EL LENTO OCASO DE OCCIDENTE
La guerra "satelital". Irán golpea fuerte porque cuenta con tecnología chinaMatías Caciabue
On Abr 3, 2026
On Abr 3, 2026
La capacidad reciente de Irán para ejecutar ataques más precisos con drones y misiles se debe a su decisión de dejar de utilizar definitivamente el sistema GPS y terminar de adoptar al sistema de navegación por satelites chino BeiDou-3. Éste cambio mejoró la precisión de los impactos y redujo la vulnerabilidad frente a las interferencias propias de la guerra electrónica, modificando el equilibrio táctico en el campo de batalla.
La sustitución del GPS por BeiDou-3 (y sus más de 50 satélites, frente a los 31 del conocido desarrollo estadounidense) está permitiendo al país persa sortear la guerra electrónica israelí y estadounidense que, en durante los 12 días de junio de 2025, había logrado desviar drones mediante interferencias y manipulación de señales satelitales GPS.
Esta mudanza tecnológica es lo que estaría permitiendo realizar un cambio en la doctrina de guerra aeroespacial iraní, suprimiendo los ataques masivos de saturación a operaciones constantes de precisión, que analistas del diario Financial Times definieron como una «llovizna persistente» de drones y misiles, con mayor eficacia de impacto sobre blancos.
La mejora en el posicionamiento georreferencial, la resistencia al bloqueo y las interferencias, y la capacidad de guiado, transformaron la lógica de la guerra, donde los datos y las comunicaciones (incluidas aquellas que provienen del espacio orbital) pasan a ser tan decisivos como el poder de fuego o de maniobra. En otras palabras, las comunicaciones y el procesamiento de datos, en general, y los sistemas de navegación satelital, en particular, son el corazón de la guerra contemporánea.
En este marco, el llamado «Enfrentamiento del G2» (EEUU vs. China) adquirió una nueva dimensión: El gigante oriental se ha convertido en el proveedor de la infraestructura crítica que permite sostener el esfuerzo bélico iraní frente a las poderosísimas capacidades militares combinadas de EEUU e Israel.
La guerra en Asia Occidental confirma que todos los conflictos armados actuales versan sobre un único tema: el curso de la transición de poder mundial -y sus dimensiones económicas, tecnológicas, políticas y militares-, en el marco de una nueva fase capitalista.
*Licenciado en Ciencia Política y ex Secretario General de la Universidad de la Defensa Nacional UNDEF en Argentina. Analista de NODAL y del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)
La mejora en el posicionamiento georreferencial, la resistencia al bloqueo y las interferencias, y la capacidad de guiado, transformaron la lógica de la guerra, donde los datos y las comunicaciones (incluidas aquellas que provienen del espacio orbital) pasan a ser tan decisivos como el poder de fuego o de maniobra. En otras palabras, las comunicaciones y el procesamiento de datos, en general, y los sistemas de navegación satelital, en particular, son el corazón de la guerra contemporánea.
En este marco, el llamado «Enfrentamiento del G2» (EEUU vs. China) adquirió una nueva dimensión: El gigante oriental se ha convertido en el proveedor de la infraestructura crítica que permite sostener el esfuerzo bélico iraní frente a las poderosísimas capacidades militares combinadas de EEUU e Israel.
La guerra en Asia Occidental confirma que todos los conflictos armados actuales versan sobre un único tema: el curso de la transición de poder mundial -y sus dimensiones económicas, tecnológicas, políticas y militares-, en el marco de una nueva fase capitalista.
*Licenciado en Ciencia Política y ex Secretario General de la Universidad de la Defensa Nacional UNDEF en Argentina. Analista de NODAL y del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)
