Por Rafael Cuevas Molina
Lo ocurrido en México con la invitación a visitar México del presidente Enrique Peña Nieto al impresentable candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, es el colmo de la miopía política. Es como invitar al patán de barrio a una íntima fiesta familiar; ofende con su sola presencia arrogante y obtusa; con sus gestos chabacanos y burdos; con su engolamiento nacido de la ignorancia.