Por Javier Lewkowicz
17 de abril de 2026 - 17:15

La parcial interrupción del suministro petrolero motivó un alza histórica de precios. (AFP -)
La guerra en Medio Oriente generó un impacto económico negativo masivo en todo el mundo, aunque también emergieron grandes ganadores circunstanciales.
La guerra en Medio Oriente generó un impacto económico negativo para miles de millones de personas en todo el mundo, que enfrentan precios más altos del combustible y los alimentos. Sin embargo, también emergieron grandes ganadores circunstanciales.
La ronda de presentación de balances contables referidos al primer trimestre del año en Wall Street demostró que un puñado de grandes bancos de inversión cuyo negocio está en el “trading”, es decir, el pase de manos de activos financieros, obtuvieron enormes beneficios gracias al abrupto cambio de carteras de inversión que se produjo por la guerra.
Asimismo, las petroleras festejaron ganancias extraordinarias a partir del salto de los precios. En los casos en donde estas empresas no tienen infraestructura propia destruida o afectada por la guerra en Medio Oriente, la ganancia es total. En aquellos casos en donde hubo infraestructura averiada, el efecto positivo por precios, por ahora, fue más fuerte.
“We have a winner”
Un evento tan disruptivo para la economía mundial como una guerra entre Estados Unidos e Irán motiva fuertes movimientos financieros. Por ejemplo, una búsqueda masiva de coberturas desde activos frágiles hacia otros más confiables, apuesta por commodities, compra venta de seguros y apuestas de todo tipo. Detrás de la operatoria, están las comisiones de los bancos de inversión.
El JPMorgan Chase registró un aumento del 13% en sus ganancias del primer trimestre, “mejor de lo esperado, gracias a la volatilidad de los mercados”, analiza Reuters. En el sector de mercados, los ingresos de JPMorgan subieron un 20% y en renta fija, un 21%.
El presidente y director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink, afirmó que la compañía había logrado “uno de los comienzos de año más sólidos de nuestra historia” tras registrar entradas netas totales trimestrales de 130.000 millones de dólares. Los ingresos del primer trimestre aumentaron un 27% interanual.
Por su parte, el Citigroup registró sus mayores ingresos trimestrales en una década, del orden de los 24.600 millones de dólares. Las comisiones procedentes de los mercados de renta variable aumentaron un 39% en el trimestre. Así, superó su objetivo de rentabilidad en el primer trimestre, registrando un retorno del 13,1% sobre el capital común.
De acuerdo con el Wall Street Journal, Goldman Sachs anotó un aumento del 19% en sus ganancias del primer trimestre. El banco registró ingresos de 12.740 millones de dólares en su división de banca y mercados, un récord histórico. Las comisiones de banca de inversión subieron un 48% hasta los 2.840 millones. Fue el segundo mejor trimestre de Goldman.
Los resultados excepcionales no se explican sólo por la volatilidad financiera asociada a la guerra. De acuerdo con los especialistas, también jugó a favor de los bancos el crecimiento de la economía norteamericana y la preocupación por una eventual burbuja detrás de las big tech desarrolladoras de IA, entre otros factores.
La guerra en Medio Oriente generó un impacto económico negativo masivo en todo el mundo, aunque también emergieron grandes ganadores circunstanciales.
La guerra en Medio Oriente generó un impacto económico negativo para miles de millones de personas en todo el mundo, que enfrentan precios más altos del combustible y los alimentos. Sin embargo, también emergieron grandes ganadores circunstanciales.
La ronda de presentación de balances contables referidos al primer trimestre del año en Wall Street demostró que un puñado de grandes bancos de inversión cuyo negocio está en el “trading”, es decir, el pase de manos de activos financieros, obtuvieron enormes beneficios gracias al abrupto cambio de carteras de inversión que se produjo por la guerra.
Asimismo, las petroleras festejaron ganancias extraordinarias a partir del salto de los precios. En los casos en donde estas empresas no tienen infraestructura propia destruida o afectada por la guerra en Medio Oriente, la ganancia es total. En aquellos casos en donde hubo infraestructura averiada, el efecto positivo por precios, por ahora, fue más fuerte.
“We have a winner”
Un evento tan disruptivo para la economía mundial como una guerra entre Estados Unidos e Irán motiva fuertes movimientos financieros. Por ejemplo, una búsqueda masiva de coberturas desde activos frágiles hacia otros más confiables, apuesta por commodities, compra venta de seguros y apuestas de todo tipo. Detrás de la operatoria, están las comisiones de los bancos de inversión.
El JPMorgan Chase registró un aumento del 13% en sus ganancias del primer trimestre, “mejor de lo esperado, gracias a la volatilidad de los mercados”, analiza Reuters. En el sector de mercados, los ingresos de JPMorgan subieron un 20% y en renta fija, un 21%.
El presidente y director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink, afirmó que la compañía había logrado “uno de los comienzos de año más sólidos de nuestra historia” tras registrar entradas netas totales trimestrales de 130.000 millones de dólares. Los ingresos del primer trimestre aumentaron un 27% interanual.
Por su parte, el Citigroup registró sus mayores ingresos trimestrales en una década, del orden de los 24.600 millones de dólares. Las comisiones procedentes de los mercados de renta variable aumentaron un 39% en el trimestre. Así, superó su objetivo de rentabilidad en el primer trimestre, registrando un retorno del 13,1% sobre el capital común.
De acuerdo con el Wall Street Journal, Goldman Sachs anotó un aumento del 19% en sus ganancias del primer trimestre. El banco registró ingresos de 12.740 millones de dólares en su división de banca y mercados, un récord histórico. Las comisiones de banca de inversión subieron un 48% hasta los 2.840 millones. Fue el segundo mejor trimestre de Goldman.
Los resultados excepcionales no se explican sólo por la volatilidad financiera asociada a la guerra. De acuerdo con los especialistas, también jugó a favor de los bancos el crecimiento de la economía norteamericana y la preocupación por una eventual burbuja detrás de las big tech desarrolladoras de IA, entre otros factores.
Oro negro
Las petroleras también han obtenido beneficios extraordinarios desde el comienzo de la guerra. Gracias a la suba del petróleo desde unos 60 dólares hasta un máximo de 120 dólares, para ubicarse ahora en torno a los 100 dólares, los ingresos por ventas se dispararon.
Sin embargo, las petroleras no ganan todas igual. Las más beneficiadas son las que no cuentan con activos en la zona de conflicto, ya que entonces solo se benefician de los mayores precios de venta, los cuales anotaron en marzo su mayor subida mensual de la historia.
También está el efecto de contracción de la demanda de petróleo, que la Asociación Internacional de la Energía estima en 80.000 barriles diarios este año. Dichos recortes se concentran en Oriente Medio y Asia-Pacífico, principalmente en nafta, GLP y combustible para aviones. Específicamente, en la zona de conflicto hay infraestructura de refinación dañada.
Para la petrolera inglesa BP, el primer trimestre fue “excepcional”. Analistas de mercado elevaron su previsión de ganancias en un 20%, esperando un beneficio neto ajustado de 2.600 millones de dólares en el primer trimestre. Según la compañía, los márgenes de refinación aumentaron a 16,9 dólares por barril en el primer trimestre, lo que contribuirá a incrementar los resultados de su negocio de productos refinados entre 100 y 200 millones de dólares.
La estadounidense Chevron anunció que espera que las ganancias del sector de exploración y producción del primer trimestre aumenten entre 1.600 y 2.200 millones de dólares con respecto al trimestre anterior. “Chevron tiene la menor exposición a Oriente Medio entre las grandes petroleras, lo que la sitúa en una mejor posición que sus competidores para beneficiarse del actual repunte de las materias primas”, dijo Biraj Borkhataria, analista de RBC Capital Markets.
Shell declaró que su producción de gas caerá hasta un 7% con respecto a los niveles del cuarto trimestre debido al peor rendimiento de Qatar y que sufre de un impacto negativo en su capital circulante. Sin embargo, los márgenes de los productos químicos y el refinado serán mejores de lo previsto, al igual que sus beneficios comerciales. Según los analistas de la consultora Jefferies, el impacto neto representa una ganancia positiva del 10% con respecto a las expectativas de los analistas para las ganancias de Shell en el primer trimestre.
La empresa noruega Equinor declaró que “se espera que los resultados de este primer trimestre superen las previsiones”. Lo vinculó a que “el conflicto en el Golfo Pérsico ha provocado una volatilidad significativa en los precios del crudo, los productos derivados y los líquidos”, al tiempo que aumentó la demanda de gas en el invierno estadounidense.
Por su parte, la francesa Total dijo que prevé un aumento significativo en sus ganancias del primer trimestre gracias a un sólido desempeño comercial y a los precios más altos del petróleo, que compensaron la pérdida de producción por los ataques a las instalaciones de gas natural licuado en Qatar.
En una situación similar está ExxonMobil, que afirmó que las interrupciones en sus activos en Qatar y los Emiratos Árabes Unidos reducirán la producción mundial equivalente de petróleo en un 6% en el primer trimestre en comparación con el cuarto trimestre. Sin embargo, la variación en los precios de los líquidos aumentará las ganancias de ExxonMobil hasta en 2.300 millones de dólares.