9 may 2015

El gran desfile militar de Rusia boicoteado por Occidente

El desfile militar para conmemorar el 70 aniversario de la victoria en la Segunda Guerra Mundial, fue el más espectacular en la historia de la Plaza Roja en Moscú.

RedacciónBBC Mundo

9 mayo 2015

Rusia organizó un desfile militar sin precedentes en la Plaza Roja de Moscú para conmemorar el 70 aniversario de la victoria aliada sobre la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

El ejército rojo de la entonces Unión Soviética capturó a Berlín para marcar el fin de la guerra y para la Rusia moderna todavía representa un día de intensa emoción y significado histórico por el sacrificio de la nación.

A pesar de que se celebra una victoria aliada, muchos líderes de Occidente boicotearon el evento debido a la crisis en Ucrania y las acusaciones de que Moscú está armando a los rebeldes separatistas en el este de ese país.

Poderío militar

El desfile conmemora la toma de Berlín por el ejército rojo de la entonces Unión Soviética.

Más allá de la celebración, la ceremonia cuenta con un alto componente político y es un despliegue de la fuerza militar rusa.

Con las unidades militares vestidas en uniformes de la Segunda Guerra Mundial, miles de tropas más marcharon frente al Kremlin y, por primera vez, se desplegó en público armamento de la más avanzada tecnología.

De lo más destacado está el tanque de batalla blindado T-14 Armata con una torre armada controlada a control remoto y una cabina reforzada para la tripulación.

También desfilaron los RS-24 Yars, misiles balísticos intercontinentales con capacidad para tres ojivas nucleares.

En su discurso, el presidente Vladimir Putin rindió tributo al sacrificio de las tropas soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial.

También agradeció al "pueblo de Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos por su contribución a la victoria".

Sin embargo añadió: "En décadas recientes, lo principios internacionales de cooperación han sido cada vez más ignorados. Estamos viendo como la mentalidad de bloqueo militar está ganando impulso".

Las declaraciones hacen eco de las quejas hechas en el pasado por Putin sobre lo que llama los esfuerzos de EE.UU. y sus aliados de la OTAN de rodear a Rusia militarmente.


El aniversario tiene una intensa resonancia histórica y es el día más importante en el calendario ruso
.

Rusia mostró sus misiles balísticos intercontinentales RS-24 como parte de un despliegue de fuerza.
Fue un evento tanto tradicional, como militar y político.

Nuevas alianzas

No obstante la ausencia de representantes de EE.UU., Reino Unido y otros países de la Unión Europea, el presidente de China, Xi Jiping, fue el invitado de honor.


El presidente de Cuba, Raúl Castro, fue uno de los líderes mundiales que asistió a la celebración.

Una columna de tropas chinas desfiló en Moscú por primera vez en la historia, en señal del acercamiento entre el gobierno del presidente Vladimir Putin y Pekín y que envía el mensaje que Rusia tiene otras alianzas y poder arreglárselas sin la cooperación de Occidente.

Xi entregó medallas a los veteranos rusos que ayudaron a China a derrotar a Japón. Pero, además de simbolismo, el presidente chino también firmó pactos comerciales con Putin y ambos países acordaron desarrollar una ruta comercial a lo largo de la antigua ruta de la seda e incrementar los préstamos chinos a firmas rusas.

Entre otros dignatarios también se encontraban el presidente de Cuba, Raúl Castro, el presidente de India, Pranab Mukherjee, y el secretario de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

Otros desfiles militares a menor escala se realizaron en Ucrania y otras ciudades, incluyendo Sebastopol, en Crimea.

El viernes, Polonia organizó una ceremonia alternativa para aquellos líderes que rehusaron ir a Moscú.

Al evento asistieron los presidentes de varios países, incluyendo Bulgaria, República Checa, Estonia, Lituania, Rumania y Ucrania.

En un discurso a la congregación, el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, describió el desfile de Moscú como una "parada cínica".

2,4 millones de españoles aseguran no poder pagar los medicamentos

El Ministerio de Sanidad pregunta por primera vez si se ha dejado de tomar un fármaco recetado por el médico por ser caro
“O como o tomo las pastillas, me dijo mi paciente”

ELENA G. SEVILLANO Madrid 9 MAY 2015 -



El 5,2% de los encuestados en el Barómetro Sanitario, el gran sondeo anual con la que el Gobierno escucha la opinión de los ciudadanos sobre la sanidad pública, aseguran no poder pagar alguno de los fármacos que les ha recetado un médico. Si se extrapola el porcentaje, resulta que 2,4 millones de españoles tienen dificultades para hacer frente a sus tratamientos médicos. Es la primera vez que el barómetro, elaborado por el Ministerio de Sanidad y el CIS, pregunta por esta cuestión: “En los últimos doce meses ¿ha dejado de tomar algún medicamento recetado por un/a médico/a de la sanidad pública porque era muy caro?”

El número de respuestas positivas no es ninguna sorpresa para organizaciones como Cruz Roja, que durante la crisis ha hecho un llamamiento excepcional para ayudar a personas afectadas por la crisis en España. Entre las necesidades básicas que intenta cubrirla campaña están los suministros (luz y agua), los alimentos... y los medicamentos. El 35% de los 2,4 millones de personas que atiende Cruz Roja en España no puede afrontar gastos médicos como la compra de fármacos. Bien porque ya no están cubiertos por la Seguridad Social o por el copago, según el Informe sobre vulnerabilidad social presentado a finales del año pasado.



La reforma sanitaria que puso en marcha el Gobierno en 2012 cambió el sistema de pago de los medicamentos y excluyó más de 400 de la financiación pública (el llamado medicamentazo) para tratar de reducir la factura farmacéutica. Por primera vez, los pensionistas empezaron a pagar un 10% de su coste y se modificaron las aportaciones del resto de ciudadanos en función de su renta.

Los expertos en salud pública y economía de la salud llevan desde entonces reclamando un estudio del impacto de la reforma. “Que sepamos, no se ha evaluado la reforma”, señala Juan Oliva, expresidente de la Asociación de Economía de la Salud. “No sabemos si esos fármacos que se dejan de tomar son para dolencias leves o enfermedades crónicas o cómo está afectando a las personas con las rentas más bajas”, añade. El Ministerio de Sanidad reconoce carecer de una evaluación, y asegura que la pregunta en el barómetro no tiene ese objetivo, sino responder a una propuesta que hizo la OCDE a sus miembros en 2005. “Ocho países ya lo han preguntado a sus ciudadanos y salen datos similares a los de España”, añade.

Sanidad defiende la reforma sanitaria de 2012 y cree que el nuevo copago farmacéutico es “más justo” porque se aporta en función de la renta. “Los parados de larga duración ahora no pagan nada”, señala una portavoz.

El problema, como explica el farmacéutico de Farmamundi José María Torres, es que hay muchas personas sin ingresos que no entran en esa categoría y que tienen que aportar el 40% del precio de los fármacos. Cuenta el caso de una mujer con dos hijas pequeñas, separada, que acudió a su farmacia en un pueblo gallego de 2.000 habitantes a comprar un fármaco para la anemia. Costaba 15 euros, y dijo que no podía pagarlo. “Para que te consideren parado de larga duración tienes que haber trabajado, recibir prestación de desempleo, después el subsidio, y cuando ya no tienes nada, pasas a tener fármacos gratis. Esta mujer no tenía ingresos, pero no había trabajado antes”, explica.

“Para un médico es una situación tremenda que un paciente te diga que no puede pagar un medicamento que le recetas”, asegura José Luis Quintana, médico de familia de un centro de salud de Getafe (Madrid). No le ha ocurrido muchas veces, pero recuerda a un hombre colombiano, trabajador de la construcción de 50 años, que había perdido el empleo y, con él, el derecho a la asistencia sanitaria tras la reforma de 2012. Había sufrido un infarto y era diabético. “Mire, yo esto no me lo puedo comprar, me dijo”. Le derivó a la trabajadora social del centro y cree que su situación se solucionó.



“Ya es habitual que los pacientes me planteen si cuesta mucho lo que les estoy recetando”, señala Paulino Cubero, médico de familia en un centro de salud de Carabanchel (Madrid). A veces, añade, lo hacen directamente en la consulta, tras el diagnóstico. “Me piden que les busque la alternativa más barata”. Otras, van a la farmacia a comprar lo recetado y, al enterarse del precio, se marchan con las manos vacías y vuelven al centro de salud para pedirle al médico otra opción. “Los problemas surgen con los tratamientos de larga duración”, explica Cubero. Y afecta más a personas jóvenes, o desempleados o con empleos precarios, añade.

“En primaria estamos acostumbrados a buscar siempre la opción más barata, pero en las urgencias a veces recetan antiinflamatorios o analgésicos más caros. Hay pacientes que esperan dos o tres días a que les hagamos la receta para no tener que adelantar el coste en la farmacia, y son personas que salen de la urgencia, que están malos”, añade.

El Ministerio de Sanidad asegura que el 62% de los fármacos financiados cuestan menos de dos euros y que no le constan quejas o advertencias formales de las comunidades autónomas ni de sociedades científicas o asociaciones de pacientes.

Uno de cada cuatro médicos percibe que sus pacientes han dejado de tomar medicamentos por motivos económicos, según una encuesta realizada en 2013 por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

http://politica.elpais.com/politica/2015/05/08/actualidad/1431107540_198648.html

Un incendio para borrar las huellas de la explotación en Buenos Aires

Queman delante de la policía el taller clandestino en el que murieron dos niños

CARLOS E. CUÉ / ALEJANDRO REBOSSIO Buenos Aires 7 MAY 2015 -


Incendio en el taller textil clandestino en Buenos Aires. / RICARDO CEPPI

Primero llegó la denuncia de los vecinos de los talleres clandestinos en los que se explota a miles de personas en Buenos Aires. No pasó nada. Después, la semana pasada, en uno de esos talleres murieron dos niños, de 7 y 10 años, atrapados en un incendio. Murieron abrazados con su perro al lado. Era imposible salir: todas las ventanas estaban tapiadas, y en la única salida había una persiana, una reja y una puerta. Se armó un cierto escándalo mediático, pero tampoco pasó nada. Más tarde llegó el lamento del Papa, que nació y vivió en este mismo barrio, Flores, a pocas manzanas de la esquina en la que murieron los críos, hoy decorada con pintadas de “basta de trabajo esclavo”, “ni un pibe menos”, “esta ropa huele a muerte”.



Y ayer por la tarde, con la policía en la puerta teóricamente custodiando el taller, alguien logró incendiarlo de nuevo, esta vez por completo, en un aparente intento de borrar pruebas. “Eso es que detrás de esto tiene que haber una marca importante, si no, no se tomarían la molestia”, se indigna Omar Ruiz, un vecino que lleva años denunciando estos talleres a través de la organización La Alameda, que dirige el concejal Gustavo Vera.

Este grupo ha denunciado a 113 marcas importantes de ropa como beneficiarias de este trabajo esclavo, entre ellas Adidas, Puma y Zara, que rechazan estar involucradas. Los agentes que estaban en la puerta custodiando el taller se hicieron los sorprendidos. ¿Cómo ha podido pasar esto con ustedes delante?, le preguntaron a uno. “Y, yo qué sé, nunca se sabe”, se encogió de hombros. Aunque llegaron dos coches de bomberos, el taller quedó totalmente abrasado y será difícil encontrar pruebas entre los restos.

La Alameda denuncia que la policía está en connivencia con los dueños de los talleres, solo eso explica que no los desmantelen pese a estar identificados. También acusa de inacción al Ayuntamiento de Buenos Aires. Cuando entran en alguno que logran desmantelar, el panorama que encuentran es desolador, explican el activista Omar y su hija: catres apilados, cuchitriles donde viven hasta 20 familias en casas pensadas para una sola. Prácticamente no salen, trabajan sin parar dominados por sus patrones, que les suelen retirar los documentos. Suelen ser casi todos inmigrantes irregulares.


Una ONG ha denunciado a 113 marcas importantes de ropa como beneficiarias de este trabajo esclavo, entre ellas Adidas, Puma y Zara

Omar explica que su abrigo de marca cuesta en el mercado 300 euros. Sin embargo, al trabajador que lo hace en uno de estos talleres le pagan 1,50 euros la pieza. En un bar en la misma calle, mientras arde el taller, se oye a un argentino negociando por teléfono: “Tengo 800 camperas [chaquetas], son buenas, tienen la etiqueta de Zara y todo, es un buen negocio”.

En estos centros clandestinos, hasta 3.000 en toda Buenos Aires, dominados por surcoreanos pero con trabajadores en su mayoría bolivianos, se fabrica de todo: piezas buenas de marcas importantes, falsificaciones, y también ropa sin marca. En este país la ropa es muy cara y se ha convertido en un gran negocio.

Se vende en La Salada, el mayor mercado negro de América, y también en la avenida Avellaneda, a menos de 400 metros de los talleres, donde hay más de 2.000 locales y 800 manteros. Toda una industria. Por eso se colocan aquí, tan cerca, en un barrio residencial donde es más fácil ocultar talleres dentro de casas aparentemente normales. La historia de explotación continúa, las huellas del último escándalo ya se han borrado y ahora solo queda esperar al próximo.

Detenido uno de los cerebros de la desaparición de los 43 estudiantes

MATANZA DE ESTUDIANTES EN IGUALA 

El subdirector de Policía de la ciudad mexicana en la que raptaron a los jóvenes fue atrapado en una lujosa urbanización
JUAN DIEGO QUESADA México 8 MAY 2015 -


Salgado Valladares, policía acusado del secuestro de los estudiantes

Uno de los supuestos cerebros del secuestro y asesinato de los 43 estudiantes en el sur de México fue detenido este jueves en un lujoso club de golf. Francisco Salgado Valladares, quien fuera subdirector de la Policía de la ciudad de Iguala esa noche del 26 de septiembre de 2014, fue quien dio la orden de raptar a los muchachos de la escuela de Ayotzinapa. Según la investigación oficial, este policía corrompido por el dinero del narcotráfico entregó a los jóvenes a unos sicarios, que se encargaron de ejecutarlos de madrugada en un lugar fantasmal, un vertedero solitario entre las montañas.

Las fotos que han trascendido de Salgado Valladares tras su detención son las de un hombre hosco, con barba de chivo y unas fosas nasales tan abiertas como la boca de un pez fuera del agua. La Policía Federal lo detuvo en una urbanización con jacarandas y carritos de golf en Cuernavaca, una ciudad a una hora de la Ciudad de México. El hombre, de 41 años, ha estado estos meses oculto en casas de familiares en los estados de Guerrero y Morelos, donde finalmente le han echado el guante. En el momento de la detención acudía a una reunión a bordo de un coche sin matrícula. Llevaba encima cartuchos para un fusil Ak-4, según información oficial.

Caído Salgado, las autoridades tienen todavía la tarea de detener a quien fuera el jefe máximo de la corporación policial de esa ciudad coptada por el narcotrafico, Felipe Flores Velázquez. Era su jefe. Entre uno y otro al mando de una cuadrilla de policías corruptos propagaron el terror esa noche. El ahora detenido está acusado de recibir 600.000 pesos (unos 42.000 dólares) mensuales del operador financiero del grupo criminal Guerreros Unidos. Este cartel sembró el monte que rodea Iguala de cadáveres de gente que se opuso a sus negocios y controlaba el Ayuntamiento a través del alcalde, José Luis Abarca, y su esposa.

El día de la desaparición, la mujer protagonizaba un acto que debía de servirle como trampolín para convertirse en la siguiente alcaldesa del municipio, en una suerte de sucesión dinástica. Los encargados de la seguridad del evento, como Valladares, tuvieron la orden de frenar a los estudiantes, a menudo reivindicativos y molestos para la autoridad municipal. Eran un incordio para la futura política. Los jóvenes que se preparaban para ser maestros rurales acabaron ese día siendo tiroteados por los agentes. Tres de ellos (y otras tres personas no involucradas) murieron en esas primeras horas. 43 fueron subidos a coches policías y llevados a distintos puntos de la ciudad. Desde entonces no se les volvió a ver.


El basurero de Cocula, donde mataron a los estudiantes / SAÚL RUIZ

Las autoridades, en base a la declaración de los más de 100 detenidos, entre ellos los probables responsables materiales (jóvenes veinteañeros que querían hacer carrera en el mundo del narco), consideran que los sicarios los ejecutaron y quemaron en una pira. Los restos calcinados fueron lanzados a un río en bolsas de basura. Un buzo encontró una de ellas con unos huesos que pertenecen a uno de los estudiantes. Es el único identificado por el momento. El resto de piezas óseas halladas, debido a su alto grado de deterioro, no han podido ser analizadas.


Las familias de los estudiantes reniegan de la versión oficial y señalan que tienen pruebas de que el ejército mexicano está involucrado en la masacre.

El atemorizante significado de los peluches en los taxis en Honduras

"Yo tenía un peluche pero lo tuve que quitar del carro porque se andaba regando el rumor de que los que llevaban peluches estaban ligados a ciertas maras".
Lorena ArroyoBBC Mundo, @bbc_arroyo

8 mayo 2015
En los últimos meses, se popularizaron los peluches en los taxis y microbuses de Tegucigalpa.
Alexander, un taxista que lleva 22 años trabajando frente al volante en las calles de Tegucigalpa, se refiere así a un rumor que circula en las últimas semanas en la capital de Honduras, el país más violento del mundo.

Según se difundió por el boca a boca y en las redes sociales, los aparentemente inocentes muñecos que lucen algunos taxis y microbuses son en realidad una señal a las pandillas; una especie de luz verde por la que indican que no han pagado extorsión pero que permiten que asalten a sus ocupantes.

Y pese a que la policía lo desmiente, este tipo de rumores llega incluso a modificar las costumbres de muchos hondureños.

"Se miraba bonito y empezamos a usarlo como hobbie: un oso, un mono, un hombre araña, Supermán... cada quien ponía lo que quería. Pero, ya después de los rumores, que puede correr peligro la vida de uno, poco a poco lo hemos ido dejando", le explica Alexander a BBC Mundo.

El rumor que vincula a los peluches con las maras ha sido desmentido por la policía.

En su caso, adornó con un peluche la parte delantera de su vehículo durante más de medio año, pero decidió quitarlo cuando se dio cuenta que la gente no quería subir porque se decía que "el mono pertenecía a la MS (Mara Salvatrucha) y el oso a otra banda rival".

Sin embargo, la policía descarta ese vínculo.

"Hemos logrado investigar y hemos conseguido establecer que esto es completamente falso", le dice a BBC Mundo el portavoz de la policía hondureña Leonel Sauceda, quien achaca el rumor a una campaña de "desinformación con el propósito de generar algún miedo en la población".
El rumor del pelo negro

El temor provocado por los peluches revela una realidad: la del miedo de la sociedad hondureña a la violencia de las pandillas que se formaron a principios de los 90 por miembros de las maras deportados de Estados Unidos.

Otro de los rumores relacionado a las pandillas de los últimos tiempos decía que las mujeres debían teñirse el pelo de negro.
De hecho, no es único: han circulado otros que se refieren a los colores en los que se debe vestir o al tipo de calzado que debe usarse para no molestar a ciertas pandillas, e incluso uno relativo al color del pelo que parece haber calado hondo entre la población.

Según un periodista del diario local La Tribuna que prefirió no ser identificado, en aquella ocasión se decía que había una alerta de la Mara Salvatrucha de que no querían ver a mujeres con cabello rubio o tintes en la zona de los mercados populares de Comayagüela, en la capital, porque eso significaba que eran miembros de la pandilla rival,"Los Chirizos".

Pero, también en este caso, la policía asegura que se trataba solo de un bulo.

"Había personas que se estaban prestando a decir ese tipo de cosas, que las mujeres no deberían ingresar en el área de los mercados pintadas de castaño o color rojo porque su vida corría peligro. Pero no es cierto", sostiene el portavoz de la policía nacional.

Sin embargo, el miedo provocado por el rumor llevó a muchas mujeres que frecuentaban esa zona de la capital disputada por las dos bandas rivales a la peluquería para teñirse el pelo de negro azabache y evitar posibles reprimendas.
Siete taxistas muertos al mes

Pero además del miedo de la población, el rumor de los peluches también revela otra realidad: la de las extorsiones que deben pagar muchos taxistas y conductores de transporte público a las bandas para poder operar con normalidad.

Los reportes de ataques a conductores y empresas de transporte son comunes en la prensa hondureña.

De hecho, según un informe del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), "en los últimos años el oficio de taxi se ha convertido en Honduras en una ocupación de alto riesgo para quienes la ejercen, ya que tienen que exponer su vida a cualquier hora del día".

Los últimos datos publicados por ese organismo en octubre de 2014 hablaban de 220 muertes violentas de taxistas en los 34 meses anteriores, un promedio de siete al mes.

La mayoría de conductores muertos, según ese informe, primero fueron extorsionados por una o más pandillas, que les exigían el pago de miles de lempiras -el denominado "impuesto de guerra"- para poder trabajar.

De ello da buena fe el taxista Alexander. En la compañía que trabaja, que cuenta con 38 vehículos, les han extorsionado hasta en siete ocasiones, lo que, asegura, debe sumarse a las "cuotas" que pagan a cuatro maras diferentes.
"Impuesto de guerra"

"Precisamente nos acaban de extorsionar a nosotros. Nos pidieron 70.000 lempiras (más de US$3.100) y tuvimos que pagarlo porque aquí no se sabe: es posible que sea un grupo pequeño o que realmente sea una banda como la MS13, la Pandilla 18, los "Chirizos"...", le dice a BBC Mundo.

"Nos habían pedido 100.000 lempiras (más de US$4.500), pero lo acabaron bajando a 70.000. Es como si fuera una pulpería, un supermercado. Aquí a uno le extorsionan y se puede negociar con ellos", lamenta el taxista al señalar que a uno de sus compañeros lo mataron, a otro lo mandaron al hospital con una herida de bala y a un tercero lo secuestraron para pedir un rescate.

Ser taxista es una de las profesiones más arriesgadas de Honduras.

Relatos como los de Alexander no son raros en Honduras, donde es frecuente ver en los diarios informaciones de ataques de bala a taxis y minibuses, muertes de conductores e incluso incendios a autobuses, supuestamente por no pagar el denominado "impuesto de guerra".

"Un tiro aquí en Honduras solo vale 10 lempiras (menos de US$0,50) y para tratar de eliminarle a uno le meten dos, tres tiros para que pagues una cuota", apunta Alexander quien señala que en su país las bandas prácticamente extorsionan a todos los negocios.

Y con tantos pagos de extorsiones, señala, tener beneficios es complicado.

"Aquí uno tiene que pagar para trabajar y tiene que pagar para que lo dejen vivir. Es difícil. Cualquier trabajo aquí es o pagas o mira a ver qué haces. Por eso, muchos se van para el extranjero; prefieren morir en el camino yendo a EE.UU. porque aquí los tienen amenazados", concluye.

"Amenazas a diario se reciben", coincide otro taxista, Manuel Humberto Motiño, de City Tour Taxis en Tegucigalpa, que en declaraciones a BBC Mundo señala que el trabajo de los conductores cada vez se ha vuelto más complicado.

"Es un juego de azar o juego de lotería de acuerdo a la violencia que se vive. Es como si estuviéramos en Irak, que no se sabe cuándo nos van a bombear".