1 nov 2015

Expertos revelan quién compra el crudo al Estado Islámico por millones de dólares

Los ingresos que recibe el Estado Islámico del contrabando del crudo alcanzan al menos 1,5 millones de dólares diarios. Expertos se preguntan quién se beneficia de la colaboración con el grupo comprando el 'oro negro' a los terroristas.

31 oct 2015

Alepo el 13 de enero, 2015 / REUTERS/Nour Kelze


Los ingresos que recibe el Estado Islámico del contrabando del crudo alcanzan al menos 1,5 millones de dólares diarios. Expertos se preguntan quién se beneficia de la colaboración con el grupo comprando el 'oro negro' a los terroristas.

La zona, ubicada en las inmediaciones de Palmira en el centro de Siria, es estratégica para el Estado Islámico, ya que en el lugar se encuentra uno de los yacimientos de petróleo más grandes del país. Vendiendo el crudo de sus campos petrolíferos, los terroristas logran ganar millones de dólares.

El grupo extremista se ha apoderado de al menos nueve de los principales campos en la región. "El Estado Islámico ha tomado el control de casi toda la infraestructura petrolera de Siria. (...) En Irak, el EI también controla una parte considerable del crudo. [Los terroristas] ganan al menos 2.000 millones de dólares con su venta al año", afirma el presidente del Instituto de Oriente Próximo de Rusia, Yevgueni Satanovski, citado por el canal ruso Rossiya 1.


El Estado Islámico ha tomado el control de casi toda la infraestructura petrolera de Siria


Según revelaron recientemente los documentos obtenidos por 'Financial Times', los acuerdos de compra se sellan en el lugar de producción, donde los comerciantes independientes compran el petróleo para su posterior reventa. El presidente del Centro de Comunicaciones Estratégicas, Dmitri Abzálov, señala que una parte considerable de este crudo, más del 50%, hasta hace poco terminaba en manos de compañías estadounidenses. Con el dinero obtenido, el grupo islamista compra equipo militar, lanzagranadas y todo tipo de municiones y armas necesarias.

"El petróleo es uno de los componentes clave del auge de los terroristas. Si la coalición de EE.UU. realmente quisiera deshacerse de los militantes, en primer lugar habrían destruido la infraestructura petrolera de los terroristas, pero no lo hacen. ¿Por qué? Porque los militantes sirven a los intereses de Occidente, y en particular los de EE.UU., que, a su vez, entiende que si privan a los militantes de su principal fuente de financiación, los terroristas dejarán de obedecer, algo que ahora permite a Washington mantener la región bajo tensión", opina el redactor jefe de la revista británica 'Politics First', Marcus Papadopoulos.

El submarino amarillo

LOS ALMIRANTES DE MACRÌ SE PREPARAN PARA EL 10 DE DICIEMBRE

El partido donde vive la mayoría de los marinos le propinó uno de sus peores reveses al Frente para la Victoria. El subjefe de la Armada colabora con los equipos de Defensa de Cambiemos, impulsa el ascenso de sus hombres de confianza y sueña con el reequipamiento naval, submarinos y un portaaviones incluidos. El jefe de Estado Mayor viajó a Estados Unidos, donde el primer titular de la IV Flota conducirá el Comando Sur. El oficialismo perdió tres de las últimas cuatro elecciones bonaerenses.

 Por Horacio Verbitsky

González Lonzieme y Repetto. La Marina festeja con globos de colores.
Los peores resultados del Frente para la Victoria en la elección presidencial bonaerense ocurrieron en Coronel Rosales (20,5%), Vicente López (20,1%), General Villegas (17,9%) y Rivadavia (15,52%). La particularidad de Coronel Rosales es que allí tienen asiento la Base Naval de Puerto Belgrano y la Base de Infantería de Marina Baterías. En ese voto de miles de oficiales y suboficiales en actividad y retirados influyó la intensa actividad del subjefe de Estado Mayor de la Armada, vicealmirante Alvaro Manuel González Lonzieme, quien está trabajando con los equipos de Defensa de Cambiemos, junto con un grupo de retirados y con varios contraalmirantes y capitanes de navío en actividad a los que pretende ascender.
Los González Lonzieme son una familia naval que siempre tuvo vínculos estrechos con el radicalismo. Jorge “El Ternero” González Lonzieme fue director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Defensa y redactor de las instrucciones a los fiscales con las que el ministro Horacio Jaunarena intentó poner punto final a los juicios por crímenes de lesa humanidad. La reacción de los organismos defensores de los Derechos Humanos y de la propia Juventud Radical lo impidieron. Incluso presentó su renuncia Jorge Torlasco, uno de los seis jueces de la Cámara Federal que había juzgado a las Juntas Militares. Ése fue el precedente inmediato de la ley de obediencia debida, que persiguió la misma finalidad. Las instrucciones procuraban hacerlo en forma disimulada, sin el costo político de una ley. En el libro “Mitos y Verdades sobre el padre de la democracia”, del escritor alfonsinista Oscar Muiño, el coronel Ernesto Guillermo “El Nabo” Barreiro, dice que El Ternero González Lonzieme se reunía en restaurantes con un grupo de oficiales que reclamaban “el cese de la campaña de desprestigio, el fin de los juicios y la reivindicación de la lucha antisubversiva”. Esos fueron los puntos que plantearon los carapintada durante el alzamiento de 1987. Su desencadenante fue la negativa de Barreiro a presentarse ante el juzgado federal que lo había citado a indagatoria. Ante la consulta de Muiño, Jaunarena se mostró sorprendido por la versión sobre su colaborador.
La fantasía que maneja este grupo de marinos es que un eventual gobierno amarillo destinaría ingentes recursos al reequipamiento naval, incluyendo submarinos y un portaaviones. El jefe de Estado Mayor, almirante Gastón Fernando Erice, incluyó en la comitiva para visitar Jacksonville, asiento de la IV Flota Estadounidense, a varios oficiales del grupo que sigue las orientaciones de González Lonzieme y que plantean privilegiar la relación con Estados Unidos donde, dicen, “nos esperan con los brazos abiertos, porque saben que el problema en la Argentina es político y ya pasará”. Desde hace años los viajes anuales de instrucción de los nuevos oficiales en la Fragata Libertad omiten puertos estadounidenses y se concentran en los países integrantes de la Unasur y algunos africanos, lo que enfurece e indigna a quienes cultivan su Ser Naval con la lectura de La Nación y La Nueva Provincia y consideran que la formación de los mejores oficiales debe culminar en las escuelas navales de los Estados Unidos, que utilizan esa vía para señalarles el horizonte intelectual. El actual jefe de Estado Mayor Erice incluso llegó a prestar servicios en el Estado Mayor de la Flota del Atlántico de Estados Unidos, con sede en Norfolk, Virginia. La marina de Estados Unidos no está orientada a las actividades tradicionales. Esta semana, el presidente estadounidense Barack Obama anunció la designación del ex comandante de la IV Flota, almirante Kurt W. Tidd, como nuevo jefe del Comando Sur, con sede en Miami. Una de las tareas principales de la IV Flota, según la nota con la que el diario Miami Herald anunció la promoción de Tidd, es “la cooperación regional y las operaciones contra el narcotráfico”. Antes, Tidd fue director de Lucha contra el Terrorismo en el Consejo de Seguridad Nacional del presidente George W. Bush y comandante de operaciones navales en el grupo de planeamiento operacional en la Guerra contra el Terrorismo, que con la denominación de Deep Blue fue creado luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Los principales exponentes de esta línea que nuclea González Lonzieme son los contraalmirantes Juan Temperoni, comandante de la Flota de Mar; Guillermo Bellido, comandante de la Aviación Naval, y Ricardo Christiani, director general de Educación. Temperoni fue oficial de enlace ante el Comando en Jefe de la Flota de Mar estadounidense y se capacitó en guerra anfibia en la Universidad de Defensa Nacional del Colegio de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, donde recibió la “Recomendación de Unidad Naval”, otorgada por el Secretario de Marina de ese país. Bellido realizó en Estados Unidos los cursos de Simulador de Vuelo de Helicópteros SH-3. Los candidatos al ascenso que sostiene este grupo son:
- El infante de marina Alejandro Di Tella. Es el intelectual del Grupo. Como jefe de Planeamiento en la Dirección de Planes de la Armada, tiene acceso al Plan de Capacidades Militares, sobre el que se basan las decisiones a adoptar en materia de adiestramiento, información, doctrina, infraestructura, logística, organización, recursos humanos y material en los próximos 20 años. Di Tella entregó una copia de ese Plancamil a los retirados que trabajan con los equipos de defensa del PRO.
- El aviador naval Gustavo Vignale, secretario privado del almirante Erice, a quien acompaña en Estados Unidos, donde Vignale se formó como aviador. Erice y González Lonzieme piensan designarlo comandante de la Aviación Naval.
- El verborrágico Pablo Salonio fue el comandante de la Fragata Libertad que modificó su derrota para que no tocara puerto en Nigeria, donde temía el ataque de piratas, sino en Ghana. Así fue de cabeza al embudo diseñado por los fondos buitre para embargar la nave.
- El licenciado en sistemas Navales Claudio Gabriel Grossi, con bigototes a la mexicana y cejas espesas, incide desde su cargo como jefe del departamento personal de oficiales en los pases y calificaciones, lo cual lo torna muy útil para sus compañeros de bando.
- El submarinista comodoro de marina Guillermo Repetto, comandante de la Zona Atlántica, quien hizo el curso de Command College en la Escuela Naval estadounidense de Newport. Prestó la capilla naval para que oficiara misa el obispo de Mar del Plata Antonio Marino, quien en 2010 encabezó la resistencia eclesiástica a la reforma de los artículos del Código Civil sobre el matrimonio. (Como parte de esa guerra de Dios Marino dijo que según estudios que no identificó las personas homosexuales son ansiosas, consumen drogas, se suicidan y no pueden mantener relaciones estables. El estudio es tan serio que incluye precisas cuantificaciones: los putos tienen hasta quinientas parejas, sus relaciones no duran más de tres años y son treinta veces más violentos. En un alarde de liberalismo, el prelado reconoce el derecho de los homosexuales a casarse, siempre que sea con una persona de otro sexo.) En esas misas participaron los grupos de ultraderecha de Carlos Gustavo Pampillón, que embadurnaron con pintadas el portal de la memoria e intervinieron junto con la policía bonaerense en la represión contra las participantes del Encuentro Nacional de Mujeres. Repetto mantiene contactos estrechos con el dirigente del PRO en Mar del Plata, Carlos Arroyo, quien fue director de tránsito durante la dictadura militar. El último domingo Arroyo fue electo intendente de Mar del Plata con el 47 por ciento de los votos. La Marina festeja con globos de colores y sueña con el portaaviones y el submarino amarillos.

Furcios

Ambas fórmulas han cometido furcios descalificatorios. Durante la campaña Macrì anunció que convertiría la Asignación Universal por hijo en ley, cosa que había ocurrido una semana antes. También prometió una inexplicada asignación para jubilados, sin tomar nota de que en este momento gozan del beneficio previsional, ajustable por ley dos veces al año casi la totalidad de las personas en edad de retirarse. Durante el festejo de la victoria, María Eugenia Vidal dijo muy suelta de cuerpo que estaban haciendo historia y haciendo posible lo imposible porque “cambiamos futuro por pasado”. En su primera declaración pública posterior a las elecciones la presidente CFK recordó que una de las únicas tres leyes que había vetado era la que concedía el 82 por ciento móvil a las jubilaciones mínimas. Recién cuando concluyó el acto un colaborador le informó que horas antes Scioli había prometido llevar la jubilación mínima al 82 por ciento del sueldo de los trabajadores en actividad. Como era de prever la prensa de oposición presentó su mensaje como una respuesta a Scioli. Lo que nadie dijo hasta ahora es que en octubre de 2010, cuando Cristina vetó aquella ley aduciendo que haría quebrar al sistema previsional, la jubilación mínima equivalía al 68 por ciento del salario mínimo. Pero desde enero de este año es del 81 por ciento, con lo cual el ofrecimiento que Scioli tomó de las propuestas de campaña del Frente Renovador de Sergio Massa, es aumentar el 1 por ciento a las jubilaciones mínimas. Algo similar sucedió con su anuncio de modificación del piso para el pago del impuesto a las ganancias de la cuarta categoría. Scioli lo fijó en 30.000 pesos mensuales recién cuando el ministro de Economía Axel Kicillof le hizo notar que con el tope de 25.000 que había mencionado en su primera comunicación se incrementaría la cantidad de afectados.
El mensaje presidencial incluyó una reivindicación del sistema electoral con boleta de papel, que las principales fuerzas de la oposición habían cuestionado y proponían reemplazarlo por el voto electrónico. Massa llegó a proponer que se pidieran prestadas las máquinas de votación a Brasil. Esta vez la oposición no cuestionó el procedimiento aplicado en la provincia de Buenos Aires o Jujuy, donde obtuvo la gobernación, pero volvió a denunciar situaciones irregulares y fraude en algunos distritos en los que no tuvo el mismo éxito, como Entre Ríos y Santa Cruz. Queda claro que el problema no está en el sistema sino en los resultados de cada elección.

Espejos

Lo sucedido ahora tiene un antecedente inmediato en la misma provincia de Buenos Aires. Hace dos años, la lista de diputados del Frente para la Victoria fue encabezada por el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. La idea era oponerle una candidatura espejo al intendente de Tigre, Sergio Massa: joven, vacuo, bien parecido, con marketing de hacedor y preocupación por la seguridad, a diferencia de la imagen hiperpolitizada e ideológica de Kirchner y Cristina. A priori, no era una mala idea. La campaña giró sobre un slogan principal: “En la vida hay que elegir”. La intención era caracterizar lo que estaba en juego. Parecía un buen enfoque para la campaña, en la que tuvo una participación estelar CFK, a menos de dos años de su consagración como la presidente más votada de la democracia postdictatorial. Pero ese concepto no era compatible con el candidato. Luego de perder las PASO ante Massa, Insaurralde prescindió de la presencia de Cristina en la campaña y sólo en compañía de Scioli cambió de discurso para diferenciarse del gobierno nacional. Dijo, por ejemplo, que las cifras del Indec no eran creíbles. Una columna de Eduardo Van der Kooy en Clarín señaló que “el poderoso jefe de la feria La Salada, Jorge Castillo” recordó cuando el candidato era “recaudador del juego clandestino en la Provincia”. En octubre de 2013, Insaurralde volvió a caer ante Massa, esta vez por una diferencia mayor.
Acaso aleccionado por aquella experiencia, Scioli no modificará su discurso de cara al balotaje. Según su documento de “Contenidos de comunicación”, el eje de su campaña para el balotaje será “qué tipo de cambio queremos. ¿Queremos un cambio que incluya a los trabajadores, a los más pobres y a la clase media, o queremos un cambio que sólo beneficie a unos pocos?”. A partir de allí desarrolla una serie de opciones binarias, entre el desarrollo y el ajuste, la defensa ante los fondos buitre o el pago sin condiciones, el fútbol para todos o sólo para quienes lo pueden pagar, y así sucesivamente. Una vez más, en la vida hay que elegir o, remontándose más allá en el tiempo, Braden o Perón. El jueves, en la Plaza de Mayo y dentro de la Casa Rosada, los militantes que escucharon la palabra de Cristina respondían con una consigna equivalente: “Patria sí, Macrì no”.
Su claridad es cegadora, pero no responde una pregunta central: ¿cuál es el grado de compatibilidad entre el candidato y su línea discursiva? Tal vez dependa de la credulidad de la audiencia a la que se dirija. A Macrì le funcionó. La misma noche de 2007 en que llegó a la alcaldía porteña no tuvo reparos en anunciar que había concluido el siglo de los derechos humanos y comenzaba el de las obligaciones y acusó al gobierno de revolver el pasado en busca de venganza. En 2010, mientras pensaba en competir por la presidencia dijo que se subiría “a ese tren, aunque tengamos que tirar por la ventana a Kirchner porque no lo aguantamos más”. Anunció que reprivatizaría Aerolíneas Argentinas y el sistema previsional, acusó a la “inmigración descontrolada” por el narcotráfico, dijo que había que bajar los salarios porque eran un costo empresario, llamó despilfarro al gasto social y lo subejecutó de modo sistemático en la Capital. No obstante, en el último tramo de la campaña electoral se declaró identificado con las metas sociales del peronismo, inauguró un monumento al Momo Venegas, prometió mantener la asignación universal y no privatizar las empresas públicas.
Con una planificación más profesional que la de sus competidores se dirigió así a la franja menos informada de la sociedad, que lo conoce antes como dirigente de Boca Juniors que como político. La elección como candidata en la provincia de Buenos Aires de la politóloga María Eugenia Vidal, de apenas 42 años y especializada en relaciones internacionales, fue otro acierto personal de Macrì. De rostro aniñado, el diseño proselitista no la presentó como la académica que es, integrante del Grupo Sophia, sino como una chica de clase media, nada cheta, siempre en contacto con los vecinos.

Agua bajo el puente

Mucha agua corrió bajo el puente desde el día de febrero de 2002 en que Macrì presentó su primera plataforma política. Lo hizo ante el Jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante Joaquín Stella, durante un almuerzo en la fragata Sarmiento anclada en puerto, a la que llegó en compañía del ideólogo de la ultraderecha prodictatorial, Vicente Massot. El documento titulado “Visión 2010” fue elaborado en forma conjunta por la Fundación Creer y Crecer (que dirigía el empresario Francisco de Narváez y en la que trabajaba María Eugenia Vidal) y por la consultora estadounidense Booz, Allen & Hamilton. Del equipo participaba también Gustavo Ferrari, gerente de las empresas de Francisco De Narváez y nexo con el Opus Dei y la embajada de Estados Unidos, que hoy es uno de los colaboradores más próximos de Scioli. El apuro de Macrì fue tan grande, que ni siquiera supervisaron la traducción del documento al castellano. Por eso, hablaba de “clusters” de empresas (por racimos) y “Reino de la ley” (transcripción macarrónica del Rule of Law con que los anglosajones denominan al estado de derecho). “Es verdad que el peronismo se cae a pedazos, pero de ahí al proyecto de un país atendido por sus dueños hay un tramo que el presidente de Boca nunca podrá recorrer”, escribí entonces. Ya no estoy tan seguro, porque el domingo Macrì rompió ese tabú y la posibilidad pasó a ser imaginable. Varias veces advertí que con Macrì por primera vez desde que se estrenó la ley Sáenz Peña, hace 99 años, las clases dominantes han sido capaces de construir una fuerza propia, con viabilidad electoral al menos en la Ciudad Autónoma. Pero ahora ha cruzado la avenida General Paz. La ausencia de una alternativa nacional semejante a lo largo del siglo XX explica la constitución de las Fuerzas Armadas como Partido Militar, impulsada por la jerarquía eclesiástica. Cuando los horrores de la última dictadura tornaron inviable la vieja alternancia entre gobiernos civiles más o menos populistas y dictaduras que imponían por la fuerza sus políticas de ajuste, esas clases cooptaron a los partidos de origen popular para canalizar aquellos intereses. En ese sentido, la emergencia del PRO y su candidato, ahora en alianza con la UCR, podría constituir un fruto de tres décadas de democracia. Pero si llegara a imponerse debería entender no sólo en el discurso de campaña que no es posible gobernar en democracia como en dictadura y que el retroceso en todos los derechos recuperados durante la última década podría precipitar una profunda crisis de gobernabilidad difícil de sortear. Algunos de sus partidarios, como el ex canciller radical Dante Caputo, sostienen que Macrì “llega sin alianzas al poder, pero precisa una coalición de gobierno para enfrentar la tarea”, y calculan cuántos diputados y senadores podría aportarle cada socio. Incluso llegan a advertir que podría gobernar por decreto, confiando en que el justicialismo no tendrá la mayoría para invalidarlos en ambas cámaras. Es una visión mecánica e ingenua, desmentida por la historia. Las elecciones dan legalidad de origen, pero la legitimidad de ejercicio no se consigue en los despachos ejecutivos ni legislativos sino en la práctica social cotidiana, como bien lo muestran los derroteros del último presidente electo en el siglo pasado y el primero en este, Fernando de la Rúa y Néstor Kirchner. La confrontación del domingo 22 tiene una prehistoria. Scioli inició su carrera política en la Capital Federal impulsado por Carlos Menem en el ocaso de su gobierno. Macrì era el candidato que el duhaldismo imaginó para hacer pie político en la Ciudad Autónoma, con Carlos Grosso y Miguel Angel Toma, Raúl Carignano y Juan Pablo Schiavi como operadores políticos. Pero la crisis de fin de siglo alteró esas previsiones y Toma fue el candidato duhaldista derrotado por Scioli. Kirchner anunció que sería su compañero de fórmula en 2003 para bloquear la nominación de Lavagna, que propiciaba Duhalde. En 2006, cuando decidió que no buscaría la reelección y que Cristina lo sucedería, le faltaba un candidato en la provincia. Para fundamentar su opción por Scioli, explicó que si Macrì cruzaba de la ciudad y ganaba la provincia “este proyecto se termina. Scioli es el único que puede impedirlo y forzarlo a quedarse en la Capital... Hasta ahora fue así.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-285140-2015-11-01.html

Lo que oculta el think tank de Macri

ARGENTINA› OPINION

Pensar


 Por Alfredo Zaiat

El centro de estudios, formación y reclutamiento de cuadros técnicos para la gestión de gobierno del candidato Mauricio Macri es la Fundación Pensar. Se presenta en su sitio como una “usinas de ideas PRO” y plantea que el objetivo “es armar los planes de gobierno y preparar a los equipos técnicos del partido para el gobierno de Mauricio Macri en el 2015”. La imposibilidad de leer esos planes en el sitio web –pese a que existen– para las áreas de Infraestructura, Economía, Social y Defensa está en línea con la estrategia de marketing electoral de Macri, que en estas semanas probablemente se profundizará: ocultar cuáles son los lineamientos rectores de sus políticas.
En la página de Internet de la Fundación Pensar se publican apelaciones a la participación, al diálogo y al compromiso “para crear nuevas oportunidades para los argentinos”. Invitación a cursos de “construcción ciudadana”, “género y política”, “formación de líderes locales” y “políticas sociales”. La propuesta es “armar equipos de trabajo, generar espacios de debate de políticas públicas y fomentar la vinculación entre sectores de la sociedad civil, el empresariado, académicos, políticos y vecinos”. El aspecto más notable es la carencia de información sobre los planes elaborados y lo único publicado por la Fundación Pensar en la red son dos contenidos que permiten acercarse a saber cuál sería la base económica de un gobierno de Macri: se refieren al sector agropecuario. La industria, el empleo y el mercado interno como objeto de estudio y de propuestas están ausentes.
Uno de esos contenidos ofrecidos por la Fundación Pensar es un reportaje a Francisco Cabrera, ministro del gabinete de Macri en la Ciudad de Buenos Aires y presidente de ese think tank macrista. Es el funcionario que el año pasado en el Coloquio de IDEA, en Mar del Plata, reveló que un gobierno de Macri impulsaría “vender en bloque las acciones de empresas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses (activos recuperados luego de la estatización del sistema previsional y eliminación de las AFJP) a fondos de pensión internacionales, que podrían colocar directores con el objetivo de maximizar el valor de las compañías y así obtener beneficios para sus inversores”. Cabrera, ex director ejecutivo del diario La Nación entre 2002 y 2007, detalló que el dinero en efectivo que ingresaría al FGS (como resultado de las ventas) significaría un ingreso neto de divisas y se podría reinvertir con una estrategia de renta fija, ya sea deuda corporativa, papeles comerciales o hasta inclusive un bono de infraestructura. Es una estrategia de especulación financiera en beneficio del sector privado con activos previsionales. Esa propuesta de liquidación de patrimonio estratégico del Estado (una reciente ley aprobada en el Congreso exige dos tercio de los votos para autorizar la venta de esas acciones) no es ajena a los antecedentes de quién la presentó en público. Durante la década del noventa Cabrera fue ejecutivo del grupo financiero Roberts y gerente general de Máxima AFJP.
En esa entrevista con El Tribuno de Jujuy que la Fundación Pensar subió a su portal, Cabrera informó que en el organigrama de ministerios que el macrismo tiene planeado a nivel nacional existe un espacio para el de Desarrollo Productivo que se ocupará de los temas de la industria. Esta pérdida de jerarquía de un área clave de la economía es una definición clara sobre el papel que ocupa ese sector en el proyecto de Macri. Desplazamiento que se confirma con el contenido del segundo documento que aparece en el sitio de la Fundación Pensar: “13 propuestas para nuestra gente de campo”.
En el esquema de gobierno de Macri la industria queda degradada y el campo es privilegiado. En ese documento de la Fundación Pensar se postula la apertura de las exportaciones y eliminación de los ROE; una nueva estrategia de relaciones económicas internacionales; la competencia y transparencia en el mercado interno (por ejemplo, eliminación de precios sugeridos y precios máximos); la reducción y eliminación de derechos de exportación (la de soja disminuirá 5 por ciento por año), cuyo costo sería unos 4000 millones de dólares en el primer año, recursos que calculan recuperar, con más voluntarismo que evaluación rigurosa, entre 65 y 80 por ciento con el aumento de recaudación de Ganancias e IVA.
Esta propuesta muestra “los ejes de nuestra visión de país, donde la agroindustria es un verdadero motor para el desarrollo”, indican los técnicos de Macri. Afirman que los dos objetivos básicos de un modelo de desarrollo nacional son aumentar la producción económica y que toda la población se beneficie con ese desarrollo. Precisan que el sector agroindustrial, que incluye al sector agropecuario pero lo excede largamente a través del desarrollo de las cadenas de valor, puede ser uno de los motores fundamentales para alcanzar esos objetivos. Hacen referencia a que varios países desarrollados (definidos como países de alto ingreso per cápita y equitativa distribución del ingreso) basan buena parte de su estructura productiva y sus exportaciones en recursos naturales. Ponen como ejemplos a Australia, Nueva Zelanda, Noruega y Canadá.
Es un proyecto que sin incluir la expansión de la base industrial implica alterar el actual modo de acumulación y, por lo tanto, de distribución de la riqueza. Gran parte de los industriales no han tomado nota de lo que significaría ese cambio y se han quedado en un debate superficial sobre estilos de gobierno, personalidad de los líderes políticos y regulaciones de mercados. La controversia que domina el actual debate económico sobre la economía 2016 se concentra en la disyuntiva acerca de aplicar una estrategia de shock o de gradualismo sobre variables sensibles (tipo de cambio, subsidios a las tarifas, gasto público, endeudamiento). Es una cuestión relevante para el bienestar social inmediato. No es un tema menor y la diferencia sustancial es entre convocar a una crisis (shock), con costos elevadísimos sobre el bolsillo de los trabajadores y jubilados, o administrar las tensiones (gradualismo), cuyos costos serían amortiguados y distribuidos entre cada uno de los sectores sociales.
Este aspecto económico tan importante en la coyuntura es subsidiario de una cuestión estructural que define sobre la orientación del tipo de desarrollo. La industrialización con sustitución selectiva de importaciones y creación de empleo de calidad es desplazada por el proyecto agrario exportador en la oferta macrista de la Fundación Pensar. Para no contradecir abiertamente el sentido construido en estos años lo han redefinido como agroindustrial exportador. Pero sigue siendo en esencia el mismo que implica una integración pasiva a la división internacional del trabajo y, por lo tanto, dependiente de las potencias mundiales.
Las consecuencias de esa decisión económica sería la pérdida de densidad del entramado productivo puesto que requiere la apertura comercial (tratados de libre comercio y reducción de aranceles) y financiera (endeudamiento externo) para poder sostenerlo en el tiempo, acumulando tensiones sociolaborales. La reacción del mundo industrial a este proyecto no deja de ser un dato a considerar. La escasa resistencia en unos, el apoyo en otros y la indiferencia de no pocos se explica que en una primera etapa, con el ejercicio incorporado durante el período de Martínez de Hoz y en los noventa con Menem-Cavallo, algunos industriales ya tienen el conocimiento para adaptarse rápidamente a esas nuevas condiciones dejando de ser productor de bienes nacionales para convertirse en importador. Otra explicación es que la mayoría tiene gran parte de sus capitales en el exterior y otros han diversificado sus intereses hacia el sector agrario. Entonces no se sienten interpelados a desafiar el regreso de políticas de desindustrialización. El destino de sus patrimonios ha quedado escindido del desarrollo nacional.
En base a las enseñanzas históricas de lo que ha significado para los sectores populares ese modo de acumulación dependiente, no es necesario ser un visionario para saber cuál será el saldo. Unos pocos trabajadores de ese tejido industrial diezmado por el ingreso de bienes del exterior podrán reciclarse como empleados de servicios o administrativos de las firmas mudadas a importadoras. Otros muchos se incorporarán a la categoría desocupado. Motivo suficiente para pensar.
azaiat@pagina12.com.ar
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-285153-2015-11-01.html

31 oct 2015

VARIABLE DE AJUSTE DEL NEOLIBERALISMO

Chevron recorta un 11% la plantilla para compensar la caída del crudo

Exxon Mobil reduce el beneficio trimestral a la mitad tras caer casi un 40% sus ingresos

Precio de la gasolina en una estación de servicio de Chevron / MIKE BLAKE (REUTERS)

La persistencia del bajo precio del crudo está forzando a las grandes corporaciones energéticas a reducir costes. Chevron, la segunda petrolera de Estados Unidos, anuncia ahora un recorte de plantilla que afectará a 7.000 empleados. La multinacional está en proceso de rebajar los gastos de capital un 25% en el ejercicio 2016 y a la mitad para 2018 para compensar el desplome en el beneficio.
La compañía presentó resultados trimestrales antes de la apertura de Wall Street. Los ingresos se le vinieron abajo, a 34.320 millones de dólares. Es un 37% cuando se compara con la cifra de negocio del mismo periodo del año pasado. Eso provocó una caída del beneficio a 2.040 millones, casi un tercio de lo que ganó hace un año. Habría sido peor si no hubiera recortado las inversiones un 15%.
La tercera compañía más grande por ingresos destinará hasta 28.000 millones a gastos de capital en 2016 y lo rebajará a 20.000 millones los dos años sucesivos. Es un recorte enorme cuando se compara con los 40.000 millones que movilizaba en 2014. Y eso pese a que Chevron es más diversificada que sus competidores, por el refino. El bajo precio del petróleo le ayuda a mejorar el margen por ese lado.
Chevron arrastra una caída del 20% en su capitalización bursátil este año. Logró remontar durante la primavera. Pero la nueva corrección en el precio del petróleo desde julio volvió a hacer de lastre. El anuncio de los recortes de empleo y de gastos fue aplaudido por los inversores. La compañía no precisa el calendario que seguirá para ejecutar los nuevos despidos anunciados, que al 11% de la plantilla global
También publicó resultados este viernes ExxonMobil. La mayor energética y la segunda corporación del Fortune 500 por ingresos pierde este año un 10% de su capitalización bursátil, también por la incertidumbre que genera el bajo precio del petróleo. El barril de referencia en EE UU se cambia por debajo de los 46 dólares el barril. En su caso el rendimiento fue mejor de lo esperado en el tercer.
La compañía de Texas también redujo el beneficio a la mitad, a 4.240 millones de dólares. Y como en el caso de Chevron, los ingresos le cayeron un 37%. El segmento de negocio más castigado fue el de la exploración y la producción, que cayó un 79% en un año. Su división en Estados Unidos arrastra pérdidas de 422 millones. Le ayudó a compensar la división química y de refinería.
Exxon Mobil está poniendo a parte todo el efectivo que ahorra con la reducción de costes, porque no anticipa que el precio del petróleo vaya a repuntar en el corto o medio plazo. Es la estrategia que está siguiendo también ConocoPhillips, la tercera petrolera. El jueves publicó pérdidas de 1.070 millones, tras reducir los ingresos a 7.510 millones, y anunció un nuevo plan para reducir su presupuesto en exploración.

RUSIA ,EE UU e Irán sientan las bases para una solución política a la guerra siria


Los participantes en la reunión de Viena la ven como un intento serio de lograr una salida

LUIS DONCEL, ENVIADO ESPECIAL Viena 31 OCT 2015



El ministro ruso Serguéi Lavrov, el emisario de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, y el secretario de Estado de EE UU, John Kerry, en Viena. / GEORG HOCHMUTH (EFE)

La complejidad de las negociaciones para pacificar Siria quedó patente este viernes. Mientras EE UU, Rusia, Turquía, Arabia Saudí y, por primera vez, Irán dialogaban en Viena sobre una posible salida del conflicto, un bombardeo de las tropas de Bachar el Asad mataba a casi 50 personas y hería a un centenar al este de Damasco. Un total de 17 Gobiernos participaron en un encuentro cuyo máximo éxito consiste en el compromiso de seguir negociando. Pero no es poco. Los participantes admiten sus diferencias, pero ven este intento como el más serio de lograr una salida política a la guerra civil que ha causado 250.000 muertos.

El esfuerzo diplomático conjunto de países rivales —y en algunos casos enemigos acérrimos— quedó simbolizado en el salón del hotel vienés en el que ayer por la tarde estaba a punto de comparecer el estadounidense John Kerry. Antes de la llegada del secretario de Estado, unos operarios retiraron dos de las tres banderas de EE UU sobre el podio para dar paso también a las de Rusia y de la ONU; y mostrar así a las claras un mensaje de unidad, pese a las diferencias.

“Nos hemos puesto de acuerdo en que no estamos de acuerdo. EE UU mantiene que el presidente El Asad no puede bajo ningún concepto gobernar Siria”, dijo Kerry al lado de su homólogo ruso. “Yo no he dicho que tenga que irse o quedarse, sino que deben ser los sirios los que decidan el futuro de El Asad”, respondió Serguéi Lavrov. Frente al desacuerdo en torno al futuro del dictador sirio,los dos mostraron su certidumbre de que Siria requiere una solución urgente; y que esta solo puede venir de la comunidad internacional.

Los acuerdos de Viena
L. D., VIENA

1. La independencia, integridad territorial y carácter laico de Siria son fundamentales.

2. Mantener las instituciones.

3. Proteger los derechos de todos los sirios, al margen de su etnia o confesión.

4. Es imperativo acelerar los esfuerzos diplomáticos para acabar con la guerra.

5. Asegurar el acceso humanitario; aumentar la atención a desplazados y refugiados.

6. Derrotar a Daesh (ISIS) y otros grupos terroristas.

7. Los participantes instan a la ONU a reunir al Gobierno sirio y la oposición en un proceso que lleve a elecciones.

8. El proceso será liderado por los sirios, que decidirán su futuro.

9. Alto el fuego nacional, en paralelo al proceso político.

Los nueve puntos pactados en el comunicado incluyen, entre otros aspectos, el compromiso por la integridad territorial de la Siria del futuro, que deberá mantener su carácter laico; la derrota de Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés); y la celebración de unas elecciones supervisadas por la ONU en las que pueda participar también la diáspora. Los temas más conflictivos se dejan para futuras rondas negociadoras, la primera de ellas dentro de dos semanas en un lugar aún por determinar.

Nadie se hacía ilusiones sobre una solución rápida. “El éxito de las conversaciones se medirá por la capacidad de los interlocutores para seguir hablando”, aseguraba antes de la reunión una fuente europea frente al lujoso hotel Imperial de Viena donde se reunían los 17 ministros o viceministros y los representantes de la UE y de la ONU. “El éxito se medirá a largo plazo. Este conflicto solo puede zanjarse con un acuerdo regional. Las conversaciones de estos días pueden suponer los primeros pasos en un lento baile que se alargará, y que incluso puede durar años”, alerta Julien Barnes-Dacey, analista del centro de estudios European Council of Foreign Relations.

Serán largas y muy complicadas. Pero si estas negociaciones tienen alguna posibilidad de éxito es gracias a la implicación del Gobierno iraní, un actor fundamental en la región y que, con Rusia, son los grandes aliados internacionales de El Asad. Tras la ofensiva de los grupos rebeldes laicos y de los fundamentalistas de ISIS, la permanencia en el poder del presidente sirio se explica sobre todo por el respaldo de Moscú y Teherán.

La invitación que Irán recibió para sentarse en la mesa negociadora —hecho insólito, que tuvo que superar las reticencias de su rival y competidor por la hegemonía regional, Arabia Saudí— se debe a la constatación por parte de Washington de que su estrategia contra ISIS no ha funcionado. “La destrucción del Estado Islámico es más urgente que el derrocamiento de El Asad”, resumió esta nueva filosofía hace unos días Henry Kissinger, antiguo jefe de la diplomacia de EE UU y viejo representante de larealpolitik.

Irán respondió este viernes con un gesto de buena voluntad. “No insistimos en mantener a El Asad en el poder para siempre”, dijo el viceministro de Exteriores. Según la agencia Reuters, Teherán habría propuesto que el actual presidente siga durante un periodo de transición de seis meses hasta la convocatoria de nuevas elecciones.

“Es un síntoma positivo. Pero en seis meses se podría dar la vuelta a las conquistas militares, y parece muy poco realista organizar unas elecciones en la situación actual. Su propuesta deja abiertas todas las posibilidades”, sostiene Dorothée Schmid, del Instituto Francés de Relaciones Internacionales. “La reciente intervención militar rusa y la participación de Irán confirman que El Asad no se va a ningún lado. Su situación ha quedado asegurada a corto plazo”, concluye el analista Barnes-Dacey.