6 may 2026

SISTEMA Y PODER

Honduras-gate: así opera la red internacional para desestabilizar gobiernos progresistas en América Latina. La filtración de audios que compromete a la derecha mundial

05 de mayo de 2026 


MILEI TRUMP-07/11/2024 MILEI TRUMP-07/11/2024 (NA)


De un lado del teléfono, el expresidente de Honduras condenado por narcotráfico, Juan Orlando Hernández. Del otro lado, el actual presidente hondureño, Nasry Asfura, y la vicepresidenta Maria Antonieta Mejía.Javier Milei colabora con la guerra mediática contra Petro y Sheinbaum
La periodista Valeria Duarte de Diario Red explicó cómo funciona el entramado que involucra a Trump, Netanyahu, Javier Milei y varios líderes de la región.

“Lo que en realidad estamos escuchando es cómo se ejecuta la doctrina de seguridad de Estados Unidos en la región como un plan de injerencia política, económica y militar por parte de Washington e Israel”, explica la politóloga, investigadora y periodista boliviana Valeria Duarte, en Radio 750.

El Honduras-gate es, sin exagerar, un escándalo de dimensiones mundiales. Fue el Diario Red en América Latina, medio de comunicación al que Duarte es afiliada, el responsable de la publicación de los audios donde varios mandatarios hablan de crear una “célula de información” para “atacar y extraer el cáncer de la izquierda de los gobiernos de Honduras y Latinoamérica”, y en los que además involucran al propio Javier Milei y a los presidentes Donald Trump y Benjamin Netanyahu.

En los audios, Juan Orlando Hernández propone la creación de una Unidad Digital con patrocinio estadounidense para la propagación de noticias falsas que “prepare” a la población para eventuales intervenciones externas tanto en Colombia como en México.

La relación entre el expresidente hondureño y Trump es consabida: fue el mandatario de los Estados Unidos quien lo indultó de su sentencia por narcotráfico. A cambio, el expresidente hondureño parece prometer que a su regreso al país garantizará al mandatario MAGA un centro desde donde convertir a Latinoamérica en una zona de control estratégica.

“Uno de los objetivos que tienen es el golpe o la destrucción de la izquierda y los gobiernos en la región que tengan estas características para lo que hablan de construir una célula de información en Estados Unidos con apoyo y coordinación de la Oficina de la Presidencia de Donald Trump y, entre otras cosas, hablan de dónde van a sacar el financiamiento”, confirmó Duarte en Escuchá Página|12.

Una parte de los fondos sale, como explican, del propio Ministerio de Obra Pública de Honduras: unos 150 mil dólares de origen estatal. Y el financiamiento viene también desde Argentina, desde donde el servicial presidente Javier Milei prometió enviar 350 mil dólares para la causa desestabilizadora. Más de medio millón de dólares reúnen, en un rato, los hondureños según la investigación del Diario Red en América Latina.

“Estamos hablando de más de medio millón de dólares para golpear a gobiernos progresistas de México y Colombia, que casualmente se da en un contexto electoral, no olvidemos que Colombia tiene elecciones presidenciales en menos de un mes y que México está entrando en uno de los procesos electorales más importantes de estos años porque van a elegir gobernadores, diputados, asambleístas”, recordó la politóloga e investigadora boliviana.

Mientras tanto, el republicano Trump prepara el terreno: unos meses atrás acusó al presidente Gustavo Petro de ser cómplice del narcotráfico internacional, al mismo tiempo bombardea naves con el mismo pretexto en el Mar Caribe y en las últimas semanas utilizó de excusa al crimen organizado para intentar invadir a México.

“No estamos hablando de supuestos, sino del detrás de escena de hechos que ya hemos vivido: el indulto, los juicios políticos internos en Honduras que también han sido parte de una red de sobornos, la concesión de empresas de tren interoceánico, expansión de sedes y zonas económicas en Honduras, la intención de las iglesias evangélicas en este momento”, profundizó Duarte.

Hasta ahora, la difusión de los audios no tuvo consecuencias legales ni penales en ningún país de la región y tampoco en los ámbitos internacionales.