5 may 2015

“Deben terminarse los enclaves militares como Malvinas y Guantánamo”

ENTREVISTA A ERNESTO SAMPER, SECRETARIO GENERAL DE UNASUR


Número uno de la Unión de Naciones Suramericanas, el ex presidente de Colombia dijo a este diario que “en drogas fuimos duros con los débiles y débiles con los duros”. Sus proyectos.
Imagen: Joaquín Salguero


 Por Martín Granovsky

Dice que su marco general es “pasar de la visión a la acción”. Explica que “Unasur lleva varios años trabajando en el diseño de políticas públicas para profundizar la situación de paz en la región, de continuidad democrática y de vigencia de los derechos humanos”. De visita en Buenos Aires justo en el quinto aniversario de la asunción de Néstor Kirchner como primer secretario del organismo regional, Ernesto Samper sugiere trabajar en “hechos de integración que le den mayor legitimidad a ese proceso”.

–¿Qué hechos, por ejemplo?

–Proyectos de convergencia entre las diferentes formas de organización regional. La Alianza del Pacífico, el Mercosur, la Aladi, el ALBA... Debemos encontrar puntos en común que se puedan sumar, y eliminar duplicidades. Es un proyecto de largo aliento e importante para la región. Hay que trabajar en la ciudadanía sudamericana, en el pasaporte común y la homologación de títulos, en la unificación a través de los consulados, en la consolidación de la visa de la Unasur.

–Y está pendiente la cuestión de la integración física.

–Como usted sabe, sobre 31 proyectos presentados por todos los países escogimos siete que involucren a más de dos países, desde la carretera que parte de Caracas y pasa por Bogotá hasta el ferrocarril interoceánico y la hidrovía. Son proyectos por 27 mil millones de dólares. Los jefes de Estado le dieron su bendición. Ahora nosotros estamos creando un equipo para pastorear proyectos. ¿Por qué no apurar, por ejemplo, el banco de precios de medicamentos para que la gente compare precios, el mapa de genéricos y el fondo común para comprar la nueva droga contra la hepatitis?

–¿Venezuela supone un país en crisis para Unasur?

–Venezuela es un país con problemas, pero no es un país problema, como algunos han tratado de presentarlo. Nadie puede negar que hay dificultades, pero se resuelven a través de sus instituciones y de escenarios de confrontación democrática. El gobierno convocó a más de 15 elecciones. Mire, en general en América latina no hubo procesos importantes de cambio que no hayan sido sometidos a la refrendación democrática. Uno de los valores de referencia de la región es la democracia. Y lo que digo no es retórico. Los que me han antecedido en la Secretaría de Unasur se jugaron por la democracia y por la continuidad democrática en los momentos más críticos. Ante el intento de sedición en Bolivia, frente al golpe en Paraguay, ante el golpe policial en Ecuador. Siempre. Y Kirchner medió como secretario de Unasur entre Colombia y Venezuela. Por eso hoy en Venezuela la Unasur trabaja institucionalmente. No se trata de tener partido ni de tomar partido. Nuestro partido es la democracia y su preservación.

–No es la posición de Washington, que unilateralmente decidió que Venezuela es una amenaza contra su seguridad nacional.

–Es una bravuconada retórica declarativa, pero que en el fondo está expresando una manera equivocada de entender las relaciones con estos países. Es un juicio unilateral de descalificación gratuita de un país. El mismo juicio que muchas veces se hace en materia de derechos humanos, de lucha contra las drogas o en cuestiones de protección ambiental. Lo que está equivocado es que ningún país se puede atribuir el derecho de juzgar la conducta de otro. Es probable que no tenga tanta importancia práctica el hecho de que siete ciudadanos de Venezuela no puedan obtener la visa en los Estados Unidos. El hecho de fondo es la descalificación de un país para imponer un marco de sanciones progresivas. Es lo mismo que están aplicándole a Rusia. Como un escalamiento. La Cumbre de las Américas de Panamá entendió, y así se reflejó en las sesiones, que el camino para el restablecimiento de las relaciones hemisféricas es sacar del diccionario de política exterior la palabra “unilateralismo”.

–La Argentina afronta el ataque de los fondos buitre. Pero los fondos atacan también toda forma de regulación financiera, incluso en los propios Estados Unidos. ¿Hay una mirada general de Unasur, además de la condena que ya emitió el organismo en su momento?

–Conviene analizar el tema de los fondos buitre, deben mirarse dentro de la problemática general según la cual la región debe tener estrategia de financiación independiente. Discutamos más, como venimos haciéndolo, la necesidad de que haya un fondo regional de reservas o pagos por compensación que no sean necesariamente en dólares, o apalancamiento en el banco de los Brics o de China, o mecanismos de solución de controversias blindados contra el lobby privado. Todo es parte del mismo tema. Arreglar los problemas pendientes de deuda soberana tiene que ver con la autonomía financiera y con la soberanía financiera. Si no miremos a Europa. Sin autonomía financiera no hay autonomía política.

–¿Hay un paradigma Unasur sobre la lucha contra las drogas?

–El tema de las drogas está en la agenda prioritaria de la Secretaría General de Unasur. Llevamos a la última reunión del consejo una propuesta de iniciativa en materia de drogas que presentaría Unasur como región del 2016. La propuesta es muy sencilla. Su premisa básica es que tenemos una política de drogas en que fuimos débiles con los duros y duros con los débiles. Cambiemos el chip. Esa política se desentendió del lavado de activos y del crimen organizado y nos hemos dedicado a encarcelar pequeños campesinos del Putumayo o del Chapare, a perseguir los microtraficantes, a las pequeñas mulas que meten un kilo. Estamos metiendo a la cárcel consumidores y lo estamos haciendo para hacerle una venia a la vieja concepción de que las drogas es un problema de oferta y no de demanda. Sin llegar a una legalización, que interesaría a los neoliberales por razones de mercado, bien podemos pasar a una descriminalización tolerante con los eslabones débiles de la cadena. Demos posibilidades de sustitución social de cultivos ilícitos. Fortalezcamos las posibilidades de perseguir al crimen organizado. La nueva política se está elaborando con personajes emblemáticos como el padre Juan Carlos Molina, el de la Argentina. Sudamérica tiene autoridad moral para el cambio de la política prohibicionista que lleva cien años de fracaso. Hemos destruido los bosques amazónicos. Montamos radares. Somos perjudicados por el lavado de activos. Ya es tiempo de que articulemos una política alternativa y lleguemos a las discusiones con la frente en alto.

–¿Qué pasos dará el Consejo Sudamericano de Defensa?

–Ya se lanzó la Escuela Sudamericana de Defensa en Quito. Es una respuesta a la nefasta Escuela de las Américas, en la cual se trató de adoctrinar a los altos mandos de la región durante muchos años alrededor de dos tesis sofísticas. La primera, que nuestros enemigos eran los comunistas que nos invadirían. La segunda, que las hipótesis de conflicto eran entre nosotros. Perú contra Ecuador, la Argentina contra Chile... Nosotros, enemigos de nosotros mismos. Montamos la Doctrina de la Seguridad Nacional, que causó serios estragos. La propuesta que hicimos en la última reunión fue trabajar en una doctrina de seguridad regional. Las amenazas son comunes pero no ideológicas. Son globales. El desafío climático o la posibilidad de una interferencia indebida como se vio en el caso de Venezuela. Si queremos darle validez a una política nueva deben terminarse los enclaves militares como Malvinas y Guantánamo.

–Está pendiente el proceso de paz en Colombia, ¿no es cierto?

–Es la cereza que le falta a la paz de Sudamérica, porque ese conflicto armado es el más viejo del mundo y lleva más de medio siglo. Hoy atraviesa por dificultades, pero son propias de todo proceso de paz, especialmente al final. Me llama la atención que hay algunos sectores en Colombia, desafectos con el proceso de paz, que aprovecharon episodios lamentables y dolorosos como el asesinato de los soldados del Cauca para proponer en la práctica el abandono del proceso. Si se llegara a firmar la paz jamás se deberían volver a presentar episodios de este tipo. Es un desafío a la capacidad de solucionar democráticamente los conflictos.

–El ex juez de la Corte Suprema argentina Raúl Zaffaroni dice que en América latina hay lo que llama un “genocidio por goteo” contra pobres, jóvenes y negros.

–La seguridad democrática es un gran reto que tenemos por delante. Ni queremos ni podemos construir un muro como los de México o de Israel para defendernos de los violentos o de los agresores. Pero la región sí debe mantener muy firmemente estas apuestas para que sea un oasis de paz en medio del mundo. Preservar la convivencia étnica, mantener alejadas las tentaciones de construir armas nucleares o el desescalamiento militar (porque invertimos demasiado en eso) nos darán la chance de mirar mejor otros frentes donde se están complicando las condiciones de convivencia. En México, Venezuela, Colombia y Brasil está concentrado el 25 por ciento de los homicidios del mundo. Hay una clara relación entre exclusión social e inseguridad ciudadana. La región no es un paraíso. Tiene unos grandes y graves problemas. El principal son los altos niveles de exclusión social. No somos la más pobre del mundo sino la más desigual. Eso se traduce en brechas de género, brechas educativas, brechas de regiones dentro de los países. El gran propósito de la región es superar las condiciones de exclusión que están asociadas al tema de la inseguridad ciudadana.

–¿Puede ser eficiente Unasur? Lula suele contar cómo él, Hugo Chávez y Kirchner sufrían porque alcanzaban acuerdos que luego no tocaban tierra.

–Es un fenómeno que se vive también a nivel nacional en cada país: la guerra de la administración contra el gobierno. Es una guerra no declarada, obviamente. Círculos de poder dentro de la administración pública, burocracias enquistadas. Lo vivimos los que fuimos presidentes o los que ocupan hoy esos cargos. Fijamos una meta y empiezan los mecanismos conspirativos para que esas metas no se cumplan. Para saltear esa guerra hay que hacer cosas concretas. Tengo la ventaja de que, en mi caso, nadie puede decir que soy secretario de Unasur como trampolín para ser presidente. Ya lo fui. Estamos por servicios prestados, no por acumular servicios hacia el futuro. Lo mío es tarea y hobby. Y la oportunidad es muy grande, por la gran homogeneidad que existe en los gobiernos sobre ciertos temas como el de la inclusión. Todos empujan a su manera para el mismo lado, Pasada la negra noche neoliberal de los ’90, todos empujan a su manera para el mismo lado.
martin.granovsky@gmail.com

Uruguay: movimiento anti-minería rechaza medida cautelar de la Justicia y reclama solución de fondo

El integrante del Movimiento Contra la Minería a Cielo Abierto, Victor Baquetta, afirmó que la reciente decisión de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) que rechazó la medida cautelar sobre Aratirí, que había presentado el fiscal Enrique Viana y que solicitaba que se impidiera innovar en las negociaciones entre el Estado y la empresa hasta que la corporación se exprese sobre el recurso de inconstitucionalidad elevado sobre la ley de megaminería.

Con el voto de los ministros Jorge Chediak, Jorge Ruibal y Felipe Hounie la Corte no hizo lugar a la medida que Viana había presentado en junio de 2014 y que apuntaba expresamente a evitar la firma de un eventual contrato entre el Estado y Aratirí.
“Para nosotros esta decisión no es la más importante” afirmó Baquetta en diálogo con la Asociación de Radios del Interior del País.
La última resolución del máximo órgano judicial “es algo subsidiario” aseveró ya que “la resolución de la Suprema Corte de Justicia no implica un pronunciamiento sobre la cuestión de fondo que tendrá que hacer (la SCJ) por acciones sobre la inconstitucionalidad de la ley de minería de gran porte”
En la sentencia la Corte sostiene que el Estado aún no ha suscrito contrato alguno con la empresa para la explotación de la minería a cielo abierto. Por lo tanto, no se acredita el principio de “fumus bonis iuris”, es decir la “absoluta certeza del derecho a cautelar o siquiera su probabilidad próxima”.

Impactos ambientales y territoriales
En su solicitud, Viana apela a lo expresado en la ley de minería de gran porte, para asegurar que la actividad de la empresa “acarreará significativos y negativos impactos ambientales y territoriales” con “escalas de destrucción y contaminación difíciles de imaginar”.
Apunta además a que el contrato de inversión que se negocia facilitan “toda clase de salvaguardas, prebendas y beneficios” para la empresa.
Según publicó el diario El País, para la Corte, al no existir el contrato al que alude Viana, no existe el principio de ejecución atacada. Por lo tanto el fiscal no está sumariamente acreditado para solicitar la medida cautelar y no logró justificar su derecho a peticionar.
Los ministros aclaran que esta sentencia no supone un adelantamiento de opinión sobre el fondo del asunto, es decir, la constitucionalidad de la ley de megaminería, que será estudiando en otra oportunidad.
El dictamen de la SCJ avaló el pronunciamiento previo del fiscal de Corte, Jorge Díaz, que ya se había expresado en contra de la medida cautelar.

Reaparece Marcos en un homenaje del EZLN al filósofo Luis Villoro

El subcomandante Marcos, llamado Galeano tras el asesinato de su compañero zapatista, reapareció el 2 de mayo en Oventic, Chiapas, donde confluyeron los “otroas” para rendir homenaje póstumo tanto a Luis Villoro como al extinto Galeano.

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Un discurso en honor a Villoro de más de 40 minutos y otro entrañable, de casi 40 minutos, dedicado al zapatista ultimado, fueron pronunciados por el subcomandante detrás del pasamontañas de tela negra, quien al fin reveló el ingreso del filósofo a las filas del EZLN, pese a los ‘peros’ que le puso Marcos para que no lo hiciera.
El encuentro Luis Villoro-Marcos, narrado por este último, tocó las fibras de Juan Villoro, sentado en primera fila del homenaje a su padre, fallecido el año pasado.
El subcomandante reapareció en medio de la expectativa por su presencia y luego de que durante una hora, otro zapatista en medio del Ejército, simuló ser el hombre que no deja de fumar su pipa, mientras hablaba Adolfo Gilly, Fernanda Navarro y Juan Villoro.
El “nuevo” Galeano le quitó su gorra al simulador y él se quitó el sombrero colorido que portaba para hacerse pasar por cualquier otro.
Aplausos. El subcomandante que desaparece casi siempre está frente a una multitud diversa y proveniente de todas partes.
“Buenas tardes, yo no iba venir pero como dicen que Villoro anda aquí, entonces vine a ver…”, comienza.
El subcomandante saluda: “buenas tardes, días, noches tengan quienes escuchan y quienes leen sin importar sus calendarios y sus
Geografías”.
Nos regala a todos, pero sobre todo a Juan Villoro, la anécdota de su primer encuentro con el filósofo, como si lo hubiera visto ayer: “esas pláticas semejaban a encuentros de esgrima. Aunque sobre decirlo, las más de las veces me vi derribado”.
El pensamiento del filósofo le abrió las puertas -o montañas- del EZLN, de Oventic -donde quedarán sus cenizas-, y seguramente del corazón de Marcos, hoy Galeano.
“Ahora y sólo ahora, cuando les entrego estas hojas, podrán leer cómo se titula este texto en el que viene envuelto, con mis torpes palabras, la pieza del rompecabezas que se llamó: “Luis Villoro Toranzo, el zapatista‘”.
Las palabras que pronunciará son las que escribió en mayo 2014 para un homenaje a Villoro que ya no fue en aquel momento, porque mataron a Galeano, nombre que retomó Marcos en honor al finado:
…Cuando, en la comandancia general del EZLN, con el subcomandante insurgente Moisés platicábamos sobre lo que sería este día antes y hoy, nos dábamos cuenta de que, al hacer el balance de una vida, juntábamos pedazos que no alcanzaban nunca a completarse.
Que siempre quedábamos con una imagen inconclusa, rota. Que lo que tenemos y teníamos, nos urgía a buscar y encontrar lo que faltaba.
“Falta lo que falta”, decimos obstinadamente las zapatistas, los zapatistas.
No con resignación, nunca con conformismo.
Sí para recordarnos que no está cabal la historia, que le faltan piezas, nombres, fechas, lugares, calendarios y geografías, vidas.
Que muertes y ausencias tenemos muchas, demasiadas.
Y que debíamos agrandar la memoria y el corazón para que no faltara ni una, sí, pero también para que no fueran inmovilizadas, para que fueran completadas una y otra vez en nuestro paso colectivo.
“¿Y qué es lo que quiere Don Luis?”
“Quiero entrarme de zapatista”, respondió.
No había en su voz rastro alguno de burla, sarcasmo o ironía. Tampoco duda, temor, inseguridad.
Ya antes me he enfrentado a que un ciudadano o ciudadana declara así su intención, (aunque no con esas palabras, porque más bien lo suelen hacer con consignas incendiarias y frases rimbombantes donde hay mucha muerte y poco o nada de vida), aunque, claro, no pasan del potrero.
Me atraganté, y ni siquiera estaba encendida la pipa para fingir que era por el humo. Resignado ante la falta de tabaco seco, me limité a mordisquear la boquilla.
“Quiero entrarme de zapatista“, dijo. Don Luis había usado una expresión verbal más propia de la cotidianeidad en las comunidades zapatistas, que de la Academia Mexicana de la Lengua.
Seguí el protocolo en estos casos:
Le detallé las dificultades geográficas, temporales, físicas, ideológicas, políticas, económicas, sociales, históricas, climáticas, matemáticas, barométricas, biológicas, geométricas e interestelares.
A cada dificultad, la sonrisa de Don Luis perdía algo de nerviosismo y ganaba en seguridad y aplomo.
Al terminar la larga lista de inconvenientes, el rostro de Don Luis parecía haber recibido un asiento en el Colegio Nacional, en lugar del “NO” diplomático que le había endilgado.
“Estoy dispuesto“, dijo después del crujido del último pedazo sano de la boquilla de mi pipa.
Intenté disuadirlo mencionado los inconvenientes de la clandestinidad, el ocultarse, el anonimato.
“Además“, añadí con displicencia, “ya no hay pasamontañas“.
Era evidente que no estaba yo haciendo el mejor papel. Por más que me reacomodaba en la silla y movía nervioso los cosas sobre la mesa, no encontraba cuál era la explicación lógica al absurdo de la situación.
Don Luis se acomodó la boina sobre el plata de su rala cabellera.
Pensé que se iba a despedir pero, cuando me incorporaba para llamar a la guardia para que lo acompañara, dijo:
“Éste es mi pasamontaña“, dijo señalando su boina.
(…)
Durante años guardé como secreto este pedazo del amplio rompecabezas que fue la vida de Don Luis.
No esa vez, sino después, cuando la rabia y el dolor nacían del cuerpo masacrado del compa maestro zapatista Galeano, fue que entendí el por qué de retener esa pieza de su vida.
No era que él se los ocultara porque le diera vergüenza, ni porque temiera que lo delataran con el enemigo de mil cabezas, o porque así evitara que trataran de disuadirlo.
Era porque quería darles este regalo.
Una pieza que provoca, que alienta, que agita, justo como su pensamiento hecho viento travieso en nosotros.
Una pieza más de la vida de Don Luis.
La pieza que se llamó Luis Villoro Toranzo, el zapatista del EZLN”.
Nada le hizo sombra a los más de 60 minutos en los que el subcomandante tomó el micrófono para después pasarse al fondo del escenario, escuchar al resto de los participantes, fumar su pipa, cantar el himno zapatista y desaparecer ante los cientos de ojos que clavaron sus miradas en él, así como las decenas de cámaras que lo siguieron hasta hartarlo y provocar un par de mentadas, con su guante de mano de calaca.
Pasó de enaltecer a Luis Villoro, de quien dice tomó nota desde el momento que lo conoció en el cuartel zapatista, hasta desatar su furia contra algunos periodistas que “comen mierda del gobierno” y aseguraron que el extinto Galeano murió en un “entrenamiento” y no dijeron que fue asesinado por “paramilitares”.
De Galeano dijo que “era como cualquier compañero zapatista: alguien por quien bien valía la pena morir, para hacerlo renacer de nuevo”. Por eso ahora él se hace llamar Galeano y a Marcos le dice “el finado”. Finalmente no importan los nombres. El sujeto de la pipa es como cualquier otro zapatista
Después de tantos años, el líder del EZLN apunta cuál es la tarjeta de presentación de los zapatistas, desde 1994: “profesionales de la esperanza, transgresores de la ley de gravedad, personas que sin aspavientos en cada paso se dicen y dicen: para vivir morimos”.

Demanda marítima boliviana: Gobierno chileno rechaza la competencia de la CIJ en el inicio de los alegatos

Acusando a Bolivia de intentar “soslayar el Tratado de 1904″, el agente chileno Felipe Bulnes abrió la ronda de alegatos ante la Corte Internacional de Justicia por la solicitud de excepciones preliminares presentadas por nuestro país a la demanda boliviana.

Demanda marítima boliviana: Gobierno chileno rechaza la competencia de la CIJ en el inicio de los alegatos




En su requerimiento a la Corte, Bolivia pide obligar a Chile negociar una salida soberana al océano Pacífico. Ante ello, el Estado chileno aduce a que esta problemática ya está resuelta con el Tratado de 1904 y, al estar vigente, lo demandado por la vecina nación no tiene cabida.
Al inicio de la sesión el presidente del tribunal, Ronny Abraham, recordó que el australiano James Crawford se inhabilitó por haber representado a Chile ante la demanda interpuesta por Perú en 2008.
En el inicio de los alegatos, el ex ministro Bulnes resaltó que el artículo VI del Pacto de Bogotá excluye de la jurisdicción de la Corte las materias contenidas en la demanda boliviana, ya que dicho país plantea un asunto resuelto por un tratado.
“Tampoco podrán aplicarse dichos procedimientos a los asuntos ya resueltos por arreglo de las partes, o por laudo arbitral, o por sentencia de un tribunal internacional, o que se hallen regidos por acuerdos o tratados en vigencia en la fecha de la celebración del presente Pacto”, señala el pacto.
“Chile es una nación dinámica, respetuosa del Estado de Derecho”, señaló Bulnes, quien subrayó que el país ha formado parte de las iniciativas de integración de Bolivia. En su intervención sostuvo que Bolivia busca soslayar el Tratado de 1904, cuyos empeños en revisar el documento datan de 1920.
Junto a ello, destacó ante los 15 jueces que componen la Corte que Bolivia intentó eludir la exclusión jurisdiccional contenida en el Pacto de Bogotá por medio de la “obligación de negociar”. “El Tratado no desaparece solamente porque un Estado decida no mencionarlo”, aseguró Bulnes ante las pocas referencias de Bolivia hacia el acuerdo de 1904 en su demanda.
La decana de la Facultad de Derecho de la universidad de Buenos Aires, Mónica Pinto, fue la primera abogada del equipo internacional de profesionales que intervino ante la CIJ.
En su alegato, subrayó que al momento de establecerse el Pacto de Bogotá en 1948, las naciones latinoamericanas buscaban un acuerdo de amplio alcance para evitar enfrentamientos armados y destacó la importancia del artículo VI de dicho documento. “Chile no habría ratificado pacto si éste no hubiera evitado que Bolivia hubiera presentado unilateralmente a la Corte sus pretensiones de acceso soberano al mar“, sostuvo.
Por ello, manifestó que Bolivia intenta modificar con esta demanda los resultados que se lograron a raíz de la firma del Tratado de 1904, lo que siempre fue considerado por el país altiplánico como un obstáculo para acceder al mar. Ello explicaría las reservas de Bolivia planteadas al artículo VI del Pacto, lo que significaba un bloqueo a las pretensiones marítimas.
El inglés Daniel Bethlehem siguió en la exposición, relatadndo los alcances del Tratado de 1904 y el carácter definitivo de éste.
“El Tratado tardó 20 años en realizarse, cerró un capítulo de enemistad entre Bolivia y Chile y miraba hacia el futuro”, afirmó el jurista, quien señaló que al momento de la firma del Pacto de Bogotá el acceso al mar por parte de Bolivia estaba absolutamente cerrado desde 1904.
Además aseguró que, tras la firma del tratado, “nada queda sin resolver ni zanjar”, ya que consolidó el acuerdo territorial celebrado entre las dos naciones y se realizó una resolución “completa y exhaustivas de las fronteras territoriales”, sin derecho para Bolivia de los territorios aledaños al litoral.
Agregó que en Bolivia “ahora pretenden negar” lo que las altas autoridades aceptaron en 1905, al aprobara los términos del tratado signado el año anterior. “Sería imposible que Bolivia obtuviese acceso con soberanía al Pacífico por territorio chileno sin modificar el acuerdo establecido en el tratado de 1904″, estimó en su intervención.
Sam Wordsworth, abogado inglés especializado en derecho público internacional y arbitraje, continuó con los argumentos de la parte chilena calificando como una “ficción legal” la obligación a negociar apuntada por el Estado boliviano.
“La única manera para que Bolivia reciba acceso soberano al mar sería por conducto de revisión del acuerdo logrado en 1904“, sostuvo Wordsworth, asegurando que dicho país busca delimitar la labor de la Corte. A su juicio, la demanda “constituye la última de una serie de iniciativas para satisfacer su aspiración a desacatar el tratado”.
También recordó que el intento boliviano se enmarca a la obligación imprescriptible consagrada en su Constitución y que esta carta magna busca descomponer los asuntos zanjados. Junto a ello, sostuvo que Bolivia “mantiene una posición indefendible” que solo se sustenta en el intento de evitar la aplicación del artículo VI del Pacto de Bogotá.
Si se acepta la solicitud boliviana, Wordsworth advirtió que “esta Corte tendría que fallar sobre la revisión del tratado de 1904″, lo que quedaría fuera de su competencia y se efectuaría “en función de los deseos” de ese país.
La primera ronda fue cerrada por el francés Pierre Marie Dupuy que, entre otros aspectos, detalló el Tratado de 1904 estableció una frontera que no alcanza el litoral y “nunca ha dejado de estar en vigor entre los dos países”.
Y pese a que señala que “la integralidad de la solicitud de Bolivia se sitúa fuera del campo de competencia de la Corte“, tampoco esta instancia podría ver los eventuales comportamientos atribuidos a Chile que lo obliguen a negociar una salida soberana al Pacífico para Bolivia.
Los alegatos continuarán el miércoles a las 05:00 horas de Chile con la respuesta de Bolivia a la solicitud de excepciones preliminares.

Bolivia señala que el alegato es rebatible y no preocupa

La delegación boliviana que siguió ayer en La Haya la primera ronda de alegatos de Chile para objetar la competencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el caso de la demanda marítima, señaló que no le preocupan las exposiciones del equipo de juristas del país vecino y que cuenta con los argumentos para rebatirlas en las presentaciones de mañana y el viernes.
Aproximadamente a las 14.30, el canciller David Choquehuanca; el agente de Bolivia en la CIJ, Eduardo Rodríguez Veltzé; el vocero de la demanda marítima, Carlos Mesa; el procurador general del Estado, Héctor Arce; el ministro de Defensa, Reymi Ferreira, entre otros, brindaron una conferencia de prensa en la sede de la embajada boliviana en los Países Bajos.
Confianza. Mesa fue el primero en tomar la palabra y destacó que es un acontecimiento histórico porque por primera vez Chile tuvo que explicarle a un tribunal internacional las razones por las que no quiere cumplir los compromisos que ha sostenido durante décadas para otorgarle a Bolivia una salida soberana al océano Pacífico.
“Bolivia llega aquí con una política de Estado. Esta delegación presidida por el Canciller tiene una absoluta unidad y una absoluta fe en el trabajo y la tarea de equipo que en el ámbito jurídico preside nuestro agente, el expresidente Rodríguez, que tiene personalidades (…) que acompañan lo que es una tarea del Estado boliviano respaldado por diez millones de personas”.
Remarcó la confianza de una nación pacifista como Bolivia en la CIJ e hizo énfasis en la palabra “unidad”, tanto del equipo político como jurídico. “Para Bolivia éste es un momento muy importante, quizás un momento que tiene una trascendencia fundamental y no podemos encararla de otra manera que como lo estamos haciendo”.
Ayer comenzaron los alegatos en el tribunal, en el marco de la demanda planteada por Bolivia que solicita a Chile, con base en ofrecimientos anteriores, un escenario de diálogo “de buena fe” para solucionar la mediterraneidad que arrastra tras la guerra de 1879. El agente chileno Felipe Bulnes y cuatro abogados internacionales expusieron ante los jueces desde las 09.15.
Desde Santa Cruz de la Sierra, el presidente boliviano, Evo Morales, después de conocer la exposición del país vecino, sostuvo que ésta es una primera batalla jurídica y que el equipo boliviano cuenta con todos los argumentos para responder en sus alegatos de mañana y el viernes en La Haya (Chile tiene su segunda ronda el jueves).
Y objetó la declaración de Bulnes sobre que Chile es un Estado con una democracia dinámica y que respeta el derecho. “Entre vecinos nos conocemos, sigue con una Constitución que dejó la dictadura de (Augusto) Pinochet. Dijo que respeta el Estado de derecho; (pero) si respetaría no hubiera estado cuestionando la competencia de la Corte en esta demanda”.
La presentación de Chile insistió en que el artículo 6 del Pacto de Bogotá de 1948 rechaza que la CIJ conozca casos que fueron resueltos con anterioridad a ese año (un debate ya superado, insistió Morales) y que la demanda busca revisar el Tratado de 1904, algo que fue negado en reiteradas oportunidades por autoridades bolivianas.
El agente Rodríguez remarcó que su persona y el equipo jurídico que lo acompaña están convencidos de tener los argumentos para rebatir la objeción preliminar planteada por Chile. “Tenemos plena confianza en que la Corte sabrá conocer, escuchar y razonar sobre nuestra posición y estamos con la convicción de que tiene la jurisdicción y sabrá proseguir con los procedimientos”.
Quien cerró la conferencia fue el procurador Arce, quien catalogó de “erróneos, forzados, erráticos” los argumentos chilenos y, por lo tanto, “no hemos advertido ningún elemento que pueda generar un margen de preocupación para el Estado boliviano”. Inclusive añadió que los alegatos de la objeción presentada parecen de otra demanda, porque la boliviana no tiene nada que ver con el Tratado de 1904, que está vigente entre las dos naciones.
“Parece Chile desconocer que la demanda no busca el incumplimiento de los tratados internacionales (…). Después de hacer una evaluación de las exposiciones chilenas, el Estado boliviano está más convencido que nunca de que el órgano competente, el que tiene jurisdicción y competencia para resolver la demanda marítima boliviana presentada en abril de 2013 es justamente la CIJ”. Ahora los alegatos de Bolivia inician mañana, de 04.00 a 07.00 (hora boliviana) y acaban el viernes, de 11.30 a 13.00.
Dos tuits del vocero Carlos Mesa
Imaginaria
“Dio la impresión de que Chile hacía una excepción de incompetencia a una demanda imaginaria, sin relación alguna con el objeto de la ntra (sip)”. “Después del alegato de Chile más seguro que nunca de la consistencia de ntros. Argumentos (sip)”.

Presidente iza bandera de reivindicación marítima

El presidente Evo Morales izó en la plaza Murillo, centro del poder político del país, la bandera de reivindicación marítima en apoyo “simbólico” a la delegación que se encuentra en La Haya para presentar los alegatos sobre la incompetencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), planteada por Chile, para que resuelva la centenaria demanda marítima boliviana.
“Hemos decidido hoy día acompañar con la iza de los símbolos patrios, de la bandera de reivindicación marítima a nuestra delegación que está en La Haya, hermanos bolivianos, extranjeros que se suman a esta reivindicación por el pedido clamoroso del pueblo que se nos haga justicia”, dijo.
Miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana se dieron cita en la plaza principal de la sede de Gobierno, así como autoridades del Ejecutivo y la banda de música militar.
En primera instancia Morales izó la tricolor boliviana y el vicepresidente Álvaro García Linera, la wiphala al compás de las notas del Himno Nacional y posteriormente el jefe de Estado izó la bandera de reivindicación marítima acompañado por la marcha del mar.
Morales saludó la “gran unidad” del pueblo boliviano para reclamar por justicia y razón el retorno de Bolivia a las costas del Pacífico con soberanía, así como también el apoyo de organismos internacionales, ex presidentes de países de Europa, de estados Unidos y América Latina que en distintas épocas expresaron su solidaridad con la causa boliviana.
Aseguró que esta jornada en la que se inician los alegatos en la CIJ es un día “histórico” y reiteró que Bolivia tiene la razón y la justicia y quiere soluciones pacíficas, ya que el pueblo boliviano no comparte guerras y enfrentamientos entre hermanos.
“Nuestra obligación es defender la vida y la justicia y demostrar con solides con argumentos que Bolivia tiene que volver al Pacífico con soberanía”, mencionó.
El Presidente expresó su deseo de que en los nueve departamentos se realicen actos similares para brindar el respaldo a la delegación boliviana en La Haya.
Según el cronograma establecido por el Tribunal de La Haya, Chile presentará sus alegatos el 4 y 7 de mayo, mientras que Bolivia lo hará el 6 y 8 del mismo mes.
Chile invadió suelo boliviano en febrero de 1879 y desató una contienda bélica que terminó cercenando 400 kilómetros de playa y 120.000 kilómetros de territorio.
Desde entonces, Bolivia reivindica en diferentes foros internacionales el derecho de recuperar su cualidad marítima y en 2013 llevó el diferendo ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

Bachelet destaca “contundente” presentación de equipo chileno en La Haya

La presidenta de la República, Michelle Bachelet, felicitó esta jornada al equipo que representa los intereses de Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya mediante un contacto por videoconferencia realizado en dependencias del Palacio de La Moneda.
La mandataria sostuvo, en diálogo con el canciller Heraldo Muñoz, el agente Felipe Bulnes y los coagentes, que se sentía “tremendamente orgullosa y satisfecha por la excelente presentación” desplegada en el Salón de la Paz del máximo tribunal del globo.
“Se mostró lo contundente y macizo de nuestros alegatos“, añadió.
Finalmente, envió saludos y felicitaciones, tanto a los miembros chilenos como extranjeros que conforman el equipo jurídico de nuestro país.
La jefa de Estado siguió la jornada desde el comedor presidencial en conjunto con el comité político integrado por los ministros de Hacienda, Alberto Arenas; del Interior, Rodrigo Peñailillo; de la Segpress, Ximena Rincón y el vocero de Gobierno, Álvaro Elizalde. Además estuvo invitado el ministro de Defensa, Jorge Burgos.
De hecho, previo a la audiencia en La Haya, Bachelet se mostró confiada en el trabajo de la defensa nacional y llamó a los chilenos a estar tranquilos frente a este proceso.
A su vez el ministro de Defensa dijo que el derecho internacional avala la posición de nuestro país.
Mientras que para el miércoles, en que está programada la exposición de los argumentos bolivianos, no se ha confirmado que la presidenta Bachelet vaya a seguir dicha audiencia.
No obstante, el subsecretario de Relaciones Exteriores, Edgardo Riveros y asesores del Gobierno se reunirán a las 5 de la madrugada para ver dicho proceso y efectuar su diagnóstico.

EL SILENCIOSO GOLPE BLANCO DE LUKSIC EN CODELCO

Aires de cambio se respiran en la empresa estatal del cobre. Tras una administración criticada por manejos erráticos y pérdidas millonarias, el Grupo Luksic ha colocado a hombres de su más cercana confianza en puestos clave de la corporación. ¿Pero se resuelve o empeora la crisis en Codelco? La radiografía de una posible operación para devolver Chuquicamata a manos privadas, y en especial a una familia que gestiona el patrimonio de la expropiada Anaconda Copper de los Rockefeller, en el siguiente reportaje de El Ciudadano.



Es día de negocios y en Perú aterriza un vuelo proveniente de Santiago de Chile. A escasos metros de la base aérea Las Palmas opera el temido servicio de inteligencia de Alberto Fujimori y desde su interior el jefe, Vladimiro Montesinos, avizora la llegada de un hombre barbudo y ternado que baja de los cielos para conversar sobre un terreno pantanoso que su empresa de pastas Lucchetti acaba de comprar en Lima. Consciente de que la protección ecológica del predio está siendo reclamada por comunidades locales, el visitante chileno de sangre croata y boliviana saluda a Montesinos e ingresa al despacho del oscuro brazo derecho de Fujimori.

Andrónico Luksic Craig, miembro del grupo económico más poderoso y acaparador de Chile y cuya familia se ubica entre las cien más ricas del mundo, según el ranking 2015 de la Revista Forbes, desconocía que cada una de sus palabras estaba siendo fríamente registrada. A inicios del milenio cuando Montesinos, el otrora zar de la inteligencia peruana, estaba acorralado por las graves acusaciones de corrupción que terminaron sumergiendo al régimen fujimorista en aguas turbulentas, los detalles de esa reunión secreta, como tantas otras que el arequipeño había tenido con altos jerarcas de Lucchetti, vieron la luz en formato VHS.

El escándalo de los “Vladivideos” consternó al Perú y adquirió mayor relevancia cuando se sumaron testimonios de personalidades vinculadas a Montesinos. Una de ellas confirmaba que Andrónico Luksic había entregado dinero al mandatario de origen nipón – procesado por violaciones sistemáticas a los derechos humanos – con el fin de emplear a su favor la red de influencias de Montesinos y lograr barrer con los problemas que obstaculizaban la construcción de su planta de fideos en el preciado humedal limeño.

“Montesinos ingresó a su oficina con el señor Luksic. Yo estaba presente. Luksic había hecho traer tres cajas de cartón que supuestamente tenían vinos”, declaró la ex secretaria del director del SIN peruano, Matilde Pinchi Pinchi, contenido que la Revista Caretas anunció en portada bajo el título de ‘Luksic pagó coima’ el 13 de octubre de 2005. Más que un Chardonnay Tabalí, relató Pinchi Pinchi, las cajas ocultaban dinero en efectivo: una sí tenía vinos, pero la siguiente 500 mil dólares y la tercera 1 millón 500 mil.

Las acusaciones, secundadas en parte por los capitanes de Ejército Mario Ruiz Agüero y Wilmer Ramos Viera, fueron negadas por la defensa del magnate minero y el proceso por la presunta comisión del delito de tráfico de influencias se declaró prescrito en 2006.

Quienes conocen a Luksic, el sagaz primogénito de un antofagastino hijo de inmigrantes que aprovechó la especulación provocada por la cumbre de Bretton Woods para enriquecerse en el mercado cambiario de libras y francos, saben que esa incómoda batahola en el país vecino, que gatilló incluso una orden de captura internacional en su contra, afectó la imagen del empresario. Lo hizo tanto o más que el reciente exabrupto del “Nueragate” en donde, por iniciativa propia, Luksic decidió estar presente cuando el Banco de Chile otorgó un millonario préstamo a la empresa Caval de Natalia Compagnon, propietaria de los vistosos Lexus de Sebastián Dávalos que en 2013 motivaron una denuncia de Tomás Mosciatti ante el Servicio de Impuestos Internos.

Un tropiezo, quizás, como los que Luksic evita dar cuando prescinde del teléfono y opta por enviar emisarios de extrema confianza para transmitir su entelequia. Los entendidos dirán que cualquier publicidad embarazosa, como aquella de las supuestas orgías homosexuales junto al ex embajador argentino Oscar Spinosa Melo – cuya difusión motivó un recurso que prohibió la venta del libro “Impunidad diplomática” de Francisco Martorell en 1993 – impone al presidente de Quiñenco una dificultad tan ardua como la de mantener en sigilo su apetito por los yacimientos cupríferos de Codelco.

EJÉRCITO DE OCUPACIÓN

Una sonrisa se dibujó en el rostro de Andrónico el día en que el tranque de relaves El Mauro, de la Minera Los Pelambres del Grupo Luksic, entró en funcionamiento. Cuentan que llamó a su oficina a Nelson Pizarro, el artífice material del proyecto que redujo copiosamente el acceso al agua de los caimaninos del Valle del Pupío, y le ofreció fijar su propio sueldo: un cuantioso monto de ceros inalcanzables. Por eso causó extrañeza que el bigotón ejecutivo, titulado en la Universidad de Chile, optara por renunciar a la gerencia de Antofagasta Minerals para hacerse cargo de la plana mayor de Codelco en 2014, donde percibe ingresos considerablemente menores.

Nelson Pizarro, que inició su carrera en Lota Schwager y se jacta de haber hecho escuela de “minería dura” en Exxon, mantiene estrechas relaciones con la Nueva Mayoría y comparte en eventos privados con la presidenta Michelle Bachelet. En los noventa conoció al patriarca del clan de los Luksic cuando trabajaba en la División Andina de Codelco. Dada su larga trayectoria en las transnacionales mineras, el regreso de Pizarro a la cuprera estatal, ocurrido antes de los fallos judiciales que decretaron la clasificación de El Mauro como una obra ruinosa, generó desconfianza inmediata.


Al mismo tiempo en que esto pasaba, se dejaba sentir el comienzo de un transvase simultáneo de ejecutivos de Antofagasta Minerals a Codelco, y de la estatal minera al grupo Luksic.

Siguiendo los pasos de André Sougarret, el cabecilla del rescate de los 33 mineros de San José, el académico Diego Hernández, con un pasado en Anglo American, ya había renunciado en 2012 a Codelco para asumir la presidencia del holding cuprífero de Andrónico y hermanos. En 2014 fue el turno del ex jefe de prensa de Ricardo Lagos, Pablo Orozco, el que pasó a trabajar con Luksic en una gerencia de comunicaciones. Un mes después, Iván Arriagada evacuó la vicepresidencia de Administración y Finanzas de la corporación estatal del cobre y anunció su llegada a Antofagasta Minerals.

Recíprocamente, en octubre del año pasado, el ingeniero civil metalúrgico Sergio Parada Araya arribó desde el grupo Luksic a la División Chuquicamata de Codelco. Su primera decisión al asumir el mando del depósito de cobre más grande del mundo, fue expulsar de la empresa a Juan George cuando el reloj daba recién las 8:00 de la mañana. Esto lo hizo luego de que George, ex encargado de Recursos Humanos de Chuqui, denunciara irregularidades en la adquisición de repuestos chinos por un valor de 5 millones de dólares, caso que afectó la nominación del ex gerente de Caserones, René Oliva Saldías, a una posición importante en la vicepresidencia de Codelco Norte, truncando así los deseos de Pizarro.

Similares vientos de cambio fueron percibidos en materia laboral. Otro hombre de Luksic anteriormente empleado en el Banco de Chile, el sociólogo Alejandro Salinero Berardi, emigró a la estatal como encargado de Relaciones Laborales para equilibrar la tarea de un militante de la DC con trayectoria de más de 20 años en Codelco: Daniel Sierra Parra. Éste es absorbido hoy por la línea dura de Pizarro, al carecer de mayores aliados al interior de la empresa frente a las transformaciones que podrían llevar a Chuquicamata a una completa quiebra, y propender así a la privatización de sus yacimientos.

En este escenario interviene activamente el sicólogo Patricio Chávez Espinoza, ex asesor comunicacional de Minera Los Pelambres, quien llegó en enero a la vicepresidencia de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Codelco y asiste de manera íntima a Pizarro, tal como lo hace instalado en la División Chuquicamata el abogado Nemesio Orellana, ejerciendo un poder de facto en esa administración.

Para asegurar un papel funcional de la dirigencia sindical – afirman testigos de la red que Luksic está tejiendo lentamente en Codelco – se reclutó a Roberto Morales Puelma, involucrado en el conocido fraude de boletas de 40 millones de pesos por servicios no prestados en Correos de Chile. Morales sirve de nexo entre Antofagasta Minerals y el presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), Raimundo Espinoza, en quien influyó para obtener su voto en la designación de Nelson Pizarro como líder de la corporación.

Esta nominación no pudo haber madurado tampoco sin el apoyo de la Nueva Mayoría. Y es que para la jefa de Estado no es secreto que Andrónico Luksic también goza de buenas relaciones con la ministra de Minería, Aurora Williams, la que hace algunas semanas instó a exigir transparencia en el rubro minero a propósito del caso SQM.

La ingeniera comercial y militante del Partido Radical se convirtió en la segunda mujer en dirigir esa cartera luego de Karen Poniachik, elección que no estuvo exenta de críticas en 2006 dada la cercanía de la periodista del PPD con el Council of the Americas de Nueva York, entidad que recibe financiamiento de Barrick Gold y otras multinacionales de Latinoamérica. En lo que respecta a Williams, aún pesa en el ambiente su pasado como gerente de administración y finanzas en el puerto de Antofagasta Terminal y su trabajo en una sanitaria de la región, ambas empresas de propiedad del grupo Luksic.

Los contactos políticos de los Luksic se extienden a todos los partidos a través de aportes de campaña o privados, pero especialmente al Partido Socialista, colectividad en la que apoyan económicamente a Camilo Escalona. La influencia de este último se manifiesta en el gobierno a través del subsecretario del Interior, Mahmud “José” Aleuy, operador histórico del escalonismo. Parte del referido financiamiento se retiraba en maletines desde Ahumada 11, esquina con Alameda.

Con estas piezas de ajedrez se intentarían explotar las actuales condiciones económicas de Codelco para provocar una crisis que, por su magnitud, aconsejaría la venta del total de la empresa o una parte de ella al sector privado.


DESTINADA AL FRACASO

Entre 1993 y 1994, el grupo Luksic empezó a estudiar la compra de una industria cervecera agonizante en Karlovac. Concretó la adquisición cuando el país estaba en plena guerra (con un porcentaje ocupado tras el conflicto de Los Balcanes) y logró sacar el negocio adelante. Para algunos, esto demostró el potencial de un desastre mirado con el prisma del consorcio económico, actualmente asesorado en secreto por ex oficiales de inteligencia del Ejército yugoslavo entrenados en la KGB.

Además de la cerveza, Davor Luksic Lederer, hijo de Andrónico, administra en Croacia los intereses turísticos de la familia: un selecto balneario de cinco estrellas en el Mar Adriático, en un pueblo poseído enteramente por el conglomerado. Atlas, el principal operador del rubro en el país natal del abuelo Policarpo, llevaba años registrando pérdidas en sus operaciones, hasta que el grupo se hizo con la apuesta y revirtió la precaria situación.



Este elegante y a la vez perverso sistema de orden a través del caos se repitió en Pakistán, cuando el vicepresidente del Banco de Chile – quien logró hacerse de él gracias a un crédito concedido por Jaime Estévez – envió a la frontera afgana a Humberto Fernandois, ex gerente de Recursos Humanos de Codelco en Chuquicamata, ligado a Antofagasta Minerals, con el fin de prospectar la posibilidad de participar junto a Barrick Gold en la explotación de las reservas de cobre y oro del pequeño poblado de Reko Diq, todo ello en medio de la ofensiva militar de Estados Unidos y sus aliados en Medio Oriente.

En cuanto al posiblemente desolador futuro de Codelco, el economista Julián Alcayaga reflexiona sobre la eventualidad de una debacle funcional a intereses privados. “Una forma de privatizar Codelco es destruirla económicamente”, afirma.
Es importante señalar que desde octubre de 2013 descansa una denuncia en el Consejo de Defensa del Estado por la pérdida de 14 mil millones de dólares infligida a la cuprera de todos los chilenos en el período de administración de Diego Hernández y Thomas Keller, a raíz de contratos de ventas a futuro y otras irregularidades entre 2010 y 2012.

La actividad especulativa de los mercados a futuro consiste en vender materia prima aún no producida, que se transa apostando al precio que cada uno de los intervinientes estima que tendrá en un plazo determinado. Al término, el productor debe re-comprar los papeles por las cantidades transadas, pero en el precio vigente en ese momento, lo que en el caso de Codelco ha generado fuertes pérdidas.

Uno de los mayores escándalos conocidos a la fecha – similar al desfalco provocado por el adventista Juan Pablo Dávila, que le costó una sentencia de 8 años en prisión tras comprometer cerca de 200 millones de dólares en manejos financieros ilícitos – tuvo su génesis en 2005. El entonces presidente de la estatal, Juan Villarzú, se amarró con la empresa china Minmetals para vender 836 mil toneladas de cobre a un precio bajísimo hasta 2021. Lo más sorprendente lo descubrió el SII: Codelco y Minmetals crearon una sociedad en Las Bermudas para evitar cualquier fiscalización acuciosa de la operación.

En julio del 2014, un antiguo miembro del directorio de Codelco, Andrés Tagle, denunció la responsabilidad del ahora titular de Educación, Nicolás Eyzaguirre, un ex empleado del grupo Luksic, en el nefasto negocio chino que terminó acentuándose con el aval del Ministerio de Hacienda.

“Los ingresos de Codelco desaparecieron”, dice Julián Alcayaga, del Comité de Defensa y Recuperación del Cobre. “Hernández y Keller registraron los peores resultados en toda su historia. Vino el cambio de gobierno y llegó Nelson Pizarro, quien empezó a traer gente de Antofagasta Minerals y a operadores políticos como Raúl Díaz”.

“Lo nuevo es que ya no sean todas las empresas transnacionales mineras las que persigan a Codelco, sino sólo Luksic. Además, que no estén detrás de todo, sino de sólo una presa que es Chuquicamata”, agrega.
En efecto, esa faena elíptica constituye ahora el talón de Aquiles de Codelco. La división registra altos costos y malos resultados, con distancias de transporte que la hacen económicamente inviable. Sin embargo, desde hace algunos años se desarrolla un polémico proyecto estructural de conversión de mina de rajo a subterránea que ha tenido en pugna a la dirección de la empresa con los sindicatos.

La oposición argumenta que el cambio supondría una reducción dramática de trabajadores, con la terminación de alrededor de 3 mil puestos. Por dicha razón es que Hernán Guerrero, presidente del sindicato Nº 3 de Chuqui, ha hecho hincapié en la necesidad de explotar otras zonas del rajo y extender la producción de Quetena, un depósito cercano. Esto indudablemente significaría la postergación del proyecto subterráneo hasta el 2028 o, como declaró Guerrero al diario El Mercurio en agosto del año pasado, aplazaría la iniciativa por “cerca de una década”.



El presidente del directorio de Codelco, Óscar Landerretche, intentó zanjar el freno de la iniciativa subterránea por medio de instancias de discusión que denominó Mesas de Convergencia Técnica. A finales de marzo, se anunció un avance en el Proyecto Empalme Fases 46/49 que extenderá la operación superficial de Chuqui y se concentrará en la actual pared noroeste del rajo. La negociación fue respaldada por el operador de Luksic, Sergio Parada.

Fuentes señalan que el plan de Antofagasta Minerals es, precisamente, que el proyecto estructural subterráneo fracase. La postergación indefinida del cierre del rajo podría significar una pérdida de inversión cercana a los 5 mil millones de dólares, algo que acentuaría el colapso económico de Codelco.

En este sentido, el ejercicio de 2014 habló por sí mismo: los excedentes de la empresa cayeron un 22% en relación a 2013. Nelson Pizarro, quien dio nuevo aliento a la relación del directorio con el mundo sindical – atestiguan que nunca antes el dirigente Hernán Guerrero se había juntado a tomar café en la oficina del presidente de la corporación – atribuyó la baja experimentada en Codelco a una variación negativa en el precio del metal rojo.

No obstante, en opinión del Comité de Defensa y Recuperación del Cobre y otras fuentes consultadas por este medio, hay una intención clara de arruinar por dentro a la estatal. En esas condiciones, plantean, Antofagasta Minerals tendría todo a su favor.

Llamamos al Sindicato Nº 3 de Chuquicamata para consultar su opinión sobre una eventual privatización de Codelco bajo la dirección de Nelson Pizarro y las implicancias de retrasar el proyecto de mina subterránea, sin embargo su presidente Hernán Guerrero no contestó nuestros correos electrónicos.

LOS NEXOS INTERNACIONALES

Cierto día, cuando era senador, Jorge Lavandero se acercó a Ricardo Lagos para compartir su proyecto de reformas al Código Minero. “Jorge – le contestó el hombre de hablar pausado que saltó a la fama por desafiar a Pinochet con un dedo – el cobre no está en mi agenda”. Tiempo después, Lagos abordaba un helicóptero para visitar las instalaciones de la flamante minera Los Pelambres invitado por Jean Paul Luksic.

A sus casi 85 años y con el peso de haber sido condenado por “tocaciones” en un juicio express, convenido a sus espaldas por el abogado Matías Balmaceda – hoy defensor de los acusados en el caso Penta al lado de Julián López, el representante de las supuestas niñas abusadas en la Región de la Frontera – Lavandero recuerda esta anécdota con la vívida frescura de los años en que luchaba para detener el saqueo de los recursos naturales a manos de la gran minería.

Por cierto, el ahora presidente de Codelco, Pizarro, había recibido con los brazos abiertos al entonces candidato Lagos en Pelambres, dando una señal clara de que sus jefes apoyarían al gobierno entrante de la Concertación. El camino fue abierto por Jaime Andrade, socialista cercano a Andrónico Luksic que a la vez tiene amistad con Raúl Díaz, Eduardo Loyola y otros militantes del PS vinculados a la estructura de dinero y poder de la familia Nº 83 de Forbes.

Según Lavandero – el retirado parlamentario temucano que rechazó las presiones ejercidas por Barrick Gold para instarlo a votar a favor del Tratado Minero Chileno-Argentino – el PS chillanejo Eduardo Loyola, antiguo partidario de la lucha armada cooptado por Antofagasta Minerals, tuvo un papel importante en el envío de un maletín con 100 millones de pesos al ahora intendente de la Araucanía, Francisco Huenchumilla, como pago de la participación de éste en un “complot” para asesinar su imagen.

Testigos que señalan haber sido inducidos a mentir por la Fiscalía, un análisis que revela transcripciones adulteradas de testimonios y la declaración del ministro de la Corte de Apelaciones de Temuco, Sergio Toro, afirmando a un diario local que Lavandero “se echó a mucha gente poderosa encima” y que eso influyó negativamente en el Poder Judicial, son algunos de los antecedentes que el ex honorable bate a los cuatro vientos para alegar inocencia, pidiendo que se revise el proceso que lo llevó a cumplir tres años de presidio en la Cárcel de Alta Seguridad.


Resulta que para Lavandero también es indudable que Luksic guarda un apetito por las reservas de cobre que en este momento sólo puede explotar el Estado. “Bachelet tiene enquistados a todos los gerentes que él le puso en Codelco”, dice a El Ciudadano, agregando que el caso Caval dejó en evidencia las cordiales relaciones entre el magnate y la presidenta. El crédito a Sebastián Dávalos, opina, fue “un pago de servicios políticos a la madre”.

“Andrónico Luksic se consolidó en los gobiernos de la Concertación. Él junto a las multinacionales han financiado campañas presidenciales y transversalmente a diputados y senadores. Lo de SQM es una punta de iceberg al lado de esto”, enfatiza el ex demócratacristiano.

En la presentación del nuevo libro de Jorge Lavandero, “Asesinato de imagen”, realizada en la Sala Máster de la Radio Universidad de Chile a finales de marzo, que contó con la presencia de su director, el periodista Juan Pablo Cárdenas, uno de los ponentes leyó las duras frases de la contraportada de la investigación publicada por el diputado argentino Miguel Bonasso, titulada “El Mal”, que descompone la oscura red de contactos políticos de la canadiense Barrick Gold, responsable del desastre de glaciares en Pascua Lama, y en cuyo comité asesor internacional trabaja Luksic.



“¿Por qué el banquero Rockefeller condecoró a la presidenta Michelle Bachelet?”, dijo el orador, encendiendo una ola de aplausos estruendosos en el auditorio. Se mencionaba así el evento organizado por el Council of the Americas – nótese una vez más que la ex titular de Minería de Bachelet, Karen Poniachik, dirigía el programa de negocios de esa entidad – en septiembre de 2009, cuando la actual mandataria acomodó en su cuello la insignia de oro del foro empresarial patrocinado por Barrick, Exxon, Monsanto y principalmente su presidente honorario, David Rockefeller, cómplice de Agustín Edwards en el golpe de Estado de 1973.

Si miramos la historia veremos que la minera Anaconda Copper, de propiedad de la familia Rockefeller – y anteriormente de la dinastía europea de los Rothschild – controlaba enteramente la producción de Chuquicamata hoy proclive a la voraz codicia de los Luksic. El 11 de julio de 1971, dos años antes del putsch militar que derrocó a Salvador Allende, el Congreso aprobó por unanimidad el proyecto de reforma constitucional que recuperaba el patrimonio nacional del cobre en poder de Anaconda y otras dos compañías extranjeras, Kennecott y Cerro Corporation.

La expropiación perjudicó especialmente a Rockefeller, ya que cerca de dos tercios de las utilidades de Anaconda provenían de Chuquicamata. En 1976, la junta militar no se atrevió a modificar lo alcanzado por Allende y destinó a Codelco la administración de los yacimientos nacionalizados. En 1977, Anaconda fue adquirida por Atlantic Richfield Company (ARCO), y en 1986, ARCO traspasó sus minerales a Antofagasta plc., sociedad anónima abierta de la familia Luksic que cotiza sus acciones en la Bolsa de Valores de Londres.

Los Luksic están ligados a la familia Rockefeller a través de varios think-tanks. Uno es el ya mencionado Council of the Americas, al que Andrónico Luksic contribuye con gruesas sumas de dinero para “promover el desarrollo económico y social del Hemisferio Occidental”, como afirma su sitio web, aunque en realidad su función es ejercer un lobby permanente de la banca y la megaindustria de Washington en países de América Latina.

Otra entidad es la Comisión Trilateral, dedicada a reclutar a líderes del sector privado de Europa, Asia y Estados Unidos en torno a las ideas de la “interdependencia” global. Andrónico figuraba en su lista oficial de integrantes hasta 2012. Creada el mismo año en que Pinochet llegó al poder, de la mano del multimillonario David Rockefeller y el académico Zbigniew Brzezinski, la Comisión extiende sus redes en el mundo bajo la premisa de que la soberanía tradicional de los estados se debilita progresivamente, dada la injerencia que las multinacionales tienen sobre la política internacional. Al organismo se prohíbe entrar sin invitación.

Para aplicar contraste al cúmulo de informaciones entregadas en este reportaje, quisimos tomar contacto con Antofagasta Minerals y coordinar una cita con Andrónico Luksic. Conversamos con su secretaria y encargada de comunicaciones, y pese a insistir en que esperaríamos a su llegada desde Londres – se reunía con accionistas de la empresa en Europa – la respuesta fue tajante: el hombre por el que consulta no da entrevistas.

En Codelco rechazaron la posibilidad de que la estatal fuera privatizada, aunque al cierre de esta edición todavía no recibíamos una respuesta oficial desde el Ministerio de Minería.

Las cuentas secretas de Luksic
Un tema que en el último tiempo ha inquietado a Andrónico tiene que ver con la difusión de la denominada “lista Falciani”, una nómina de potenciales evasores de impuestos con cuentas no declaradas en la sucursal suiza del banco HSBC. En febrero, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) divulgó los nombres de a lo menos dos sociedades millonarias vinculadas al magnate y sus hijos.

Hace tres años, HSBC reconoció ante el Senado de Estados Unidos que permitió miles de transacciones provenientes del contrabando ilegal de armas, el tráfico de drogas y grupos terroristas, lo que le significó una multa de 1.900 millones de dólares, la más grande jamás impuesta a una institución financiera en el país del norte.

Aunque todavía se desconoce el origen de los fondos de Luksic – el SII ya ofició a su contraparte europea para recabar más antecedentes de esas y otras cuentas opacas a nombre de Álvaro Saieh y familiares de Don Francisco – el único lazo públicamente conocido entre el mandamás de Quiñenco y personas sospechosas de participar en negocios ilícitos como el narcotráfico, se dio estando a la cabeza del Banco O’Higgins.

En su directorio se hallaba el abogado Héctor Novoa Vásquez, hermano del ex senador y “recaudador de la UDI”, Jovino Novoa, condenado por delitos tributarios cuando todavía no existía una legislación que reprimiera el lavado de dinero. Novoa era representante legal de las empresas del colombiano Jesús Ochoa Vásquez, mafioso de la cocaína que en Chile operó utilizando la empresa de motores de Edgardo Bathich, socio de un hijo de Pinochet.
En 1997, el O’Higgins se fusionó con el Banco Santiago, el que más tarde fue absorbido por el Banco Santander. Esta última entidad es administrada ahora por Saieh con brazos en Colombia.

*Este reportaje fue publicado en la Edición Nº 163 del diario El Ciudadano.