OTHER NEWS (Por Mario Gontade* – Mundiario)
19.11.2025

La visita de Mohamed bin Salmán a la Casa Blanca reabre la disputa entre realpolitik y derechos humanos, mientras Trump persigue un gran pacto geopolítico en Oriente Próximo.
La política internacional acostumbra a escenificar sus contradicciones en lugares solemnes. Pero pocas veces se concentran tantas en un mismo despacho como las que afloraron durante la visita del príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, al Despacho Oval. Allí, interrogado por una periodista de la cadena ABC, el líder de facto de Arabia Saudí calificó el asesinato del reportero Jamal Khashoggi como un "enorme error" y algo "muy doloroso". La reacción de Donald Trump, sin embargo, fue un reflejo de su aproximación a la diplomacia: regañó a la reportera por "poner en una situación embarazosa" a su invitado y zanjó el asunto con un "cosas que pasan" impropio de un presidente que presume de defender la libertad de prensa.



