17 feb 2014
Plan por la tierra y contra la pobreza parte I
DOCUMENTOS
RAUL SENDIC
15 Feb 2014
Este Plan propone al pueblo luchar en dos frentes. Uno es el de movilizarse por una serie de proyectos de ley, propuestas internacionales y eventualmente reformas de la Constitución tendientes a desmontar el enorme aparato de expoliación del pueblo por la Banca local y externa y a crear nuevas fuentes de trabajo y de producción a través de un Plan de Emergencia contra la pobreza. Para las leyes y otras resoluciones parlamentarias descansa en que casi todas las medidas propuestas fueron prometidas en la campana preelectoral por partidos que hoy dominan más del 50% del Parlamento.
El 2do. Frente es de acción directa del pueblo, de Poder Popular, tendiente a sumarse al mutualismo cooperativo que ya ha tenido un promisorio inicio en los últimos años a través de las cooperativas de vivienda por ayuda mutua, ollas populares, etc. Proponemos extenderlo a otros sectores de la economía, -además de incentivar lo que ya hay-, o sea a talleres, pequeñas empresas de manufacturas, turismo, comercio, etc. cooperativas y granjas de esta índole. Para esto último proponemos el Plan de Cruzada por la Tierra que va más abajo.
Esta proposición también descansa en bases muy realistas en esta etapa de la vida del país: hay organismos populares dentro de los países desarrollados para financiar empresas medianas y en el caso del campo, en los próximos meses pasará gran cantidad de tierra del Banco Central al Instituto de Colonización a raíz de los préstamos incobrables que había adquirido el primero y que ha llevado a este pago con tierras. Hoy se trata de mentalizarnos para resolver nuestra desocupación o empleo precario en una gran Cruzada por la Tierra que incluya la demanda de esos campos a Colonización para trabajarlos.
PLAN DE EMERGENCIA
(Plan por la Tierra y contra la Pobreza-Raúl Sendic)
La idea general de este plan es tomar medidas tales que lleven simultáneamente a:
1) Solucionar a corto plazo la desocupación y la extrema pobreza. Para ello disminuye el poder adquisitivo de los sectores de más altos ingresos por un periodo de emergencia que dura 2 o 3 años, le da poder adquisitivo a los que no lo tienen y se lo agrega a los que lo tienen bajo. Haciéndolo así no hay que postergar el aumento del salario real y demás hasta que se dé un crecimiento en la economía. Sobre el mismo conjunto de bienes y servicios que hay hoy, se le quita poder adquisitivo a los de arriba para darlo a los de abajo.
2) Que esas medidas tiendan a racionalizar la economía o sea a liquidar las empresas superfluas y fomentar las viables, haciendo más eficiente y productivo al conjunto.
3) Cuando esas medidas sean el inicio de una nueva producción, por viejas o nuevas empresas, organizar ésta de manera que asegure un ingreso igualitario o justo futuro o sea que no de origen a nuevas desigualdades sociales cuando se desarrolle (por esto se insiste en cooperativas y otras formas de economía participativa).
Lo primero es devolver el Poder Adquisitivo para Necesidades Básicas a los que no lo tienen, o sea a un 30% de la población (desocupados, salarios más bajos, pensiones y jubilaciones bajas, etc.) Es una situación dramática que necesita “medidas heroicas” y para éstas hay que crear una mentalidad de sacrificio de las clases altas, una mentalidad parecida a la que se da en la “economía de guerra” (guerra contra la pobreza en este caso): que los sectores más solventes se compenetren de que por una etapa van a tener que privarse de algunas cosas, porque no puede darse Poder Adquisitivo a unos sin res¬társelo, transitoriamente, a otros.
Sería deseable, para estimular esta mentali¬dad, que mientras dure el Plan de Emergen-cia, o sea por 2 o 3 años que demore la nueva producción que se pone en marcha por este Plan, en crear los bienes y servicios más abundantes que hagan innecesarias las restricciones, incluso los legisladores y gobernantes en general dieran el ejemplo reduciendo sus sueldos. Esto estimula esa mentalidad más que cualquier exportación. Así se tendrá más autoridad para exigir lo mismo de las clases altas para que hagan un ahorro voluntario y transitorio de su Poder Adquisitivo por ejemplo comprando Bonos Patrióticos o soporten un ahorro forzado como puede serlo la congelación de grandes depósitos bancarios mientras dure el período de emergencia. No son medidas utópicas: son las que aplicaron E.E.UU. y Gran Bretaña durante la 2a. Guerra Mundial.
MECANISMOS PARA APLICAR EL PLAN DE EMERGENCIA
1) Control estricto de todos loa precios. Y no sólo los de artículos de primera necesidad porque la experiencia de Venezuela enseña que el capital en ese caso se desplaza a la producción de artículos que no sufren control descuidando la prioridad que debe tener la de los básicos.
2) Fijación administrativa de todos los precios buscando que la rebaja de los artículos de primera necesidad sea compensada por la suba de los suntuarios para rectificar la tendencia de los últimos años que han traído una rebaja de los suntuarios y una suba relativa de los esenciales.
3) Obligación de las empresas de reinvertir toda ganancia mientras dure el período del Plan de Emergencia, siempre que no haya riesgo de superproducción en el rubro en que gira.
4) Si es necesario, impuesto retrovolvente (como el que usó la URSS en su primer período sobre el agro): sobre una producción para que el Estado, asesorado por sus técnicos, invierta en la misma.
5) Nuevas fábricas pequeñas en el interior (aceiteras, molinos, lácteos, etc.) que "llamen' a una producción nueva en la zona en agricultura y procesen la producción de las nuevas colonias que se proponen por el Plan.
6) Iniciar alguna producción de alta tecnología pero sólo en la escala que permita nuestra economía para aprovechar el alto nivel local y de los técnicos especial en el exterior que están retornando
7) Nueva producción artística y de TV. etc. para sustituir las importaciones en esta materia Y exportar.
8) Otras empresas de "corta maduración" (o sea de aquellas que empiezan a producir pronto porque el tiempo de instalación es breve) elegidas por técnicos entre aquellas que tengan un mercado posible.
9) Emisión de dinero (si las reservas del Ban¬co Central no alcanzan) para pagar los au-mentos de pensiones, jubilaciones, salarios y la inversión en nueva producción en gestación en el agro y demás. También se usaría esa emísión para iniciar obras públicas y, en el caso de que todavía hubiera un saldo de desocupados, para un Seguro de Paro y de subsistencia a otras personas que no puedan trabajar. Para evitar que esta distribución del Poder Adquisitivo se vea frustrado por el acaparamiento de los medios de pago por los capitalistas después de aprovechar ese auge del consumo (como suele suceder en los llamados Planes Keynes) se establece un mecanismo de reciclaje de la emisión o sea de su retorno permanente a !os consumidores. Para este reciclaje se agrega a un impuesto a la renta general, un impuesto extra a las ganancias diferenciales creadas por este aumento del consumo, salvo a aquellas que deban afec-tarse a una nueva inversión. Este impuesto, igual al que se estableció en EE.UU. durante la 2a. Guerra sobre las "ganancias excesivas" (creadas por la demanda extra de la guerra) permite recapturar la mayor parte de la emisión y darle cuantos reciclajes sean necesarios antes de retiraría de circulación. Este mecanismo “emisión¬reciclaje" que ya fue usado con éxito en la economía de guerra norteamericana es lo que permite dar Poder Adquisitivo en pocos meses a los desocupados y aumentar el de los sectores de bajos ingresos, tal como sucedió allí. En este caso la nueva producción que se da con esa inversión se coloca en un consumo también aumentado. Para el reciclaje se pueden usar también los bonos patrióticos, donde los sectores de altos ingresos entregan parte de sus excedentes de moneda al Estado para su redistribución y también se puede actuar sobre la riqueza no empresarial a través de las cuentas bancarias que examinaremos por separado.
10)Intervención y posterior estatización de toda la banca privada. Esta medida, que ya fue propuesta por el Colegio de Contadores en su conocido análisis de nuestra economía de Junio de 1983, se basa en que al tener la Banca practicamante embargados a todos los otros sectores, en este país no se domina la economía sin tener en las manos la Banca. Esta, a pesar de no tener más que un capital de 180 millones de dólares (que es lo que costaría su expropiación en caso de que hubiera que pagarla) maneja depó¬sitos por 1.700 millones de dólares y ha dado créditos a las empresas por 2.300 millones de dólares. De 42 Bancos y Casas Bancarias 40 son extranjeras. De los depósitos el 75% son en dólares y de éstos el 40% son de no residentes en el país. La situación general actual se puede resumir así: las empresas tienen que pagar más del 50% de lo que cobran por la venta de sus productos a los Bancos. Por lo tanto no les restan fondos para aumentar el salario real (por eso las luchas salariales, que de todas formas hay que hacer para perseguir la inflación de los precios, están condenadas a convertirse en un forcejeo interminable si no se va a estas medidas de fondo). Tampoco le quedan fondos a las empresas, después de "cumplir" con los Bancos, para realizar nuevas inversiones que generen nuevos empleos. Y si piden nuevos créditos para invertir tienen que pagar más de un 100% de interés anual por ello. Y para desquitar esta brutal tasa de interés tienen que remarcar el precio de sus artículos dándole otro empuje a la inflación. Todos estos problemas, alza del salario real, nueva inversión que solucione el desempleo, abatimiento de la tasa de interés y de la inflación, son imposibles de solucionar sin el control previo de la Banca.
11) Control de Divisas y del Comercio Exterior. Estas medidas no son extrañas a nuestra econo¬mía porque aquí existieron desde 1941 a 1957 o sea en el período en que hubo más prosperidad para el pueblo (y no sólo para los ricos, como en el crecimiento de los anos 70 donde bajó el salario real). Entre otras cosas el control de divisas im-pide la fuga de capitales (en nuestro país hay colocaciones en el Exterior por 3.500 millones de dólares en los últimos años o sea riqueza nacional que se va). Incluso en rubros como el Turismo, en este país turístico, hay un drenaje desproporcionado de divisas; en un ano récord como 1980 entraron 298 millones de dólares por Turismo pero salieron 202 millones por turistas uruguayos en el Exterior. México tenía un problema similar y en 1982 estableció el control de divisas, poniendo un tope a las que puede llevar cada turista, junto con el control de importaciónes y exportaciones y la estatización de la Ban¬ca privada, o sea todas las medidas que proponemos aquí.
13) Curso forzoso de la moneda, o sea no más deudas en dólares ni otra moneda extranjera. También existió siempre aquí, hasta 1973. Vitaliza la moneda del país dentro de fronteras e impide especulaciones como las de fines de 1982 cuando los que tenían deudas en dólares las vieron multiplicadas varias veces hasta llegar a la actual situación de morosos en que han caldo la mayoría de las empresas.
14) Pago con tierras de la deuda de los latifundistas a los Bancos. Estas ascienden a un monto equivalente al precio de 6 millones de hectáreas o sea un tercio de la superficie del país. Muchas de esas tierras ya se van a empezar a rematar en los próximos meses y en ese caso pasarían a manos de especuladores (muchos de ellos extranjeros) que las comprarán por una bagatela. O sea que hay una especie de "ahora o nunca" para hacer una gran colonización; si se deja pasar este momento tendremos una estructura agraria aún peor, en su régimen de propiedad y de explotación, que la que teníamos. El dejar transcurrir los acontecimientos puede ser muy nefasto en este caso. Una parte de esas tierras ya están embargadas por el Banco Central, por el negociado de las "carteras incobrables" que éste adquirió a la Banca privada y al parecer van a pasar a Colonización algunas de ellas. Pero el Banco Central sólo tiene tiene un doceavo de los créditos de la Banca contra el campo y de lo que se trata es de que el Estado tenga también acceso a las grandes extensiones "expropiadas" por la Banca privada, o sea que expropie a los expropiadores antes de que esto desemboque en una estructura agraria aún peor que la actual. Más abajo vertamos algunas pautas para esa nueva colonización.
15) Creación de empresas mixtas donde el Estado entra como socio de las empresas sobreendeudadas con un capital en ellas equivalente al monto de esa deuda. Esto involucraría a gran cantidad de empresas industriales (frigoríficas, textiles, etc.) comerciales (como hoteles, etc.) incluso algunas rurales que convenga explotarlas en esta forma en vez de que paguen sus deudas con tierras. En estas empresas la representación del Estado en su Directorio puede hacerse por sus propios obreros y empleados. Ya que el Estado tiene que apuntalar a estas empresas para impedir que los Bancos las pasen a remate o tengan que entregarse al capital extranjero como ya está sucediendo con algunas que eran nacionales, es mejor que reditúen en favor del pueblo como empresas mixtas. Estas han demostrado su eficiencia en todos los regímenes, incluso en China donde fue una forma de resolver el problema de las empresas medianas, ya que combinan el respaldo del Estado con el celo del patrón privado.
En general hay que tener en cuenta que por dramáticas que parezcan estas medidas no lo son más que la situación actual y futura. El hecho de que la Deuda Interna de 2.300 millones de dólares sea tan imposible de pagar como la Deuda Externa permite barajar la posibilidad de quiebra en cadena de los Bancos lo que traería no ya la postergación de cobro de los depósitos sino su pérdida. La quiebra del 3er. Banco de la Argentina y la tardía congelación de depósitos en dólares en otros Bancos por el Gobierno en ese país indica que algunas de esas medidas aparen¬temente ahora radicales tal vez haya que tomarlas después bajo el apremio de las circunstancias.
15) Alquileres. Aquí, como en los precios, un impuesto o recargo a los alquileres de viviendas para clases altas serviría para rebajar o subsidiar al alquiler de viviendas modestas.
Las medidas propuestas están relacionadas entre si de manera que no pueden aprobarse unas y otras no. Por ejemplo, si por un lado se transforman deudas a los Bancos en entregas de tierras o de acciones al Estado la congelación temporaria de grandes depósitos es obligada porque si no se cobra en dinero no se puede pagar a los depositantes. Hay que esperar a que la nueva producción generada con esas tierras por la participación en las empresas mixtas, dé los fondos para pagar depositantes para levantar aquella congelación.
Al no haber inmediato crecimiento de la producción, al dar de inmediato poder adquisitivo a desocupados y a los que tienen ingresos bajos hay que restárselo a los que tienen altos ingresos. Para esto último, además de los impuestos ordinarios y extraordinarios a las ganancias explicados, además de la suba de artículos y alquileres de las clases altas para subsidiar a los de las clases bajas, además de los impuestos al patrimonio ya aprobado en la Conapro, se establece una poda de poder adquisitivo a los grandes depositantes bancarios a través de la congelación parcial de lo que cobran por sus depósitos. Congelación parcial porque se tomarían sus depósitos a una fecha determinada (esto para evitar maniobras como fraccionamiento de depósitos) y les pagarían los servicios de réditos correspondientes, por ejemplo, a los primeros 30.000 dólares y a los depositantes menores de esa suma se les pagaría el servicio íntegro.
Felizmente esta redistribución del poder adquisitivo trae otro consumo, más de acuerdo con la producción nacional. Por ejemplo el consumo de carne vacuna podría subir de 187.000 toneladas (1984) a 300.000 toneladas por año, pero la producción local es superior a 400.000 toneladas (406.000 en 1984). Esas 100.000 toneladas de menos que se exportarían traerían una proporcional disminución de suntuarios importados, lo que se adecua a ese menor consumo de las clases altas que se logra por los medios mencionados.
Medidas como emisión de dinero, el mecanismo de reciclaje y el control de precios están interrelacionadas. Por ejemplo durante la 2a. Guerra mundial EE.UU. estableció un estricto Control de Precios (y racionamiento de algunos articulos escasos) lo cual le permitió hacer una gran emisión de dinero (un 100% de 1940 a 1942 y un 150% más del 42 al 45) para financiar la nueva producción que absorbió los 9 millones de desocupados que tenia en 1940, en pocos meses. Y esto se logró sin inflación. En cambio, cuando en 1946 se levantó el Control de Precios, la inflación se dio verticalmente.
https://col129.mail.live.com/default.aspx?mkt=es#n=1515906052&fid=1&mid=2a278197-9689-11e3-b1fa-00215ad80c50&fv=1
16 feb 2014
TAN HORRIBLE COMO PARECE…
POBRE TERCER MUNDO…
febrero 14, 2014 por Emilio José
“Abrumados por la vergüenza” de Soledad Gallego Díaz:
“Ocurrió tal y como lo mostraron algunos vídeos aficionados. Agentes de la Guardia Civil dispararon pelotas de goma, balas de fogueo y botes de gases para impedir que un grupo de personas alcanzara a nado la playa del Tarajal, en Ceuta. Doce de esas personas murieron ahogadas. Es exactamente tan espantoso como suena. Se disparó para impedir que personas que estaban en el mar, algunas de ellas agarradas a precarios flotadores, pudieran llegar a tierra.
El relato era tan terrible que primero fue negado por el delegado del Gobierno y luego por el director de la Guardia Civil. Finalmente, el ministro del Interior admitió ayer, en el Congreso, que efectivamente se utilizó material antidisturbios contra personas que estaban en el mar, con la aparente intención de aterrorizarlas para que regresaran a nado a la costa marroquí. “Las órdenes fueron que hubiera varios metros entre el impacto de las balas y los inmigrantes”, explicó. Balas de goma, disparos de fogueo que suenan exactamente igual que las balas de verdad…. ¿Cómo creyeron que reaccionarían esas personas que buscaban desesperadamente la playa? Reaccionaron como se esperaba que lo hicieran: con miedo, con pánico. Ahogándose.
El ministro dice que las personas que intentaban llegar a la playa tenían una actitud violenta. ¿Cómo se aprecia una actitud violenta en una persona que está nadando o que se aferra a un mísero flotador? Deberíamos sentirnos, todos, abrumados por la vergüenza“.
Soledad Gallego-Díaz.
febrero 14, 2014 por Emilio José
“Abrumados por la vergüenza” de Soledad Gallego Díaz:
“Ocurrió tal y como lo mostraron algunos vídeos aficionados. Agentes de la Guardia Civil dispararon pelotas de goma, balas de fogueo y botes de gases para impedir que un grupo de personas alcanzara a nado la playa del Tarajal, en Ceuta. Doce de esas personas murieron ahogadas. Es exactamente tan espantoso como suena. Se disparó para impedir que personas que estaban en el mar, algunas de ellas agarradas a precarios flotadores, pudieran llegar a tierra.
El relato era tan terrible que primero fue negado por el delegado del Gobierno y luego por el director de la Guardia Civil. Finalmente, el ministro del Interior admitió ayer, en el Congreso, que efectivamente se utilizó material antidisturbios contra personas que estaban en el mar, con la aparente intención de aterrorizarlas para que regresaran a nado a la costa marroquí. “Las órdenes fueron que hubiera varios metros entre el impacto de las balas y los inmigrantes”, explicó. Balas de goma, disparos de fogueo que suenan exactamente igual que las balas de verdad…. ¿Cómo creyeron que reaccionarían esas personas que buscaban desesperadamente la playa? Reaccionaron como se esperaba que lo hicieran: con miedo, con pánico. Ahogándose.
El ministro dice que las personas que intentaban llegar a la playa tenían una actitud violenta. ¿Cómo se aprecia una actitud violenta en una persona que está nadando o que se aferra a un mísero flotador? Deberíamos sentirnos, todos, abrumados por la vergüenza“.
Soledad Gallego-Díaz.
15 feb 2014
Espectáculo de Falta y Resto 2014
Una murga desorientada .
Espectáculo de Falta y Resto 2014
Volvió la murga irreverente, contestataria y ácida. Aquella que fue perdiendo lugar –cuando la izquierda llegó al gobierno– frente a los espectáculos más humorísticos, con temáticas universales que rendían en el tablado del Paso de las Duranas, en el Gran Rex de Buenos Aires o en La Habana. Desde que Falta y Resto lanzó su primera clarinada este miércoles en el Teatro de Verano dejó muy en claro que el eslogan de murga oficialista ya no le calza.
“Toda la vida pensé/ que los tupas eran ultras,/ sindicalistas y anarcos, radicales de verdad./ Toda la vida creí/ que Bordaberry era facho,/ que Artigas era uruguayo/ y hazaña Maracaná./ Hoy resulta que/ los tupas están hilando más fino,/ y por sentido común/ fomentan el capital./ Bordaberry es una malva,/ Artigas es argentino/ y hazaña ha pasado a ser/ clasificar a un Mundial.”
Una noche de febrero, después de que paró la lluvia, el “Mono” da Costa se enfrentó a su murga, la Falta y Resto, e interrumpió el comienzo del cuplé previo a la retirada. Restaban menos de 13 minutos para el final y el cupletero con más de 40 años de Carnaval se puso firme y pidió que se repensaran los conceptos que se estaban cantando. La murga terminaba de hablar de la participación ciudadana –más bien de la falta de participación–, el desdoble de la izquierda y de la coerción de la disciplina política partidaria. Le refregaban a Tabaré Vázquez el veto al aborto “por una promesa que le hizo a unos amigos” y que ahora el Poder Legislativo con los votos de su partido lo aprobó, y que además después de defender en los albores de la izquierda uruguaya la independencia respecto del imperialismo yanqui fue a pedir ayuda para defender la planta de celulosa. La murga le cae duro y le canta: “Frente a su pueblo y su partido/ antes de ser presidente/ por disciplina partidaria/ sería excelente /… que se disculpara”.
Da Costa plantea no seguir con el espectáculo, “darle para atrás a Tabaré es darle pa’ adelante a la derecha”, decía al mismo tiempo que resonaba el aplauso de la platea baja del Teatro de Verano, que hasta ese momento lo hacía tímidamente. “Yo lo que te intento decir es que la disciplina partidaria limita la libertad y pide un minuto libre en el espectáculo.” ¿Para qué? La murga se detiene y el cupletero se para frente al escenario, con las luces encendidas frente al público, y le pide a la gente que diga lo que tiene ganas de decir, que participe: “Son libres, digan lo que quieran”. Murmullo. No se escuchó más que un “¡Viva la Falta!”. Luego el Mono se paró frente al micrófono y dijo: “Creí que iba a ver una revolución, incluso advertí caras entusiasmadas, pero amén de intenciones sin imaginación, estaremos de acuerdo en que acá no ha pasado nada”.
“Tuya, pueblo” es un espectáculo irreverente y confrontativo que busca la reacción de un público atónito en sus asientos, pero también es una crítica muy fuerte hacia el gobierno del Frente Amplio y sus votantes, los uruguayos de izquierda. Muchos estaban ahí, esa noche en el Teatro de Verano, viendo como “La murga de las cuatro estaciones” sacaba los trapitos al sol. “Si le doy palo al gobierno le doy juego a la derecha/ si le doy para delante: alcahuete reprimido/ si no hablo de política estoy esquivando el bulto/ y si hablo de política, dicen que soy aburrido”, asegura en una de sus cuartetas.
El espectáculo tiene como eje el tema de la participación ciudadana, de las más variadas formas, desde la experiencia personal del director de la murga, Felipe Castro, con su experiencia formando parte de la Comisión de Fomento de la escuela de sus hijos y que transforma en cuplé, la de un gordo que quiere participar en la murga y no lo dejan (la única parte de humor del espectáculo), y la de un estudiante que quiere participar pero antes necesita saber cosas del pasado que no termina de comprender, porque según entiende, “hay cuentos que se cuentan siempre distinto”.
La murga de la cual es hincha confeso el vicepresidente Astori se fue con un aplauso cerrado, luego de una retirada potente referida a la vigencia de las Instrucciones del año 1813. La letra de esta retirada fue compuesta luego de una serie de talleres que hizo la murga el año pasado con el historiador Gerardo Caetano, quien los ayudó a delinear los aspectos fundamentales. Falta y Resto se retiró coreando que se iba con “el corazón como guía y las banderas bien altas”, mientras las banderas rojas y negras se agitaban en las tribunas del templo de Momo. Atrás quedaba el comentario que le hizo un director de un ente estatal a Raúl “Flaco” Castro: “¿Justo tuvieron que elegir un año de elecciones para salir con este tema?”.
https://col129.mail.live.com/default.aspx?mkt=es#n=1515906052&fid=1&mid=2a278197-9689-11e3-b1fa-00215ad80c50&fv=1
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Espectáculo de Falta y Resto 2014
Volvió la murga irreverente, contestataria y ácida. Aquella que fue perdiendo lugar –cuando la izquierda llegó al gobierno– frente a los espectáculos más humorísticos, con temáticas universales que rendían en el tablado del Paso de las Duranas, en el Gran Rex de Buenos Aires o en La Habana. Desde que Falta y Resto lanzó su primera clarinada este miércoles en el Teatro de Verano dejó muy en claro que el eslogan de murga oficialista ya no le calza.
“Toda la vida pensé/ que los tupas eran ultras,/ sindicalistas y anarcos, radicales de verdad./ Toda la vida creí/ que Bordaberry era facho,/ que Artigas era uruguayo/ y hazaña Maracaná./ Hoy resulta que/ los tupas están hilando más fino,/ y por sentido común/ fomentan el capital./ Bordaberry es una malva,/ Artigas es argentino/ y hazaña ha pasado a ser/ clasificar a un Mundial.”
Una noche de febrero, después de que paró la lluvia, el “Mono” da Costa se enfrentó a su murga, la Falta y Resto, e interrumpió el comienzo del cuplé previo a la retirada. Restaban menos de 13 minutos para el final y el cupletero con más de 40 años de Carnaval se puso firme y pidió que se repensaran los conceptos que se estaban cantando. La murga terminaba de hablar de la participación ciudadana –más bien de la falta de participación–, el desdoble de la izquierda y de la coerción de la disciplina política partidaria. Le refregaban a Tabaré Vázquez el veto al aborto “por una promesa que le hizo a unos amigos” y que ahora el Poder Legislativo con los votos de su partido lo aprobó, y que además después de defender en los albores de la izquierda uruguaya la independencia respecto del imperialismo yanqui fue a pedir ayuda para defender la planta de celulosa. La murga le cae duro y le canta: “Frente a su pueblo y su partido/ antes de ser presidente/ por disciplina partidaria/ sería excelente /… que se disculpara”.
Da Costa plantea no seguir con el espectáculo, “darle para atrás a Tabaré es darle pa’ adelante a la derecha”, decía al mismo tiempo que resonaba el aplauso de la platea baja del Teatro de Verano, que hasta ese momento lo hacía tímidamente. “Yo lo que te intento decir es que la disciplina partidaria limita la libertad y pide un minuto libre en el espectáculo.” ¿Para qué? La murga se detiene y el cupletero se para frente al escenario, con las luces encendidas frente al público, y le pide a la gente que diga lo que tiene ganas de decir, que participe: “Son libres, digan lo que quieran”. Murmullo. No se escuchó más que un “¡Viva la Falta!”. Luego el Mono se paró frente al micrófono y dijo: “Creí que iba a ver una revolución, incluso advertí caras entusiasmadas, pero amén de intenciones sin imaginación, estaremos de acuerdo en que acá no ha pasado nada”.
“Tuya, pueblo” es un espectáculo irreverente y confrontativo que busca la reacción de un público atónito en sus asientos, pero también es una crítica muy fuerte hacia el gobierno del Frente Amplio y sus votantes, los uruguayos de izquierda. Muchos estaban ahí, esa noche en el Teatro de Verano, viendo como “La murga de las cuatro estaciones” sacaba los trapitos al sol. “Si le doy palo al gobierno le doy juego a la derecha/ si le doy para delante: alcahuete reprimido/ si no hablo de política estoy esquivando el bulto/ y si hablo de política, dicen que soy aburrido”, asegura en una de sus cuartetas.
El espectáculo tiene como eje el tema de la participación ciudadana, de las más variadas formas, desde la experiencia personal del director de la murga, Felipe Castro, con su experiencia formando parte de la Comisión de Fomento de la escuela de sus hijos y que transforma en cuplé, la de un gordo que quiere participar en la murga y no lo dejan (la única parte de humor del espectáculo), y la de un estudiante que quiere participar pero antes necesita saber cosas del pasado que no termina de comprender, porque según entiende, “hay cuentos que se cuentan siempre distinto”.
La murga de la cual es hincha confeso el vicepresidente Astori se fue con un aplauso cerrado, luego de una retirada potente referida a la vigencia de las Instrucciones del año 1813. La letra de esta retirada fue compuesta luego de una serie de talleres que hizo la murga el año pasado con el historiador Gerardo Caetano, quien los ayudó a delinear los aspectos fundamentales. Falta y Resto se retiró coreando que se iba con “el corazón como guía y las banderas bien altas”, mientras las banderas rojas y negras se agitaban en las tribunas del templo de Momo. Atrás quedaba el comentario que le hizo un director de un ente estatal a Raúl “Flaco” Castro: “¿Justo tuvieron que elegir un año de elecciones para salir con este tema?”.
https://col129.mail.live.com/default.aspx?mkt=es#n=1515906052&fid=1&mid=2a278197-9689-11e3-b1fa-00215ad80c50&fv=1
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Consideraciones sobre un cuerpo fragmentado
Consideraciones sobre un cuerpo fragmentado
Escrito por: Esther Pineda G
Viernes 07 de febrero de 2014
De las 150 mujeres encuestadas, solo 17 afirmaron estar satisfechas con su cuerpo
La belleza del siglo XXI puede definirse como una belleza mercantilizada, seriada, reproducible, uniforme, estandarizada, masificable y descartable, en consonancia con el proceso de racionalización, mercantilización, industrialización y tecnificación de la sociedad.
No obstante, en el proceso de establecimiento de estas nuevas dinámicas y relaciones, a las mujeres, principalmente, se les convirtió en consumidoras de belleza, creadoras, hacedoras, representantes de belleza; y donde a los hombres por el contrario, se les convirtió en receptores de belleza, espectadores, pese a que en las últimas décadas, a través de la industria de la belleza también han sido promovidos estereotipos de belleza masculinos.
En la actualidad, el proceso de definición y valoración de la belleza ya no es subjetivo, individual y particularizado como en el pasado, por el contrario, es intersubjetivo, es decir, debe responder a un criterio y valoración compartido por todos, e instaurado desde el exterior, fundamentalmente a través de los agentes socializadores, siendo de acuerdo a ello, que se han institucionalizado mecanismos de medición e instrumentalización de la belleza, fundamentalmente femenina, entre los cuales es posible considerar los concursos o certámenes de belleza, en los cuales fundamentalmente las mujeres son expuestas para la valoración, calificación y cuantificación de su cuerpo.
Evidenciamos un proceso de popularización de la belleza a través de medios audiovisuales, como el cine, la televisión, la radio, mediante medios impresos como revistas y la publicidad transmitida a través de ellos, así como, la difusión y transmisión de nociones sobre lo estético y lo no estético a través del ciberespacio.
Pero también presenciamos la representación del cuerpo femenino en figuras y juguetes dirigidos a las niñas y adolescentes, lo que contribuye a la representación de modelos de belleza ficticios e inalcanzables, creando las condiciones para la sobrevaloración y distorsión de la belleza, así como, un significativo impacto en la estructura socio-psicológica de las mujeres, lo cual se hace manifiesto en la consecuente búsqueda de la perfección corporal.
“Una mujer que no se gusta a sí misma, no puede ser libre, y el sistema se ha encargado de que las mujeres, no lleguen a gustarse nunca” (Beatriz Gimeno)
A razón de ello, es posible afirmar que, la nueva belleza se caracteriza por:
1.La subvaloración del cuerpo biológico, en correspondencia a la lógica de la modernidad, de control de la naturaleza. Desde esta perspectiva el cuerpo es concebido como partes, modificables, intercambiables e intervenibles, estableciendo así el culto al cuerpo como fenómeno social.
2. La belleza se concentra en la ausencia de defectos, las características neonatales y la eterna juventud son aspectos considerados altamente atractivos. El mercado de la belleza está dirigido a las jóvenes, y a promover la ilusión de la juventud en quienes ya no lo son, razón por la cual las mujeres adultas son desplazadas, obviadas en la publicidad y en la industria de la belleza.
3. La exacerbación y profundización del rechazo a la “fealdad”, la cual históricamente se ha definido como aquella propiedad de una persona o cosa que no es agradable a la vista, capaz de producir displacer, considerado poco estético, repulsivo, disonante, y que en la actualidad se constituyen como elementos para la construcción de estigmas.
4. La exclusión de toda belleza alternativa a la europea, lo diferente no es bello, lo cual se hace manifiesto mediante la exclusión o limitada presencia de diversidad racial, étnica y fenotípica en la industria de la moda y publicitaria.
5. La definición de un canon de belleza para las mujeres fundamentado en una figura escultural, esbelta, de alta estatura, delgadez extrema, piel tersa y bronceada, nariz pequeña, boca grande y labios gruesos, medidas publicitarias (90-60-90), senos grandes, firmes, vientre liso, cabello largo y de apariencia juvenil. En el caso de los hombres, el ideal de belleza masculino se establece una imagen atlética, estatura alta, mandíbula marcada, espalda ancha y piernas largas.
Este hecho fue posible constatarlo a través de la realización de una encuesta electrónica, a través del blog estherpinedag.wordpress.com, en la que pudieron participar de forma anónima 150 mujeres, de distintos países, ciudades, edades, características e intereses; y que nos permitió trascender la reflexión en términos teórico, así como, aproximarnos y dar cuenta de un fenómeno social de gran importancia en la actualidad.
Allí pudimos evidenciar que, de las 150 mujeres encuestadas, solo 17 afirmaron estar satisfechas con su cuerpo, 5 de ellas afirmó no gustarle nada de su cuerpo, y las 128 restantes perciben su cuerpo de forma desfragmentada, indicando solo algunos elementos o “partes” con las cuales se sienten cómodas.
De igual forma, de las 150 mujeres encuestadas, 30 de ellas afirmaron que no les gustaría cambiar nada de su cuerpo, las 120 mujeres restantes, mencionaron les gustaría cambiar de su cuerpo: Nariz, orejas, piernas, abdomen, piel, brazos, glúteos, senos, estatura, cabello, espalda, hombros, caderas, pies, rostro, cintura, vientre, labios, labios vaginales.
Además de ello, 12 de las mujeres participantes en el cuestionario reconocieron haberse realizado alguna modificación estética, entre ellas: mamoplastia, inyección de acido hialurónico en el rostro, rinoplastia, implantes de pantorrillas, lipoescultura; aduciendo como motivación para su realización, bullying, presión familiar, miedo al rechazo, complejo, necesidad de sentirse más cómoda con el cuerpo, así como, imitación de la publicidad.
De las doce mujeres encuestadas que se realizaron alguna modificación estética, solo 4 de ellas tuvieron consecuencias o reacciones adversas posteriores a su intervención, principalmente deformaciones, asimetrías, cicatrices, entre otras.
Por su parte, 138 de las mujeres encuestadas que no se han realizado procedimientos estéticos, 56 de ellas si estarían dispuestas a realizárselos, no obstante, pese a no conocer los riesgos asociados de las modificaciones estéticas, 27 de las mujeres encuestadas se someterían a una intervención quirúrgica de tipo cosmética estética sin información.
Estos hechos en su conjunto ponen de manifiesto la definición arbitraria de normas estéticas para la transformación del cuerpo, las mutilaciones y reemplazo del mismo, pero también evidencia la ausencia de cuestionamiento y resistencia de las personas al despotismo ideológico de la belleza instaurada.
Escrito por: Esther Pineda G.
Escritora, Socióloga, Magister en Estudios de la mujer http://estherpinedag.wordpress.com/
Escrito por: Esther Pineda G
Viernes 07 de febrero de 2014
De las 150 mujeres encuestadas, solo 17 afirmaron estar satisfechas con su cuerpo
La belleza del siglo XXI puede definirse como una belleza mercantilizada, seriada, reproducible, uniforme, estandarizada, masificable y descartable, en consonancia con el proceso de racionalización, mercantilización, industrialización y tecnificación de la sociedad.
No obstante, en el proceso de establecimiento de estas nuevas dinámicas y relaciones, a las mujeres, principalmente, se les convirtió en consumidoras de belleza, creadoras, hacedoras, representantes de belleza; y donde a los hombres por el contrario, se les convirtió en receptores de belleza, espectadores, pese a que en las últimas décadas, a través de la industria de la belleza también han sido promovidos estereotipos de belleza masculinos.
En la actualidad, el proceso de definición y valoración de la belleza ya no es subjetivo, individual y particularizado como en el pasado, por el contrario, es intersubjetivo, es decir, debe responder a un criterio y valoración compartido por todos, e instaurado desde el exterior, fundamentalmente a través de los agentes socializadores, siendo de acuerdo a ello, que se han institucionalizado mecanismos de medición e instrumentalización de la belleza, fundamentalmente femenina, entre los cuales es posible considerar los concursos o certámenes de belleza, en los cuales fundamentalmente las mujeres son expuestas para la valoración, calificación y cuantificación de su cuerpo.
Evidenciamos un proceso de popularización de la belleza a través de medios audiovisuales, como el cine, la televisión, la radio, mediante medios impresos como revistas y la publicidad transmitida a través de ellos, así como, la difusión y transmisión de nociones sobre lo estético y lo no estético a través del ciberespacio.
Pero también presenciamos la representación del cuerpo femenino en figuras y juguetes dirigidos a las niñas y adolescentes, lo que contribuye a la representación de modelos de belleza ficticios e inalcanzables, creando las condiciones para la sobrevaloración y distorsión de la belleza, así como, un significativo impacto en la estructura socio-psicológica de las mujeres, lo cual se hace manifiesto en la consecuente búsqueda de la perfección corporal.
“Una mujer que no se gusta a sí misma, no puede ser libre, y el sistema se ha encargado de que las mujeres, no lleguen a gustarse nunca” (Beatriz Gimeno)
A razón de ello, es posible afirmar que, la nueva belleza se caracteriza por:
1.La subvaloración del cuerpo biológico, en correspondencia a la lógica de la modernidad, de control de la naturaleza. Desde esta perspectiva el cuerpo es concebido como partes, modificables, intercambiables e intervenibles, estableciendo así el culto al cuerpo como fenómeno social.
2. La belleza se concentra en la ausencia de defectos, las características neonatales y la eterna juventud son aspectos considerados altamente atractivos. El mercado de la belleza está dirigido a las jóvenes, y a promover la ilusión de la juventud en quienes ya no lo son, razón por la cual las mujeres adultas son desplazadas, obviadas en la publicidad y en la industria de la belleza.
3. La exacerbación y profundización del rechazo a la “fealdad”, la cual históricamente se ha definido como aquella propiedad de una persona o cosa que no es agradable a la vista, capaz de producir displacer, considerado poco estético, repulsivo, disonante, y que en la actualidad se constituyen como elementos para la construcción de estigmas.
4. La exclusión de toda belleza alternativa a la europea, lo diferente no es bello, lo cual se hace manifiesto mediante la exclusión o limitada presencia de diversidad racial, étnica y fenotípica en la industria de la moda y publicitaria.
5. La definición de un canon de belleza para las mujeres fundamentado en una figura escultural, esbelta, de alta estatura, delgadez extrema, piel tersa y bronceada, nariz pequeña, boca grande y labios gruesos, medidas publicitarias (90-60-90), senos grandes, firmes, vientre liso, cabello largo y de apariencia juvenil. En el caso de los hombres, el ideal de belleza masculino se establece una imagen atlética, estatura alta, mandíbula marcada, espalda ancha y piernas largas.
Este hecho fue posible constatarlo a través de la realización de una encuesta electrónica, a través del blog estherpinedag.wordpress.com, en la que pudieron participar de forma anónima 150 mujeres, de distintos países, ciudades, edades, características e intereses; y que nos permitió trascender la reflexión en términos teórico, así como, aproximarnos y dar cuenta de un fenómeno social de gran importancia en la actualidad.
Allí pudimos evidenciar que, de las 150 mujeres encuestadas, solo 17 afirmaron estar satisfechas con su cuerpo, 5 de ellas afirmó no gustarle nada de su cuerpo, y las 128 restantes perciben su cuerpo de forma desfragmentada, indicando solo algunos elementos o “partes” con las cuales se sienten cómodas.
De igual forma, de las 150 mujeres encuestadas, 30 de ellas afirmaron que no les gustaría cambiar nada de su cuerpo, las 120 mujeres restantes, mencionaron les gustaría cambiar de su cuerpo: Nariz, orejas, piernas, abdomen, piel, brazos, glúteos, senos, estatura, cabello, espalda, hombros, caderas, pies, rostro, cintura, vientre, labios, labios vaginales.
Además de ello, 12 de las mujeres participantes en el cuestionario reconocieron haberse realizado alguna modificación estética, entre ellas: mamoplastia, inyección de acido hialurónico en el rostro, rinoplastia, implantes de pantorrillas, lipoescultura; aduciendo como motivación para su realización, bullying, presión familiar, miedo al rechazo, complejo, necesidad de sentirse más cómoda con el cuerpo, así como, imitación de la publicidad.
De las doce mujeres encuestadas que se realizaron alguna modificación estética, solo 4 de ellas tuvieron consecuencias o reacciones adversas posteriores a su intervención, principalmente deformaciones, asimetrías, cicatrices, entre otras.
Por su parte, 138 de las mujeres encuestadas que no se han realizado procedimientos estéticos, 56 de ellas si estarían dispuestas a realizárselos, no obstante, pese a no conocer los riesgos asociados de las modificaciones estéticas, 27 de las mujeres encuestadas se someterían a una intervención quirúrgica de tipo cosmética estética sin información.
Estos hechos en su conjunto ponen de manifiesto la definición arbitraria de normas estéticas para la transformación del cuerpo, las mutilaciones y reemplazo del mismo, pero también evidencia la ausencia de cuestionamiento y resistencia de las personas al despotismo ideológico de la belleza instaurada.
Escrito por: Esther Pineda G.
Escritora, Socióloga, Magister en Estudios de la mujer http://estherpinedag.wordpress.com/
¿Quién mierda es este Onetti?
¿Quién mierda es este Onetti?
14 FEBRERO 2014
ESCRITO POR: ROSALBA OXANDABARAT
MARCHA.
40 años de aquel cierre de Marcha
“El paso por la tierra se justifica cuando uno se vence a sí mismo. Cuando, cara a la calumnia, a la traición, a la injusticia, sigue creyendo en su verdad y luchando por ella. Quisieron y quieren borrarnos de la faz de Uruguay; pero no nos han derrotado ni nos derrotarán. Algo, poco –una pisada en la arena– quedará de nosotros, de los cuarenta años de esperanza y empeño de nuestra Marcha.” (Fragmento de una de las últimas cartas de Carlos Quijano a Hugo Alfaro.)
A fines de marzo de 1974 fuimos, con mi compañero, a visitar a Hugo Alfaro y Carlos Quijano al Cilindro. Eran tiempos turbios y temerosos, y sin embargo los presos, envueltos en una estruendosa marea humana, nos recibieron alegres y solícitos. Quijano, tan distante y temible por lo general, se mostraba cálido y cercano. El soberbio periodista, el insobornable intelectual, había sido ganado por la cercanía y la fraternidad de otros presos, la mayoría de ellos obreros y militantes de base que compartían la prisión bajo el paraguas de las medidas prontas de seguridad. Alfaro, que pese a sus 56 años había sido sometido a la capucha y a palizas, contó con su divertida prosa los afanes cocineriles de Julio Castro, y cómo, el 21 de marzo, todo el improvisado penal había festejado el 74 cumpleaños de Quijano cantando una canción de ¡Palito Ortega! (“Yo tengo fe/ que todo cambiará”), con algunas pequeñas modificaciones en la letra, claro está. Y cómo los celadores, impotentes para acallar al ferviente coro, se habían al final adherido a la celebración. No tomamos cuenta en ese momento de que también por allí andaba la larga figura de Juan Carlos Onetti, ni ellos –Alfarito, Julio, don Carlos– nos lo recordaron. (De haber sido así, hubiera sido la única vez en mi vida en que hubiera podido ver en presencia a Onetti. Bueno, no se dio.) Mucho tiempo después, gracias al libro Construcción de la noche, de Carlos María Domínguez y María Esther Gilio,1 se pudo amplificar la manera, en aquel entonces sólo susurrada en incompletos chismes, de cómo le había pegado el encierro a Onetti, la furia creciente y la grave depresión que lo aquejaron y que incluso hicieron temer por su vida. Deambularía por ahí, el autor de La vida breve, como una sombra ajena al fervor y las consignas que nunca sintió realmente suyas. Onetti preso político es uno de los cuadros chirriantes de ese adelanto –que prueba cuán democrática fue nuestra dictadura, que no se detenía en minucias como prestigios intelectuales o internacionales, entre otras cosas, porque no los conocía–. Y es algo muy conocido, pero la tentación de incluirlo es inevitable: “¿Pero quién mierda es este Onetti que todo el mundo pide por él?”, frase de un jerarca policial ante la acumulación de protestas internacionales por la prisión del escritor que llegaban a su despacho. No mucho después, tras 81 días de reclusión, todos fueron liberados, menos el escritor Nelson Marra, que además de ser duramente torturado fue procesado por la justicia militar y estuvo cuatro años en prisión.
Fue la conclusión, provisoria, de un incidente que anunciaba, aunque no todos podían preverlo, cosas peores. Una historia que hasta tiene algo de farsa, al poner a sus protagonistas en un papel que no habían ensayado.
El viernes 8 de febrero de 1974 se publicó en Marcha el cuento “El guardaespaldas”, escrito por Nelson Marra, que había resultado ganador en el concurso de cuentos convocado por el semanario, fallado en diciembre de 1973 y que, por esos avatares de las redacciones, esperaba desde entonces la oportunidad de su publicación. Todos los que leímos el cuento en la mañana de ese viernes tuvimos un sobresalto mayúsculo: ¿cómo se habían atrevido a publicar esa historia, en un ambiente como el que vivíamos entonces? Marcha continuaba con su prédica de oposición a la dictadura, pero no era cuestión de facilitarle el paño, y había que hacer fintas con el lenguaje para que las cosas que debían ser dichas fueran dichas –escritas–, sin que catapultaran automáticamente el presto mecanismo de la censura. Pero eso se dirimía en las páginas de política, no en las literarias. Y nadie sabía, porque ni Alfaro, ni Julio Castro, ni Quijano, ni siquiera Gerardo Fernández habían leído el cuento, que éste –que guardaba una evidente similitud con algunos pasajes de Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Llosa–, para cualquier lector uruguayo medianamente informado, evocaba sin disimulos al inspector de policía Héctor Morán Charquero, hombre clave en la lucha antisubversiva del gobierno de Pacheco Areco y acusado de practicar la tortura, que fue ejecutado por un comando tupamaro en abril de 1970. Para más inri, el cuento contenía “pasajes de violencia sexual desagradables e inútiles desde el punto de vista literario” –observación del mismo Onetti, que hizo constar en el fallo del jurado que integró junto a Mercedes Rein y Jorge Ruffinelli–. Servido en bandeja; la acusación de pornografía añadida a la de apología de la subversión eran un pretexto más que suficiente para una dictadura que ajustaba los detalles de la doctrina de la seguridad nacional. Así fue que la plana mayor de Marcha, el escritor Marra y el jurado que había premiado su cuento fueron a dar a la cárcel, con el irónico detalle de que los “marchistas” no habían leído el cuento que publicaron, que Onetti había advertido –a Jorge Ruffinelli, que se había ido a México antes de la publicación– que el cuento no debía ser publicado sin que lo leyera Quijano, que Mercedes Rein ni siquiera lo había anotado entre los siete que eligió como finalistas, y sólo se había plegado al juicio de sus compañeros por cansancio, y que el mismo Marra intentó hacer modificaciones antes de la publicación y por urgencias de último momento no pudo concretarlas.
La dictadura tenía pocos meses, y, desde un hoy que comprende todos sus capítulos, quizá cueste entender que entonces no estaba para nada claro cuánto duraría ni hasta dónde llegaría, y aún había forcejeos, fintas y escarceos de las voces que se oponían a ella. Ese cierre de Marcha fue un adelanto, entre trágico y jocoso, de lo que vendría después, y ya sin necesidad de pretextos.
En octubre de ese 1974 Marcha fue definitivamente clausurada. A comienzos de julio de ese año tocó a retirada también en mi caso. Fui a la calle Piedras a despedirme de Quijano. La puerta estaba cerrada. A mis timbrazos se abrió, y apareció el semblante miope y afectuoso de Guillermo González. Sólo él y don Carlos estaban en el local silencioso. Del hombre exultante del Cilindro no quedaba nada. Sólo un hombre viejo y apesadumbrado, del que, en esa ocasión, recuerdo una sola frase, cuando le dije que me iba: “¡Cómo! ¿Vos también?”. Sí, y poco después se tuvo que ir él. Sólo que, para Quijano, no habría retorno. Su “pisada en la arena”, sin embargo, aun en estos tiempos tan distintos, sigue siendo necesaria.
1. Reeditado en 2013, con algunos datos nuevos y sin las entrevistas de Gilio, que se publicaron aparte.
http://brecha.com.uy/index.php/contratapa/3227-quien-mierda-es-este-onetti
14 FEBRERO 2014
ESCRITO POR: ROSALBA OXANDABARAT
MARCHA.
40 años de aquel cierre de Marcha
“El paso por la tierra se justifica cuando uno se vence a sí mismo. Cuando, cara a la calumnia, a la traición, a la injusticia, sigue creyendo en su verdad y luchando por ella. Quisieron y quieren borrarnos de la faz de Uruguay; pero no nos han derrotado ni nos derrotarán. Algo, poco –una pisada en la arena– quedará de nosotros, de los cuarenta años de esperanza y empeño de nuestra Marcha.” (Fragmento de una de las últimas cartas de Carlos Quijano a Hugo Alfaro.)
A fines de marzo de 1974 fuimos, con mi compañero, a visitar a Hugo Alfaro y Carlos Quijano al Cilindro. Eran tiempos turbios y temerosos, y sin embargo los presos, envueltos en una estruendosa marea humana, nos recibieron alegres y solícitos. Quijano, tan distante y temible por lo general, se mostraba cálido y cercano. El soberbio periodista, el insobornable intelectual, había sido ganado por la cercanía y la fraternidad de otros presos, la mayoría de ellos obreros y militantes de base que compartían la prisión bajo el paraguas de las medidas prontas de seguridad. Alfaro, que pese a sus 56 años había sido sometido a la capucha y a palizas, contó con su divertida prosa los afanes cocineriles de Julio Castro, y cómo, el 21 de marzo, todo el improvisado penal había festejado el 74 cumpleaños de Quijano cantando una canción de ¡Palito Ortega! (“Yo tengo fe/ que todo cambiará”), con algunas pequeñas modificaciones en la letra, claro está. Y cómo los celadores, impotentes para acallar al ferviente coro, se habían al final adherido a la celebración. No tomamos cuenta en ese momento de que también por allí andaba la larga figura de Juan Carlos Onetti, ni ellos –Alfarito, Julio, don Carlos– nos lo recordaron. (De haber sido así, hubiera sido la única vez en mi vida en que hubiera podido ver en presencia a Onetti. Bueno, no se dio.) Mucho tiempo después, gracias al libro Construcción de la noche, de Carlos María Domínguez y María Esther Gilio,1 se pudo amplificar la manera, en aquel entonces sólo susurrada en incompletos chismes, de cómo le había pegado el encierro a Onetti, la furia creciente y la grave depresión que lo aquejaron y que incluso hicieron temer por su vida. Deambularía por ahí, el autor de La vida breve, como una sombra ajena al fervor y las consignas que nunca sintió realmente suyas. Onetti preso político es uno de los cuadros chirriantes de ese adelanto –que prueba cuán democrática fue nuestra dictadura, que no se detenía en minucias como prestigios intelectuales o internacionales, entre otras cosas, porque no los conocía–. Y es algo muy conocido, pero la tentación de incluirlo es inevitable: “¿Pero quién mierda es este Onetti que todo el mundo pide por él?”, frase de un jerarca policial ante la acumulación de protestas internacionales por la prisión del escritor que llegaban a su despacho. No mucho después, tras 81 días de reclusión, todos fueron liberados, menos el escritor Nelson Marra, que además de ser duramente torturado fue procesado por la justicia militar y estuvo cuatro años en prisión.
Fue la conclusión, provisoria, de un incidente que anunciaba, aunque no todos podían preverlo, cosas peores. Una historia que hasta tiene algo de farsa, al poner a sus protagonistas en un papel que no habían ensayado.
El viernes 8 de febrero de 1974 se publicó en Marcha el cuento “El guardaespaldas”, escrito por Nelson Marra, que había resultado ganador en el concurso de cuentos convocado por el semanario, fallado en diciembre de 1973 y que, por esos avatares de las redacciones, esperaba desde entonces la oportunidad de su publicación. Todos los que leímos el cuento en la mañana de ese viernes tuvimos un sobresalto mayúsculo: ¿cómo se habían atrevido a publicar esa historia, en un ambiente como el que vivíamos entonces? Marcha continuaba con su prédica de oposición a la dictadura, pero no era cuestión de facilitarle el paño, y había que hacer fintas con el lenguaje para que las cosas que debían ser dichas fueran dichas –escritas–, sin que catapultaran automáticamente el presto mecanismo de la censura. Pero eso se dirimía en las páginas de política, no en las literarias. Y nadie sabía, porque ni Alfaro, ni Julio Castro, ni Quijano, ni siquiera Gerardo Fernández habían leído el cuento, que éste –que guardaba una evidente similitud con algunos pasajes de Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Llosa–, para cualquier lector uruguayo medianamente informado, evocaba sin disimulos al inspector de policía Héctor Morán Charquero, hombre clave en la lucha antisubversiva del gobierno de Pacheco Areco y acusado de practicar la tortura, que fue ejecutado por un comando tupamaro en abril de 1970. Para más inri, el cuento contenía “pasajes de violencia sexual desagradables e inútiles desde el punto de vista literario” –observación del mismo Onetti, que hizo constar en el fallo del jurado que integró junto a Mercedes Rein y Jorge Ruffinelli–. Servido en bandeja; la acusación de pornografía añadida a la de apología de la subversión eran un pretexto más que suficiente para una dictadura que ajustaba los detalles de la doctrina de la seguridad nacional. Así fue que la plana mayor de Marcha, el escritor Marra y el jurado que había premiado su cuento fueron a dar a la cárcel, con el irónico detalle de que los “marchistas” no habían leído el cuento que publicaron, que Onetti había advertido –a Jorge Ruffinelli, que se había ido a México antes de la publicación– que el cuento no debía ser publicado sin que lo leyera Quijano, que Mercedes Rein ni siquiera lo había anotado entre los siete que eligió como finalistas, y sólo se había plegado al juicio de sus compañeros por cansancio, y que el mismo Marra intentó hacer modificaciones antes de la publicación y por urgencias de último momento no pudo concretarlas.
La dictadura tenía pocos meses, y, desde un hoy que comprende todos sus capítulos, quizá cueste entender que entonces no estaba para nada claro cuánto duraría ni hasta dónde llegaría, y aún había forcejeos, fintas y escarceos de las voces que se oponían a ella. Ese cierre de Marcha fue un adelanto, entre trágico y jocoso, de lo que vendría después, y ya sin necesidad de pretextos.
En octubre de ese 1974 Marcha fue definitivamente clausurada. A comienzos de julio de ese año tocó a retirada también en mi caso. Fui a la calle Piedras a despedirme de Quijano. La puerta estaba cerrada. A mis timbrazos se abrió, y apareció el semblante miope y afectuoso de Guillermo González. Sólo él y don Carlos estaban en el local silencioso. Del hombre exultante del Cilindro no quedaba nada. Sólo un hombre viejo y apesadumbrado, del que, en esa ocasión, recuerdo una sola frase, cuando le dije que me iba: “¡Cómo! ¿Vos también?”. Sí, y poco después se tuvo que ir él. Sólo que, para Quijano, no habría retorno. Su “pisada en la arena”, sin embargo, aun en estos tiempos tan distintos, sigue siendo necesaria.
1. Reeditado en 2013, con algunos datos nuevos y sin las entrevistas de Gilio, que se publicaron aparte.
http://brecha.com.uy/index.php/contratapa/3227-quien-mierda-es-este-onetti
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