21 abr 2026

GENOCIDAS CUESTIONADOS

El consenso a la hora de enviar armas a Israel empieza a fracturarse en EEUU

Antònia Crespí Ferrer
On Abr 21, 2026





Una votación en el Senado para bloquear el envío de armamento a Tel Aviv recaba un apoyo récord en la bancada demócrata. El apoyo militar a Israel siempre ha sido un monolito inquebrantable en los dos lados del espectro político estadounidense, con contadas excepciones. Y todas ellas, lejos de las áreas de poder. La premisa de que Tel Aviv tiene derecho a defenderse es algo que, hasta hace pocos días, defendían figuras tan críticas con el genocidio de Gaza como Alexandria Ocasio-Cortez.

Pero los diferentes conflictos que Benjamin Netanyahu está provocando en la región han puesto en riesgo ese consenso. Uno de los síntomas más claros y recientes es la votación del pasado jueves en el Senado para intentar tumbar un envío de excavadoras Caterpillar D9 a Israel. A pesar de que fue rechazada, consiguió un apoyo récord de 40 demócratas.

Este giro, sin embargo, es algo que ya empezó a darse antes de la guerra de Irán. El año pasado, Bernie Sanders presentó por primera vez una resolución conjunta para oponerse a la venta de armas a Tel Aviv. La comparación habla por sí sola: la propuesta de Sanders solo recibió el apoyo de 15 senadores demócratas.

El senador por Arizona Ruben Gallego es uno de los 40 demócratas que votó en contra. Se trata de un giro significativo, pues anteriormente había defendido la venta de armas a Israel y ha recibido donaciones de lobbies proisraelíes. En declaraciones a Punchbowl News, Gallego aseguró que la votación «significa que Netanyahu ha arruinado por completo la política de Oriente Medio y está destruyendo el carácter bipartidista del apoyo a Israel».

En la misma línea se expresaba el senador Mark Kelly, que también votó en contra: “Estados Unidos e Israel están librando una guerra contra Irán sin una estrategia ni un objetivo claros. He dejado claro que me opongo a esta guerra en Irán y a las decisiones imprudentes que están tomando el primer ministro Netanyahu y el presidente Trump”.


Es destacable cómo el voto contrario al nuevo envío de armas a Israel y el distanciamiento explícito vienen por parte de congresistas que se barajan como posibles candidatos en las presidenciales de 2028. Gallego y Kelly son dos nombres de los que suenan, pero también Ocasio-Cortez. A pesar de no participar en la votación, Ocasio-Cortez también ha roto el tabú y se ha posicionado públicamente en contra del apoyo militar a Tel Aviv.

“Coherente con mi historial de voto hasta ahora, no apoyaré que el Congreso envíe más dinero de los contribuyentes ni ayuda militar a un gobierno que ignora de manera constante el derecho internacional y la legislación de los EEUU», decía la legisladora en un comunicado publicado a principios de abril.

A pesar de que el giro es más significativo y notable entre los demócratas, las últimas encuestas de opinión pública entre los estadounidenses muestran cómo los votantes están teniendo en cuenta el apoyo a Israel y los lobbies proisraelíes a la hora de ir a las urnas. Incluso entre los republicanos.


No solo en Columbia, crecieron las tensiones por las protestas estudiantiles

Una encuesta publicada por Gallup justo antes de que Estados Unidos e Israel bombardearan Teherán el 28 de febrero señalaba que, por primera vez desde principios de los 2000, los estadounidenses sienten más simpatía por los palestinos que por los israelíes: un 41% frente a un 36%. Hasta el año pasado, la tendencia era a la inversa.

Esta visión negativa se ha visto alimentada también por la guerra de Irán, en que la lectura de los críticos es que Tel Aviv ha arrastrado a Washington al conflicto. Otro sondeo realizado por la NBC justo en los primeros días de campaña militar en Oriente Medio señala que actualmente un 39% de los ciudadanos valoran negativamente a Israel, cuando en 2023 –tras los ataques del 7 de octubre de Hamás– solo era un 24%. Donde más se ha acentuado la pérdida de simpatía es entre los votantes demócratas e independientes: un 57% y un 48%, ven a Israel de manera negativa.

*Corresponsal de Público.es en EEUU