12 feb 2014
La hipocresía de Human Rights Watch
La hipocresía de Human Rights Watch
Publicado el 2/11/14.
KEANE BHATT –
Durante más de un decenio, el ascenso de la izquierda en los gobiernos latinoamericanos ha llevado a cabo logros notables en la reducción de la pobreza, de la integración regional y a una reafirmación de la soberanía y de la independencia. Estados Unidos se ha mostrado hostil hacia los nuevos gobiernos de izquierda y, al mismo tiempo, ha seguido una política exterior bélica, en muchos casos abiertamente desdeñoso del derecho internacional.
Entonces, ¿por qué Human Rights Watch (HRW), a pesar de proclamarse a sí misma como “una de las principales organizaciones independientes del mundo” respecto a los derechos humanos, ha mantenido tan sistemáticamente posturas y políticas semejantes a las de los Estados Unidos? Esta compatibilidad con la agenda del gobierno de EE.UU. no se limita a Latinoamérica. En el verano de 2013, por ejemplo, cuando surgía amenazadoramente la posibilidad de un ataque unilateral con misiles de los EE.UU. a Siria (una evidente violación de la Carta de la ONU), Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW, especuló en cuanto a si sería suficiente un bombardeo meramente “simbólico”. “Si Obama decide atacar a Siria, ¿se conformará con el simbolismo o hará algo que ayudará a proteger a la población civil?”, preguntó por Twitter. John Tirman, director ejecutivo del Centro de estudios internacionales de la universidad Massachusetts Institute of Technology, con presteza denunció el “trino” como “probablemente la declaración más ignorante e irresponsable jamás dada por un importante defensor de los derechos humanos”.
La adaptación de HRW a la política de los EE.UU. se ha extendido también a las extradiciones secretas (la práctica ilícita de secuestrar y transportar a sospechosos de todas partes del mundo para que sean interrogados y a menudo torturados en países aliados). A principios de 2009, cuando se informó que la recién electa administración de Obama iba a dejar intacto este programa, Tom Malinowski, director de cabildeo de HRW en Washington en aquel entonces, sostuvo que “en determinadas circunstancias hay un papel legítimo” de las extradiciones secretas y recomendaba paciencia: “quieren diseñar un sistema que no traiga como consecuencia el envío de personas a calabozos extranjeros para torturarlas”, dijo; “sin embargo, el diseño de ese sistema va a tomar un tiempo”.
No extendió HRW la misma consideración a Venezuela, el enemigo de facto de los Estados Unidos, cuando en 2012, José Miguel Vivanco, director de HRW Americas, y Peggy Hicks, directora de defensa mundial de derechos, escribieron una carta al presidente Hugo Chávez alegando que su país no cumplía con los requisitos para participar en el Consejo de Derechos Humanos de la O.N.U. Sostenían que los miembros del Consejo deben mantener los más altos criterios para el fomento y protección de los derechos humanos, pero que, desgraciadamente, “Venezuela actualmente está muy por debajo de los estándares aceptables”.
Teniendo en cuenta el silencio que guardó HRW respecto a la afiliación de los EE.UU. al mismo Consejo, uno se pregunta cuáles son exactamente los estándares aceptables de HRW.
Uno de los factores subyacentes de la conformidad general de HRW con la política de los Estados Unidos quedó en claro el 8 de julio de 2013, cuando Roth utilizó Twitter para felicitar a su colega Malinowski por su postulación al cargo de subsecretario de Estado para la democracia, los derechos humanos y el trabajo (DRL, por sus siglas en inglés). Malinowski estaba preparado para avanzar los derechos humanos en su calidad de funcionario de política exterior de alto nivel para una administración que convoca semanalmente reuniones conocidas con el nombre de “Martes del terrorismo”. En estas reuniones, Obama y los miembros de su cuerpo administrativo deliberan sobre la ejecución de asesinatos extrajudiciales alrededor del planeta mediante el uso de aviones telecomandados, aparentemente utilizando una “lista de asesinatos” secreta que ha incluido a varios ciudadanos estadounidenses, así como a una jovencita de 17 años de edad.
El ingreso de Malinowski al gobierno fue, en realidad, un reingreso. Antes de HRW, se había desempeñado como redactor de discursos para la secretaria de Estado Madeline Albright y para el Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca. También se había desempeñado como asistente especial del presidente Bill Clinton, cargos todos que incluyó con orgullo en su biografía en HRW. Durante su vista de confirmación ante el Senado el 24 de septiembre, Malinowski prometió “profundizar el consenso bipartidista respecto a la defensa de la libertad que los Estados Unidos lleva a cabo en todo el mundo” y prometió a la Comisión de Relaciones Exteriores que sin importar adónde condujera el debate en los Estados Unidos sobre Siria, “el mero hecho de que ahora lo tenemos muestra lo excepcional que es nuestro país”.
Ese mismo día, Obama se paró frente a la Asamblea General de la ONU y declaró: “es posible que algunos no estén de acuerdo, pero yo creo que Estados Unidos es excepcional”. Suponiendo que por “excepcional” Obama quiso decir excepcionalmente benévolo, una de los que estuvieron en desacuerdo fue la presidenta brasileña Dilma Rousseff, quien había iniciado su intervención en el mismo estrado vilipendiando la “red mundial de espionaje electrónico” de Obama, la que ella consideraba como una “falta de respeto a la soberanía nacional” y como una “grave violación de los derechos humanos y civiles”. Rousseff contrastó el comportamiento desvergonzado de Washington con su caracterización del Brasil como un país que ha “vivido en paz con nuestros vecinos por más de 140 años”. El Brasil y sus vecinos, sostuvo, han sido “democráticos, pacíficos y respetuosos del derecho internacional”.6 El discurso de Rousseff materializó la amplia oposición de Latinoamérica al excepcionalismo de los EE.UU. y, por lo tanto, clarificó la relación mutuamente antagónica de la izquierda con HRW.
Los drones, los muertos y los dólares
NIKO SCHVARZ / Los drones, los muertos y los dólares
Publicado el 2/09/14
NIKO SCHVARZ – En el caso de los ataques con drones, las autoridades estadounidenses negaron inicialmente la existencia de víctimas civiles en este tipo de operativos. Luego, este año la CIA reconoció que se produjeron algunas bajas, pero que su número era mínimo.
En un informe elevado por el relator especial de la Organización de Naciones Unidas sobre lucha antiterrorista y derechos humanos, Ben Emmerson, se establece que unas 600 personas murieron en Pakistán (entre ellos por lo menos 400 civiles) y otros 58 en Yemen como resultado de los ataques de aviones no tripulados, conocidos como drones, de origen estadounidense. El informe preliminar fue conocido el pasado 18 de octubre y será considerado el viernes 25 en la Asamblea General de la ONU.
Estas cifras de víctimas son muy superiores a las reconocidas hasta ahora por el gobierno de los Estados Unidos. El informante acusó al gobierno de Washington de crear obstáculos prácticamente insuperables para alcanzar plena transparencia en esta materia. “El relator especial no acepta que consideraciones de seguridad nacional justifiquen el retener estadísticas y datos metodológicos básicos de este tipo”, puede leerse en el informe que será sometido a debate en el organismo internacional.
Desde ya puede preverse que, aunque la Asamblea General ratifique el contenido del informe, Estados Unidos hará caso omiso del mismo y no variará sus procederes. Así ha procedido invariablemente la potencia imperial. Tal es el caso, por ejemplo, del bloqueo a Cuba, que también será considerado en los próximos días por 22ª vez consecutiva por el organismo internacional, el cual sin duda ratificará su condena a EEUU por cifras apabullantes y reclamará ponerle término, sin que el gobierno concernido varíe un ápice su actitud provocadora y beligerante, violatoria de la ley internacional. Es previsible, en este caso, que entre todos los países integrantes de la ONU los Estados Unidos cuenten solamente con el apoyo de Israel, que también es maestro en el arte de desconocer el pronunciamiento ampliamente mayoritario del organismo mundial, ya se trate del bloqueo a Gaza y de las construcciones ilegales en territorios palestinos como en la construcción del muro de separación y en los ataques en aguas internacionales a flotillas portadoras de ayuda solidaria.
En el caso de los ataques con drones, las autoridades estadounidenses negaron inicialmente la existencia de víctimas civiles en este tipo de operativos. Luego, este año la CIA reconoció que se produjeron algunas bajas, pero que su número era mínimo. El propio presidente Barack Obama admitió la existencia de víctimas civiles y expresó su pesar. (Son los llamados “daños colaterales”). El informante señala que el gobierno paquistaní le suministró datos de las víctimas de los ataques en las denominadas “Áreas Tribales Federalmente Administradas”, ubicadas al noroeste del país, donde se concentran desde 2004 los ataques de los aviones no tripulados estadounidenses contra Al-Qaeda y otros grupos islamistas, en la proclamada “guerra contra el terrorismo”. No puede dejar de señalarse al respecto que grupos de la propia Al-Qaeda son armados y financiados por EEUU en la lucha contra el gobierno de Siria. El gobierno paquistaní expresa que el número real de víctimas es sin duda mayor al señalado en las cifras precedentes, y Emmerson explica que las mismas conclusiones surgen de los estudios efectuados por varias ONGs y medios independientes que actúan en la zona.
El presidente Obama defiende la legitimidad de los bombardeos con aviones no tripulados y dice que se realizan con el mayor nivel de atención y cuidado. Es lo que dicen siempre. El relator destacó que consideraciones de seguridad nacional no pueden justificar que se escondan datos. Mientras se procesa esta discusión, el pasado miércoles 16 otras dos personas por lo menos murieron en Afganistán a consecuencia de ataques por drones. En una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la protección a los derechos civiles efectuada en agosto pasado, la Alta Comisionada para DDHH, Navy Pillay, condenó los ataques con drones, que provocan la muerte de civiles inocentes y conllevan otras consecuencias humanitarias.
Nada de esto impide que el gran negocio de fabricación de los drones marche viento en popa con las velas desplegadas. Ha pasado a ser uno de los negocios más lucrativos y con mayores proyecciones de expansión futura para el complejo militar-industrial. Como se sabe, esta expresión pertenece al general Dwight Eisenhower, que en esta materia sabía de lo que hablaba. Se ha creado en Estados Unidos una Asociación Internacional para Sistemas de Vehículos No Tripulados (AUVSI por su sigla en inglés). Ésta publicó un informe sobre el impacto económico creciente de la fabricación de los aparatos no tripulados para ser utilizados también en el espacio aéreo de Estados Unidos, el cual será objeto de una regulación en plazos breves. El informe indica que en los primeros tres años el impacto será de 13 mil millones de dólares, generándose unos 70 mil nuevos empleos. Entre 2015 y 2025 se prevé que el impacto llegue a 82.100 millones de dólares, con la creación de más de 100 mil puestos de trabajo. Esto da idea de la magnitud de los intereses en juego en esta industria de la muerte, impulsada bajo el manto de la sedicente “lucha contra el terrorismo”.
nikomar@adinet.com.uy
Publicado el 2/09/14
NIKO SCHVARZ – En el caso de los ataques con drones, las autoridades estadounidenses negaron inicialmente la existencia de víctimas civiles en este tipo de operativos. Luego, este año la CIA reconoció que se produjeron algunas bajas, pero que su número era mínimo.
En un informe elevado por el relator especial de la Organización de Naciones Unidas sobre lucha antiterrorista y derechos humanos, Ben Emmerson, se establece que unas 600 personas murieron en Pakistán (entre ellos por lo menos 400 civiles) y otros 58 en Yemen como resultado de los ataques de aviones no tripulados, conocidos como drones, de origen estadounidense. El informe preliminar fue conocido el pasado 18 de octubre y será considerado el viernes 25 en la Asamblea General de la ONU.
Estas cifras de víctimas son muy superiores a las reconocidas hasta ahora por el gobierno de los Estados Unidos. El informante acusó al gobierno de Washington de crear obstáculos prácticamente insuperables para alcanzar plena transparencia en esta materia. “El relator especial no acepta que consideraciones de seguridad nacional justifiquen el retener estadísticas y datos metodológicos básicos de este tipo”, puede leerse en el informe que será sometido a debate en el organismo internacional.
Desde ya puede preverse que, aunque la Asamblea General ratifique el contenido del informe, Estados Unidos hará caso omiso del mismo y no variará sus procederes. Así ha procedido invariablemente la potencia imperial. Tal es el caso, por ejemplo, del bloqueo a Cuba, que también será considerado en los próximos días por 22ª vez consecutiva por el organismo internacional, el cual sin duda ratificará su condena a EEUU por cifras apabullantes y reclamará ponerle término, sin que el gobierno concernido varíe un ápice su actitud provocadora y beligerante, violatoria de la ley internacional. Es previsible, en este caso, que entre todos los países integrantes de la ONU los Estados Unidos cuenten solamente con el apoyo de Israel, que también es maestro en el arte de desconocer el pronunciamiento ampliamente mayoritario del organismo mundial, ya se trate del bloqueo a Gaza y de las construcciones ilegales en territorios palestinos como en la construcción del muro de separación y en los ataques en aguas internacionales a flotillas portadoras de ayuda solidaria.
En el caso de los ataques con drones, las autoridades estadounidenses negaron inicialmente la existencia de víctimas civiles en este tipo de operativos. Luego, este año la CIA reconoció que se produjeron algunas bajas, pero que su número era mínimo. El propio presidente Barack Obama admitió la existencia de víctimas civiles y expresó su pesar. (Son los llamados “daños colaterales”). El informante señala que el gobierno paquistaní le suministró datos de las víctimas de los ataques en las denominadas “Áreas Tribales Federalmente Administradas”, ubicadas al noroeste del país, donde se concentran desde 2004 los ataques de los aviones no tripulados estadounidenses contra Al-Qaeda y otros grupos islamistas, en la proclamada “guerra contra el terrorismo”. No puede dejar de señalarse al respecto que grupos de la propia Al-Qaeda son armados y financiados por EEUU en la lucha contra el gobierno de Siria. El gobierno paquistaní expresa que el número real de víctimas es sin duda mayor al señalado en las cifras precedentes, y Emmerson explica que las mismas conclusiones surgen de los estudios efectuados por varias ONGs y medios independientes que actúan en la zona.
El presidente Obama defiende la legitimidad de los bombardeos con aviones no tripulados y dice que se realizan con el mayor nivel de atención y cuidado. Es lo que dicen siempre. El relator destacó que consideraciones de seguridad nacional no pueden justificar que se escondan datos. Mientras se procesa esta discusión, el pasado miércoles 16 otras dos personas por lo menos murieron en Afganistán a consecuencia de ataques por drones. En una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la protección a los derechos civiles efectuada en agosto pasado, la Alta Comisionada para DDHH, Navy Pillay, condenó los ataques con drones, que provocan la muerte de civiles inocentes y conllevan otras consecuencias humanitarias.
Nada de esto impide que el gran negocio de fabricación de los drones marche viento en popa con las velas desplegadas. Ha pasado a ser uno de los negocios más lucrativos y con mayores proyecciones de expansión futura para el complejo militar-industrial. Como se sabe, esta expresión pertenece al general Dwight Eisenhower, que en esta materia sabía de lo que hablaba. Se ha creado en Estados Unidos una Asociación Internacional para Sistemas de Vehículos No Tripulados (AUVSI por su sigla en inglés). Ésta publicó un informe sobre el impacto económico creciente de la fabricación de los aparatos no tripulados para ser utilizados también en el espacio aéreo de Estados Unidos, el cual será objeto de una regulación en plazos breves. El informe indica que en los primeros tres años el impacto será de 13 mil millones de dólares, generándose unos 70 mil nuevos empleos. Entre 2015 y 2025 se prevé que el impacto llegue a 82.100 millones de dólares, con la creación de más de 100 mil puestos de trabajo. Esto da idea de la magnitud de los intereses en juego en esta industria de la muerte, impulsada bajo el manto de la sedicente “lucha contra el terrorismo”.
nikomar@adinet.com.uy
11 feb 2014
EEUU: Big-Pharma presionan para prohibir genéricos
EEUU: Big-Pharma presionan para prohibir genéricos
Publicado el 2/10/14
PABLO HERAKLIO / KAOSENLARED –
¿Libre mercado? Vuelven los Aranceles. El Lobby PhARM, representante de los mayores Big-Pharma globales, presiona a su Gobierno para evitar la comercialización de productos, como los de la India, gran receptor de empresas relocalizadas.
El invento de un mercado libre choca de bruces con las leyes internacionales de Propiedad Intelectual en una suerte de locura. Una pastilla solo vale si lleva marca. Las Grandes Empresas Farmacéuticas conocidas como Big-Pharma, deslocalizan sus manufacturas a los países con salarios más bajos obteniendo una producción a precio irrisorio. A su vez impiden que estos países comercialicen sus producciones. Esto no ocurría ni en las guerras de Aranceles del Mercantilismo del Antiguo Régimen.
El ejemplo más claro lo tenemos con las últimas maniobras del lobby farmacéutico americano PhARM, representante de algunos de los Big-Pharma globales, para evitar la comercialización de productos con la India, uno de los países receptores de empresas deslocalizadas, presionando a su gobierno. La excusa la patente, el efecto el veto de productos indios y la importación de genéricos baratos.
Las Grandes Farmacéuticas presionan al Gobierno de EE.UU. para acabar con la producción de medicamentos baratos en la India.
Las poderosas empresas farmacéuticas globales, los Pig-pharma, están presionando al gobierno de Estados Unidos para disuadir a la India de producir y vender de medicamentos genéricos asequibles que mantengan la patente.
Donde haya “mercados emergentes”, -junto con la disminución de las ventas de medicamentos patentados en los mercados occidentales- hay conglomerados multinacionales que buscan el máximo lucro.
Según los informes [presentados por PhARM al gobierno], las compañías farmacéuticas occidentales como Pfizer Inc., Novartis AG y otros, se sientenfrustrados por los esfuerzos de la India de aumentar el acceso a estos tratamientos con medicamentos vitales en un país donde sólo el 15 por ciento de los 1200 millones de habitantes del país dispone de un seguro médico.
Así, liderado por el grupo de presión, lobby, de la industria Investigación Manufactura Farmacéutica Americana (PhRMA), estas empresas están forzando una reacción contundente por parte del gobierno de EE.UU., con el que ya tiene influencia considerable.
PhRMA considera que los EE.UU. debe amenazar a la India con rebajar su estatus de País Extranjero con Prioridad, e incluirla entre las “Peores ” naciones que atentan contra la Propiedad Intelectual. Actualmente, sólo Ucrania se considera un miembro de esta categoría exclusiva.
“PhRMA emite una comunicado anual al gobierno de los EE.UU. sobre problemas comerciales, pero este año realmente quiere echar el cepo mediante la presión sobre el Gobierno para que incida en el de la India hasta frenarlo“.
AstraZeneca, por ejemplo, cerró sus operaciones de investigación y desarrollo en Bangalore el mes pasado, excusando la mudanza como parte de su estrategia global.
http://rt.com/news/pharma-generic-drugs-india-945/
Víctimas de su éxito: la deslocalización
Los Pig-Pharma han deslocalizado sus industrias, convirtiéndose en gran parte casas comerciales que gestionan una marca. Ni pagan impuestos ni tratan con trabajadores. Los productores son empresas que trabajan bajo encargo. A no ser que mantengan contratos de exclusividad, que no se suelen cumplir, la industria comercializa sus productos en forma de genéricos, haciendo la competencia a la propia Corporación que le proporcionó las especificaciones sobre el producto. En la India los genéricos se incluyen en algunas políticas privadas sanitarias ante la imposibilidad de acceso de la población general.
Otro problema derivado de la producción de genéricos en terceros países es su importación y comercialización en los propios Estados Unidos. No es que pierdan mercado solo en la India, sino que la importación de dichas drogas amenaza los beneficios de la Todopoderosa industria americana en su propio país.
La industria se defiende de sí misma
Para ello utiliza la Patente. Por medio de ésta es capaz de clasificar a un país como indeseable, impidiendo que se comercialicen no solo medicamentos, sino muchos otros productos bajo sospecha de violación de la propiedad. Sus productos solo valen si llevan la marca, ya no de un país, sino de una corporación. Los Aranceles y prohibiciones.
Algunas corporaciones optan por redeslocalizarse, como AstraZeneca, que contemplando la imposibilidad de frenar la fuga de información prefiere probar suerte en otros lugares.
Por otra parte la lucha contra los genéricos en Estados Unidos es antigua. La mejor defensa que han encontrado se llama Sanidad Industrial, conocida como Sanidad Privada. Ésta es subsidiaria de los Big-Pharma, parte de su cadena de montaje. Las Instituciones subencionadas por protocolo solo incluye en sus prescripciones fármacos de la marca que les patrocina, aludiendo a la calidad. El efecto es doble:
- Sobreconsumo y cronificación- Estados unidos consume el 70% de fármacos mundiales.
- Sobrecoste- el precio del fármaco aumenta entre un 500 y un 1000%, lo que afecta a la factura.
¿Quiénes son los Pig-Pharma?
54 corporaciones componen PhARM y se localizan por todo el Globo.
Resaltados algunos productos estrella.
Peces realmente gordos :
AstraZeneca Pharmaceuticals LP (Omeprazol, Pulmicort, Seroquel, Propofol), Bayer HealthCare LLC (Aspirina, Yasmin), GlaxoSmithKline (Ventolin, Augmentine, Zoovirax, Seretide), Grifols USA, LLC (Solución Salina 0’9%, Dextrosa 5%, Sistema de administración de fluidos), Johnson & Johnson (Risperdal),Merck & Co., Inc. (Gardasil, Cozaar), Novartis Pharmaceuticals Corporation (Sintrom), Pfizer Inc (Lyrica, Viagra), Sanofi (Lantus, Plavix).
El resto de la corte:
AbbVie, Alkermes plc., Amgen Inc., Arena Pharmaceuticals, Inc., Astellas Pharma US, Inc., Auxilium Pharmaceuticals, Inc.,Biogen Idec Inc., BioMarin Pharmaceuticals, Inc., Boehringer Ingelheim Pharmaceuticals, Inc., Bristol-Myers Squibb Company, Celgene Corporation, CSL Behring, L.L.C., Cubist Pharmaceuticals, Inc., Daiichi Sankyo, Inc., Dendreon Corporation, Eisai Inc., Eli Lilly and Company, EMD Serono, Ferring Pharmaceuticals, Inc., Horizon Pharma, Inc., Ikaria, Inc., Ipsen Biopharmaceuticals, Inc., Lundbeck Inc., Merck Human Health Division – U.S. Human Health, Merck Research Laboratories, Merck Vaccine Division, Novo Nordisk, Inc., ONYX Pharmaceuticals, Inc., Orexigen Therapeutics, Inc., Otsuka America Pharmaceutical, Inc. (OAPI), Otsuka America Pharmaceuticals (OAP), Otsuka Maryland Medicinal Laboratories (OMML), Otsuka Pharmaceuticals Development & Colmmercialization, Inc. (OPDC), Purdue Pharma L.P., Sanofi Pasteur, Shionogi Inc., Sigma-Tau Pharmaceuticals, Inc., Sucampo Pharmaceuticals, Inc., Sunovion Pharmaceuticals Inc., Takeda Pharmaceuticals U.S.A., Inc., Theravance, Inc., Vifor Pharma, Vivus, Inc., Xoma Ltd.
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Fuente- LA TARCOTECA Contrainfo: Los Big-Pharma presionan en EE.UU. para prohibir genéricos. Operación India,
Publicado el 2/10/14
PABLO HERAKLIO / KAOSENLARED –
¿Libre mercado? Vuelven los Aranceles. El Lobby PhARM, representante de los mayores Big-Pharma globales, presiona a su Gobierno para evitar la comercialización de productos, como los de la India, gran receptor de empresas relocalizadas.
El invento de un mercado libre choca de bruces con las leyes internacionales de Propiedad Intelectual en una suerte de locura. Una pastilla solo vale si lleva marca. Las Grandes Empresas Farmacéuticas conocidas como Big-Pharma, deslocalizan sus manufacturas a los países con salarios más bajos obteniendo una producción a precio irrisorio. A su vez impiden que estos países comercialicen sus producciones. Esto no ocurría ni en las guerras de Aranceles del Mercantilismo del Antiguo Régimen.
El ejemplo más claro lo tenemos con las últimas maniobras del lobby farmacéutico americano PhARM, representante de algunos de los Big-Pharma globales, para evitar la comercialización de productos con la India, uno de los países receptores de empresas deslocalizadas, presionando a su gobierno. La excusa la patente, el efecto el veto de productos indios y la importación de genéricos baratos.
Las Grandes Farmacéuticas presionan al Gobierno de EE.UU. para acabar con la producción de medicamentos baratos en la India.
Las poderosas empresas farmacéuticas globales, los Pig-pharma, están presionando al gobierno de Estados Unidos para disuadir a la India de producir y vender de medicamentos genéricos asequibles que mantengan la patente.
Donde haya “mercados emergentes”, -junto con la disminución de las ventas de medicamentos patentados en los mercados occidentales- hay conglomerados multinacionales que buscan el máximo lucro.
Según los informes [presentados por PhARM al gobierno], las compañías farmacéuticas occidentales como Pfizer Inc., Novartis AG y otros, se sientenfrustrados por los esfuerzos de la India de aumentar el acceso a estos tratamientos con medicamentos vitales en un país donde sólo el 15 por ciento de los 1200 millones de habitantes del país dispone de un seguro médico.
Así, liderado por el grupo de presión, lobby, de la industria Investigación Manufactura Farmacéutica Americana (PhRMA), estas empresas están forzando una reacción contundente por parte del gobierno de EE.UU., con el que ya tiene influencia considerable.
PhRMA considera que los EE.UU. debe amenazar a la India con rebajar su estatus de País Extranjero con Prioridad, e incluirla entre las “Peores ” naciones que atentan contra la Propiedad Intelectual. Actualmente, sólo Ucrania se considera un miembro de esta categoría exclusiva.
“PhRMA emite una comunicado anual al gobierno de los EE.UU. sobre problemas comerciales, pero este año realmente quiere echar el cepo mediante la presión sobre el Gobierno para que incida en el de la India hasta frenarlo“.
AstraZeneca, por ejemplo, cerró sus operaciones de investigación y desarrollo en Bangalore el mes pasado, excusando la mudanza como parte de su estrategia global.
http://rt.com/news/pharma-generic-drugs-india-945/
Víctimas de su éxito: la deslocalización
Los Pig-Pharma han deslocalizado sus industrias, convirtiéndose en gran parte casas comerciales que gestionan una marca. Ni pagan impuestos ni tratan con trabajadores. Los productores son empresas que trabajan bajo encargo. A no ser que mantengan contratos de exclusividad, que no se suelen cumplir, la industria comercializa sus productos en forma de genéricos, haciendo la competencia a la propia Corporación que le proporcionó las especificaciones sobre el producto. En la India los genéricos se incluyen en algunas políticas privadas sanitarias ante la imposibilidad de acceso de la población general.
Otro problema derivado de la producción de genéricos en terceros países es su importación y comercialización en los propios Estados Unidos. No es que pierdan mercado solo en la India, sino que la importación de dichas drogas amenaza los beneficios de la Todopoderosa industria americana en su propio país.
La industria se defiende de sí misma
Para ello utiliza la Patente. Por medio de ésta es capaz de clasificar a un país como indeseable, impidiendo que se comercialicen no solo medicamentos, sino muchos otros productos bajo sospecha de violación de la propiedad. Sus productos solo valen si llevan la marca, ya no de un país, sino de una corporación. Los Aranceles y prohibiciones.
Algunas corporaciones optan por redeslocalizarse, como AstraZeneca, que contemplando la imposibilidad de frenar la fuga de información prefiere probar suerte en otros lugares.
Por otra parte la lucha contra los genéricos en Estados Unidos es antigua. La mejor defensa que han encontrado se llama Sanidad Industrial, conocida como Sanidad Privada. Ésta es subsidiaria de los Big-Pharma, parte de su cadena de montaje. Las Instituciones subencionadas por protocolo solo incluye en sus prescripciones fármacos de la marca que les patrocina, aludiendo a la calidad. El efecto es doble:
- Sobreconsumo y cronificación- Estados unidos consume el 70% de fármacos mundiales.
- Sobrecoste- el precio del fármaco aumenta entre un 500 y un 1000%, lo que afecta a la factura.
¿Quiénes son los Pig-Pharma?
54 corporaciones componen PhARM y se localizan por todo el Globo.
Resaltados algunos productos estrella.
Peces realmente gordos :
AstraZeneca Pharmaceuticals LP (Omeprazol, Pulmicort, Seroquel, Propofol), Bayer HealthCare LLC (Aspirina, Yasmin), GlaxoSmithKline (Ventolin, Augmentine, Zoovirax, Seretide), Grifols USA, LLC (Solución Salina 0’9%, Dextrosa 5%, Sistema de administración de fluidos), Johnson & Johnson (Risperdal),Merck & Co., Inc. (Gardasil, Cozaar), Novartis Pharmaceuticals Corporation (Sintrom), Pfizer Inc (Lyrica, Viagra), Sanofi (Lantus, Plavix).
El resto de la corte:
AbbVie, Alkermes plc., Amgen Inc., Arena Pharmaceuticals, Inc., Astellas Pharma US, Inc., Auxilium Pharmaceuticals, Inc.,Biogen Idec Inc., BioMarin Pharmaceuticals, Inc., Boehringer Ingelheim Pharmaceuticals, Inc., Bristol-Myers Squibb Company, Celgene Corporation, CSL Behring, L.L.C., Cubist Pharmaceuticals, Inc., Daiichi Sankyo, Inc., Dendreon Corporation, Eisai Inc., Eli Lilly and Company, EMD Serono, Ferring Pharmaceuticals, Inc., Horizon Pharma, Inc., Ikaria, Inc., Ipsen Biopharmaceuticals, Inc., Lundbeck Inc., Merck Human Health Division – U.S. Human Health, Merck Research Laboratories, Merck Vaccine Division, Novo Nordisk, Inc., ONYX Pharmaceuticals, Inc., Orexigen Therapeutics, Inc., Otsuka America Pharmaceutical, Inc. (OAPI), Otsuka America Pharmaceuticals (OAP), Otsuka Maryland Medicinal Laboratories (OMML), Otsuka Pharmaceuticals Development & Colmmercialization, Inc. (OPDC), Purdue Pharma L.P., Sanofi Pasteur, Shionogi Inc., Sigma-Tau Pharmaceuticals, Inc., Sucampo Pharmaceuticals, Inc., Sunovion Pharmaceuticals Inc., Takeda Pharmaceuticals U.S.A., Inc., Theravance, Inc., Vifor Pharma, Vivus, Inc., Xoma Ltd.
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Fuente- LA TARCOTECA Contrainfo: Los Big-Pharma presionan en EE.UU. para prohibir genéricos. Operación India,
¿Cuál es la estrategia de EEUU en Medio Oriente?
MEYSSAN / ¿Cuál es la estrategia de EEUU en Medio Oriente?
Publicado el 2/10/14
El brusco giro de la posición estadounidense en vísperas de la conferencia Ginebra 2 ha causado estupefacción. Washington ya no reclamaba una transición entre guerra y paz sino entre la Siria de Bachar al-Assad y otra diferente, bajo la dominación de Arabia Saudita. Thierry Meyssan estima que este cambio de posición tenía como objetivo desviar la atención de los medios hacia Siria mientras se negocia en secreto el tema de más interés para Estados Unidos: Palestina.
THIERRY MEYSSAN / VOLTAIRENET.ORG – Todos se preguntaron qué ha impedido a Estados Unidos iniciar, desde 2012, la aplicación del acuerdo concluido con Rusia en Ginebra aquel mismo año. Todos han sido testigos de las constantes dilaciones de Washington y de las incesantes contradicciones del secretario de Estado John Kerry en sus declaraciones. Todos recuerdan la evolución conciliadora de su discurso después de la crisis de las armas químicas y la convocación de Ginebra 2, seguida –para sorpresa general– de la declaración de los «Amigos de Siria» [1] y de su discurso inaugural en Montreux [2], donde planteó como único objetivo un cambio de régimen en Damasco, violando así los compromisos contraídos y provocando el fracaso de la conferencia. Eso, sin entrar a mencionar la composición monocromática de la delegación de la «oposición siria» y la anulación in extremis de la invitación que ya se había enviado a Irán.
Desde hace 3 años, Washington acusa diariamente a Bachar al-Assad de los peores crímenes sin lograr explicar el por qué del creciente respaldo de los sirios a sus instituciones (apoyo que actualmente se sitúa entre el 60 y el 88%, según los estimados). Y ahora, desde hace una semana, Washington denuncia a una facción de la «oposición siria», acusándola de estar preparando atentados contra Estados Unidos.
Como todos los años, el miércoles 29 de enero de 2014, el director nacional de la comunidad de inteligencia estadounidense, James Clapper, presentó a la Comisión senatorial a cargo de esos servicios, una síntesis sobre las amenazas que se ciernen sobre «América» [3]. Al referirse a Siria, Clapper dio cifras totalmente irreales sobre la composición de las fuerzas «rebeldes» afirmando que el 80% de sus miembros son moderados y, por lo tanto, aptos para recibir la ayuda militar que el Congreso estadounidense aprobó en su sesión secreta [4]. El señor Clapper subrayó principalmente que Siria se ha convertido en un imán para los terroristas de todo el planeta, y sorprendió a todos al declarar que algunos de ellos están preparándose para atacar Estados Unidos.
Varios senadores estadounidenses se reunieron, a puertas cerradas, con el secretario de Estado John Kerry al margen de la Conferencia de Munich sobre la seguridad. Dos de ellos, los republicanos John McCain y Lindsey Graham, revelaron a la prensa el contenido de la entrevista.
El domingo 2 de febrero de 2014, unos 15 senadores estadounidenses se reunieron con el secretario de Estado John Kerry al margen de la Conferencia sobre la Seguridad que se realizó en Munich. Dos de los participantes, John McCain y Lindsay Graham, hablaron del encuentro a los periodistas Fred Hiatt, del Washington Post [5]; Jeffrey Goldberg, de Bloomberg [6], y Josh Rogin, del The Daily Beast [7]. Según estos periodistas, el secretario de Estado reconoció ante los senadores que Washington ha fracasado en Siria y habló de entregas de armas letales a algunos «rebeldes».
Los voceros del Departamento de Estado y de la Casa Blanca, respectivamente Jen Psaki y Jay Carney, se apresuraron a contradecir a los dos senadores. Pero no hay que dejarse engañar: el secretario de Estado, los dos senadores republicanos y los tres periodistas están preparando a la opinión pública para un viraje político.
El 4 de febrero, el Washington Post publicaba un editorial –sin firmar– llamando a reconsiderar la política estadounidense que ha fracasado en Siria [8]. El editorial concluye: «Con acción de la ONU o sin ella, ya es hora de que la administración Obama reconsidere cómo comprobar los crímenes [que se imputan al] régimen y la creciente amenaza [para Estados Unidos que se imputa a] al-Qaeda. Como al parecer reconoció el señor Kerry, por el momento no hay respuestas.»
¿Qué quiere decir esto?
Hace más de un año publiqué en el semanario ruso Odnako un largo artículo sobre las grandes líneas del acuerdo secreto sobre el Medio Oriente al que habían llegado Washington y Moscú [9]. Subrayaba yo en ese artículo que, para la Casa Blanca, lo importante en la región no era el petróleo, ni tampoco Siria, sino Israel. Barack Obama estaba dispuesto a renunciar a una parte de la influencia occidental en el Medio Oriente a cambio de la garantía rusa de protección para «el Estado judío».
Escribí entonces:
«Después de la estabilización de Siria, una conferencia internacional por una paz global entre Israel y sus vecinos debería desarrollarse en Moscú. Estados Unidos estima que no es posible negociar una paz separada entre Israel y Siria porque los sirios exigen, en nombre del arabismo, que se resuelva primero la cuestión de Palestina. Pero tampoco es posible una negociación de paz con los palestinos, debido a la extrema división que reina entre estos últimos, a menos que Siria se encargue de obligarlos a respetar un acuerdo aceptado por la mayoría. Por lo tanto, toda negociación debe tener un carácter global, según el modelo de la Conferencia de Madrid (realizada en 1991). Según esa hipótesis, Israel se retiraría lo más posible hacia sus fronteras de 1967 y los territorios palestinos se fusionarían con Jordania para conformar el Estado palestino definitivo, cuyo gobierno estaría en manos de la Hermandad Musulmana, lo cual haría esa solución aceptable para los actuales gobiernos árabes. Posteriormente, se devolvería a los sirios la meseta del Golán a cambio de que renunciaran al lago Tiberíades, conforme al esquema ya estudiado en 1999 durante las negociaciones de Shepherdstown. Y Siria se convertiría en garante del respeto de los tratados por la parte jordano-palestina.»
Todo parece indicar que la demora de Estados Unidos en la aplicación de sus compromisos, al igual que sus actuales contradicciones y el anuncio de un próximo cambio de su política, se debe a lo difícil que le está resultando avanzar simultáneamente en el tema palestino.
En la Conferencia sobre la Seguridad realizada en Munich, el secretario de Estado John Kerry insistió ante su auditorio, el 1º de febrero, en que lo más importante no es la paz en Siria sino en Palestina.
Esa fue, por demás, la prioridad que subrayó John Kerry durante la sesión de preguntas y respuestas que realizó públicamente junto con el embajador Wolfgang Ischinger en la conferencia de Munich, el 1º de febrero. Kerry declaró: «Todos tenemos un poderoso, poderoso interés en resolver ese conflicto. Donde quiera que voy en el mundo –y lo digo sin exagerar, en el Lejano Oriente, África o Latinoamérica– una de las primeras preguntas que me hace el ministro de Relaciones Exteriores, el primer ministro o el presidente es “¿Qué pueden hacer ustedes para ayudar a poner fin al conflicto israelo-palestino?”» [10].
En julio de 2013, John Kerry impuso a palestinos e israelíes un plazo de 9 meses para negociar la paz –o sea, antes de finales de abril de 2014. Una exigencia sorprendente. ¿Por qué fijar una fecha tope para un proceso de paz al que nunca se habían puesto límites de tiempo y que además se ha prolongado por 65 años? A menos que se considere que la paz en Palestina está vinculada a la paz en Siria.
El primer ministro de Jordania, Abdullah Ensur, explica al parlamento el estado de las negociaciones israelo-palestinas, el 2 de febrero de 2014.
El 2 de febrero de 2014, el primer ministro de Jordania, Abdullah Ensur, presentó al parlamento el estado de las negociaciones [11] insistiendo en el hecho que, por vez primera, las discusiones se desarrollan a puertas cerradas y que no se ha filtrado a la prensa prácticamente nada [12]. El primer ministro precisó además la posición del reino hachemita [13].
Abdullah Ensur, ex cuadro del Banco Mundial y del FMI, pretendía garantizar los intereses de su propio país, inicialmente creado por los británicos precisamente para resolver el problema palestino. Jordania está dispuesta a absorber la población palestina de Cisjordania y Gaza, pero no a cualquier precio. El rey Abdallah II parece haber aceptado otorgar la ciudadanía jordana, sin condición alguna para quien la solicite, a los 3 millones de palestinos que residen en Jordania y a los 4 millones de palestinos de los territorios. Se volvería así a la situación existente antes de la Guerra de los Seis Días, en 1967, cuando Jordania –no la OLP– representaba a los palestinos y su jurisdicción abarcaba Cisjordania y el este de Jerusalén.
A cambio de la concesión jordana anteriormente mencionada, el rey parece haber solicitado una ayuda internacional para financiar los derechos sociales de los 7 millones de posibles nuevos súbditos del reino hachemita. El primer ministro Abdullah Ensur habría situado el monto de esa ayuda entre 16 000 y 20 000 millones de dólares.
Se sabe, por otro lado, que –basándose en un documento escrito del puño y letra del presidente estadounidense Harry Truman– los negociadores árabes han rechazado la idea de reconocer Israel como «Estado judío» y Palestina como «Estado musulmán». Y decidieron que, en caso de reconocimiento mutuo entre ambos Estados, los 1,6 millones de palestinos que viven en territorio israelí y los 500 000 israelíes que viven en el Estado palestino puedan permanecer en esos lugares con la posibilidad de adoptar (o de conservar) la nacionalidad del territorio donde residen [14]. Mahmud Abbbas propuso que se desmilitarice Palestina y que la seguridad de esta última esté garantizada por una fuerza «neutral»… la OTAN. A pesar de lo anterior, el ejército israelí estaría autorizado a mantenerse en el valle del Jordán durante los primeros 5 años [15].
No sólo los gobiernos están implicados en esas negociaciones. Desde hace 2 años, y por iniciativa del Foro Económico Mundial de Davos, capitalistas palestinos e israelíes –bajo la presidencia de Munib R. Masri y de Yossi Vardi– hacen proyectos sobre cómo desarrollar la región con el dinero de la comunidad internacional. Más que a la defensa de los intereses de los pueblos implicados, esa iniciativa –llamada Breaking the Impasse– parece orientada sobre todo a favorecer los intereses personales de este grupo de capitalistas, contando con aleatorias promesas de donaciones internacionales.
Pero esos proyectos encuentran la oposición de los palestinos del exilio –quienes perderían todo esperanza de regreso– y de los Estados que los han acogido y respaldado, a pesar de que ninguno de esos países tiene actualmente reales posibilidades de oponerse a tales proyectos: Libia y Sudán están inmersos en sus propias guerras tribales, Egipto está enfrascado en su propia lucha contra la Hermandad Musulmana, el Líbano carece de gobierno y el Hezbollah ha tenido que entablar combate contra al-Qaeda, Siria enfrenta una invasión extranjera, Irak se halla en plena guerra civil e Irán está negociando. Convendría entonces que los palestinos adquiriesen la nacionalidad de los Estados donde residen, lo cual traería de inmediato nuevos problemas (por ejemplo, con el equilibrio comunitario en Líbano). En todo caso, si al-Fatah, el Hamas y Jordania llegasen a aceptar esa mala solución, ¿quién podría oponerse?
Por el momento, parece que el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohammad Javad Zarif, se comprometió en Munich a que su país reconociera el Estado de Israel en el marco de ese arreglo, afirmación desmentida de inmediato por su propio ministerio [16].
Después de haber garantizado el principio mismo del restablecimiento de la paz en Palestina, Washington aceptaría –¡por fin!– dejar tranquila a Siria, a condición de que esta apruebe y garantice la solución adoptada. Hasta entonces, prosigue la guerra. A pesar de que la delegación de la oposición presente en Ginebra ya reconoce que sólo controla unas cuantas «zonas liberadas», cuya población no debe pasar de 250 000 personas, el Congreso de Estados Unidos reunido en sesión secreta le ha concedido financiamiento y armamento ofensivo hasta el 30 de septiembre de 2014.
Thierry Meyssan
Fuente
Однако
Publicado el 2/10/14
El brusco giro de la posición estadounidense en vísperas de la conferencia Ginebra 2 ha causado estupefacción. Washington ya no reclamaba una transición entre guerra y paz sino entre la Siria de Bachar al-Assad y otra diferente, bajo la dominación de Arabia Saudita. Thierry Meyssan estima que este cambio de posición tenía como objetivo desviar la atención de los medios hacia Siria mientras se negocia en secreto el tema de más interés para Estados Unidos: Palestina.
THIERRY MEYSSAN / VOLTAIRENET.ORG – Todos se preguntaron qué ha impedido a Estados Unidos iniciar, desde 2012, la aplicación del acuerdo concluido con Rusia en Ginebra aquel mismo año. Todos han sido testigos de las constantes dilaciones de Washington y de las incesantes contradicciones del secretario de Estado John Kerry en sus declaraciones. Todos recuerdan la evolución conciliadora de su discurso después de la crisis de las armas químicas y la convocación de Ginebra 2, seguida –para sorpresa general– de la declaración de los «Amigos de Siria» [1] y de su discurso inaugural en Montreux [2], donde planteó como único objetivo un cambio de régimen en Damasco, violando así los compromisos contraídos y provocando el fracaso de la conferencia. Eso, sin entrar a mencionar la composición monocromática de la delegación de la «oposición siria» y la anulación in extremis de la invitación que ya se había enviado a Irán.
Desde hace 3 años, Washington acusa diariamente a Bachar al-Assad de los peores crímenes sin lograr explicar el por qué del creciente respaldo de los sirios a sus instituciones (apoyo que actualmente se sitúa entre el 60 y el 88%, según los estimados). Y ahora, desde hace una semana, Washington denuncia a una facción de la «oposición siria», acusándola de estar preparando atentados contra Estados Unidos.
Como todos los años, el miércoles 29 de enero de 2014, el director nacional de la comunidad de inteligencia estadounidense, James Clapper, presentó a la Comisión senatorial a cargo de esos servicios, una síntesis sobre las amenazas que se ciernen sobre «América» [3]. Al referirse a Siria, Clapper dio cifras totalmente irreales sobre la composición de las fuerzas «rebeldes» afirmando que el 80% de sus miembros son moderados y, por lo tanto, aptos para recibir la ayuda militar que el Congreso estadounidense aprobó en su sesión secreta [4]. El señor Clapper subrayó principalmente que Siria se ha convertido en un imán para los terroristas de todo el planeta, y sorprendió a todos al declarar que algunos de ellos están preparándose para atacar Estados Unidos.
Varios senadores estadounidenses se reunieron, a puertas cerradas, con el secretario de Estado John Kerry al margen de la Conferencia de Munich sobre la seguridad. Dos de ellos, los republicanos John McCain y Lindsey Graham, revelaron a la prensa el contenido de la entrevista.
El domingo 2 de febrero de 2014, unos 15 senadores estadounidenses se reunieron con el secretario de Estado John Kerry al margen de la Conferencia sobre la Seguridad que se realizó en Munich. Dos de los participantes, John McCain y Lindsay Graham, hablaron del encuentro a los periodistas Fred Hiatt, del Washington Post [5]; Jeffrey Goldberg, de Bloomberg [6], y Josh Rogin, del The Daily Beast [7]. Según estos periodistas, el secretario de Estado reconoció ante los senadores que Washington ha fracasado en Siria y habló de entregas de armas letales a algunos «rebeldes».
Los voceros del Departamento de Estado y de la Casa Blanca, respectivamente Jen Psaki y Jay Carney, se apresuraron a contradecir a los dos senadores. Pero no hay que dejarse engañar: el secretario de Estado, los dos senadores republicanos y los tres periodistas están preparando a la opinión pública para un viraje político.
El 4 de febrero, el Washington Post publicaba un editorial –sin firmar– llamando a reconsiderar la política estadounidense que ha fracasado en Siria [8]. El editorial concluye: «Con acción de la ONU o sin ella, ya es hora de que la administración Obama reconsidere cómo comprobar los crímenes [que se imputan al] régimen y la creciente amenaza [para Estados Unidos que se imputa a] al-Qaeda. Como al parecer reconoció el señor Kerry, por el momento no hay respuestas.»
¿Qué quiere decir esto?
Hace más de un año publiqué en el semanario ruso Odnako un largo artículo sobre las grandes líneas del acuerdo secreto sobre el Medio Oriente al que habían llegado Washington y Moscú [9]. Subrayaba yo en ese artículo que, para la Casa Blanca, lo importante en la región no era el petróleo, ni tampoco Siria, sino Israel. Barack Obama estaba dispuesto a renunciar a una parte de la influencia occidental en el Medio Oriente a cambio de la garantía rusa de protección para «el Estado judío».
Escribí entonces:
«Después de la estabilización de Siria, una conferencia internacional por una paz global entre Israel y sus vecinos debería desarrollarse en Moscú. Estados Unidos estima que no es posible negociar una paz separada entre Israel y Siria porque los sirios exigen, en nombre del arabismo, que se resuelva primero la cuestión de Palestina. Pero tampoco es posible una negociación de paz con los palestinos, debido a la extrema división que reina entre estos últimos, a menos que Siria se encargue de obligarlos a respetar un acuerdo aceptado por la mayoría. Por lo tanto, toda negociación debe tener un carácter global, según el modelo de la Conferencia de Madrid (realizada en 1991). Según esa hipótesis, Israel se retiraría lo más posible hacia sus fronteras de 1967 y los territorios palestinos se fusionarían con Jordania para conformar el Estado palestino definitivo, cuyo gobierno estaría en manos de la Hermandad Musulmana, lo cual haría esa solución aceptable para los actuales gobiernos árabes. Posteriormente, se devolvería a los sirios la meseta del Golán a cambio de que renunciaran al lago Tiberíades, conforme al esquema ya estudiado en 1999 durante las negociaciones de Shepherdstown. Y Siria se convertiría en garante del respeto de los tratados por la parte jordano-palestina.»
Todo parece indicar que la demora de Estados Unidos en la aplicación de sus compromisos, al igual que sus actuales contradicciones y el anuncio de un próximo cambio de su política, se debe a lo difícil que le está resultando avanzar simultáneamente en el tema palestino.
En la Conferencia sobre la Seguridad realizada en Munich, el secretario de Estado John Kerry insistió ante su auditorio, el 1º de febrero, en que lo más importante no es la paz en Siria sino en Palestina.
Esa fue, por demás, la prioridad que subrayó John Kerry durante la sesión de preguntas y respuestas que realizó públicamente junto con el embajador Wolfgang Ischinger en la conferencia de Munich, el 1º de febrero. Kerry declaró: «Todos tenemos un poderoso, poderoso interés en resolver ese conflicto. Donde quiera que voy en el mundo –y lo digo sin exagerar, en el Lejano Oriente, África o Latinoamérica– una de las primeras preguntas que me hace el ministro de Relaciones Exteriores, el primer ministro o el presidente es “¿Qué pueden hacer ustedes para ayudar a poner fin al conflicto israelo-palestino?”» [10].
En julio de 2013, John Kerry impuso a palestinos e israelíes un plazo de 9 meses para negociar la paz –o sea, antes de finales de abril de 2014. Una exigencia sorprendente. ¿Por qué fijar una fecha tope para un proceso de paz al que nunca se habían puesto límites de tiempo y que además se ha prolongado por 65 años? A menos que se considere que la paz en Palestina está vinculada a la paz en Siria.
El primer ministro de Jordania, Abdullah Ensur, explica al parlamento el estado de las negociaciones israelo-palestinas, el 2 de febrero de 2014.
El 2 de febrero de 2014, el primer ministro de Jordania, Abdullah Ensur, presentó al parlamento el estado de las negociaciones [11] insistiendo en el hecho que, por vez primera, las discusiones se desarrollan a puertas cerradas y que no se ha filtrado a la prensa prácticamente nada [12]. El primer ministro precisó además la posición del reino hachemita [13].
Abdullah Ensur, ex cuadro del Banco Mundial y del FMI, pretendía garantizar los intereses de su propio país, inicialmente creado por los británicos precisamente para resolver el problema palestino. Jordania está dispuesta a absorber la población palestina de Cisjordania y Gaza, pero no a cualquier precio. El rey Abdallah II parece haber aceptado otorgar la ciudadanía jordana, sin condición alguna para quien la solicite, a los 3 millones de palestinos que residen en Jordania y a los 4 millones de palestinos de los territorios. Se volvería así a la situación existente antes de la Guerra de los Seis Días, en 1967, cuando Jordania –no la OLP– representaba a los palestinos y su jurisdicción abarcaba Cisjordania y el este de Jerusalén.
A cambio de la concesión jordana anteriormente mencionada, el rey parece haber solicitado una ayuda internacional para financiar los derechos sociales de los 7 millones de posibles nuevos súbditos del reino hachemita. El primer ministro Abdullah Ensur habría situado el monto de esa ayuda entre 16 000 y 20 000 millones de dólares.
Se sabe, por otro lado, que –basándose en un documento escrito del puño y letra del presidente estadounidense Harry Truman– los negociadores árabes han rechazado la idea de reconocer Israel como «Estado judío» y Palestina como «Estado musulmán». Y decidieron que, en caso de reconocimiento mutuo entre ambos Estados, los 1,6 millones de palestinos que viven en territorio israelí y los 500 000 israelíes que viven en el Estado palestino puedan permanecer en esos lugares con la posibilidad de adoptar (o de conservar) la nacionalidad del territorio donde residen [14]. Mahmud Abbbas propuso que se desmilitarice Palestina y que la seguridad de esta última esté garantizada por una fuerza «neutral»… la OTAN. A pesar de lo anterior, el ejército israelí estaría autorizado a mantenerse en el valle del Jordán durante los primeros 5 años [15].
No sólo los gobiernos están implicados en esas negociaciones. Desde hace 2 años, y por iniciativa del Foro Económico Mundial de Davos, capitalistas palestinos e israelíes –bajo la presidencia de Munib R. Masri y de Yossi Vardi– hacen proyectos sobre cómo desarrollar la región con el dinero de la comunidad internacional. Más que a la defensa de los intereses de los pueblos implicados, esa iniciativa –llamada Breaking the Impasse– parece orientada sobre todo a favorecer los intereses personales de este grupo de capitalistas, contando con aleatorias promesas de donaciones internacionales.
Pero esos proyectos encuentran la oposición de los palestinos del exilio –quienes perderían todo esperanza de regreso– y de los Estados que los han acogido y respaldado, a pesar de que ninguno de esos países tiene actualmente reales posibilidades de oponerse a tales proyectos: Libia y Sudán están inmersos en sus propias guerras tribales, Egipto está enfrascado en su propia lucha contra la Hermandad Musulmana, el Líbano carece de gobierno y el Hezbollah ha tenido que entablar combate contra al-Qaeda, Siria enfrenta una invasión extranjera, Irak se halla en plena guerra civil e Irán está negociando. Convendría entonces que los palestinos adquiriesen la nacionalidad de los Estados donde residen, lo cual traería de inmediato nuevos problemas (por ejemplo, con el equilibrio comunitario en Líbano). En todo caso, si al-Fatah, el Hamas y Jordania llegasen a aceptar esa mala solución, ¿quién podría oponerse?
Por el momento, parece que el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohammad Javad Zarif, se comprometió en Munich a que su país reconociera el Estado de Israel en el marco de ese arreglo, afirmación desmentida de inmediato por su propio ministerio [16].
Después de haber garantizado el principio mismo del restablecimiento de la paz en Palestina, Washington aceptaría –¡por fin!– dejar tranquila a Siria, a condición de que esta apruebe y garantice la solución adoptada. Hasta entonces, prosigue la guerra. A pesar de que la delegación de la oposición presente en Ginebra ya reconoce que sólo controla unas cuantas «zonas liberadas», cuya población no debe pasar de 250 000 personas, el Congreso de Estados Unidos reunido en sesión secreta le ha concedido financiamiento y armamento ofensivo hasta el 30 de septiembre de 2014.
Thierry Meyssan
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Однако
10 feb 2014
Cuba y Estados Unidos, ¿callejón sin salida?
Cuba y Estados Unidos, ¿callejón sin salida?
06.02.2014
BOGOTÁ (IPS/Clara Nieto) - Estados Unidos despliega saña y frustración contra Cuba con motivo de la celebración de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en La Habana.
Estados Unidos y Canadá están excluidos en forma expresa de la Celac y demás organismos de integración suramericanos.
Cuando arrancó el 28 de enero la cumbre de dos días, un vocero anónimo del Departamento de Estado acusó a los participantes de "traición" a los principios democráticos, al "respaldar el sistema unipartidista del régimen cubano".
Añadió que lo encontraba "particularmente inexplicable para una organización cuyo supuesto apoyo a la democracia y a los derechos humanos quedó expresado en la Primera Cumbre", en Santiago, en enero de 2013.
Un motivo más de su frustración es la participación en la cumbre de La Habana de los secretarios generales de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos.
Nicolás Maduro, el presidente venezolano, respondió: "!Qué se traguen sus declaraciones!". Vio "amargura" en sus palabras. "Están derrotados por el poderoso espíritu unitario de América Latina y el Caribe", aseguró.
En efecto, el sostenido ascenso de Cuba en el ámbito continental es un trago amargo para Washington. América Latina ya no se pliega a sus mandatos. La inmensa mayoría de sus países mantiene relaciones diplomáticas y comerciales con la isla, y las ahonda.
¿Puede Estados Unidos acusar al continente de "traición a la democracia y a los derechos humanos" mientras que apoyó a los golpistas de Honduras (2009) y de Paraguay (2012) contra sus presidentes constitucionales?
El presidente de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama respaldó al gobierno espurio de Porfirio Lobo, violento, antidemocrático y corrupto.
Igualmente apoya a su sucesor desde el 27 de enero, Juan Orlando Hernandez, partidario del golpe y hábil en propiciar ilegalidades contra su Corte Suprema de Justicia, en la que reemplazó en 2012 a cuatro de sus 15 magistrados, cuando era presidente del Congreso legislativo.
En ese país "democrático" la policía, los militares y el poder judicial son corruptos, comprometidos con el narcotráfico y el crimen organizado.
No obstante, Estados Unidos continúa dando multimillonario apoyo a esas fuerzas del orden represoras y corruptas. Bajo el mandato de Lobo (2010-2014), Honduras se convierte en el país más violento del mundo, con un índice de asesinatos, en 2011, de 91,6 homicidios por 100.000 personas.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito afirma que en tres años ese índice ha aumentado 59 por ciento, según datos de noviembre.
El desinterés de Obama hacia sus aliados del Sur continental es evidente. Así lo expresó con dolor Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente de Brasil (2003-2010), al hablar sobre el primer mandato del gobernante estadounidense (2009-2013).
El 28 de enero, en su discurso anual del Estado de la Unión, calificado como "disminuido" en un editorial por el New York Times, Obama dedicó solo un corto párrafo a "las Américas": "Hemos construido nuevos lazos comerciales y expandido las relaciones y educativas con intercambio de jóvenes". ¿Y las políticas?
No cumple con lo dicho en su primer encuentro con los mandatarios continentales en Trinidad y Tobago, en abril del 2009, en la V Cumbre de las Américas. Entonces, promete un diálogo con el continente y con Cuba, "de igual a igual".
Y a pesar de la insistencia de líderes latinoamericanos y de personajes estadounidenses, entre ellos el expresidente Jimmy Carter y el representante Jim McGovern, ambos demócratas, a favor de levantar el embargo a Cuba, lo mantiene. Tampoco retira a ese país de la lista de "estados terroristas", como todos le piden.
Cuba sigue siendo víctima de la persecución comercial y financiera que le impone el bloqueo económico por más de medio siglo.
Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, escoge a Cuba para negociar un acuerdo de paz con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y dar fin al sangriento conflicto interno que este año cumple medio siglo, tema prioritario de su gobierno.
Las negociaciones están en proceso. Santos agradece la ayuda que prestan Fidel y Raúl Castro, y la que prestó Hugo Chávez, presidente de Venezuela entre 1999 y su muerte en marzo de 2013. Las califica de "cruciales".
Hay "optimismo cauto", dice Santos, mientras medios de comunicación reportan acuerdos importantes.
Respecto a las relaciones con Cuba y al embargo, hay que aclarar que levantarlo no depende solo del presidente estadounidense.
El Congreso legislativo, a través de los años, adopta un enjambre de duras leyes difíciles de deshacer. Además, los republicanos, con mayoría en la Cámara de Representantes desde el 2012, se oponen a cualquier concesión.
En su segundo cuatrienio, iniciado en enero de 2013, Obama está más libre frente a los republicanos. Dice que actuará por decreto cuando se opongan, aunque mejorar las relaciones con Cuba no está en su horizonte. Una de las condiciones de esas leyes, para levantar el embargo, es el cambio de régimen en La Habana.
Clara Nieto es escritora y diplomática, exembajadora de Colombia ante la ONU y autora del libro "Obama y la nueva izquierda latinoamericana".
06.02.2014
BOGOTÁ (IPS/Clara Nieto) - Estados Unidos despliega saña y frustración contra Cuba con motivo de la celebración de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en La Habana.
Estados Unidos y Canadá están excluidos en forma expresa de la Celac y demás organismos de integración suramericanos.
Cuando arrancó el 28 de enero la cumbre de dos días, un vocero anónimo del Departamento de Estado acusó a los participantes de "traición" a los principios democráticos, al "respaldar el sistema unipartidista del régimen cubano".
Añadió que lo encontraba "particularmente inexplicable para una organización cuyo supuesto apoyo a la democracia y a los derechos humanos quedó expresado en la Primera Cumbre", en Santiago, en enero de 2013.
Un motivo más de su frustración es la participación en la cumbre de La Habana de los secretarios generales de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos.
Nicolás Maduro, el presidente venezolano, respondió: "!Qué se traguen sus declaraciones!". Vio "amargura" en sus palabras. "Están derrotados por el poderoso espíritu unitario de América Latina y el Caribe", aseguró.
En efecto, el sostenido ascenso de Cuba en el ámbito continental es un trago amargo para Washington. América Latina ya no se pliega a sus mandatos. La inmensa mayoría de sus países mantiene relaciones diplomáticas y comerciales con la isla, y las ahonda.
¿Puede Estados Unidos acusar al continente de "traición a la democracia y a los derechos humanos" mientras que apoyó a los golpistas de Honduras (2009) y de Paraguay (2012) contra sus presidentes constitucionales?
El presidente de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama respaldó al gobierno espurio de Porfirio Lobo, violento, antidemocrático y corrupto.
Igualmente apoya a su sucesor desde el 27 de enero, Juan Orlando Hernandez, partidario del golpe y hábil en propiciar ilegalidades contra su Corte Suprema de Justicia, en la que reemplazó en 2012 a cuatro de sus 15 magistrados, cuando era presidente del Congreso legislativo.
En ese país "democrático" la policía, los militares y el poder judicial son corruptos, comprometidos con el narcotráfico y el crimen organizado.
No obstante, Estados Unidos continúa dando multimillonario apoyo a esas fuerzas del orden represoras y corruptas. Bajo el mandato de Lobo (2010-2014), Honduras se convierte en el país más violento del mundo, con un índice de asesinatos, en 2011, de 91,6 homicidios por 100.000 personas.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito afirma que en tres años ese índice ha aumentado 59 por ciento, según datos de noviembre.
El desinterés de Obama hacia sus aliados del Sur continental es evidente. Así lo expresó con dolor Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente de Brasil (2003-2010), al hablar sobre el primer mandato del gobernante estadounidense (2009-2013).
El 28 de enero, en su discurso anual del Estado de la Unión, calificado como "disminuido" en un editorial por el New York Times, Obama dedicó solo un corto párrafo a "las Américas": "Hemos construido nuevos lazos comerciales y expandido las relaciones y educativas con intercambio de jóvenes". ¿Y las políticas?
No cumple con lo dicho en su primer encuentro con los mandatarios continentales en Trinidad y Tobago, en abril del 2009, en la V Cumbre de las Américas. Entonces, promete un diálogo con el continente y con Cuba, "de igual a igual".
Y a pesar de la insistencia de líderes latinoamericanos y de personajes estadounidenses, entre ellos el expresidente Jimmy Carter y el representante Jim McGovern, ambos demócratas, a favor de levantar el embargo a Cuba, lo mantiene. Tampoco retira a ese país de la lista de "estados terroristas", como todos le piden.
Cuba sigue siendo víctima de la persecución comercial y financiera que le impone el bloqueo económico por más de medio siglo.
Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, escoge a Cuba para negociar un acuerdo de paz con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y dar fin al sangriento conflicto interno que este año cumple medio siglo, tema prioritario de su gobierno.
Las negociaciones están en proceso. Santos agradece la ayuda que prestan Fidel y Raúl Castro, y la que prestó Hugo Chávez, presidente de Venezuela entre 1999 y su muerte en marzo de 2013. Las califica de "cruciales".
Hay "optimismo cauto", dice Santos, mientras medios de comunicación reportan acuerdos importantes.
Respecto a las relaciones con Cuba y al embargo, hay que aclarar que levantarlo no depende solo del presidente estadounidense.
El Congreso legislativo, a través de los años, adopta un enjambre de duras leyes difíciles de deshacer. Además, los republicanos, con mayoría en la Cámara de Representantes desde el 2012, se oponen a cualquier concesión.
En su segundo cuatrienio, iniciado en enero de 2013, Obama está más libre frente a los republicanos. Dice que actuará por decreto cuando se opongan, aunque mejorar las relaciones con Cuba no está en su horizonte. Una de las condiciones de esas leyes, para levantar el embargo, es el cambio de régimen en La Habana.
Clara Nieto es escritora y diplomática, exembajadora de Colombia ante la ONU y autora del libro "Obama y la nueva izquierda latinoamericana".
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