Hugo Cabieses Cubas
16/12/2019

Según Ewan Mc Weigh, bandeirante fantasmal de la aún inédita novela de Eduardo Gonzáles Viaña: “La floresta está viva y es la madre de este mundo. Los imperios que han nacido en el resto del continente siempre han recibido su influencia. Durante miles de años, estuvo contemplando a los hombres y les dio poder para entenderse con la tierra y con el viento y con el mar y con la vida y con la muerte. De la floresta nos han llegado desde siempre las primeras lecciones. Usted me pregunta por qué me he quedado aquí y que hace en estas calles un caballero que podría vivir en Londres o París y yo les respondo que ni yo mismo lo sé. Lo sabe el bosque” (Eduardo Gonzales Viaña; El largo viaje de Ramón; Lima, 2019; pág. 110)1.



