ROBUSTECIDA POR EL RESPALDO DEL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES Y LOS MOVIMIENTOS POPULARES
La Central Unica de los Trabajadores, los campesinos sin tierra y el PT reunieron unas 210 mil personas en San Pablo, Río de Janeiro, Brasilia y otras capitales por donde marcharon coreando “No va a haber golpe”.
Dilma y Temer en el Club del Ejército en Brasilia la semana pasada, durante una ceremonia militar.
Imagen: AFP
Por Darío Pignotti
Desde Brasilia
Un frente para detener el golpe del “mayordomo” Michel Temer. La semana que pasó será recordada como aquella en la que Dilma Rousseff se afirmó en la Presidencia de la República y nombró a un ministro de Economía desarrollista, Nelson Barbosa, robustecida por el respaldo de una coalición entre el Partido de los Trabajadores (PT) y los movimientos populares que frustró, en el corto plazo, el plan destituyente para instalar en la presidencia al vice Michel Temer.