MONTEVIDEO (Uypress)-
03.12.2016
Según detalla para El Observador, Gabriel Pereyra, se trataba de miembros de la barra de Peñarol que podían estarle haciendo la competencia en la venta de droga en el estadio. Esta, entre otras, fue una de las formas de comunicación entre delincuentes detectadas por al menos dos investigaciones en torno a los barrabravas del fútbol llevadas adelante por la Policía que, con amparo judicial, intervino teléfonos, instaló cámaras de vigilancia, captó a informantes e infiltró espías en estas organizaciones.





