La OCDE ubica al país como la peor economía de la región en la materia en 2025
Fenómeno barrial: la inversión extranjera esquiva la Argentina de Milei
Por Leandro Renou
26 de mayo de 2026

Dolares Sin Credito
El país recibió menos del 5 por ciento de lo que ingresó a Brasil y quedó por abajo de Chile y México. Incluso perdió con un país pequeño, como Costa Rica. Por qué el RIGI no tracciona y la crisis general se impone.
Justo en el medio de la difusión oficial de un mapa con fake news de crecimiento económico relacionado con las inversiones RIGI, apareció una cifra real que demuele el relato oficial. Un trabajo de Misión Productiva en base a números de la OCDE al que accedió Página I12 muestra que el país es el peor de la región en materia de inversión extranjera. Y que, por caso, la Argentina de Milei recibió menos del 5 por ciento de las inversiones totales que recibió el Brasil de Lula y menos del 10 por ciento de lo que ingresó en el Chile de José Antonio Kast.
“La Argentina se ubicó en el último lugar de América Latina en materia de inversión extranjera directa (IED) entre las principales economías de la región, según datos de la OCDE para 2025. Mientras países como Brasil, México, Chile, Costa Rica o Colombia lograron atraer flujos significativos de capitales externos, la Argentina mostró un desempeño extremadamente débil, reflejando las dificultades persistentes para consolidar un clima de inversión estable y dinámico”. informó Misión Productiva.
Los números son lapidarios. Aún cuando el gobierno de Javier Milei regala exenciones impositivas para radicación de capital y abre la economía a favor de los privados, nadie quiere poner plata en Argentina. Según la OCDE, para 2025, Brasil recibió alrededor de US$77.000 millones de inversión extranjera directa, México más de US$40.000 millones y Chile más de US$13.000 millones. “Argentina, en cambio, captó apenas alrededor de US$3.100 millones, quedando última entre las principales economías latinoamericanas relevadas”, destacan en base a cifras de OCDE.
Perdimos con Costa Rica
El informe de Misión Productiva evidencia que “incluso economías considerablemente más pequeñas de la región, como Costa Rica, lograron atraer mayores flujos de inversión”. Explican que el contraste “refleja las dificultades persistentes de la Argentina para consolidarse como destino de capital productivo de largo plazo, aun en sectores donde el país posee ventajas competitivas y fuertes incentivos regulatorios”.
EL RIGI no mueve la aguja
La gente de Misión Productiva, un grupo de economistas y sociólogos encabezados por Martín Alfie, destaca que “los datos de la OCDE confirman las dificultades persistentes de la Argentina para atraer inversión productiva de largo plazo, incluso en un contexto donde el gobierno nacional colocó a la llegada de capitales externos como uno de los principales objetivos de su estrategia económica”.
Y hacen eje en que aún con el RIGI, la situación de fondo de la inversión no está cambiando, porque está relacionada a cómo se mueve la actividad económica en general.
Aseguran que “el dato resulta especialmente significativo porque ocurre en un contexto donde el Gobierno impulsó un fuerte esquema de incentivos a grandes inversiones mediante el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones). Sin embargo, los números de la OCDE muestran que esas inversiones vinculadas principalmente a recursos naturales y energía no alcanzan para generar un proceso amplio de atracción de capitales”.
Agregan, además, que el fomento de inversiones extractivas no es per sé un cambio de paradigma. “Esto refleja un problema más profundo: no es posible sostener una estrategia de desarrollo basada únicamente en grandes proyectos extractivos o de enclave. La capacidad de atraer inversión también depende de factores como el dinamismo del mercado interno, el acceso al crédito, la estabilidad macroeconómica, la infraestructura y las perspectivas de crecimiento de sectores como la industria, la construcción y las PyMEs”, destacaron.
Por qué nadie invierte
El análisis de Misión Productiva aborda, también, las razones que explican “el mal desempeño inversor en Argentina se encuentran”.
Enumeran los siguientes factores:
“La Argentina se ubicó en el último lugar de América Latina en materia de inversión extranjera directa (IED) entre las principales economías de la región, según datos de la OCDE para 2025. Mientras países como Brasil, México, Chile, Costa Rica o Colombia lograron atraer flujos significativos de capitales externos, la Argentina mostró un desempeño extremadamente débil, reflejando las dificultades persistentes para consolidar un clima de inversión estable y dinámico”. informó Misión Productiva.
Los números son lapidarios. Aún cuando el gobierno de Javier Milei regala exenciones impositivas para radicación de capital y abre la economía a favor de los privados, nadie quiere poner plata en Argentina. Según la OCDE, para 2025, Brasil recibió alrededor de US$77.000 millones de inversión extranjera directa, México más de US$40.000 millones y Chile más de US$13.000 millones. “Argentina, en cambio, captó apenas alrededor de US$3.100 millones, quedando última entre las principales economías latinoamericanas relevadas”, destacan en base a cifras de OCDE.
Perdimos con Costa Rica
El informe de Misión Productiva evidencia que “incluso economías considerablemente más pequeñas de la región, como Costa Rica, lograron atraer mayores flujos de inversión”. Explican que el contraste “refleja las dificultades persistentes de la Argentina para consolidarse como destino de capital productivo de largo plazo, aun en sectores donde el país posee ventajas competitivas y fuertes incentivos regulatorios”.
EL RIGI no mueve la aguja
La gente de Misión Productiva, un grupo de economistas y sociólogos encabezados por Martín Alfie, destaca que “los datos de la OCDE confirman las dificultades persistentes de la Argentina para atraer inversión productiva de largo plazo, incluso en un contexto donde el gobierno nacional colocó a la llegada de capitales externos como uno de los principales objetivos de su estrategia económica”.
Y hacen eje en que aún con el RIGI, la situación de fondo de la inversión no está cambiando, porque está relacionada a cómo se mueve la actividad económica en general.
Aseguran que “el dato resulta especialmente significativo porque ocurre en un contexto donde el Gobierno impulsó un fuerte esquema de incentivos a grandes inversiones mediante el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones). Sin embargo, los números de la OCDE muestran que esas inversiones vinculadas principalmente a recursos naturales y energía no alcanzan para generar un proceso amplio de atracción de capitales”.
Agregan, además, que el fomento de inversiones extractivas no es per sé un cambio de paradigma. “Esto refleja un problema más profundo: no es posible sostener una estrategia de desarrollo basada únicamente en grandes proyectos extractivos o de enclave. La capacidad de atraer inversión también depende de factores como el dinamismo del mercado interno, el acceso al crédito, la estabilidad macroeconómica, la infraestructura y las perspectivas de crecimiento de sectores como la industria, la construcción y las PyMEs”, destacaron.
Por qué nadie invierte
El análisis de Misión Productiva aborda, también, las razones que explican “el mal desempeño inversor en Argentina se encuentran”.
Enumeran los siguientes factores:
1. La fuerte caída del consumo y la demanda interna, que reduce incentivos para ampliar capacidad productiva.
2.La paralización de la obra pública, de manera directa, con impacto sobre la industria y cadenas proveedoras.
3.La escasez de crédito productivo.
4.La apreciación cambiaria y deterioro de la competitividad en sectores transables.
5.Elevada incertidumbre sobre la sostenibilidad futura del esquema macro.
6.Debilidad del entramado PYME y caída de sectores intensivos en empleo.
7. inversión extranjera difícilmente pueda expandirse de manera sostenida en un contexto de mercado interno deprimido, utilización ociosa de capacidad instalada y ausencia de financiamiento de largo plazo.
8.Históricamente, los países que lograron procesos sostenidos de desarrollo económico mantuvieron tasas de inversión significativamente más elevadas que las proyectadas hoy para Argentina. El desafío hacia adelante pasa por reconstruir condiciones para una expansión más amplia de la inversión productiva, en todos los sectores productivos. De otra manera, la actual estrategia de estabilización y el rumbo productivo del gobierno seguirán teniendo impactos negativos en el largo plazo.
2.La paralización de la obra pública, de manera directa, con impacto sobre la industria y cadenas proveedoras.
3.La escasez de crédito productivo.
4.La apreciación cambiaria y deterioro de la competitividad en sectores transables.
5.Elevada incertidumbre sobre la sostenibilidad futura del esquema macro.
6.Debilidad del entramado PYME y caída de sectores intensivos en empleo.
7. inversión extranjera difícilmente pueda expandirse de manera sostenida en un contexto de mercado interno deprimido, utilización ociosa de capacidad instalada y ausencia de financiamiento de largo plazo.
8.Históricamente, los países que lograron procesos sostenidos de desarrollo económico mantuvieron tasas de inversión significativamente más elevadas que las proyectadas hoy para Argentina. El desafío hacia adelante pasa por reconstruir condiciones para una expansión más amplia de la inversión productiva, en todos los sectores productivos. De otra manera, la actual estrategia de estabilización y el rumbo productivo del gobierno seguirán teniendo impactos negativos en el largo plazo.