25 abr 2026

SI NO LO PODEMOS CONTROLAR, ESTA MAL

GUERRA, SANCIONES Y RUTAS OCULTAS: LA PERDIDA DE HEGEMONIA
El Caspio gana peso para Irán y Rusia mientras Ormuz concentra la atención mundial

INTERNACIONALES (Uypress) – 
24.04.2026






Mientras Ormuz concentra la tensión militar y energética en Medio Oriente, el Mar Caspio emerge como una ruta más discreta para Rusia e Irán. Lo que sí respaldan fuentes confiables es que esa cuenca cerrada, blindada a fuerzas extranjeras desde 2018, facilita movimientos de bajo perfil y debilita en parte el efecto práctico de las sanciones occidentales.



El dato geográfico y jurídico es clave. El Caspio es la mayor masa de agua interior del planeta y limita con cinco países: Rusia, Irán, Azerbaiyán, Kazajistán y Turkmenistán. La convención de 2018 sobre su estatuto jurídico fijó además dos principios decisivos: la no presencia de fuerzas armadas de países no ribereños y la navegación exclusiva de buques con bandera de una de las partes. En los hechos, eso deja fuera a una presencia naval de Estados Unidos o de la OTAN y convierte al Caspio en un espacio controlado por sus propios litorales.

Sobre esa base, sí existe evidencia pública de uso militar y de evasión parcial de controles. En septiembre de 2024, Estados Unidos sancionó nueve buques rusos por su papel en la entrega de armas iraníes a Rusia. Días después, Reuters informó, a partir de datos de navegación, que el carguero ruso Port Olya-3 realizó viajes entre Amirabad, en la costa iraní del Caspio, y el puerto ruso de Olya entre mayo y septiembre. 

En noviembre, la Unión Europea amplió sanciones contra IRISL y contra tres firmas navieras rusas por transportar armas iraníes, incluidos componentes de drones, a través del Caspio para reabastecer a tropas rusas en Ucrania.

En el contexto actual, esa discreta retaguardia cobra todavía más valor. Desde el 13 de abril, Washington mantiene un bloqueo naval sobre puertos iraníes, y Reuters reportó este 24 de abril que solo cinco barcos pasaron por Ormuz en 24 horas, frente a un promedio previo de 140 diarios. 

Con el principal cuello de botella energético del Golfo sometido a máxima tensión, el Caspio aparece menos como una ruta alternativa para el comercio global y más como un corredor resguardado para la coordinación logística entre dos países sancionados y militarmente alineados.

Lo que las fuentes permiten afirmar, entonces, es más sobrio que el relato viral pero igualmente inquietante: el Mar Caspio no explica por sí solo el desgaste del régimen de sanciones, pero sí constituye una grieta real en ese sistema. 

Su aislamiento físico, su blindaje jurídico y el control exclusivo de sus cinco ribereños lo vuelven un punto ciego relevante para Occidente en un momento en que Medio Oriente vuelve a mezclar guerra abierta, presión naval y rutas opacas de abastecimiento.

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias