27 feb 2014

Venezuela: La revolución llegó para quedarse

EVA GOLINGER
Venezuela: La revolución llegó para quedarse
Publicado el 2/26/14

EVA GOLINGER – Para quienes no conocen bien al tema venezolano, no se engañen por el título de este artículo. La revolución a la cual se refiere no se trata de lo que muchos medios están mostrando, con protestas llamando para el derrocamiento del Presidente Nicolás Maduro. La revolución que llegó para quedarse es la Revolución Bolivariana, que comenzó en 1998 cuando Hugo Chávez fue electo presidente por primera vez y desde luego transformó a éste país productor de petróleo a una nación progresista con un gobierno del pueblo que prioriza la justicia social. Las manifestaciones que han ido tomando lugar durante los últimos días en Venezuela son intentos para socavar y destruir esta transformación con el objetivo de devolver el poder a la élite que dominó al país durante más de 40 años.

Aquellos que están manifestando en contra del gobierno no representan a la mayoría trabajadora que luchó para derrotar la exclusión opresiva de la cual fueron víctimas antes de Chávez. Los jóvenes que hoy salen encapuchados en las calles en Caracas y otras ciudades por el país, destruyendo bienes públicos, vehículos, quemando basura, bloqueando tránsito de forma violenta, y lanzando piedras y cocteles molotov en contra de las autoridades están siendo manejados por intereses extremistas de extrema derecha, del sector más adinerado en Venezuela. Liderados por los neoconservadores Leopoldo López, Henrique Capriles y María Corina Machado – quienes vienen de tres de las familias más ricas del país, el 1% del 1% – los manifestantes no están buscando la revindicación de sus derechos fundamentales, ni están pidiendo educación o salud gratuita, porque todo eso ya está garantizado por el estado, gracias a Chávez. A cambio, ellos están intentando llevar al país a un estado de ingobernabilidad que justificaría una intervención internacional con el fin de provocar un cambio de régimen.

Antes de que Chávez fue electo en 1998, Venezuela vivió una epoca oscura y difícil, con una democracia gravemente herida. Durante los años noventa, la pobreza creció a casi 80%, la economía estaba en el suelo y la clase media estaba desapareciendo con millones cayendo en un desespero económico. Las garantías constitucionales estaban suspendidas, un toque de queda nacional fue impuesto y la corrupción era masiva. Aquellos que protestaban en contra del gobierno fueron brutalmente reprimidos y muchas veces, asesinados. De hecho, durante el periodo de la llamada “democracia representativa” en Venezuela, del 1958 al 1998, antes de la transformación a una democracia participativa bajo Chávez, miles de venezolanos fueron desaparecidos, torturados, perseguidos y asasinados por las fuerzas del estado. Ninguno de sus derechos fueron garantizados y nadie, con la excepción de las víctimas, le importaba. Organizaciones internacionales de derechos humanos demostraban poco interés en Venezuela durante esa epoca, a pesar de las claras y sistematicas violaciones en contra del pueblo.

Aquellos que tenían el poder en esos años, también conocidos como la “Cuarta República”, representaban una minoría elitesca – familias que tenían la riqueza de la nación y sacaban provecho de las lucrativas reservas petroleras. Millones de dólares de las ganancias petroleras que pertenecían al estado (el petróleo fue nacionalizado en Venezuela en 1976) fueron robados y sacados del país a través de las hinchadas cuentas bancarias de venezolanos enriquecidos y funcionarios corruptos que tenían casas en Miami, Nueva York y la República Dominicana, donde vivían en lujo, mientras sufría la mayoría empobrecida en el país.

La victoria electoral de Hugo Chávez en 1998 acabó con el banquete opulento que la élite venezolana había disfrutado durante décadas, mientras destruían al país. Chávez fue elegido precisamente para romper el poder que esos grupos habían aprovechado durante tantos años, y su promesa fue la revolución – la transformación completa del sistema económico, social y político del país. Sus victorias electorales fueron sólidas, año tras año, cada vez aumentando en popularidad a medida que más y más venezolanos se sintían motivados a participar en la política y la construcción de una nueva, inclusiva nación con la justicia social como bandera.

La elección de Chávez fue un duro golpe para Washington que quería el control de las reservas petroleras de Venezuela – las más grandes del planeta. En abril de 2002, la administración de Bush apoyó un golpe de Estado contra Chávez, dirigido por la misma élite que había estado en el poder antes. El golpe de estado utilizó marchas masivas en las calles de Caracas, integradas por la clase media y la clase alta, pidiendo el derrocamiento de Chávez. Utilizaron francotiradores para disparar a la gente en las marchas, creando violencia y caos, y luego responsabilizando a Chávez por la masacre. La televisión, radio y los periódicos en Venezuela se unieron a los esfuerzos de golpe de Estado, manipulando las imágenes y distorsionando los hechos para justificar el derrocamiento de Chávez. Lo convirtieron en el villano, el malvado dictador, el asesino brutal en los medios de comunicación internacionales, aunque en realidad los opositores apoyados desde Washington fueron los responsables de la muerte y la destrucción causada. Después Chávez fue secuestrado el 11 de abril de 2002 e iba a ser asesinado, y los empresarios, dueños de medios y dirigentes opositores detrás del golpe tomaron el poder e impusieron una dictadura. Disolvieron todas las instituciones democráticas del país, incluyendo la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia.

La mayoría que había votado por Chávez y se había convertido en protagonista del proceso político, estaba determinado a defender su democracia y salieron a las calles para exigir el retorno de su presidente. Cuarenta y ocho horas después, Chávez fue rescatado por millones de sus seguidores y las fuerzas armadas leales. El golpe fue derrotado y la revolución sobrevivió, pero las amenazas continuaron.

Meses después, un sabotaje económico intentó destruir a la industria petrolera. 18.000 trabajadores de alto nivel de la empresa estatal, PDVSA, abandonaron el trabajo, saboteando equipos y causando acerca de 20 mil millones de dólares en daños y perjuicios a la economía venezolana. Luego de 64 días de paro, los supermercados vacíos debido al acaparamiento intencional para crear pánico, y una brutal guerra mediática donde todos los medios privados transmitían propaganda de la oposición 24/7, los venezolanos estaban hartos de la oposición. La popularidad de Chávez se disparó. Un año y medio más tarde, cuando la oposición intentó sacarlo del poder a través de un referéndum revocatorio, Chávez ganó una victoria aplastante 60-40 .

Dentro de las fuerzas opositoras que intentaban derrocar a Chávez en 2002 estaban los mismos tres dirigentes que hoy llaman a sus seguidores a salir a las calles para forzar al presidente actual, Nicolás Maduro, del poder. Leopoldo López y Henrique Capriles eran alcaldes de dos de los municipios más ricos de Caracas durante el golpe de 2002 – Chacao y Baruta, mientras María Corina Machado era una estrecha aliada de Pedro Carmona, el empresario que se proclamó dictador durante el breve derrocamiento de Chávez. López y Machado firmaron el infame “Decreto Carmona” que disolvió todas las instituciones democráticas en Venezuela, destrozando la Constitución. Capriles y López fueron responsables de la persecución y la detención violenta de miembros del gobierno de Chávez durante el golpe de Estado, incluso permitiendo a algunos de ellos de ser golpeado públicamente, como Ramón Rodríguez Chacín, ex ministro del Interior en 2002.

Los tres han sido principales beneficiarios de la financiación de EEUU y su apoyo político a los esfuerzos para derrocar a Chávez, y ahora Maduro. La Fundación Nacional para la Democracia ( NED), el Instituto Republicano Internacional (IRI ) y el Instituto Nacional Demócrata (NDI ), pusieron los fondos iniciales para la ONG de Machado, Súmate, y el partido de derecha de López y Capriles, Primero Justicia. Cuando López se separó de Primero Justicia en 2010 para formar su propio partido, Voluntad Popular, fue financiado desde las agencias estadounidenses.

Durante el período 2000-2010, las agencias de Estados Unidos, incluyendo la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (USAID) y su Oficina de Iniciativas para la Transición (OTI ), creada en Caracas en 2002, canalizan más de 100 millones de dólares a los grupos de la oposición en Venezuela. El objetivo era un cambio de régimen.

Cuando Chávez fue reelegido en 2006 con un margen aún mayor de victoria, casi el 64% de los votos, Washington cambió su apoyo para los tradicionales partidos políticos de oposición con el fin de crear otras nuevas con rostros juveniles y frescos. Más de un tercio de la financiación de EEUU, cerca de 15 millones de dólares anuales para el año 2007, fue dirigido a grupos de jóvenes y estudiantes. Parte de ese dinero fue para la capacitación en el uso de las redes sociales para movilizar el activismo político. Líderes estudiantiles de la oposición fueron enviados a EEUU para talleres y conferencias sobre el activismo en Internet y las redes sociales. Fueron formados en las tácticas para promover un cambio de régimen a través de disturbios callejeros y el uso estratégico de los medios de comunicación para retratar al gobierno como represor.

En 2007, estos grupos de estudiantes, financiados y entrenados por agencias de Estados Unidos, se lanzaron a las calles de Caracas para exigir la destitución de Chávez después de que el gobierno decidió no renovar la concesión pública de RCTV, un canal privado de televisión popular conocido por sus telenovelas. Las protestas fueron compuestas por jóvenes de clase media y alta y políticos de la oposición, defendiendo los medios corporativos y un canal también conocido por su participación directa en el golpe de abril de 2002. A pesar de que sus protestas no lograron su objetivo, los “estudiantes” obtuvieron sus credenciales como un sector sólido de la oposición. Más tarde ese mismo año, su movimiento ayudó a derrotar por un pequeño margen de victoria una reforma constitucional que Chávez había propuesto en un referéndum nacional.

Cuando el presidente Chávez falleció en marzo de 2013 después de una brutal batalla contra el cáncer, la oposición vio la oportunidad de quitarle el poder de sus seguidores. Elecciones presidenciales fueron celebradas el 14 de abril de 2013 en un ambiente extremadamente tenso y volátil. Nicolás Maduro, el sucesor elegido por Chávez, se postuló contra Henrique Capriles, quien meses anteriores en octubre de 2012 había perdido la elección presidencial contra Chávez por 11 puntos. Esta vez, sin embargo, los resultados fueron mucho más estrechos con Maduro ganando por un margen de poco menos de 2 puntos. Capriles se negó a aceptar los resultados y llamó a sus partidarios a salir a las calles para protestar y “desgastar toda su rabia”. Durante los dos días después de las elecciones, 11 chavistas fueron asesinados por los seguidores de Capriles. Fue un baño de sangre que no recibió atención en los medios internacionales, las víctimas no eran suficientemente atractivos, y estaban en el lado equivocado.

Mientras 2013 avanzaba, la crisis económica en el país se intensificó y la vieja estrategia de acaparamiento de productos para provocar escasez y pánico entre la población había regresado. Productos de consumo básico desaparecieron de los mercados – papel higiénico, aceite para cocinar, leche en polvo, harina de maíz – cosas necesarias para la vida cotidiana en Venezuela. La inflación empezó a subir y la especulación y aumento de precios habían disparado. Aunque una parte de esta situación estaba relacionada con el control cambiario de divisas para evitar la fuga de capital, mucho tuvo que ver con el sabotaje. Una guerra económica total estaba en marcha contra el gobierno de Maduro.

Los problemas persistieron durante todo el año y el descontento creció. Pero cuando de nuevo hubo elecciones en Diciembre para las alcaldías, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) tuvo una victoria contundente. 242 de 317 alcaldías fueron ganadas por el PSUV, mostrando que una sólida mayoría del país todavía apoyaba al gobierno.

Maduro llamó a los gobernadores y alcaldes de oposición recién electos a una reunión en el palacio presidencial a finales de diciembre en un intento de diálogo y para crear un espacio de trabajo juntos para mejorar la situación del país. La reunión fue generosamente recibida por la mayoría de los venezolanos. Sin embargo, extremistas como Machado y López vieron a la reunión como una amenaza a su objetivo de derrocar a Maduro antes de que terminara su mandato en 2019. Empezaron a llamar a protestas en la calle y otras acciones contra el gobierno.

En enero de 2014, cuando los venezolanos volvieron de sus vacaciones navideñas, las dificultades económicas continuaron. Maduro comenzó a tomar medidas enérgicas contra empresas que violaban las leyes recién promulgadas para el control de precios y contra la especulación. Hacia finales de enero, se anunciaron nuevas medidas para las divisas que muchos percibían como una devaluación de la moneda nacional, el bolívar. Los opositores usaron el momento para demandar la renuncia de Maduro de nuevo. Para febrero, pequeños focos de protestas surgieron en diferentes partes del país, principalmente en los sectores de clase media y alta.

Durante la celebración del Día Nacional de la Juventud, el 12 de febrero, mientras miles de personas marcharon pacíficamente para conmemorar los logros históricos de la juventud en la independencia de la nación, otro grupo impulsó una agenda diferente. La juventud opositora, los “estudiantes”, encabezaron una marcha agresiva pidiendo la renuncia de Maduro que terminó en un violento enfrentamiento con las autoridades después de que los manifestantes destruyeron fachadas de edificios, incluyendo la oficina del Fiscal General, y lanzaron objetos contra la policía y la guardia nacional y utilizaron bombas molotov para quemar bienes y bloquear tránsito. Los enfrentamientos causaron tres muertos y varios heridos.

El líder de la protesta violenta, Leopoldo López, pasó a la clandestinidad después de la confrontación cuando fue emitido una orden de arresto contra él debido a su rol en los eventos mortales y sus llamados públicos para derrocar al presidente. Días más tarde, después de un show que incluyó la transmisión de videos “desde la clandestinad”, López convocó a otra marcha y aprovechó el evento para entregarse a las autoridades. Fue detenido para ser interrogado, todos sus derechos garantizados por el Estado.

López se convirtió en el punto de lanza de las violentas protestas, que han continuado hasta la fecha, causando varias muertes adicionales, decenas de heridos y la destrucción de la propiedad pública. Relativamente pequeños grupos violentos de manifestantes bloquearon el tránsito en las zonas más ricas de Caracas, causando retrasos en el tráfico y aterrorizando a los residentes. Varias muertes han resultado porque los manifestantes se negaron a dejar que ambulancias pasaban para llevar a enfermos a la sala de emergencias.

Irónicamente, medios internacionales han presentado a estos manifestantes violentos como víctimas de la represión estatal. Incluso algunas celebridades, como Cher y Paris Hilton han sido arrastrados a una falsa histeria, pidiendo la libertad de los venezolanos de una “dictadura brutal”. La realidad es muy diferente. Si bien no hay duda de que un número significativo de manifestantes en las marchas más grandes que se han producido los opositores han protestado pacíficamente sus preocupaciones legítimas, la fuerza impulsora detrás de esas protestas es un plan violento para derrocar a un gobierno democrático. López, quien ha declarado públicamente su orgullo por su papel en el golpe de abril de 2002 contra Hugo Chávez, sigue pidiendo a sus seguidores a protestar contra la “dictadura” venezolana.

Mientras decenas de gobiernos y organizaciones internacionales, entre ellas la Unasur y Mercosur han expresado su claro apoyo y solidaridad con el gobierno venezolano y el presidente Maduro, Washington se apresuró a respaldar a los manifestantes de la oposición y a exigir la liberación de todos los detenidos durante las manifestaciones. Hasta el gobierno de Obama amenazó al presidente Maduro con consecuencias internacionales si Leopoldo López fuera detenido. A raíz de la primera ola de violentas protestas, Maduro expulsó a tres diplomáticos estadounidenses de la Embajada de EEUU en Caracas, acusándolos de conspirar para reclutar estudiantes en Venezuela para participar en la desestabilización.

Mientras la violencia continúa en algunas zonas del país, Maduro ha hecho llamados y esfuerzos para la paz. Un movimiento por la paz fue lanzado hace días, dirigido por artistas, deportistas y personalidades de la cultura, junto con las comunidades organizadas que buscan poner fin no sólo a la caótica situación actual, sino también a los altos niveles de criminalidad que han afectado al país durante los últimos años.

La mayoría de los venezolanos quiere paz en su país, y la mayoría sigue apoyando al gobierno actual. La oposición no ha presentado una plataforma alternativa o una agenda más allá de un cambio de régimen, y su dependencia de la financiación y el apoyo de EEUU – incluso este año Obama incluyó 5 millones de dólares en el Presupuesto del 2014 para los grupos de oposición en Venezuela – es un signo permanente de su debilidad. Como un cable del Departamento de Estado de la Embajada de EEUU en Caracas, publicado por Wikileaks, explicó en marzo de 2009, “Sin nuestra asistencia continua, es posible que las organizaciones que ayudamos a crear … podrían ser forzadas a cerrar … Nuestro financiamiento a esas organizaciones es una línea de vida muy necesaria”.

Durante la última década en Venezuela, la pobreza se ha reducido en más del 50 por ciento, la atención médica es gratuita y accesible a todos, al igual que la educación desde la primaria hasta la universidad. Subsidios públicos proveen alimentos y viviendas a precios acesibles para los que lo necesitan, así como programas de capacitación laboral y ayuda a las pequeñas y medianas empresas. Los medios de comunicación, especialmente medios comunitarios, se han expandido en todo el país, dando más espacio para la expresión de diversas voces. Acceso a Internet ha aumentado considerablemente y el gobierno también ha construido cientos de infocentros públicos con acceso a computadoras y conexión a Internet gratuita en todo el país. Los estudiantes tienen computadoras portátiles y tabletas de uso gratuito para sus estudios. El gobierno ha elevado el salario mínimo en un 10-20% cada año llevando a Venezuela a tener uno de los salarios mínimos más altos de América Latina. Las pensiones están garantizadas después de tan sólo 25 años de trabajo y los que trabajan en la economía informal todavía se les garantiza una pensión del Estado.

Mientras problemas persisten en el país, como en todas partes, la mayoría de los venezolanos quieren defender a los inmensos logros sociales y políticos que han tenido en los últimos catorce años. Una oposición sin nada que ofrecer excepto la intervención extranjera y la incertidumbre no le atrae a la mayoría. Por desgracia, los medios de comunicación no proyectan esta realidad, o no la presentan con el fin de avanzar una agenda política. En Venezuela, la revolución llegó para quedarse y los intereses del 1% no van a derrotar los del 99% que ya están en poder.

RT

La fusión de Comcast y Time Warner amenaza a la democracia

Escribe Amy Goodman
La fusión de Comcast y Time Warner amenaza a la democracia

EE.UU. (Democracy Now!/Amy Goodman)

Comcast anunció que tiene la intención de fusionarse con Time Warner Cable, uniendo así a los dos mayores proveedores de cable y banda ancha de Estados Unidos.
La fusión debe contar con la aprobación del Departamento de Justicia y de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés). Dado el poderío financiero y político de Comcast, y el pobre desempeño del gobierno de Obama a la hora de proteger el interés público, es momento de defender nuestros derechos y organizarnos.

Michael Copps, ex funcionario de la Comisión Federal de Comunicaciones, me dijo pocos días después del anuncio de la fusión: "Se trata de un acuerdo de tan amplio alcance que debería descartarse apenas ingrese para su aprobación al Departamento de Justicia y a la Comisión Federal de Comunicaciones". Copps fue comisionado de la FCC entre los años 2001 y 2011, uno de los períodos más largos de permanencia en el cargo en la historia del organismo. En la actualidad, dirige la Iniciativa por una Reforma de los Medios de Comunicación y la Democracia impulsada por la organización Common Cause. "Esta fusión significaría tener el equipo completo: banda ancha, emisión, contenido, distribución. Sería controlar el medio y el mensaje, las telecomunicaciones y también los medios. Significaría simplemente conferir un grado de control sobre nuestra infraestructura de noticias e información al cual ninguna compañía debería tener derecho de acceder. Y todo esto tiene lugar en un mercado en el que los precios al consumidor se incrementan cada vez más a la vez que la competencia se reduce cada vez más". En el año 2011, cuando Comcast procuraba que los organismos de contralor aprobaran su propuesta de adquisición de NBC Universal (NBCU), Copps fue el único de los cinco comisionados de la FCC que votó en contra.

Pero Michael Copps no es el único ex comisionado de la FCC con una opinión formada acerca de esta fusión. Meredith Attwell Baker se desempeñó en el cargo por un breve período comprendido entre 2009 y 2011. El Presidente Barack Obama la designó para mantener el equilibrio partidario que existe tradicionalmente en la FCC. Baker, que es republicana, fue ferviente partidaria de la fusión entre Comcast y NBCU. Sin embargo, sorprendió bastante cuando repentinamente renunció a su cargo como comisionada de la FCC y, adivinen qué, se fue a trabajar a Comcast como vicepresidenta principal para asuntos gubernamentales de la NBC Universal, sólo cuatro meses después de haber votado a favor de aprobar la fusión.

En lo que respecta a los reguladores, el sitio web de noticias Republic Report reveló que el responsable de la División Antimonopolio del Departamento de Justicia, William Baer, fue representante legal de NBC durante la fusión con Comcast, y que Maureen Ohlhausen, comisionada de la Comisión Federal de Comercio, prestó asesoría legal a Comcast antes de integrar dicha comisión. Si usted se pregunta qué piensa el Presidente Obama de todo esto, eche un vistazo a quién designó como nuevo director de la FCC: a Tom Wheeler, que durante años fue uno de los principales integrantes de grupos de presión tanto de la industria del cable como de la comunicación inalámbrica.

Free Press, una organización líder en políticas de los medios de comunicación en Estados Unidos, emitió un comunicado tras el anuncio de la propuesta de fusión. Craig Aaron, presidente de la organización, expresó: "Nadie se despertó esta mañana soñando que su compañía de cable fuera más grande o tuviera más control sobre lo que uno puede mirar o descargar. Pero eso, además de una factura más elevada, es la realidad a la que se enfrentarán mañana, a menos que el Departamento de Justicia y la FCC hagan su trabajo e impidan esta fusión". Free Press espera que millones de personas expresen a la FCC y al Departamento de Justicia su desacuerdo con respecto a la fusión Comcast/Time Warner.

En el Congreso, uno de los más fervientes opositores a la fusión es alguien que verdaderamente conoce un poco acerca de la industria de la televisión, el Senador de Minnesota Al Franken. Franken se dio a conocer a nivel nacional cuando trabajó como comediante y escritor en las primeras temporadas del programa "Saturday Night Live", de la cadena NBC. Es claro que la posibilidad de una Comcast más grande no le hace mucha gracia. "Me preocupan las facturas de cable de los consumidores. Se trata del principal proveedor de cable del país, Comcast, que adquiere al segundo principal proveedor, Time Warner. La competencia que hay en el sector tal cual está no es suficiente y me preocupa lo que esto puede provocar en las facturas de cable de los consumidores. ¿Van a recibir un servicio peor del que ya reciben? ¿Van a tener menos opciones? Ayer envié una carta a los reguladores federales para que consideren estos temas y les expresé mis serias preocupaciones". En una carta dirigida a la FCC, al Departamento de Justicia y a la Comisión Federal de Comercio, Franken escribió "Las tarifas del cable se han incrementado significativamente durante los últimos veinte años y mis electores expresan su frustración con respecto a las facturas de cable inaceptablemente altas que reciben cada mes. Muchos consumidores cambiarían de proveedor de cable si tan sólo tuvieran una alternativa viable para hacerlo".

Este intento de fusión coincide con una nueva batalla por la llamada neutralidad en la red, las normas básicas que regulan el funcionamiento de Internet, especialmente en lo que respecta a si los proveedores de servicios de Internet como Comcast y Time Warner, AT&T y Verizon deberían poder o no favorecer a algunos sitios web en detrimento de otros. ¿Tendrían que existir normas que permitieran a la gente acceder al sitio web de una pequeña organización de derechos humanos de Rusia o de un grupo de activistas de Occupy en Nueva York de igual manera que a los sitios web de, por ejemplo, Wal-Mart o la Asociación Nacional del Rifle? Entre los activistas a favor de una Internet libre aumenta el temor de que el sistema regulatorio de Estados Unidos, comprometido con los grupos de presión y las empresas donantes, renuncie a la defensa de la neutralidad en la red y genere lo que Michael Copps llama "la cableización de Internet".

El pueblo se ha opuesto en el pasado a otras fusiones monstruosas y las ha impedido. También se ha enfrentado a los intentos de las grandes empresas de sofocar el derecho fundamental a una Internet libre. La libertad de expresión, la libertad de conexión y de comunicación son la sangre que corre por las venas de la democracia. La lucha por conservar y expandir la diversidad y la vitalidad de nuestros medios de comunicación no puede ser abandonada, ni dejada en manos de reguladores comprados o de grupos de presión del sector empresarial.

Amy Goodman | Democracy Now!

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna. Texto en inglés traducido por Mercedes Camps.

De Lampedusa a Ceuta: Europa se entrega a la barbarie


TRAGEDIAS MODERNAS

BARCELONA
Uypress/Other News

Por Ernest Urtasun*

El 3 de octubre de 2013, 368 personas migradas se ahogaron en Lampedusa, intentando llegar a Europa. Nadie fue a su rescate.
Entonces el mundo supo que en Italia estaba vigente una ley llamada Bossi-Fini que, entre otras cosas, penaliza a los ciudadanos que presten auxilio a personas migradas que intenten traspasar la frontera. Los auxilios llegaron tarde y mal, sólo a partir de la indignación de la opinión pública.

Este jueves en España se vivió un nuevo capítulo de esta tragedia. Trece personas (algunas informaciones apuntan a algunas más) murieron intentando entrar nadando a Ceuta mientras agentes de la Guardia Civil los repelían con material antidisturbios. Algunas fuentes indican incluso que llegaron a disparar balas de goma y balines contra personas que iban a nado.

Jorge Fernández Díaz no puede seguir ni un minuto más al frente del Ministerio del Interior. Actuaciones policiales de este tipo obligan a la asunción de responsabilidades al más alto nivel y a una investigación a fondo de los hechos. Supone un capítulo más de una política de inmigración del PP del todo antidemocrática y que no respeta los estándares mínimos de protección de los derechos humanos: que nadie olvide que hace unas semanas debatíamos sobre la instalación de cuchillas en la valla de Melilla o el tratamiento denigrante y criminal que reciben las personas migradas retenidas en los CIE.

Este viernes, ICV, por medio de nuestro eurodiputado, Raul Romeva, hemos registrado una batería de preguntas parlamentarias a la Comisión Europea sobre estos hechos.

A las puertas de Europa han muerto miles de víctimas, casi 20.000 en los últimos 25 años. Y a pesar de ello, la Unión Europea no ha dejado de invertir millones de euros para seguir reforzando y militarizando las fronteras. El fenómeno sólo ha tenido como respuesta el reforzamiento de Frontex, el blindaje compartido de las fronteras. Fue vergonzoso ver cómo después de Lampedusa los ministros del Interior se reunían de urgencia en Bruselas, para finalmente no decidir nada.

La imagen de Barroso visitando Lampedusa ha sido uno de los capítulos de cinismo político más extraordinarios que se recuerdan. Los muertos obtuvieron la nacionalidad italiana. Un gesto obsceno: Europa no reconoce derechos en vida.

Hace tiempo que ICV viene reclamando que la gestión de los flujos migratorios deje de ser un asunto en manos exclusivas de los ministerios del Interior para tener un enfoque y gestión paneuropea de tipo humanitario.

Queremos un marco europeo de inmigración, asilo y refugio, que no dificulte la entrada legal y que deje de perseguir y penalizar a la persona migrada como si fuera un delincuente. Necesitamos mayores mecanismos de control democrático sobre la gestión de las fronteras europeas: hace tiempo que reclamamos un Consejo Asesor abierto a ONG, un Comisionado sobre Derechos Fundamentales y un Código de Conducta para Frontex que permita un control democrático de su actuación. Necesitamos una política europea común con recursos para garantizar una buena acogida de las personas migradas en todos los puntos del continente y especialmente en aquellas zonas con más necesidades. Y un cambio radical de las políticas de asilo.

Es falso que estemos a las puertas de una invasión de la inmigración. Mientras apoyan políticas de expolio y de explotación de los países de origen, la derecha intenta transmitir esta falacia para justificar una determinada política. La respuesta de una política de inmigración de izquierdas debe ser facilitar los canales de entrada legal de las personas en Europa, haciendo viable el artículo 80 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea con una solidaridad entre los estados miembros de la UE, que garantice una esfuerzo económico colectivo para garantizar los derechos humanos en el mundo empezando por nuestras fronteras.

España sería la primera interesada en un enfoque europeo para la inmigración de este tipo. ¿Por qué entonces sigue apostando en Bruselas por una política de inmigración centrada en la represión policial y el refuerzo de la seguridad, una política que el tiempo ha demostrado ser un estrepitoso fracaso?

Europa no puede ser una fortaleza, o pretender construir una nueva grandeur continental. El viejo proyecto europeo es un camino, un viaje de civilización y respeto a los derechos. Pero hoy el futuro del proyecto europeo se encuentra en Ceuta, donde han muerto 13 seres humanos. Un continente que deja morir inmigrantes a sus puertas es un continente sin alma y sin futuro.

*Político, diplomático y economista español. Miembro del partido político Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), donde es el responsable de las relaciones internacionales. Para las Elecciones Españolas al Parlamento Europeo de 2014 que se celebran el 25 de mayo, se presenta como cabeza de lista

26 feb 2014

Ucrania y la gran ofensiva de EEUU contra Rusia


Ucrania y la gran ofensiva de EEUU contra Rusia

BARCELONA (Uypress/Other News, por Nazanín Armanian*)

En una conferencia patrocinada por la petrolera Chevron, la subsecretaria de Estado de Estados Unidos, Victoria Nuland, revelaba que desde 1991 su país había invertido más de 5.000.000.000 de dólares en Ucrania, uno de los países más estratégicos del planeta, y no precisamente para erradicar la pobreza.
La publicación (¿por Rusia?) de una conversación telefónica entre Nuland, una férrea antirusa procedente de la OTAN, y el embajador estadounidense en Kiev días antes, en la que ella se queja de la Unión Europea por ser incapaz de derrocar el Gobierno y afirma utilizar a un representante de la ONU -organismo internacional tratado como marioneta- para formar el nuevo ejecutivo, conforma la sospecha: ¿Está Washington detrás del golpe de Estados contra el Gobierno legítimo (con los mismos criterios del occidente) de Viktor Yanukóvich, elegido en 2010? Claro que aquí, nadie lo llamará "golpe de estado", para poder reconocerlo como legal, lo mismo que se hizo con el golpe de Egipto por Al Sisi. Por otro lado, era sorprendente que Barak Obama pidiera tranquilidad a los manifestantes y diálogo al Gobierno, mientras los ultras como John Bolton y el senador McCain (¡éste hasta se presentó en la Plaza de Independencia de Kiev!) le exigían contundencia. ¿Hay un Gobierno neocon dentro o paralelo al Gobierno de Obama o se trata de un doble juego del presidente?

La realidad es más compleja de que "los ucranianos querían pertenecer a la UE y su Gobierno tirano se propuso impedirlo a balazos". Al tiempo que los medios de comunicación convertían un asunto interno de Ucrania en una cuestión internacional, exagerando su impacto con el fin de allanar el camino de la injerencia de las potencias occidentales (¡preocupadas por la democracia en Ucrania que no en Arabia Saudí) nadie se enteró de la huída de la primera ministra tailandés Yingluck Shinawatra a no se sabe dónde por masivas protestas ciudadanas, o de la terrible matanza de los musulmanes en Myanmar.

El monopolio de la injerencia en los asuntos de otros Estados tiene un nombre: American exceptionalism

Corresponde a los ucrainólogos hablarnos del caldo de cultivo interno que propició una crisis de tal magnitud y de cómo 20.000 pudieron determinar el destino de 45 millones de personas. ¡Y no vale la justificación a la española de la "mayoría silenciosa"! Es inaudito que unos "revolucionarios" se jueguen la vida para entrar en una alianza económica y que ésta además sea una UE en bancarrota y con millones de parados, desahuciados y clases medias medias empujados a la miseria.

El modus operandi de la UE y Estados Unidos ha sido aplicar el modelo de las "primaveras" libia y siria: Protestas pacíficas convertidas, de repente, en levantamientos armados de bandas tenebrosas con disciplina militar que provocan caos y terror para dar la impresión del peligro de masacre y guerra civil. Que los dictadores respondan con una dura represión señala que ninguno representa los intereses de los ciudadanos.

La destitución de Yanukóvich con dicho métodos es un mal precedente para los Gobiernos europeos que casi a diario se enfrentan a decenas de miles de manifestantes contra la corrupción y el saqueo de sus ahorros.

Bruselas oculta la verdad

No dice a los ucranianos que:

1. La UE no había ofrecido a su Gobierno la integración en el club, sino un acuerdo de libre comercio (ver: La guerra del gas: de Ucrania a Siria y de EEUU a Irán) que destruiría la economía de un país que posee una cuarta parte de las "tierras negras" (chernozem, suelo agrícola que no necesita fertilizante) del mundo, además de carbón, uranio y hierro. Sus gentes empobrecidas creen que en este lado de Europa verían como los suecos, ignorando que en Bélgica, por ejemplo, uno de cada cuatro niños vive por debajo de la línea de la pobreza.

2. Que hoy estando en bancarrota, la UE no tiene interés en que en el ingreso de Ucrania. Si lo hiciera, Georgia, Azerbaiyán o Moldavia también se pondrían en la cola.3. Que países como Rumania o Bulgaria, que sí están en la UE, no han visto ni prosperidad económica ni derechos políticos y viven peor que hace 40 años. La Bulgaria socialista de entonces exportaba electricidad y productos agrícolas a Turquía y hoy su economía sufre tal parálisis que miles de sus ciudadanos cualificados han emigrado y el resto son simples consumidores de los productos de las potencias, adeudos hasta la medula.

3. Que en Bielorrusia, país que va a formar parte de La Unión aduanera, junto con Kazajistán y Rusia, las tasas de la pobreza y la del desempleo son del 2% y la Educación y Sanidad siguen siendo gratuitas y universales.

4. Que Bruselas y Washington en Ucrania están apoyando a la derecha más reaccionaria, a los grupos fascistas (como lo han hecho con Talibán y Al Qaeda) e incluso antisemitas que acusaban al Gobierno ser "marioneta de la mafia judía rusa". Los partidos comunistas de las exrepúblicas soviéticas ya en diciembre advirtieron sobre la peligro de las fuerzas neonazis de Ucrania, que también avanzan en Europa Occidental.

De Buda a Lenin, de Bamian a Kiev

El derribo de la estatua de Lenin en Kiev, que era el símbolo del triunfo sobre los nazis (que no el de la URSS o de Rusia, ya que en los últimos tres años se han instalado otras 5 estatuas de Lenin y de Marx en distintas ciudades del país), ha sido tan significativo como la destrucción de la estatua de Buda en Afganistán por los talibanes, criatura nacida en los sótanos de la CIA, cuya misión era operar en otro país de la zona de influencia rusa.

Dominar Ucrania ha sido uno de los principales objetivos de Estados Unidos. Ya en 1989, Zbigniew Brzezinski, asesor de Seguridad Nacional de Jimmy Carter, elaboró unos estatutos para una Ucrania independiente de la URSS. Los objetivos de la actual intromisión de Washington en Ucrania (que significa "Patria" en su idioma), son:

Impedir que Rusia pusiera en marcha la Comunidad Económica Eurasiática, prevista para el 2015, y cuyo núcleo era Ucrania.

Contener la exitosa recuperación del espacio soviético por Moscú, en Eurasia y Asia central.

Irritarle a Putin, vengándose del caso de Snowden, que tanto daño ha hecho a Obama, y también condenar al fracaso las Olimpiadas de Sochi en las que Moscú ha invertido 50 mil millones de dólares y que iba a ser un escaparate de su poderío organizativo y deportivo.

Restarle fuerzas para desafiar a Estados Unidos en otras zonas en disputa.

Abrir el mercado de ucrania a los productos occidentales, a sabiendas que las mercancías ucranianas no podrán competir con ellos.

Ponerle a kremlin nervioso y a la defensiva, preocupándole con "¿Qué será el próximo golpe?"

Señalarle como modelo antidemocrático y antiderechos humanos y al occidental como el paradigma del paraíso, cuando en realidad ambos sirven a una élite mezquina putrefacta.

Fortalecer su posición en la Nueva Euy de paso quiere ropa, ahora que los europeos occidentales dejan de ser sumisos ejecutores de sus órdenes, prevenir la formación de un eje París-Berlín-Moscú. No se le olvida que Alemania se negó a participar en la invasión de Irak en 2003.

Para arrastrar a Ucrania hacia su órbita, EEUU cuenta con varios planes:

*Plan A: Instalar un gobierno anti-ruso, que actúa de contrapeso a Moscú, y permita la integración del país en la OTAN como Polonia, Hungría, Eslovaquia y Rumania. El avance de la Alianza hacia las fronteras rusas se paralizó tras la intervención militar de Rusia en "la guerra de 5 días" contra la invasión de Georgia, respaldada por el Pentágono, en Osetia del Sur. El golpe de Estado contra Yanukóvich facilita una tarea primordial: cambiar la dirección de los servicios de inteligencia y el mando del ejército ucraniano y vincularlos con el Pentágono.

*Plan B: Si el futuro régimen no es amigo, al menos que convierta a Ucrania en un Estado tapón entre Rusia y Occidente. Lo prefiere débil e inestable, que una fuerte y socia de Rusia

*Plan C: La "Yugoslavizacion" de Ucrania, con imaginarias líneas divisorias étnico-lingüísticas (ruso/ucraniana) y religiosa (ortodoxa-católica), como apuntó en 1996 Samuel Huntington, basándose en el supuesto "choque de civilización entre los ucranianos orientales y los occidentales". Estados Unidos aquí también seguirá la nueva política de la Casa Blanca: no a las intervenciones y riesgos innecesarios, sí a sacar provecho de las fracturas sociales existentes en los territorios de interés (Ver: Obama y su realismo aristotélico).

Ucrania, sentada en dos sillas

Desde su independencia en 1991, Kiev ha tenido que maniobrar entre Occidente y Rusia, salvando su difícil posición geográfica: la oposición de Yanukóvich en 2011 a la oferta rusa de fusionar la ucraniana Naftogaz con Gazprom, a pesar de que éste ofrecía precios más bajos para los consumidores ucranianos de gas, o negociar un acuerdo de asociación con la OTAN, mientras firmaba con Moscú los derechos de la Flota rusa del Mar Negro, son algunos ejemplos.

Será decisión suya si quiere ser otro Chipre o Grecia en la UE o un socio de importancia para Rusia: cola de león o cabeza de ratón.Geopolitical choices may be tweaked by the individuals in power, but the pressure of long-term national interests remains strong. El futuro lo determinará el peso de los intereses nacionales a largo plazo, lo cual impedirá la fidelidad absoluta de Kiev a Moscú o a Brúselas-Washington.

Vuelve el imperialismo alemán

Con 287 bases militares americanas en su suelo (Noruega tiene tres y España cinco), y tan sólo 200.000, la gran Alemania no es más que un rehén de Estados Unidos, cuya canciller ha tenido que ir a la audiencia de su jefe en Washington una veintena de veces. Nuland, en su famosa llamada telefónica, se permite menospreciar a Alemania sin entender el riesgo energético que le supone una guerra abierta con Rusia. Aun así, la actual intervención de Berlín en los asuntos de Ucrania -apoyando a Vitali Klitschko, un millonario líder de la oposición, residente en Hamburgo-, marca un nuevo hito en la política exterior de los germanos, con la intención de:

Poder ampliar su influencia hasta el Mar Negro y acceder a Oriente Medio por tierra a través de los Balcanes. Ya en 1917, Alemania exigió la entrega de Ucrania a los bolcheviques a cambio de la paz que pedían; también fue un sueño de Hitler que Ucrania, Bielorrusia y los países bálticos estuvieran bajo el dominio de Alemania.

Llenar el vacío que está dejando Estados Unidos en distintas zonas del mundo, a pesar de que hoy gobierna a una Europa debilitada y fragmentada.

Los beneficios económicos de Ucrania - la mejor tierra agrícola de Europa, mano de obra cualificada y barata, de piel blanca y de fe cristiana-, deben ser superiores a posibles perjuicios que puede recibir desde Moscú; además cuenta con que Europa es el mayor cliente de Rusia.

La venganza rusa

Rusia no admitirá un régimen pro-occidental en el país más importante para su seguridad. ¿Dónde, cómo y cuándo responderá a estas provocaciones? Quizás lo haga en Irán, saboteando el acuerdo histórico firmado con Estados Unidos sobre su programa nuclear, o en Polonia o Rumania, ambos dependientes al gas ruso.

Rusia, desde Ucrania, amplía su línea costera hasta el Mar Negro, fortalece lazos con los más de 4 millones de ortodoxos, mantiene su base militar (también la aeroespacial), y accede a los amplios y abundantes productos agrícolas.

El Kremlin no puede perder esta batalla, tampoco quiere un enfrentamiento durante los juegos de Sochi, por lo que está usando su poder blando. Es consciente de que cualquier gobierno en Ucrania tendrá que hacer el mismo juego de equilibrio. La dependencia económica de Ucrania a Rusia es muy profunda, tanto que muchas de las grandes empresas del país tienen dueños rusos.

Lo sucedido cambia el equilibrio de fuerzas. La próxima parada del "caos controlado" puede ser Bielorrusia y después las regiones de la propia Federación Rusa.

*Nazanín Armanian es iraní, residente en Barcelona desde 1983, fecha en la que se exilió de su país. Licenciada en Ciencias Políticas. Imparte clases en los cursos on-line de la Universidad de Barcelona. Columnista del diario on-line publico.es

Sepa como espías se infiltran en Internet para destruir reputaciones

Sepa como espías se infiltran en Internet para destruir reputaciones


RT – Agencias occidentales de inteligencia están intentando manipular y controlar los discursos on-line a través de tácticas de engaño y destrucción de reputaciones, denuncia el periodista Glenn Greenwald.

Para cumplir con stos objetivos, el llamado ’Club de los Cinco Ojos’ —la alianza integrada por EE.UU., el Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda— cuenta con divisiones secretas especiales, detalla Greenwald en el artículo que ha colgado en Intercept, el portal que lanzó este febrero para publicar los documentos filtrados por el excolaborador de la CIA Edward Snowden. Los respectivos equipos consisten en profesionales de muy alto nivel cuya táctica habitual es propagar información falsa, explica el periodista.
La tarea es “inyectar todo tipo de material falso en Internet” y “utilizar tanto las ciencias sociales para manipular el discurso on-line como el activismo para generar los resultados deseados”, sostiene Greenwald basándose en el documento clasificado del Grupo de Inteligencia de Investigación de Amenaza Común (JTRIG, por sus siglas en inglés), una subdivisión de la agencia británica de espionaje GCHQ, titulado ‘El arte del engaño: entrenamiento para operaciones encubiertas on-line’.
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De acuerdo con el documento, los mecanismos que se usan para descreditar un objetivo incluyen “operaciones de bandera falsa” (publicar materiales que se atribuyan falsamente al objetivo), publicaciones en el blog de ​​una víctima falsa (escribir en nombre de una supuesta víctima del objetivo para difundir información falsa) y publicar todo tipo de “informaciones negativas” siempre que sea pertinente. Las tácticas más directas consisten en montar la llamada ‘trampa de miel’ (usando el sexo para llevar a los blancos a situaciones comprometedoras) o infiltrarse en los perfiles del objetivo en las redes sociales y enviar mensajes electrónicos o de texto en su nombre a sus familiares, amigos y colegas. Para descreditar una empresa, GCHQ podría filtrar información confidencial a empresas rivales o a la prensa a través de blogs o publicándola en foros, lo que interrumpiría sus contratos y arruinaría sus relaciones comerciales.

“No es difícil ver lo peligroso que es que las agencias gubernamentales puedan ‘perseguir’ a cualquier individuo que quieran con este tipo de tácticas en Internet, basadas en el engaño para destruir la reputación de personas contra las que nunca han presentado cargos y contra las que no han sido condenadas por ningún delito. Estas agencias de espionaje se han investido del poder de arruinar deliberadamente la reputación de las personas y alterar su actividad política on-line a pesar de que no han sido acusados ​​de ningún delito, a pesar de que sus acciones no tienen ninguna conexión concebible con el terrorismo o amenazas a la seguridad nacional”, destaca Greenwald.

En sus comentarios para Intercept, GCHQ insistió en que sus métodos son perfectamente legales. “Es una política de siempre que no comentamos material de inteligencia. Todo el trabajo de GCHQ se lleva a cabo de acuerdo con un estricto marco jurídico y normativo que garantiza que nuestras actividades están autorizadas, soy necesarias y proporcionadas y que existe una supervisión rigurosa, incluso por parte de la Secretaría de Estado, los comisionados de Interceptación y los Servicios de Inteligencia y del Comité de Inteligencia y Seguridad del Parlamento. Todos nuestros procesos operativos apoyan rigurosamente esta posición”, comunicó.