1 nov 2015

En balotaje argentino se juega nueva diplomacia latinoamericana

IPS
Quedó delineado el nuevo juego de la política exterior latinoamericana de los dos candidatos que disputarán el balotaje el 22 de noviembre: menos confrontación y mayor énfasis comercial en la integración regional, aunque con matices políticos.
BUENOS AIRES (IPS/Fabiana Frayssinet)


Foto: Elecciones2015

El expresidente de Brasil y líder del Partido de los Trabajadores, Luiz Inácio Lula da Silva, festejaba su 70 cumpleaños el 27 de octubre, cuando lo llamó para felicitarlo Daniel Scioli, candidato a la Presidencia argentina por el oficialista y centroizquierdista Frente para la Victoria (FPV), de la mandataria Cristina Fernández.

El gesto del gobernador de la oriental provincia de Buenos Aires y ex vicepresidente del gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007), podría parecer apenas protocolo entre los mayores socios comerciales del Mercado Común del Sur (Mercosur), integrado además por Paraguay, Uruguay y Venezuela.

En la jornada electoral del domingo 25, Scioli ganó con apretada diferencia a su rival, Mauricio Macri, alcalde de la capital y líder de la centroderechista Alianza Cambiemos, lo que forzó el balotaje e hizo incierto su resultado.

Pero la llamada de Scioli al expresidente brasileño (2003-2010) en medio de la agitada campaña para la segunda vuelta, es una evidencia más, según dijo a IPS quién gestionó esa comunicación, el argentino Pablo Gentili, de su “compromiso con la necesidad de profundizar los procesos de integración regional”.

“Scioli tuvo diversas reuniones con Lula, antes incluso de ser candidato”, argumentó Gentili, secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso).

También sostuvo encuentros, recordó, con varios gobernantes latinoamericanos: Michele Bachelet (Chile), Juan Manuel Santos (Colombia), Raúl Castro (Cuba), Rafael Correa (Ecuador), y Tabaré Vázquez (Uruguay), al igual que con el expresidente de ese país, José Mujica.

Scioli “definió las bases de una política internacional que dará continuidad a los avances de la última década, y abrirá nuevos caminos a la integración regional y global de la Argentina, en un contexto internacional de extrema complejidad”, opinó.

“En política exterior, Scioli es quien representa la oportunidad efectiva de avanzar hacia un nuevo multilateralismo que permita una inserción soberana, autónoma, pero también solidaria y cooperativa, de la Argentina en el mundo”, sintetizó.

Jorge Taiana, excanciller (20005-2010) de Kirchner y su esposa y sucesora Fernández, coincidió en asegurar a IPS que Scioli le daría “una relevancia importante a la región, a la integración regional, y en particular al Mercosur”.



La Casa Rosada, sede de la Presidencia de Argentina, frente a la histórica Plaza de Mayo de Buenos Aires, que desde el 10 de diciembre tendrá como nuevo inquilino al oficialista Daniel Scioli o al opositor Mauricio Macri. Crédito: Marcela Valente/IPS

“Habrá matices con respecto a lo que se ha hecho en los últimos años, pero la prioridad sobre la región y en la relación con Brasil, sin duda se mantendría”, reforzó Taiana, quien fue elegido el día 25 como diputado del Parlamento del Mercosur por el FPV.

Matices que se refieren al estilo directo de Fernández, quien entregará el poder el 10 de diciembre, poniendo fin a la llamada “era Kirchner”, que se extendió durante los mandatos del exmandatario, fallecido en 2010, y Fernández.

“Scioli es un hombre que en general trata de buscar pocas polémicas con los otros y que tiene una actitud de acercamiento”, analizó Taiana sobre ese exmotonauta (competidor de lanchas motoras) de 58 años que suele comparar la disputa política con la competencia y el trabajo en equipo del deporte.

Cercana al anterior y fallecido mandatario de Venezuela, Hugo Chávez (1999-2013), y a su sucesor Nicolás Maduro, Fernández se enfrentó en ocasiones con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como cuando calificó de “ridícula” la declaración de Washington del gobierno de Caracas como una “amenaza para la seguridad nacional”.

En contraposición, fortaleció los vínculos con los miembros del grupo del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), en especial, aparte de Brasilia, con Beijing y Moscú, con los que firmó acuerdos relevantes en temas espaciales, de infraestructura, transporte y energía. China fortaleció las reservas argentinas con créditos swaps (intercambios monetarios de bancos centrales).

“Seguramente Scioli tendría una política más de limar asperezas con la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú), o de poner algún esfuerzo en tener más diálogo con Estados Unidos y con Europa, al mismo tiempo que mantiene el privilegio con el Mercosur y la relación estratégica con Brasil”, precisó el excanciller.

“Scioli insiste que su política externa tendrá una fuerte orientación hacia la actividad comercial y la promoción de exportaciones”, recordó.

Gentili y Taiana, ponen en la otra acera a Macri, de 56 años, alcalde de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, empresario y expresidente del popular club de fútbol Boca Juniors.

Para Gentili, Macri “ya se inclinó por el unilateralismo que siempre ha defendido la derecha local: el alineamiento incondicional con Estados Unidos y, en Europa, con Alemania”.

Así lo habría evidenciado al expresar que Argentina debía “reinsertarse en el mundo” y abandonar el “eje bolivariano”, que alude peyorativamente a gobiernos latinoamericanos de izquierda como Bolivia, Ecuador y Venezuela.

“Sus referencias a la supuesta amenaza antidemocrática del que denomina ‘eje bolivariano’, no expresan otra cosa que el repetitivo neocolonialismo reaccionario de los que piensan que el futuro de nuestro país se dibuja en línea recta desde el Norte hacia el Sur”, opinó.

En esa línea, Macri definiría sus preferencias ideológicas iberoamericanas.

“Ha entablado sus relaciones con los expresidentes Álvaro Uribe (Colombia), José María Aznar (España) y Sebastián Piñera (Chile) que son sus grandes relaciones internacionales en términos iberoamericanos. Me parece que él se siente cómodo en ese espacio de lo que sería la derecha a nivel internacional”, consideró Taiana.

Macri “representa una fuerza política que en todos estos años ha criticado la regionalización extrema de la política exterior, y criticado al Mercosur. Está mucho más a favor de un regionalismo abierto, y de volver a una relación privilegiada con Estados Unidos”, analizó.

Pero el sociólogo Gabriel Puricelli, vicepresidente del Laboratorio de Políticas Públicas (LPP), considera que lo que Macri cuestiona “no es la existencia del Mercosur sino su funcionamiento” y cree que entre ambos candidatos no habría sobre eso “ninguna diferencia fundamental”.

“Seguramente Macri se inclinará más por un perfeccionamiento de los aspectos comerciales del Mercosur, que de verlo como un mecanismo político”, dijo a IPS.

Para Puricelli, el Mercosur seguirá siendo una prioridad, entre otras cosas “porque resolver algunos de los problemas del comercio bilateral con Brasil, es clave para resolver también parte de los problemas de estancamiento económico argentino”.

“La política exterior de todos los días, que tiene que ver con el Mercosur, con la participación argentina en ámbitos multilaterales, con la discusión importante de acordar finalmente una oferta común del Mercosur para la negociación con la Unión Europea, no he escuchado a ninguno de los equipos de política exterior de los dos candidatos, que sugieran demasiados cambios”, subrayó.

Pero sí percibe que un eventual triunfo del aspirante opositor supondría “diferencias de énfasis” en el “estilo de diplomacia presidencial”.

“Seguramente Macri no va a tener videoconferencias transmitidas por los canales públicos con (el presidente ruso) Vladimir Putin, lo cual no quiere decir que la relación con Rusia vaya a empeorar. Simplemente la comunicación de esa relación no va a ser tan visible como lo es con la presidenta”, ejemplificó.

Gane quien gane las elecciones, augura un “enfriamiento del vínculo político” con Venezuela, aunque no comercialmente por ser un “cliente económico potencial muy importante”.

“Scioli no tiene una cercanía particular con Maduro y fue muy claro que cuando eligió líderes regionales para sacarse fotos y mostrar que tenía algo de ‘millaje’ (recorrido) internacional, lo hizo con Vásquez, Lula, y Bachelet. Maduro no fue parte del menú”, ilustró.

En cuanto a Macri, “debemos esperar declaraciones políticas del gobierno argentino sobre la situación de los presos políticos de Venezuela que no le van a gustar nada al gobierno de Caracas”, consideró.

Editado por Estrella Gutiérrez

Angela Merkel confirma guiño entre China y Europa

Compañías chinas y alemanas firmaron este jueves una serie de acuerdos comerciales por valor de 18 600 millones de euros (20 500 millones de dólares) durante una visita de la canciller germana Angela Merkel a esta capital.
BEIJING 10/31/15




Merkel llegó con una delegación de 20 líderes empresariales para una visita de dos días centrada en reforzar la cooperación económica y el papel de China en las crisis internacionales, informa DPA.

La Canciller y el primer ministro chino, Li Keqiang, sellaron una serie de acuerdos, el más destacado, la entrega por parte de Airbus de 130 aviones a un precio de 15 400 millones de euros (17 000 millones de dólares). El monto de los acuerdos sorprendió a los analistas porque no se esperaban en principio convenios de gran envergadura.

Airbus venderá cien modelos A320, y 30 del A330 en «uno de los mayores encargos que ha hecho China hasta ahora» a la firma, indicó a DPA un portavoz de la compañía.

Otros de los acuerdos incluyen un joint venture (aventura conjunta) entre las bolsas de Frankfort y Shanghái y una cooperación estratégica entre la compañía de maquinaria VOITH y la China Three Gorges Corporation, que recibirá de aquella turbinas para la gigantesca presa de las Tres Gargantas que está construyendo en el río Yangtsé.

El viernes, la Canciller viajará con Li a Hefei, en la provincia oriental de Anhui, donde se entrevistará con una familia local, visitará una escuela y participará en un encuentro con líderes de negocios chinos y alemanes. Es la primera vez que Li invita a un líder extranjero a su provincia natal.

China y Alemania tienen profundos lazos diplomáticos y económicos. La Cámara de Comercio Alemana aseguró que el intercambio entre ambos países llegó a un récord en 2014.

La visita de Merkel llega una semana después de que el presidente chino, Xi Jinping, viajara a Reino Unido, donde anunció que las relaciones entre ambos países alcanzarán «un nuevo apogeo».

La agencia china Xinhua afirma en un despacho que Beijing y Europa están a la vuelta de la esquina de otra «luna de miel», gracias a los frecuentes intercambios diplomáticos de alto nivel y a un nuevo impulso de la cooperación bilateral.

La semana pasada, Reino Unido dio una bienvenida solemne al presidente Xi Jinping, el primer jefe de Estado chino en visitar el país en una década. Durante lo que fue calificado como una «súper visita de Estado», Xi fue testigo de la firma de acuerdos por un valor de alrededor de 40 000 millones de libras (61 500 millones de dólares). Días después de que Xi concluyera esa visita, el rey de Holanda, Guillermo Alejandro, hizo una visita de Estado a China, a la que sigue ahora la llegada de Angela Merkel, que arriba al gigante de Asia por octava vez desde que asumió su primer período en el cargo en 2005.

Además, se espera que el presidente de Francia, Francois Hollande, lleve a cabo una visita de Estado a China a principios de noviembre.

AMARGA MEDICINA

El FMI insiste en que España siga el camino de los recortes sociales tras las elecciones
por La Redacción , 01/11/2015

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha vuelto a insistir en sus recetas neoliberales para España. En su último informe sobre la situación del país ha incidido en la importancia de que se mantenga vigente la actual agenda de recortes sociales, lanzando un claro mensaje al Gobierno que pueda resultar de los comicios generales del próximo 20 de diciembre.

Desde el organismo internacional se advierte de que revertir las políticas seguidas durante los últimos años generaría “incertidumbre” y podría “dañar” la recuperación económica. En especial, hace mención a la “significativa” incidencia que podría tener el deterioro del sector exterior. Así lo explica en un informe en el que detalla los pormenores de nueve economías del G20, al que España asiste como invitado.

En este documento alerta de que a pesar de la incipiente recuperación económica que tanto predican el presidente Mariano Rajoy y su equipo en el Ejecutivo, el país sigue siendo “vulnerable”. Asimismo, recalca que una demanda más débil de la Eurozona o una posible reactivación de la incertidumbre en los mercados relacionada con la eterna cuestión de Grecia podría lastrar la confianza del mercado y renovar las tensiones en el sector financiero y soberano español.

EB

China, Corea y Japón aparcan sus diferencias en favor de la economía

Los líderes, reunidos por primera vez en tres años, acuerdan normalizar el diálogo

Los primeros ministros Abe (izquierda) y Li flanquean a la presidenta Park. / LEE JONG-HOON (AP)
Los líderes de China, Corea del Sur y Japón dejaron a un lado las hostilidades políticas de los últimos años y acordaron normalizar los lazos entre los tres países, muy conectados económicamente pero con numerosas tensiones políticas. La presidenta surcoreana, Park Geun-hye; el primer ministro japonés, Shinzo Abe, y el primer ministro chino, Li Keqiang, acordaron un documento de mínimos en el que abogan por garantizar la paz en la región e impulsar sus intercambios económicos en forma de un Tratado de Libre Comercio a tres bandas.
"Compartimos la opinión de que la cooperación trilateral está completamente restaurada tras esta cumbre", asegura el comunicado firmado por los tres líderes al final del encuentro en Seúl, informa France Presse. Park, en una rueda de prensa conjunta con Abe y Li, calificó la reunión de "histórica" y puso de relieve la voluntad de las tres partes de expandir la cooperación económica "para impulsar de nuevo el crecimiento".
Los tres lo necesitan. China crece a sus tasas más bajas del último cuarto de siglo, Japón está al borde de su enésima recesión técnica de los últimos años y Corea del Sur sufre enormemente los bandazos de sus dos mayores vecinos. El texto final prometió acelerar las conversaciones para que fructifique un acuerdo de libre comercio entre los tres. Seúl y Pekín firmaron hace pocos meses el suyo, mientras que Japón acaba de unirse a la Alianza Transpacífica, donde no están ni China ni Corea del Sur.
Es la primera vez que los jefes de Gobierno de estas tres naciones se reúnen desde 2012. Ese año, coincidiendo con la llegada al poder de Park y Abe (Li lo haría de forma oficial a principios de 2013) las relaciones entre Japón y sus dos vecinos se deterioraron debido a un aumento de la tensión por los conflictos territoriales y las heridas de la II Guerra Mundial. Tras la reunión, los tres líderes se comprometieron a recuperar el carácter anual de este encuentro, cuya edición en 2016 se celebrará en Japón.
Pekín mantiene una disputa con Tokio sobre la soberanía del archipiélago de las Diaoyu/Senkaku (situado en el mar de la China Oriental), mientras que Japón también reclama las islas de Takeshima, que están bajo jurisdicción surcoreana desde 1952. Las nefastas consecuencias del colonialismo japonés durante la Guerra, como la matanza de Nankín en China o el uso de mujeres coreanas como esclavas sexuales por parte del Ejército nipón, han resurgido en los últimos años por el auge del nacionalismo en los tres países.
El documento firmado este domingo pasa de puntillas por todas estas diferencias. Sí incluye la importancia de normalizar los lazos y encarar el futuro "enfrentándose al pasado", una clara advertencia a la administración Abe, que considera que el país ya ha pedido suficiente perdón por las atrocidades que cometió hace 70 años y cuya reforma constitucional que da más poder el Ejército provoca recelos tanto en Seúl como en Pekín.
También hubo un mensaje claro hacia otro de sus vecinos: Corea del Norte. "Nos oponemos a cualquier acción que pueda causar tensión en la península coreana o violar las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU", indicó el texto. "Nuestro interés es la estabilidad de la península norcoreana y mantenemos nuestro objetivo de desnuclearizar Corea del Norte", aseguró Park. En este sentido, abogaron por el restablecimiento de las conversaciones a seis bandas -los tres países firmantes, Corea del Norte, Estados Unidos y Rusia-, paralizadas desde 2009

El partido de Erdogan recupera la mayoría absoluta en Turquía

Con el 99% de los votos escrutados, el islamista AKP logra el 50% de apoyos. La apelación al voto del miedo y la amenaza de inestabilidad económica han reforzado al Gobierno
JUAN CARLOS SANZ Estambul 1 NOV 2015


Erdogan tras votar en Estambul (Turquía). / H. M. (AP) /REUTERS

El partido del presidente Recep Tayyip Erdogan le torció este domingo el brazo a los sondeos en Turquía para recuperar en las urnas la mayoría absoluta, con cerca del 50% de los votos, que había perdido cinco meses antes, cuando sumó un 40% de los sufragios. Para dar la sorpresa, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista y conservador) no ha vacilado en apelar al voto del miedo y agitar ante los ciudadanos la amenaza de la inestabilidad económica por el fracaso en la formación de un Ejecutivo de coalición tras los comicios de junio. La ruptura, en julio, del alto el fuego que mantenía desde hace dos años la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) también ha contribuido a reforzar entre los votantes la opción por un Gobierno fuerte.

Ni ellos mismos se lo esperaban. Los dirigentes del AKP consultados en la recta final de la campaña se mostraban partidarios de forjar una gran coalición con el Partido Republicano del Pueblo (CHP, laico y socialdemócrata), ya que veían muy lejana la posibilidad de superar el 47% de los votos que asigna la mayoría de 276 escaños en una Cámara de 550 diputados.

Los responsables del CHP de Kemal Kiliçdaroglu, que se vieron estancados en el 25% de los sufragios, descartaban anoche cualquier opción de pacto con el AKP, cuyo grupo parlamentario tendrá, con el 99% de las papeletas escrutadas, 316 diputados (49,4% de los votos)

El cabeza de lista del partido islamista, el jefe de Gobierno saliente y exministro de Exteriores Ahmet Davutoglu, se limitó a tuitear en su cuenta oficial el pío “Alhamdulilá! [¡Alabado sea Dios!]”, con el que los musulmanes suelen celebrar la superación de las dificultades, antes de lanzar desde su bastión en Konya (centro de Anatolia) los clásicos mensajes a la unidad nacional de los ganadores en las urnas.

El AKP ha contenido el avance de su principal rival laico pero también se ha hecho con buena parte de los votos de sectores religiosos del Partido de Acción Nacionalista (MHP, ultraderecha) que ha caído en apenas cinco meses del 16% al 12% de los votos.

Más dramático aún fue el recuento para los nacionalistas kurdos de Partido Democrático del Pueblo (HDP), que con el 10,7% de los sufragios a escala nacional, se mantuvo hasta el final en el filo de la navaja del umbral del 10%, por debajo del cual la vigente Constitución excluye la posibilidad de contar con representación parlamentaria.

El resurgir de la violencia del PKK ha pasado factura al partido de Selahattin Demirtas, el joven dirigente prokurdo que había intentado ampliar su base electoral entre sectores de la izquierda en Turquía identificados con Syriza, en Grecia, o Podemos, en España. El doble atentado suicida atribuido al Estado Islámico que causó 102 muertos el pasado 10 de octubre en Ankara también ha hecho tomar conciencia a muchos electores de la implicación de Turquía en la guerra en Siria, donde sus Fuerza Armadas han lanzado en los últimos meses bombardeos aéreos y de artillería contra posiciones yihadistas.

Los turcos parecieron escuchar este domingo la voz de Erdogan al depositar su voto en el distrito de Camilla, en la parte asiática de Estambul. “Es la opción que más beneficia a la estabilidad de la nación”, respondió el presidente turco al ser preguntado si esperaba la elección de un Gobierno con mayoría absoluta. La participación alcanzó el 85,8% del censo, prácticamente igual a la de los comicios del pasado junio, en una jornada electoral que se desarrolló sin apenas incidentes.

El presidente turco aspira a reformar la Constitución para que se otorguen poderes ejecutivos al jefe del Estado, según el modelo que rige en Francia desde 1958. En la actualidad sus funciones se ven limitadas a la moderación de la pugna entre los partidos y la promulgación de las leyes, con un relativo derecho de veto.

El AKP, sin embargo, no contará por ahora con la mayoría cualificada de 330 escaños (las tres quintas partes de la Gran Asamblea de Ankara) para poder someter directamente a referéndum de los ciudadanos la enmienda constitucional sobre la ampliación del poder del presidente.
Un país polarizado

El mapa electoral de Turquía mostraba anoche la polarización que divide a su sociedad en los últimos años de mandato del AKP, con una gran mancha naranja (el color del partido islamista de Erdogan) en la mayoría de las provincias turcas, incluidas Estambul y Ankara, y con porcentajes de voto de hasta el 75% en feudos como Konya.

Unas pocas circunscripciones en las costas del Egeo siguen siendo fieles a los principios laicos del CHP, con la ciudad de Esmirna a la cabeza, mientras la región del sureste de Anatolia se mantiene bajo el control abrumador del nacionalismo kurdo.

La deriva que adopte el partido de Erdogan mostrará en los próximos días si Turquía avanza hacia un proceso de reconciliación nacional mediante la elaboración por consenso de una nueva Constitución, o se dirige hacia un sultanato de factobajo el mando de Erdogan, el líder que más poder ha acumulado en la historia reciente del país.

La represión de las protestas juveniles, como las del parque de Gezi de Estambul en 2013, el acoso a la prensa disidente y la creciente imposición de valores islámicos al conjunto de la sociedad hacen temer que Turquía seguirá aún años estancada a las puertas de la UE.