5 abr 2015

Colombia: revelan como petrolera canadiense sembra terror y corrupción


El documental Operación Pacific Rubiales muestra de qué manera las comunidades son perseguidas, amenazadas y despojadas de sus tierras y territorios por esa empresa de origen canadiense.
 4/05/15




ADITAL –

El documental de Bladimir Sánchez Espitia, periodista audiovisual y defensor de derechos humanos, muestra cómo Pacific Rubiales Energy dispone de una gran infraestructura de seguridad. Aparte de su gran seguridad privada tiene su propio batallón militar con más de 100 hombres del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) listos a seguir sus órdenes.

En la realización los autores del documental fueron perseguidos y fotografiados por la seguridad física de Pacific Rubiales Energy. A un abogado del equipo de investigación, le hurtaron de su apartamento los equipos de comunicación, situación que obligó al director a cambiar de vivienda en repetidas ocasiones.

Ante este panorama las comunidades se preguntan ¿por qué en campo Rubiales se siente tan fuerte la presencia paramilitar?

Un documental necesario

El audiovisual brinda otra perspectiva contada desde las mismas comunidades afectadas, en conjunto con ex empleados de Pacific, periodistas e investigadores, académicos, sindicalistas y defensores de derechos humanos.

Busca que quienes lo observen, se permitan repensar el concepto de soberanía y territorio en Colombia, pues, en este país se favorece a la transnacional Pacific Rubiales Energy y se pone en detrimento a las comunidades, el ambiente, los trabajadores e inclusive a la empresa colombiana Ecopetrol.

Busca abrir el debate sobre la profundidad de hacer periodismo en Colombia, y como los medios de comunicación legitiman la presencia de multinacionales mineras en el país ¿será esta situación la que desactiva las denuncias laborales y fiscales?

Clima de terror y corrupción

Desde la llegada de las compañías petroleras en el Municipio de Puerto Gaitán (Meta) hay un gran número de asesinatos y desapariciones y la gente teme hablar. Las campañas políticas son muy agresivas, cuentan con presupuesto de más de 5 mil millones de pesos para conseguir la alcaldía y es evidente la sumisión de las autoridades civiles y militares a Pacific, presentando así toda una maraña de corrupción.

Pacific Rubliales Energy es socio oficial de la selección Colombia, paga publirreportajes, ha invertido más de 15 millones de dólares en publicidad, con acciones en el diario El Tiempo y Cable Noticias, e incluso intentó comprar la cadena Caracol.

El periodista Héctor Rodríguez, director de la revista Primera Página, fue demandado en cinco ocasiones por esa petrolera canadiense, por revelar varios escándalos financieros que involucraban a sus directivos o filiales. Por cada demanda exigían 5 millones de dólares como indemnización.

Otro caso relevante es el del periodista Daniel Pardo, columnista del periódico Kienyke, quien fue despedido por escribir un artículo de opinión luego de criticar la manera como estaba incidiendo la pauta de Pacific Rubiales.

http://www.contrainjerencia.com/

Conspiración en Panamá: La naturaleza del Imperio

El 17 de diciembre del 2014 el Presidente de los Estados Unidos Barack Obama, anunciaba el inicio de un camino que conduciría, muchos pensaron que sería pronto, al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre EE.UU y Cuba, cuatro meses después y varios encuentros y diálogos por medio en realidad poco se ha hecho, el bloqueo sigue intacto, Cuba injustamente sigue en la espuria lista de países que patrocinan el terrorismo y los planes para subvertir el orden interno en la isla revolucionaria continúan sin freno.

4 abril 2015
 La bandera al fondo
La bandera al fondo
Bajo bambalinas se mueven los hilos de la intriga contra Cuba y Venezuela, la derecha internacional y sus aliados latinoamericanos se preparan para “hacer algo grande en Panamá” como bien han denunciado diversas fuentes.
Una de sus discípulas predilectas, Micaela Hierro Dori, formada entre enero y abril del 2012 en la Georgetown University bajo el Global Competitiveness Leadership Program, verdadera fábrica de líderes de la derecha internacional, de servidores incondicionales del Imperio, entrenada como becaria de la Fundación Konrad Adenauer, en Santiago de Chile, entre marzo del 2010 y julio de 2011, es una de las responsables principales de armar el “dilema”, como dicen los expertos de la desestabilización internacional.
Micaela Hierro fue coordinadora de programas para la organización argentina Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina  (CADAL) entre abril de 2012 y abril de 2013. En estos momentos funge como Presidenta del Centro de Investigación y Capacitación de Emprendedores Sociales (CICES) Asociación Civil y fundadora de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia en Cuba. Esta ciudadana ha viajado a Cuba en tres oportunidades: en 2009, 2010 y 2012, viajes en los que estableció vínculos con varios elementoscontrarrevolucionarios como Yoani Sánchez, por citar un ejemplo notorio.
El CICES es una institución fundada el 17 de mayo del 2007 en Buenos Aires y su principal misión es seleccionar actores de cambio e integrar una plataforma de acción coordinada en América Latina contra los movimientos y gobiernos progresistas y apoyar cualquier plan de desestabilización en la región.
El 12 de agosto del 2014 tuvo lugar el Foro “La Juventud y el Fortalecimiento de la Democracia”, en la Cámara de Diputados de la Argentina. Evento diseñado para manipular el tema de los derechos de los jóvenes en Cuba y Venezuela. Micaela Hierro Dori y Cornelia Schmidt-Liermann, Diputada Nacional y fundadora del Grupo Parlamentario Latinoamericano por la Democracia en Cuba fueron las organizadoras.
A ese siguió otro, esta vez Micaela estuvo acompañada por Bruno Kazuhiro, Presidente de la Juventud Demócrata Carioca y Vice-Presidente de la Juventud de Unión Democrática Internacional y por Alejandro Vivas, Concejal del área metropolitana de Caracas y dirigente del partido Primero Justicia.
Micaela Hierro Dori participó en la concepción, organización del foro patrocinado por la Fundación Konrad Adenauer-Siftung (KAS), en la mesa bajo el título La Oposición Política: Hacia una unidad de acción y estrategias para el Cambio, donde intervinieron varios contrarrevolucionarios cubanoscomo Rosa María Payá Acevedo (MCL), Rafael León Rodríguez y Vladimiro Roca Antúnez de (PRODECU).
CICES ha estado coordinando en los últimos meses redes juveniles de derecha con el objetivo de imponer un discurso mediático contrarrevolucionario en el marco de la VII Cumbre de las Américas a realizarse en Panamá.
La Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia en Cuba efectuó el 21 de diciembre pasado un encuentro en Miami, con la denominación “Cuba-Estados Unidos: ¿Nuevos caminos o nuevas excusas? ¿Democracia o Dictadura?, en la que participaron los contrarrevolucionarios Rosa María Payá y Karel Becerra. Este evento también fue coordinado por CICES.
El trabajo realizado por Micaela Hierro la ha situado en un lugar prominente en la estrategia del gobierno estadounidense contra Cuba, como puede apreciarse se ha desarrollado un basto plan de concertación con vista a contar en la Cumbre de Panamá con una fuerza organizada, que cuenta con fuerte apoyo logístico-financiero y soporte de entidades como Freedom Houses, el Fondo Nacional para la Democracia (NED) y organizaciones contrarrevolucionarias cubanas y venezolanas radicadas en los EE.UU.
La señora Hierro estará en Panamá acompañada por Gabriel Salvia de CADAL, Yoani Sánchez, Guillermo Fariñas, Rosa María Payá, Eliécer Ávila, César Mendoza, Rolando Cáceres, entre otros. Se pretende además llevar al evento a figuras con un bajo perfil para lograr su salida de Cuba sin obstáculo alguno.
Micaela Hierro será la organizadora del Segundo Foro Regional Juventud y Democracia, el cual se efectuará entre los días 6 y 7 abril en el Hotel Continental, en Panamá, evento financiado por el Fondo Nacional para la Democracia (NED por sus siglas en inglés).
La celebración de este evento días antes de la realización de la VII Cumbre de las Américas busca impactar en los foros paralelos a este evento, erigiéndose en elemento rector de lo que en ellos se discuta y logrando presentar a Cuba como país totalitario, violador de los derechos fundamentales de sus jóvenes y ciudadanos en general, a la delegación de los representantes de la sociedad civil revolucionaria cubana como ilegítimos, por ser, según la doctrina liberal burguesa, organizaciones con apoyo gubernamental y lograr el objetivo planteado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, que presiona a diferentes delegaciones juveniles latinoamericanas para que se reconozca e incluya a los mercenarios cubanos como sociedad civil y participen como tal en las conversaciones entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos.
Otro de sus objetivos es lograr que los participantes en el Foro de la Sociedad Civil le exijan al gobierno cubano la implementación de cambios en materia de derechos humanos y democracia.
Micaela Hierro Dori no niega disponer del apoyo de los EEUU, así como de determinadas personas dentro de las estructuras gubernamentales panameñas. Afirma refiriéndose a la Cumbre Iberoamericana en México, (pretende reeditar un evento de magnitud similar al realizado por la Konrad Adenauer, en diciembre pasado, en México), que en Panamá va a ser distinto,. porque van a ser ellos los organizadores del evento grande de Juventud y Democracia y el apoyo con que cuentan esta vez impedirá lo ocurrido en Veracruz, donde a un grupo de contrarrevolucionarios, por las denuncias realizadas por Cuba, se les impidió participar en las sesiones finales.
También aseguró que la NED dispone fondos suficientes para lograr una amplia participación de “disidentes” cubanos.
La conspiración en que participa Micaela Hierro va dirigida no a lograr espacios de opinión, reflexión y diálogo entre las dos Américas, Micaela Hierro y sus patrocinadores lo que buscan es crear situaciones complejas a los organizadores, intentando sentar en al banquillo de los acusados a Cuba y Venezuela, pretenden legitimar y posicionar a la contrarrevolución mercenaria cubana mediante la concertación de una basta red de la derecha juvenil continental y sobre todo, entorpecer el proceso de unidad latinoamericana. Cómo el alacrán del cuento no puede evitar su verdadera naturaleza.
(Tomado de El adversario cubano)

La jerarquía de la muerte:

Por qué nos volcamos con Germanwings, pero nos olvidamos de Kenia

La facilidad para acceder a información y la proximidad son clave en la cobertura de los medios

Estudiantes rescatadas en el campamento militar de Garissa, un día después del ataque perpetrado contra la Universidad de Garissa (Kenia). Daniel Irungu / EFE
VERNE 04/04/2015 

Después de que la milicia islamista somalí de Al Shabab asesinara a 147 personas en la Universidad de Garissa (Kenia), muchos se han preguntado en Twitter por qué un ataque de esta magnitud no ha llamado tanto la atención de los medios como, por ejemplo, el atentado de Charlie Hebdo o el siniestro del avión de Germanwings, en el que murieron 150 personas.



EQUO @EquoSeguir

El periodista de El País Miguel Ángel Bastenier nos da, también en Twitter, alguna clave de por qué sucede esto.

Alberto Sotillos @AlbertoSotillosSeguir
Que fueran todos los líderes mundiales a Kenia -como hicieron en París- tendría un gran efecto. ¿Lo veremos?
05:59 - 4 abr 2015


Morenatti @MiguelMorenattiSeguir
48 horas después ya nadie habla de los 150 estudiantes asesinados en Kenia. -Lo importante es la segunda caja negra!
05:32 - 4 abr 2015


Xavier Aldekoa @xavieraldekoaSeguir
Insisto. Sé que Kenia queda lejos, y Garissa no es París. Pero un ataque yihadista así, con 147 universitarios muertos, es un ataque a todos
16:55 - 2 abr 2015
M. A. Bastenier @MABastenierSeguir
La información se guía por redes de poder. Por eso, 150 muertos en Kenia importan menos en Europa que 13 en París. La moral le es ajena.
05:27 - 4 abr 2015

M. A. Bastenier @MABastenierSeguir
Proximidad y vías de comunicación con el hecho determinan el eco de la noticia. Por eso 150 muertos en Kenia movilizan menos que 13 en París
05:33 - 4 abr 2015



Precisamente en Verne hablamos con Bastenier en enero cuando, tras el atentado al semanario Charlie Hebdo, muchos criticaron la menor atención que los medios dedicaban a la ofensiva de Boko Haram en el noreste de Nigeria. "Toda la información es local -nos explicó Bastenier- y si nos hacemos eco de noticias internacionales es por la proximidad y la vinculación que tenemos con esos países, además de por la calidad de la información que podamos obtener".

En ese artículo recordábamos la “jerarquía de la muerte”, un término que usan los medios anglosajones para describir cómo y por qué damos más cobertura a unas víctimas frente a otras, especialmente en información internacional. En esta jerarquía influyen varios factores, que podemos dividir en dos grupos: la proximidad y la calidad de la información.

1. La proximidad. Nos interesa más lo que ocurre en nuestro país y en países cercanos, además de si hay alguna víctima local. Por ejemplo, Jacoba Urist enThe Atlantic recordaba cómo The New York Times publicó más de 2.500 obituarios para los asesinados en los atentados del 11-S, lo que también hizoEl País con los fallecidos el 11-M.

Esa proximidad provoca una mayor empatía en periodistas y lectores, pero también puede favorecer la confrontación, como señalaba la periodista Leila Nachawati, cofundadora de Syria Untold: “Hay un posicionamiento del nosotros frente a ellos”, apuntaba.

2. La calidad de la información. Son muchos los medios que cuentan con corresponsales o enviados especiales en países europeos y americanos, incluidas las agencias, mientras que se cuentan con menos medios y recursos en países como Kenia, Nigeria o Siria, que a menudo son más peligrosos.

Bastenier apuntaba que un medio de vocación global tiene la obligación de obtener y publicar la mejor información que pueda, como de hecho se hace en el caso de Kenia, pero en muchas ocasiones sólo se tiene acceso a despachos de agencias, en el mejor de los casos. La proximidad y la facilidad de acceder a información llevan a que se hable más sobre el atentado en Francia o sobre el siniestro de Germanwings que sobre muchos otros conflictos y sucesos.

Esta peor información no sólo acaba significando que se le dé menos cobertura a un suceso, sino que además puede conducir a que “se deshumanice el conflicto” y por tanto resulte aún más difícil empatizar con las víctimas, como apuntaba Nachawati.

Además, hay que tener en cuenta que se presta menos atención a los conflictos en marcha, ya que son (trágicamente) previsibles. Como explicaba también Nachawati, vemos estos países como si estuvieran en un conflicto permanente, "visión que se perpetúa y en la que no hay intención de ahondar”, más allá de los intereses geoestratégicos de los países occidentales: no importa tanto qué ocurre en Nigeria o en Kenia, sino cómo afecta a Estados Unidos o a Rusia, por ejemplo. Como recordaba Owen Jonesen The Guardian, nos olvidamos de las guerras complejas en países sin peso estratégico.

Para superar estas dificultades, Nachawati apuntaba la necesidad de “acercarse a la ciudadanía” e informar sobre asociaciones y campañas civiles. La forma de hacerlo es crear “redes de confianza, lo que ahora es más fácil que hace años”.

http://verne.elpais.com/verne/2015/04/04/articulo/1428142200_147673.html

“Vildoza fue piloto en los vuelos de la muerte”

LA HISTORIA DE JAVIER PENINO VIÑAS, HIJO DE DESAPARECIDOS APROPIADO POR EL JEFE DEL GRUPO DE TAREAS DE LA ESMA, JORGE VILDOZA


Javier nació en la ESMA y fue criado por uno de los represores más importantes de ese centro clandestino, que estuvo prófugo durante más de veinte años y al parecer falleció en Sudáfrica. Pero antes de morir le contó a Javier sobre el aparato represivo, las torturas y los vuelos de la muerte.
 Por Alejandra Dandan y
Victoria Ginzberg

El represor Jorge Raúl Vildoza, jefe del grupo de tareas de la ESMA, tuvo un confesor ante quien relató sus crímenes. Entre todas las personas de su confianza eligió a Javier Penino Viñas, el joven de quien se había apropiado cuando tenía apenas unos días de vida. Cuando Javier se convirtió en adulto, y después de que se escaparan de las citaciones judiciales, primero con una estadía en Paraguay y luego instalándose en Sudáfrica, el marino le habló de la “lucha antisubversiva”, de las torturas y hasta de los vuelos de la muerte: “Fue piloto en vuelos de la muerte. El volaba. Y tenía alto rango. Siempre cuando le tocó hacer el vuelo estaba a cargo del avión. Parece que hubo una cierta influencia religiosa. La idea era que ser tirados del avión vivos aunque dormidos era una forma humana y cristiana de llevar a cabo la ejecución. A mí me pareció un horror. Creo que se dio cuenta de que era algo difícil de explicar”, relata ahora Javier.
Javier Penino Viñas nació en el centro clandestino que funcionó en la ESMA durante la última dictadura militar. De allí se lo llevó Vildoza, lo anotó como su hijo y lo crió como tal. Las Abuelas de Plaza de Mayo lo ubicaron tempranamente, en 1984 y, para no entregarlo, los Vildoza se escaparon, primero a Paraguay y luego a Sudáfrica. Javier fue Javier Vildoza, pero luego fue Julio Sedano. Y, finalmente, en 1998 viajó a la Argentina para presentarse ante la jueza María Servini de Cubría, hacerse el estudio de ADN y ser Javier Penino Viñas, hijo de Cecilia y Hugo, secuestrados y de- saparecidos durante la última dictadura. Conoció a su familia biológica, con la que tuvo y tiene una relación con altibajos, pero nunca cortó el vínculo con los Vildoza. Su apropiadora, Ana María Grimaldos, fue arrestada en 2012, en la Argentina. Durante las dos décadas que estuvieron prófugos, ella y Vildoza entraban y salían del país –aquí vivían sus dos hijos biológicos– con identidades falsas. Cuando la detuvieron, la mujer se declaró viuda. Según su relato, Vildoza murió en 2005 y fue cremado bajo uno de sus nombres falsos. No hay manera de comprobarlo.
Ana María Grimaldos está siendo juzgada. Javier no justifica el robo de niños, incluso habla del “plan sistemático de apropiación”, pero asegura que ella “no sabía” y descarga la culpa sobre Vildoza. Con el marino, cuenta, tuvo largas charlas. Javier comparte parte de esas conversaciones “de adultos”, de las que surgen grandes revelaciones.
–¿Cuando eras chico y se escaparon a Paraguay qué te decían de la dictadura?
–No hablaban mucho. Decían que había sido una guerra muy... una guerra sucia. Que se habían cometido errores, en su opinión. Tenía una visión que no era, digamos, apologista. No defendía todo. Creo que él sentía que había tenido que hacer cosas de las cuales no estaba orgulloso. Y no le gustaron las decisiones que se tomaron. A él le constaba que en ningún momento iba a ser indultado, perdonado. Cuando empezaron los indultos se enojó mucho porque le parecía que había que blanquear lo que había pasado, que lo que habían hecho respondía a la orden de aniquilar a la subversión inicialmente de Isabel Perón y que luego el gobierno militar la profundizó. Y que la única forma de sanar, o, por lo menos, dejarlo claro en la historia, era blanqueando lo que pasó y asumiéndolo. El indulto le sonaba como que habían sido criminales indultados, en vez de presentarlo como que ellos hicieron lo que hicieron porque sintieron la necesidad de hacerlo. Pero bueno, es un tema muy complicado.
–¿Leíste cosas sobre Vildoza?
–Un montón.
–¿Y cuál es tu impresión?
–Es completamente consistente con lo que él me habló como adulto. El era un tipo de acción. Muy de acción. Muy de aventura. Aceptaba cualquier oferta rara que le tiraban. Se fue al Canal de Suez durante la guerra con Egipto como casco azul de Naciones Unidas. Se presentó al toque cuando tuvo que hacer vuelos raros al exterior para traer aviones, llevar aviones. El siempre se anotaba. Se anotó cuando le ofrecieron o le pidieron meterse en la guerra antisubversiva. Se anotó y se puso al frente en el sentido de que era el jefe de Operaciones del Grupo de Tareas 3.3.2. Actuaba en operativos, no era un tipo de oficina. ¡Por eso me da bronca! Veo que lo tildan de tesorero de (Emilio Eduardo) Massera, medio que manejaba fondos. Eso nada que ver. Creo que de todas las cosas que dijeron sobre él, lo que más le molestaba era el tema de los supuestos...
–No le molestaba que le dijeran asesino, pero sí que era ladrón.
–Si lo quieren plantear así, sí.
–Pero es así.
–Sí. Está bien. Podés plantearlo así.
–Es lo que se desprende de lo que decís.
–O sea, no le molestaba que lo acusaran de cosas que hizo, le molestaba que lo acusaran de cosas que no hizo, como cualquier persona.
Un bar en Chacarita, aunque podría ser Palermo: mesas anchas de madera, ofrecen brunch y limonada con jengibre. Javier pide un café y un tostado. Está en Buenos Aires por el juicio a Grimaldos. Está enojado porque cree que ella no debe ser responsabilizada por su apropiación, que era manejada por Vildoza. También se queja de la investigación de la Unidad de Información Financiera (UIF) que hizo que congelaran los bienes de la empresa del hijo y del yerno de Vildoza, porque se usó para financiar a los prófugos pero, además, porque se sospecha que desde allí podrían haberse blanqueado bienes robados por el grupo de tareas de la ESMA a víctimas de la dictadura. Javier dice que es una locura y, en este punto, señala al represor Jorge “El Tigre” Acosta. Vildoza, dice, “le tenía cero respeto. Era un tipo que estaba un poco loco, como un ser malvado. Como que se jactaba mucho de lo que hacía. Le gustaba. Y robaba. Había muchos rumores alrededor de él, que se había quedado con mucha guita, joyas”.
Tiene una chomba negra, es grandote, corpulento. Es serio pero a la vez cálido. Graba la conversación en su Ipad y atiende su teléfono en inglés, para resolver temas pendientes en Londres, donde vive y trabaja en un banco de inversiones. Está casado y tiene dos hijos. Durante la entrevista llama a su apropiadora por su nombre, por su apellido, le dice “mamá de crianza”, “adoptiva”. “¿Les molesta si para agilizar les digo mamá y papá?”, pregunta en un alto en la conversación, en referencia a Grimaldos y Vildoza. Su abuela materna, Cecilia Viñas, dijo en el juicio que Javier tiene los ojos de su madre y el pelo de su padre.
Vildoza lo eligió a Javier para descargarse y contar detalles de sus crímenes. No a su hija Mónica, ni a su hijo Jorge Ernesto, que trabajó en el Servicio de Informaciones de la Armada y ya eran grandes cuando Javier llegó a la casa. No a su mujer. Lo eligió a él, el bebé al que separó de su madre con la certeza de que ella sería asesinada. ¿Fue una forma de reforzar su cercanía, una forma de buscar el perdón, la expiación de sus pecados o fue la forma más elaborada del cinismo que se pueda pensar? Difícil saberlo. Vildoza murió. Se supone, aunque no hay forma de comprobarlo.
–Cuando creciste, ¿qué te contó Vildoza sobre la ESMA?
–Que había sido una unidad antisubversiva que había sido establecida con principios parecidos a los que operaría una unidad subversiva misma. Ese era el concepto.
–¿Y qué significaba eso?
–Operativos vestidos de civil, usando autos no identificados, no decía secuestros probablemente, pero algo que sonaba como secuestros. De ir a buscar gente que se pensaba como terrorista, que muchas veces terminaban a los tiros y granadas y a veces no.
–¿Te habló de las torturas?
–Me dijo que había picana. Que en realidad para él era como un poco de show para asustar a la gente.
–Les dejaron algunas marcas como para entenderlo como show.
–Pero me admitió que había gente que eso le gustaba. No sé si disfrutaban, pero lo usaban no como para asustar.
–¿Te habló de los vuelos?
–Sí. El fue piloto. Y me contaba cómo era. A mí me pareció un horror. Creo que se dio cuenta en el momento de que era algo difícil de explicar. Creo que él en cierta forma se confesó conmigo, cosas que no pudo hablar nunca con nadie. No era el tipo de persona que hubiese ido a un psicólogo. Ahora le cuento a mi hermano o hermana cosas que no sabían.
–¿Qué más dijo de los vuelos?
–Que en cierto momento se decidió la manera. Que había un argumento interno entre la gente de la cúpula sobre cómo se debía condenar y ejecutar a gente determinada que tenía un accionar terrorista. Y que hubiese sido preferido un juicio militar con un fusilamiento. Creo que eso es lo que él pensaba que era correcto. Parecería que en la idea de los vuelos hubo una cierta influencia religiosa. En el sentido de que no sé quién, si Acosta, Massera o alguien habló con curas castrenses sobre cuál sería una forma cristiana de efectuar estas ejecuciones sin que repercutan en la conciencia de la gente y, además, tenían miedo de lo que podía decir el Papa, porque aparentemente en esos tiempos el Papa había salido a criticar a Franco. La idea era que ser tirados del avión vivos aunque dormidos era una forma humana y cristiana de llevar a cabo la ejecución. Decían que a la gente que le pasaba eso no se daba cuenta. Y, para los que estaban involucrados, no era como ser un verdugo, alguien con un hacha o fusilarlo. Obviamente tenés que estar confundido o no pensarlo muy bien para creer que eso era sano o cristiano. El vuelo de la muerte es la figura horrorosa de lo que se hizo. Y con buena razón. Me imagino que desnudar cuerpos de gente dormida, y tirarlos vivos por una puerta...
–¿Qué te contó?
–El volaba. Era piloto. Y tenía alto rango. Siempre, cuando le tocó hacer el vuelo, estaba a cargo de volar el avión. Pero es algo que a él le parecía muy extraño.
–Dijiste que para nadie debe ser natural desnudar los cuerpos en el vuelo. Eso indica que Vildoza te habló de los procedimientos, ¿Qué dijo?
–Que hacían eso. Y que empezaron a hacer eso porque inicialmente se habían encontrado en Uruguay cuerpos con ropa o cosas que permitieron identificar que venían de Argentina, por ejemplo. Que cambió el procedimiento de hacer eso. Me había dicho que iba un médico con ellos que mantenía dopada a la gente durante todo el procedimiento.
–¿Qué aviones volaba?
–Creo que en ese momento eran Electra, pero voló de todo, pero que más que nada eran Electra.
–¿Te dijo algo sobre cómo funcionaba la ESMA?
–Que tenían una independencia total. Que usaban sus autos. Robaban autos. Que tenían tipos que se especializaban en robar autos. Y después los usaban en operativos, a veces los guardaban, a veces los dejaban tirados. Y que era como una entidad que operaba... que estaba más allá de la ley. Que ellos le decían a la policía si tenían que hacer ciertos operativos, que eso pasaba a veces si pensaban que había una chance de enfrentamiento, que eso se planeaba con la policía. Que a veces se coordinaba con ellos para armar como un cordón.
–¿De los vuelos algo más?
–No. Sobre todo me contó de los enfrentamientos con granadas, tiroteos. De que se elaboraban documentos falsos.
–¿Le hicieron alguno?
–El único fue para ver una carrera de Fórmula 1. Le elaboraron una credencial para entrar a la PITs, una anécdota boluda. Muy de Argentina. Me contó que estaba mucho Massera en la ESMA. Por eso me parece que se tiene que asumir como el arquitecto de la forma de operar, pensar. La idea de combatir el fuego con fuego, aniquilar lo más eficientemente.
Jorge Raúl Vildoza fue en 1977 y 1978, con el grado de capitán de navío, jefe del Estado Mayor del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA. Los sobrevivientes lo mencionan como inmediatamente debajo del contraalmirante Rubén Jacinto Chamorro, entonces director de la ESMA. Pero el equipo de investigadores del Ministerio de Defensa que trabajó sobre los archivos de las Fuerzas Armadas lo piensan en una escala paralela, como jefe de la “unidad de combate” en la que se convirtió la ESMA a partir de 1975-1976. “Vildoza fue aviador, especializado en aviones de caza y ataque y con capacidad para pilotear Electra. Todos los marinos que pasaron por la ESMA fueron evaluados por él y en los informes no se limitaba a una declaración formal o a validar los conceptos de otros oficiales; él mismo agregaba información, lo que da cuenta de su conocimiento de todos y, lo que es más relevante, de las tareas desempeñadas por ellos. También calificaba a quienes llegaban en comisiones desde otros destinos o fuerzas. Sus apreciaciones incidían en la carrera de personal propio y ajeno a la Armada. Sin escatimar información Vildoza y Chamorro dejaron marcas que en sus días podían significar un pasaporte al ascenso y hoy en día solo conducen a la Justicia”, señala Laura Guembe, coordinadora del equipo de relevamiento documental del Ministerio de Seguridad.
Los secuestrados lo conocían como “Gastón” y bajo su mando estuvieron varios de los represores ya condenados en el juicio por delitos de lesa humanidad en la ESMA, como el capitán Jorge “El Tigre” Acosta, su jefe de Inteligencia, Adolfo Donda o Jorge Perren. El ex capitán Adolfo Scilingo, que cumple su condena en España, recordó a Vildoza como quien condujo desde la ESMA hasta Aeroparque, a los vehículos que trasladaban a un grupo de secuestrados que serían arrojados al Río de la Plata.
Varios ex detenidos declararon que el represor visitaba con frecuencia el cuarto de las embarazadas. Juan Gasparini, al dar su testimonio en el juicio sobre el plan sistemático de apropiación de bebés, aseguró que “había un militar a cargo, los jefes de las embarazadas que los llamaban, primero fue Vildoza y después fue (el prefecto fallecido Héctor) Febres”. Dijo que se encargaban de organizar los partos de las embarazadas en una pieza del 3er piso acondicionada a tal efecto y señaló “que ellos eran los encargados de llevarlas, traerlas, el momento del parto”. Gasparini dijo que vio a ambos trasladar a las mujeres luego de los partos, llevando ellos en sus brazos los niños recién nacidos. “La imagen que retiene mi memoria, son a Febres, alias ‘Selva’ y a Vildoza, vestidos de civil, llevando cada uno de ellos un niño en sus brazos”, luego aclaró que ambos vestían ropas veraniegas y que los casos no ocurrieron simultáneamente.
Miriam Lewin, Alicia Milia de Pirles y Graciela Daleo contaron que siempre iba vestido de civil y que le gustaban las armas, las motos y los coches. Ana María Martí afirmó que se angustió al enterarse que el hijo de Cecilia Viñas había sido apropiado por Vildoza. “Me daba la impresión de ser una especie de robot satánico, un tipo de una frialdad increíble, nunca se le movía un pelo, y me dio realmente mucho dolor y mucha preocupación que ese chico estuviera en los brazos de Vildoza.”
Hugo Reinaldo Penino y Cecilia Viñas Moreno de Penino eran de Mar del Plata, pero en julio de 1977 estaban en Buenos Aires. Los secuestraron el 13 de julio de 1977 en un departamento de la calle Corrientes y los llevaron a Mar del Plata, probablemente a Buzos Tácticos, pero como Cecilia estaba embarazada de cinco meses la trasladaron luego a la maternidad clandestina de la ESMA.
Sara Solarz de Osatinsky, que ayudó a parir a varias mujeres secuestradas en ese centro clandestino, también afirmó que Vildoza pasaba seguido por el cuarto de las embarazadas y que lo visitó mientras estaba Cecilia Viñas.
“Cecilia Viñas era una mujer muy especial, muy bonita, muy inteligente, tal vez un poco mayor que la media de las embarazadas. Y creo que tenía muy claro qué era lo que iba a pasar con ella, sabía que estaría viva mientras tuviera su bebé en la panza y sabía que luego... no sabía lo que iba a pasar, pero lo tenía clarísimo”, declaró Milia. Osatinsky contó que pocos días después del parto Cecilia fue trasladada sin su hijo y que el bebé fue llevado por personal de la ESMA pocas horas después de ser trasladada su madre.
El caso de Cecilia es particular (todos los son) porque su familia tiene grabaciones que indican que siguió viva aún después del regreso de la democracia. Hubo llamadas desgarradoras entre octubre de 1983 a marzo de 1984 en las que pedía que busquen a su hijo y en las que los captores reclamaban plata para dejarla en libertad. Fueron ocho comunicaciones. Luego, la nada.
–¿Nunca te enojaste con Vildoza?
–Tuvimos momentos tensos. Pero él fue honesto conmigo. Entonces para mí era muy difícil enojarme. Por ahí si hubiese tenido algo que ver con el secuestro de mis padres ahí sí me hubiese costado más. Pero a ellos los habían seguido desde Mar del Plata, los de Buzos Tácticos.
–Pero Vildoza estuvo involucrado en el secuestro de muchas personas. Fue jefe de los que por ahí secuestraron a tus padres.
–El como ser humano nunca se jactó. Si se jactaba de algo era de los enfrentamientos a tiros. Una vez que le tiraron una granada y se tiró detrás de un auto. Eso es lo que le gustaba a él. Eso y la aviación. Lo demás le pareció... en el momento que lo hizo, lo hizo consciente, y eficientemente porque era la forma que le habían planteado de efectuar las órdenes que tenía, pero a la distancia creo que él le tenía mucha bronca a la Argentina. Por todo. Por lo que causó la subversión violenta. De la militarización de Montoneros, ERP, la reacción de los militares, la reacción primero política y después militar. A él le molestaba muchísimo el tema del los indultos. Le escribió una carta a Ma-ssera donde le dice que le conviene irse del país porque los indultos no van a servir para nada a largo plazo. Y tenía razón. El miró mucho como se hizo en Sudáfrica, como yo, la Comisión de la Reconciliación, donde se cometieron muchas barbaridades bajo el régimen del apartheid, no tantas como acá.
-–¿Qué pensás de que hagan los juicios acá? Más allá del caso de Grimaldos, que se hagan los juicios por las violaciones a los derechos humanos.
–Me parece que por la forma que se dieron las cosas está bien que se hagan los juicios. Creo que lo de los indultos fue una guasada. La figura del desaparecido es una guasada. Creo que si se hubiese blanqueado en ese momento la lista de los desaparecidos, quién murió, quién decidió que muriera y se hubiese juzgado civilmente o militarmente a la gente en ese momento, ésta sería una sociedad más balanceada en la forma de mirar el pasado y el futuro.
–Decís que Grimaldos no es responsable, ¿no te parece que Vildoza se tendría que haber hecho cargo entonces? ¿No debería haber muerto en la cárcel?
–Creo que se hizo cargo moralmente. No creía en la Argentina. No creía en nada.
–Es medio cómodo hacerse cargo “moralmente”.
–Así es. Y ya murió. No queda otra.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-269795-2015-04-05.html

Fidel Castro se encontró con una delegación venezolana en Cuba

Lo más emotivo que de aquí se llevan un grupo de 33 venezolanos que llegaron a Cuba movidos por la solidaridad, será el suceso no previsto en agenda alguna: el fortuito encuentro con Fidel Castro, la hora y media de intercambio con el líder histórico de la Revolución, quien estampó en la memoria de los protagonistas, según me cuentan, dos impresiones intensas: la mano grande que durante horas estuvo estrechando despaciosa y fuertemente muchas manos, y la lucidez del interlocutor atento a múltiples detalles de la realidad venezolana, especialmente ahora que esa gran nación se ha convertido en diana de la voracidad imperial.

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Los amigos arribaron el 27 de marzo a la Isla como parte del «II Vuelo de la Solidaridad Bolívar-Martí.Un puente de pueblo a pueblo».
Los que pudieron conversar con Fidel pertenecen al grupo de 155 venezolanos que han tenido como anfitriones al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y a su Agencia de Viajes Amistur. El grupo estará entre nosotros hasta el cinco de abril para dar cumplimiento a un amplio programa de «travesías» por múltiples experiencias de Cuba.
El día de la confluencia no esperada, los 155 amigos se dividieron en cuatro grupos para visitar escuelas ubicadas en La Habana. Y uno de los grupos tuvo como destino, en la barriada de Siboney, al Complejo Educacional Vilma Espín Guillois (denominado «Complejo» porque abarca desde los años del círculo infantil, hasta el sexto grado de escolaridad).
Esa escuela nació inaugurada por Fidel en el año 2013, porque tiempo atrás, siempre que él pasaba por las calles de la barriada, reparaba en las largas distancias que los estudiantes de los primeros años de enseñanza debían recorrer en las mañanas para llegar a sus centros escolares: hacía falta un lugar que acortara tantos largos viajes…
Y el lunes, día del encuentro no esperado, mientras la treintena de hermanos de la tierra de Bolívar recorrían espacios del Complejo Educacional, Fidel volvía a pasar muy cerca de la nueva escuela.
Fueron los niños los primeros en avistar los vehículos que ellos bien conocen. Fueron ellos quienes empezaron a decir: «Viene Fidel, viene Fidel…». Y a partir de ese instante de alegría los visitantes se sumaron al alumnado para compartir consignas y saludos. El Comandante, por su parte, decidió llegar hasta la escuela, y una vez allí conversó con la directora del centro y con los organizadores de la visita.
Saludó, uno por uno y sin el más mínimo apuro, a los venezolanos. Y a ellos les iba preguntando por la realidad del país que nos dio a ese amigo inmenso llamado Hugo Chávez. Comentó temas alusivos a la Asamblea Nacional de Venezuela, al trabajo con la juventud, a las labores en la agricultura. Despertaba admiración el modo como recordaba nombres de diputados, gobernadores y personas conocidas en numerosas jornadas de intercambio con la nación de Bolívar.
Fidel había sido el de siempre, el que tan bien conocemos: no se despidió sin antes conversar sobre lo más urgente. Mostró su especial preocupación por la batalla que ahora libra la nación sudamericana para que su soberanía e integridad sean respetadas. Habló desde su naturaleza que es intensa y mide el tiempo en su justa medida: hay que trabajar rápido, sumar muchas firmas destinadas al presidente Obama para que Venezuela deje de ser catalogada una amenaza a la seguridad del país norteño. Hay que apurarse porque lo que está en juego es el equilibrio del mundo.
Fidel está lleno de vitalidad. Afirman que esa es la definición más recurrente dentro del grupo de amigos que lo ha visto y ha podido conversar con él. «Fidel está vivo», afirman felices, desde la inesperada condición de testigos invaluables en estas horas de urgencias para el destino del Hombre.