Rosa Martínez | La Marea | 30 marzo 2016
Este reportaje está incluido en La Marea 36.
Hace 25 años, en la primera guerra del Golfo, Estados Unidos reconoció por primera vez haber utilizado municiones de uranio empobrecido. Desde entonces, el caso ha ido apareciendo intermitentemente en la prensa, sin saber muy bien si se trataba de noticias contrastadas o alarmas infundadas, o si era más bien una estrategia de silencio. Además del reconocimiento por parte de Estados Unidos y Gran Bretaña de su uso en 1991 y en la invasión de Iraq, la OTAN admitió en 2003 haber disparado 31.000 proyectiles de este material en Kosovo a finales de los 1990, y 10.800 en Bosnia entre 1994 y 1995. Se especula con su posible uso en escenarios bélicos como Afganistán, Somalia, Líbano, Libia o Mali pero nunca se ha reconocido oficialmente.
Este reportaje está incluido en La Marea 36.
Hace 25 años, en la primera guerra del Golfo, Estados Unidos reconoció por primera vez haber utilizado municiones de uranio empobrecido. Desde entonces, el caso ha ido apareciendo intermitentemente en la prensa, sin saber muy bien si se trataba de noticias contrastadas o alarmas infundadas, o si era más bien una estrategia de silencio. Además del reconocimiento por parte de Estados Unidos y Gran Bretaña de su uso en 1991 y en la invasión de Iraq, la OTAN admitió en 2003 haber disparado 31.000 proyectiles de este material en Kosovo a finales de los 1990, y 10.800 en Bosnia entre 1994 y 1995. Se especula con su posible uso en escenarios bélicos como Afganistán, Somalia, Líbano, Libia o Mali pero nunca se ha reconocido oficialmente.