Algo, empero, difícil de desentrañar. Porque el régimen baasista sirio no ha sido particularmente benigno con los discrepantes, disidentes, opositores. El autoritarismo ha resultado bastante congénito a este tipo de regímenes. Y ha incluido gaseos mortales a opositores.
Pero a su vez, los “rebeldes”, es decir la cruzada antiislámica de la OTAN, del eje EE.UU.-R.U.-Israel, nos resulta el poder más terrorista y menos democrático que vivimos hoy en día (aunque justamente se presente como que lucha contra el terrorismo y que es campeón de la democracia).
Con sus cárceles clandestinas −una suerte de Plan Cóndor planetario−, con sus drones y sus “daños colaterales”, su desprecio por las vidas ajenas (ajenas al corpus propio, a la “rubíes” anglosajona, al pueblo elegido judío), sus falsificaciones permanentes (la explosión del Maine, 1898; Pearl Harbour, 1941; Bahía de Tomkin, 1965; el desmantelamiento de World Trade Center, 2001; las armas de destrucción masiva de Irak, 2003 y un larguísimo etcétera, como el comunismo guatemalteco vencido por Castillo Armas en 1954) no nos resultan en absoluto confiables y nos lleva a ser muy cautos antes la acusación “rebelde”, tan “occidental”, por los asesinados en Siria.
Conocer para juzgar sigue siendo mejor que juzgar para conocer
CODA. El canciller J. Kerry acaba de fundamentar un ataque de EE.UU. a Siria en “el sentido común”. Habrá que ubicar la calidad intelectual de ese argumento al lado de las “casualidades permanentes” que quien fuera presidente argentino, Carlos Menen, invocara para explicar la retahíla de escándalos de corrupción que le estallaban sin solución de continuidad.
L.SABINI - postaporteñ@ 1018 - 2013-08-31
Debate ¿Una nueva política económica de izquierda es posible?
Debate ¿Una nueva política económica de izquierda es posible?
29/08/2013
No es necesario repetir aquí la larga lista de logros de los gobiernos del FA. Los primeros que lo saben son los que no tenían trabajo y lo tienen, los que no tenían vivienda y la tienen, los que reciben la tarjeta Uruguay Social, los que mejoraron la capacidad de compra de sus salarios y jubilaciones, o los padres de los niños que recibieron la ceibalita y que cobran la asignación familiar. La mejora en las condiciones materiales de los sectores populares está fuera de discusión, es una condición necesaria pero no suficiente en la lucha por la superación de la explotación y de la dependencia.
Las propuestas de política económica en un programa de una fuerza política antiimperialista y antioligárquica tienen que expresar las reivindicaciones de las organizaciones populares y continuar sus luchas en el plano político para la confrontación con las clases dominantes del país y sus socios del exterior.
Con una perspectiva de largo plazo se proponen tres puntos para el nuevo programa del FA: la redistribución de los medios de producción, la erradicación de la inseguridad y el cuidado del medio ambiente.
1. La redistribución de los medios de producción
Es necesario enfrentar la concentración y extranjerización de los medios de producción promoviendo nuevas formas de propiedad y de gestión asociativa. La promoción de inversiones debe tener objetivos políticos fortaleciendo a los grupos sociales con ingresos que sean el resultado de su trabajo.
La riqueza es el resultado de acumular los ingresos que no se gastaron y permite generar nuevos ingresos sin trabajar, como por ejemplo arrendando tierras, alquilando viviendas o cobrando dividendos de acciones de sociedades anónimas.
Para redistribuir los medios de producción hay que facilitar el acceso a la tierra a los que la quieren trabajar, a la vivienda a los que no tienen o pagan un alquiler o a la utilización de medios de producción que permitan a los trabajadores formas de gestión sin la explotación ni la dominación de los patrones.
Durante estos años de gobierno del FA se observó un importante proceso de concentración y extranjerización de los medios de producción, como la tierra, industrias manufactureras y cadenas de superm ercados, que se agregaron a la ya totalmente extranjerizada banca privada.
El FA no está cumpliendo con la plataforma de las elecciones de 2004 en la que se comprometió a entregar 250.000 hectáreas a los pequeños productores agropecuarios y sólo entregaron 45.000. Tampoco cumplió con la instalación de un frigorífico multimodal, no sólo para faenar ganado vacuno, ni de un complejo pesquero.
Cada inversión extranjera que se localiza en el país implica que esa porción de la actividad económica pasa a integrar la estrategia de una empresa transnacional, debilita el poder del Estado y limita el ámbito de acción de la política económica. En el mediano plazo la repatriación del capital y de las utilidades generará un efecto negativo en la balanza de pagos; durante 2011 y 2012 las transferencias de ingresos al exterior por concepto de utilidades, dividendos e intereses fueron de 1.500 millones de dólares anuales.
Se debe seleccionar las inversiones extranjeras directas y limitarlas a las que contribuyen a la estrategia aportando capital, mercados externos, valor agregado, contenido tecnológico, aprendizaje y demanda de insumos nacionales. Es posible utilizar los recursos disponibles en los mercados internacionales para financiar inversiones públicas o de gestión asociativa con crédito a largo plazo o colocando deuda pública aprovechando las bajas tasas de interés.
No se puede demostrar que las exoneraciones tributarias que se otorgan por las Zonas Francas y la ley de promoción de inversiones son imprescindibles y se debería experimentar con una reducción progresiva teniendo en cuenta la abundancia de capital buscando oportunidades de inversión por todo el mundo. Como indicador claro de esta situación, los informes de CEPAL muestran que desde 2005 aumentó la inversión extranjera en América Latina dirigida a explotar recursos naturales y este aumento en 2011 fue de 28% respecto a 2010. En Uruguay creció menos que el promedio con un agravante, los demás países de América Latina cobran impuestos a las inversiones extranjeras que explotan sus recursos naturales y Uruguay no. Estas exoneraciones tienen dos consecuencias negativas, obligan a aumentar los impuestos sobre el trabajo y las empresas locales pequeñas y medianas y como la capacidad contributiva es baja, limitan la financiación del aumento del gasto público
Como no existe un Banco de Desarrollo ni ninguna otra forma de financiamiento de inversiones, si bien el FONDES apunta en esta dirección es de reciente creación y recursos escasos, la ley de promoción de inversiones tiene como efecto aumentar la rentabilidad de los que tienen capital y se transforma en una ley de promoción de la inversión extranjera privilegiada con relación a los emprendimientos nacionales.
Hay que complementar la propiedad estatal en los sectores estratégicos con medidas de apoyo a: a) los productores agropecuarios familiares que para mejorar su productividad y sus ingresos tienen como precondición el aumento de la superficie trabajada, créditos baratos, asesoramiento técnico, capacitación y apoyo en la comercialización para tener acceso a la demanda y a buenos precios; b) las cooperativas de trabajadores, las empresas recuperadas y las empresas con distintas formas de participación de los trabajadores en la propiedad del capital o en la gestión; c) las pequeñas y medianas empresas para el aumento de la productividad y que puedan ligarse en las cadenas de valor con las más grandes requieren acuerdos con participación de los distintos actores sociales que junto al Estado puedan avanzar en estos mecanismos; d) a las cooperativas de vivienda y en particular, por ayuda mutua, que al mismo tiempo que contribuyen a la redistribución de la riqueza facilitando el acceso a la vivienda de familias de bajos ingresos, desarrollan prácticas solidarias y de cooperación que construyen ciudadanía y consolidan la democracia; e) a los grupos sociales excluidos por el desempleo de larga duración, la deserción del sistema educativo y la segregación territorial en los asentamientos. Se requiere una estrategia de inclusión que combine políticas de empleo, de educación, de vivienda y de medio ambiente, con participación de los potenciales beneficiarios en la definición de prioridades así como en el diseño y la ejecución de las actividades.
2. La erradicación de la inseguridad
El número de personas privadas de libertad, adultos y jóvenes, aumenta permanentemente y genera un indicador contradictorio. Por una parte muestra que la policía es eficaz, que los jueces condenan, que la legislación es represiva y que el Ministro Bonomi cumple. Pero también muestra una sociedad que genera violencia.
Hay que reconocer que no sabemos por qué aumenta el número de personas que decide robar y si es necesario, matar. Cuando nacen todos los niños son iguales y ninguno está determinado por la genética a robar o a matar, para investigar hay que recurrir a los científicos sociales de la Universidad de la República con pensamiento crítico y no sirven los informes financiados por el BID o el Banco Mundial que con sus diagnósticos esterilizados no entienden la realidad y proponen políticas ineficaces.
Los materialistas podemos formular algunas hipótesis, suponemos que las ideas son un resultado de las condiciones materiales de vida lo que lleva a investigar las condiciones en las que vivieron las personas que delinquieron. Con este diagnóstico será posible diseñar las políticas dirigidas a modificar la situación en un proceso en el cual se pueden esperar cambios en el futuro. Otra hipótesis es que la práctica modifica las ideas, lo que lleva a investigar si las de los que delinquen, durante los años previos a cometer el delito, fueron diferentes de las que no delinquen; si fuera así sería necesario diseñar políticas que estimulen a sustituir las primeras por las segundas. No alcanzó con la reducción de la población con ingresos por debajo de la línea de pobreza. Una tercera hipótesis es que se generó una cultura con valores antagónicos a los de la convivencia y las víctimas de la exclusión se transformaron en victimarios.
Es notorio que no alcanza con repartir plata como recomi endan los organismos internacionales. Es imprescindible organizar para la lucha, que es el camino de fortalecimiento de valores.
3. El cuidado del medio ambiente
Boaventura de Sousa Santos destacó la necesidad de defender los bienes comunes de la humanidad como respuesta a la mercantilización, privatización y financierización de la vida, destacando que “Los bienes comunes de la humanidad son bienes producidos por la naturaleza o por los grupos humanos, a nivel local, nacional o global, que deben ser de propiedad colectiva, a diferencia de lo privado y lo público (estatal), aunque le compete al Estado cooperar en la protección de los bienes comunes. Entre los bienes comunes están el aire y la atmósfera, el agua, los acuíferos, ríos, océanos, lagos, las tierras comunales o ancestrales, las semillas, la biodiversidad, los parques y las plazas, el lenguaje, el paisaje, la memoria, el conocimiento, el calendario, Internet, HTML, los productos distribuidos con licencia libre, Wikipedia, la in formación genética, las zonas digitales libres, etc.”
Hay formas de crecimiento del PBI que destruyen recursos naturales y deterioran el medio ambiente. Estos costos ambientales y sociales deben tenerse en cuenta para evaluar las inversiones, aprobarlas o rechazarlas. Es necesario implementar políticas de crecimiento sustentable, lo que incluye cambios en la matriz productiva y en los actores sociales impulsando el desarrollo rural integral para la seguridad alimentaria a partir de la agricultura familiar. La sociedad uruguaya debe tener control sobre los alimentos que se producen y se consumen en el país, asegurando que los productos lleguen a los consumidores, desarrollando la agricultura familiar, promoviendo la agricultura urbana y prohibiendo la especulación financiera con alimentos
El agua es el bien común más importante y generó luchas contra su privatización en varios países, incluyendo al Uruguay. El deterioro de su calidad llegó a los hogares por la cañería del agua0Acorriente. El informe de cuatro decanos de facultades de la Universidad de la República sobre la contaminación del río Santa Lucía demostró el efecto depredatorio de la explotación de la tierra que busca maximizar la rentabilidad en el corto plazo, es un indicador de la insuficiencia de las políticas dirigidas a la preservación del medio ambiente, exige una revisión profunda de las mismas para lo que se debería tener en cuenta las advertencias de los científicos sobre el deterioro de la fertilidad de la tierra por el monocultivo reiterado de soja y por la forestación o las objeciones a la megaminería.
4. Comentarios finales
En la próxima campaña electoral no es necesario poner el énfasis en lo que se hizo, sino en lo que falta por hacer. No sirven los análisis superficiales y cortoplacistas ni las evaluaciones autocomplacientes que no identifican los problemas que deben ser encarados.
Si fuera necesario hacer un programa de un solo punto, propondría cobrarle impuestos a los dueños de la tierra. Durante el gobierno del FA el precio de la tierra aumentó un 600%, las tierras del Uruguay se cotizan en 55.000 millones de dólares, no puede haber ninguna duda de que sus dueños son los ganaron más y sin embargo, son los que pagan menos impuestos.
Los gobiernos del Frente lograron el crecimiento económico y la mejora en las condiciones materiales de vida de los sectores populares, pero se ha mantenido la exclusión social y aumentó la concentración y la extranjerización del capital, lo que profundiza la dependencia económica, política y militar del país.
El FA ha perdido su capacidad de profundizar los cambios. Agitando fantasmas como la posible fuga del capital o los impactos de la crisis mundial se traba la profundización de los cambios.
De todos modos quiero ratificar mi adhesión al FA y mi voto en la próximas elecciones, para ganar tiempo y facilitar el fortalecimiento en la lucha de las organizaciones populares, en ese proceso caerán muchas caretas, cambiará la correlación de fuerzas internas con la derrota del caballo de troya de la burguesía y el FA recuperará su capacidad transformadora.
29/08/2013
No es necesario repetir aquí la larga lista de logros de los gobiernos del FA. Los primeros que lo saben son los que no tenían trabajo y lo tienen, los que no tenían vivienda y la tienen, los que reciben la tarjeta Uruguay Social, los que mejoraron la capacidad de compra de sus salarios y jubilaciones, o los padres de los niños que recibieron la ceibalita y que cobran la asignación familiar. La mejora en las condiciones materiales de los sectores populares está fuera de discusión, es una condición necesaria pero no suficiente en la lucha por la superación de la explotación y de la dependencia.
Las propuestas de política económica en un programa de una fuerza política antiimperialista y antioligárquica tienen que expresar las reivindicaciones de las organizaciones populares y continuar sus luchas en el plano político para la confrontación con las clases dominantes del país y sus socios del exterior.
Con una perspectiva de largo plazo se proponen tres puntos para el nuevo programa del FA: la redistribución de los medios de producción, la erradicación de la inseguridad y el cuidado del medio ambiente.
1. La redistribución de los medios de producción
Es necesario enfrentar la concentración y extranjerización de los medios de producción promoviendo nuevas formas de propiedad y de gestión asociativa. La promoción de inversiones debe tener objetivos políticos fortaleciendo a los grupos sociales con ingresos que sean el resultado de su trabajo.
La riqueza es el resultado de acumular los ingresos que no se gastaron y permite generar nuevos ingresos sin trabajar, como por ejemplo arrendando tierras, alquilando viviendas o cobrando dividendos de acciones de sociedades anónimas.
Para redistribuir los medios de producción hay que facilitar el acceso a la tierra a los que la quieren trabajar, a la vivienda a los que no tienen o pagan un alquiler o a la utilización de medios de producción que permitan a los trabajadores formas de gestión sin la explotación ni la dominación de los patrones.
Durante estos años de gobierno del FA se observó un importante proceso de concentración y extranjerización de los medios de producción, como la tierra, industrias manufactureras y cadenas de superm ercados, que se agregaron a la ya totalmente extranjerizada banca privada.
El FA no está cumpliendo con la plataforma de las elecciones de 2004 en la que se comprometió a entregar 250.000 hectáreas a los pequeños productores agropecuarios y sólo entregaron 45.000. Tampoco cumplió con la instalación de un frigorífico multimodal, no sólo para faenar ganado vacuno, ni de un complejo pesquero.
Cada inversión extranjera que se localiza en el país implica que esa porción de la actividad económica pasa a integrar la estrategia de una empresa transnacional, debilita el poder del Estado y limita el ámbito de acción de la política económica. En el mediano plazo la repatriación del capital y de las utilidades generará un efecto negativo en la balanza de pagos; durante 2011 y 2012 las transferencias de ingresos al exterior por concepto de utilidades, dividendos e intereses fueron de 1.500 millones de dólares anuales.
Se debe seleccionar las inversiones extranjeras directas y limitarlas a las que contribuyen a la estrategia aportando capital, mercados externos, valor agregado, contenido tecnológico, aprendizaje y demanda de insumos nacionales. Es posible utilizar los recursos disponibles en los mercados internacionales para financiar inversiones públicas o de gestión asociativa con crédito a largo plazo o colocando deuda pública aprovechando las bajas tasas de interés.
No se puede demostrar que las exoneraciones tributarias que se otorgan por las Zonas Francas y la ley de promoción de inversiones son imprescindibles y se debería experimentar con una reducción progresiva teniendo en cuenta la abundancia de capital buscando oportunidades de inversión por todo el mundo. Como indicador claro de esta situación, los informes de CEPAL muestran que desde 2005 aumentó la inversión extranjera en América Latina dirigida a explotar recursos naturales y este aumento en 2011 fue de 28% respecto a 2010. En Uruguay creció menos que el promedio con un agravante, los demás países de América Latina cobran impuestos a las inversiones extranjeras que explotan sus recursos naturales y Uruguay no. Estas exoneraciones tienen dos consecuencias negativas, obligan a aumentar los impuestos sobre el trabajo y las empresas locales pequeñas y medianas y como la capacidad contributiva es baja, limitan la financiación del aumento del gasto público
Como no existe un Banco de Desarrollo ni ninguna otra forma de financiamiento de inversiones, si bien el FONDES apunta en esta dirección es de reciente creación y recursos escasos, la ley de promoción de inversiones tiene como efecto aumentar la rentabilidad de los que tienen capital y se transforma en una ley de promoción de la inversión extranjera privilegiada con relación a los emprendimientos nacionales.
Hay que complementar la propiedad estatal en los sectores estratégicos con medidas de apoyo a: a) los productores agropecuarios familiares que para mejorar su productividad y sus ingresos tienen como precondición el aumento de la superficie trabajada, créditos baratos, asesoramiento técnico, capacitación y apoyo en la comercialización para tener acceso a la demanda y a buenos precios; b) las cooperativas de trabajadores, las empresas recuperadas y las empresas con distintas formas de participación de los trabajadores en la propiedad del capital o en la gestión; c) las pequeñas y medianas empresas para el aumento de la productividad y que puedan ligarse en las cadenas de valor con las más grandes requieren acuerdos con participación de los distintos actores sociales que junto al Estado puedan avanzar en estos mecanismos; d) a las cooperativas de vivienda y en particular, por ayuda mutua, que al mismo tiempo que contribuyen a la redistribución de la riqueza facilitando el acceso a la vivienda de familias de bajos ingresos, desarrollan prácticas solidarias y de cooperación que construyen ciudadanía y consolidan la democracia; e) a los grupos sociales excluidos por el desempleo de larga duración, la deserción del sistema educativo y la segregación territorial en los asentamientos. Se requiere una estrategia de inclusión que combine políticas de empleo, de educación, de vivienda y de medio ambiente, con participación de los potenciales beneficiarios en la definición de prioridades así como en el diseño y la ejecución de las actividades.
2. La erradicación de la inseguridad
El número de personas privadas de libertad, adultos y jóvenes, aumenta permanentemente y genera un indicador contradictorio. Por una parte muestra que la policía es eficaz, que los jueces condenan, que la legislación es represiva y que el Ministro Bonomi cumple. Pero también muestra una sociedad que genera violencia.
Hay que reconocer que no sabemos por qué aumenta el número de personas que decide robar y si es necesario, matar. Cuando nacen todos los niños son iguales y ninguno está determinado por la genética a robar o a matar, para investigar hay que recurrir a los científicos sociales de la Universidad de la República con pensamiento crítico y no sirven los informes financiados por el BID o el Banco Mundial que con sus diagnósticos esterilizados no entienden la realidad y proponen políticas ineficaces.
Los materialistas podemos formular algunas hipótesis, suponemos que las ideas son un resultado de las condiciones materiales de vida lo que lleva a investigar las condiciones en las que vivieron las personas que delinquieron. Con este diagnóstico será posible diseñar las políticas dirigidas a modificar la situación en un proceso en el cual se pueden esperar cambios en el futuro. Otra hipótesis es que la práctica modifica las ideas, lo que lleva a investigar si las de los que delinquen, durante los años previos a cometer el delito, fueron diferentes de las que no delinquen; si fuera así sería necesario diseñar políticas que estimulen a sustituir las primeras por las segundas. No alcanzó con la reducción de la población con ingresos por debajo de la línea de pobreza. Una tercera hipótesis es que se generó una cultura con valores antagónicos a los de la convivencia y las víctimas de la exclusión se transformaron en victimarios.
Es notorio que no alcanza con repartir plata como recomi endan los organismos internacionales. Es imprescindible organizar para la lucha, que es el camino de fortalecimiento de valores.
3. El cuidado del medio ambiente
Boaventura de Sousa Santos destacó la necesidad de defender los bienes comunes de la humanidad como respuesta a la mercantilización, privatización y financierización de la vida, destacando que “Los bienes comunes de la humanidad son bienes producidos por la naturaleza o por los grupos humanos, a nivel local, nacional o global, que deben ser de propiedad colectiva, a diferencia de lo privado y lo público (estatal), aunque le compete al Estado cooperar en la protección de los bienes comunes. Entre los bienes comunes están el aire y la atmósfera, el agua, los acuíferos, ríos, océanos, lagos, las tierras comunales o ancestrales, las semillas, la biodiversidad, los parques y las plazas, el lenguaje, el paisaje, la memoria, el conocimiento, el calendario, Internet, HTML, los productos distribuidos con licencia libre, Wikipedia, la in formación genética, las zonas digitales libres, etc.”
Hay formas de crecimiento del PBI que destruyen recursos naturales y deterioran el medio ambiente. Estos costos ambientales y sociales deben tenerse en cuenta para evaluar las inversiones, aprobarlas o rechazarlas. Es necesario implementar políticas de crecimiento sustentable, lo que incluye cambios en la matriz productiva y en los actores sociales impulsando el desarrollo rural integral para la seguridad alimentaria a partir de la agricultura familiar. La sociedad uruguaya debe tener control sobre los alimentos que se producen y se consumen en el país, asegurando que los productos lleguen a los consumidores, desarrollando la agricultura familiar, promoviendo la agricultura urbana y prohibiendo la especulación financiera con alimentos
El agua es el bien común más importante y generó luchas contra su privatización en varios países, incluyendo al Uruguay. El deterioro de su calidad llegó a los hogares por la cañería del agua0Acorriente. El informe de cuatro decanos de facultades de la Universidad de la República sobre la contaminación del río Santa Lucía demostró el efecto depredatorio de la explotación de la tierra que busca maximizar la rentabilidad en el corto plazo, es un indicador de la insuficiencia de las políticas dirigidas a la preservación del medio ambiente, exige una revisión profunda de las mismas para lo que se debería tener en cuenta las advertencias de los científicos sobre el deterioro de la fertilidad de la tierra por el monocultivo reiterado de soja y por la forestación o las objeciones a la megaminería.
4. Comentarios finales
En la próxima campaña electoral no es necesario poner el énfasis en lo que se hizo, sino en lo que falta por hacer. No sirven los análisis superficiales y cortoplacistas ni las evaluaciones autocomplacientes que no identifican los problemas que deben ser encarados.
Si fuera necesario hacer un programa de un solo punto, propondría cobrarle impuestos a los dueños de la tierra. Durante el gobierno del FA el precio de la tierra aumentó un 600%, las tierras del Uruguay se cotizan en 55.000 millones de dólares, no puede haber ninguna duda de que sus dueños son los ganaron más y sin embargo, son los que pagan menos impuestos.
Los gobiernos del Frente lograron el crecimiento económico y la mejora en las condiciones materiales de vida de los sectores populares, pero se ha mantenido la exclusión social y aumentó la concentración y la extranjerización del capital, lo que profundiza la dependencia económica, política y militar del país.
El FA ha perdido su capacidad de profundizar los cambios. Agitando fantasmas como la posible fuga del capital o los impactos de la crisis mundial se traba la profundización de los cambios.
De todos modos quiero ratificar mi adhesión al FA y mi voto en la próximas elecciones, para ganar tiempo y facilitar el fortalecimiento en la lucha de las organizaciones populares, en ese proceso caerán muchas caretas, cambiará la correlación de fuerzas internas con la derrota del caballo de troya de la burguesía y el FA recuperará su capacidad transformadora.
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