2 nov 2015

¿A quién beneficia la devaluación?

Argentina hacia el balotaje


En las condiciones actuales de precios internacionales deprimidos y mercados sobreofertados, lo más probable es que esa renta adicional sea apropiada por los exportadores para recomponer su tasa de ganancias, sin distribución del beneficio.

 Por Raúl Dellatorre

En la mayoría de las cadenas agroalimentarias, el mercado presenta una fuerte asimetría, entre vendedores (productores) atomizados y muy pocos compradores que, en la mayoría de los casos, son también exportadores. Existe un amplio consenso entre los analistas no vinculados a la estructura monopólica que domina el comercio exterior que, tanto una devaluación como la eliminación o reducción de las retenciones, como medidas aisladas, previsiblemente no redundaría en un beneficio para el pequeño productor. 
Lo anterior no es más que la consecuencia de mercados dominados por estructuras oligopólicas, en las que los precios de los productos frescos que llegan al consumidor en los principales centros urbanos usualmente tienen una diferencia de 10 a 1 con respecto al precio que recibe el productor en origen. Es decir, tanto en productos regionales con destino a la exportación, como los que se consumen en el mercado interno, terminan pasando por una malla de intereses comerciales que distorsionan la distribución de la renta. Hipermercados y exportadores que hacen fortunas. Productores regionales con ecuaciones de precios que ponen en duda la viabilidad de seguir en la actividad. A esta situación, hay políticos y economistas que responden que el problema es el tipo de cambio, que con un dólar “libre” (lo imaginan a 15 pesos) y un Estado “no intervencionista”, traería alivio a las angustias de las economías regionales. Saben que no es verdad, pero saben quién se beneficiaría con esa medida. Por eso la reclaman.
Entonces, ¿no hay solución para las economías regionales en un contexto como el actual? Empecemos por ajustar el diagnóstico. No todas las cadenas productivas regionales son iguales, ni tienen los mismos problemas. Hay cadenas que han tenido procesos de reconversión importantes en la última década y media, años más o años menos, logrando niveles muy elevados de competitividad. Muchos se sorprenderían de saber que la industria del limón de Tucumán exporta a más de cien países, ganando mercados en todas las variantes del producto: fruta fresca, jugo, aceites esenciales y cáscara deshidratada. Tampoco es un sector marginal: el valor de las exportaciones supera los 500 millones de dólares anuales. Pero es un “mal ejemplo” para quienes pretenden reducir la cuestión al valor del dólar.
La industria vitivinícola de Mendoza y San Juan es otro ejemplo importante de reconversión. No todas, pero una importante cantidad de bodegas, algunas medianas o directamente chicas, colocan sus productos en unos cincuenta países. El sector productor en dificultades es el de uva criolla, de menor calidad, que es la que se utiliza para el vino común. Este producto quedó desplazado en el mercado interno por el consumo de cerveza, y difícilmente recupere terreno. Los expertos recomiendan una reconversión de las cosechas para reemplazar esta especie por variedades de mayor salida, como el malbec, pero se necesitan años, asistencia técnica y financiamiento subvencionado, que sólo podría ofrecer el Estado. La devaluación no serviría para nada, salvo para mejorar la posición relativa de un inversor del exterior para comprarle la tierra, aumentar la concentración y sacar a los pequeños productores del negocio. “Por ineficientes”, diría un neoliberal en un ataque de sinceramiento. Son dos caminos diametralmente opuestos: planificación estatal para la reconversión, o libre mercado y devaluación. Basta imaginarlas para saber quién sale y quién queda en cada caso.
Pero hay otras economías regionales con serias dificultades estructurales, que tampoco resuelve una devaluación ni un diagnóstico que ignore la existencia de eslabones en la cadena donde se engrosa la renta. La actividad tambera y la azucarera son dos ejemplos de caída en picada de rentabilidad para pequeños y medianos productores. Los productores de fruta de Río Negro también pasan por un momento muy complicado por la sobreoferta en el mercado interno y depresión de los mercados externos. Incluso los productores de granos exportables de las zonas más alejadas de los puertos –el maíz en el noroeste, por ejemplo– están viendo recortadas sus ganancias al punto de poner en riesgo su viabilidad.
En algunos de estos productos, incluso, los productores están recibiendo precios inferiores en pesos que en temporadas pasadas. Ocurre que, sobre todo en el caso de las unidades menores –que son más del 75 por ciento–, cuando hay una demanda final deprimida, los eslabones de la cadena más poderosos –las compañías exportadoras, los grandes distribuidores, los hípermercados– no resignan ganancias si pueden trasladarle el perjuicio al productor. Aunque suene a obviedad, entenderlo es el punto neurálgico para ver que determinadas soluciones que se promueven desde ciertas usinas de interés no le traerán ninguna respuesta al productor que hoy está en crisis. Con condiciones de negociación tan desiguales entre productores atomizados de un lado, e intermediarios comerciales tan poderosos del otro, ni una devaluación ni la eliminación de retenciones a la exportación pueden resultar, por sí solas como medidas económicas, un bálsamo siquiera para las economías regionales.
Existen importantes trabajos de análisis en el Ministerio de Agricultura y Ganadería, hechos por especialistas en tareas de extensión rural –el INTA lleva varias décadas de acumulación de experiencia– y en el desarrollo de programas de servicios agrícolas y desarrollo de la agricultura familiar, que hacen posible acercarse a los problemas estructurales de cada una de las más de treinta cadenas agroalimentarias que representan las economías regionales. Ese diagnóstico junta los problemas de escala de producción, falta de tecnología, necesidades de reconversión hacia otro tipo de producción, problemas en la comercialización, entre otros. A partir de este análisis, la respuesta nunca será que una economía regional es “inviable”, sino, en todo caso, “reconvertible”. La solución nunca puede venir por la expulsión del productor rural para ser reemplazado por una “unidad económica más eficiente”, sino darle las condiciones para hacerlo competitivo resolviendo sus falencias. Contra las soluciones que surgirían del “libre funcionamiento del mercado”, la alternativa es un Estado presente, planificador, que asista técnica y financieramente en la reconversión productiva (tecnológica, de escala o de sustitución de producto), desde un análisis de los cambios estructurales necesarios para hacer viable la producción.
Una respuesta de planificación estatal distinta a la del mercado sería, por ejemplo, que el maíz que se produce en Salta, en vez de recorrer más de mil kilómetros por ruta, para llegar al puerto de Rosario y ser exportado, pudiera servir de alimento de cerdos en su provincia de origen, que faenados se ofrecieran al mercado como jamón u otro producto terminado, de los cuales justamente el maíz ofrece una extensa gama. O en vez de tener azúcar excedente de los ingenios de Tucumán o Jujuy, pudiera destinarse una mayor proporción de la caña al corte de biodiesel en los combustibles, mejorando sustancialmente la ecuación económica de los cañeros.
Quienes trabajan en estos temas aseguran, por otra parte, que las inversiones necesarias no son cuantiosas. “Se trata de tecnologías, equipos de frío, instalaciones que se fabrican en el país, con lo cual incluso tendría efecto reactivante para la industria local, además de darle cabida a una política de desarrollo agroindustrial regional”, sostienen. Otro impacto exactamente opuesto al de una devaluación. Devaluación que, además, provocaría un grave impacto negativo a la mayor parte del resto de la población, como bien se sabe. Y sin ni siquiera traerle el beneficio que se le promete a quienes se ilusionan que en esta medida está la solución mágica a sus problemas. Los primeros en entenderlos deberían ser quienes hoy padecen las consecuencias de una crisis que, encima, ni siquiera tiene origen local. Antes de ser usados, una vez más, como argumento para una disputa en la que, si le sale a favor, otros recogerían los beneficios.

1 nov 2015

En balotaje argentino se juega nueva diplomacia latinoamericana

IPS
Quedó delineado el nuevo juego de la política exterior latinoamericana de los dos candidatos que disputarán el balotaje el 22 de noviembre: menos confrontación y mayor énfasis comercial en la integración regional, aunque con matices políticos.
BUENOS AIRES (IPS/Fabiana Frayssinet)


Foto: Elecciones2015

El expresidente de Brasil y líder del Partido de los Trabajadores, Luiz Inácio Lula da Silva, festejaba su 70 cumpleaños el 27 de octubre, cuando lo llamó para felicitarlo Daniel Scioli, candidato a la Presidencia argentina por el oficialista y centroizquierdista Frente para la Victoria (FPV), de la mandataria Cristina Fernández.

El gesto del gobernador de la oriental provincia de Buenos Aires y ex vicepresidente del gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007), podría parecer apenas protocolo entre los mayores socios comerciales del Mercado Común del Sur (Mercosur), integrado además por Paraguay, Uruguay y Venezuela.

En la jornada electoral del domingo 25, Scioli ganó con apretada diferencia a su rival, Mauricio Macri, alcalde de la capital y líder de la centroderechista Alianza Cambiemos, lo que forzó el balotaje e hizo incierto su resultado.

Pero la llamada de Scioli al expresidente brasileño (2003-2010) en medio de la agitada campaña para la segunda vuelta, es una evidencia más, según dijo a IPS quién gestionó esa comunicación, el argentino Pablo Gentili, de su “compromiso con la necesidad de profundizar los procesos de integración regional”.

“Scioli tuvo diversas reuniones con Lula, antes incluso de ser candidato”, argumentó Gentili, secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso).

También sostuvo encuentros, recordó, con varios gobernantes latinoamericanos: Michele Bachelet (Chile), Juan Manuel Santos (Colombia), Raúl Castro (Cuba), Rafael Correa (Ecuador), y Tabaré Vázquez (Uruguay), al igual que con el expresidente de ese país, José Mujica.

Scioli “definió las bases de una política internacional que dará continuidad a los avances de la última década, y abrirá nuevos caminos a la integración regional y global de la Argentina, en un contexto internacional de extrema complejidad”, opinó.

“En política exterior, Scioli es quien representa la oportunidad efectiva de avanzar hacia un nuevo multilateralismo que permita una inserción soberana, autónoma, pero también solidaria y cooperativa, de la Argentina en el mundo”, sintetizó.

Jorge Taiana, excanciller (20005-2010) de Kirchner y su esposa y sucesora Fernández, coincidió en asegurar a IPS que Scioli le daría “una relevancia importante a la región, a la integración regional, y en particular al Mercosur”.



La Casa Rosada, sede de la Presidencia de Argentina, frente a la histórica Plaza de Mayo de Buenos Aires, que desde el 10 de diciembre tendrá como nuevo inquilino al oficialista Daniel Scioli o al opositor Mauricio Macri. Crédito: Marcela Valente/IPS

“Habrá matices con respecto a lo que se ha hecho en los últimos años, pero la prioridad sobre la región y en la relación con Brasil, sin duda se mantendría”, reforzó Taiana, quien fue elegido el día 25 como diputado del Parlamento del Mercosur por el FPV.

Matices que se refieren al estilo directo de Fernández, quien entregará el poder el 10 de diciembre, poniendo fin a la llamada “era Kirchner”, que se extendió durante los mandatos del exmandatario, fallecido en 2010, y Fernández.

“Scioli es un hombre que en general trata de buscar pocas polémicas con los otros y que tiene una actitud de acercamiento”, analizó Taiana sobre ese exmotonauta (competidor de lanchas motoras) de 58 años que suele comparar la disputa política con la competencia y el trabajo en equipo del deporte.

Cercana al anterior y fallecido mandatario de Venezuela, Hugo Chávez (1999-2013), y a su sucesor Nicolás Maduro, Fernández se enfrentó en ocasiones con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como cuando calificó de “ridícula” la declaración de Washington del gobierno de Caracas como una “amenaza para la seguridad nacional”.

En contraposición, fortaleció los vínculos con los miembros del grupo del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), en especial, aparte de Brasilia, con Beijing y Moscú, con los que firmó acuerdos relevantes en temas espaciales, de infraestructura, transporte y energía. China fortaleció las reservas argentinas con créditos swaps (intercambios monetarios de bancos centrales).

“Seguramente Scioli tendría una política más de limar asperezas con la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú), o de poner algún esfuerzo en tener más diálogo con Estados Unidos y con Europa, al mismo tiempo que mantiene el privilegio con el Mercosur y la relación estratégica con Brasil”, precisó el excanciller.

“Scioli insiste que su política externa tendrá una fuerte orientación hacia la actividad comercial y la promoción de exportaciones”, recordó.

Gentili y Taiana, ponen en la otra acera a Macri, de 56 años, alcalde de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, empresario y expresidente del popular club de fútbol Boca Juniors.

Para Gentili, Macri “ya se inclinó por el unilateralismo que siempre ha defendido la derecha local: el alineamiento incondicional con Estados Unidos y, en Europa, con Alemania”.

Así lo habría evidenciado al expresar que Argentina debía “reinsertarse en el mundo” y abandonar el “eje bolivariano”, que alude peyorativamente a gobiernos latinoamericanos de izquierda como Bolivia, Ecuador y Venezuela.

“Sus referencias a la supuesta amenaza antidemocrática del que denomina ‘eje bolivariano’, no expresan otra cosa que el repetitivo neocolonialismo reaccionario de los que piensan que el futuro de nuestro país se dibuja en línea recta desde el Norte hacia el Sur”, opinó.

En esa línea, Macri definiría sus preferencias ideológicas iberoamericanas.

“Ha entablado sus relaciones con los expresidentes Álvaro Uribe (Colombia), José María Aznar (España) y Sebastián Piñera (Chile) que son sus grandes relaciones internacionales en términos iberoamericanos. Me parece que él se siente cómodo en ese espacio de lo que sería la derecha a nivel internacional”, consideró Taiana.

Macri “representa una fuerza política que en todos estos años ha criticado la regionalización extrema de la política exterior, y criticado al Mercosur. Está mucho más a favor de un regionalismo abierto, y de volver a una relación privilegiada con Estados Unidos”, analizó.

Pero el sociólogo Gabriel Puricelli, vicepresidente del Laboratorio de Políticas Públicas (LPP), considera que lo que Macri cuestiona “no es la existencia del Mercosur sino su funcionamiento” y cree que entre ambos candidatos no habría sobre eso “ninguna diferencia fundamental”.

“Seguramente Macri se inclinará más por un perfeccionamiento de los aspectos comerciales del Mercosur, que de verlo como un mecanismo político”, dijo a IPS.

Para Puricelli, el Mercosur seguirá siendo una prioridad, entre otras cosas “porque resolver algunos de los problemas del comercio bilateral con Brasil, es clave para resolver también parte de los problemas de estancamiento económico argentino”.

“La política exterior de todos los días, que tiene que ver con el Mercosur, con la participación argentina en ámbitos multilaterales, con la discusión importante de acordar finalmente una oferta común del Mercosur para la negociación con la Unión Europea, no he escuchado a ninguno de los equipos de política exterior de los dos candidatos, que sugieran demasiados cambios”, subrayó.

Pero sí percibe que un eventual triunfo del aspirante opositor supondría “diferencias de énfasis” en el “estilo de diplomacia presidencial”.

“Seguramente Macri no va a tener videoconferencias transmitidas por los canales públicos con (el presidente ruso) Vladimir Putin, lo cual no quiere decir que la relación con Rusia vaya a empeorar. Simplemente la comunicación de esa relación no va a ser tan visible como lo es con la presidenta”, ejemplificó.

Gane quien gane las elecciones, augura un “enfriamiento del vínculo político” con Venezuela, aunque no comercialmente por ser un “cliente económico potencial muy importante”.

“Scioli no tiene una cercanía particular con Maduro y fue muy claro que cuando eligió líderes regionales para sacarse fotos y mostrar que tenía algo de ‘millaje’ (recorrido) internacional, lo hizo con Vásquez, Lula, y Bachelet. Maduro no fue parte del menú”, ilustró.

En cuanto a Macri, “debemos esperar declaraciones políticas del gobierno argentino sobre la situación de los presos políticos de Venezuela que no le van a gustar nada al gobierno de Caracas”, consideró.

Editado por Estrella Gutiérrez

Angela Merkel confirma guiño entre China y Europa

Compañías chinas y alemanas firmaron este jueves una serie de acuerdos comerciales por valor de 18 600 millones de euros (20 500 millones de dólares) durante una visita de la canciller germana Angela Merkel a esta capital.
BEIJING 10/31/15




Merkel llegó con una delegación de 20 líderes empresariales para una visita de dos días centrada en reforzar la cooperación económica y el papel de China en las crisis internacionales, informa DPA.

La Canciller y el primer ministro chino, Li Keqiang, sellaron una serie de acuerdos, el más destacado, la entrega por parte de Airbus de 130 aviones a un precio de 15 400 millones de euros (17 000 millones de dólares). El monto de los acuerdos sorprendió a los analistas porque no se esperaban en principio convenios de gran envergadura.

Airbus venderá cien modelos A320, y 30 del A330 en «uno de los mayores encargos que ha hecho China hasta ahora» a la firma, indicó a DPA un portavoz de la compañía.

Otros de los acuerdos incluyen un joint venture (aventura conjunta) entre las bolsas de Frankfort y Shanghái y una cooperación estratégica entre la compañía de maquinaria VOITH y la China Three Gorges Corporation, que recibirá de aquella turbinas para la gigantesca presa de las Tres Gargantas que está construyendo en el río Yangtsé.

El viernes, la Canciller viajará con Li a Hefei, en la provincia oriental de Anhui, donde se entrevistará con una familia local, visitará una escuela y participará en un encuentro con líderes de negocios chinos y alemanes. Es la primera vez que Li invita a un líder extranjero a su provincia natal.

China y Alemania tienen profundos lazos diplomáticos y económicos. La Cámara de Comercio Alemana aseguró que el intercambio entre ambos países llegó a un récord en 2014.

La visita de Merkel llega una semana después de que el presidente chino, Xi Jinping, viajara a Reino Unido, donde anunció que las relaciones entre ambos países alcanzarán «un nuevo apogeo».

La agencia china Xinhua afirma en un despacho que Beijing y Europa están a la vuelta de la esquina de otra «luna de miel», gracias a los frecuentes intercambios diplomáticos de alto nivel y a un nuevo impulso de la cooperación bilateral.

La semana pasada, Reino Unido dio una bienvenida solemne al presidente Xi Jinping, el primer jefe de Estado chino en visitar el país en una década. Durante lo que fue calificado como una «súper visita de Estado», Xi fue testigo de la firma de acuerdos por un valor de alrededor de 40 000 millones de libras (61 500 millones de dólares). Días después de que Xi concluyera esa visita, el rey de Holanda, Guillermo Alejandro, hizo una visita de Estado a China, a la que sigue ahora la llegada de Angela Merkel, que arriba al gigante de Asia por octava vez desde que asumió su primer período en el cargo en 2005.

Además, se espera que el presidente de Francia, Francois Hollande, lleve a cabo una visita de Estado a China a principios de noviembre.

AMARGA MEDICINA

El FMI insiste en que España siga el camino de los recortes sociales tras las elecciones
por La Redacción , 01/11/2015

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha vuelto a insistir en sus recetas neoliberales para España. En su último informe sobre la situación del país ha incidido en la importancia de que se mantenga vigente la actual agenda de recortes sociales, lanzando un claro mensaje al Gobierno que pueda resultar de los comicios generales del próximo 20 de diciembre.

Desde el organismo internacional se advierte de que revertir las políticas seguidas durante los últimos años generaría “incertidumbre” y podría “dañar” la recuperación económica. En especial, hace mención a la “significativa” incidencia que podría tener el deterioro del sector exterior. Así lo explica en un informe en el que detalla los pormenores de nueve economías del G20, al que España asiste como invitado.

En este documento alerta de que a pesar de la incipiente recuperación económica que tanto predican el presidente Mariano Rajoy y su equipo en el Ejecutivo, el país sigue siendo “vulnerable”. Asimismo, recalca que una demanda más débil de la Eurozona o una posible reactivación de la incertidumbre en los mercados relacionada con la eterna cuestión de Grecia podría lastrar la confianza del mercado y renovar las tensiones en el sector financiero y soberano español.

EB

China, Corea y Japón aparcan sus diferencias en favor de la economía

Los líderes, reunidos por primera vez en tres años, acuerdan normalizar el diálogo

Los primeros ministros Abe (izquierda) y Li flanquean a la presidenta Park. / LEE JONG-HOON (AP)
Los líderes de China, Corea del Sur y Japón dejaron a un lado las hostilidades políticas de los últimos años y acordaron normalizar los lazos entre los tres países, muy conectados económicamente pero con numerosas tensiones políticas. La presidenta surcoreana, Park Geun-hye; el primer ministro japonés, Shinzo Abe, y el primer ministro chino, Li Keqiang, acordaron un documento de mínimos en el que abogan por garantizar la paz en la región e impulsar sus intercambios económicos en forma de un Tratado de Libre Comercio a tres bandas.
"Compartimos la opinión de que la cooperación trilateral está completamente restaurada tras esta cumbre", asegura el comunicado firmado por los tres líderes al final del encuentro en Seúl, informa France Presse. Park, en una rueda de prensa conjunta con Abe y Li, calificó la reunión de "histórica" y puso de relieve la voluntad de las tres partes de expandir la cooperación económica "para impulsar de nuevo el crecimiento".
Los tres lo necesitan. China crece a sus tasas más bajas del último cuarto de siglo, Japón está al borde de su enésima recesión técnica de los últimos años y Corea del Sur sufre enormemente los bandazos de sus dos mayores vecinos. El texto final prometió acelerar las conversaciones para que fructifique un acuerdo de libre comercio entre los tres. Seúl y Pekín firmaron hace pocos meses el suyo, mientras que Japón acaba de unirse a la Alianza Transpacífica, donde no están ni China ni Corea del Sur.
Es la primera vez que los jefes de Gobierno de estas tres naciones se reúnen desde 2012. Ese año, coincidiendo con la llegada al poder de Park y Abe (Li lo haría de forma oficial a principios de 2013) las relaciones entre Japón y sus dos vecinos se deterioraron debido a un aumento de la tensión por los conflictos territoriales y las heridas de la II Guerra Mundial. Tras la reunión, los tres líderes se comprometieron a recuperar el carácter anual de este encuentro, cuya edición en 2016 se celebrará en Japón.
Pekín mantiene una disputa con Tokio sobre la soberanía del archipiélago de las Diaoyu/Senkaku (situado en el mar de la China Oriental), mientras que Japón también reclama las islas de Takeshima, que están bajo jurisdicción surcoreana desde 1952. Las nefastas consecuencias del colonialismo japonés durante la Guerra, como la matanza de Nankín en China o el uso de mujeres coreanas como esclavas sexuales por parte del Ejército nipón, han resurgido en los últimos años por el auge del nacionalismo en los tres países.
El documento firmado este domingo pasa de puntillas por todas estas diferencias. Sí incluye la importancia de normalizar los lazos y encarar el futuro "enfrentándose al pasado", una clara advertencia a la administración Abe, que considera que el país ya ha pedido suficiente perdón por las atrocidades que cometió hace 70 años y cuya reforma constitucional que da más poder el Ejército provoca recelos tanto en Seúl como en Pekín.
También hubo un mensaje claro hacia otro de sus vecinos: Corea del Norte. "Nos oponemos a cualquier acción que pueda causar tensión en la península coreana o violar las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU", indicó el texto. "Nuestro interés es la estabilidad de la península norcoreana y mantenemos nuestro objetivo de desnuclearizar Corea del Norte", aseguró Park. En este sentido, abogaron por el restablecimiento de las conversaciones a seis bandas -los tres países firmantes, Corea del Norte, Estados Unidos y Rusia-, paralizadas desde 2009