1 jul 2015

Ayotzinapa: la CIDH advierte que el Ejecutivo no respondió al 47% de sus peticiones

A cuatro meses de iniciar investigaciones, los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informaron que el gobierno federal aún no responde a 47% de las diligencias que han solicitado, entre las que se encuentran lasentrevistas con miembros del 27 Batallón del Ejército instalado en Iguala, Guerrero, donde desaparecieron 43 normalistas de la Normal Rural de Ayotzinapa el pasado 26 de septiembre.

GermanCanseco





Hasta el momento no han tenido una negativa oficial sobre un encuentro con miembros del Ejército, pero sólo les informan que las autoridades siguen valorando la posibilidad, pero lo que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) “señala con preocupación el retraso de esta decisión”.
Aunque los sobrevivientes del ataque señalan la participación de miembros del Ejército, los expertos buscarán esa información con otras personas pues, “la solidez de nuestras informaciones no se ven dañadas, porque hay otras fuentes de información”, dijo Francisco Cox, uno de los integrantes del grupo.
En conferencia de prensa informaron que, hasta el momento, 40 detenidos presuntamente relacionados con la desaparición de los estudiantes denunciaron que fueron torturados durante la detención, el traslado y en la estancia en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), por lo que los jueces deben tomarlo en cuenta para la investigación.
Como parte de las investigaciones con los detenidos, el GIEI entrevistó a José Luis Abarca, ex presidente municipal de Iguala, y su esposa, María de los Ángeles Pineda, en la última semana de mayo, pero los expertos evitaron dar a conocer detalles de las conversaciones.
Otro de los avances, dijo Ángela Buitrago, es que la procuradora Arely Gómez aceptó tener un encuentro con los padres de los 43 estudiantes desaparecidos. Aunque no hay una fecha concreta, es una buena noticia que se restablezca el diálogo con la titular de la PGR, afirmó la experta.
El grupo reveló, además, que Julio César Mondragón, el estudiante cuyo cuerpo apareció desollado horas después del ataque contra normalistas, fue torturado antes de fallecer.
“En la autopsia, en las evidencias científicas señalan que hay lesiones pre mórtem que son de tortura, obviamente. No hay otra explicación que causen las graves fracturas craneales que tenía o que cause el hematoma al pulmón”, dijo Carlos Beristain, uno de los expertos.
Sobre lo ocurrido el 26 y 27 de septiembre, los expertos señalaron que los estudiantes no “planificaron previamente” la visita al centro de Iguala, pues solo habían acordado salir a botear para obtener dinero y autobuses para asistir a la marcha del 2 de octubre. “La decisión posterior de ir a la central de autobuses se debió a circunstancias del momento no previstas de antemano”, informaron los expertos.
Investigación dispersa
Hasta el momento, el gobierno Federal a través de la Procuraduría General de la República (PGR), solo ha respondido a 30% de las solicitudes de información de manera completa y 24% de forma parcial.
Además, la fragmentación de las evidencias también dificulta la investigación, toda vez que los expedientes y las evidencias se encuentran en distintas partes del país; sumado a que elementos de las escenas ni siquiera han sido resguardados, como es el caso de los autobuses comerciales en los que viajaban los estudiantes, que fueron reparados y continúan operando en las empresas de transporte, dijo Carlos Beristain.
Tras el señalamiento de los expertos sobre la dispersión de expedientes, la procuradora Arely Gómez se comprometió a recibirlos para que el GIEI “colabore con sus criterios en la valoración y tipificaciones de los delitos cometidos en las 6 causas abiertas que corresponden a 15 procesos en Tamaulipas, Morelos y Guerrero.
El grupo informó que durante el mes pasado se hicieron diversas diligencias en los establecimientos policiales, el basurero de Cocula, el río San Juan y una casa de seguridad, entre otros lugares del estado de Guerrero.
También hizo una nueva inspección de los sitios en donde se cometieron los ataques en la ciudad de Iguala. Dichas acciones se llevaron a cabo junto con peritos del Grupo, expertos en criminalística de campo y planimetría.

30 jun 2015

CHANTAJE POLITICO DE LA TROIKA

 ENFRENTADO AL VENCIMIENTO CON EL FMI Y A LAS PRESIONES EUROPEAS, TSIPRAS MANTIENE EL DESAFIO GRIEGO

“No creo que nos quieran sacar del euro”

En las puertas del default, los dirigentes de la Unión Europea se cruzaron con el primer ministro Alexis Tsipras. Amenazan con el infierno a los griegos si votan contra el ajuste en el referéndum del domingo. Tsipras asegura que el No permitirá negociar.
 Por Eduardo Febbro

Página/12 En Francia

Desde París

Un montón de gatos peleando adentro de un corralito, acusándose amenazadoramente, recurriendo a expresiones poco virtuosas o a chantajes políticos dignos de matones, los dirigentes de la Unión Europea (UE) dieron un espectáculo calamitoso cuando se trató de enfrentar el coletazo de la crisis griega. La famosa y alabada cultura del consenso voló en mil pedazos. Hasta quienes no tienen ni el más lejano atisbo de legitimidad hicieron de Grecia un blanco de dardos envenenados. Ese fue el caso del actual presidente de la Comisión Europea, el ex primer ministro de Luxemburgo Jean-Claude Juncker, supremo comandante de los paraísos fiscales y artífice de unos de los mayores montajes financieros para vaciar la plataforma fiscal de sus socios europeos. En una conferencia de prensa respaldada por una escenografía patética, la imagen de las banderas de la Unión Europea y de Grecia, Juncker dijo que, después de todos los esfuerzos que hizo, se sentía “traicionado”. Juncker lamentó que “el aliento de compromiso haya sido roto de forma unilateral con la voluntad griega de organizar un referéndum”. Visiblemente, los dirigentes del bloque de países democráticos más importante del planeta le tienen miedo al ejercicio democrático. Como si hubiese un lazo indestructible entre el ajuste y la pertenencia a la UE, el presidente de la Comisión dijo incluso que “un No en el referéndum, sea cual fuere la pregunta, significaría que Grecia le dice no a Europa. Todos considerarán que eso significa que Grecia quiere apartarse del euro”. Así que los electores griegos ya lo saben: si desean formar parte de la UE y del euro, tienen que decir Sí a nuevos recortes, más ajustes, más hambre y más precariedad.
El primer ministro griego desdramatizó anoche ese abismo retórico cavado por sus socios europeos. Alexis Tsipras dijo: “No creo que nos quieran sacar de la Eurozona, el coste de la salida de un país europeo sería enorme”. Este martes 30 de junio el default está a las puertas de Grecia. Se vence el plazo para que Atenas pague al Fondo Monetario Internacional 1600 millones de euros. El tema, urgente, desapareció por un momento de la agenda. Los actores políticos e institucionales no hicieron más que acusarse los unos a los otros y chantajear a los griegos sin que nada desbloquee la situación. Sobre el pago de esa deuda, Alexis Tsipras dijo que se “pagará si para entonces logramos un acuerdo viable, mi teléfono está siempre encendido”. El ministro alemán de Finanzas dejó entrever que Grecia no efectuaría ese reembolso. Una nube de incertidumbre. Tal vez los europeos estén apostando a que, con la victoria del Sí, Tsipras renuncie y sacarse así de encima lo que el Eurogrupo considera como una anomalía: un rebelde que sigue al pie de la letra sus promesas electorales y que desafía a un club de obedientes falsificadores de las voluntades populares. El jefe de gobierno, en todo caso, entreabrió la puerta a una renuncia: “Respetaremos el resultado del referéndum cualquiera sea, pero no los llevaremos a cabo si gana el Sí (..) no seré primer ministro toda la vida, ocuparé este puesto mientras la gente quiera”. Igualmente dejó claro que cree que triunfará el No y que eso servirá “para reforzar la posición del gobierno griego en las negociaciones”.
Los eurodirigentes dejaron en manos de Juncker la tarea de presentarse como el escudero del gran rey, sin que, en sus respectivas posiciones, ninguno variara el contenido final del mensaje, muy bien ilustrado con las declaraciones del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien afirmó que si gana el No en el referéndum “habrá incluso menos espacio para las negociaciones”. Esa ha sido la “narrativa” elaborada por los presidentes, jefes de gobierno o ministros de Economía de la Zona Euro: asustar a los griegos con una exclusión. La canciller de Alemania, Angela Merkel, remitió todo el peso de la crisis al gobierno griego. Para Merkel, Tsipras detenta la entera responsabilidad de salir de la crisis y fue él quien se encerró en un camino sin salida tras rechazar la “generosa oferta” que le hicieron las instituciones europeas. La responsabilidad alemana en este revuelo es aplastante y recae, sobre todo, en el ministro de Economía, Wolfgang Schäuble. Como lo revela la prensa europea, fue él quien, en las reuniones del Eurogrupo, impuso su línea: “La credibilidad de la Zona Euro” es más decisiva que “su integridad”. Por consiguiente, griegos afuera, sobre todo Alexis Tsipras, un cuerpo por demás extraño dentro de ese grupo unido por una biblia financiera pero sin ningún proyecto político común. Más moderado que JeanClaude Juncker, el presidente François Hollande, proyectó a su país como un posible mediador en todo momento: “Francia –dijo Hollande– está siempre disponible” para que “el diálogo pueda recomenzar”.
Sin embargo, la oferta está atada a una severa condición: “Todo dependerá de la respuesta que los griegos den al referéndum que se les propone”. En lo concreto, si los griegos dicen No resultará imposible volver a la mesa de negociaciones. Con otras palabras, con una retórica envuelta como un caramelo, Hollande dice lo mismo que sus socios. El presidente francés argumenta que no se trata de saber si el Sí le gana al No, o viceversa, en el referéndum, sino de saber si “los griegos quieren permanecer en la Zona Euro” o si “corren el riesgo de salir”. Al igual que los demás jefe de Estado o de gobierno de la UE, el presidente francés cargó la culpa sobre los hombros de Tsipras. La lógica de Hollande es la siguiente: la convocatoria a un referéndum es “una elección soberana”, pero cuando optó por organizarlo fue el gobierno griego quien decidió “interrumpir las negociaciones en curso”. No puede quedar más claro: el sistema financiero vota por el Sí y los griegos deben hacer lo mismo si no desean perder su lugar en el seno de la Unión Europea. No existe ninguna posibilidad. El europaraíso o el infierno de la exclusión. Sí a la negociación, pero sólo en los términos que la UE plantea. La democracia se acaba cuando las bolsas tiemblan. Las de Europa conocieron una jornada hacia abajo: Madrid, París, Londres, Frankfurt o Milán cerraron con pérdidas que oscilan entre el 3 y el 5 por ciento.
En contra de la euronarrativa, el jefe del gobierno griego, partidario del “No”, dijo que la negativa le daría al país más fuerza: “Cuanto más grande sea la participación y la opción del No, más fuerte será nuestra posición en la negociación”. El objetivo de Tsipras y Syriza es totalmente opuesto al de la Europa financiera: para el conjunto del eurogrupo (países de la zona euro) el “No” en el referéndum es el fin de toda posibilidad de negociación. Para Tsipras, es todo lo contrario. “Tengo la sensación –dijo– de que la línea de las instituciones es asustar, no quieren el No en el referéndum. Y nuestra línea es que la votación suponga la continuación de la negociación con más fuerza para nosotros sin cargar más a los pobres.” Tsipras respondió a sus amenazantes amigos con una escenografía muy oportuna: anoche dio una entrevista en la televisión pública ERT. Todo un símbolo. La ERT había sido cerrada hace dos años en virtud de un plan de compresión de gastos adoptado por el gobierno neo conservador del primer ministro Antónis Samarás. El Ejecutivo de Tsipras volvió a abrir el canal hace un par de semanas y la respuesta del dirigente griego salió de esas antenas. El responsable del Ejecutivo explicó también los resortes del fracaso. Según explicó, “las instituciones (FMI, Banco Central Europeo, Comisión Europea) presentaron al Gobierno una propuesta del tipo todo o nada, y un plazo de 48 horas para aceptarla. Ese ultimátum no coincide con los valores de la UE”. No se le puede negar a este representante de una nueva corriente política una capacidad de respuesta fulminante. El primer ministro alegó que “las dificultades no son decisión nuestra, sino que se deben a que algunos quieren impedirle a un pueblo que decida”.
Las escasas palabras reconfortantes que recibió el pueblo griego vinieron de Estados Unidos. Dos premios Nobel de Economía, uno en una entrevista publicada por el Time y el otro en su crónica de The New York Times, respectivamente Joseph Stiglitz y Paul Krugman, calificaron a los europeos de “irresponsables”. Stiglitz considera que los acreedores de Grecia tienen “una responsabilidad criminal en el caos actual” mientras Krugman aconseja a los griegos que voten No en el referéndum del próximo domingo. Paul Krugman escribe: “La troika está exigiendo que el régimen político de los últimos cinco años continúe indefinidamente. ¿Dónde está la esperanza? Las implicaciones políticas de un voto positivo serían muy inquietantes”. La síntesis de esta puja que ahora afecta a uno de los pulmones del sistema mundial es de un irrevocable cinismo. De paso por París, el ex embajador argentino en Francia, Archibaldo Lanús, la expuso así: “Cuando un país no puede pagar, a eso se le llama default. Luego se obliga a ese mismo país a llevar a cabo una política de ajustes. Cuando un banco quiebra, a eso se le llama una crisis sistémica. Luego, a ese mismo banco, se le prestan cientos de millones de euros que pagan los contribuyentes”.
No hay lógica, piedad humana o responsabilidad colectiva que rompa la coalición financiera alineada con el ajuste y contra voto popular. Sus prerrogativas bancarias no soportan que la cuna de la democracia las ponga en tela de juicio. Democracia liberal o nada. La idea de “compatriotas europeos” de Grecia no existe. Un puñado de democracias occidentales prefiere ver afuera a uno de los suyos antes que disgustar al FMI o los bancos.

LA CORTE ESTADOUNIDENSE APROBO UNA POLEMICA INYECCION LETAL

PENA DE MUERTE COMO "SOLUCION"

Un fallo para la prehistoria

El Tribunal Supremo de Estados Unidos consideró constitucional la aplicación de midazolam como sedante previo a la ejecución. La droga desató la polémica porque tuvo fallas en al menos un caso anterior. El fallo fue dividido.
Las ejecuciones en las que se siente dolor fueron comparadas con métodos bárbaros como el de la hoguera.

La Corte Suprema de Estados Unidos avaló el uso de inyecciones letales con midazolam, un controvertido sedante que supuestamente deja insconsciente al condenado a muerte, pero que en tres ejecuciones recientes provocó un sufrimiento prolongado a los presos antes de morir. Con cinco votos a favor y cuatro en contra, los jueces del Tribunal Supremo estadounidense consideraron que el sedante midazolam puede ser utilizado en ejecuciones sin que esto suponga una violación de la prohibición constitucional de aplicar “castigos crueles o inusuales”.
El sedante había sido utilizado en 2014 en ejecuciones en Arizona, Ohio y Oklahoma. Cuatro presos condenados a muerte en Oklahoma habían presentado una demanda contra el uso de ese sedante, después de que en abril de 2014 el condenado Clayton Lockett tardara más de 43 minutos en morir.
Lockett se despertó durante la ejecución y comenzó a moverse y hablar después de que un médico tuviera dificultades para insertarle una aguja para administrar las otras dos drogas que le causaron la muerte.
Los abogados de los condenados argumentaron que hubo otras ejecuciones fallidas con la misma droga en Ohio y Arizona. Estas ejecuciones renovaron el debate sobre la pena de muerte en Estados Unidos, permitida en 31 de los 50 estados. La pena de muerte está abolida en 19 estados y el Distrito de Columbia.
Los defensores de los tres condenados a la pena de muerte –Richard Glossip, John Grant y Benjamin Cole– compararon las ejecuciones en las que se siente dolor con métodos bárbaros como ser quemado en una hoguera.
Charles Warner, el cuarto preso que había presentado la demanda, fue ejecutado en enero en Oklahoma, una semana antes de que el Tribunal Supremo suspendiera temporalmente las ejecuciones en ese estado hasta revisar la legalidad de uso de midazolam en las inyecciones letales.
Los defensores del método de ejecución, como el estado de Oklahoma, sostienen que el midazolam deja inconscientes a los presos e incapaces de sentir dolor, y consideran que este caso no era más que un ataque contra la pena de muerte en sí.
El Tribunal Supremo sostuvo que los demandantes no lograron probar que este sedante plantea un mayor riesgo considerable de dolor comparado con otras drogas utilizadas con el mismo propósito en las ejecuciones.
El juez Samuel Alito recordó que se utilizó midazolam en otras doce ejecuciones sin problemas. El fallo demostró que la Corte se encuentra dividida sobre la constitucionalidad de la pena de muerte.
La jueza Sonia Sotomayor se mostró en contra de utilizar esta droga en las ejecuciones, ya que “deja a los demandantes expuestos a lo que podría ser el equivalente químico a ser quemado en la hoguera”. Y el juez Stephen Breyer dijo que es hora de que el Tribunal debata si la pena de muerte es constitucional o no.
Con esta decisión, el Tribunal Supremo dio luz verde a que se ejecute a los tres presos que presentaron la demanda.
El midazolam, una benzodiazepina, fue utilizado por primera vez en una ejecución en Oklahoma el año pasado después de que se volviera difícil conseguir otras dos drogas usadas para sedar debido a un embargo por parte de la Unión Europea (UE) y que otras empresas farmacéuticas se negaran a suministrar otras drogas para las ejecuciones.
Estados Unidos es actualmente el único país del continente americano donde se llevan a cabo ejecuciones, aunque en varios estados de la región están previstas en sus legislaciones.

Si torturan “los buenos” no es tortura


CCS
Ha sido unánime la conmoción por las imágenes de hombres sumergidos en el agua en una jaula para morir ahogados, otro grupo de rodillas amarrados con un cable explosivo que les reventará las cabezas y los cuerpos, imágenes de jóvenes mutilados que bien podrían no tener la mayoría de edad. Estas torturas, tratos degradantes y asesinatos se le atribuyen al autodenominado Estado Islámico.

26.06.2015
MONTEVIDEO (Uypress/Carlos Miguélez Monroy*) 


Cambio de escenario: imágenes de encapuchados vestidos de naranja que sufren simulaciones de ahogamiento, que son encerrados en habitaciones donde no ven un rayo de luz en días o, por lo contrario, tienen una luz blanca las 24 horas durante días y semanas, o que tienen que soportar música estridente a volúmenes enloquecedores. Todos estos presos fueron capturados en la llamada "guerra contra el terrorismo" y no pudieron defenderse ante ningún tribunal. Entre ellos hay ancianos y personas con enfermedad mental.

Los defensores de los derechos humanos rechazan esta tortura de años como cualquier otra que se produzca en el mundo, sin importar el perpetrador. Pero algunos gobiernos, con su conducta, parecen justificar Guantánamo, Abu Ghraib, Bagram y tantas otras cárceles y centros de detención donde se ha torturado a miles de supuestos terroristas que no han tenido un juicio. Algunos salieron de su casa una mañana y dejaron atrás una familia que no conoce su paradero y que no sabe si aún respira.

Todo apunta a que Barack Obama terminará su mandato sin cerrar la cárcel de Guantánamo, una de sus promesas estrella antes de asumir la presidencia de Estados Unidos. Sobre él se proyectan muchas otras sombras, como desvela el informe de un Comité del Senado sobre distintos casos de tortura que implican a la CIA y a otros servicios secretos de Estados Unidos. El gobierno de Bush las puso en marcha, pero se mantuvieron durante los años que lleva su sucesor en el poder. A esto se suma el cuestionamiento de la versión oficial sobre el asesinato de Osama bin Laden que ha publicado Seymour Hersh, el mismo periodista que destapó la masacre de My Lai durante la Guerra de Vietnam.

Los defensores de tales métodos por considerarlos un instrumento legítimo para extraer información y salvar vidas del "mundo libre" se quedan con cada vez menos argumentos. El caos político, económico y social en Irak, en Afganistán y en otros lugares donde se ha librado la supuesta guerra contra el terror permite cuestionar dicha eficacia.

En muchos debates sobre la tortura se ha utilizado a Chile como ejemplo. El gobierno de Pinochet había torturado, pero luego en los ’80 y ’90 su país vivió un supuesto auge económico al que se le llegó a llamar "el milagro chileno". No importaba que su vecino, con más de diez veces el número de torturados y desaparecidos, tuviera una deriva opuesta con los años de corralito y de deterioro económico y social. En México, cuerpos policiales y del ejército torturan para extraer confesiones falsas, como lo confirma desde hace tiempo Juan E. Méndez, Relator de Naciones Unidas sobre la Tortura. Pero hay parte de la sociedad mexicana que considera que la mano dura forma parte de una estrategia para acabar con la lacra del crimen organizado.

Ahora imaginemos que todos los países mencionados hubieran vivido o vivieran ahora una situación de bienestar y de estabilidad. ¿Quedaría justificada la tortura, incluso en casos donde las personas torturadas fueran inocentes? El peligro de recurrir a los resultados radica en una deriva donde la tortura se justifique en función de quién defiende el bien común, de quién tiene legitimidad para torturar; donde torturar en determinados casos esté justificado desde una perspectiva ética y moral.

La prohibición de la tortura como principio aceptado en derecho internacional, de forma consuetudinaria, y también por medio de tratados y acuerdos, parte de la convicción de que no se puede aceptar la tortura bajo ninguna circunstancia; nadie tiene legitimidad de infligir sufrimiento ni de consentirlo en su territorio por muy loable que sea su fin: imponer un modelo de crecimiento económico, ahuyentar el comunismo, acabar con el terrorismo o luchar contra los cárteles de la droga. Para eso hay leyes y personas que las hagan cumplir.

(*) Periodista y editor en el Centro de Colaboraciones Solidarias

MIENTRAS TANTO...

“El cerco del Comando Sur: datos sobre las bases gringas en América Latina”. Artículo publicado en el sitio venezolano Misión Verdad, que analiza el avance de las bases militares estadounidenses en la región y la presión que ejercen las mismas a Venezuela


En ese momento se puso en evidencia el funcionamiento operativo de la red de bases estadounidenses, coincidiendo con una serie de cambios tácticos y de estrategia del Pentágono a nivel mundial, como se vio en Siria donde privilegió la guerra a distancia en vez de una invasión, lo cual debe ser analizado para entender el contexto de asedio de espectro completo actual contra Venezuela, descrita por la doctrina militar estadounidense como parte del “Arco de Inestabilidad” a nivel mundial.
Nuevo enfoque
Es importante empezar por la base de Manta ya que es un símbolo de las modificaciones en la estrategia de la doctrina operativa del ejército norteamericano a nivel mundial, donde se privilegian bases pequeñas con poca cantidad de efectivos y la suficiente infraestructura para recibir un importante despliegue aéreo, marítimo y de infantería, de ser necesario, de acuerdo al documento “Estrategia Nacional para una Nueva Era”, firmado durante la Administración de Bill Clinton.
Esto formalmente comienza cuando caduca el acuerdo militar con Panamá gracias al acuerdo Torrijos-Carter en el que se establecieron plazos para que Washington traspase el control del Canal de Panamá. El Pentágono, en consecuencia, tuvo que reordenar sus bases en Florida (Estados Unidos), Soto Cano (Honduras), Puerto Rico, Comalapa (El Salvador), Reina Beatriz, (Aruba), Hato Rey (Curazao) y Manta (Ecuador), donde se pone en marcha lo que se conoce como el establecimiento de Centros Operativos de Avanzada (FOL, por sus siglas en inglés) para que tengan un pequeño número de militares, una desconocida cantidad de contratistas, una continua actividad de inteligencia vía monitoreo, rastreo satelital, patrullaje; activas para despliegues rápidos si es necesaria una intervención directa en el lugar de la base u otros sitios cercanos o distantes, como hubiese sido utilizada la base de Palanquero (Colombia), para enviar grandes aviones hacia parte de África en caso de una eventualidad.
Bajo la “lucha contra el narcotráfico” es que se vendió la permanencia y aumento de la presencia militar estadounidense con el desembarco de la IV Flota y la formación de miembros del aparato de seguridad de otros países, una clásica forma de intervención de Washington. Así fue cómo se continuó con la ampliación de su influencia y control en las áreas estratégicas sobre los recursos naturales de América Latina, como el Amazonas, la Faja del Orinoco y el Acuífero Guaraní, entre otras.
Para esto hay un sistema de bases militares o convenios de cooperación que se basa en privilegiar pequeños sitios, delegar la adjudicación a contratistas para vincularse después y tapar los rastros que vinculen al Pentágono en estas relaciones que supuestamente son para luchar contra el narco o tareas humanitarias, de acuerdo al libro Territorios vigilados de la investigadora argentina Telma Luzzani. Así, a las bases convencionales como las conocemos (gran número de militares, equipamiento, aviones, buques, entre otras condiciones ya conocidas), se le suman las FOL.
Despliegue y guerra irregular
Y estas más de 80 bases operan desde México hasta Chile, pasando por Paraguay en Mariscal Estigarribia, donde está la mayor pista de aterrizaje de América Latina, y Chile con Fuerte Aguayo, sólo por nombrar algunos de los sitios que se conocen entre la maraña de desinformación, donde, por ejemplo, se intenta ocultar que Perú y Colombia son paradas de aprovisionamiento de la IV Flota, y se envía 250 marines a Honduras de las Fuerzas de Tareas Especiales para “luchar contra el narcotráfico, tareas humanitarias y formar a otras fuerzas”.
Este despliegue en Honduras es parte del reenfoque de la Administración Obama, en el cual se privilegia el uso de intervenciones encubiertas en vez de las directas, luego de que se comprobara que Estados Unidos ya no puede predominar en escenarios de invasión, como sucedió en Irak y Afganistán. De acuerdo al analista militar cubano David Ignacio Martín, los últimos documentos militares y las declaraciones de altos rangos militares estadounidenses destacanla Guerra No Convencional, o irregular, como la doctrina predominante de las Fuerzas Armadas estadounidenses, que para fines prácticos comenzó a ser publicada justo antes que iniciaran las “primaveras árabes” y se dieran los escenarios libios y sirios.
En este sentido, el desembarco en Honduras apunta a fortalecer el papel del Comando de Operaciones Especiales, que durante la Administración de Obama pasó de operar en 60 países a 150 con los múltiples objetivos de asesinar, secuestrar, realizar supuestas “misiones humanitarias” y formar a ejércitos de otros países (o fuerzas irregulares destinadas a iniciar movimientos armados contra los gobiernos enemigos) para que sustituyan a Estados Unidos en el campo de batalla, tal como lo explica una norma secreta firmada por el ex jefe del Pentágono, luego de la CIA y finalmente destituido por un escándalo de faldas y correos electrónicos, el general David Petraeus.
El uso y despliegue de fuerzas de operaciones especiales y la utilización de Centros de Operaciones Avanzadas (FOL) se enlaza con otros ingredientes pregonados por la Administración Obama, en la que se hace énfasis seis puntos: operaciones de las fuerzas especiales, aviones no tripulados, espías, socios civiles, guerra cibernética y combatientes subrogados (ejércitos irregulares que, en el caso venezolano, pueden ser identificados con el paramilitarismo, en el caso ucraniano con el movimiento nazi, y en el mundo árabe-musulmán con el Estado Islámico, Al Qaeda y diversos grupos yihadistas implicados en Libia y Siria, por ejemplo).
Toda esta nueva doctrina, en la que también funcionan las contratistas militares (mercenarios), es conocida en la actualidad como la guerra híbrida, posmoderna o líquida, en la que campañas de comunicación 2.0 se combinan con cyberterrorismo, manifestación de calles de “los socios civiles” (ONGs, políticos, estudiantes, periodistas, académicos, entre otros) financiados por Washington a través de la Usaid, la NED o Freedom House y acciones encubiertas de agentes especiales, privados o combatientes subrogados para en primer lugar intentar quebrar el frente interno vía “revoluciones de colores”, o llevar progresivamente al “enemigo o adversario” a un escenario de guerra civil en la que los costos no sean altos en intervención y todo el peso político, social y económico caiga en las espaldas del país atacado.
Bajo esta lógica es que funciona el Comando del Sur, y este es el tipo de función que cumplen sus bases.
El cerco a Venezuela    
La guerra irregular se escenifica aquí desde el terreno de las comunicaciones y medios digitales, los espías (cuyo punto más visible fue la detención del agente de la CIA, Thimoty Tracy), la guerra cibernética (escenificada a gran escala con el hackeo al CNE el 14 de abril de 2013 y las denuncias del presidente de Conatel, William Castillo), los socios civiles financiados por Washington y los combatientes subrogados, que andan vestidos de paramilitares luego de haber sido formados en Colombia para la guerra sucia.
Estos no sólo asumen tareas militares, como los paramilitares, sino que también apuntan a respaldar el ataque a la moneda, el bolívar, y la economía venezolana con teorías, rumores, matrices de opinión y denuncias falsas, acordes a la guerra económica emprendida por el gran capital financiero y el eje Madrid-Miami-Bogotá.
También hay indicios de que existirían contratistas militares como Dyncorp involucrados en planes golpistas, como sucedió con el alquiler del avión Tucano destinado a bombardear  Miraflores, así como monitoreo satelital y de comunicaciones sobre Venezuela bajo el modelo denunciado por Edward Snowden, entre otros hechos comprobables donde se pone en funcionamiento la estructura de las bases militares en la región bajo una perspectiva global.
Con base a esto, se presta apoyo logístico y de “ideas”, además de acciones tácticas, a los grupos destinados a sabotear la economía, la infraestructura y los servicios, como se ve en la constante guarimba eléctrica, los ataques cibérneticos al sistema alimentario armado por el Estado venezolano y los saboteos contra la estatal Pdvsa, por nombrar los casos más evidentes.
Por citar una eventualidad: hoy en día, esta estructura militar estadounidense permitiría montar una Sala de Operaciones Especiales (la que en términos de operaciones psicólogicas ya existe) para planificar y ser los ojos de las acciones militares en el terreno de un ejército irregular que inicie una guerra en Venezuela.
Este es el modelo de guerra no convencional aplicado en Siria para apoyar a los yihadistas islámicos y que toma puntos operativos alrededor del país, como Turquía, Jordania e Israel, donde existe presencia militar estadounidense. Por caso, esto mismo podría ser replicado tanto en Colombia, como en Aruba, Curazao, Panamá, Honduras o Perú.
Lo paradójico es que, al igual que en 2002, Estados Unidos desembarca más de 3 mil militares y un portaviones nuclear en Perú (el país que sustituyó el papel de Manta en Ecuador) en el mismo momento que declara a Venezuela como “una amenaza inusual y extraordinaria” para su “seguridad nacional”, y en paralelo la Exxon Mobile (Rockefeller) intenta crear un escenario de conflicto con Guyana, que acaba de participar en un ejercicio militar conjunto con el Comando Sur.
Esta orden ejecutiva, en términos militares, formaliza implícitamente la activación de toda su mecánica de poder blando y duro, y sus más de 80 bases militares en la región tienen su papel a cumplir, si se tiene en cuenta que éste es sólo un paso formal enmarcado en la “Doctrina de Guerra Irregular de la Armada de Estados Unidos”, donde se califica a Venezuela como uno de los “campos de batalla”.
Las evidencias hablan por sí solas: