Buenos Aires, 6 de febrero de 2014 |
Encontramos a la nieta 110
Las Abuelas de Plaza de Mayo tenemos la enorme alegría de informar que hemos encontrado a la hija de Oscar Rómulo Gutiérrez y Liliana Isabel Acuña, desaparecidos el 26 de agosto de 1976. Liliana cursaba entonces el quinto mes de embarazo.
El 31 de octubre de 2013, una joven se acercó a Abuelas con dudas sobre su identidad y fue recibida por el equipo de Presentación Espontánea de nuestra institución. Ante los fuertes indicios de que podría tratarse de una hija de desaparecidos, fue derivada inmediatamente a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) para que se ordenara la realización del examen de ADN.
Felizmente, los resultados del análisis efectuado en el Banco Nacional de Datos Genéticos indicaron que la joven es la hija de Liliana y Oscar.
Sus padres
Liliana Acuña nació en la ciudad de Buenos Aires el 30 de mayo de 1952. Oscar Rómulo Gutiérrez nació el 17 de abril de 1951 en La Tablada, provincia de Buenos Aires. Ambos eran militantes de la organización Montoneros. Oscar era hincha de Independiente, sociólogo, se había inscripto en la carrera de Ciencias Económicas y trabajaba como empleado administrativo en una empresa metalúrgica. Liliana estudió algunos años la carrera de Veterinaria y luego se pasó a Agronomía. Trabajaba dando clases particulares de Matemáticas.
El 26 de agosto de 1976, aproximadamente a las 6.30 de la mañana, el matrimonio fue secuestrado en su domicilio de la localidad de San Justo, en el partido bonaerense de La Matanza. El operativo fue llevado a cabo por doce hombres vestidos de civil que portaban armas largas e irrumpieron bajo amenazas de muerte en la vivienda. Ese mismo día, en ese operativo, también secuestraron a la hermana de Liliana, Elba Eva Acuña, y su esposo Hugo Alberto Saez.
Oscar y Liliana, embarazada de cinco meses, fueron introducidos por la fuerza en un automóvil. Posteriormente, un grupo de hombres de civil saqueó los bienes del matrimonio. Fueron trasladados a la Comisaría 4° del partido de San Isidro, denominada "Las Barrancas", provenientes de otro sitio con evidentes signos de haber sido torturados.
La pareja fue alojada junto a otras doce personas en el sótano de esa comisaría, en un sector especial con acceso restringido al personal policial. Dependían directamente del Área 420 del Ejército Argentino, bajo jurisdicción de la Escuela de Comunicaciones de Campo de Mayo.
A través de un agente de esa comisaría, los familiares de Liliana y Oscar pudieron saber que los jóvenes estaban con vida, aunque en pésimas condiciones, y que el embarazo seguía adelante. El mismo agente, tiempo después, les contó que Liliana había dado a luz a una nena en San Martín, en diciembre de 1976 o enero de 1977.
Luego de que las autoridades de la Comisaría tomaran nota del contacto de este agente con los familiares de los detenidos, Oscar, Liliana, Elba, Hugo y el resto de sus compañeros de cautiverio fueron trasladados hacia un lugar desconocido. Toda la familia permanece desaparecida. Sin embargo, gracias a los avances de la justicia el caso de Oscar y Liliana permitió que Santiago Omar Riveros fuera condenado en 2013 durante el juicio por los crímenes de Campo de Mayo.
Sus abuelos
La Abuela Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez nació en Arenasa, un pueblo cercano a Lincoln, provincia de Buenos Aires. Era maestra. Su marido, Oscar Rómulo Gutiérrez, era un médico de origen boliviano, nacido en Santa Cruz de la Sierra.
Ante la desaparición de su hijo y su nuera embarazada, Vilma salió a buscarlos. Junto a otras once mujeres fue una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo.
Sus compañeras la recuerdan como muy lúcida y suspicaz, dicen que era difícil engañarla con datos o denuncias falsas. Cuando las primeras reuniones de las Abuelas se realizaban en la provincia de Buenos Aires, muchas veces se hacían en su casa de San Justo.
Entre las innumerables gestiones que realizaron para intentar encontrar a sus familiares desaparecidos, el abuelo Oscar llegó a entrevistarse con el genocida Jorge Rafael Videla en Bolivia.
La Abuela Vilma falleció hace solo dos años sin poder abrazar a su nieta. Sin embargo, la nueva nieta tiene dos tíos que podrán contarle sobre su luchadora Abuela.
La Abuela Rosa González era cordobesa y su marido, Fredervindo Acuña, correntino. Ella era peluquera y modista y llegó a ser delegada gremial en una fábrica textil. Su esposo trabajaba en la Marina Mercante, en un puesto menor. La familia siempre vivió en el partido de San Martín.
Junto a Vilma, Rosa se sumó a la búsqueda de su nieta nacida en cautiverio, pero también falleció antes del encuentro.
El caso
El 31 de octubre de 2013, una joven se acercó a Abuelas de Plaza de Mayo con dudas sobre su identidad. Durante la entrevista con el equipo Presentación Espontánea, relató que quien figuraba como su madre en la partida de nacimiento le había contado que el 31 de diciembre de 1976 había sido entregada por personal de la Policía Bonaerense a quien figuraba como su padre, también miembro de esa fuerza. La historia que le narraban decía que había sido encontrada abandonada en la Ruta 2, en Florencio Varela, por policías que, como sabían que el matrimonio apropiador tenía otro hijo no biológico, le ofrecieron a la beba.
Por otra parte, desde 2011 existía también una denuncia, con sospechas de que podía ser hija de desaparecidos.
Luego de su acercamiento a Abuelas, la joven fue derivada prontamente a la Conadi y, el 8 de noviembre de 2013, el BNDG realizó el análisis de ADN. Ayer, ese organismo informó el resultado: es hija de Liliana Acuña y Oscar Gutiérrez.
Una vez más, a pesar del tiempo transcurrido y las huellas que intentaron borrar, la verdad triunfa sobre la mentira. Sin embargo, no deja de dolernos que las Abuelas Vilma y Rosa no hayan podido conocer a su nieta.
El tiempo corre, los familiares quisiéramos tener la posibilidad de abrazar a nuestros nietos y nietas que desde hace más de 36 años estamos buscando.
Ya son hombres y mujeres, muchos tienen hijos, trabajo, amigos. Las Abuelas deseamos con la urgencia del tiempo que corre que se animen a enfrentarse con su historia. Les ofrecemos certezas, respeto a sus necesidades. A ellos y ellas les repetimos que no están solos, que los espera la libertad.
7 feb 2014
Pakistán atrapado entre el diálogo y la lucha con el Talibán
Pakistán atrapado entre el diálogo y la lucha con el Talibán
05.02.2014
PESHAWAR (IPS/Ashfaq Yusufzai)
Hacer la guerra o la paz con el movimiento extremista Talibán se ha vuelto un dilema para el gobierno pakistaní.
Este martes 4 estaba previsto el inicio de conversaciones preliminares entre un equipo nombrado por el primer ministro Nawaz Sharif e integrado por funcionarios y periodistas, y otro que representaba al Talibán, compuesto principalmente por líderes religiosos. Pero no todos creen que sean estas las negociaciones que se necesitan.
"No hay esperanza de paz porque los comités formados por el gobierno y el Talibán no tienen poder para negociar asuntos delicados", dijo Mohammad Rasool Bangash, maestro de historia en la Universidad Abdul Wali Kan, en Mardan, Jyber Pajtunjwa (ex Provincia de la Frontera Noroccidental).
"Los comités deberían haber estado integrados por representantes del gobierno y del Talibán. Sin que el Talibán y el gobierno (se sienten a dialogar) cara a cara es difícil tener paz", añadió.
Islamabad viene emitiendo señales encontradas. El 23 de enero, en una reunión presidida por Sharif y a la que asistieron los principales jerarcas del ejército pakistaní, se decidió que se usaría la fuerza contra el Talibán.
"No podemos entregar la autoridad del Estado al Talibán. Hablaremos con quienes quieran rendirse antes de las conversaciones", dijo Sharif en un comunicado.
Las voces que reclaman un diálogo convincente se hacen oír cada vez más, mientras las fuerzas internacionales se preparan para retirarse del vecino Afganistán para fines de 2014, medida que se espera fortalezca ampliamente a los insurgentes. Mientras, el Tehreek Taliban Pakistan (TTP) continúa perpetrando ataques implacables.
El 2 de este mes, un atentado con explosivos en la entrada de un cine de Peshawar mató a cinco personas. "La continuación de los ataques del Talibán significa que no se toma las conversaciones en serio", dijo Shahabuddin Kan, un anciano que emigró a Peshawar -capital de Jyber Pajtunjwa- desde Waziristán del Norte.
"La retirada de las fuerzas de Estados Unidos dará inmensa fuerza al Talibán, que puede obtener el control total de las áreas fronterizas de Pakistán y Afganistán", dijo Shahabuddin Kan.
"El Talibán se volverá más fuerte a medida que las fuerzas lideradas por Estados Unidos se retiren de Afganistán", dijo Z.A. Hilali, profesor de estudios internacionales en la Universidad de Peshawar, en diálogo con IPS.
"Las áreas fronterizas de Pakistán y Afganistán están infestadas con insurgentes que pueden plantear una amenaza seria a los gobiernos de estos países", añadió.
Imran Kan, un jugador de cricket convertido en político cuyo partido, el Pakistan Tehreek Insaf (PTI), está en el poder en la provincia de Jyber Pajtunjwa, es un firme partidario de las conversaciones de paz con el Talibán.
Jyber Pajtunjwa, ubicada cerca de las Áreas Tribales Administradas Federalmente (FATA) de Pakistán, donde el Talibán está muy activo, es la zona más perjudicada por los ataques del movimiento islamista.
El Talibán, junto con miembros de la red extremista Al Qaeda, se refugió en las FATA cuando su gobierno fue derrocado en Afganistán en 2001. Muchos talibanes de Afganistán se fusionaron con sus pares de Pakistán.
Imran Kan dijo que las operaciones militares contra el Talibán desde 2004 no han generado ningún éxito, y que el movimiento solo se ha vuelto más fuerte.
"He estado escuchando declaraciones como 'se ha fracturado la columna del Talibán', pero los resultados están ante la nación. Cada día vemos ataques en los que se mata a personas inocentes. La única manera de que haya una paz duradera es el diálogo con los insurgentes", dijo Imran Kan a IPS.
Su partido cree que hacer la paz con el Talibán es esencial para el progreso de Pakistán.
"Sin paz, no podemos avanzar. No hay inversiones en la provincia, y a consecuencia la población se volverá más pobre", dijo Asad Umar, miembro de la Asamblea Nacional del PTI.
"Tenemos reformas planeadas para atraer inversiones hacia la provincia. Pero para eso necesitamos hablar con el Talibán para que cimente el camino para la paz", dijo Umar a IPS.
El Talibán también viene pidiéndole al gobierno que inicie conversaciones "serias y significativas".
El analista político Abdul Jabbar dijo que las conversaciones son importantes pues el gobierno no podrá acompasar el poderío del Talibán luego de la retirada de las fuerzas internacionales de Afganistán.
"Solo entre 8.000 y 12.000 soldados, la mayoría de ellos estadounidenses, permanecerán en Afganistán para ayudar a las fuerzas afganas en su lucha contra el Talibán", dijo.
"En ese escenario, será extremadamente difícil combatir al Talibán, porque incluso en este momento, cuando en Afganistán hay unos 37.500 efectivos, junto con 19.000 de fuerzas de otros países en la coalición liderada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), ellos son muy fuertes".
"El Talibán está perpetrando atentados suicidas y con explosivos en Afganistán y Pakistán a su antojo. Y pueden plantear un serio desafío a ambos países, propensos a la insurgencia, luego de que las fuerzas internacionales se vayan", agregó.
Sharif es muy criticado por retrasar las conversaciones con los talibanes. Analistas políticos sostienen que está sacando rédito de las buenas ecuaciones con grupos insurgentes que operan en la provincia de Punjab, pero esto no ayudará a largo plazo. El hermano menor de Sharif, Shahbaz Sharif, es ministro jefe de Punjab desde hace seis años.
"En los últimos tiempos hemos visto varios ataques en Punjab. El Talibán ha tomado por blanco a la policía, al ejército y a lugares públicos de la provincia, y la situación podría empeorar", dijo Jabbar.
El Partido Popular de Pakistán (PPP), el principal de la oposición, cuya líder Benazir Bhutto fue asesinada en 2007, quiere que el gobierno adopte una posición clara sobre si quiere mantener un diálogo o llevar a cabo operaciones contra el TTP.
"Toda la nación está unida en el combate al terrorismo, y ha llegado el momento de tomar una decisión final para erradicar a los elementos que toman las vidas de personas inocentes", dijo Jursheed Shah, miembro del PPP y líder de la oposición en la Asamblea Nacional, en diálogo con IPS.
Imran Kan dijo que el gobierno debería contar con la confianza de la nación si opta por una operación militar contra el Talibán. Hasta ahora, las operaciones militares no han logrado vencer al movimiento extremista, y han desplazado a unos tres millones de habitantes nativos. Una acción de más alcance solo generaría desastre, sostuvo Imran Kan.
"La única opción que tenemos son las conversaciones con los insurgentes", dijo a IPS.
"Si Estados Unidos puede hablar con el Talibán afgano, entonces ¿por qué nosotros no podemos hablar con el Talibán pakistaní? Es tiempo de que salgamos de la guerra liderada por Estados Unidos, porque hemos perdido a 50.000 personas, incluidos 5.000 soldados y 100.000 millones de dólares" en ella, agregó.
6 feb 2014
Ucrania: EEUU está dispuesto a provocar una guerra civil
Ucrania: EEUU está dispuesto a provocar una guerra civil
Publicado el 2/06/14 •
THIERRY MEYSSAN / VOLTAIRENET.ORG – En Europa Occidental, la opinión pública observa erróneamente la crisis ucraniana como una simple rivalidad entre occidentales y rusos. Pero lo que le interesa a Washington no es que Ucrania se incorpore a la Unión Europea sino privar a Rusia de uno de sus socios históricos. Y para lograr su objetivo, Estados Unidos está dispuesto a provocar una nueva guerra civil en Europa.
Después de desmembrar Yugoslavia con una guerra civil de 10 años (de 1990 a 1999), ¿ha decidido Estados Unidos destruir Ucrania de la misma manera? Eso hacen pensar las maniobras que está preparando la oposición para su realización durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi.
Ucrania ha estado dividida históricamente entre el oeste, con una población favorable a la Unión Europea, y el este, cuya población es favorable al acercamiento con Rusia. A esos dos grupos se agrega una pequeña minoría musulmana en Crimea. Después de la independencia, el Estado ucraniano fue debilitándose. Aprovechando la confusión, Estados Unidos organizó en 2004 la llamada «revolución naranja» [1], que puso en el poder un clan mafioso proatlantista. Cuando Moscú respondió anulando sus subvenciones al precio de gas, los occidentales dieron la espalda al gobierno naranja a la hora de pagar sus compras de gas a precio de mercado. El gobierno naranja perdió la elección presidencial de 2010 y la presidencia pasó a manos de Viktor Yanukovich, político corrupto y a veces pro-ruso.
El 21 de noviembre de 2013, el gobierno ucraniano renuncia al acuerdo de asociación negociado con la Unión Europea. La oposición responde a esa decisión con una serie de manifestaciones en Kiev y en la parte occidental del país, manifestaciones que rápidamente toman un cariz insurreccional. La oposición exige elecciones legislativas y presidenciales anticipadas, pero se niega a formar un gobierno cuando el presidente Yanukovich le propone hacerlo, luego de la renuncia del primer ministro. Ya para entonces, Radio Free Europe –radio del Departamento de Estado estadounidense– había bautizado las manifestaciones como Euromaidan y, posteriormente, como Eurorrevolución.
Por otro lado, el servicio de seguridad de la oposición lo garantiza Azatlyk, un grupo de jóvenes tártaros de Crimea que regresó para eso de la yihad en Siria, en la que participaron con el respaldo del senador estadounidense John McCain [2].
La prensa atlantista también respalda a la «oposición democrática» ucraniana y denuncia la influencia rusa. Altas personalidades de los países miembros de la alianza atlántica incluso se han tomado el trabajo de presentarse personalmente ante los manifestantes, como la secretaria de Estado adjunta y ex embajadora de Estados Unidos ante la OTAN Victoria Nuland y el ya mencionado senador estadounidense John McCain, también presidente de la rama republicana de la NED. La prensa rusa denuncia, por el contrario, que los manifestantes pretenden derrocar desde la calle las instituciones ucranianas democráticamente electas.
15 000 nazis con antorchas marchan en Kiev el 1º de enero de 2014.
Al principio, el movimiento parece ser un intento de reeditar la «revolución naranja». Pero el 1º de enero de 2014, el control de la revuelta cambia de manos. El partido nazi Svoboda [Libertad] organiza una marcha con antorchas que reúne 15 000 personas, en memoria de Stepan Bandera (1909-1959), el líder nacionalista que luchó contra los soviéticos aliándose con los nazis. A partir de ese momento, las paredes de la capital ucraniana se cubren de consignas antisemitas y se registran ataques callejeros contra personas de origen judío.
La oposición proeuropea se compone de 3 partidos políticos:
La Unión Panucraniana «Patria» (Bakitchina), de la oligarca y ex primera ministro Yulia Timochenko (quien actualmente se halla en la cárcel cumpliendo varias condenas por malversación de fondos públicos), partido encabezado ahora por el abogado y ex presidente del parlamento Arseni Yatseniuk.
Defiende la propiedad privada y el modelo liberal vigente en Occidente. Obtuvo un 25,57% de los sufragios en las elecciones legislativas de 2012.
La Alianza Democrática Ucraniana por la Reforma (UDAR) del ex campeón de boxeo Vitali Klichko.
Dice ser demócrata-cristiana y obtuvo un 13,98% de los votos en las elecciones de 2012.
La Unión Panucraniana Libertad (Svoboda), del cirujano Oleh Tyahnybok.
Esta formación proviene del Partido Nacional-Socialista de Ucrania. Se pronuncia por retirar la nacionalidad ucraniana a los judíos. Obtuvo un 10,45% de los votos en las elecciones legislativas de 2012.
Estos partidos, representados en el parlamento ucraniano, cuentan con el respaldo de:
El Congreso de los Nacionalistas Ucranianos, grupúsculo nazi nacido de las antiguas redes stay-behind de la OTAN en el antiguo Bloque del Este [3].
Es sionista y se pronuncia por la anulación de la nacionalidad de los judíos ucranianos y su expulsión hacia Israel. Obtuvo un 0,08% de los votos en las legislativas de 2012.
La Autodefensa Ucraniana, grupúsculo nacionalista que ha enviado sus miembros a luchar contra los rusos en Chechenia. También los envió a Osetia durante el conflicto georgiano.
La oposición ha recibido también el apoyo de la iglesia ortodoxa ucraniana, en rebelión contra el Patriarcado de Moscú.
Desde que el partido nazi salió a la calle, los manifestantes –a menudo protegidos con cascos y uniformes paramilitares– levantan barricadas y asaltan los edificios oficiales. Algunos elementos de las fuerzas policiales también han procedido brutalmente, llegando incluso a torturar detenidos. Se afirma que han muerto varios manifestantes y que se cuentan cerca de 2 000 heridos. Los desórdenes siguen propagándose en las provincias de la parte occidental del país.
Según nuestras propias informaciones, la oposición ucraniana está tratando de introducir material de guerra comprado en mercados paralelos. Por supuesto, la compra y traslado de armas en Europa Occidental es imposible… a no ser que se haga con el consentimiento de la OTAN.
La estrategia de Washington en Ucrania parece ser una mezcla de las recetas que ya han funcionado anteriormente, durante las «revoluciones de colores», con las fórmulas recientemente aplicadas en las «primaveras árabes» [4]. Estados Unidos ni siquiera trata de ocultarlo, al extremo de haber enviado a Ucrania una alta funcionaria, Victoria Nuland –adjunta de John Kerry en el Departamento de Estado– y el senador John McCain –quien es también presidente del IRI, la rama republicana de la NED [5]–, para expresar su apoyo a los manifestantes.
Al contrario de los casos de Libia y Siria, Washington no tiene en Ucrania yihadistas que se encarguen de sembrar el caos –aparte de los extremistas tártaros, pero estos están en Crimea. Así que decidió utilizar a los nazis, con los que el Departamento de Estado ya había trabajado anteriormente en contra de los soviéticos y a los que organizó en partidos políticos después de la independencia.
El lector neófito puede encontrar chocante esta alianza entre la administración Obama y los nazis. Pero hay que recordar que el presidente estadounidense Ronald Reagan rindió públicamente homenaje a varios nazis ucranianos, entre los que se encontraba Yaroslav Stetsko, primer ministro ucraniano bajo el III Reich y posteriormente convertido en jefe del Bloque de Naciones Antibolcheviques y miembro destacado de la Liga Anticomunista Mundial [6]. Uno de sus lugartenientes, Lev Dobriansky, fue embajador de Estados Unidos en Bahamas. Y la hija del propio Dobriansky, Paula Dobriansky, fue subsecretaria de Estado para la democracia (sic) en la administración de George W. Bush. Fue precisamente la señora Dobriansky quien financió durante 10 años una serie de estudios históricos destinados a hacer olvidar que el Holodomor, la gran hambruna que asoló Ucrania en 1932-1933, también devastó Rusia y Kazajstán y hacer creer que fue una decisión deliberada de Stalin tomada para acabar con el pueblo ucraniano [7].
La realidad es que Washington, que respaldó el partido nazi alemán hasta 1939 y siguió haciendo negocios con la Alemania nazi hasta finales de 1941, nunca tuvo se planteó problemas morales hacia el nazismo, como tampoco se los plantea en este momento cuando respalda militarmente el yihadismo en Siria.
Las élites de Europa Occidental, que tanto utilizan el nazismo como pretexto para perseguir a los aguafiestas –como puede comprobarse en Francia con la polémica sobre la «quenelle» de Dieudonné M’Bala M’Bala [8]– han olvidado el verdadero significado de la palabra «nazi». En 2005, cuando la entonces presidenta de Letonia, Vaira Vike-Freiberga, rehabilitó el nazismo, prefirieron mirar para otro lado como si fuera algo sin importancia [9]. Ahora, apoyándose en meras declaraciones a favor de la Unión Europea, su candoroso atlantismo los lleva a respaldar al peor enemigo de los europeos. La guerra civil podría comenzar en Ucrania, durante los Juegos Olímpicos de Sochi
Publicado el 2/06/14 •
THIERRY MEYSSAN / VOLTAIRENET.ORG – En Europa Occidental, la opinión pública observa erróneamente la crisis ucraniana como una simple rivalidad entre occidentales y rusos. Pero lo que le interesa a Washington no es que Ucrania se incorpore a la Unión Europea sino privar a Rusia de uno de sus socios históricos. Y para lograr su objetivo, Estados Unidos está dispuesto a provocar una nueva guerra civil en Europa.
Después de desmembrar Yugoslavia con una guerra civil de 10 años (de 1990 a 1999), ¿ha decidido Estados Unidos destruir Ucrania de la misma manera? Eso hacen pensar las maniobras que está preparando la oposición para su realización durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi.
Ucrania ha estado dividida históricamente entre el oeste, con una población favorable a la Unión Europea, y el este, cuya población es favorable al acercamiento con Rusia. A esos dos grupos se agrega una pequeña minoría musulmana en Crimea. Después de la independencia, el Estado ucraniano fue debilitándose. Aprovechando la confusión, Estados Unidos organizó en 2004 la llamada «revolución naranja» [1], que puso en el poder un clan mafioso proatlantista. Cuando Moscú respondió anulando sus subvenciones al precio de gas, los occidentales dieron la espalda al gobierno naranja a la hora de pagar sus compras de gas a precio de mercado. El gobierno naranja perdió la elección presidencial de 2010 y la presidencia pasó a manos de Viktor Yanukovich, político corrupto y a veces pro-ruso.
El 21 de noviembre de 2013, el gobierno ucraniano renuncia al acuerdo de asociación negociado con la Unión Europea. La oposición responde a esa decisión con una serie de manifestaciones en Kiev y en la parte occidental del país, manifestaciones que rápidamente toman un cariz insurreccional. La oposición exige elecciones legislativas y presidenciales anticipadas, pero se niega a formar un gobierno cuando el presidente Yanukovich le propone hacerlo, luego de la renuncia del primer ministro. Ya para entonces, Radio Free Europe –radio del Departamento de Estado estadounidense– había bautizado las manifestaciones como Euromaidan y, posteriormente, como Eurorrevolución.
Por otro lado, el servicio de seguridad de la oposición lo garantiza Azatlyk, un grupo de jóvenes tártaros de Crimea que regresó para eso de la yihad en Siria, en la que participaron con el respaldo del senador estadounidense John McCain [2].
La prensa atlantista también respalda a la «oposición democrática» ucraniana y denuncia la influencia rusa. Altas personalidades de los países miembros de la alianza atlántica incluso se han tomado el trabajo de presentarse personalmente ante los manifestantes, como la secretaria de Estado adjunta y ex embajadora de Estados Unidos ante la OTAN Victoria Nuland y el ya mencionado senador estadounidense John McCain, también presidente de la rama republicana de la NED. La prensa rusa denuncia, por el contrario, que los manifestantes pretenden derrocar desde la calle las instituciones ucranianas democráticamente electas.
15 000 nazis con antorchas marchan en Kiev el 1º de enero de 2014.
Al principio, el movimiento parece ser un intento de reeditar la «revolución naranja». Pero el 1º de enero de 2014, el control de la revuelta cambia de manos. El partido nazi Svoboda [Libertad] organiza una marcha con antorchas que reúne 15 000 personas, en memoria de Stepan Bandera (1909-1959), el líder nacionalista que luchó contra los soviéticos aliándose con los nazis. A partir de ese momento, las paredes de la capital ucraniana se cubren de consignas antisemitas y se registran ataques callejeros contra personas de origen judío.
La oposición proeuropea se compone de 3 partidos políticos:
La Unión Panucraniana «Patria» (Bakitchina), de la oligarca y ex primera ministro Yulia Timochenko (quien actualmente se halla en la cárcel cumpliendo varias condenas por malversación de fondos públicos), partido encabezado ahora por el abogado y ex presidente del parlamento Arseni Yatseniuk.
Defiende la propiedad privada y el modelo liberal vigente en Occidente. Obtuvo un 25,57% de los sufragios en las elecciones legislativas de 2012.
La Alianza Democrática Ucraniana por la Reforma (UDAR) del ex campeón de boxeo Vitali Klichko.
Dice ser demócrata-cristiana y obtuvo un 13,98% de los votos en las elecciones de 2012.
La Unión Panucraniana Libertad (Svoboda), del cirujano Oleh Tyahnybok.
Esta formación proviene del Partido Nacional-Socialista de Ucrania. Se pronuncia por retirar la nacionalidad ucraniana a los judíos. Obtuvo un 10,45% de los votos en las elecciones legislativas de 2012.
Estos partidos, representados en el parlamento ucraniano, cuentan con el respaldo de:
El Congreso de los Nacionalistas Ucranianos, grupúsculo nazi nacido de las antiguas redes stay-behind de la OTAN en el antiguo Bloque del Este [3].
Es sionista y se pronuncia por la anulación de la nacionalidad de los judíos ucranianos y su expulsión hacia Israel. Obtuvo un 0,08% de los votos en las legislativas de 2012.
La Autodefensa Ucraniana, grupúsculo nacionalista que ha enviado sus miembros a luchar contra los rusos en Chechenia. También los envió a Osetia durante el conflicto georgiano.
La oposición ha recibido también el apoyo de la iglesia ortodoxa ucraniana, en rebelión contra el Patriarcado de Moscú.
Desde que el partido nazi salió a la calle, los manifestantes –a menudo protegidos con cascos y uniformes paramilitares– levantan barricadas y asaltan los edificios oficiales. Algunos elementos de las fuerzas policiales también han procedido brutalmente, llegando incluso a torturar detenidos. Se afirma que han muerto varios manifestantes y que se cuentan cerca de 2 000 heridos. Los desórdenes siguen propagándose en las provincias de la parte occidental del país.
Según nuestras propias informaciones, la oposición ucraniana está tratando de introducir material de guerra comprado en mercados paralelos. Por supuesto, la compra y traslado de armas en Europa Occidental es imposible… a no ser que se haga con el consentimiento de la OTAN.
La estrategia de Washington en Ucrania parece ser una mezcla de las recetas que ya han funcionado anteriormente, durante las «revoluciones de colores», con las fórmulas recientemente aplicadas en las «primaveras árabes» [4]. Estados Unidos ni siquiera trata de ocultarlo, al extremo de haber enviado a Ucrania una alta funcionaria, Victoria Nuland –adjunta de John Kerry en el Departamento de Estado– y el senador John McCain –quien es también presidente del IRI, la rama republicana de la NED [5]–, para expresar su apoyo a los manifestantes.
Al contrario de los casos de Libia y Siria, Washington no tiene en Ucrania yihadistas que se encarguen de sembrar el caos –aparte de los extremistas tártaros, pero estos están en Crimea. Así que decidió utilizar a los nazis, con los que el Departamento de Estado ya había trabajado anteriormente en contra de los soviéticos y a los que organizó en partidos políticos después de la independencia.
El lector neófito puede encontrar chocante esta alianza entre la administración Obama y los nazis. Pero hay que recordar que el presidente estadounidense Ronald Reagan rindió públicamente homenaje a varios nazis ucranianos, entre los que se encontraba Yaroslav Stetsko, primer ministro ucraniano bajo el III Reich y posteriormente convertido en jefe del Bloque de Naciones Antibolcheviques y miembro destacado de la Liga Anticomunista Mundial [6]. Uno de sus lugartenientes, Lev Dobriansky, fue embajador de Estados Unidos en Bahamas. Y la hija del propio Dobriansky, Paula Dobriansky, fue subsecretaria de Estado para la democracia (sic) en la administración de George W. Bush. Fue precisamente la señora Dobriansky quien financió durante 10 años una serie de estudios históricos destinados a hacer olvidar que el Holodomor, la gran hambruna que asoló Ucrania en 1932-1933, también devastó Rusia y Kazajstán y hacer creer que fue una decisión deliberada de Stalin tomada para acabar con el pueblo ucraniano [7].
La realidad es que Washington, que respaldó el partido nazi alemán hasta 1939 y siguió haciendo negocios con la Alemania nazi hasta finales de 1941, nunca tuvo se planteó problemas morales hacia el nazismo, como tampoco se los plantea en este momento cuando respalda militarmente el yihadismo en Siria.
Las élites de Europa Occidental, que tanto utilizan el nazismo como pretexto para perseguir a los aguafiestas –como puede comprobarse en Francia con la polémica sobre la «quenelle» de Dieudonné M’Bala M’Bala [8]– han olvidado el verdadero significado de la palabra «nazi». En 2005, cuando la entonces presidenta de Letonia, Vaira Vike-Freiberga, rehabilitó el nazismo, prefirieron mirar para otro lado como si fuera algo sin importancia [9]. Ahora, apoyándose en meras declaraciones a favor de la Unión Europea, su candoroso atlantismo los lleva a respaldar al peor enemigo de los europeos. La guerra civil podría comenzar en Ucrania, durante los Juegos Olímpicos de Sochi
La conspiración de los asistentes
Fuerzas Armadas en debate
por Ricardo Ferré
En estos últimos días se ha suscitado una discusión sobre las Fuerzas Armadas, su presupuesto y aun sobre la validez política y económica de su subsistencia.
El "asistente" Huidobro salió en ferviente defensa del presupuesto militar utilizando hasta epítetos insultantes contra la senadora Constanza Moreira. Su amparo a cuanto militar acusado de torturador o de asesino, o de haber cometido cualquiera de los abusos conocidos: violación de mujeres o de hombres, robo de bebés, desapariciones, etc., es bien conocida. Desde el envío de tropas a Haití hace bastante tiempo, pasando por la extradicción de los tres participantes del asesinato del químico chileno Berríos, los procesamientos de Dalmao y de Juan Carlos Gómez, la búsqueda de nuevas fuentes de ingreso(vulgo curros) para los militares, el envío de tropas a Irak, hasta su posición actual.
Es obvio que él y Mujica están tratando de imponer un "día del nunca más" en cuanto a la impunidad de todos los delincuentes de lesa humanidad procesados y sin procesar.
Mujica convirtió por arte de magia a violadores, asesinos, ladrones de bebés y torturadores empedernidos en pobres "viejitos" indefensos.
Ahora lanzaron la novedad de los "juicios militares" para encubrir a los culpables y a la propia institución armada, protagonista en pleno de los crímenes.
En sintonía con la actitud defensiva del ministro, Mujica entona el himno de la pseudo "insustituibilidad" de los militares, aprovechando la coyuntura de catástrofes climáticas.
Hace unos pocos años en un estudio, el politólogo argentino Rosendo Fraga a partir de datos oficiales de cada país, el factbook de la CIA y estudios de la Cepal, concluyó que Uruguay es el país de América Latina con mayor cantidad de efectivos militares en relación a su población. Su presupuesto de Defensa Nacional, en relación al PBI, ocupa el octavo lugar, según dicho informe, aunque medido por habitante, el gasto en las fuerzas militares uruguayas es el segundo de América Latina. Respecto al gasto militar per. cápita, el promedio regional el año pasado(2010) fue de US$ 46,04 por habitante. En 2003 Chile invirtió US$ 90,98, Uruguay ocupó el segundo lugar con US$ 51,82 y Brasil fue tercero con US$ 51,55. (Ver El Observador, sección URUGUAY, 31-03-04).
Revisando cifras más recientes, 1) en 2012 nuestro país dedicaba un 1,9 % de su Producto Bruto Interno(PBI) a sus fuerzas armadas, según datos insospechables del Banco Mundial.
Se imponen comparaciones para estimar el valor de este guarismo:
Argentina 0,9
Brasil 1,5
Chile 2,0
Paraguay 1,7
Bolivia 1,5
Colombia 3,3
Venezuela 1,1
Naturalmente, países con grandes ambiciones geopolíticas como EEUU, Rusia y China muestran porcentajes aun mayores, así como los países que tienen algún tipo de conflicto armado, como Colombia.
China, que tiene obvias ambiciones geopolíticas dedica, sin embargo un porcentaje levemente mayor que nuestro paí, a saber 2,0.
Es obvio que esta cifra es absurda para un país que no tiene perspectivas de conflicto armado, aun teniendo en consideración muchos años hacia adelante..
Si se compara con otros ministerios o con otros poderes del estado 2), se obtiene una visión aun más absurda.
En el presupuesto de 2012, Defensa figuraba como el segundo ministerio más rico del Estado (con 4,2% del presupuesto total del Estado): el primero es el Ministerio del Interior (5,1%) – lo que arroja el resultado de dudosa defensa política de que las dos carteras vinculadas a las armas y a la seguridad son las más ricas del Estado –. Detrás, muy atrás, queda el Ministerio de Transporte (2,2%), el de Vivienda (1,8%), o la cancillería (0,7%). Sumados, los ministerios de Industria, Desarrollo Social, Salud Pública, Ganadería, no llegan al presupuesto que se lleva Defensa. Un capitán de navío retirado gana $80.109 de jubilación, de acuerdo con la misma fuente.
Siguiendo con el punto de vista económico, de acuerdo con un estudio de Hugo Rodríguez, del Grupo de Estudios Estratégicos Argentinos 3), realizado en 2009, teniendo en cuenta el gasto militar per cápita, es decir cuánto aporta cada uno de nosotros para el mantenimiento de las fuerzas armadas , se obtiene el resultado siguiente en dólares americanos por año:
Uruguay 148,28
Argentina 64,75
Bolivia 27,17
Brasil 140,01
Chile 334,88
Colombia 220,22
Ecuador 133,65
Paraguay 22,05
Perú 51,50
Ésto nos da nuevamente un resultado harto sorprendente: un país pacífico, sin ningún tipo de traza de conflicto bélico futuro, ¡es superado en América del Sur sólo por Chile y Colombia!
Pasemos ahora a analizar otro punto de vista: la cantidad de efectivos militares por cada 1000 habitantes, de acuerdo con las últimas cifras. 4)
Uruguay 7
Argentina 1,8
Brasil 1,6
Bolivia 4,7
Chile 3,6
Colombia 9,4
Ecuador 4
Paraguay 1,5
Perú 3,9
Entre los grandes países con intereses geopolíticos importantes encontramos a Rusia con 7,3, EEUU con 4,5 y China con 1,7 en cuanto a personal activo.
Uruguay está entre los países de mundo con mayor cantidad de efectivos activos por cada mil habitantes. Un militar por cada 142 habitantes.
Otra vez nos encontramos con cifras asombrosas, nuevamente teniendo en cuenta los posibles conflictos armados de nuestro país.
Ahora bien, preguntémonos para qué tenemos esta cantidad desmesurada de efectivos militares, con los gastos consiguientes.
Una guerra convencional con los posibles agresores, o sea Argentina, Brasil o EEUU mediante sus infantes de marina, que han incursionado repetidamente por diferentes países latinoamericanos, no es posible.
Si se tratara de una guerra de resistencia contra alguno de estos tres posibles agresores, nuestras fuerzas armadas obviamente no están preparadas ni militarmente ni psicológicamente para esta tarea, y además carecen totalmente de experiencia de combate efectivo, salvo los grupos minoritarios que han participado de conflictos como tropas de paz de las Naciones Unidas. Este hecho ha sido reconocido hasta por los propios militares, cuando fueron consultados por Tabaré Vázquez para el caso hipotético de conflicto con Argentina a causa de la pastera UPM/Botnia, ubicada sobre la frontera fluvial entre los dos países.
Nuestras fuerzas armadas tienen como modelo y siguen, incluso bajo los últimos dos gobiernos progresistas, yendo a cursos de nuestros posibles agresores: EEUU, Israel, etc.
No están a tono con las nuevas melodías que surgen de los gobiernos populares en América Latina, que se expresan en el ALBA. la UNASUR, la CELAC, y hasta en la vieja OEA, antiguamente dominada por Washington y que ahora a menudo resuena con ecos de los pueblos latinoamericanos.
Entonces, ¿para qué gasta el país, de los bolsillos del pueblo uruguayo, cerca de un millón y medio de dólares diarios en estas fuerzas armadas, gastos que inquietan hasta a militares extranjeros? 6)
Existen en el mundo 25 países sin fuerzas armadas 5), la mayoría de ellos países pequeños con fuerzas que le permiten controlar la integridad de su territorio y de su espacio aéreo y sobre todo marítimo, algún tipo de guardia nacional o prefectura terrestre y marítima altamente eficiente y tecnificada.
El presidente Mujica lo ratificó claramente en la base de Santa Bernardina en Durazno: garantizar la estabilidad institucional de la nación.
Ahora bien: ¿a qué se refiere el presidente? Parece bastante evidente que no se refiere a mantener la vigencia de la constitución, quebrada por los militares no hace tantos años y por la que sus voceros no parecen prestarle más que una atención retórica.
¿A qué estabilidad institucional entonces están dedicadas a mantener estas fuerzas armadas?
Cabe colegir la única posibilidad usando parcialmente el método de descartar otras que no parecen lógicas, una especie de ad absurdum matemático: que están para garantizar que la clase dominante, los terratenientes, las pocas familias que tienen el poder económico y las empresas nacionales y extranjeras que detentan la propiedad de medios de producción y de comunicación sigan gozando de sus privilegios.
Esta tesis está confirmada por la actuación de los militares en años oprobiosos recientes en la memoria popular cuando pudieron desarrollar sus técnicas. Usaron todos los medios para aterrorizar a los que quisieron cambiar las estructuras de poder: tortura, prisión, violaciones, asesinatos, desapariciones, secuestro y venta de los niños hijos de los “subversivos”.
En pocas palabras: el pueblo uruguayo mantiene casi a 1 militar cada ciento cuarenta habitantes a un costo de un millón y medio de dólares diarios como amenaza a los que tengan como idea cambiar las estructuras de poder.
Su actitud renovada de reafirmación en sus procedimientos violatorios de los derechos humanos detallada más arriba constituye una permanente amenaza de atentado a la continuidad del parlamento y el poder judicial, instituciones representativas del pueblo que significa colocar a éste de rehén de su poderío castrense.
No cesan de repetir su auto nombramiento como tutores de la "democracia", tal vez querrán decir de su propio modelo de "democracia", cuando su función constitucional y su función es completamente diferente, más ligada con la tradicional de defensa de la integridad territorial del país.
Como dijo el Gral. Licandro, que debía conocer mucho del tema: "las Fuerzas Armadas no han cambiado. Cambiaron los hombres pero hay una gran presencia de hijos y nietos de aquellos, de aquella época. Y aquellos siguen hablando en los centros y diciendo que fueron salvadores de la patria y reclamando el reconocimiento de la sociedad. No han captado que la sociedad los ha rechazado una y otra vez. Yo no veo el camino para integrarlas a la sociedad hoy", concluyó Licandro oponiéndose a la intención que ha repetido una y otra vez el presidente José Mujica.
Se impone entonces la disolución de las actuales fuerzas armadas y su refundación con la mentalidad artiguista de verdadera defensa nacional, de nuestros recursos naturales y humanos; fuerzas armadas populares con auténtico cariño por nuestro pueblo.
Ricardo Ferré
4 de febrero de 2014
http://federaciondebasespatriagrande.blogspot.nl/2014/02/la-conspiracion-de-los-asistentes.html
1 http://datos.bancomundial.org/indicador/MS.MIL.XPND.GD.ZS
2 http://www.tacuarembo2030.com/opinion/1140-el-peso-de-las-fuerzas-armadas-en-el-estado-uruguayo-por-constanza-moreira-.html
3 http://www.rebelion.org/docs/127506.pdf
4http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_number_of_military_and_paramilitary_personnel
5 http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_sin_fuerzas_armadas
6 http://www.elpais.com.uy/informacion/gasto-defensa-inquieta-a-militares-extranjeros.html
por Ricardo Ferré
En estos últimos días se ha suscitado una discusión sobre las Fuerzas Armadas, su presupuesto y aun sobre la validez política y económica de su subsistencia.
El "asistente" Huidobro salió en ferviente defensa del presupuesto militar utilizando hasta epítetos insultantes contra la senadora Constanza Moreira. Su amparo a cuanto militar acusado de torturador o de asesino, o de haber cometido cualquiera de los abusos conocidos: violación de mujeres o de hombres, robo de bebés, desapariciones, etc., es bien conocida. Desde el envío de tropas a Haití hace bastante tiempo, pasando por la extradicción de los tres participantes del asesinato del químico chileno Berríos, los procesamientos de Dalmao y de Juan Carlos Gómez, la búsqueda de nuevas fuentes de ingreso(vulgo curros) para los militares, el envío de tropas a Irak, hasta su posición actual.
Es obvio que él y Mujica están tratando de imponer un "día del nunca más" en cuanto a la impunidad de todos los delincuentes de lesa humanidad procesados y sin procesar.
Mujica convirtió por arte de magia a violadores, asesinos, ladrones de bebés y torturadores empedernidos en pobres "viejitos" indefensos.
Ahora lanzaron la novedad de los "juicios militares" para encubrir a los culpables y a la propia institución armada, protagonista en pleno de los crímenes.
En sintonía con la actitud defensiva del ministro, Mujica entona el himno de la pseudo "insustituibilidad" de los militares, aprovechando la coyuntura de catástrofes climáticas.
Hace unos pocos años en un estudio, el politólogo argentino Rosendo Fraga a partir de datos oficiales de cada país, el factbook de la CIA y estudios de la Cepal, concluyó que Uruguay es el país de América Latina con mayor cantidad de efectivos militares en relación a su población. Su presupuesto de Defensa Nacional, en relación al PBI, ocupa el octavo lugar, según dicho informe, aunque medido por habitante, el gasto en las fuerzas militares uruguayas es el segundo de América Latina. Respecto al gasto militar per. cápita, el promedio regional el año pasado(2010) fue de US$ 46,04 por habitante. En 2003 Chile invirtió US$ 90,98, Uruguay ocupó el segundo lugar con US$ 51,82 y Brasil fue tercero con US$ 51,55. (Ver El Observador, sección URUGUAY, 31-03-04).
Revisando cifras más recientes, 1) en 2012 nuestro país dedicaba un 1,9 % de su Producto Bruto Interno(PBI) a sus fuerzas armadas, según datos insospechables del Banco Mundial.
Se imponen comparaciones para estimar el valor de este guarismo:
Argentina 0,9
Brasil 1,5
Chile 2,0
Paraguay 1,7
Bolivia 1,5
Colombia 3,3
Venezuela 1,1
Naturalmente, países con grandes ambiciones geopolíticas como EEUU, Rusia y China muestran porcentajes aun mayores, así como los países que tienen algún tipo de conflicto armado, como Colombia.
China, que tiene obvias ambiciones geopolíticas dedica, sin embargo un porcentaje levemente mayor que nuestro paí, a saber 2,0.
Es obvio que esta cifra es absurda para un país que no tiene perspectivas de conflicto armado, aun teniendo en consideración muchos años hacia adelante..
Si se compara con otros ministerios o con otros poderes del estado 2), se obtiene una visión aun más absurda.
En el presupuesto de 2012, Defensa figuraba como el segundo ministerio más rico del Estado (con 4,2% del presupuesto total del Estado): el primero es el Ministerio del Interior (5,1%) – lo que arroja el resultado de dudosa defensa política de que las dos carteras vinculadas a las armas y a la seguridad son las más ricas del Estado –. Detrás, muy atrás, queda el Ministerio de Transporte (2,2%), el de Vivienda (1,8%), o la cancillería (0,7%). Sumados, los ministerios de Industria, Desarrollo Social, Salud Pública, Ganadería, no llegan al presupuesto que se lleva Defensa. Un capitán de navío retirado gana $80.109 de jubilación, de acuerdo con la misma fuente.
Siguiendo con el punto de vista económico, de acuerdo con un estudio de Hugo Rodríguez, del Grupo de Estudios Estratégicos Argentinos 3), realizado en 2009, teniendo en cuenta el gasto militar per cápita, es decir cuánto aporta cada uno de nosotros para el mantenimiento de las fuerzas armadas , se obtiene el resultado siguiente en dólares americanos por año:
Uruguay 148,28
Argentina 64,75
Bolivia 27,17
Brasil 140,01
Chile 334,88
Colombia 220,22
Ecuador 133,65
Paraguay 22,05
Perú 51,50
Ésto nos da nuevamente un resultado harto sorprendente: un país pacífico, sin ningún tipo de traza de conflicto bélico futuro, ¡es superado en América del Sur sólo por Chile y Colombia!
Pasemos ahora a analizar otro punto de vista: la cantidad de efectivos militares por cada 1000 habitantes, de acuerdo con las últimas cifras. 4)
Uruguay 7
Argentina 1,8
Brasil 1,6
Bolivia 4,7
Chile 3,6
Colombia 9,4
Ecuador 4
Paraguay 1,5
Perú 3,9
Entre los grandes países con intereses geopolíticos importantes encontramos a Rusia con 7,3, EEUU con 4,5 y China con 1,7 en cuanto a personal activo.
Uruguay está entre los países de mundo con mayor cantidad de efectivos activos por cada mil habitantes. Un militar por cada 142 habitantes.
Otra vez nos encontramos con cifras asombrosas, nuevamente teniendo en cuenta los posibles conflictos armados de nuestro país.
Ahora bien, preguntémonos para qué tenemos esta cantidad desmesurada de efectivos militares, con los gastos consiguientes.
Una guerra convencional con los posibles agresores, o sea Argentina, Brasil o EEUU mediante sus infantes de marina, que han incursionado repetidamente por diferentes países latinoamericanos, no es posible.
Si se tratara de una guerra de resistencia contra alguno de estos tres posibles agresores, nuestras fuerzas armadas obviamente no están preparadas ni militarmente ni psicológicamente para esta tarea, y además carecen totalmente de experiencia de combate efectivo, salvo los grupos minoritarios que han participado de conflictos como tropas de paz de las Naciones Unidas. Este hecho ha sido reconocido hasta por los propios militares, cuando fueron consultados por Tabaré Vázquez para el caso hipotético de conflicto con Argentina a causa de la pastera UPM/Botnia, ubicada sobre la frontera fluvial entre los dos países.
Nuestras fuerzas armadas tienen como modelo y siguen, incluso bajo los últimos dos gobiernos progresistas, yendo a cursos de nuestros posibles agresores: EEUU, Israel, etc.
No están a tono con las nuevas melodías que surgen de los gobiernos populares en América Latina, que se expresan en el ALBA. la UNASUR, la CELAC, y hasta en la vieja OEA, antiguamente dominada por Washington y que ahora a menudo resuena con ecos de los pueblos latinoamericanos.
Entonces, ¿para qué gasta el país, de los bolsillos del pueblo uruguayo, cerca de un millón y medio de dólares diarios en estas fuerzas armadas, gastos que inquietan hasta a militares extranjeros? 6)
Existen en el mundo 25 países sin fuerzas armadas 5), la mayoría de ellos países pequeños con fuerzas que le permiten controlar la integridad de su territorio y de su espacio aéreo y sobre todo marítimo, algún tipo de guardia nacional o prefectura terrestre y marítima altamente eficiente y tecnificada.
El presidente Mujica lo ratificó claramente en la base de Santa Bernardina en Durazno: garantizar la estabilidad institucional de la nación.
Ahora bien: ¿a qué se refiere el presidente? Parece bastante evidente que no se refiere a mantener la vigencia de la constitución, quebrada por los militares no hace tantos años y por la que sus voceros no parecen prestarle más que una atención retórica.
¿A qué estabilidad institucional entonces están dedicadas a mantener estas fuerzas armadas?
Cabe colegir la única posibilidad usando parcialmente el método de descartar otras que no parecen lógicas, una especie de ad absurdum matemático: que están para garantizar que la clase dominante, los terratenientes, las pocas familias que tienen el poder económico y las empresas nacionales y extranjeras que detentan la propiedad de medios de producción y de comunicación sigan gozando de sus privilegios.
Esta tesis está confirmada por la actuación de los militares en años oprobiosos recientes en la memoria popular cuando pudieron desarrollar sus técnicas. Usaron todos los medios para aterrorizar a los que quisieron cambiar las estructuras de poder: tortura, prisión, violaciones, asesinatos, desapariciones, secuestro y venta de los niños hijos de los “subversivos”.
En pocas palabras: el pueblo uruguayo mantiene casi a 1 militar cada ciento cuarenta habitantes a un costo de un millón y medio de dólares diarios como amenaza a los que tengan como idea cambiar las estructuras de poder.
Su actitud renovada de reafirmación en sus procedimientos violatorios de los derechos humanos detallada más arriba constituye una permanente amenaza de atentado a la continuidad del parlamento y el poder judicial, instituciones representativas del pueblo que significa colocar a éste de rehén de su poderío castrense.
No cesan de repetir su auto nombramiento como tutores de la "democracia", tal vez querrán decir de su propio modelo de "democracia", cuando su función constitucional y su función es completamente diferente, más ligada con la tradicional de defensa de la integridad territorial del país.
Como dijo el Gral. Licandro, que debía conocer mucho del tema: "las Fuerzas Armadas no han cambiado. Cambiaron los hombres pero hay una gran presencia de hijos y nietos de aquellos, de aquella época. Y aquellos siguen hablando en los centros y diciendo que fueron salvadores de la patria y reclamando el reconocimiento de la sociedad. No han captado que la sociedad los ha rechazado una y otra vez. Yo no veo el camino para integrarlas a la sociedad hoy", concluyó Licandro oponiéndose a la intención que ha repetido una y otra vez el presidente José Mujica.
Se impone entonces la disolución de las actuales fuerzas armadas y su refundación con la mentalidad artiguista de verdadera defensa nacional, de nuestros recursos naturales y humanos; fuerzas armadas populares con auténtico cariño por nuestro pueblo.
Ricardo Ferré
4 de febrero de 2014
http://federaciondebasespatriagrande.blogspot.nl/2014/02/la-conspiracion-de-los-asistentes.html
1 http://datos.bancomundial.org/indicador/MS.MIL.XPND.GD.ZS
2 http://www.tacuarembo2030.com/opinion/1140-el-peso-de-las-fuerzas-armadas-en-el-estado-uruguayo-por-constanza-moreira-.html
3 http://www.rebelion.org/docs/127506.pdf
4http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_number_of_military_and_paramilitary_personnel
5 http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_sin_fuerzas_armadas
6 http://www.elpais.com.uy/informacion/gasto-defensa-inquieta-a-militares-extranjeros.html
Dilma frente a la resistencia de los mercados
Planes sociales en la mira.
La presidenta de Brasil aseguró que el país dispone de los medios necesarios para hacer frente a la crisis financiera que amenaza a los países emergentes. Y pidió a los parlamentarios especial empeño en el control fiscal.
Por Eric Nepomuceno
Desde Río de Janeiro
Dilma Rousseff empieza el último año de su mandato presidencial enfrentando fuertes resistencias en el mercado financiero local, y una mezcla de temor y desconfianza en los inversores extranjeros.
No es un fenómeno único: buena parte del escenario internacional se muestra poco propicio a los países emergentes. Las incertidumbres del mundo no eligen blancos aislados: afectan a todos de manera general, y a algunos de manera particular. Brasil no quiere estar en esta última categoría, y el gobierno viene tratando de buscar una estrategia eficaz para lograrlo, tanto en el campo interno como en el externo.
Además, la situación de la economía tiene peso específico en las elecciones generales de octubre. La persistente presión inflacionaria (2013 cerró con una tasa de inflación de 5,91 por ciento) es buena munición para los adversarios, y afecta directamente, gracias a los segmentos de alimentación, vestimenta, transporte y servicios, a las clases más bajas, donde se concentra el grueso del electorado.
Por todo eso, el mensaje presidencial enviado al Congreso el pasado lunes, cuando fue la reapertura de los trabajos legislativos luego del receso de fin de año, tuvo como objetivo disparar gestos en varias direcciones, del electorado al mercado financiero y, por extensión, al exterior.
Una vez más, Dilma aseguró que Brasil dispone de los medios necesarios para hacer frente a la crisis financiera que amenaza a los países emergentes. Y pidió a los parlamentarios especial empeño en el control fiscal, manera indirecta pero bastante clara de pedirles que no inventen, con el ojo centrado en sus respectivos corrales electorales, proyectos que luego impacten de manera dura las cuentas públicas.
Al asegurar que en 2014 el gobierno mantendrá una gestión compatible con “la continuidad de la política de profundo compromiso con la responsabilidad fiscal”, Dilma Rousseff comentó que, para tanto, cuenta con el pacto firmado entre el Poder Ejecutivo y los principales líderes del Congreso. La tónica del mensaje presidencial a los parlamentarios ha sido clara: de parte del Poder Ejecutivo hay plena disposición de hacer que 2014 sea un año mejor que 2013.
El principal problema de Dilma es que, por más que asuma compromisos y difunda datos que deberían tranquilizar a los inversionistas, todavía no ha logrado convencer a los analistas, consultores e inversores de que el cuadro es mucho menos feo de lo que pintan. Argumentos concretos, como la manutención del nivel de empleo y la reducción de las desigualdades sociales, además de la estabilidad y del crecimiento económico, no parecen suficientemente convincentes, o seductores, para los dueños del dinero.
También existen vientos preocupantes en el escenario externo, que hacen que la volatilidad de la Bolsa y las oscilaciones del cambio afecten aún más algunos sectores de la economía ya bastante debilitados, en especial la industria.
En lo que va del año, la Bolsa cayó 10 por ciento en Brasil y el dólar se valorizó otro tanto frente al real. A eso se suman las presiones para que aumente aún más la tasa básica anual de interés, la Selic, y también eso preocupa al gobierno. Cuando analistas y consultores proyectan, en el mercado futuro, nuevas alzas de la Selic (hoy, 10,5 por ciento al año), ese movimiento hace que la banca ya se prepare para más intereses a la hora de firmar contratos de crédito y financiación. A fin de mes habrá nueva reunión del Comité de Política Monetaria, el Copom, y se especula que la Selic podrá ir a 11 por ciento anual. Algunos bancos y financieras proyectan un aumento de 0,75, lo que elevaría la Selic a 11,25 por ciento.
Técnicos del Banco Central y emisarios del equipo económico tratan, sin mucho éxito, de convencer a analistas y consultores, en intensas reuniones cerradas, de que esa proyección no tiene ninguna base concreta. Y, a la vez, tratan de demostrar que en enero la inflación se mantuvo bajo control y que los gastos del gobierno siguen el mismo camino.
Sin embargo, hay problemas que no pueden ser ignorados. Las exportaciones tuvieron el peor enero de la historia, con un déficit de cuatro mil millones de dólares. Y se supo que la recaudación fiscal aumentó alrededor de 2 por ciento en 2013, en comparación con el año anterior, mientras los gastos públicos subieron 7 por ciento.
Todo eso sumado lleva al punto central que hace que los grandes fondos globales de inversión miren hacia Brasil con desconfianza creciente.
Por si fuera poco, ahora surgen críticas contundentes vinculadas con algunas medidas adoptadas por Dilma para reducir precios, contener la inflación y estimular el consumo interno, y que ayudaron a corroer el saldo de las cuentas públicas.
Subsidios y renuncias fiscales para abaratar productos y servicios, de la nafta a la energía eléctrica, de los alimentos a los electrodomésticos, pueden haber costado unos 40 mil millones de reales (alrededor de 20 mil millones de dólares al cambio medio) a lo largo de 2013. Son cálculos del mercado financiero, con base en datos oficiales.
Con ese valor, el gobierno podría haber cumplido holgadamente la meta oficial de ahorrar 108 mil millones de reales (unos 50 mil millones de dólares) para disminuir la deuda pública. Lo que se logró fueron 72 mil millones de reales (unos 36 mil millones de dólares), lo que provocó fuerte insatisfacción y nueva desconfianza de los inversores sobre la capacidad del gobierno de cumplir sus propias metas.
Suspender algunos programas, sin embargo, significaría quitar a parte sustancial de la población el acceso a bienes y servicios, y liquidaría de una vez el exitoso “Mi casa, mi vida”, que en tres años entregó, a base de créditos de bajísimo interés, alrededor de tres millones de viviendas populares por todo el país.
El gobierno, por su parte, dice que la economía puede perfectamente soportar ese resultado. Y que no pretende interrumpir ningún programa social
La presidenta de Brasil aseguró que el país dispone de los medios necesarios para hacer frente a la crisis financiera que amenaza a los países emergentes. Y pidió a los parlamentarios especial empeño en el control fiscal.
Por Eric Nepomuceno
Desde Río de Janeiro
Dilma Rousseff empieza el último año de su mandato presidencial enfrentando fuertes resistencias en el mercado financiero local, y una mezcla de temor y desconfianza en los inversores extranjeros.
No es un fenómeno único: buena parte del escenario internacional se muestra poco propicio a los países emergentes. Las incertidumbres del mundo no eligen blancos aislados: afectan a todos de manera general, y a algunos de manera particular. Brasil no quiere estar en esta última categoría, y el gobierno viene tratando de buscar una estrategia eficaz para lograrlo, tanto en el campo interno como en el externo.
Además, la situación de la economía tiene peso específico en las elecciones generales de octubre. La persistente presión inflacionaria (2013 cerró con una tasa de inflación de 5,91 por ciento) es buena munición para los adversarios, y afecta directamente, gracias a los segmentos de alimentación, vestimenta, transporte y servicios, a las clases más bajas, donde se concentra el grueso del electorado.
Por todo eso, el mensaje presidencial enviado al Congreso el pasado lunes, cuando fue la reapertura de los trabajos legislativos luego del receso de fin de año, tuvo como objetivo disparar gestos en varias direcciones, del electorado al mercado financiero y, por extensión, al exterior.
Una vez más, Dilma aseguró que Brasil dispone de los medios necesarios para hacer frente a la crisis financiera que amenaza a los países emergentes. Y pidió a los parlamentarios especial empeño en el control fiscal, manera indirecta pero bastante clara de pedirles que no inventen, con el ojo centrado en sus respectivos corrales electorales, proyectos que luego impacten de manera dura las cuentas públicas.
Al asegurar que en 2014 el gobierno mantendrá una gestión compatible con “la continuidad de la política de profundo compromiso con la responsabilidad fiscal”, Dilma Rousseff comentó que, para tanto, cuenta con el pacto firmado entre el Poder Ejecutivo y los principales líderes del Congreso. La tónica del mensaje presidencial a los parlamentarios ha sido clara: de parte del Poder Ejecutivo hay plena disposición de hacer que 2014 sea un año mejor que 2013.
El principal problema de Dilma es que, por más que asuma compromisos y difunda datos que deberían tranquilizar a los inversionistas, todavía no ha logrado convencer a los analistas, consultores e inversores de que el cuadro es mucho menos feo de lo que pintan. Argumentos concretos, como la manutención del nivel de empleo y la reducción de las desigualdades sociales, además de la estabilidad y del crecimiento económico, no parecen suficientemente convincentes, o seductores, para los dueños del dinero.
También existen vientos preocupantes en el escenario externo, que hacen que la volatilidad de la Bolsa y las oscilaciones del cambio afecten aún más algunos sectores de la economía ya bastante debilitados, en especial la industria.
En lo que va del año, la Bolsa cayó 10 por ciento en Brasil y el dólar se valorizó otro tanto frente al real. A eso se suman las presiones para que aumente aún más la tasa básica anual de interés, la Selic, y también eso preocupa al gobierno. Cuando analistas y consultores proyectan, en el mercado futuro, nuevas alzas de la Selic (hoy, 10,5 por ciento al año), ese movimiento hace que la banca ya se prepare para más intereses a la hora de firmar contratos de crédito y financiación. A fin de mes habrá nueva reunión del Comité de Política Monetaria, el Copom, y se especula que la Selic podrá ir a 11 por ciento anual. Algunos bancos y financieras proyectan un aumento de 0,75, lo que elevaría la Selic a 11,25 por ciento.
Técnicos del Banco Central y emisarios del equipo económico tratan, sin mucho éxito, de convencer a analistas y consultores, en intensas reuniones cerradas, de que esa proyección no tiene ninguna base concreta. Y, a la vez, tratan de demostrar que en enero la inflación se mantuvo bajo control y que los gastos del gobierno siguen el mismo camino.
Sin embargo, hay problemas que no pueden ser ignorados. Las exportaciones tuvieron el peor enero de la historia, con un déficit de cuatro mil millones de dólares. Y se supo que la recaudación fiscal aumentó alrededor de 2 por ciento en 2013, en comparación con el año anterior, mientras los gastos públicos subieron 7 por ciento.
Todo eso sumado lleva al punto central que hace que los grandes fondos globales de inversión miren hacia Brasil con desconfianza creciente.
Por si fuera poco, ahora surgen críticas contundentes vinculadas con algunas medidas adoptadas por Dilma para reducir precios, contener la inflación y estimular el consumo interno, y que ayudaron a corroer el saldo de las cuentas públicas.
Subsidios y renuncias fiscales para abaratar productos y servicios, de la nafta a la energía eléctrica, de los alimentos a los electrodomésticos, pueden haber costado unos 40 mil millones de reales (alrededor de 20 mil millones de dólares al cambio medio) a lo largo de 2013. Son cálculos del mercado financiero, con base en datos oficiales.
Con ese valor, el gobierno podría haber cumplido holgadamente la meta oficial de ahorrar 108 mil millones de reales (unos 50 mil millones de dólares) para disminuir la deuda pública. Lo que se logró fueron 72 mil millones de reales (unos 36 mil millones de dólares), lo que provocó fuerte insatisfacción y nueva desconfianza de los inversores sobre la capacidad del gobierno de cumplir sus propias metas.
Suspender algunos programas, sin embargo, significaría quitar a parte sustancial de la población el acceso a bienes y servicios, y liquidaría de una vez el exitoso “Mi casa, mi vida”, que en tres años entregó, a base de créditos de bajísimo interés, alrededor de tres millones de viviendas populares por todo el país.
El gobierno, por su parte, dice que la economía puede perfectamente soportar ese resultado. Y que no pretende interrumpir ningún programa social
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