27 jul 2025 01:31

Vladímir Zelenski Aurelien Morissard / AP
Los ucranianos han tenido muchas razones para salir a las calles: la cancelación de las elecciones, la movilización forzada, la negativa a desmovilizar a los soldados que llevan más de tres años en el frente, la persecución de la Iglesia ortodoxa ucraniana canónica, la corrupción en la construcción de fortificaciones, la incapacidad del Estado para repatriar los cuerpos de los soldados caídos y, sobre todo, la ausencia total de un plan para poner fin al conflicto con Rusia. El ataque de Vladímir Zelenski contra las agencias anticorrupción lo ha arrinconado: está perdiendo capital político en el país y ha causado la erosión de su poder, según el analista Valentín Loguinov.
Los ucranianos han tenido muchas razones para salir a las calles: la cancelación de las elecciones, la movilización forzada, la negativa a desmovilizar a los soldados que llevan más de tres años en el frente, la persecución de la Iglesia ortodoxa ucraniana canónica, la corrupción en la construcción de fortificaciones, la incapacidad del Estado para repatriar los cuerpos de los soldados caídos y, sobre todo, la ausencia total de un plan para poner fin al conflicto con Rusia. El ataque de Vladímir Zelenski contra las agencias anticorrupción lo ha arrinconado: está perdiendo capital político en el país y ha causado la erosión de su poder, según el analista Valentín Loguinov.


