
Miles de manifestantes vinculados con centrales sindicales y movimientos sociales volvieron ayer a ocupar las calles en al menos 14 de los 27 estados de Brasil con el objetivo de protestar contra el plan de ajuste fiscal del gobierno de Michel Temer.
Las protestas se realizaron de forma pacífica en la mayor parte de las ciudades sin presentarse graves alteraciones en el orden público, salvo el corte de vías y la paralización de algunos servicios públicos en los estados de Río Grande do Sul y Pernambuco.

